{"id":11503,"date":"2020-06-17T06:21:27","date_gmt":"2020-06-17T06:21:27","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=11503"},"modified":"2020-06-17T14:52:15","modified_gmt":"2020-06-17T14:52:15","slug":"la-cocina-las-ollas-comunes-y-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2020\/06\/17\/la-cocina-las-ollas-comunes-y-el-amor\/","title":{"rendered":"La cocina, las ollas comunes y el amor."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>A la Rosita y su cocina. <\/em><\/h6>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">El otro d\u00eda, ya no s\u00e9 hace cu\u00e1ntos, le\u00eda un texto que hablaba de las ollas comunes con un rostro definido: una mujer, casi siempre con delantal, en alg\u00fan lugar vulnerado de distintos territorios. Siempre una mujer, siempre desde la pobreza, siempre desde el servicio, siempre de piel morena y con un cuchar\u00f3n que sirve comida caliente a otros.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En este texto, Aline Richards (link: <em><a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/braga\/2020\/06\/01\/la-olla-no-es-tan-comun\/\">La olla no es tan com\u00fan<\/a>)<\/em>, reflexiona en torno a c\u00f3mo han sido las mujeres quienes han servido a otres y cu\u00e1nta obligatoriedad y poca reciprocidad hay en ese servicio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si bien estoy de acuerdo con esa reflexi\u00f3n,\u00a0 Aline tambi\u00e9n menciona que \u201ccompartir la comida de modo comunitario existe hace miles de a\u00f1os\u201d y me quer\u00eda detener en eso, en que si bien las mujeres han sido hist\u00f3ricamente quienes han servido a otros, principalmente varones cis, y que en esa relaci\u00f3n de servicio la comida ha sido una forma diaria y cotidiana de estar a disposici\u00f3n, no creo que este acto est\u00e9 exento de amor o permita espacios de rebeld\u00edas. Hay ejercicios de emancipaci\u00f3n, encuentro y memoria que son fundamentales en nuestras historias con las mujeres de nuestro \u00e1rbol, de nuestras familias o de nuestras vidas. Creo que en ese encontrarse a \u00abcocinar\u00bb, en ese encontrarse en el espacio de la cocina, se han tejido a su vez cientos de historias de traspasos, alianzas, colaboraciones y rebeld\u00edas.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mi abuela Rosa, porte\u00f1a, costurera y g\u00e9minis maravillosa, me ense\u00f1\u00f3 el amor por la comida y la cocina desde peque\u00f1a. Y para m\u00ed, lunita en tauro, fue f\u00e1cil aprender c\u00f3mo dar amor a trav\u00e9s de ese acto de cocinar para y con otres. Desde ni\u00f1a la Rosita me invitaba a acompa\u00f1arla en la cocina, en un principio como juego que involucraba siempre hacer figuras con la masa de las pantrucas, desgranar porotos o cortar algunas hojas. A medida que fui creciendo, alcanzando el mes\u00f3n de la cocina, y pudiendo manipular algunas herramientas m\u00e1s peligrosas para les ni\u00f1es, me fue involucrando cada vez m\u00e1s en sus acciones, pidi\u00e9ndome que probara, revolviera o mezclara. Hasta que llegu\u00e9 a cocinar yo misma secundada por ella y sus \u00abrecetas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hace poco tiempo comprend\u00ed cu\u00e1nto de aprendizaje hubo en ese mirar junto a ella, justamente porque nunca hubo una \u00abreceta\u00bb como las conocemos en los libros que tratan de hacer est\u00e1tico un aprendizaje que, como todos, nunca deja de moverse. La cocina tiene mucho de esta pr\u00e1ctica \u00abal ojo\u00bb de ir aprendiendo de sabores, texturas y formas, a medida que se va haciendo y eso nos ha sido ense\u00f1ado por otras que compartieron sus saberes al invitarnos a la cocina o al fog\u00f3n. Quiz\u00e1s incluso desafiando las reglas del \u00abadultocentrismo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Estar en ese espacio junto a ella fue como m\u00e1s la conoc\u00ed, los ejercicios de memoria que se suced\u00edan en los horarios de comida son mis recuerdos m\u00e1s bonitos. Mientras la Rosita preparaba sus caldos, arrocitos pegotiados o tallarines, me iba contando su propia historia, c\u00f3mo ella hab\u00eda aprendido tal o cual cosa, o