{"id":10068,"date":"2019-08-26T05:43:42","date_gmt":"2019-08-26T05:43:42","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=10068"},"modified":"2019-08-26T05:47:30","modified_gmt":"2019-08-26T05:47:30","slug":"chernobyl","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/08\/26\/chernobyl\/","title":{"rendered":"\u00abChernobyl\u00bb: el infierno gringo es el desastre ideol\u00f3gico."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><em>Chernobyl<\/em> es una serie monumental, de eso no cabe duda. Un elenco insuperable, un gui\u00f3n impecable, una escenificaci\u00f3n sonora capaz de llevar a la angustia al m\u00e1s sereno de sus espectadores. El nivel de interpretaci\u00f3n de los personajes, y el desarrollo de estos, es tan bien logrado que muchas veces la \u00e9pica del sacrificio que se despliega en la serie no permite ver, a los m\u00e1s incautos, el relato propagand\u00edstico que hay detr\u00e1s de discretas caricaturas. Pero a los gringos se les ve la cola, siempre. Y <em>Chernobyl<\/em> no es la excepci\u00f3n. No quiero poner en duda el gran nivel de una de las recientes superproducciones de HBO: eso no est\u00e1 en discusi\u00f3n. Pero detr\u00e1s de las supuestas intenciones de sublimar el temple del pueblo sovi\u00e9tico, cuyo sacrificio \u00absalv\u00f3\u00bb al mundo de una cat\u00e1strofe mayor (que ellos mismos generaron), hay una fuerte cr\u00edtica a la burocracia del ex r\u00e9gimen ruso. Y s\u00ed, esto no de novedad. O no debiera serlo para nadie, por lo menos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mirando en retrospectiva, <em>Chernobyl <\/em>enfrenta dos mundos, cuyos esp\u00edritus (o \u00abesencias\u00bb; los gringos nos facilitan siempre la realidad) se contraponen imposibilitando el di\u00e1logo: la ciencia y la ideolog\u00eda. Si bien en los primeros instantes del accidente se evidencia que la tragedia se desarrolla, minuto a minuto, a la sombra de la disputa entre cient\u00edficos y bur\u00f3cratas, al finalizar la serie gran parte de la responsabilidad se concentra en el personaje de Anatoli Di\u00e1tlov, quien reviste fat\u00eddicamente caracter\u00edsticas de ambos bandos. El esp\u00edritu de la ciencia, personificada en el altruismo y valent\u00eda de Valeri Leg\u00e1sov y Ulana Khomyuk, se nos presenta como una esencia cuya pasi\u00f3n por \u00abla verdad\u00bb la protege del halo perverso de los intereses pol\u00edticos defendidos por los bur\u00f3cratas: es \u00e9se el campo donde se juega \u201cel costo de las mentiras\u201d. Estos \u00faltimos, que ven en la defensa de la estructura sovi\u00e9tica un fin en s\u00ed mismo (y por encima del bienestar del pueblo, hip\u00f3critamente), se muestran interpretados desde el peor representante de las autoridades locales, hasta el estadista Gorbachev, pasando por el manipulable Shcherbina, quien termina encumbrado como \u201cel mejor de todos\u201d. Si la reuni\u00f3n del comit\u00e9 provincial no fuera suficiente para representar la podredumbre de los funcionarios sovi\u00e9ticos en el primer cap\u00edtulo, en el segundo se manifiesta en una incomodidad descomunal, y por lo mismo mencionable, el di\u00e1logo en Minsk entre la f\u00edsica nuclear Khomyuk y el obeso secretario Garanin, quien de fabricante de zapatos pas\u00f3 a ser una negligente autoridad local que le enrostra a la cient\u00edfica ser \u00e9l quien manda ahora \u201cen nombre de los obreros del mundo\u201d. Shcherbina era de los mismos, hasta el minuto en que su convivencia con Leg\u00e1sov lo desenga\u00f1a terriblemente: el partido le ha sacrificado sin asco, su exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n de la Central le conden\u00f3 a morir en cinco a\u00f1os. La cercan\u00eda con la muerte, empujada por una estructura despiadada, le devuelve una \u00e9tica humanitaria perdida por el funcionamiento estatal. Y as\u00ed, pone su integridad en servicio del bien; en la medida que se aleja de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero volvamos a Di\u00e1tlov. Las apariciones del personaje no son casuales: precisamente en los momentos donde la campa\u00f1a propagand\u00edstica se muestra con menos discreci\u00f3n. En el testimonio que Leg\u00e1sov graba antes de su suicidio, advertimos la centralidad de la persona de Di\u00e1tlov en la tragedia. Como mencion\u00e9 m\u00e1s arriba, el ingeniero en jefe de la Central combina dos roles que, en el escenario