{"id":12972,"date":"2020-12-11T12:47:19","date_gmt":"2020-12-11T12:47:19","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=12972"},"modified":"2020-12-11T13:29:23","modified_gmt":"2020-12-11T13:29:23","slug":"tres-apuntes-teluricos-a-la-muerte-de-maradona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2020\/12\/11\/tres-apuntes-teluricos-a-la-muerte-de-maradona\/","title":{"rendered":"Tres apuntes tel\u00faricos a la muerte de Maradona."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\"><strong>1.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Recuerdo la semana que muri\u00f3 Fidel. Estuve una tarde entera discutiendo en una red social sobre su figura. El campo de batalla se extend\u00eda bajo un post de una foto que sub\u00ed, en la que posa junto a Garc\u00eda M\u00e1rquez. Ambos est\u00e1n en un muelle, con pantalones cortos y en sandalias. Sonr\u00eden abrazados, mientras muestran sus piernas lampi\u00f1as a la c\u00e1mara. El cubano anda con chancletas sencillas. El colombiano en cambio, calza unas chalas con correas cruzadas y algo de taco. Lleva un reloj en la mu\u00f1eca izquierda. \u00bfposan despu\u00e9s de una vuelta en lancha? \u00bfes temprano? \u00bfse tomaron ya el primer trago de ron?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lo que se discut\u00eda era la acusaci\u00f3n contra el barbudo mayor de ser un dictador despiadado (y ese era un par\u00e1metro que en el pa\u00eds de Pinochet resultaba dif\u00edcil de encajar). Eso me sonaba, y me suena hasta ahora, a propaganda anticastrista bien informada. Sin embargo, no hace mucho hab\u00eda le\u00eddo poes\u00eda y prosa de Reinaldo Arenas; y me hab\u00eda dolido en sus miserias de escritor proscrito. Lo vi desesperado y flaco esconder manuscritos de novelas que perdi\u00f3 -para siempre- en el entretecho; lo mir\u00e9 desfalleciente leer la Il\u00edada escondido entre los arbustos de un parque. As\u00ed que Fidel segu\u00eda ah\u00ed a pesar de todo, erguido en la estatura de lo que hab\u00eda significado para la historia y el pensamiento sudaka.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante ese tiempo s\u00e9 que Pacheco se dedic\u00f3 a escribir un texto que lleva por t\u00edtulo; <a href=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/11\/29\/patria-y-velorio\/\"><em>Patria y Velorio, una despedida<\/em><\/a>. En \u00e9l despliega una alegor\u00eda espacial que funciona como bobina po\u00e9tica para descifrar las primeras visiones de la m\u00e1scara mortuoria del reci\u00e9n fallecido Fidel. En esa tesitura, a medio camino entre el ensayo y la eleg\u00eda, el Cristian se imagina al difunto velado con esc\u00e1ndalo de petardos l\u00edricos por las mil esquinas de todo el barrio sudaka: \u201cQue nadie nos quite la posibilidad de despedir a Fidel Castro cual choro vieja escuela se merece: disparando escritos al aire, con la polic\u00eda esperando afuera del pasaje y con las c\u00e1maras transmitiendo desde lejos el violento velorio por la televisi\u00f3n\u201d. Esa imagen que percuta una r\u00e1faga de palabras que revientan contra la noche neoliberal, despidiendo al revolucionario cubano, era la ponderaci\u00f3n del peso de su irrupci\u00f3n en la historia de la segunda mitad del XX. Sab\u00eda bien que se trataba de un texto fundamental si se quer\u00eda saldar cuentas con la bajada que acompa\u00f1a el nombre de la revista digital: \u201c\u2026de cultura y pol\u00edtica latinoamericana\u201d. Sin ser condescendiente, el texto tomaba partido ante un panorama intelectual que titubeaba ante la repentina muerte de Fidel en nombre de los alardes de una democracia tutelada por las prerrogativas del imperio. Hacia el final, ese texto -que vale la pena revisar- dice: \u201cLa Raza C\u00f3mica se suma a los nueve d\u00edas de duelo, lo hace con dolor y alegr\u00eda, con la pasi\u00f3n puesta en la batalla de ideas, ri\u00e9ndonos de las an\u00e9cdotas y discutiendo los condoros del difunto. Que hartos que se