{"id":10434,"date":"2019-10-14T05:00:51","date_gmt":"2019-10-14T05:00:51","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=10434"},"modified":"2019-10-14T12:59:17","modified_gmt":"2019-10-14T12:59:17","slug":"juan-pablo-sutherland-la-vida-muda-de-los-ninos-y-adolescentes-de-la-dictadura-es-una-narrativa-no-dicha-de-la-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/10\/14\/juan-pablo-sutherland-la-vida-muda-de-los-ninos-y-adolescentes-de-la-dictadura-es-una-narrativa-no-dicha-de-la-nacion\/","title":{"rendered":"Juan Pablo Sutherland: \u00abLa vida muda de los ni\u00f1os y adolescentes de la dictadura es una narrativa no dicha de la naci\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>Bordeando diferentes g\u00e9neros, \u201cPapelucho gay en dictadura\u201d (2019, Alquimia Ediciones) nos habla de una generaci\u00f3n cuya infancia estuvo trastocada por el miedo y la desaz\u00f3n del periodo dictatorial, pero tambi\u00e9n por los flashes de los televisores y la cultura pop. \u00abComo era ni\u00f1o, pensaba como ni\u00f1o y so\u00f1aba como ni\u00f1o, aunque ya ten\u00eda miedo de adulto\u00bb, relata el cr\u00edtico y escritor en este conmovedor y emotivo texto que retrata desde un relato individual, un contexto com\u00fan y compartido desde la autoficci\u00f3n y la memoria.<\/em><\/h6>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00abSiempre me imagin\u00e9 como un Papelucho-raro, Papelucho-elefante, Papelucho-monstruoso, Papelucho-marica, palabra que nunca quise decir pero que los otros sol\u00edan decir de m\u00ed\u201d, es uno de los recuerdos que comparte con los lectores el escritor y cr\u00edtico Juan Pablo Sutherland en su m\u00e1s reciente entrega: \u201cPapelucho gay en dictadura\u201d (2019, Alquimia Ediciones), que actualmente va por su segunda edici\u00f3n, luego que la primera se agotara tan r\u00e1pido como el pan de la tarde.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como un retrato en el cual dialogan las intimidades y miedos de un ni\u00f1o \u2013pr\u00f3ximo adolescente\u2013 con los de una generaci\u00f3n, el libro deja una buena sensaci\u00f3n: la del ingenio y sue\u00f1os de sus relatos, que se mezcla con la melancol\u00eda y el dolor. La energ\u00eda de la infancia y la adolescencia, el sentir de la lucha por los cambios, la inocencia y la represi\u00f3n son parte del ritmo de estos textos que juegan con los g\u00e9neros, haciendo converger el archivo fotogr\u00e1fico, la autoficci\u00f3n, la memoria y los datos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El mundo proleta de miles, la cotidianidad subestimada, las enso\u00f1aciones de un ni\u00f1o y las teclas de la m\u00e1quina de escribir de un adolescente cuya vida dialoga con la de un pa\u00eds, ofrecen un cruce de lo biogr\u00e1fico con lo cultural, \u00e1mbitos que se yuxtaponen en los relatos que podr\u00edan ser tambi\u00e9n de otras vidas, las que tambi\u00e9n vieron el Festival de Vi\u00f1a y S\u00e1bado Gigante, y acudieron a ver el estreno de <em>Grease<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los gustos, pensamientos ocultos y tab\u00faes para un momento donde la disidencia sexual estaba unos grados m\u00e1s atr\u00e1s de las puertas del closet son tambi\u00e9n parte de este relato de este Papelucho-marica, que se bate entre las Juventudes Comunistas, las escisiones familiares y la veleidosa edad del pavo, esa donde \u201cuno anda flotando, sin conducci\u00f3n, llevado por las corrientes de aire\u201d, mismo donde a veces en el libro sopla el poeta Rodrigo Lira, el aparecido fantasma de este relato que no est\u00e1 en HD.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 acudiste al referente literario de Papelucho?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La idea del libro ven\u00eda arm\u00e1ndose hace mucho tiempo. En un primer momento pens\u00e9 en la ni\u00f1ez en la Unidad Popular, pero no encontraba la voz m\u00e1s apropiada para ese lugar, luego me di cuenta de que los ochenta era un contexto m\u00e1s apropiado, por los archivos familiares y el contexto de dictadura tensionaba mucho m\u00e1s esa ni\u00f1ez agraviada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La voz de papelucho surge como un apodo inicial, ni\u00f1o elefante, papelucha, es decir, apodos estigmatizantes para se\u00f1alar la ni\u00f1ez marica del personaje. Por otra parte, Papelucho es el gran personaje que forma el imaginario infantil adolescente de la naci\u00f3n, es de alguna manera una ret\u00f3rica que funda cierta forma de ver o leer la ni\u00f1ez\/pubertad; es, adem\u00e1s, un lugar que me interesaba intervenir desde un gesto de complejidad, dando m\u00e1s posibilidades a esas infancias que fueron castigadas, pues aqu\u00ed se conjuga dictadura, pobreza, sexualidad, crisis familiar, lo masculino y femenino como puntos de fuga.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 quisiste publicar un libro biogr\u00e1fico \u2013en di\u00e1logo con la literatura\u2013 en esta oportunidad?