{"id":1054,"date":"2016-03-03T05:11:13","date_gmt":"2016-03-03T05:11:13","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=1054"},"modified":"2017-10-02T04:57:19","modified_gmt":"2017-10-02T04:57:19","slug":"politicas-del-espacio-y-la-nueva-arquitectura-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/03\/03\/politicas-del-espacio-y-la-nueva-arquitectura-social\/","title":{"rendered":"Pol\u00edticas del espacio y la nueva \u00abarquitectura social\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Catalina Aravena<\/strong>\u00a0<\/h6>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">A principios de los setenta, mientras en Chile se buscaba implementar el proyecto socialista, el intelectual marxista Henri Lefebvre observaba el fen\u00f3meno de la fragmentaci\u00f3n en ciudades como Nueva York y Par\u00eds, vaticinando su expansi\u00f3n a nivel global. Era una \u00e9poca de entusiasmo. Lefebvre propon\u00eda pasos para la toma democr\u00e1tica de la ciudad y soluciones en contra de la crisis de las sociedades capitalistas. La situaci\u00f3n chilena aportaba a ese entusiasmo: las primeras cuarenta medidas del gobierno popular no s\u00f3lo presentaban transformaciones que terminar\u00edan con la distribuci\u00f3n desigual de los recursos \u2014base de la distribuci\u00f3n desigual del espacio\u2014 sino que adem\u00e1s apuntaban a la producci\u00f3n de espacios para la vida cotidiana y el tiempo libre. El sue\u00f1o termin\u00f3 pronto y en Chile el presagio de Lefebvre no s\u00f3lo se cumpli\u00f3, sino que probablemente lo hizo con m\u00e1s fuerza que en otras ciudades del mundo.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El fen\u00f3meno de la fragmentaci\u00f3n del espacio urbano es complejo y trae consigo problemas como la segregaci\u00f3n en los centros urbanos, la transformaci\u00f3n de las sociedades rurales y las migraciones, entre otros. Lefebvre aspiraba a un estudio global de este fen\u00f3meno, sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os el\u00a0an\u00e1lisis se ha restringido a lo local. Se tiende a pensar que con una buena planificaci\u00f3n urbana y la cooperaci\u00f3n idealizada de los diferentes sectores de la sociedad se pueden mejorar las condiciones de la vivienda, la segregaci\u00f3n en las ciudades, y en consecuencia, la vida de aquellos que han sido afectados por la carencia de espacios donde desarrollar sus vidas. Pero por mucho que se reconozcan las diferentes fuerzas que producen la segregaci\u00f3n y la pobreza, sin la aceptaci\u00f3n de que esas fuerzas son impulsadas por un sistema que opera de forma global, es muy dif\u00edcil que se produzcan cambios sustanciales en las ciudades. La planificaci\u00f3n impulsada por un gobierno puede aminorar los da\u00f1os causados por la l\u00f3gica de mercado en las ciudades, pero nunca revertirlos; la cooperaci\u00f3n puede producir mejoras en grupos peque\u00f1os de la sociedad, pero no en su conjunto. La fragmentaci\u00f3n afecta con mayor violencia a los pobres, pero abarca a toda una sociedad, impide la integraci\u00f3n, restringe la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, separa a las clases indic\u00e1ndoles el lugar a donde pertenecen.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Com\u00fanmente relacionamos la idea de ciudad con el concepto de espacio urbano. Lo urbano se define por los tipos de infraestructura, la cantidad de poblaci\u00f3n y las actividades econ\u00f3micas que caracterizan un espacio determinado, y en ese sentido, engloba los recursos materiales y humanos que interact\u00faan dentro de \u00e9l. Pero muchas veces el reparto de esos recursos y el reflejo de ese reparto en las relaciones sociales van en contra de las bases de lo que debe ser una ciudad. Para una sociedad democr\u00e1tica como dice ser la nuestra, una ciudad es el lugar de la ciudadan\u00eda, donde hombres y mujeres son libres e iguales en derechos y deberes. Pero nuestro desarrollo espacial no s\u00f3lo va en contra de derechos urbanos como los de vivienda, espacio p\u00fablico, accesibilidad y centralidad, entre otros, sino que se opone a los m\u00e1s fundamentales: la igualdad y la libertad.