{"id":12684,"date":"2020-10-17T15:57:37","date_gmt":"2020-10-17T15:57:37","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=12684"},"modified":"2020-10-17T17:04:15","modified_gmt":"2020-10-17T17:04:15","slug":"la-batalla-de-octubre-apuntes-sobre-el-torniquete-y-los-menores-que-derrotaron-su-mecanismo-de-un-salto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2020\/10\/17\/la-batalla-de-octubre-apuntes-sobre-el-torniquete-y-los-menores-que-derrotaron-su-mecanismo-de-un-salto\/","title":{"rendered":"La batalla de octubre, apuntes sobre el torniquete y los menores que derrotaron su mecanismo de un solo salto."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u201cZaratustra est\u00e1 transformado, Zaratustra se ha convertido en un ni\u00f1o, Zaratustra es un despierto\u201d<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em>\u00a0Friedrich Nietzsche<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">El pueblo, el pueblo, el pueblo d\u00f3nde est\u00e1 \/<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">El pueblo est\u00e1 en la calle pidiendo dignidad.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">C\u00e1ntico callejero.<\/h6>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Estamos peor, pero estamos mejor,<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">porque antes est\u00e1bamos bien, pero era mentira.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">No como ahora que estamos mal,<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">pero es verdad.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Escrito an\u00f3nimo de circulaci\u00f3n digital.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<p><\/p>\n<p>El dieciocho de Octubre del 2019, un estallido social levant\u00f3 a todo el pa\u00eds contra los abusos del modelo neoliberal heredado de la dictadura c\u00edvico-militar por m\u00e1s de treinta a\u00f1os. El \u201csanto decir s\u00ed\u201d que la figura del infante pone de manifiesto, a decir de Nietszshe en <em>As\u00ed habl\u00f3 Zaratustra, <\/em>jug\u00f3 un papel determinante en la revuelta popular que soliviant\u00f3 la indignaci\u00f3n entera de un pa\u00eds contra las tropelias de una democracia pactada con los intereses de la clase dominante. Desde el subsuelo, como un remake sudamericano de <em>M\u00e9tr\u00f3polis<\/em> (1927)<em>, <\/em>las evasiones masivas que organizaron los estudiantes ante una nueva alza en la tarifa del principal medio de transporte capitalino, desataron el despertar pol\u00edtico de toda una poblaci\u00f3n frente a un sistema incapaz de dar respuesta a las demandas sociales acumuladas a lo largo de tres d\u00e9cadas. El torniquete, una m\u00e1quina mucho menos espectacular que la representada en la ciencia ficci\u00f3n, en un pa\u00eds que traspuso el siglo XXI entrampado en un futuro miserable, se convirti\u00f3 en el signo de una epifania social que remeci\u00f3 la conciencia de un \u201cpueblo\u201d -una categor\u00eda hist\u00f3rica adquirida en la calle y por medio de una tenaz sublevaci\u00f3n civil-. En torno a esta tosca mec\u00e1nica que controla el ingreso de los usuarios, se pudo leer el s\u00edmbolo de una modernizaci\u00f3n implementada a espaldas de las necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas de sujetos devenidos clientes. En ese sentido, la derrota simb\u00f3lica de su \u201cnormal\u201d funcionamiento, abre un discurso t\u00e1cito de fraternidad de clase que apela a un tejido social mayor, fuera de las l\u00f3gicas individualistas impuestas por la hegemon\u00eda dominante de la que su mecanismo fue muda expresi\u00f3n. La evasi\u00f3n en tanto, le\u00edda en clave l\u00fadica, desautomatiz\u00f3 con un gesto sencillo la tan solo aparente docilidad de la poblaci\u00f3n ante los atropellos del sistema. El gobierno no tard\u00f3 en reprimir estas manifestaciones con un despliegue de fuerzas desproporcional. Durante una de ellas ocurridas en la populosa comuna de Maip\u00fa una escolar recibi\u00f3 un perdigonazo en la pierna.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De un lado, esta llamada a \u201cdesobedecer\u201d el pago del pasaje posee la \u00edndole desafiante de la figura del infante; aquel rasgo es uno de sus atributos m\u00edticos. En \u00e9l, la \u201cindolencia\u201d frente\u00a0 a la autoridad, desconoce la sumisi\u00f3n que exige la clase dominante a sus subalternos. Es precisamente este tipo de actos subversivos los que confirman a los ojos de dicha clase la monstruosidad que siempre sospecharon habitada dentro de esa gran masa social despose\u00edda. Su condici\u00f3n ind\u00f3cil, siempre al borde de la barbarie, se revela inestable; y, por tanto, adquiere los atributos de lo infantil en la ret\u00f3rica jer\u00e1rquica que adopta el poder para ejercer una desatada violencia contra la poblaci\u00f3n. La acci\u00f3n de los secundarios, cuya posici\u00f3n fuera del tiempo productivo de la explotaci\u00f3n terciarizada, produjo el advenimiento de una crisis que en un par de d\u00edas instaur\u00f3 una