sovi\u00e9tico (demonizado por Estados Unidos, no perdamos de vista esto), sintetizan un peligro p\u00fablico: es el cient\u00edfico que tiene el conocimiento de algo tan peligroso como la energ\u00eda nuclear, pero tiene su \u00e9tica supeditada a su ambici\u00f3n por escalar profesional (y pol\u00edticamente) en la jerarqu\u00eda administrativa a cargo del desarrollo energ\u00e9tico del r\u00e9gimen. Su falta de probidad provoca la cat\u00e1strofe, cuesti\u00f3n desarrollada en extenso en el \u00faltimo cap\u00edtulo, en que el gui\u00f3n de la serie se ocupa en exponer detalladamente los visos m\u00e1s oscuros de su personalidad. Son su ambici\u00f3n, prepotencia, desprecio por las opiniones de sus pares y sus subalternos (quienes sufren trabajando con \u00e9l), las que empujan al manejo irresponsable del reactor y desencadenan la fatalidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La perversi\u00f3n del personaje antag\u00f3nico de <em>Chernobyl<\/em> nos recuerda al rol interpretado por Joseph Fiennes como comisario Danilov en <em>Enemy at the gates<\/em> (<em>Enemigo al acecho<\/em>), en los que su vicios personales se superponen a cualquier aspiraci\u00f3n altruista que pueda tener el modelo comunista. Danilov, el propagandista pol\u00edtico, celoso del francotirador Vasili Z\u00e1itsev por ser correspondido por la bella Tanya, no puede con la envidia que le generan las dotes del personaje interpretado por Jude Law, por lo que termina inmol\u00e1ndose. Eso s\u00ed, antes de hacerlo, abjura de sus convicciones pol\u00edticas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 30px;\">\u201cHe sido un tonto, Vasili. El hombre siempre ser\u00e1 un hombre; no existe el hombre nuevo. Hemos tratado tanto de crear una sociedad que fuera igualitaria, donde no hubiera nada que envidiar a tu vecino. Pero siempre hay algo que envidiar. La sonrisa, la amistad. Cosas que no puedes apropiarte en este mundo, incluso en el sovi\u00e9tico. Siempre habr\u00e1 ricos y pobres. Ricos en dones, pobres en dones. Ricos en amor, pobres en amor\u201d.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es esta una de las argumentaciones m\u00e1s caricaturescas, y repetidas hasta el hartazgo, por la propaganda gringa antisovi\u00e9tica: as\u00ed las condiciones de igualdad est\u00e9n dadas, el hombre \u2015s\u00ed, el hombre; \u00e9se ha sido el sujeto clave en la guerra ideol\u00f3gica\u2015 siempre va a querer competir, reconocerse en su \u00e9xito individual, superarse a s\u00ed mismo y al resto. Y es en ambas producciones; <em>Chernobyl<\/em>, de este a\u00f1o, y <em>Enemy at the gates<\/em>, del 2001 (que no queden dudas que los gringos nunca se han cansado de convencer al mundo de que el comunismo es una utop\u00eda que contradice la esencia natural del hombre), en que el nudo fatal del relato son aquellas dimensiones m\u00e1s oscuras del alma humana que el socialismo no puede, ni podr\u00e1 jam\u00e1s, subsanar. No es casual que as\u00ed tejan los gringos las tramas de sus relatos sobre la URSS, en los que la historia de la ambici\u00f3n individual acaba con todo. O terminan salvando el mundo, que la miop\u00eda comunista por poco destruye.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El escenario de la primera parte de la \u00f3pera de <em>Chernobyl<\/em> muestra un grupo de gente que ignora las dimensiones de lo que se ha desencadenado, como una masa inconsciente que se enfrenta a la muerte, y expone al mundo entero a ella. Esto se comprueba en el \u00faltimo cap\u00edtulo donde se desarrolla el juicio \u2015escenario cinematogr\u00e1fico gringo por excelencia\u2015, en las que revelan que una de las causas del accidente fue la inexperiencia del personal del turno nocturno de la Central. Leonid Toptunov, el autor material del accidente, llevaba cuatro meses en su puesto de trabajo. Esta es s\u00f3lo una de las irresponsabilidades irrisorias que, reclama la serie, provocaron la explosi\u00f3n: los operarios no sab\u00edan qu\u00e9 tarea ten\u00edan que realizar; s\u00f3lo segu\u00edan \u00f3rdenes, hac\u00edan su trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si bien las negligencias propias de una estructura obtusamente vertical pueden desarrollarse en cualquier contexto, en el primer cap\u00edtulo de <em>Chernobyl<\/em> esto queda zanjado como un vicio propio del esp\u00edritu de la URSS. La reuni\u00f3n del comit\u00e9 local de Pripyat (ciudad-dormitorio