{"id":1051,"date":"2016-03-03T05:21:22","date_gmt":"2016-03-03T05:21:22","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=1051"},"modified":"2017-06-23T05:36:08","modified_gmt":"2017-06-23T05:36:08","slug":"quinceanero-a-los-treinta-o-el-despertar-a-la-fuerza-vol-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/03\/03\/quinceanero-a-los-treinta-o-el-despertar-a-la-fuerza-vol-2\/","title":{"rendered":"Quincea\u00f1ero a los treinta o el despertar a la fuerza.  Vol. 2"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Chico Jarpo\u00a0<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El 2015 hubo algo as\u00ed como una violenta erupci\u00f3n volc\u00e1nica en las redes sociales. La lava que man\u00f3 a chorros de un cr\u00e1ter, ya por largo tiempo activo, se\u00f1alaba la consolidaci\u00f3n de la cultura de los treinta\u00f1eros a nivel global. Un primer contacto con ese magma lo vimos el d\u00eda en que Marty Mcfly volv\u00eda del futuro. Ah\u00ed, como nunca, ocurri\u00f3 un fen\u00f3meno tan transversal como contagioso: personas de la m\u00e1s diversa cala\u00f1a se hab\u00edan sumado a esa especie de ef\u00edmero culto en torno a la pel\u00edcula. Se prepararon eventos, fiestas tem\u00e1ticas, y reuniones clandestinas en las que sus miembros buscaron la forma de rendir su homenaje personal al acontecimiento. Las noticias dedicaron bloques al repaso de aquella escena en que el tax\u00edmetro enchulado del delorean coincid\u00eda con el d\u00eda del calendario en curso. Esta s\u00fabita y desbordada euforia que invadi\u00f3 los medios posee ciertos rasgos latentes que no estar\u00eda mal examinar.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En primer lugar, es interesante c\u00f3mo este torrentoso entusiasmo se sustenta de manera formidable en la propia l\u00f3gica que propone el film. La trilog\u00eda opera a trav\u00e9s de un constante juego de paralelismos en donde pasado, presente y futuro, comparten regularidades estereotipadas. De esa forma, el antagonista tiene una versi\u00f3n igual de repulsiva en el lejano oeste, mientras que los Macfly siempre se encuentran marcados por un hado que los determina hacia la cobard\u00eda y frente al cual el protagonista se revela con tenacidad, pese a pertenecer a esa timorata estirpe (una producci\u00f3n genuinamente estadounidense no puede dejar de exponer aquella inveterada tensi\u00f3n entre predestinaci\u00f3n e iniciativa personal que caracteriza las l\u00edneas m\u00e1s reconocibles de la moral burguesa liberal). Es en esa consciencia del aqu\u00ed y ahora en donde uno de los elementos determinantes para distinguir el pasado del futuro son los objetos cotidianos. A trav\u00e9s de ellos se busca asombrar al espectador, ya sea por avanzados o por rudimentarios. El origen de una gran marca actual contrasta con el desarrollo futuro de otra, generando as\u00ed una continuidad de consumo reconocible. Esta sensibilidad obtenida mediante la identificaci\u00f3n con ciertos productos establece una suerte de genealog\u00eda del logo, que funciona como br\u00fajula para orientarse dentro de la temporalidad del mundo.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Es en ese terreno donde la pel\u00edcula se convierte en una puesta en escena, o en abismo si se prefiere, del propio imaginario en el que se inscribe. Uno lleno de afectos y nostalgias, en el que, de forma tautol\u00f3gica, su evocaci\u00f3n, pareciese ser un efecto programado de antemano. La reacci\u00f3n del p\u00fablico ante la ic\u00f3nica escena se presenta as\u00ed repleta de un sentimiento que sintoniza a la perfecci\u00f3n con el esp\u00edritu que circunda el film. Frente a ella el espectador se siente tambi\u00e9n un viajero del tiempo. La cinta que versa sobre aquella fantas\u00eda de transitar libremente por distintas \u00e9pocas, lo empuja ahora a observar con esa arrebatadora ternura con que el adulto mira su infancia, aquel pasaje de su ni\u00f1ez en que por primera vez presenci\u00f3 esa imponderable cifra en el tablero de la m\u00e1quina del tiempo y fue incapaz de imaginar su estar en el mundo cuando la fecha adviniese. El acto de \u00a8Regresar al futuro\u00a8 a partir del fotograma aludido, sincroniza la experiencia \u00edntima del pasado del adulto con el estado actual de las cosas, confirmando la l\u00ednea homog\u00e9nea del tiempo que impone la cultura dominante.