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es un libro que de alguna manera interroga a los g\u00e9neros: se lee como novela, como memoria novelada, como una biograf\u00eda, es decir, he jugado a exponer diversos g\u00e9neros como lugares en contaminaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hay obviamente un fuerte gesto con el archivo de la naci\u00f3n en dictadura, es decir, expuse un espejeo que amplifica la narraci\u00f3n. En ese trance est\u00e1 la idea de trabajar con el \u00e1lbum familiar como telones de fondo de la naci\u00f3n en crisis. Eso tambi\u00e9n es parte de mi relato biogr\u00e1fico que se re-inventa simb\u00f3licamente en la ficci\u00f3n que se desarrolla. Por eso adem\u00e1s est\u00e1 un co-relato de pies de p\u00e1gina que le dan m\u00e1s densidad y contexto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo dialoga t\u00fa historia con la de una generaci\u00f3n? \u00bfes un retrato generacional?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que este libro es un gesto de homenaje tambi\u00e9n a esa generaci\u00f3n de los ochenta que vivi\u00f3 la dictadura en la ni\u00f1ez\/ adolescencia\/ juventud, es decir, gran parte del inicio de sus vidas en contextos de violencia pol\u00edtica y mucha pobreza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Evidentemente dialoga con una generaci\u00f3n que quiz\u00e1s coincide con ese gran mantra popular de los ochenta que anunci\u00f3 Los Prisioneros en \u201cPateando piedras\u201d o \u201cnadie nos quiso ayudar\u201d. Esa generaci\u00f3n pens\u00f3 otro pa\u00eds, se la jug\u00f3 sin medir peligros, y hay una \u00e9pica y melancol\u00eda en ese tiempo. Por lo mismo hay un tono muy nost\u00e1lgico, pues esa generaci\u00f3n estuvo en la primera l\u00ednea de la trinchera social en dictadura.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que como bien dices, el libro dialoga estrechamente con una \u00e9pica juvenil que deseaba cambiarlo todo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Esta desaz\u00f3n estaba presente, por ejemplo, en la serie Los \u201880. A pesar de eso, hab\u00eda un cierto romanticismo con ese periodo&#8230; \u00bfC\u00f3mo ves las otras representaciones que se han ido haciendo de ese periodo?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que las \u00e9pocas que cargan dictaduras, violencias y tensiones que agrietan a las comunidades, tienen ese tono ut\u00f3pico imposible de convocar, pero que puede colarse un aire, un pantallazo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Recuerdo muchas representaciones de los ochenta en disputa, es decir, hay recortes de \u00e9poca muy potentes en lo cultural: Juan Radrig\u00e1n y su dramaturgia, los primeros textos de Diamela Eltit, (<em>Vaca sagrada<\/em>, <em>Cuarto mundo<\/em>), o de Carmen Berenguer, (<em>Boby Sands desfallece en el muro<\/em>), o la propuesta de poes\u00eda de Lihn o Lira, o el mismo Lemebel haciendo esa cr\u00f3nica novelada de los ochenta en <em>Tengo miedo torero<\/em>. Pienso adem\u00e1s en <em>La Manzana de Ad\u00e1n<\/em> de Paz Err\u00e1zuriz y Claudia Donoso, y la puesta en escena de Alfredo Castro de ese mismo trabajo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El libro me evoca estos episodios en unas im\u00e1genes grises. Hay una parte que planteas: \u00abNadie quer\u00eda seguir viviendo en un pa\u00eds triste, en una ciudad triste, una calle triste, una familia triste. Todos deseaban algo\u00bb, mientras que en otra de antemano dices: \u00abno soy feliz\u00bb. \u00bfC\u00f3mo esa tristeza tan asumida puede marcar a un ni\u00f1o?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El personaje del libro ha vivido no s\u00f3lo la violencia pol\u00edtica del pa\u00eds, tambi\u00e9n sus efectos en el cotidiano, la normatividad sexual, el autoritarismo de la \u00e9poca, es decir, infancias agraviadas que no han sido narradas en el imaginario de la naci\u00f3n. Me interesaba hacer un corte, una peque\u00f1a cicatriz respecto a la percepci\u00f3n de la vida infantil\/adolescente en dictadura. La humanidad de los ni\u00f1os siempre est\u00e1 en suspenso, como una potencialidad, como un proyecto, no como una vida en s\u00ed; en ese sentido, la vida muda de esos ni\u00f1os y adolescentes es una narrativa de la naci\u00f3n no dicha generalmente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Este miedo a no saber qu\u00e9 se es, en este caso un posicionamiento homosexual, \u00bfc\u00f3mo crees que les resulta a las nuevas generaciones?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que los paisajes cambian y las violencias adquieren otros matices. Se avanza en zonas que eran impensables ver a\u00f1os atr\u00e1s, visibilidad, nociones de violencias normativas hoy cuestionadas, etc.