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">La l\u00f3gica que hoy rige el dise\u00f1o urbano y la distribuci\u00f3n de los espacios para la vida cotidiana es la de mercado. Esa l\u00f3gica distribuye recursos escasos seg\u00fan capacidades de pago y no necesidades, por lo que aquellos sectores que poseen mejores condiciones de uso, tambi\u00e9n tienen un mayor valor de cambio. As\u00ed, las inmobiliarias multiplican de forma miserable los valores del suelo, edifican sin ninguna consideraci\u00f3n con el desarrollo del entorno y no entregan ninguna compensaci\u00f3n por los da\u00f1os provocados por sus monstruosidades de concreto. Como si fuera poco, en la ciudad dividida por el dinero los pobres quedan relegados a \u00e1reas perif\u00e9ricas o peri-centros, que son los \u00fanicos espacios que pueden costear con sus ingresos y los insuficientes subsidios del Estado. Esa ordenaci\u00f3n vuelve imposible que las diferentes clases sociales compartan el mismo espacio, lo que profundiza las desigualdades sociales e individuales.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El tema sobrepasa la voluntad pol\u00edtica de evitar esa segregaci\u00f3n, si es que realmente la hay, pues los subsidios estatales no compiten frente a las leyes de oferta y demanda que rigen el reparto espacial, y las reglamentaciones sobre el uso del suelo no han cambiado mucho desde la dictadura, dejando el tema de la distribuci\u00f3n y producci\u00f3n del espacio en manos del mercado. A esto se suma la gentrificaci\u00f3n que ha ido poco a poco expulsando a los pobres de los centros de las ciudades. Hoy el mercado produce desigualdades a\u00fan m\u00e1s violentas que las del pasado, al menos en lo macro, pues expulsa a los pobres de los centros urbanos, los aleja de las \u00e1reas de servicios, los obliga a ocupar el poco tiempo que tienen como propiedad en una lucha cotidiana por acceder a la ciudad. Esa distancia se ha vuelto una fuerza centr\u00edfuga, el esfuerzo que implica salir de la poblaci\u00f3n para participar en las redes de intercambio, comunicaci\u00f3n y cultura que ofrece la ciudad es demasiado. Encerrados en esas nuevas periferias, las personas se ven privadas de su derecho a la ciudad.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Nuestras ciudades llevan un tiempo fragmentadas y tambi\u00e9n poseen peri-centros, poblaciones hist\u00f3ricas que no est\u00e1n necesariamente sometidas al problema de distancia material, pero sufren de la segregaci\u00f3n inherente al mercado de otros modos. No hay mejor imagen de ese tipo de fragmentaci\u00f3n que la que nos entrega Bu\u00f1uel. La fuerza del <em>\u00c1ngel exterminador<\/em> delimita y controla el espacio, impide la entrada y la salida, produce monstruos. El ir\u00f3nico Bu\u00f1uel encierra a la \u00e9lite, que por el hacinamiento y la escasez comienza a reproducir la miseria humana; la realidad encierra a los pobres y sin pizca de humor. En la ciudad algunas calles son murallas, y no hay nada m\u00e1s contrario a la idea de ciudad que la falta de libre tr\u00e1nsito. A esa fragmentaci\u00f3n del centro se suma la distancia y las malas condiciones de transporte que sufren las nuevas periferias. En Santiago la clase alta tiene carreteras concesionadas y medios de transporte particulares que reducen la distancia a la que se encuentran de la ciudad, que por cierto es voluntaria y les permite establecer s\u00f3lo los contactos necesarios con el resto de las clases. Las periferias obligadas sufren de la distancia material, de la falta de servicios y de la carencia de espacios de esparcimiento.