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Es, de igual modo, del todo sugerente que una modalidad econ\u00f3mica tan arraigada y contempor\u00e1nea como aquella que determina la onerosa relaci\u00f3n entre cr\u00e9dito y endeudamiento, contenga en s\u00ed misma una concepci\u00f3n tan acabada del tiempo como cl\u00e1usula operativa. Es al interior de esa din\u00e1mica donde la permanente especulaci\u00f3n entre presente y futuro se manifiesta de un modo tan implacable como voraz: \u201cgaste lo que no tiene hoy y pague con lo que pueda ma\u00f1ana\u201d. No existe m\u00e9todo m\u00e1s eficaz para quedar supeditado a la m\u00e1quina hegem\u00f3nica, ese enorme aparato que administra el valor de nuestro tiempo, que aquella f\u00f3rmula que tiraniza el presente y el futuro mediante la inmediatez de la adquisici\u00f3n, atando a los sujetos alrededor de la m\u00f3rbida bobina de un delirio de consumo permanente. El arrebatador sentimentalismo que envuelve a estos productos cuyo valor simb\u00f3lico radica en su capacidad de transportarnos al pasado, posee una inquietante resonancia con aquella pr\u00e1ctica constitutiva de la econom\u00eda actual.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\"><strong>La guerra de las galaxias o la fuerza de la sangre<\/strong><\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">No ha sido otro por cierto el revuelo que caus\u00f3 el estreno de la \u00faltima entrega de la saga de <em>La guerra de las galaxias<\/em>. La nombro as\u00ed ya que creo que es imperativo defender la traducci\u00f3n. Sobre todo, porque fue ese ejercicio el que permiti\u00f3, sin querer, o en parte dese\u00e1ndolo, que es el modo en que a veces trasvasamos los sudakas, que \u201cArturito\u201d y \u201cTripio\u201d emergieran del tosco sistema de nominaci\u00f3n serial del que proven\u00edan (R2D2 Y C3PO). El diminutivo, certero en la caracterizaci\u00f3n del personaje, dotaba de encanto al afable robot chico, mientras la vecindad de los sonidos \u00e1speros de la oclusiva y la vibrante (TR) calzan a la perfecci\u00f3n con la personalidad flem\u00e1tica y arrogante del androide enchapado y protocolar.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Parte de la expectaci\u00f3n que gener\u00f3 el film tuvo que ver con la promesa de regresar a la est\u00e9tica y el aura (y en La guerra de las galaxias es pr\u00e1cticamente imposible disociar la una de la otra) de la trilog\u00eda original. Esta ansiedad recrudec\u00eda ante la sola posibilidad de que la nueva entrega lograse resta\u00f1ar las hemorragias visuales que ocasionaron las pel\u00edculas dirigidas por George Lucas en los fan\u00e1ticos. El desaf\u00edo no podr\u00eda ser m\u00e1s sintom\u00e1tico del cuadro que intento exponer aqu\u00ed. No s\u00f3lo se trataba de contar una historia antigua de una manera actual, sino que de recrear una experiencia cinematogr\u00e1fica directamente relacionada con la infancia de sus espectadores cautivos.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Sin embargo, es evidente que la \u00faltima pel\u00edcula dialoga con elementos actuales. \u201cLa primera orden\u201d y sus monumentales exhibiciones militares aluden sin ambages a los reg\u00edmenes totalitaristas. Y es una suerte que para los gringos Corea del Norte contin\u00fae export\u00e1ndoles tan longeva referencia. Pasemos por alto el detalle, despu\u00e9s de todo, no debe ser sencillo hablar del imperio desde el imperio, por mucho que \u00e9ste se imagine as\u00ed mismo desde una galaxia muy, muy, lejana. A pesar de esto, J. J. Ambrams, el director de este episodio, representa una facci\u00f3n bastante progresista dentro de un Hollywood rodeado de esc\u00e1ndalos. La palmaria exclusi\u00f3n racial en la entrega de los premios \u00d3scar, sumada a una campa\u00f1a presidencial con Donald Trump como candidato, son algunas de las temperaturas sociales que por estos d\u00edas se encuentran caldeando la opini\u00f3n p\u00fablica en Estados Unidos. Es ah\u00ed donde la decisi\u00f3n de una hero\u00edna, un afroamericano, y un latino como nuevos personajes principales adquiere su peso y direcci\u00f3n ideol\u00f3gica. El l\u00edmite de esta declaraci\u00f3n de principios es, sin embargo, siempre predecible. Todo se reduce a una postura superflua (m\u00e1s ahora que la franquicia fue comprada por Disney). Lo que no deja de ser ir\u00f3nico para una saga cuyo principal nudo dram\u00e1tico gira en torno al conflicto entre una tiran\u00eda y sus detractores. Lo sintom\u00e1tico es que esa parece ser una regla com\u00fan en la industria masiva contempor\u00e1nea. Y es que apenas se adopta una postura espec\u00edfica en el terreno pol\u00edtico, termina por hacerse de forma lateral y vac\u00eda, dejando siempre intacta la discusi\u00f3n acerca de las estructuras de poder y sus fundamentos. Al \u201cpor qu\u00e9\u201d profundo de la exclusi\u00f3n, se le contesta con la inclusi\u00f3n a secas, irreflexiva y mec\u00e1nica. Queda claro que el mensaje soterrado de este tipo de posiciones seudo cr\u00edticas es que, con todos sus defectos, el capitalismo sigue siendo el mejor de los mundos (o de las galaxias) posibles. No es de otro modo, dicho sea de paso, como se plantea la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica en una pel\u00edcula como Avatar, como ya se\u00f1al\u00f3 Zizek, nuestro fil\u00f3sofo esloveno favorito (a decir verdad, es al \u00fanico que conocemos en ese lado del mundo).