{"id":10607,"date":"2019-11-07T16:59:15","date_gmt":"2019-11-07T16:59:15","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=10607"},"modified":"2019-11-07T16:59:15","modified_gmt":"2019-11-07T16:59:15","slug":"orden-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/11\/07\/orden-final\/","title":{"rendered":"Orden final"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u201cEstamos peor pero estamos mejor<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Porque antes est\u00e1bamos bien<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Pero era mentira<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Y ahora estamos mal<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Pero es verdad\u201d<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">An\u00f3nimo.<\/h6>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">I.<\/p>\n<p>Doscientos cincuenta kil\u00f3metros al sur uno cree encontrar la quietud necesaria para interpretar el estallido social, en apariencia gatillado por unas chauchas sobre el transporte p\u00fablico metropolitano; en realidad provocado por un c\u00famulo de condicionantes estructurales que han ido configurando un orden social que nos asfixia y deprime. Un orden social violento que durante d\u00e9cadas ha negado el derecho a vivir dignamente, y as\u00ed no se puede vivir en paz. Un orden neoliberal que ha avanzado sin transar hacia la precarizaci\u00f3n de nuestras vidas; al que expropiar el plusvalor se le aparece como cosa del pasado, viejas rencillas opacas y aburridas;\u00a0 al cual el clasismo y la discriminaci\u00f3n se le presentan como forma natural de diferenciaci\u00f3n simb\u00f3lica y estratificadora. Al orden neoliberal, fam\u00e9lico por naturaleza, le pareci\u00f3 necesario liberar a los mercados financieros nuestros ahorros vitalicios y obligatorios, invit\u00e1ndonos sonrientes a una vejez con hambre; orden canalla que crey\u00f3 plausible transar en el mercado nuestro derecho a vivir sanos o hacer de nuestra educaci\u00f3n un bien de consumo, una agobiante deuda vitalicia. Un orden que, consciente de su desfachatado abuso, asegur\u00f3 para siempre el bienestar econ\u00f3mico y social de todo quien lo defienda con un fusil al hombro. Pero a los agentes del orden neoliberal ni eso les pareci\u00f3 suficiente; se organizaron en clubes secretos para coordinar el precio de los alimentos, f\u00e1rmacos, el papel higi\u00e9nico y quien sabe cuanta otra cosa. C\u00ednicos y tramposos se encontraron de frente, y con la mirada fija en un intento de reproche hicieron como que hablaban golpeado para que nada de eso fuera cierto. Se conocen hace tantos a\u00f1os que r\u00e1pidamente se perdonaron, y el castigo sobre la colusi\u00f3n se desvaneci\u00f3 como una raya en el agua, como la evasi\u00f3n de impuestos y el financiamiento empresarial al aparato legislativo. Incluso se\u00f1alar que vendieron el agua parece absurdo de tan exagerada obscenidad. En realidad, han hecho todo para que los despreciemos, y ahora observan at\u00f3nitos los eventos que se desarrollan en las calles, como si se tratara de una invasi\u00f3n extraterrestre o un mal\u00e9volo plan urdido entre Maduro y los rusos. No se\u00f1ores, es la historia que les explot\u00f3 en la cara.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 quienes lo cuenten a partir de unos cuantos pesos como detonantes, habr\u00e1 quien se\u00f1ale que fue la burla desvergonzada la que activ\u00f3 el dispositivo rabioso sobre la masa. Fue el momento en que empezaron a re\u00edrse de la situaci\u00f3n cuando la frustraci\u00f3n acumulada en la poblaci\u00f3n empez\u00f3 a derivar en rabia y fuego.\u00a0 Aunque nunca lleguemos a tener completamente claro si quien inici\u00f3 los incendios fue la facci\u00f3n anarquista insurreccional, siempre al servicio de activar el caos que todo sistema abusivo reclama, o fueron las fuerzas de inteligencia policial coordinadas con la clara intenci\u00f3n de acelerar el desorden y dotar de legitimidad social altos niveles de represi\u00f3n y exterminio. El orden de los factores no alter\u00f3 el producto: sembrar la imagen del caos y la incertidumbre sobre este oasis latinoamericano. Luego que la energ\u00eda se disemin\u00f3 por todo el pa\u00eds, que a\u00fan arden barricadas y el sonido de las ollas son el eco en un horizonte confuso, queda saber qui\u00e9nes son los actores de este reparto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hay quienes han se\u00f1alado que el principal sujeto hist\u00f3rico de esta revoluci\u00f3n es anarquista, callejero y pendenciero (Zu\u00f1iga, 2017), que ser\u00eda ese el n\u00facleo que moviliza un estallido sin precedentes en este pedazo de rep\u00fablica. Aun as\u00ed me pregunto qui\u00e9nes son los actores de esta escena que representa la disputa entre el orden y la transformaci\u00f3n. Sin duda la vanguardia es popular e inorg\u00e1nica, que agobiada y con muy poco que perder frente a la hist\u00f3rica opresi\u00f3n de un orden injusto, ha salido a la calle dispuesta a castigar al capital; una verdadera purga social dirigida al Estado empresarial.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>III.