{"id":12753,"date":"2020-10-29T02:11:01","date_gmt":"2020-10-29T02:11:01","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=12753"},"modified":"2020-11-03T04:49:33","modified_gmt":"2020-11-03T04:49:33","slug":"la-revuelta-una-bomba-llamada-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2020\/10\/29\/la-revuelta-una-bomba-llamada-pueblo\/","title":{"rendered":"La Revuelta: Una bomba llamada Pueblo"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><b>\u201cChile era una bomba de tiempo<\/b><b><i>\u201d<\/i><\/b><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El 9 de octubre de 2019 Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era afirmaba en una entrevista de televisi\u00f3n que \u201cChile es un verdadero oasis en una Am\u00e9rica Latina convulsionada\u201d. Una escena que grafica elocuentemente el abismo que separa a lxs gobernantes de lxs gobernadxs. Por cierto nadie sab\u00eda cu\u00e1ndo ni c\u00f3mo ser\u00eda la ignici\u00f3n del \u201coasis\u201d, pero la incandescencia largamente gestada ya habitaba en nosotrxs. El circuito estaba armado. Un ardor antiguo tantas veces avivado en otros episodios de estos 500 a\u00f1os. En su memoria se mezclaba el peso de una amalgama intergeneracional que compromete la dictadura de Pinochet, la amarga experiencia con la democracia neoliberal y las recientes luchas estudiantiles del 2011, el grito transversal por NO+AFP, las multitudinarias movilizaciones y marchas feministas, la lucha del pueblo mapuche y particularmente el asesinato de Camilo Catrillanca, ocurrido el 14 de noviembre del 2018:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY en ese avanzar nos dimos cuenta despu\u00e9s; bueno, pasando el tiempo con todo lo que pas\u00f3, que la dictadura nunca termin\u00f3 po. La disfrazaron. Si la Constituci\u00f3n del 80 sigue existiendo. Las leyes, no s\u00e9 po, el C\u00f3digo Laboral, el C\u00f3digo Civil, siguen siendo los mismos. Entonces, en el fondo, esta democracia es de mentira. Nunca fue real. Siempre fue dictadura, \u00bfcachai? La disfrazaron no m\u00e1s. Hasta que nos dimos cuenta de que hoy d\u00eda se transform\u00f3 en una dictadura perfecta. Un compa\u00f1ero dec\u00eda \u201ctenemos pandemia, milicos en las calles y toque de queda\u201d. Perfecto po. La dictadura perfecta\u201d (N\u00fctram)<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La transici\u00f3n pactada y sus gobiernos civiles no hicieron otra cosa m\u00e1s que profundizar el modelo. Todxs desde alg\u00fan punto compartimos una agotadora sensaci\u00f3n de injusticia: \u201cyo creo que el detonante fue como, haber recordado quiz\u00e1 todo lo que viv\u00ed desde chico, como las injusticias y todo eso, como salir a hacer algo al respecto, como por m\u00ed y por toda la gente que est\u00e1 viviendo cosas injustas al final\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos 5 a\u00f1os, el sistema\u00a0 privado de pensiones (AFP), ven\u00eda mostrando sus resultados: gran parte de la poblaci\u00f3n recibiendo fondos equivalentes al 30% de lo ahorrado durante toda su vida, el resto de los fondos \u201cdesaparec\u00eda\u201d entre gastos administrativos e inversiones en los mercados financieros. La volatilidad de los recursos est\u00e1 asegurada constitucionalmente. As\u00ed tambi\u00e9n\u00a0 el mundo del trabajo mostraba su extrema precarizaci\u00f3n debido a la falta de seguridad laboral, amparada bajo el C\u00f3digo del Trabajo, norma hecha durante la dictadura a la medida del empresariado. El sistema de salud, educaci\u00f3n y vivienda corren rieles similares, con sus estructuras de endeudamiento como forma de control sobre la poblaci\u00f3n. El derecho a la vida hab\u00eda sido sustra\u00eddo hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os. Sab\u00edamos que algo estaba mal, lo sent\u00edamos, pero