{"id":10652,"date":"2019-11-25T04:24:05","date_gmt":"2019-11-25T04:24:05","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=10652"},"modified":"2019-11-25T04:37:20","modified_gmt":"2019-11-25T04:37:20","slug":"esquinas-de-una-primavera-ardorosa-octubre-noviembre-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/11\/25\/esquinas-de-una-primavera-ardorosa-octubre-noviembre-2019\/","title":{"rendered":"Esquinas de una primavera ardorosa. Octubre-noviembre 2019."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">El silencio de la escritura. Lo que no alcanza a llegar al papel, a la letra-palabra porque se atasca, contrae, repliega, resta, obtura, esconde (leo a la poeta Julieta Marchant en su escrito <em>Para qu\u00e9 poetas en tiempos de miseria<\/em>, su reflexividad profunda, sobre sujetos escribientes en estos tiempos sinuosos, me conmueve, provoca). El escamoteo palabrero resuena en las noches de insomnio ante tanto sonido perturbador que estalla: ulular de sirenas, gritos, disparos, helic\u00f3pteros que vigilan desde el cielo, sonidos estrepitosos de lo que cae. Im\u00e1genes como sobresalto, se estrellan en la piel\u00a0 y el coraz\u00f3n a\u00f1osos. Lo que nos ocurri\u00f3 en el lapso de un mes, lo que nos acontece aun, no cesa. Un viernes 18 de octubre act\u00faa como inicio. Cuerpxs j\u00f3venes que gritan en sus saltos de desacato nos abren al movimiento resistente para desbaratarlo todo: \u00abevadir, no pagar, otra forma de luchar\u00bb. Antes, un pulso perturbador se ol\u00eda en el aire enrarecido y nos aplastaba desde hac\u00eda treinta a\u00f1os y m\u00e1s: \u00abno son treinta pesos, son treinta a\u00f1os\u00bb (semanas antes, el estallido de las bombas molotov desde el Instituto Nacional nos remec\u00eda, algo se avecinaba en medio de esas lenguas de fuego). En esa incomodidad larga, en ese desajuste inacabable, vivimos la extranjer\u00eda dictatorial y transicional. Entonces la memoria se ense\u00f1orea, esa que no respeta <em>chronos<\/em> ni <em>aion<\/em> arrasa con sus sensaciones, cubre los cuerpos. La piel en carne viva porque son sesenta y tres a\u00f1os de vida que pueden balbucear parte de la historia: una p\u00faber-adolescente proletaria, habitante de las periferias del sur de Santiago, se entreg\u00f3 militante fervorosa ante el proyecto de una sociedad justa levantado por la izquierda revolucionaria en los setenta del siglo XX (una muchacha nuevecita, como las de hoy, preciosa(s), sin miedo, sin una gota de miedo). El Golpe c\u00edvico-militar se instal\u00f3 como sombra en los cuerpos luchones de ese entonces. Miles haciendo contra-memoria. S\u00ed, es posible volver a los cientos de archivos de los setenta-ochenta. A su presencia imponente porque el olvido ahora es s\u00f3lo un leve giro memorioso cubierto de heridas, resonancias, r\u00e9plicas. Entonces, la tristeza, la vulnerabilidad profunda regresa con los uniformes militares, los rifles, los tanques, los camiones, los cascos, a cuestas. El temblor del cuerpo, el coraz\u00f3n palpitante, avisan del miedo, del rechazo a volver sobre esas im\u00e1genes feroces: el toque de queda, el estado de excepci\u00f3n, sus violencias. Pesa y no pasa, me repito. Cu\u00e1ntas de nosotras, las a\u00f1osas militantes de partidos pol\u00edticos en los setenta, las transgresoras, sentimos tan profundo hoy. Somos un amasijo de emociones encontradas. Somos un coro, una polifon\u00eda que pulsa en este territorio de modo persistente. Ser\u00eda bello, imagino, juntarnos toditas para cantar los sonidos-afectos que nos habitan. En plazas, parques, corear los c\u00e1nticos de ayer, de hoy en sus dis\u00edmiles ritmos y tonos para re-inventar lo que no hemos experimentado aun, lo impensado, lo por-venir. Y as\u00ed, intervenir, interceptar, desarticular, estallar con esa fuerza coral poderosa, las negociaciones de la clase pol\u00edtica voraz y su blindaje al sistema neoliberal, al contrahecho gobernante con sus tics, acomodos perversos, indolencia y mentiras patriarcales-capitalistas-coloniales. No habr\u00e1 Nueva Constituci\u00f3n hasta que no haya justicia y castigo a los responsables, me digo azorada. Desbaratar su impunidad sucia, reclamar castigo por las muertes, violaciones, amenazas, torturas, mutilaciones, p\u00e9rdidas y traumatismos oculares, golpizas. Esa violencia sistem\u00e1tica desatada desde el Estado represor hacia lxs manifestantes por la dignidad, en esta revuelta sin fin. No hemos ganado nada. La lucha contin\u00faa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, hoy 21 