<\/p>\n<p>No existe ni existir\u00e1 la fotograf\u00eda que sea capaz de representar la inmensa multitud que pide la transformaci\u00f3n social, y de postre la cabeza de Pi\u00f1era. Sobre este punto en la historia, desde el\u00a0 que emerge el estallido exigiendo el fin del neoliberalismo, convergen varios actores, principales y secundarios. Su fisonom\u00eda social m\u00e1s parece una juguera variopinta que re\u00fane lo m\u00e1s granado de esta selva ubicada al fin del mundo. Su figura m\u00e1s n\u00edtida se observa al principio del estallido, actuando como su detonante; una vez m\u00e1s los escolares a la vanguardia, desafiantes frente al normalizado flujo de nuestros movimientos cotidianos, llamando a la desobediencia civil saltando sobre torniquetes inocentes, que ignorantes de lo que ocurre en la superficie se vieron incapaces de seguir dando sentido a su existencia y fueron destruidos. Son los escolares entonces, como si fueran los mismos sujetos hist\u00f3ricos de hace trece u ocho a\u00f1os atr\u00e1s, porque lo son en tanto agentes m\u00e1s no como individuos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan se ha ido desarrollando la madeja de esta trama \u2013que parece destinada a fundar un orden distinto\u2013 hemos podido caer en cuenta que el segundo agente que entr\u00f3 en escena, inmediatamente constatada la dificultad de controlar el incendio, fue la fuerza policial. Sea por su accionar represivo caracter\u00edstico, sea por sus atentados coordinados o los incendios sobre el retail, lo cierto es que fue la pieza que, a su turno, movi\u00f3 el Estado. Dice el guat\u00f3n pitoniso \u2013aunque yo tengo mis reservas, debo aceptar que parece veros\u00edmil\u2013 que apenas constatada la gravedad del asunto, la fuerza policial (posiblemente respaldados por los militares) se habr\u00eda sentado frente a Pi\u00f1era a negociar la vista gorda sobre todas las fechor\u00edas econ\u00f3micas de sus altos mandos. En efecto, no ser\u00eda descabellado pensar que los primeros cap\u00edtulos de este estallido coincidan con el gui\u00f3n aprendido durante un entrenamiento militar recibido en el antejard\u00edn de este inmenso continente, como ya sabemos ha ocurrido antes, eventos tan bien relatados en L\u00b4Spiral (Mattelard, 1976).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Aunque no es una guerra, en este tablero s\u00f3lo hay dos bandos; de un lado est\u00e1 uno compacto y temeroso de una invasi\u00f3n al m\u00e1s puro estilo de Egon Wolff (1963). Del otro, un mosaico amorfo de intereses que convergen sincr\u00f3nicos en una misma sinton\u00eda transformadora. De un lado est\u00e1 el Estado empresarial, guardi\u00e1n del orden neoliberal, representante de los intereses de un mill\u00f3n y medio de oportunistas, muchos de ellos olvidones. Del otro, la horda nacional que clama espontanea e inorg\u00e1nica la transformaci\u00f3n de todo este orden social. A su turno, el sector de la sociedad que se moviliz\u00f3 fue la masa poblacional, tradicionalmente conocida como lumpen, aunque a estas alturas sea un concepto corto para explicar su textura hist\u00f3rica. Como sea, a la bandada estudiantil le sigui\u00f3 en su refuerzo la horda poblacional que invadi\u00f3, como fue posible y permitido, los templos del retail que tanto da\u00f1o y falsa felicidad le han producido durante d\u00e9cadas. Esta masa lumpen-proletariada, acostumbrada a la opresi\u00f3n econ\u00f3mica, al descr\u00e9dito social y a la violencia simb\u00f3lica de todo el resto de las clases, fue la primera en conectar con la rabia escolar frente a la imposibilidad que impone tanta injusticia acumulada. De ah\u00ed que durante los primeros d\u00edas del estallido, un gran n\u00famero de supermercados ubicados en las poblaciones m\u00e1s duras del gran Santiago fueron saqueados, y sospechosamente incendiados. El efecto que provoc\u00f3 el movimiento de las poblaciones sobre el territorio, este tablero flaco y arrinconado, fue diseminar el hedor que deja el caos cuando avanza sobre un orden rancio. En su segundo movimiento, el jefe de Estado, imprudente o derechamente mal intencionado, puso a jugar a la reina, su \u00faltimo recurso y carta m\u00e1s importante en un juego que acababa de comenzar y no terminar\u00eda en tablas. Pi\u00f1era, consciente de su narcisismo hist\u00f3rico, se puso el traje bonapartista y jal\u00f3 la palanca de un golpe de Estado solapado, empez\u00f3 a delirar con una guerra que inmediatamente fue desestimada por su brazo armado, pero que igualmente cal\u00f3 hondo en nuestras conciencias. Con su jugada ha dejado claro que a la cabeza del Estado hay un l\u00edder amenazado que est\u00e1 dispuesto a todo con tal de defender el orden neoliberal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fue en ese momento que el resto de las clases trabajadoras y los sectores medios precarizados se unieron al estallido popular que escolares y pobladores hab\u00edan iniciado, como la lava de un volc\u00e1n furioso que avanza sobre nuestras conciencias y en su inundar podemos comprender que s\u00f3lo el fuego representa fiel tanta injusticia acumulada.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No existe ni existir\u00e1 la fotograf\u00eda que sea capaz de representar la inmensa multitud que pide la transformaci\u00f3n social, y de postre la cabeza de Pi\u00f1era.<\/p>\n","protected":false},"author":193,"featured_media":10608,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[1827,448,1829,1428,458,531,37,1814,791],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-10607","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-chile-2019","tag-cultura","tag-estallido-social","tag-juan-pablo-velasco","tag-latinoamerica","tag-politica","tag-raza-comica","tag-renuncia-pinera","tag-sebastian-pinera"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/193"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10607\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10608"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10607"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=10607"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=10607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}