a la fuerza\u00a0 aprendimos a normalizarlo. Nos hab\u00edamos olvidado de vivir: \u201cpor sentir a modo personal que esto no iba a cambiar nunca. Ten\u00eda mucho el deseo; siempre fui como un tipo bien alegador, se puede decir, siempre cuestion\u00e9 muchas cosas. Pero nunca vi el apa\u00f1e, nunca visualic\u00e9 que pod\u00eda juntarme con organizaciones, o crear alguna organizaci\u00f3n\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nadie pod\u00eda prever cu\u00e1ndo iba a explotar la bomba. Los diversos movimientos sociales hac\u00edan esfuerzos por activar el mecanismo, pero a\u00fan parec\u00eda lejana la posibilidad de una articulaci\u00f3n de todas las luchas, y es que al frente hab\u00eda un enemigo \u201cpoderoso y formidable\u201d llamado experimento neoliberal, el m\u00e1s avanzado y radical del mundo.\u00a0 Chile estaba en el letargo de su dolor:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY yo siento que Chile, como que, usando un t\u00e9rmino m\u00e1s como de la psicolog\u00eda, como que ten\u00eda un poquito de indefensi\u00f3n aprendida. Como una cosa as\u00ed. Como que hab\u00eda sido vulnerado, golpeado repetidas veces, en tantas ocasiones; hab\u00eda recibido tantos abusos, que en alg\u00fan minuto como que aprendimos que nada de lo que hici\u00e9ramos iba a tener un impacto o un cambio en nuestras condiciones de vida\u201d. (N\u00fctram)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hasta que pocos d\u00edas despu\u00e9s de la afirmaci\u00f3n de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era se encendi\u00f3 la mecha en el \u201coasis\u201d. La tercera semana de octubre del a\u00f1o 2019, cual serie de televisi\u00f3n en menguante distop\u00eda, anunciaba el ocaso del modelo. Sobre los torniquetes de las estaciones de Metro destellaban los chispazos de otra realidad posible. En sus componentes, el nitrato lo dio la juventud y sus diversas expresiones: perif\u00e9rica, secundaria, trabajadorxs precarizadxs del sistema, profesionales endeudadxs de por vida por el cr\u00e9dito universitario. Generaciones de personas que no nos sentimos parte de un modelo que nos cri\u00f3 desde la no pertenencia:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cyo para el gobierno no califico en nada, no soy ni pobre ni tampoco rico, por lo tanto no tengo ning\u00fan beneficio, y de repente para entidades financieras tampoco califico, entonces estoy como al medio, estoy como en un limbo que est\u00e1 la gran mayor\u00eda del pa\u00eds\u201d. (N\u00fctram)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El carb\u00f3n, lo agreg\u00f3 la experiencia de las organizaciones que ten\u00edan reminiscencias de las \u00faltimas d\u00e9cadas de luchas.\u00a0 El azufre eman\u00f3 de todo el dolor vivido durante a\u00f1os. Una avalancha de biograf\u00edas finalmente comenzaba a liberar el hartazgo por las calles para hacer arder d\u00e9cadas de injusticia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>\u201cEsa bomba comenz\u00f3 a llamarse pueblo\u201d<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El \u201cestallido\u201d fue producido por una bomba y esa bomba volvi\u00f3 a llamarse Pueblo. Las millones de personas comprometidas d\u00eda a d\u00eda en las jornadas de protesta ten\u00edamos la certeza de estar protagonizando un <i>acontecimiento<\/i>, abriendo \u201calgo\u201d que era por fin distinto. El sentido de nuestros propios actos dej\u00f3 de sernos ajeno, lo que nos empujaba era todo, imposible de cuantificar. El pasado, el presente, la rabia y la alegr\u00eda de encontrarnos, el miedo, la necesidad de expulsarlo de nuestras vidas si queremos que \u00e9stas merezcan ser vividas. Fuimos durante meses puro presente. La historia que est\u00e1bamos haciendo nos llamaba al aqu\u00ed y al ahora. Superlativa en sus deseos transformadores, la revuelta se nos presentaba tan palpable como inasible.