Sin magia no hay metáfora: Fredric Jameson a 50 años de Cien años de soledad

Es una característica definitoria del encanto de lo maravilloso que no seamos conscientes de nuestro propio encantamiento.

¿A quién canta Astor Piazzolla?

Como muchos descendientes de italianos, de esos que por razones casi infinitas vienen surcando los mares desde el siglo XVI, Piazzolla pensó que sería en el boxeo donde encontraría su lugar en el mundo (o al menos en Nueva York).

Luis Rivano, terrorista

Por Ángelo Narváez / No sé cuándo tocó el éxito a la puerta de Rivano, y tampoco sé si lo que Rivano entendía por éxito en 1971 es lo que hoy damos a entender por éxito. (Quizás, y sólo a modo de hipótesis, que Roberto Placilla, “matón a sueldo y distribuidor de drogas heroicas”, leyera Hijo de ladrón suponía para Rivano el éxito de Rojas

Una lamentablemente precisa historia argentina

Por Platko Mir / Y es que en la historia reciente argentina de Sacheri no se trata de heroísmos personales ni nacionales, sino de propuestas discretas en las que a momentos las cosas salen bien (para algunos), otras mal (para otros), y a veces las salidas ni siquiera entran en escena (para nadie).

Balzac y nosotros

Sabe que la historia reciente es siempre reciente. Se escribe sola; o más bien la escriben muchos como él que quisieron hacer del anonimato la estructura del argumento literario a condición que éste nunca deje los límites y alcances de su propio anonimato.

A veces sucede en el sur, bitácora de un “Capitalismo Canalla”

por Angelo Narváez / Rendueles enfrenta ante el público los límites de sus propias suposiciones: como gesto Capitalismo canalla puja paso a paso por evitar las trampas de los relatos para asumir una posición acaso algo más humilde: representar una experiencia del pulso del capitalismo antes que su diagnóstico clínico.

Ir a la trinchera

Ir a La Trinchera juega con imaginarios como puntas de lanza de un sarcasmo que se enfrenta, ante todo y todos, al ritmo irreductible de nuestra realidad, de nuestra ciudad. No de cualquier ciudad, sino de ésta ciudad, ajena, despreciable, irrepetible, nuestra en su enajenación