de la Central de Ch\u00e9rnobil) a pocas horas del accidente, es la instancia magistral donde se despliega esta tesis. En el momento de mayor tensi\u00f3n, donde se enfrenta el temor de la poblaci\u00f3n civil (expresado por un representante) y las autoridades de terno y corbata que buscan evitar el esc\u00e1ndalo a toda costa, la discusi\u00f3n se zanja por los golpes de bast\u00f3n del viejo Zharkov (personaje ficticio). Teatralmente interrumpe con un discurso que comienza recordando el nombre oficial de la Central: Vladimir I. Lenin. Esto, para luego desplegar todo un discurso del prop\u00f3sito fundamental del Estado sovi\u00e9tico: la pasi\u00f3n por el pueblo, resguardarlo, contenerlo de las bajas pasiones desatadas por el p\u00e1nico. La fe en el socialismo ruso debe estar por encima de todo. Si el Estado (en este caso, el comit\u00e9 local de Pripyat) dice que no hay peligro, se debe confiar ciegamente. Y trabajar de la misma forma, como borregos, como se supon\u00eda que lo hac\u00edan los operarios de Ch\u00e9rnobil y, aparentemente, los de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica entera: \u201cCuando la gente hace preguntas que no les convienen, debe dec\u00edrseles que se concentren en su trabajo, y dejen las cosas del Estado al Estado\u201d. M\u00e1s expl\u00edcito imposible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese momento del discurso inicia la atm\u00f3sfera sonora que a los espectadores de <em>Chernobyl<\/em> nos revuelven los nervios: la vibraci\u00f3n radiactiva, mort\u00edfera. Contin\u00faa el viejo, dictando lo que se debe hacer: \u201cAcordonemos la ciudad. Que nadie salga. Y corten los tel\u00e9fonos; evitemos la desinformaci\u00f3n. As\u00ed se evita que la gente socave los frutos de su propio trabajo\u201d. Briuj\u00e1nov anima con golpes de mesa y aplausos el discurso del viejo Zharkov. As\u00ed se sella la fatalidad en <em>Chernobyl<\/em>: en las reuniones de los comit\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero la verdad se devela en el juicio. Los estadounidenses, amantes onanistas de su sistema jur\u00eddico, no pierden la oportunidad de representar dicha instancia donde la verdad se libera de cualquier pretina y permite a la justicia zanjar lo bueno y lo malo. Durante los testimonios de Shcherbina, Khomyuk y Leg\u00e1sov se comprueba la responsabilidad individual de los encargados de la Central la noche del accidente. Sin embargo, el tiro de gracia lo dispara Leg\u00e1sov al finalizar su declaraci\u00f3n. No es f\u00e1cil, pues el cient\u00edfico lo ha estado meditando durante meses; su colega cient\u00edfica, Khomyuk (personaje ficticio), lo ha estado alentando como la voz de su conciencia. Esa verdad implica la inmolaci\u00f3n de Leg\u00e1sov, y su costo se traducir\u00e1 en su ostracismo total del tejido social sovi\u00e9tico. Hasta el \u00faltimo minuto duda, o parece hacerlo, pero una suerte de vocaci\u00f3n espiritual de cient\u00edfico lo lleva a profesar una pasi\u00f3n irrefrenable por la verdad que erosiona toda ideolog\u00eda. Cuando el juez le pregunta porqu\u00e9 la Central ten\u00eda un error en su dise\u00f1o al tener grafito en las puntas de boro (elementos relevantes para contener la energ\u00eda radiactiva), Leg\u00e1sov no parece tener otra escapatoria que decir \u00abla verdad\u00bb. Y esta no es otra que una terrible cr\u00edtica al sistema sovi\u00e9tico:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 30px;\">\u201cPor la misma raz\u00f3n que no tenemos edificios de contenci\u00f3n alrededor, <em>como hay en Occidente<\/em>. Por la misma raz\u00f3n por la que no usamos combustible enriquecido. Por lo mismo por lo que somos el \u00fanico pa\u00eds que construye reactores refrigerados con agua y moderados con grafito con un coeficiente de vac\u00edo positivo. <strong>Porque es m\u00e1s barato<\/strong>\u201d.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Silencio en la sala, y algunos murmullos. Leg\u00e1sov contin\u00faa su relato segundo a segundo de lo que sucedi\u00f3 en Ch\u00e9rnobil, para finalmente responsabilizar al Estado: nadie sab\u00eda exactamente lo que pod\u00eda suceder en el procedimiento, pues en el dise\u00f1o de centrales nucleares sovi\u00e9ticas hab\u00eda informaci\u00f3n clasificada. El Comit\u00e9, la KGB y todo el aparato estatal lo hab\u00edan obligado, incluso a \u00e9l, a mentir. El juez le advierte que culpar al Estado es peligroso, pero Leg\u00e1sov est\u00e1 desatado, pues su pasi\u00f3n por la verdad restablece su autonom\u00eda de sujeto perdida por el r\u00e9gimen comunista. Su \u00e9tica humanitaria lo empuja a sacrificarse, y da respuesta a la pregunta que recorre la miniserie de 5 cap\u00edtulos, sentenciando: \u201cAs\u00ed es como explota el n\u00facleo de un reactor RBMK: por las mentiras\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Silencio en la sala.