sus recuerdos de infancia llenos de dolores de pobreza en los cerros de Vi\u00f1a del Mar. Mi abuela no alcanz\u00f3 a ir a la escuela m\u00e1s que un par de a\u00f1os, no hab\u00eda zapatos para todas las personas de la familia y que ella se educara no era prioridad cuando hab\u00eda hambre. Recuerdo que pocas veces la vi escribir, creo que s\u00f3lo una vez, y recuerdo claramente la verg\u00fcenza que sinti\u00f3 al ver expuesta su letra \u00abde ni\u00f1a\u00bb en una hoja. La Rosita no pas\u00f3 por la escuela, pero sab\u00eda matem\u00e1tica de maravilla, no se le escapaba una comprando para la casa, sab\u00eda sacar cuentas y administrar un hogar incluso cuando escaseaba la plata y \u00e9ramos cada vez m\u00e1s qui\u00e9nes lleg\u00e1bamos a vivir de allegados la pobreza con ella.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s para muches la cocina y la administraci\u00f3n de la casa se relacionan s\u00f3lo con la violencia hacia las mujeres y la discriminaci\u00f3n. Pero yo siempre recuerdo a la Rosa bien choriza, \u201cpar\u00e1 en la hilacha\u201d como dec\u00eda ella, desde esos lugares que eran sus territorios: su casa, su cocina, su familia. Desde ah\u00ed teji\u00f3 redes que traspasaron su propio hogar y se fueron a los hogares cercanos, llegaban vecines a probar su cola de mono, sus famosas pantrucas, sus tallarines con carne mechada. Recuerdo con un poco de nostalgia cuando en sus \u00faltimos d\u00edas, con un c\u00e1ncer que nos arrebataba sus pasos cortitos y r\u00e1pidos y su risa mezclada con dureza, se preocupaba medio inconsciente que \u201clas visitas\u201d (que en realidad llegaban a despedirla) tuvieran que comer en la casa o cuando llam\u00f3 a mi prima Lesla para darle la receta de su famoso cola de mono. Mi prima corri\u00f3 con un papel y un l\u00e1piz, y mi abuela le dijo: aguardiente, \u00bfcu\u00e1nto? le pregunto mi prima, ah\u00ed va probando le dijo, la Rosa. Leche, \u00bfCu\u00e1nto?, ah\u00ed va viendo c\u00f3mo le va quedando, y as\u00ed con la lista de ingredientes que nunca tuvo medida y siempre estuvo en su memoria y en sus manos, llenas de los saberes que le dio la vida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En la cocina nos encontramos siempre, cuando \u00edbamos a visitarla era capaz de tenerle a cada nietx su plato preferido pa regalonear y si, aun cuando una vida de servicio no se compensa con nada, yo la recuerdo como una mujer fuerte, que le dio cara a una vida de miseria, que sirvi\u00f3 a los hombres de su familia y que hizo alianza con las mujeres de su linaje para dejarnos claras en \u201cnunca aguantar\u201d lo que ella hab\u00eda aguantado. Yo todav\u00eda puedo escuchar su voz y sentir el olor de sus manos pasadas a comida cuando entro a la cocina o me visita en los sue\u00f1os. Que siempre viva la valent\u00eda de nuestras abuelas.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>si bien las mujeres han sido hist\u00f3ricamente quienes han servido a otros, (&#8230;) no creo que este acto est\u00e9 exento de amor o permita espacios de rebeld\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"author":266,"featured_media":11510,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[2220,2221,2215,2225,2213,2224,2216,2226,51,2217,2212,2211,2210,2214,2222,2223,553,2209,2228,2218,2227,2219],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-11503","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yo-la-peor-de-todas","tag-abuela","tag-abuelas","tag-aline-richards","tag-amor","tag-cocina","tag-comunitario","tag-el-mostrador","tag-ensenanza","tag-feminismo","tag-la-cocina","tag-la-maquinita","tag-maca-la-maquinita","tag-macarena-orellana","tag-ollas-comunes","tag-rebeldia","tag-rebeldias","tag-resistencia","tag-rosa","tag-saber","tag-saber-popular","tag-sabiduria","tag-ternura"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/266"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11503\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11503"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=11503"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=11503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}