<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/24_AVCO_BLUE_B1_LAS.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1074 alignright\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/24_AVCO_BLUE_B1_LAS-210x300.jpg\" alt=\"24_AVCO_BLUE_B1_LAS\" width=\"210\" height=\"300\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/star-wars-7-poster-poe-dameron.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1072\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/star-wars-7-poster-poe-dameron-206x300.jpg\" alt=\"star-wars-7-poster-poe-dameron\" width=\"206\" height=\"300\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/star-wars-7-poster-poe-dameron.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1070\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/rey-210x300.jpg\" alt=\"rey\" width=\"210\" height=\"300\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Una de las consecuencias concretas que provoca este af\u00e1n de superponer la estructura de un film de hace tres d\u00e9cadas atr\u00e1s con la de uno actual es que ese trasvasije borronea algunos de los puntos nodales que pon\u00eda en relieve aquel estrenado a fines de los setenta. En \u00e9l, uno de las ideas que dan identidad ideol\u00f3gica al gui\u00f3n es que el h\u00e9roe proviene de un planeta miserable, casi al margen de la galaxia, y aun as\u00ed logra convertirse en el personaje llamado a restablecer el equilibrio entre las fuerzas antag\u00f3nicas que propone el argumento. Es decir, Luke Skywalker encarna el ideal de la meritocracia, en tanto representa al sujeto que asciende, y que es capaz, a fuerza de empuje e intuici\u00f3n, ocupar un lugar decisivo en el devenir de la historia. Eso al menos en la primera entrega, a partir de la segunda se nos revelar\u00e1 su linaje, lo que genera una peque\u00f1a, aunque no insalvable, disonancia. Esto porque esa misma construcci\u00f3n heroica del sujeto que desaf\u00eda las hostiles condiciones de su entorno se desplaza en el <em>Imperio contraataca<\/em> a la capacidad de revelarse contra su prosapia y decidir por su cuenta entre el lado oscuro o el luminoso de la fuerza. Esta tensi\u00f3n ideol\u00f3gica entre herencia y autodeterminaci\u00f3n, predestinaci\u00f3n y emprendimiento, tarde o temprano se torna obtusa, y se resuelve sublim\u00e1ndose por completo en la subjetividad del protagonista, expulsando su s\u00edntesis fuera de las pugnas de poder gal\u00e1cticas. La trilog\u00eda tard\u00eda pareci\u00f3 zanjar esta cuesti\u00f3n a favor de la sangre, al solucionar de manera bizarra el nacimiento de Anakin Skywalker por medio de una inseminaci\u00f3n m\u00edstica. Esto \u00faltimo en flagrante contradicci\u00f3n con el ideal democr\u00e1tico que inspira la rep\u00fablica gal\u00e1ctica. Habr\u00eda que agregar que esta inclinaci\u00f3n hacia la concepci\u00f3n arist\u00f3crata del h\u00e9roe fue un retroceso que curiosamente estuvo acompa\u00f1ado de un despliegue tecnol\u00f3gico de efectos visuales nunca antes visto en la saga. Y aunque ser\u00eda interesante observar c\u00f3mo se elabora esta fricci\u00f3n argumental hoy, me temo que el forzoso retorno a la est\u00e9tica de los ochenta sepulte los puntales ideol\u00f3gicos que propon\u00edan los films originales. Qu\u00e9 la gran pregunta en esta \u00faltima entrega intente contestar de qui\u00e9n es hija la protagonista parece ser una pista conclusiva acerca del improbable retorno a ese tipo de disyuntivas sobre la construcci\u00f3n del car\u00e1cter heroico.