{"id":10732,"date":"2019-12-02T04:22:38","date_gmt":"2019-12-02T04:22:38","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=10732"},"modified":"2019-12-02T16:18:29","modified_gmt":"2019-12-02T16:18:29","slug":"ley-violencia-y-comunidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2019\/12\/02\/ley-violencia-y-comunidad\/","title":{"rendered":"Ley, violencia y comunidad"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><strong>Violencia<\/strong> es probablemente la palabra m\u00e1s pronunciada -y manipulada- este \u00faltimo mes en Chile. La violencia, pensada como problema filos\u00f3fico, ha tomado un n\u00famero -no menor- de formas en el pensamiento occidental, especialmente desde la esfera de la filosof\u00eda cr\u00edtica. El car\u00e1cter parad\u00f3jico y ambivalente de la violencia es lo que nos impide lograr sostener un discurso \u00fanico y s\u00f3lido, o establecer directrices para una soluci\u00f3n a esta problem\u00e1tica. A 34 d\u00edas del in\u00e9dito y aclamado \u201cestallido social\u201d, desde que la indignaci\u00f3n se transform\u00f3 en rabia y el malestar se materializ\u00f3 r\u00e1pidamente en fuerza de lucha que arremet\u00eda contra el orden establecido. La re-configuraci\u00f3n de una comunidad que parec\u00eda olvidada, comienza a imponerse al individualismo contempor\u00e1neo que ya mostraba una crisis profunda de todo tejido social y una ilusi\u00f3n de emancipaci\u00f3n sometida al \u00fanico orden del capital. Desde este escenario surgen una pluralidad de lugares desde donde se denuncia la <em>violencia, <\/em>pero \u00bfdesde qu\u00e9 punto, desde qu\u00e9 mirada, puede ser leg\u00edtima tal condena? Ahora bien, es necesario tomar cada fragmento, en sus diferentes matices de experiencias, pues son constitutivos de la totalidad de la realidad.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pensando en las \u00faltimas semanas de protestas que hemos vivido en Chile, este lugar controversial de la violencia se ha hecho evidente desde el primer d\u00eda. Lo que estamos viviendo es gigantesco. Si bien en un principio &#8211; y a\u00fan fuertemente en algunos sectores- se vivi\u00f3 en la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n con entusiasmo, en otros casos este sentimiento se vio invadido por miedo y angustia, debido a la fuerte represi\u00f3n policial que d\u00eda a d\u00eda tiene por \u00fanico objetivo ejercer una violencia de car\u00e1cter vac\u00edo. Es decir, con el \u00fanico objetivo de reclamar una obediencia y una restituci\u00f3n del \u201corden\u201d que no encuentra otra forma de expresarse que no sea a trav\u00e9s de una imposici\u00f3n violenta por medio de las armas y el abuso de poder ejercido en contra de una ciudadan\u00eda que se ha mantenido en las calles, bajo una demanda com\u00fan que reclama mejor calidad de vida. Pero, precisamente ser\u00e1 este \u201corden\u201d anterior donde se gestaron inevitables contradicciones que generaron un exceso y desborde de lo que est\u00e1 en la base de lo social-pol\u00edtico. Tal desbordamiento se encarn\u00f3 en rabia, una manifestaci\u00f3n violenta de un malestar que en su n\u00facleo contiene a\u00f1os de exposici\u00f3n y sometimiento a un status de violencia sistem\u00e1tica, que no se ve necesariamente, pero que se siente. Tal diferencia se ha vuelto evidente en este espiral de la violencia, donde la mayor\u00eda de las personas -afortunadamente- dan cuenta y son capaces de portar un discurso que identifica y denuncia diferentes formas en que la violencia se hace presente desde distintos niveles, por ejemplo, cuando el gobierno y la oposici\u00f3n criminalizan las protestas y la destrucci\u00f3n de la propiedad privada, antes que el asesinato y violaciones de derechos humanos a manos del Estado. As\u00ed, la antigua trampa sobre la violencia leg\u00edtima e ileg\u00edtima entra en juego. Digo trampa, porque despu\u00e9s de un mes de ver c\u00f3mo el gobierno incurre en violaciones a DDHH a manos de la polic\u00eda que ejerce sufrimiento, tortura, mutilaci\u00f3n y muerte en contra de la ciudadan\u00eda, tal concepci\u00f3n de la violencia se vuelve absurda e inviable. En su pretensi\u00f3n de universalidad la ley se enviste de poder. Su calidad de principio unificador y abstracto, le permite ejercerse de manera violenta. En su per\u00edodo de juventud, Hegel examina el concepto de positividad de la ley, seg\u00fan el cual la ley como universal vac\u00edo, supone una l\u00f3gica sacrificial que reduce la vida a su expresi\u00f3n m\u00ednima y la naturaleza es desprendida de todo contenido, de esta manera los individuos, a los cuales somete, son sacrificados en nombre de su propia sobrevivencia. En este sentido, la ley niega la vida para implementarse, pues el ejercicio de ley es un ejercicio de la fuerza, la cual se vincula violentamente a la vida. Esto puede demostrarse