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La experiencia com\u00fan que se forjaba al calor de la barricada, de las balas militares y los balines policiales, de saber que somos millones y que podemos detener el mundo en nuestra acci\u00f3n arrolladora, unific\u00f3 m\u00faltiples sucesos dispares, que hasta hace poco se nos presentaban inconexos. Desde las paredes vibraba la memoria reciente de los rayados clandestinos de la dictadura, donde se pod\u00eda perder la vida en cada acci\u00f3n. Esa bomba que \u00e9ramos nosotrxs, busc\u00f3 ser desactivada durante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas por el relato ciudadanista de los \u201cconsensos\u201d y del \u201cavanzar en la medida de lo posible\u201d. Un discurso vacuo en el que no cab\u00edamos, ya que ni el sujeto ciudadano ni la rep\u00fablica de derechos existe en Chile. Decidimos ir a la vida as\u00ed como est\u00e1bamos, en estos treinta a\u00f1os hab\u00edamos sido despojados de todo, incluso del tiempo para articular un relato. En esa ausencia de relato emergi\u00f3 la canci\u00f3n de protesta de los \u00faltimos 40 a\u00f1os: \u201cel pueblo unido jam\u00e1s ser\u00e1 vencido\u201d, \u201cel baile de los que sobran\u201d, comenz\u00f3 a mezclarse con toda la bullente vida ecl\u00e9ctica musical del presente, un tiempo donde pueden habitar muchos tiempos y encontrarse para ser los tiempos del Pueblo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El temporizador estall\u00f3 un viernes como el canto de Alex Anwandter: \u201cSiempre es viernes en mi coraz\u00f3n\u201d. No solo era el deseo nervioso de morir cada viernes para volver a trabajar el lunes. Esta vez lo que ten\u00eda que terminar era toda la estructura que nos sosten\u00eda desde su sin sentido:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u201cllegar all\u00e1 y que todos est\u00e1bamos en las mismas, todos ped\u00edamos lo mismo, cantar, saltar, la gente toda buena onda, hab\u00eda gente de todos tipos de clase social, ver abuelitos, cuando ve\u00eda abuelitos yo realmente me acordaba de los m\u00edos, que si mi abuelo estuviera vivo yo creo que hubiera estado ah\u00ed, presente tambi\u00e9n. Todo, todo pa` m\u00ed era agradable, ir a marchar todos los viernes o casi todos los d\u00edas\u201d. (N\u00fctram)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cada uno en su lugar, en su rol, comenzamos a sentirnos parte de una historia que se reescrib\u00eda y que todxs ten\u00edamos algo que decir, un lugar desde el cual aportar e irrumpir:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u201c(\u2026) algo que marc\u00f3 a todos, y fue la empat\u00eda por el otro, o sea todos \u00e9ramos, todos somos pobres, todos luchamos, a todos nos est\u00e1n jodiendo con la AFP, a todos nos est\u00e1n, con los sueldos, entonces era, como todos \u00e9ramos uno, eh y eso fue como lo m\u00e1s\u2026 ver la cohesi\u00f3n social, con un objetivo claro, que era, que se cumplieran las demandas, las demandas\u00a0 a nivel macro, eso fue como lo que m\u00e1s me marc\u00f3 (\u2026)\u201d\u00a0 (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u201c<b>La qu\u00edmica de la lucha de clases\u201d\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Junto con el Pueblo se activ\u00f3 la lucha y esa lucha es de clases. Las primeras palabras del Presidente Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era fueron una declaraci\u00f3n de \u201cguerra\u201d al pueblo, al que llam\u00f3 su enemigo. De inmediato el despliegue de los militares y agentes del Estado, asesinando, mutilando; cientos de abusadxs, miles de encarceladxs por luchar, son parte de esta revuelta popular de profundidad hist\u00f3rica. Una relaci\u00f3n hist\u00f3rica qued\u00f3 al