\u00a0Por ejemplo, antes se penalizaba la sodom\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Podemos decir que esas transformaciones fueron fruto de algunas generaciones que ven\u00edan con el \u00e1nimo contracultural y contra la dictadura. Creo que hoy el contexto es distinto, pero a pesar de las diferencias de \u00e9poca, asistimos a la contradicci\u00f3n de tendencias globalizantes de avance de la derecha en el mundo y de micro-violencias diarias. Por lo mismo, las formas de construirse tambi\u00e9n son distintas y las sexualidades son m\u00e1s diversas y ponen nuevas demandas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mi generaci\u00f3n tuvo que pelear para existir, para sobrevivir, la consigna no pasaba todav\u00eda por un orgullo identitario, m\u00e1s bien era un gesto de liberaci\u00f3n sexual, casi m\u00e1s mayo \u201868 que orgullo gay como lo vemos hoy. Creo que nuestro horizonte era m\u00e1s ut\u00f3pico, y en ese sentido hoy veo que lo homosexual se ha normalizado m\u00e1s en lo gay cuya legitimidad se liga tambi\u00e9n con estilos de vida y el propio mercado, pasando por nuevas formas de ciudadan\u00eda. Creo que hay mucho que discutir y mucho de lo que se puede sospechar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Hablando de heteronormatividad, \u00bfcu\u00e1n poco revolucionario era el sesgo y la \u00ab\u00e1spera l\u00f3gica heterosexual\u00bb de las JJ.CC?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que tiene que ver con el tiempo, los contextos de \u00e9poca. En un momento me di cuenta como tantas otros y otras que la utop\u00eda pol\u00edtica no conten\u00eda la utop\u00eda sexual, por lo mismo viv\u00edamos en una dictadura, pero tambi\u00e9n hab\u00eda una dictadura heterosexual que traspasaba todo, tambi\u00e9n a la izquierda, no solo el PC, ni la jota, sino toda una moral revolucionaria que se volv\u00eda burguesa al castigar las sexualidades no normativas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Eso fue un gran problema de la izquierda en el siglo XX. Por fortuna, el feminismo y los movimientos de liberaci\u00f3n homosexuales comenzaron a cambiar ese lugar castigado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Rodrigo Lira est\u00e1 muy presente en el libro. Es una especie de \u00absecreta presencia\u00bb, de fantasma que revolotea en tus enso\u00f1aciones. \u00bfQu\u00e9 lugar le dar\u00edas t\u00fa en la escena po\u00e9tica nacional? \u00bfHa tenido un lugar?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que Rodrigo Lira fue una estrella distante, es decir, alguien con una genialidad que era dif\u00edcil de asir, de verlo totalmente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En un pa\u00eds como Chile, en medio de una dictadura, un poeta tan libre, tan exc\u00e9ntrico, tan brillante se mata o se va&#8230; Hoy es un portento, pero sigue siendo le\u00eddo por pocos, aunque sus lectores son una utop\u00eda permanente. La escritura de Lira resiste a su domesticaci\u00f3n, es un faro en mi camino.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Ahora est\u00e1s en una investigaci\u00f3n sobre Grindr. \u00bfC\u00f3mo es que afecta esta mediatizaci\u00f3n y lo instant\u00e1neo en el relacionarse? \u00bfQu\u00e9 otras formas de acercamiento hab\u00edan antes de esta plataforma que t\u00fa crees que haya que relevar en una trayectoria?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Grindr es una plataforma de citas gays que de alguna manera devela los nuevos formatos del comportamiento sexual en redes. Hay mucho que decir, pero que lo fundamental es reparar que el sexo, el deseo y los comportamientos sexuales se mueven en flujos contradictorios, el deseo callejero o el ligue de los \u201870 o los \u201880 se virtualiz\u00f3 en gran medida, pero tom\u00f3 otras formas para formatear subjetividades, homonormatividades, etc.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Yo estoy trabajando desde una bit\u00e1cora como un usuario m\u00e1s, pero que se detiene en nudos que me parecen que hablan de nuevas econom\u00edas sexuales del cuerpo y las identidades en la red.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">La fotograf\u00eda de Juan Pablo Sutherland es de Macarena Rodr\u00edguez.<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creo que este libro es un gesto de homenaje tambi\u00e9n a esa generaci\u00f3n de los ochenta que vivi\u00f3 la dictadura en la ni\u00f1ez\/ adolescencia\/ juventud, es decir, gran parte del inicio de sus vidas en contextos de violencia pol\u00edtica y mucha pobreza.<\/p>\n","protected":false},"author":63,"featured_media":10435,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[1801,448,219,1465,1464,200,458,1802,1800,531,37],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-10434","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-alquimia-editores","tag-cultura","tag-dictadura","tag-heteronorma","tag-homofobia","tag-juan-pablo-sutherland","tag-latinoamerica","tag-los-80","tag-papelucho-gay-en-dictadura","tag-politica","tag-raza-comica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/63"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10434"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10434\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10435"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10434"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=10434"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=10434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}