mand\u00f3, como todo papi fundador\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, en el 2020 de la pandemia mundial, un periodo de tiempo extra\u00f1o, que dej\u00f3 caer el peso sordo de su guada\u00f1a sobre el transcurso de meses inciertos, muere Diego Armando Maradona, uno de los jugadores de f\u00fatbol m\u00e1s extraordinarios de la historia. En cosa de horas las redes sociales ardieron en enormes piras f\u00fanebres digitales y, en paralelo, se levantaron contra ellas un coro de voces detractoras que impugnaban la figura del fallecido. Cultura y pol\u00edtica colisionaban a la velocidad del meme. Algo hab\u00eda que escribir, aunque ese algo tan solo fuese un catastro de los principales humores y alegatos puestos en juego en la querella.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Maradona muere el d\u00eda internacional de la Eliminaci\u00f3n de la Violencia hacia la Mujer, declarada en 1981 en memoria del asesinato de las hermanas Mirabal bajo las \u00f3rdenes del p\u00e9rfido dictador dominicano Rafael Trujillo. Esa fecha es por s\u00ed sola un acelerante contextual que no est\u00e1 dem\u00e1s tener en cuenta. Una parte de la enorme y heterog\u00e9nea composici\u00f3n del pensamiento feminista observ\u00f3 en la figura del \u00eddolo del f\u00fatbol los ominosos patrones que configuraban al arquetipo del macho sudaka. Sin embargo, la dial\u00e9ctica en torno al icosaedro truncado y su m\u00e1ximo exponente, interpelaba una memoria emotiva compleja, que trascend\u00eda la indiscutible calidad futbol\u00edstica del difunto y lo narraba a partir de otros \u00e1ngulos. Algunos de ellos destacaban su origen popular y su f\u00e9rreo compromiso con los bloques pol\u00edticos de la izquierda finisecular. Esa sola alusi\u00f3n, interpretada como un salvoconducto de clase y filiaci\u00f3n pol\u00edtica, recrudec\u00eda la inquina frente al diagn\u00f3stico acerca de una izquierda latinoamericana a\u00f1eja, signada por perspectivas y prioridades eminentemente masculinas. A esas alturas, parec\u00eda como si una inmensa capa generacional cr\u00edtica se deslizara bajo otra que se levantaba agitada por la presi\u00f3n. Esta repentina subducci\u00f3n describi\u00f3 una profunda falla que remeci\u00f3 -una vez m\u00e1s- el territorio cultural, exhibiendo tensiones tect\u00f3nicas dif\u00edciles de interpretar. Como cualquier golpe tel\u00farico su descarga de energ\u00eda tir\u00f3 al suelo construcciones d\u00e9biles y prob\u00f3 los cimientos de algunas mejor edificadas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El impact\u00f3 se esparci\u00f3 por el ciberespacio y se sinti\u00f3 en el mundo de las comediantes chilenas y trasandinas. Charo L\u00f3pez escribi\u00f3 en una de sus cuentas: \u201cMe llev\u00f3 todo el d\u00eda entender que no hay peor opci\u00f3n que elegir ser yuta de la emoci\u00f3n del otre\u201d. Mientras Palomoza publicaba desde la ant\u00edpoda: \u201cCristi\u00e1n Precht fue un cura que luch\u00f3 en contra de la dictadura, trabaj\u00f3 en la Vicaria de la Solidaridad, salv\u00f3 personas, escondi\u00f3 a otras y eso no le quita ser abusador de menores. Ejemplos hay en todas partes\u201d, para enseguida agregar en los comentarios: \u201cLibertad y parte de la justicia es dejar de romantizar a los abusadores, aunque hagan goles, aunque repartan plata en las poblaciones, aunque hayan sido buenos contigo\u201d. Tambi\u00e9n el ambiente musical percibi\u00f3 la sacudida a trav\u00e9s de las encontradas reacciones que tuvo la despedida al futbolista que la cantante Ana Tijoux subi\u00f3 a sus redes. En otro punto del ciberespacio, la acad\u00e9mica e historiadora Claudia Zapata reflexion\u00f3 en un posteo acerca de la condici\u00f3n disonante -y por lo mismo irregular- del espacio popular como clave de lectura para comprender parte de las capas sociales que componen la estampa del \u00eddolo deportivo. Dice ah\u00ed: \u201cLo popular es impuro, imperfecto, tenso; lo interseccional un