{"id":1094,"date":"2016-03-03T06:25:30","date_gmt":"2016-03-03T06:25:30","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=1094"},"modified":"2018-03-15T13:59:37","modified_gmt":"2018-03-15T13:59:37","slug":"bitacora-de-un-capitalismo-canalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/03\/03\/bitacora-de-un-capitalismo-canalla\/","title":{"rendered":"A veces sucede en el sur, bit\u00e1cora de un \u00abCapitalismo Canalla\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Dicen que Herman Melville, antes de escribir <em>Moby Dick<\/em>, encontr\u00f3 en las singularidades de Isla Mocha \u2013a unos pocos kil\u00f3metros dentro del Pac\u00edfico frente a las costas de Tir\u00faa\u2013 al cet\u00e1ceo que inspirar\u00eda los obsesivos e insistentes \u00abfracasos\u00bb del Capit\u00e1n Ahab. Sin embargo, poca es la verg\u00fcenza que debiese pesar sobre los hombros de Ahab; cuentan que ni los m\u00e1s instruidos balleneros vascos atisbaron la posibilidad de asir los caprichos de la versi\u00f3n literaria de Mocha Dick. Pariente cercano del <em>livyatan melvillei<\/em>, pero lejano de las angustias de Hobbes, m\u00e1s de una vez se le vio junto a los tremp\u00fclkawe, ociosos las menos de las veces, sin perder de vista incluso al \u00faltimo yag\u00e1n. Herido y esquivo. Unos a\u00f1os antes de la publicaci\u00f3n de Moby Dick, Melville escribi\u00f3 a Richard Henry Dane: \u00abMe temo que va a ser un libro extra\u00f1o\u00bb. \u00bfPodr\u00eda haber sido de otra manera? A veces sucede en el sur.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">En 1975 Georges Perec public\u00f3 <em>W o el recuerdo de la infancia<\/em>, y entre biograf\u00eda y ficci\u00f3n, situ\u00f3 la experiencia de la etnograf\u00eda pura \u2013para maravilla de Malinowski- en una isla sin argonautas, sin leviatanes: una pura competitividad deportiva en un presente insistente. En la Isla W, nos cuenta Perec, la vida \u2013on\u00edrica y cotidiana\u2013 s\u00f3lo existe la competencia, desprovista de historia, donde:<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"padding-left: 30px; text-align: left;\">Los hombres libres se enfrentan inexorablemente en el orden de establecer a los mejores y los peores. \u00ab[&#8230;] la organizaci\u00f3n b\u00e1sica de la vida deportiva en W tiene como finalidad \u00fanica exacerbar la competencia, o, si se prefiere, exaltar la victoria [&#8230;] Aqu\u00ed \u00abthe struggle for life\u00bb es la ley; incluso la lucha en s\u00ed no es nada, no es el amor al deporte por el deporte, a la haza\u00f1a por la haza\u00f1a, lo que anima a los hombres W, sino la sed de victoria, de la victoria a cualquier precio.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">No es dif\u00edcil ver porqu\u00e9 C\u00e9sar Rendueles elige <em>W<\/em> como punto de partida de su <em>Historia personal del capitalismo a trav\u00e9s de la literatura<\/em>. W: idilio del capitalismo neoliberal. All\u00ed donde el hombre es <em>puro<\/em>, donde la etnograf\u00eda se embriaga de s\u00ed misma y Marx soltaba carcajadas ante las robinsonadas, la competencia constituye a los hombres. (\u00bfLas mujeres? En W cumplen la misma funci\u00f3n cupular que en la desposesi\u00f3n capitalista. En un orden geopol\u00edtico ficticio habr\u00eda que profundizar en la genealog\u00eda familiar de la Mujer Maravilla en la Isla de Themyscira para elaborar alg\u00fan atisbo de analog\u00eda, \u00bfno?)<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Pronto sabr\u00e1 Perec que W poco ten\u00eda de ficci\u00f3n cuando, paso a paso, R\u00edo Chico en Isla Dawson hiciese su entrada: \u00abLos fascistas de Pinochet se han encargado de dotar a mi fantasma de un \u00faltimo eco\u00bb; y a trav\u00e9s de ese mismo eco Perec ironiza con un mundo posible en el cual su nombre fuese Jorge P\u00e9rez; un mundo, claro, en el que \u00abJorge\u00bb ser\u00eda uno de los \u00abencerrados en un laberinto de crueldad y miseria \/ en el paralelo 53 sur de este mundo\u00bb como sentenciara Arist\u00f3teles Espa\u00f1a. A veces sucede en el sur.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Rendueles identifica su posici\u00f3n en un paralelo 53 sur de cartograf\u00eda, hoy, inapelablemente mundial. Con gracia hace desfilar a Oliver Twist y Mowgli \u2013para rubor, de Kipling antes que Dickens\u2013 como ejercicio no tan ficticio del desarrollo hist\u00f3rico de un capitalismo (siempre canalla). La pretensi\u00f3n de Rendueles no decanta en hermen\u00e9utica, tampoco en historiograf\u00eda, y bien lejos cae de los patios de la sociolog\u00eda. Se trata, m\u00e1s bien, de un conjunto de impresiones atiborradas de referencias aparentemente inconexas y discontinuas en las cuales, a modo de ensayo, se mezclan reflexiones pasajeras \u2013pero no superficiales\u2013 sobre la incidencia del EZLN, el rock radical vasco, experiencias personales alucinatorias, el trabajo acad\u00e9mico, uno que otro viaje, y la inevitable pretensi\u00f3n de comprender no tanto el <em>comportamiento<\/em> como la <em>intensidad<\/em> del capitalismo cotidiano en escenas diversas que comienzan en Gij\u00f3n, y poco tardan en llegar al R\u00edo de La Plata y al Chaco paraguayo. A veces sucede en el sur.