de noviembre, me re-vuelven las palabras como un llamado ardoroso. Doy un giro hacia las esquinas de esta ciudad que es otra, una mutada, tomada, sitiada, coloreada de pintes varios, con letras dis\u00edmiles, condensadas sintaxis an\u00f3malas, en colores, en blanco y negro. Este centro c\u00edvico que habito es fuente de revueltas calientes: las barricadas, los pi\u00f1os marchantes de j\u00f3venes, ni\u00f1xs, mujeres, hombres, capucha de la primera l\u00ednea; las rejas y protecciones de seguridad que gritan la represi\u00f3n paca y milica; los gases, las aguas del guanaco; indigentes que duermen y viven estas calles baleadas ayer y hoy. En medio de estas im\u00e1genes me acompasa el tono vital-escritural de Pedro Lemebel, amigo amante, que hoy cumple 67 a\u00f1os. Pedro andar\u00e1 por ah\u00ed amando a la primera l\u00ednea, esa muchachada, margen social que nos ha permitido el paso marchante. Lo celebro as\u00ed en una primera parada (<em>La esquina es mi coraz\u00f3n<\/em>), la suya de Nataniel con Tarapac\u00e1. Entre un <em>O.K<\/em> y un negocio de barrio, se encuentra un mosaico con su retrato en plumas rojas. Cubre un muro imposible de no ver. Su rostro bien maquillado, sus ojos negros profundos y la boca en rojo carmes\u00ed. Todo ese bermell\u00f3n contrasta con los pintes en negro que escriben citas del <em>Manifiesto<\/em>: \u201cque su revoluci\u00f3n les d\u00e9 un pedazo de cielo rojo para que puedan volar\u201d. La alusi\u00f3n fuerte de su presencia en esta lucha, su disidencia sexual, su imparable gesto \u00e9tico-est\u00e9tico-pol\u00edtico resistente, la diferencia de clase incardinada. Y en rojo intenso, \u201cRENUNCIA PI\u00d1ERA\u201d. Quienes escribieron en el mosaico de su esquina dejaron su rostro intacto. Un gesto que se repite en otros lugares c\u00f3mplices de la revuelta. Los que mis ojos voraces quieren capturar para dar cuenta de esta enorme pizarra citadina libre, que no quiere volver a la higiene borrega de un Santiago inmaculado. Una segunda esquina que me cautiva es San Francisco y la calle Londres. En realidad son dos arterias separadas por la iglesia San Francisco. Esa mole enorme, en tono color ladrillo con tejas a\u00f1osas, que conjuga iglesia-convento-museo, tiene un lugar hist\u00f3rico en esta ciudad desde el siglo XVI. No hay modo de que pase inadvertida, igual que el mosaico-rostro de Pedro Lemebel. Pero ambos sitios son parte de una oposici\u00f3n social radical. Lemebel forma parte de una memoria contracultural, pol\u00edtica, de clase, disidente sexual, un lugar para atesorar en revuelta constante y provocadora, libertaria siempre. Mientras que la iglesia de la congregaci\u00f3n franciscana es monumento nacional que regula un orden colonial que nos constituye hasta el presente. Un ordenamiento vigilante y censor ante cualquier estridencia radical; un peso hist\u00f3rico que amarra, normaliza a la ciudadan\u00eda conservadora, temerosa de los movimientos y transformaciones sociales. Esta esquina me seduce porque en ambas arterias se despliegan dos sitios que acosan a la iglesia, la acechan. Por la calle San Francisco se encuentra el Centro social y librer\u00eda Proyecci\u00f3n. Un espacio a\u00f1oso, aglutinador de j\u00f3venes contraculturales que abren, de modo generoso, combativo, creador el lugar para que converjan las m\u00e1s dis\u00edmiles manifestaciones pol\u00edticas, sociales, art\u00edsticas. All\u00ed el Cine Club de los d\u00edas lunes nos convoca desde un espacio para debatir y compartir nuestras tendencias cin\u00e9filas. La librer\u00eda es el sustento de este espacio y tiene una amplia gama de publicaciones irresistibles para nuestro \u00edmpetu luch\u00f3n. Por la calle Londres se encuentra Londres 38, casa-lugar de memoria poderosa que fue centro de tortura y exterminio durante la dictadura c\u00edvico-militar (1973-1974). Es un espacio que hoy convoca a organizaciones y colectivos que trabajan por la memoria desde m\u00faltiples vertientes y es posible recorrer el lugar en visitas guiadas-dialogantes. Ha sido punto fundamental de primeros auxilios durante las manifestaciones sociales en esta primavera ardorosa, para acopiar voluntades e insumos m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta esquina en su rostro eclesial, hacia la Alameda y hacia las arterias de Londres y San Francisco, luce completamente tomada por pintes, letras, carteles, afiches. Lxs manifestantes han tomado sus muros para estampar consignas, anhelos, rabias, peticiones, demandas, emociones, denuncias, acciones, posiciones. Entre