desnudo en un estado qu\u00edmicamente puro. Comenzamos a ser Pueblo porque articulamos nuestra acci\u00f3n respecto de otrxs, los que nos declaraban la guerra. Lo que ten\u00edamos en com\u00fan nosotrxs, lxs de la revuelta, era antag\u00f3nico a lo que ten\u00eda en com\u00fan ellxs, lxs que nos hablaban en el lenguaje de la lacrim\u00f3gena y de la bala. Desde el 18 de octubre todxs de alguna forma nos transformamos: \u201coye si fue cu\u00e1tico ese d\u00eda, puta, tambi\u00e9n hay sensaciones que son comunes que de repente como que fue un d\u00eda que nos cambi\u00f3 a todas y todos\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed en adelante solo se habl\u00f3 de un despertar. Hab\u00edamos cruzado la \u00faltima \u00f3rbita de lo admisible, la desbordamos. Las \u201cm\u00e1scaras\u201d, los \u201cmaquillajes\u201d, ya no se pod\u00edan sostener, la realidad les pasaba por encima y nosotrxs a la acci\u00f3n: \u201cel darse cuenta de que la democracia no es una democracia, que es una falsa democracia\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La clase se va desarrollando a partir de la propia lucha. La realidad desborda cualquier an\u00e1lisis previo. Es en su capacidad perform\u00e1tica que el pueblo se desarrolla como clase: \u201cuno se reencant\u00f3 con el sentimiento de colectividad, yo creo que eso fue esencial, o sea el sentimiento que todo el mundo estaba de acuerdo eh, m\u00e1s o menos de acuerdo con lo que estaba pasando\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El asfalto ardiente, los cajeros fundi\u00e9ndose, el rojo y el verde de los sem\u00e1foros derriti\u00e9ndose,\u00a0 se volvieron, parafraseando a Lenin, \u201cen la fiesta de lxs oprimidxs\u201d. La propiedad privada era arrebatada y colectivizada. Era necesario derribar las estructuras de la vieja sociedad para poder crear lo otro, que no tiene nombre previo, pero que es un sentimiento com\u00fan:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cal principio, dec\u00edamos \u201cya, esto es como lo m\u00e1ximo que hemos visto, y es maravilloso. Yo creo que ese como sentimiento de esperanza; uno siempre tiene las ganas de que esto como que reviente por todos lados. O sea, el nivel, yo siento; o los saltos de conciencia que se pueden ver en la poblaci\u00f3n en su conjunto, en estos momentos, es tremendamente necesario, enriquecedor. Llegar a esta lectura com\u00fan de que el sistema neoliberal es una basura, es un sistema de muerte, de explotaci\u00f3n\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para ello fue necesario comenzar a escucharse, volver a mirarse a los ojos. Recuperar la mirada, esa que nos hac\u00eda caminar con la cabeza agachada desde hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os. Todxs quer\u00edamos hablar, por primera vez todxs ten\u00edamos algo que decir o al menos nos atrev\u00edamos a hacerlo. La vida pol\u00edtica abri\u00f3 las ventanas, y se sorb\u00eda en cada \u201ctecito rebelde\u201d, en cada actividad comunitaria, era la vida digna que comenzaba a saludar:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca m\u00ed tambi\u00e9n me causa alegr\u00eda ver a la gente de tercera edad que tambi\u00e9n luchaba, tantos a\u00f1os ellos callaron por miedo y ahora verlos a ellos al lado de nosotros luchando por una misma causa eso tambi\u00e9n te da mucha alegr\u00eda y a la vez pena igual porque hay mucha gente de la edad de ellos que viven en condiciones precarias y no debieran vivir as\u00ed\u201d. (N\u00fctram)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hubo que mirar la historia reciente, pero esta vez contada por sus propios protagonistas que durante d\u00e9cadas callamos, nos quedamos puertas adentro por miedo, por sentir la represi\u00f3n y el terrorismo de Estado en la sombra de nuestros pies. El miedo no se hab\u00eda ido, segu\u00eda susurrando en el cotidiano. M\u00e1s a\u00fan con la evocaci\u00f3n golpista y dictatorial de tanquetas y militares armados recorriendo las calles:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201centonces igual en un minuto nos empezamos a preguntar \u201c\u00bfchucha, y qu\u00e9 we\u00e1 har\u00edamos si es que viene un golpe?