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Por supuesto, se trata de una historia personal <em>a trav\u00e9s de la literatura<\/em>. Entonces all\u00ed est\u00e1n Coetzee, Dostoievski, Gorki, Novalis, Kerouac y Pasolini: acaso irrelevantes para las pretensiones de Rendueles. Excusas, o m\u00e1s bien pies forzados para dar paso a una <em>improvisaci\u00f3n<\/em>: \u00abLas cr\u00edticas te\u00f3ricas sofisticadas \u2013induce Rendueles\u2013 nos explican con exactitud las estructuras reales que subyacen a la econom\u00eda de casino y la cleptocracia son insustituibles. Pero resultan in\u00fatiles si no nos libramos, adem\u00e1s, de esta siniestra docilidad que nos paraliza, si la posibilidad de la emancipaci\u00f3n no se trasluce en nuestros gestos cotidianos [&#8230;] y para ello es leg\u00edtimo usar las experiencias ficticias como materia prima de la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica desde la que proyectar el futuro que queremos\u00bb. Y claro, si el fascismo dio a W su \u00faltimo eco, \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00edan nuevos gestos cotidianos dar un <em>nuevo eco<\/em> a nuestras no tan ficticias fantas\u00edas literarias? \u00bfSuceder\u00e1 en el sur?<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><em>Capitalismo canalla<\/em> representa hoy un esfuerzo imprescindible por sus gestos antes que por su contenido. Rendueles \u2013acad\u00e9mico, editor de Marx, Benjamin y Polanyi\u2013 enfrenta ante el p\u00fablico los l\u00edmites de sus propias suposiciones: como gesto <em>Capitalismo canalla<\/em> puja paso a paso por evitar las trampas de los relatos para asumir una posici\u00f3n acaso algo m\u00e1s humilde: representar una experiencia del pulso del capitalismo antes que su diagn\u00f3stico cl\u00ednico. <em>Capitalismo canalla<\/em> es una experiencia irrepetible; pero, en cuanto experiencia, urge como posibilidad de redacci\u00f3n de toda experiencia posible. <em>Capitalismo canalla<\/em> es un ejercicio de democratizaci\u00f3n de la literatura; por supuesto, no en el sentido de una ampliaci\u00f3n (necesaria) de los espacios sociales y p\u00fablicos en los cuales sea posible librar una relaci\u00f3n radical <em>en, con y a trav\u00e9s<\/em> de la creatividad literaria, sino en el sentido de un producci\u00f3n social desde nuestras propias intuiciones creativas: \u00abDesde los inicios de la modernidad \u2013concluye Rendueles\u2013, la democracia ha consistido en la revuelta de la mayor\u00eda contra los vencedores del capitalismo global. La democracia es la expresi\u00f3n pol\u00edtica de la intuici\u00f3n, fascinante y repleta de claroscuros, de que una vida mejor \u2013m\u00e1s justa, libre y plena\u2013 s\u00f3lo se puede dar entre iguales que descubren, transforman y comparten aquello que tienen en com\u00fan\u00bb. \u00bfDemocracia creativa literaria? A veces sucede en el sur.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><em>Capitalismo canalla. Una historia personal del capitalismo a trav\u00e9s de la literatura<\/em><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">C\u00e9sar Rendueles. Seix Barral, Barcelona, 2015: 231 pp.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">PD. Lamentablemente, la democratizaci\u00f3n formal del acceso a la literatura constituye a\u00fan una tarea pendiente y urgente. Precios excesivos, y excesiva ausencia. Sin embargo, al menos es posible encontrar en formato digital (gratuito) el primer cap\u00edtulo (35 pp.) de <em>Capitalismo canalla<\/em> en planetadelibros.com<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"align-right\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12789919_10154309567117580_1788143420_o.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1113 alignleft\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12789919_10154309567117580_1788143420_o.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"459\" \/><\/a><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Angelo Narv\u00e1ez \/ Rendueles enfrenta ante el p\u00fablico los l\u00edmites de sus propias suposiciones: como gesto Capitalismo canalla puja paso a paso por evitar las trampas de los relatos para asumir una posici\u00f3n acaso algo m\u00e1s humilde: representar una experiencia del pulso del capitalismo antes que su diagn\u00f3stico cl\u00ednico.<\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":1111,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[339,419,52,295,58],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-1094","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-angelo-narvaez","tag-cesar-rendueles","tag-critica","tag-critica-cultural","tag-opinion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1094"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1094\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1094"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=1094"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=1094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}