algunas de ellas: \u201cPed\u00f3filos\u201d, \u201cCuna de ACAB\u201d, \u201cResistimos por lxs ca\u00eddxs\u201d, \u201cOrganiza tu rabia\u201d, \u201cNo queremos migajas, queremos la panader\u00eda\u201d, \u201cPaco muerto no viola ni tortura\u201d, \u201cNo podr\u00e1n lavar la sangre\u201d, \u201cNo borrar\u00e1n nuestra memoria\u201d, \u201cEl \u201cEstado chileno viola a su pueblo\u201d, \u201cEl pueblo unido avanza sin partido\u201d, \u201cAntiyuta\u201d, \u201cSin miedo\u201d. Entre los carteles: \u201cUna evasi\u00f3n liceana puede despertar a un puma herido\u201d, \u201cRevoluci\u00f3n feminista\u201d, \u201cCamilo Catrillanca, \u00a1PRESENTE! A un a\u00f1o de su muerte, exigimos JUSTICIA\u201d, \u201cContra el Kapital\u201d. En el frontis de la iglesia se encuentra un rayado con letras enormes que dice: \u201c\u00a1AKIVIOLAN!\u201d Los pintes y carteles aluden al Estado asesino, a los curas violadores, a los pacos ladrones, a las mutilaciones a los ojos, al toque de queda, a los ni\u00f1xs del Sename, fotograf\u00edas de lxs muertxs, a los pacos asesinos y a los curas violadores. En la muralla de la iglesia que da hacia San Francisco se replican las denuncias en algunas sentencias como: \u201cLa calle no se abandona hasta que valga la pena vivir\u201d, \u201cNo nos paran ni con balas\u201d, \u201cSi no hay justicia para el pueblo que no haya paz para el gobierno\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed como el rostro de Pedro Lemebel no fue tocado en el mosaico, tampoco Librer\u00eda Proyecci\u00f3n presenta letras ni rayados. En su frontis s\u00f3lo aparece una whipala, dos banderas mapuche, un gran lienzo negro con letras blancas que dice: \u201cContra toda explotaci\u00f3n \u00a1Lucha y autogesti\u00f3n\u201d. Tampoco Londres 38 ha sido intervenido de modo intenso, s\u00f3lo se leen tres pintes alusivos a los \u00abmilicos\u00bb, a la \u00abnueva constituci\u00f3n\u00bb y a los \u00abpacos\u00bb. En el frontis, este sitio de memoria ostenta un cartel enorme que dice: \u201cNos cansamos, nos unimos contra tanta impunidad\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La ciudad de Santiago, la real, abierta en sus muros y expuesta a las manos con sus ideaciones, posiciones del pueblo en la calle, se ofrece como un texto denso para sentir-leer profundo. Recuerdo un video hermoso que circul\u00f3 en redes sociales que muestra, desde una micro en movimiento, los muros desde Vicu\u00f1a Mackenna hasta Providencia, mientras Violeta Parra canta una canci\u00f3n interminable. Alguien dijo que todo este despliegue pintarrajeado es una po\u00e9tica callejera ilimitada, que estas manifestaciones verbales y gr\u00e1ficas valen m\u00e1s que toda una creaci\u00f3n de artistas consagradxs. Es una voz plural poderosa, liberadora en movimiento que nos acuna diaria y cotidianamente con su fuego necesario. Esta vez digo, \u2212feminista a\u00f1osa, radical, algo esperanzada\u2212, que hemos ganado los muros y las calles citadinos, aunque la lucha (m\u00e1s larga) no ha terminado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Gilda Luongo<\/p>\n<p>Integrante Auch!<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sub>*Imagen de Gustavo Ram\u00edrez Torres<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciudad de Santiago, la real, abierta en sus muros y expuesta a las manos con sus ideaciones, posiciones del pueblo en la calle, se ofrece como un texto denso para sentir-leer profundo. <\/p>\n","protected":false},"author":132,"featured_media":10653,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[1213,448,1829,1102,1715,1892,458,1891,1890,1893,1515,531,1888,1889,37,1814,984],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-10652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-desalambrar","tag-camilo-catrillanca","tag-cultura","tag-estallido-social","tag-gilda-luongo","tag-justicia","tag-la-esquina-es-mi-corazon","tag-latinoamerica","tag-libreria-proyeccion","tag-londres-38","tag-manifiesto","tag-pedro-lemebel","tag-politica","tag-primavera","tag-protestas-chile","tag-raza-comica","tag-renuncia-pinera","tag-revista"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/132"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10652\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10653"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10652"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=10652"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=10652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}