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">A estas injusticias espaciales se suma la de la vivienda. Los subsidios del Estado compran terrenos insuficientes y producen espacios invivibles. Entregan la responsabilidad de la construcci\u00f3n de viviendas sociales a empresas privadas que imponen sus intereses por sobre los de la poblaci\u00f3n. La autoconstrucci\u00f3n es, probablemente, la \u00fanica medida que tienen los beneficiados por los subsidios para mejorar sus condiciones de vida, pero de una forma precaria y que va en contra de lo que se espera de una vivienda social pues quita al trabajador sus horas de descanso y sus ingresos. En este sentido, la autoconstrucci\u00f3n es indeseable y s\u00f3lo responde a la falta de responsabilidad social de un Estado que privatiza los derechos d\u00e1ndoles un valor de mercado.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Este diagn\u00f3stico es bien conocido dentro del campo de la arquitectura, sin embargo, quienes se han posicionado como representantes medi\u00e1ticos de la vanguardia arquitect\u00f3nica, tienden a eludir el origen sist\u00e9mico de la fragmentaci\u00f3n, segregaci\u00f3n y pobreza de las ciudades, generando discursos que naturalizan las desigualdades sociales . Como alba\u00f1iles rellenando las grietas provocadas por una mala estructura, quienes aparecen hoy como los nuevos h\u00e9roes de la arquitectura comprometida con la sociedad se proponen producir transformaciones en el h\u00e1bitat humano a trav\u00e9s de un enfoque hol\u00edstico que considere los problemas t\u00e9cnicos, sociales, presupuestarios y ambientales, como fuerzas que intervienen en la producci\u00f3n espacial, pero sin siquiera tocar la din\u00e1mica capitalista que impulsa esas fuerzas.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Pedir un compromiso pol\u00edtico real a esos nuevos h\u00e9roes de la arquitectura no s\u00f3lo va en contra de sus libertades intelectuales, sino que tambi\u00e9n en contra de los caminos que ha ido tomando la disciplina arquitect\u00f3nica dentro de los marcos del mercado, sin embargo, al menos deber\u00edamos poder exigirles una clarificaci\u00f3n de sus tendencias pol\u00edticas, sobre todo cuando su trabajo se enfoca en las transformaciones del espacio con fines sociales. Sobre todo, porque mientras no toquen el origen del problema, su labor es asistencialista, una arquitectura caritativa que funciona m\u00e1s en la teor\u00eda que en la pr\u00e1ctica y que crea ilusiones de mejoras sustanciales cuando en realidad s\u00f3lo da un tono menos dram\u00e1tico a la segregaci\u00f3n espacial. Los especialistas con esos discursos llenos de sentido com\u00fan que circulan medi\u00e1ticamente, evitan la acci\u00f3n de los sujetos sociales sobre sus ciudades, impiden la formaci\u00f3n de proyectos colectivos que puedan pensarlas, y por supuesto, de movimientos sociales que luchen en contra de la injusticia espacial. Lo dec\u00eda Lefebvre en los setenta y hoy intelectuales como David Harvey: la reorganizaci\u00f3n de la ciudad es imposible sin movimientos sociales fuertes. Pues bien, lo que nos dice la nueva arquitectura expuesta en bienales y ganadora de premios mundiales es que no se necesitan movimientos sociales para reordenar la ciudad, sino que los arquitectos y urbanistas har\u00e1n la tarea por nosotros, nos ense\u00f1ar\u00e1n qu\u00e9 es la cooperaci\u00f3n y c\u00f3mo encausarla para romper con las fuerzas destructivas en las ciudades.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Elemental-Playa-Ancha.-Alejandro-Aravena.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1064 size-large\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Elemental-Playa-Ancha.