Chile arde y yo ardo desde lejos

En ellos había rabia. (…) pero muchos otros tenían más fuego que nadie: raperos, grafiteros, deportistas y circenses, haciendo colectividad en las calles mientras los adultos les decían que no fueran a marchar, que no rayaran las calles, que no faltaran a clases porque la educación era su futuro. Mentira.

La necesidad de una Asamblea Constituyente Popular

Es necesario el protagonismo de las mayorías excluidas y precarizadas históricamente en Chile en tal proceso, en momentos en que el Congreso –como se ha dicho– está tan fuertemente cuestionado, que debe reconocer su condición de falta de legitimidad para conducir el momento constituyente.

Ácratas

Las ácratas no somos “enemigos internos” de la colectividad, de la clase subalterna; sí, de las clases dominantes; sí, de lo nacional: nuestra enemistad es abierta con el nacionalismo violento y dominante de toda clase y de todo género.

Orden final

No existe ni existirá la fotografía que sea capaz de representar la inmensa multitud que pide la transformación social, y de postre la cabeza de Piñera.

Rigoberta Menchú: “Aquí de antemano somos víctimas del pasado”

Aquí de antemano somos víctimas del pasado, soy víctima del genocidio guatemalteco del pasado, y no podemos permitir que vuelva a ocurrir. Eso es lo primero que a mí me nació en la mente antes de venir de Guatemala a Chile, que no vuelva a ocurrir el pasado porque nadie quisiera heredar delitos crueles a sus propias generaciones.

Señales tribales de Víctor Jara

La forma en que Víctor Jara logró dejar una posta para los luchadores del futuro se puede entender con un truco de transmutación: al comprender su lugar en la grieta histórica que se abría para la humanidad entera, tanto en la guerra de Vietnam como en la Unidad Popular, su canto al “tío Ho” permitió sintetizar los valores del pueblo vietnamita, chileno y de todos los luchadores sociales de la historia.

La larga noche de los 40 años (NO + Constitución Neoliberal)

El Pueblo se ha despertado de una larga noche. Y no habrá nada que celebrar mientras aquello que con hierro nos amarra, siga vigente como hace 40 años.

Cinco viñetas y una koda de los primeros días del estallido popular

En una noche, la idea neoliberal de un país económicamente pujante y socialmente tranquilo se desmoronó como el castillo de naipes que siempre fue.

De la transición al espanto: El siniestro manejo del gobierno ante las movilizaciones

Chile es hoy un lugar siniestro para vivir, porque los militares en coordinación con el gobierno y el empresariado no están dispuestos a ceder ninguno de sus privilegios, quieren infundir el miedo en la población, hacer que el trauma sea costumbre y que nadie se atreva a rebelarse en contra del fundamentalismo neoliberal.

Voces sobre la asonada popular, ad portas a la Huelga General

Pero no es que la lucha de clases haya vuelto, porque nunca se fue. […] En todos esos gestos bulle el conflicto, a pesar de no vestirse con cascos y overoles.