\u201d. Esa es una pregunta que en alg\u00fan minuto nos hicimos, y que signific\u00f3 preguntarnos; hablar de seguridad, hablar de estrategias en caso de que esta cuesti\u00f3n se complique. Y es que yo creo que son aprendizajes, y que tambi\u00e9n ese traspaso generacional con compas que estuvieron en resistencia en la dictadura es s\u00faper importante. Es bonito de hacer ese traspaso. Porque habemos generaciones que no estamos preparados para eso\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan con las cientos de mutilaciones oculares, los testimonios de abusos y violencia sexual de carabineros siendo la constante de las movlizaciones. A\u00fan as\u00ed esta vez el miedo no ser\u00eda el l\u00edmite.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>El Estallido por dentro y por fuera<\/b><\/p>\n<p>Chile es un pa\u00eds puertas adentro. Un latifundio brumoso y perif\u00e9rico, ubicado al fin del mundo. Un pa\u00eds de chapa ni cerradura, o con una cerradura rematada a contrabando all\u00e1 por la d\u00e9cada de 1980; todas las empresas estrat\u00e9gicas del Estado fueron repartidas endog\u00e1micamente; \u201cvendidas a precio de huevo\u201d como versa el dicho popular. Luego de m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas de extractivismo, lobby, malversaciones de fondos, empresas zombies, cohecho, perdonazos y cuanta aberraci\u00f3n permita el neoliberalismo chileno y la Constituci\u00f3n rampante; hoy estos\u00a0 grupos econ\u00f3micos hacen prestigio de su robo en pasarelas como Forbes y la revista Capital. La fortuna de Sebast\u00edan Pi\u00f1era crece cada d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En paralelo al pueblo le hab\u00edan cerrado la Alameda, all\u00e1 por el 11 de septiembre de 1973 del siglo \u201cpesado\u201d como escribi\u00f3 Mauricio Redol\u00e9s. Nuestro imaginario se llen\u00f3 de restricciones: las \u00f1a\u00f1as, nuestras abuelas, madres y t\u00edas, eran asesoras del hogar \u201cpuertas adentro\u201d. En las casas, ni de f\u00fatbol ni de pol\u00edtica se pod\u00eda hablar, porque de nada se pod\u00eda hablar. Ser pobre en Chile es sobrevivir al tiempo presente continuo. La calle, la vida p\u00fablica como lugar de expresi\u00f3n popular, estaba clausurada por decreto incluso desde antes de la rep\u00fablica. Chile era una bomba de tiempo:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero si yo cre\u00eda que <i>la realidad nacional era insostenible<\/i>, definitivamente insostenible (\u2026) las presiones eran, era una olla a presi\u00f3n, o sea, la gente ganando poca plata, y lo otro, que adem\u00e1s a nivel latinoamericano y a nivel mundial incluso, la extrema derecha iba ganando fuerza y hab\u00eda una, hab\u00eda un grupo pol\u00edtico de personas que estaba muy descontento con esto, pero al parecer hab\u00edan otras personas que estaban muy muy de acuerdo, y empez\u00f3 a bullir esto, y hab\u00edan dos fuerzas antag\u00f3nicas\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde el 18 de octubre, la Alameda entr\u00f3 a las casas. La ag\u00f3nica proclama allendista, tuvo que ver nuevas generaciones para empezar a ser palpable. Nuevas generaciones marcadas tambi\u00e9n por la irrupci\u00f3n de un movimiento feminista que en los a\u00f1os inmediatamente anteriores a la revuelta adquiere dimensiones de masas y que en su contenido impugna y redibuja las fronteras entre lo p\u00fablico y lo privado, entre el afuera y el adentro y