-Alejandro-Aravena-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>El nuevo h\u00e9roe de la arquitectura social<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El 13 de Enero de este a\u00f1o se anunci\u00f3 al arquitecto Alejandro Aravena Mori como ganador del Pritzker, premio de gran prestigio internacional patrocinado por la fundaci\u00f3n estadounidense Hyatt. El Pritzker reconoce la trayectoria de arquitectos quehan contribuido de forma consistente y significativa a la humanidad y el entorno construido a trav\u00e9s de obras innovadoras a nivel t\u00e9cnico, medioambiental y social. En el caso de Aravena, el jurado valor\u00f3 principalmente su habilidad de conectar la responsabilidad social con las demandas econ\u00f3micas que implica el dise\u00f1o del espacio urbano, adem\u00e1s de su producci\u00f3n de espacios p\u00fablicos que beneficien a la comunidad y su preocupaci\u00f3n por los aspectos medioambientales de la arquitectura.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Este a\u00f1o el Pritzker parece haber querido dar una se\u00f1al de su inter\u00e9s por los aspectos sociales de la arquitectura, eligiendo el trabajo de un arquitecto que, sin duda, les era bastante conocido, pues Aravena fue miembro del jurado del Pritzker entre el 2009 y el 2015. Por su lado, el premiado ha rechazado expl\u00edcitamente la condici\u00f3n de arquitecto comprometido que se la ha querido atribuir en diversas entrevistas y conferencias, y tiene razones para hacerlo, pues su trabajo se enfoca en sacar provecho al conocimiento arquitect\u00f3nico y urban\u00edstico bajo las actuales condiciones, mejorando as\u00ed la calidad de vida de las personas, pero no apunta a las bases del problema ni busca fortalecer v\u00ednculos sociales producidos por la fragmentaci\u00f3n de las ciudades.\u00a0Su discurso te\u00f3rico, que ha circulado a nivel mundial, elude constantemente las implicancias pol\u00edticas del dise\u00f1o espacial, insistiendo en que basta con una arquitectura de calidad que considere las fuerzas econ\u00f3micas, materiales y sociales que se entrecruzan en el espacio para producir mejoras en la vida en las ciudades, como si esas fuerzas no dependieran de la decisi\u00f3n pol\u00edtica de intervenir lo menos posible en las supuestas formas de autoregulaci\u00f3n del mercado, como si los permisos de edificaci\u00f3n no fueran dados por las municipalidades, como si el poco presupuesto estatal destinado a la construcci\u00f3n de espacios urbanos y viviendas sociales fuera algo con lo que hay que conformarse.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Un premio tambi\u00e9n puede impulsar decisiones pol\u00edticas, como en el caso de Aravena quien junto con su equipo de Elemental ltda. \u2014empresa formada el 2001 para el desarrollo de proyectos de inter\u00e9s p\u00fablico\u2014, fue llamado a prestar asesor\u00eda para el MOP desde marzo de este a\u00f1o. Nada raro dentro de nuestra institucionalidad pol\u00edtica que lleva un tiempo reaccionando de forma desorganizada frente a temas de inter\u00e9s p\u00fablico. Elemental ya se hab\u00eda adjudicado proyectos de reconstrucci\u00f3n y era una empresa suficientemente conocida dentro del ministerio, pues sus socios fundadores, Pedro Allard y Andr\u00e9s Iacobelli, quienes se hab\u00edan retirado de la sociedad en el 2010, detentaron puestos de importancia en el ministerio durante la \u00e9poca de los planes de reconstrucci\u00f3n despu\u00e9s del terremoto del 2010. En este caso, el MOP est\u00e1 considerando ciertas modificaciones en sus formas de gesti\u00f3n de modo de que una empresa privada como Elemental pueda dar su asesor\u00eda sobre asuntos p\u00fablicos, cuesti\u00f3n que por lo menos implica conflictos de inter\u00e9s. La decisi\u00f3n parece deberse, sobre todo, a una reacci\u00f3n apresurada frente a ideas que circulan por los medios de comunicaci\u00f3n con la etiqueta de lo social, lo que dice bastante sobre la incapacidad del Estado de implementar pol\u00edticas p\u00fablicas que toquen realmente a lo social y de su premeditado rechazo de la participaci\u00f3n ciudadana en los temas que incumben a su desarrollo dentro de las ciudades. Aprovech\u00e1ndose de la ilusi\u00f3n de participaci\u00f3n que generan las nuevas formas de acceso a la informaci\u00f3n, el gobierno dirige su actuar p\u00fablico seg\u00fan contenidos de moda, mientras resguardar los intereses de privados manteniendo el descontento a raya con migajas de socialismo.