{"id":11642,"date":"2020-07-04T00:54:02","date_gmt":"2020-07-04T00:54:02","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=11642"},"modified":"2020-07-26T23:20:16","modified_gmt":"2020-07-26T23:20:16","slug":"las-desventuras-del-coronaceno-entre-el-pangolin-y-el-witranalwe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2020\/07\/04\/las-desventuras-del-coronaceno-entre-el-pangolin-y-el-witranalwe\/","title":{"rendered":"Las desventuras del Coronaceno: entre el pangol\u00edn y el witranalwe"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">La historia comienza en el mercado de pescados y mariscos de Huanan, en Wuhan, una provincia central de China atravesada por el r\u00edo Yangtze. All\u00ed, hacia fines de diciembre de 2019, hubo quien o quienes, ostentando de su poder y prestigio, ofrecieron a sus invitados un salteado de escamas de pangol\u00edn, preparaci\u00f3n gourmet de alt\u00edsimo costo. La receta inclu\u00eda subrepticiamente el coronavirus transmitido al animal por alg\u00fan murci\u00e9lago infectado. El resto es parte de una historia en desarrollo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, el 31 de diciembre de 2019 marca no un cambio de a\u00f1o, ni de d\u00e9cada, sino que un cambio de \u00e9poca. Se inaugura la era del <em>Coronaceno<\/em>, y con ello un realineamiento global de las fuerzas y los materiales de los que el planeta est\u00e1 hecho. Semejante reordenamiento, cuyos alcances a\u00fan son desconocidos y que representan un intenso campo de disputa, imponen tambi\u00e9n un reordenamiento de las categor\u00edas habituales de pensamiento que gobernaron las din\u00e1micas engendradas por el pensamiento occidental, a la saz\u00f3n dominante. M\u00e1s que desplegarse finalmente un discurso hegem\u00f3nico, lo que el nuevo escenario trae consigo son constructos dispares, oscilantes, que se conjugan circunstancialmente seg\u00fan los intereses, motivaciones y creencias de los actores sociales.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sub>\u201cPangol\u00edn\u201d. Autor: Eduardo Araos, 2020<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Hacia fines de marzo de 2020, en otro rinc\u00f3n del mundo, una peque\u00f1a localidad rural viv\u00eda su propia tragedia. En los albores del brote, un vecino anunciaba que un cataclismo desolar\u00eda Lolcura, asentada en las vecindades de la planta maderera de Forestal Mininco, propiedad de uno de los <em>holdings<\/em> m\u00e1s poderosos del pa\u00eds. El hombre comentaba a su hermano y sobrina acerca de la presencia de seres del dominio sobrenatural y \u00a0que son parte del paisaje fantasmag\u00f3rico que rige la vida de los seres humanos. Tal como se lo suger\u00eda su fe evang\u00e9lica, se trataba de seres que pueden hacerse presentes a trav\u00e9s de plagas, pestes y cataclismos. Y, aunque cristiano, \u00e9l asist\u00eda como observador a los rituales mapuche pues, como se se\u00f1ala en una nota period\u00edstica, \u201cle ten\u00eda un profundo respeto, e incluso temor, a lo inmaterial\u201d. \u201cSiempre me hablaba de los brujos, que toda nuestra familia falleci\u00f3 por una brujer\u00eda que le hicieron los familiares\u201d, asegura su sobrina, hija de su hermana [note]Radovic, P. (2020, Abril 26). El brote maldito de Angol. <em>La Tercera<\/em>, 22.[\/note]. Y los brujos obran a trav\u00e9s de figuras poderosas como el <em>witranalwe<\/em>, ser sobrenatural que se construye a partir de los huesos de un difunto y la carne de otros cad\u00e1veres y que se anima mediante un soplo. Tras ser devuelto a su hogar por los centros m\u00e9dicos en dos ocasiones, finalmente el hombre fallece con un examen Covid-19 positivo y pensando en la muerte de su propia comunidad. Tras su entierro, su hermano, quem\u00f3 todas sus pertenencias, partiendo por la ropa: \u201cTeme que al pon\u00e9rsela por error, corra el mismo destino\u201d, agrega la nota period\u00edstica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las dos tragedias \u2013la de Wuhan y la de Lolcura\u2013 son sintom\u00e1ticas de las dislocaciones c\u00f3smicas y los desenlaces experimentados desde perspectivas culturales distintas en lo que a las relaciones entre los seres vivos concierne. Permiten, en este sentido, ilustrar las formas que distintos pueblos tienen de constituir un fen\u00f3meno y sus funestas consecuencias e indagar acerca de los modos de conjurarlo, al tiempo que informan acerca de las salidas posibles para la regeneraci\u00f3n de la vida tanto humana como en general. Este es el tema que aqu\u00ed abordamos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La patol\u00f3gica interacci\u00f3n entre