que resulta, desde all\u00ed, en una potencia que interpela simult\u00e1neamente m\u00faltiples momentos de la compleja relaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Para ejercer su derecho a luchar en las calles las mujeres emprendimos formas colectivas de sostener los cuidados:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cYo particip\u00e9, bueno, desde antes igual ven\u00eda trabajando con el Encuentro de Mujeres de Antofagasta y de ah\u00ed de la Mesa de Trabajadoras que ac\u00e1 es la mayor organizaci\u00f3n de mujeres que hay en Antofagasta, la que m\u00e1s trabajo tiene, y desde ah\u00ed empezamos a organizar guarder\u00edas para que las compas pudieran ir marchar\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Despleg\u00e1ndose desde un adentro y afuera permanente, el feminismo denunciaba la violencia pol\u00edtica sexual perpetrada por agentes del Estado y sostenida por sus diferentes poderes y fuerzas de orden, mientras organizaba la subsistencia colectiva:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe replic\u00f3 el baile de las compa\u00f1eras de LASTESIS, creo que para esa misma fecha tambi\u00e9n se hizo, y la lucha feminista y del movimiento de mujeres tambi\u00e9n se ha marcado en cuestiones m\u00e1s cooperativas as\u00ed como m\u00e1s comunitarias y colectivas siempre reivindicando tambi\u00e9n el feminismo y la emancipaci\u00f3n de la mujer. Por ejemplo, desde el Encuentro de las Mujeres de Antofagasta y desde la asamblea comunal de Antofagasta se levanta el cord\u00f3n de econom\u00eda solidaria que viene tambi\u00e9n de un trabajo de todas las compa\u00f1eras del EMA en donde ahora ayudan a como 80 familias en donde hacemos compras por mayor y las distribuimos y tambi\u00e9n a las compa\u00f1eras que no tienen pega o que est\u00e1n as\u00ed en una situaci\u00f3n compleja\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La comida empez\u00f3 a compartirse entre lxs vecinos, las puertas y ventanas de las comunidades se abrieron e\u00a0 ingresaron en ellas la propia comunidad:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTodos los d\u00edas marchar, salir de la pega, ir a marchar, involucrar a la familia para no estar tanto tiempo sin ellos, ir con mis hijos. Mis dos hijos son s\u00faper motivados. Muchas formas de mantenernos activos; con la familia, con mi madre. Entonces, como que tambi\u00e9n, en realidad, yo creo que los dos meses ni siquiera eran desgastadores. Eran como motivadores. Porque hab\u00eda la ilusi\u00f3n de que los cambios se pod\u00edan lograr a trav\u00e9s de la exigencia del propio pueblo\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El quehacer cotidiano se modific\u00f3 en funci\u00f3n de las necesidades propias y colectivas. Ya no exist\u00eda esa disociaci\u00f3n tan neoliberal del \u201csalvarse solo\u201d, empezamos a ver que solo como comunidad \u201cpod\u00edamos salvarnos\u201d. Tras de cada barricada, hab\u00eda alguien asistiendo, ayudando, limpiando con agua y bicarbonato, mujeres llevando el pan a quienes resist\u00edan la represi\u00f3n en la primera l\u00ednea. En esa y en todas las l\u00edneas \u00e9ramos brazos que nos sosten\u00edamos unos a otros. Ya no importaba tu nombre ni tu rostro, solo saber que estabas ah\u00ed tan dispuesto como el resto a luchar por una vida digna era suficiente:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cYo me involucr\u00e9 por mi hermana (menor), ah\u00ed me motiv\u00f3 mi hermana, sobre todo toda la lucha que tiene ella y su fuerza. Yo dije vamos, y pens\u00e9: si soy la mayor como no voy a salir si sale ella. Y las conversaciones en mi casa fueron todo el rato de pol\u00edtica y qu\u00e9 opinai t\u00fa y para nosotros que somos m\u00e1s j\u00f3venes que mis pap\u00e1s es una experiencia nueva. Para mis pap\u00e1s, lo