Santiago Rabia: un poema de Elvira Hernández

/ por Elvira Hernández
 
 
 
CERRADA por luto
 
 
     deletreo
 
eme de mudez
eme de marcha
eme de mudez
eme de marchas
 
tanta cerrazón me digo tanto esmog tanto solvente tanta lacrimógena
no hay dónde poner pie
cascajos cascotes escupos golletes ladrillos quebrazón y cuánto
despacio por el empedrado
nubes de piedras en granizada
nubadas de pedriscos
perdigones
secos para la piedra
en el a–dé–ene estará anotado
ay si las palabras tuvieran esa puntería
 
                                                           eme de mudez / eme de marcha
tanta cerrazón me digo
esta entrada no se abre ni con napoleón
despacio por las piedras     new jersey     vallas papales
ya no sé por dónde voy
váyase por dentro oigo como si me leyeran el pensamiento
las calles están hechas tiras
¿quién puede adentrarse tanto en una cabeza
susurrarle proporciones
descerrajarla?
¿esas cámaras que registran pálpitos?
 
pongo oído
eme de mudez
ojo vidriado     pestaña
demasiado neón para que no se vea nada
y el corazón de la transparencia
la casa de vidrio que todo lo pone a la vista
a la venta
desviste hasta lo que chistamos
                                        (eme de mudez / eme de máquinas)
 
nunca me pasó sentirme tan perdida
parece que fue ayer el terror de doblar la esquina
tener la aparición de londres 38 y otros mataderos secretos
los senderos que se bifurcan y todos los caminos nos están llevando al mall
y si no estás en el mall haz como si estuvieras en el mall
que nadie sepa que traspasaste la línea amarilla
 
deletreo     paladeo letras me empalagan se me atraviesan
tienen el gusto de turista engañado
 
de puerto príncipe a huechuraba
de vallenato a cerro navia
la pequeña lima a la redonda de plaza de armas
los otavalos con su ristra de chombas
no hay turismo en esta estación de desplazados
el mercado de trabajo abre puertas invisibles
un cazabobos un laberinto de espejos
esperemos
el mercado no es vocería de hortalizas
los productos de la tierra apilados en sacos y cajones
el aroma de una invitación a cuadras de distancia
el mercado de hoy es cosa rara
eléctrico
parpadeante
cartucho de dinamita
invunche mengue pedro botero
y ruega al cielo que no se vaya a negro
 
no entiendo nada
no habrá manzanas árboles serpientes
serpentina carnaval baile un poco de pecado
que si nos alumbramos será con ululares y balizas
pepas     largas pitadas empinadura de codo
y hasta verte
 
malicio una ciudad sin edenes de ninguna laya
repleta de andenes
sin eros tan solo din eros
ni héroes
lujuria de ganancias
embanderada de negro
calcinada y en hipotermia
urgencia en cada esquina
herida de oxicortes
manos enfundadas enguantadas plastificadas sin huellas
envasadora de usuarios etiquetados en inglés
rehenes de las calles
por arriba     el vuelo libre de la volatilización
logreros de la pareja inmortal     lucas y lucrecias
por debajo     inmóviles de planta     acriminados ya sabemos
gente maquinaria pesada
prótesis brazos mecánicos buzón de voz
por los tachos de basura danzarán los senamitas* como gatos
y querrán cantarlas clara
la vida aquí no es urbana y no es simple**
 
¿en qué tiempo estamos?
en el año de shakespeare
¿siempre se está representando lo mismo
innumerables versiones de hambret
versos apo–r–éticos explicaciones?
mejor demuelan el tirso de molina
y su arquitectura espeluznante
no más gente ricardo tercero
otros apus otros ritmos para que esta tierra
vuelva a su lugar y el arte sea en eso
litigante
 
por siglos te han dado con la puerta en las narices
más despreciable que un portonazo
no digas nada de nada sin chistar chit
te abofeteo te pateo te escupo te estupro
te humillo mi amor
mi amor no es vinculante
 
eme de mudez
las palabras corren la cortina
 
balas locas     mudas
recorren kilómetros en busca de su amor
fontanelas molleras cuerdas vocales sindicalizadas
alguien que miraba pasar el futuro raudo
 
las balas van con silenciador las palabras con mordaza
 
crecidas están las palmeras venidas de miami
no trajeron otros aires sino los mismos que ventean todo el planeta
se multiplica el milagro de los edificios inteligentes
la vocación de elevarse al cielo
coludirse con la eternidad
y atestada gente atontada en los paraderos
en los extractores de aires en las parabólicas
parece un mundo de cartón–piedra una película muda
cartón para la noche piedra para el filo del día
 
eme de mudez
eme de mugre margen maquinal
deletreo pancartas miradas rictus
una cachada indescifrable
tanta situación de calle y estrecho espacio público
eme de mudez
sobaqueras
que no es ahí donde se cargan las palabras
 
salgamos de este hoyo hagamos portillos respiraderos
acuérdate que michimalonco abrió un boquete en un muro
busquémoslo él quería entrar y nosotros salir
el camino de entrada debe ser el de salida
ya caí en hoyo sin fin por mirar la luna roja
yo caí en relave mientras navegaba el universo de pantalla
ese hoyo
tanto andar sin encontrar la calle dopamina
nadie cree conocerla dicen que es olivos
 
se cansan mis dos pies no son cuatro por cuatro
es añejez pedir la aliviadora silla
a lo más mendigar la bondad de un enchufe
mala cueva de extramuros venirse para el centro
no sé si podremos salir romper pasar la raya
ahí nos van a gasear     machetear     moler
otro precio llegando al epicentro
¿sandía o uver?
 
es mucho el recorrido y no puedo mirar para atrás
me salaría entera y hacia delante qué cegatona estoy
todavía aterrizando
y allá al frente ya alunizan
esto es como un sueño
un sueño inducido
o cuerpo tapado soy
entre tanto puro punto suspensivo
 
 
 
 
 
 
–––
 
* Senamitas: niños, niñas y adolescentes en régimen de internación en el SENAME (Servicio Nacional de Menores).
 
** Oliverio Girondo.
 
 
Santiago Rabia fue escrito en memoria de Guadalupe Santa Cruz, poeta de estas calles. Se publicó el año 2016 por la editorial La Joyita Cartonera como un anexo al libro Santiago Waria. 
 
 
[Portada] Fotografía de Carlos Mundada
Elvira Hernández
elviraje.10@gmail.com