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una tensi\u00f3n atraviesa la sala, mientras sonidos vibratorios hacen eco del drama. Son los sonidos que indican, ansiosos, cuando algo se juega en la serie y en el destino de la humanidad. Las vibraciones acompa\u00f1an todas las escenas de peligro en tiempo real; el sonido angustiante de las linternas de d\u00ednamo de los buzos que se sacrificaron para cerrar las fuentes de agua abiertas, los dos\u00edmetros de los militares que deben arrojar los trozos de grafito desde el techo del reactor al n\u00facleo a\u00fan expuesto. El discurso de Zharkov y la conciencia de Di\u00e1tlov, cuando su prepotencia provoca el colapso del reactor, la URSS y el planeta completo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este presente oscuro, donde la debacle medioambiental ha dejado al descubierto la responsabilidad del modelo de explotaci\u00f3n y consumo del capitalismo en esta fase (aparentemente, terminal \u2015tanto para \u00e9l como para toda la humanidad\u2015), recordarles a los consumidores el desastre de Ch\u00e9rnobil, responsabilizando a toda la estructura de la URSS, podr\u00eda parecernos un golpe de marketing formidable. Pero en el campo de las mentiras, el modelo occidental tambi\u00e9n podr\u00eda hacer sus propios <em>mea culpas<\/em>. Podr\u00edamos preguntarle, por citar apenas un caso, al fenecido gerente de la Volkswagen, Martin Winterkorn, cu\u00e1l fue el costo de las mentiras de la automotriz cuando en 2015 se descubri\u00f3 que el mayor fabricante de autos hab\u00eda dispuesto un mecanismo para burlar los indicadores de gases contaminantes en m\u00e1s de 11 millones de veh\u00edculos. O, por citar un caso local, cu\u00e1l ha sido el costo de las mentiras de la empresa Pizarre\u00f1o y la Mutual de Seguridad al envenenar hasta la muerte a sus trabajadores y habitantes de la villa aleda\u00f1a a la f\u00e1brica en Maip\u00fa. Como Leg\u00e1sov, Eduardo Mi\u00f1o se inmol\u00f3 frente a La Moneda para recordarle al mundo c\u00f3mo el sistema enga\u00f1a y asesina silenciosamente a masas de gente que no conciben vivir fuera de la estructura. Y por citar nuestro presente: c\u00f3mo la humanidad marcha irremediablemente al colapso ecol\u00f3gico, por culpa de las mentiras del capitalismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cinco cap\u00edtulos de una hora de la s\u00faper serie, a los gringos se les ve la cola. Y ni les importa, pues la escena contiene todo para parecernos magistral. A nosotros, aleccionados durante d\u00e9cadas en la est\u00e9tica y los valores gringos que nos dicen que alejarnos de la ideolog\u00eda nos acerca al bien y la verdad. Mientras el consumo desideologizado arrasa con todo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este presente oscuro, donde la debacle medioambiental ha dejado al descubierto la responsabilidad del modelo de explotaci\u00f3n y consumo del capitalismo en esta fase (aparentemente, terminal \u2015tanto para \u00e9l como para toda la humanidad\u2015), recordarle a los consumidores el desastre de Ch\u00e9rnobil, responsabilizando a toda la estructura de la URSS, podr\u00eda parecernos un golpe de marketing formidable.<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":10074,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[577,1650,748,52,246,1652,457,1651],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-10068","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-entranas-del-monstruo","tag-capitalismo","tag-chernobyl","tag-comunismo","tag-critica","tag-daniela-machtig","tag-hbo","tag-ideologia","tag-serie"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10068\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10074"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10068"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=10068"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=10068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}