hablo en el caso de mi pap\u00e1, lo que \u00e9l nos coment\u00f3 para \u00e9l era como volver al \u201873. \u00c9l sinti\u00f3 miedo en realidad que todo esto pasara para \u00e9l fue algo, bucha vamos a volver a lo mismo de antes y para m\u00ed no es as\u00ed, para m\u00ed el tiempo se pasaba volando, era bac\u00e1n salir de la pega salir a marchar ya era como una rutina todos los d\u00edas, tener que ir y luchar\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para lxs mayores era mirarse en el tiempo, recuperar ese entusiasmo robado con la dictadura y tambi\u00e9n procesar en nuevas lecturas hist\u00f3ricas sus propias biograf\u00edas. Miles de mujeres se convocaron a realizar la performance de LASTESIS en versi\u00f3n \u201csenior\u201d en las afueras del Estadio Nacional, centro de detenci\u00f3n y tortura durante la dictadura y hoy sitio de memoria, apuntando a a los jueces, al Estado y al presidente como perpetradores de violencia sexual. Para nuestras generaciones fue la oportunidad de reencontrarnos con las generaciones anteriores desde un campo de experiencias que ya no parec\u00edan ajenas desde un presente y un pasado atravesado por violencias hoy compartidas. Fue la oportunidad de hacer un corte hist\u00f3rico con ese trauma y con la t\u00edpica frase \u201ces que ustedes no lo vivieron\u201d, una suerte de invalidaci\u00f3n per se, ante cada intento de avance o movilizaci\u00f3n estudiantil. Ahora est\u00e1bamos todxs juntxs otra vez, frente al enemigo com\u00fan, que tiene diversos rostros, pero un mismo origen.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La revuelta popular tiene la experiencia de otras luchas, pero a su vez se distingue de todas sus predecesoras en su quehacer. Esa diferencia las potencia y resignifica su pasado. El pueblo tiene un acumulado hist\u00f3rico diverso. No solo se hereda el trauma de nacer en Chile, tambi\u00e9n su resistencia popular:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY si pensamos como en los pueblos; en el pueblo mapuche, y en los pueblos que han resistido por el Abya Yala, son m\u00e1s de 500 a\u00f1os. Y van a seguir. Sigue siendo ah\u00ed la resistencia, se sigue alimentando. Se sigue traspasando toda esta oralidad que es tremendamente importante. Y ahora como que, en medio de esta conversa, digo \u201cchuta, a lo mejor debimos haber sido m\u00e1s\u201d. Como que es tremendamente necesario poder registrar todas estas historias po. Porque al final es historia, y una no se da cuenta hasta que se ve enfrentada a mirar para atr\u00e1s\u201d (N\u00fctram).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esa oralidad ha sido un voto de confianza del Pueblo hacia el Pueblo. En lo \u00edntimo de cada n\u00facleo afectivo ha estado presente el cuidarnos, que el hecho de constituirnos en sujetos pol\u00edticos no nos haga perder las ganas de amar es tambi\u00e9n parte de ese quiebre de estructura. Es porque nos afectamos que tenemos en nosotrxs la oportunidad de transformar nuestra realidad. El c\u00f3mo es un desaf\u00edo ineludible y solo caminar por esa pregunta al fragor de la realidad va se\u00f1alando caminos. Cualquier idea preconcebida s\u00f3lo tendr\u00e1 asidero si es contrastada con la realidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>La revuelta es cauce abierto y subversivo<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La revuelta popular, no es una sola, sino cientos de fuegos ardientes en simult\u00e1neo por todo el territorio. Una onda expansiva incontrolable que se despliega en m\u00faltiples formas redibujando nuestro entendimiento de lo que nos rodea. En su desenvolvimiento vivo, las experiencias y acciones de unos impacta en la forma en que se activan otros. Sin conocernos, nos vamos constituyendo mutuamente en una diversidad de revueltas dentro de la revuelta