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El planteamiento de Aravena con respecto a lo social tambi\u00e9n es problem\u00e1tico. Aqu\u00ed hemos dejado de lado los proyectos privados ejecutados por el arquitecto, tal como \u00e9l los distingue de sus trabajos enfocados en la vivienda social, que sin duda han tenido mayor repercusi\u00f3n a nivel p\u00fablico. Poco sabemos del efecto que han tenido las viviendas construidas por Elemental en la vida de sus habitantes, y en los medios circulan opiniones diversas sobre c\u00f3mo \u00e9stas han funcionado en la pr\u00e1ctica. No tenemos datos suficientes como para determinar su \u00e9xito o fracaso, sin embargo, s\u00ed podemos preguntarnos por la posibilidad de que los conceptos de dise\u00f1o y producci\u00f3n espacial desarrollados por Aravena se integren de forma m\u00e1s general en la configuraci\u00f3n de las ciudades. Expongo desde ya mi opini\u00f3n sobre esto. Me parece que, aunque su discurso se presenta como una soluci\u00f3n racional a los problemas de la ciudad, su noci\u00f3n de vivienda incremental es da\u00f1ina, su idea de cooperaci\u00f3n es insuficiente, y los intentos de ubicar viviendas sociales en zonas tradicionalmente ocupadas por la clase media (un ejemplo es el proyecto de viviendas sociales en Playa Ancha, Valpara\u00edso), olvidan una de las tendencias que m\u00e1s han ido fracturando las ciudades en los \u00faltimos a\u00f1os, la gentrificaci\u00f3n.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Aravena propone como fundamento de su trabajo el poder de s\u00edntesis del dise\u00f1o, su capacidad de hacer converger fuerzas econ\u00f3micas, materiales y espaciales con el fin de producir una soluci\u00f3n simple a un problema complejo. No tengo ning\u00fan conocimiento como para rebatir esta idea, al menos desde la arquitectura, y me parece que es una forma adecuada de proceder cuando un problema se maneja dentro del \u00e1mbito de la t\u00e9cnica. Pero la soluci\u00f3n efectiva que plantea Aravena a la construcci\u00f3n de viviendas sociales es tan sint\u00e9tica que omite partes importantes de su desarrollo. Su gran invenci\u00f3n es la construcci\u00f3n de la mitad de una casa con todos los servicios b\u00e1sicos y un dise\u00f1o arquitect\u00f3nico apropiado para ser ampliada al doble. En las poblaciones las viviendas entregadas por el Estado suelen ser ampliadas de mala manera por sus propietarios pues el espacio construido es insuficiente. La propuesta es seguir la l\u00f3gica de la autoconstrucci\u00f3n, pero asegur\u00e1ndose de que se mantenga la calidad, de modo que las casas adquieran mayor valor en el mercado y sean habitables de mejor manera, haciendo que la clase baja llegue a tener la calidad de vida de la clase media, como ha repetido en varias ocasiones. La pregunta es si es una idea que deba ser tomada como ejemplo en la realizaci\u00f3n de proyectos habitacionales. Me parece que no deber\u00eda, sobre todo porque la autoconstrucci\u00f3n es injusta, ocupa uno de los recursos que m\u00e1s escasea entre los trabajadores pobres, el tiempo; exige el esfuerzo econ\u00f3mico de familias que, mientras viven en la mitad de una casa, est\u00e1n en condiciones peores de las que estar\u00edan en una casa peque\u00f1a; implica, en ocasiones, la acci\u00f3n de individuos que no est\u00e1n habilitados para las tareas de construcci\u00f3n. Como si fuera poco, las fallas que se puedan producir en esas viviendas autoconstruidas se vuelven responsabilidad de los propietarios, mientras las constructoras y el Estado se lavan las manos. Conveniente para el Estado y los privados, pues no exige ning\u00fan cambio en sus presupuestos, la ahora famosa soluci\u00f3n de Aravena es tan sint\u00e9tica que desconoce parte importante de las implicancias pol\u00edticas y sociales que giran en torno a la vivienda.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Alejandro-Aravena-Quinta-Monroy-Housing-03_0.