en su impotencia para reclamar obediencia, que s\u00f3lo se ejecuta a trav\u00e9s de una imposici\u00f3n violenta en base a su autoridad para forzar a su cumplimiento. En este sentido, existir\u00eda un ciclo de la violencia que la ley impone de manera inevitable y que acaba con toda posibilidad de comunidad pol\u00edtica y toda singularidad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, la vida como tal sufre un extra\u00f1amiento de s\u00ed misma, y la incapacidad de reconciliaci\u00f3n con una ley abstracta y vac\u00eda produce una contradicci\u00f3n que no admite otra forma que el sacrificio para su conservaci\u00f3n llevado a cabo por un agente externo que determina al individuo, debido al mandamiento de ejecuci\u00f3n por imposici\u00f3n y terror. Pero este no es un orden que pueda mantenerse indefinidamente, su soporte y contradicciones se han hecho evidentes, y al igual que el esclavo que despierta de un estado de letargo, la ciudadan\u00eda se levanta ante la terrible realidad de que al final del d\u00eda \u201cno hay nada que perder\u201d. La autoridad como tal, no puede constituirse por mera imposici\u00f3n, previamente existe un momento en que los individuos confieren tal calidad a un sujeto y, en la eventualidad en que tales razones no est\u00e1n presentes, tal reconocimiento puede ser retirado, lo que trae consigo el colapso de su legitimidad. Legitimidad que ha perdido el gobierno y todos sus actores, las instituciones policiales, los medios oficiales de comunicaci\u00f3n y, en general, cualquier tipo de autoridad actual del pa\u00eds.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, lo que se debe se\u00f1alar, al traer a discusi\u00f3n los l\u00edmites de la perspectiva jur\u00eddica, son las contradicciones que subyacen a la fundaci\u00f3n y el modo de operar de la ley, su car\u00e1cter impositivo, externo y por ende violento. Siguiendo la cr\u00edtica de un joven Hegel, se debe buscar la posibilidad de una nueva relaci\u00f3n entre ley y comunidad, una que se realiza dentro y fuera de la legalidad, en vistas de la recuperaci\u00f3n de cierta eticidad, que es parte constitutiva de la vida en comunidad. En este sentido, el tr\u00e1nsito desde la positividad de la ley, que escinde la vida entre el ser y el deber ser en una sumisi\u00f3n ciega y est\u00e9ril a las normas, deber\u00eda encaminarse a la superaci\u00f3n del mecanismo de implementaci\u00f3n y conservaci\u00f3n, pues \u201ccualquier doctrina, cualquier mandamiento pueden convertirse en positivos con s\u00f3lo ser proclamados violentamente, reprimiendo la libertad\u201d.\u00a0 Ahora bien, en nuestra \u00e9poca el problema de la violencia se puede ver desde una multiplicidad de lugares, la violencia de la ley, no es de naturaleza \u00fanicamente jur\u00eddica, sino un complejo entramado de corrientes de violencias muy distintas, lo que imposibilita fundar y conservar ley alguna sin que, a su vez, tal fundaci\u00f3n y conservaci\u00f3n se vuelvan transgresi\u00f3n y usurpaci\u00f3n. Es por esto que es urgente crear otra forma de relaciones en el \u00e1mbito \u201cley y comunidad\u201d, una re-configuraci\u00f3n desde donde no se administren m\u00e1s relaciones de exterioridad, de dominaci\u00f3n y castigo, para no reproducir m\u00e1s este ciclo instaurado por la violencia de la ley.\u00a0 En este sentido la \u201cnueva comunidad\u201d ha logrado identificar r\u00e1pidamente qu\u00e9 es lo que da soporte y condena a una vida de miseria, de injusticia y explotaci\u00f3n: la Constituci\u00f3n gestada en la dictadura de Pinochet. Bajo una organizaci\u00f3n casi impecable, la ciudadan\u00eda ya lo sabe y ha demostrado tener m\u00e1s inteligencia de lo que espera el gobierno, al proponer como primera y \u00fanica salida la Asamblea Constituyente. Despu\u00e9s de mucho tiempo se est\u00e1 comenzando a pensar y actuar en conjunto, pues las representaciones que configuraban nuestra \u201cnormalidad\u201d ya no sirven m\u00e1s. Las personas ya est\u00e1n dialogando, reuni\u00e9ndose, aprendiendo y expresando en el espacio p\u00fablico lo que quieren como comunidad social-pol\u00edtica. Los individuos dejaron de ser actores pasivos para convertirse y re-encontrarse como \u201cpueblo\u201d y demostrar su potencialidad d\u00eda a d\u00eda en la calle, una experiencia colectiva que permite aflorar un nuevo sentido de vida -a pesar del cansancio y a pesar de la violencia del Estado- que descaradamente intenta criminalizar las protestas, la ciudadan\u00eda se mantiene, porque la herida es mucho m\u00e1s profunda, porque nunca se trat\u00f3 s\u00f3lo de 30 pesos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La autoridad como tal, no puede constituirse por mera imposici\u00f3n, (\u2026), tal reconocimiento puede ser retirado, lo que trae consigo el colapso de su legitimidad. 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