que nos empuja persistentemente a buscarnos y encontrarnos. De este movimiento superlativo resulta algo que, sin dejar de ser plural, se nos presenta como com\u00fan; algo que sin ser homog\u00e9neo, nos permite reconocernos como parte de lo mismo, entendernos a nosotros mismos y a nuestras vidas como diferentes momentos de una gran relaci\u00f3n social que siempre parece excedernos, pero cuyo sentido cada vez se no escapa menos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En este encuentro y puesta en com\u00fan de tantas realidades que nos atraviesan surge la posibilidad de afirmar una negaci\u00f3n e impugnaci\u00f3n com\u00fan de lo que existe y de configurar una alternativa colectiva de transformaci\u00f3n radical de la vida, afirmaci\u00f3n que por cierto aparece cargada de memoria y de futuro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La revuelta con su advenimiento tel\u00farico ha liberado una energ\u00eda latente e inconclusa. El 18 de octubre del 2019, abri\u00f3 un escenario hist\u00f3rico y apenas inaugural. Saltamos desde la galer\u00eda a la escena social desplazando y removiendo a antiguos actores, interpretando una nueva obra que carece de gui\u00f3n. Es en el escenario mismo donde tiene lugar el ensayo y donde se descubre a cada paso el lenguaje que hace posible la comunicaci\u00f3n entre quienes irrumpimos, un lenguaje que excede las palabras y que se siente llamado a interpretar los ecos de un todo que niega con ira lo que existe, devenido en insoportable, y que lucha por nombrar lo que desea afirmar. En este acto de creaci\u00f3n nada est\u00e1 resuelto de antemano, es pura posibilidad buscando un cauce entre r\u00edos hist\u00f3ricos que nos llaman a saldar deudas con el pasado y con el presente. Nos deben una vida y la vamos a cobrar, la revuelta se anuncia como desorden imposible de amalgamas que se empe\u00f1an por dotarse de un encuentro posible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su gesto constituyente no modula <i>un<\/i> proyecto ni asume los guiones de los sectores populares establemente organizados. Y es que la revuelta no es la simple reuni\u00f3n de reivindicaciones sectoriales sostenidas por las organizaciones, que si bien prefiguran en una medida significativa los contenidos del acontecimiento, no alcanzan a dar cuenta del desborde de horizontes que la irrupci\u00f3n contiene.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de los intentos represivos y la pandemia, la revuelta no tiene due\u00f1o ni es domesticable. Es una bomba que late en nosotrxs, esperando las condiciones para arder de vida, porque la realidad no deja de confirmar sus razones.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><sup>*Texto realizado por el Equipo de Investigaci\u00f3n Militante \u201cR de Revueltas\u201d. Trabajo elaborado a partir de la sistematizaci\u00f3n de experiencias de organizaciones territoriales en diversas regiones del pa\u00eds. Este texto es parte\u00a0 de un informe originalmente elaborado para la Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburgo.\u00a0<\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n<p><sup>1 &#8211; N\u00fctram, en mapudungun significa: narraci\u00f3n, relato, conversaci\u00f3n, discurso, palabra, historia. En este caso fue implementado como parte de la metodolog\u00eda de la investigaci\u00f3n militante, adem\u00e1s de ser la forma de vinculaci\u00f3n con las organizaciones, sus integrantes y sus testimonios. <\/sup><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El asfalto ardiente, los cajeros fundi\u00e9ndose, el rojo y el verde de los sem\u00e1foros derriti\u00e9ndose,  se volvieron, parafraseando a Lenin, \u201cen la fiesta de lxs oprimidxs\u201d. La propiedad privada era arrebatada y colectivizada. 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