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\"><strong>Latinoam\u00e9rica o el ataque de los clones<\/strong><\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Prueba fehaciente de que el virus zika ha existido hace d\u00e9cadas, es la conjetura de que las madres de los publicistas detr\u00e1s de las dos propagandas pol\u00edticas latinoamericanas inspiradas en la Guerra de las galaxias fueron sus primeras v\u00edctimas. Uno, \u201cEl despertar de la energ\u00eda\u201d, aprovecho el estreno de la pel\u00edcula para hacer una forzada analog\u00eda entre la \u201cluz de la fuerza\u201d con el reemplazo de las ampolletas incandescentes por las eficientes, con un atolondramiento digno de revista de gimnasia. El otro, fue la campa\u00f1a de Evo dirigida a modificar constitucionalmente el l\u00edmite de reelecciones, titulada \u201cBolivian wars, el despertar del s\u00ed\u201d. Ah\u00ed lo que se hizo fue simplemente tomar el tr\u00e1iler y reemplazar las cabezas de los personajes principales por las figuras m\u00e1s prominentes del oficialismo. No est\u00e1 dem\u00e1s decir que existieron quienes celebraron este gesto como una reapropiaci\u00f3n digna de aplaudir por las redes sociales.<\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Por encima de estas menudencias, existe en el trasfondo de la saga aquella dicotom\u00eda ya expuesta entre iniciativa personal y derecho sangu\u00edneo que afecta al h\u00e9roe. Sabemos que esa \u00faltima es una narraci\u00f3n que la clase nobiliaria inventa hist\u00f3ricamente para legitimar su dominio sobre los dem\u00e1s estamentos de la sociedad. Pues bien, este es una ant\u00edtesis que no nos es del todo ajena. Hace alg\u00fan tiempo una fracci\u00f3n de los \u201crebeldes\u201d del Instituto nacional, en sincera lucha contra el \u201cimperio\u201d del mercado, sufri\u00f3 su propio dilema cuando el fin de la selecci\u00f3n amenaz\u00f3 las bases de su propia coherencia democr\u00e1tica. Punto ciego entre meritocracia y perpetuaci\u00f3n de estructuras segregantes que es, de cierta forma, tambi\u00e9n el nudo gordiano de la clase pol\u00edtica, m\u00e1s all\u00e1 de las intenciones honestas, o irresponsablemente ingenuas, que puedan tener algunos excepcionales casos en sus filas. Esa pretendida conciliaci\u00f3n entre privilegio y socializaci\u00f3n, parece imposible de resolver en un sistema en que el individualismo y la competencia se elevan como valores sociales incuestionables.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h4 style=\"text-align: left;\"><strong>Y el despertar a la fuerza\u2026<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Lo cierto es que la industria cultural nos tiene preparado un arsenal de productos cuyo rasgo principal consiste en echar mano a la cultura global de hace dos o tres d\u00e9cadas atr\u00e1s con el prop\u00f3sito de provocar un nexo emocional con un p\u00fablico consumidor rendido ante el recurso. El a\u00f1o pasado el estreno de <em>Pixeles<\/em> o el tan inminente como innecesario retorno de <em>Tres por tres<\/em> revelan una tendencia a crear contenidos de entretenci\u00f3n dirigidos a los treinta\u00f1eros. La promesa de gozar una experiencia est\u00e9tica que nos conecte con la ni\u00f1ez a trav\u00e9s del reencuentro con determinados productos que es, sin ir m\u00e1s lejos, la estrategia comercial que adopt\u00f3 por estos d\u00edas el mentado balde de tabletones, lleg\u00f3 para quedarse. Ante sus en ocasiones irresistibles provocaciones, si vamos a acceder a cierta imagen de nuestra infancia, procuremos que no sea la del pusil\u00e1nime pendejo que consume de forma pasiva e insaciable frente al televisor, sino la del chiquillo malandra, o la de la ni\u00f1a vivaracha, una que se escabulle y trepa lejos de la solemnidad del castigo, esa que desconf\u00eda de todo cuento que intente dictarle una conducta prescrita por los adultos, y la que, de vez en cuando, hace caminar esos juguetes chinos con nombres gringos, por el terreno disparejo del pasaje sin pavimentar. De esa forma evitaremos ser el adulto mod\u00e9lico del sistema imperante, aquel que compra ansiosa y compulsivamente todo lo que le venden. Se trata de despertar, aunque sea a la fuerza, de esa modorra que se aproxima.<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Chico Jarpo \/ Si vamos a acceder a cierta imagen de nuestra infancia, procuremos que no sea la del pusil\u00e1nime pendejo que consume de forma pasiva e insaciable frente al televisor, sino la del chiquillo malandra, o la de la ni\u00f1a vivaracha, una que se escabulle y trepa lejos de la solemnidad del castigo.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1067,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-1051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-entranas-del-monstruo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1051"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1051\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1051"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=1051"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=1051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}