animales y humanos que gener\u00f3 el Covid-19 no parece ser una excepci\u00f3n. Al contrario, lo que indica el creciente n\u00famero de emergencias epidemiol\u00f3gicas registradas en los \u00faltimos a\u00f1os alrededor del planeta producto de la zoonosis (gripe aviar, gripe porcina, \u00e9bola, zika, MERS, COV, entre otras) es que estamos viviendo una \u00e9poca donde el ser humano se ha tornado el principal agente modelador del sistema tierra. El Antropoceno, por lo tanto, refiere a este momento de la historia en el que los seres que habitan el planeta est\u00e1n intensamente conectados, influenci\u00e1ndose mutuamente, pero cuyo patr\u00f3n de interacci\u00f3n est\u00e1 dominado por las preferencias del hombre (antropo) y del lucro (capital), en un trayectoria que camina irremediablemente hacia la devastaci\u00f3n del planeta, como lo ha se\u00f1alado Donna Haraway en <em>Staying with the Trouble<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El <em>Coronaceno <\/em>representa un momento de la historia, corto pero intenso, que deviene de un prolongado proceso de ocupaci\u00f3n y alteraci\u00f3n de las din\u00e1micas ecol\u00f3gicas y, al mismo tiempo, de reducci\u00f3n de derechos y privatizaci\u00f3n de servicios sociales. El paisaje fantasmag\u00f3rico del Coronaceno, para usar el t\u00e9rmino propuesto por Anna Tsing recientemente, se despliega con dos caras que remiten al mismo proceso de devastaci\u00f3n terr\u00e1quea: por una parte, como apariciones de un mundo natural cercenado y desplazado a los confines del planeta y, por la otra, con el rostro del hambre que permanec\u00eda olvidada en la trastienda social. Los paisajes embrujados quedan grabados en las narraciones orales \u2013<em>epew<\/em>, en el caso Mapuche\u2013 que dan cuenta de la transfiguraci\u00f3n de los seres humanos y no humanos en h\u00edbridos puestos al servicio de la dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En la lectura de la actual pandemia y, sobre todo, de los caminos hacia su conjura, la experiencia de los pueblos originarios y comunidades locales puede ser iluminadora. La figura m\u00edtica del <em>witranalwe<\/em>, esp\u00edritu vagabundo del mundo mapuche, ilustra el desorden c\u00f3smico generado en la relaci\u00f3n entre los diversos dominios de la vida producto por los procesos de expansi\u00f3n del capital. Del mismo modo que el coronavirus\u00a0 depende de otros seres, de los que se alimenta para poder existir: reclama la sangre de los seres humanos, se transforma a trav\u00e9s de los huesos de difuntos e inclusive pide el sacrificio de los hijos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La presencia del <em>witranalwe<\/em>, seg\u00fan los territorios, adopta diversas versiones, interpretaciones y percepciones siendo com\u00fan denominador su asociaci\u00f3n con el aura de la persona que deja de ser <em>che<\/em> (gente) y cuyo <em>am<\/em> o esp\u00edritu queda en condici\u00f3n de <em>alwe<\/em> o \u00e1nima \u201cdeambulando en el mapu\u201d (la tierra), puesta al servicio de intereses que contrar\u00edan a la comunidad. Quien deja de ser <em>che<\/em> se convierte en una fuerza no sometida al control tutelar de un esp\u00edritu protector o <em>ngen<\/em>, lo que le vuelve manipulable por otras agencias sobrenaturales[note] Comisi\u00f3n Verdad Hist\u00f3rica y Nuevo Trato. (2001). <em>Informe Final de la Comisi\u00f3n de Trabajo Aut\u00f3noma Mapuche<\/em> (Tomo II, Vol. 3, Anexo; p. 640). Gobierno de Chile. <a href=\"http:\/\/www.memoriachilena.gob.cl\/602\/articles-122901_recurso_7.pdf\">Link aqu\u00ed<\/a>. [\/note]. El <em>witranalwe<\/em> es constataci\u00f3n de ello, como bien lo sugiere Sara Larra\u00edn: \u201cNo colabora en la sobrevivencia de los vivos, sino que se mantiene a costa de ellos\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sub>\u201cWitranalwe\u201d. Autor: Eduardo Araos, 2020<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n<p>La presencia del <em>witranalwe<\/em> evoca la plaga que, por su impredictibilidad, tiene un car\u00e1cter atmosf\u00e9rico. Su naturaleza emergente, su condici\u00f3n de proceso a la espera de ser contenido por la magia, la t\u00e9cnica, la pol\u00edtica, la ciencia o la disciplina, devanea asolando territorios y\u00a0 dando zarpazos por doquier. El mundo bajo la pandemia se vuelve fantasmag\u00f3rico, evocando la concepci\u00f3n de pueblos que, como el Mapuche, intuyen presencias intervinientes de las que la raz\u00f3n no es capaz de reconocer. Su presencia importa cuidados rituales que las personas deben observar a fin de neutralizar su acci\u00f3n. Estos cuidados suponen la observaci\u00f3n