desligitimizaci\u00f3n de poder aguda e irreversible, aparec\u00eda como la \u00fanica clave de lectura de un estallido social ocurrido en un pa\u00eds que tranzaba su valor comercial en los mercados globales basado en una idea de estabilidad social y econ\u00f3mica sostenida en desmedro de los derechos b\u00e1sicos de su ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El descontento acumulado produjo un movimiento sin conducci\u00f3n partidista, transversal, y no obstante, enf\u00e1ticamente pol\u00edtico en sus proclamas. Tildado prematuramente de inorg\u00e1nico por los analistas, cuya voz se acopl\u00f3 al infumable coro de pol\u00edticos retirados -y en ejercicio- que atiborraron la programaci\u00f3n especial de una tv delirante, el movimiento fue examinado desde posiciones paternalistas que solo conseguian darse cabezasos contra una crisis social que en pocos d\u00edas paraliz\u00f3 al pa\u00eds. Fue esa organizaci\u00f3n espont\u00e1nea, agrupada en la calle o autoconvocada por redes, la que adquiri\u00f3 la conciencia de su poder fuera de las l\u00f3gicas esquem\u00e1ticas de la clase pol\u00edtica; a quien, por lo dem\u00e1s, sindicaba enf\u00e1ticamente como resposable de la cat\u00e1strofe. Recelosa -y con raz\u00f3n- de las ret\u00f3ricas de la representatividad, la multitud convoc\u00f3 una fuerza descomunal llamada a borrar de una vez y para siempre la estampa triunfalista del modelo neoliberal ejecutado salvajemente en la sociedad chilena. El perro \u201cmatapaco\u201d, uno de los \u00edconos gr\u00e1ficos que la revuelta popular grab\u00f3 en el imaginario popular, sintetiz\u00f3 no solo el pelaje mestizo y callejero de los kiltros sin raza con que el pueblo se identific\u00f3 durante este trance hist\u00f3rico, sino tambi\u00e9n como la imagen de un despose\u00eddo que no tiene nada que perder en la lucha contra sus opresores.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente el gobierno, que conden\u00f3 duramente estas primeras protestas, hab\u00eda votado esa misma semana en la c\u00e1mara de diputados -con la cooperaci\u00f3n de los democratacristianos- su proyecto de control preventivo de identidad a menores de edad a partir de los diesic\u00e9is a\u00f1os -incrementando, a partir de las negociaciones, en dos a\u00f1os el contenido original del proyecto que buscaba hacerlo desde los catorce-. La medida estaba dirigida para controlar dos agentes que se hab\u00edan convertido en un dolor de cabeza constante para la derecha autoritaria en el poder. Bajo el r\u00f3tulo jur\u00eddico de \u201cmenores de edad\u201d estaban, tanto quienes participaban en facciones antisist\u00e9micas dentro del movimiento estudiantil (enfrent\u00e1ndose regularmente contra las fuerzas especiales de carabineros, cuya sola presencia en los planteles estudiantiles bastar\u00eda para sopesar el tenor de la ofensiva dispuesta por el Estado); como tambi\u00e9n quienes abultaban los \u00edndices de delincuencia, involucrados la mayor parte de las veces en robos violentos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0Poco importa aqu\u00ed definir la conciencia \u201cen s\u00ed\u201d o \u201cpara s\u00ed\u201d que pudiese determinar la l\u00f3gica interna de estos grupos -en el caso que la tuviesen-, pues su convergencia est\u00e1 dada por la criminilizaci\u00f3n que pesa sobre ambos bajo el esp\u00edritu que dicta la ley. Lo que interesa en cambio es constatar el l\u00edmite de un modelo pol\u00edtico-econ\u00f3mico incapaz de ofrecer una soluci\u00f3n que no sea la estrictamente punitiva a las problem\u00e1ticas sociales que su misma administraci\u00f3n formula. La m\u00e1s visible y cruda de ellas encarnada en un servicio nacional de menores (SENAME) abandonado a su suerte y por el cual pasan miles de ni\u00f1as y ni\u00f1os provenientes de los sectores m\u00e1s pobres del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La \u00faltima transmutaci\u00f3n del infante en su paso a la primera adolescencia sigue, juridicamente al menos, cautiva de aquella mordaza que no reconoce su voz y, sin embargo, -y quien sabe si por lo mismo- es percibida por el dialecto monolingue del poder como una amenaza. De manera que, el que \u201cel que no habla\u201d<a href=\"applewebdata:\/\/A87B4456-C088-4920-A562-D691B1C32EBB#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> decide gritar, y pareciera como si en ese vociferar descubriese la potencia larvada que subyace en su estado impotente. Una vez que la asonada popular explot\u00f3 y el estruendo del ruido de los cacerolazos se hizo escuchar en todas las calles del pa\u00eds, y la noche de cada esquina se ilumin\u00f3 con el fuego de mil barricadas, todo un pueblo hab\u00eda comprendido y puesto en pr\u00e1ctica la lecci\u00f3n de los \u201cmenores\u201d que asaltaban en tropel las estaciones del metro gritando \u201cevadir, no pagar, otra forma de luchar\u201d e invitando a los pasajeros a entrar sin marcar su tarejeta en la m\u00e1quina. En menos de un mes la di\u00e1fana imagen del derrocamiento del rey que Bajt\u00edn analiza en la cultura popular del renacimiento hab\u00eda calado en la conciencia de un peque\u00f1o pa\u00eds subdesarrollado regentado por una clase dominante que se daba \u00ednfulas de primer mundo. Un pa\u00eds que despertaba del largo y pesado sue\u00f1o del neoliberalismo mientras era arrastrado por las convulsas corrientes que se cern\u00edan sobre el siglo XXI.