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1062\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Alejandro-Aravena-Quinta-Monroy-Housing-03_0-1024x635.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"635\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">El enfoque social de la propuesta de Aravena lo lleva querer incluir a la comunidad en el desarrollo de sus proyectos, usando el concepto de cooperaci\u00f3n para describir este proceso. A trav\u00e9s de un dise\u00f1o participativo, las familias tienen el poder de intervenir en la decisi\u00f3n sobre el tipo de vivienda que se construir\u00e1n, y por supuesto, la obligaci\u00f3n de hacerse responsables de esa decisi\u00f3n. La intenci\u00f3n de Aravena en este punto no es del todo negativa, pues implica la discusi\u00f3n dentro de la comunidad, una instancia que podr\u00eda generar v\u00ednculos sociales a m\u00e1s largo plazo, en el mejor de los casos. El problema es que la manera en que formula la mitad de una soluci\u00f3n con el exiguo presupuesto entregado por el Estado y la reviste de inciertas promesas, impide que esa unidad provisoria entre individuos se oriente hacia lo que deber\u00eda: una cr\u00edtica al sistema y una reivindicaci\u00f3n de los derechos que bajo la l\u00f3gica neoliberal les han sido quitados. La ret\u00f3rica dice bastante cuando se llama a la cooperaci\u00f3n y no a la unidad, a la participaci\u00f3n y no a la acci\u00f3n.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Finalmente, la idea de integrar grupos de vivienda de bajo costo en zonas habitadas por la clase media, es la \u00fanica que apunta de forma m\u00e1s directa a terminar con la fragmentaci\u00f3n espacial y social de las ciudades, pero no s\u00f3lo es un proyecto que comprende a un porcentaje peque\u00f1o de la poblaci\u00f3n, sino que adem\u00e1s desconoce algunas de las fuerzas que fragmentan a la ciudad. El plan no es extra\u00f1o dentro del mundo del urbanismo y la arquitectura, y lleva casi 30 a\u00f1os siendo probado en grandes ciudades de EE.UU. En un art\u00edculo escrito por Samuel Stein para la revista Jacobin sobre la vivienda social y la idea de zonificaci\u00f3n inclusiva, el autor presenta este tipo de planes como fatalmente defectuosos, sobre todo por las tendencias gentrificadoras de las grandes ciudades. Sin duda, el caso no es el mismo que el chileno, pues hasta ahora los proyectos de Aravena est\u00e1n en su mayor\u00eda integrados dentro de planes de reconstrucci\u00f3n que implican la reubicaci\u00f3n de grandes grupos de personas en nuevas zonas a trav\u00e9s de subsidios estatales. Aunque con riesgos de convertirse en peri-centros, la ubicaci\u00f3n de esos grupos en espacios con mayor acceso y mejores servicios podr\u00eda no ser negativa, si es que los presupuestos familiares les permiten acceder a esos servicios. Pero la generaci\u00f3n de viviendas de bajo costo en zonas centrales fuera de las l\u00f3gicas de la vivienda p\u00fablica inevitablemente las har\u00eda entrar al mercado, siendo inaccesibles para la gente de bajos recursos. El tema, por lo tanto, no es s\u00f3lo conceptual y t\u00e9cnico, sino que es sobretodo pol\u00edtico. Mientras Aravena exponga sus argumentos dentro de marcos t\u00e9cnicos haciendo alusiones aisladas a lo social, su discurso lo \u00fanico que hace es fortalecer el actual sistema, cuesti\u00f3n que no niega, sino que por el contrario, reitera cada vez que tiene la oportunidad de aclarar su posici\u00f3n como un agente privado ocupado por lo p\u00fablico. Nosotros somos los que estamos equivocados si queremos ver en \u00e9l al nuevo h\u00e9roe de la arquitectura social.<\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fen\u00f3meno de la fragmentaci\u00f3n del espacio urbano es complejo y trae consigo problemas como la segregaci\u00f3n en los centros urbanos, la transformaci\u00f3n de las sociedades rurales y las migraciones, entre otros. 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