de pr\u00e1cticas que, por una parte, mantienen un regimen de reciprocidad entre vecinos, y, por la otra, de cuidados particulares debidos a otros seres vivos y fen\u00f3menos naturales: el agua, los \u00e1rboles, las piedras, son todos depositarios del cuidado y respeto que, finalmente, resulta ser protector para la comunidad en su conjunto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el discurso hegem\u00f3nico que pevalezca esta vez para dar cuenta de la pandemia?, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el orden de cosas a ser normalizados tras las actuales circunstancias? La respuesta est\u00e1 en manos de quien controle la pandemia del mismo modo que es quien domina al <em>witranalwe, <\/em>quien logra finalmente hacerse de la situaci\u00f3n. La competencia por la vacuna es el equivalente a la carrera espacial de la Guerra Fr\u00eda. Y los modelos que los principales candidatos proponen llevan al disciplinamiento centralizado del tipo chino, el nacionalismo tecnocr\u00e1tico empresarial al modo norteamericano o a la formula internacionalista surgida en la postguerra. Cualquiera sea la salida discursiva, ninguna se hace cargo de las pistas radicadas en la vida cotidiana de los pueblos que permiten conjurar la pandemia. Son estos los modelos que interesa conocer y explorar m\u00e1s all\u00e1 de las hegemon\u00edas que pudieran establecerse.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando se pregunta a la Primera Ministro de Barbados, Mia Mottley, acerca del com\u00fan denominador de las mujeres l\u00edderes que han gestionado de mejor modo la pandemia a nivel mundial, la respuesta es simple: \u201cCuidado (<em>care<\/em>)\u201d. El cuidado constituye la piedra angular de los ritos que regulan las relaciones con los seres no humanos en buena parte de los pueblos originarios del mundo. El proyecto a incubar en la conjura de la pandemia no puede ser el de la restauraci\u00f3n: no es el orden precedente lo que m\u00e1s garant\u00edas da para encarar el futuro inmediato. Y esto invita a revisar aquellas pr\u00e1cticas locales que, en la periferia del capitalismo avanzado, han logrado conciliar de mejor modo la relaciones entre las especies.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La esperanza de la conjura, por fin, no puede ser propiciatoria de un ser fantasmag\u00f3rico del que solo deviene la esclavitud. Por el contrario, el repertorio cultural de los pueblos invita a reconsiderar los conjuros para encarar al bicho nacido de la ambici\u00f3n. El alineamiento de los seres y circunstancias exige, en su base, la reciprocidad. La exigencia de establecer relaciones directas con las dem\u00e1s especies, de considerarse como una m\u00e1s entre ellas. Tal es la condici\u00f3n de prevalencia de pr\u00e1cticas que resisten el sometimiento. La reciprocidad y las restricciones \u2013tab\u00faes\u2013 a que invita el buen vivir, clausuran las ramificaciones de un sistema fundado en la ambici\u00f3n y el despojo.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>*Esta columna es un extracto del manuscrito de los autores: \u201cFantasmagor\u00edas en los tiempos del <em>Coronaceno<\/em>: Transgresiones y conjuros para la supervivencia\u201d<\/p>\n<p><\/p>\n<p>La imagen principal, as\u00ed como las que se encuentran en el cuerpo, las hizo Eduardo Araos: M\u00e1s trabajos de Eduardo Araos en: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/folhascrea\/\">https:\/\/www.instagram.com\/folhascrea\/<\/a><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Coronaceno representa un momento de la historia, corto pero intenso, que deviene de un prolongado proceso de ocupaci\u00f3n y alteraci\u00f3n de las din\u00e1micas ecol\u00f3gicas y, al mismo tiempo, de reducci\u00f3n de derechos y privatizaci\u00f3n de servicios sociales.        <\/p>\n","protected":false},"author":238,"featured_media":11645,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23,2526],"tags":[2021,2035,2012,2008,2256,37,2257],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-11642","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","category-pandemika-distopika","tag-coronavirus","tag-covid19","tag-cuarentena","tag-pandemia","tag-pangolin","tag-raza-comica","tag-witranalwe"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/238"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11642\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11645"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11642"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=11642"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=11642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}