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Un pueblo, un pelaje. Encuadres de la herida y el rugido durante los primeros d\u00edas de la revuelta popular. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La erosi\u00f3n que produjo el estallido en el lenguaje corriente cre\u00f3 abismos sem\u00e1nticos en ciertos t\u00e9rminos que parecieron absorver la polaridad del conflicto social. La m\u00e1s resentida por el remez\u00f3n fue la idea de \u00abnormalidad\u00bb con la que el gobierno infructuosamente intent\u00f3 reestablecer el orden. Pero a un mes del estallido social, las protestas en todo el pa\u00eds no pareci\u00e1n menguar. No era dif\u00edcil ver porqu\u00e9 la misma acepci\u00f3n de la palabra quedaba en entredicho, pues regresar a la normalidad supon\u00eda volver a un escenario en que los abusos eran tan cotidianos como intolerables. Lo mismo ocurr\u00eda con la \u00abviolencia\u00bb que condenaba desde distintas tribunas la clase dominante para referir los saqueos y la destrucci\u00f3n de propiedad p\u00fablica y privada, atendiendo los costos econ\u00f3micos que significar\u00eda la asonada y refiri\u00e9ndose poco o nada a las graves violaciones a los derechos humanos perpretadas por el terrorismo de estado en un lapso relativamente corto de tiempo. Este doble rasero no tard\u00f3 en ser percibido como al antesala de una impunidad que una vez m\u00e1s desgarrar\u00eda el endeble tejido de la unidad nacional. Si el \u00abChile despert\u00f3\u00bb se convirti\u00f3 en uno de los gritos que consigui\u00f3 sintetizar el hartazgo de todo un pa\u00eds frente al modelo, la coherencia que minuto a minuto adquir\u00eda la aticulaci\u00f3n de la revuelta popular no pod\u00eda volver a cerrar los ojos frente a la injusticia de la violencia de estado. Con m\u00e1s de veinte muertos, decenas de desaparecidos, docientos manifestantes con estallido ocular, miles de heridos por perdigones y otros tantas v\u00edctimas de violaci\u00f3n y tortura; el saldo del primer mes de movilizaciones arrojaba la experiencia del estallido social al centro de un nuevo bucle de violencia en la percepci\u00f3n hist\u00f3rica de los oprimidos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El tiempo \u00abvac\u00edo y homog\u00e9neo\u00bb sobre el que la falacia del progreso proyecta su sombra, seg\u00fan una de las tesis sobre el concepto de historia de Benjamin, pareci\u00f3 dilatarse y contraerse en un segundo eterno. Fue un d\u00eda de octubre -un mes exacto despu\u00e9s de las fiestas patrias con todo y su teratral exhibici\u00f3n de poder\u00edo militar- que el pueblo escuch\u00f3 aturdido por un inconmensurable lapso el fantasmal pitido de la explosi\u00f3n en el t\u00edmpano. En un instante, la vida se \u201ccolmaba de presente\u201d. De s\u00fabito, sobreven\u00eda el v\u00e9rtigo producto del\u00a0 \u201csalto de tigre al pasado\u201d, que suced\u00eda, como de costumbre, dentro: \u201cde un circo donde manda la clase dominante\u201d. El despertar del hast\u00edo le cruzaba como una corriente el espinazo; y percib\u00eda el peso de su propio cuerpo a trav\u00e9s de un profundo e irreconciliable antagonismo con el poder. En la revuelta tomaba conciencia de sus colmillos; sent\u00eda la dureza de las costillas pegadas al pellejo. Cuando mir\u00f3 hacia el cielo, not\u00f3 las vigas que sosten\u00edan la pesada carpa bajo la cual recib\u00eda \u00f3rdenes, y comenz\u00f3 a contar cada uno de los resollantes latigazos con que le fustigaban el lomo.<\/p>\n<p><sub><a href=\"applewebdata:\/\/A87B4456-C088-4920-A562-D691B1C32EBB#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La palabra Infante proviene del lat\u00edn y significa \u201cel que no habla\u201d.<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez que la asonada popular explot\u00f3 y el estruendo del ruido de los cacerolazos se hizo escuchar en todas las calles del pa\u00eds, y la noche de cada esquina se ilumin\u00f3 con el fuego de mil barricadas, todo un pueblo hab\u00eda comprendido y puesto en pr\u00e1ctica la lecci\u00f3n de los \u201cmenores\u201d que asaltaban en tropel las estaciones del metro gritando \u201cevadir, no pagar, otra forma de luchar\u201d <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12688,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-12684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12684\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12688"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12684"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=12684"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=12684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}