desaf\u00edo, tambi\u00e9n para las feministas de todos los pelajes\u201d. Esta equivalencia entre estos flancos, en tanto territorios abruptos e inestables, establece vasos comunicantes que no tarda en describir: \u201cLo interseccional es complejo, contradictorio y desafiante, est\u00e1 muy lejos de ser una soluci\u00f3n m\u00e1gica (ojal\u00e1 lo fuera) y qu\u00e9 mas contradictorio que lo popular, que es de donde vengo y que tambi\u00e9n me pertenece. Hay veces, como esta, que prefiero mirar esa contradicci\u00f3n y asumir cuando se hace carne que andar de polic\u00eda de los sentimientos de otres. Esa dimensi\u00f3n polic\u00edaca hacia lo masivo y popular me parece deplorable y hasta clasista\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los cadalsos y las idolatr\u00edas que marcaron algunas de las expresiones menos audaces -y m\u00e1s comunes- desarrolladas durante las primeras horas de la reyerta digital, lo cierto es que exist\u00eda un punto sensible que pronto se revel\u00f3 irreconciliable. Este terminal nervioso que dejaba expuesto el subsuelo de la pol\u00e9mica, consiste en la indeleble huella de la experiencia; esa lagartija solar que trepana piel y hueso hasta poner sus blanqu\u00edsimos huevos en la penumbra de la memoria. Lo cierto es que para buena parte de una generaci\u00f3n la figura de Maradona no significaba absolutamente nada, y su evocaci\u00f3n s\u00f3lo adquiri\u00f3 pleno sentido en la s\u00fabita conjunci\u00f3n con el feminismo. Mientras que, para otro segmento generacional, tambi\u00e9n inserto en el inmenso oleaje del feminismo sudaka, exist\u00eda un Maradona hist\u00f3rico impreso en la retina de una edad transcurrida. Ni hablar de la poblaci\u00f3n argentina que lo recuerda en el mundial de M\u00e9xico 86 remontar fulgurante la cancha; dejando atr\u00e1s a los medio campistas y zagueros ingleses, como protagonista de una jugada dif\u00edcil de no interpretar como una revancha por los muertos de las Malvinas, y en la que deporte y pol\u00edtica parecieron vibrar en una misma frecuencia. La \u00e9pica de meter un gol con la mano y otro con el coraz\u00f3n punzando en las piernas. Cuadros crudos que por lo general se recuerdan adheridos a una emoci\u00f3n de la alegr\u00eda compartida, en la que lo \u00edntimo y lo colectivo se mezcla y afianza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s solo reste por anotar algunas preguntas que quedan dando vueltas alrededor del altercado y m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l. La primera es respecto a la cultura, acerca de las m\u00faltiples formas que adopta dentro de las relaciones sociales del siglo XXI: ya sea como descompresor de conflictos sociales, ya como levadura para perfilar nuevas perspectivas de an\u00e1lisis de discusi\u00f3n. Cu\u00e1nto de este torrentoso caudal de expresi\u00f3n y recepci\u00f3n cultural no se encuentra mecanizado t\u00e1citamente para reaccionar a todo en t\u00e9rminos dados; de agrado \/ desagrado, me gusta \/ no me gusta, y sus tramposas alternativas: me entristece \/ me enoja. Dicho de otro modo, de qu\u00e9 manera el algoritmo inocula sus par\u00e1metros en nuestras criterios. De otro lado, pienso en alguna salida al obtuso manique\u00edsmo del homenaje\/repudio, cuya principal caracter\u00edstica consista en trasponer la lectura atomizada de los materiales. Una que evite la militancia de consumo cultural; esa que exige credenciales de pertenencia que m\u00e1s se parecen a los imanes pegados en el refri -en cuanto a universo est\u00e9tico cerrado y desprovisto de conflicto. En ese sentido, fuera del individualismo rampante que reina tanto en el \u00eddolo como en el villano, este otro horizonte se extiende hacia una consideraci\u00f3n colectiva e hist\u00f3rica de los personajes y los sucesos que los constituyen. En el caso particular de Maradona ah\u00ed est\u00e1 la barriada, el f\u00fatbol, la miseria, las izquierdas sudakas, el negociado millonario, el f\u00fatbol otra vez, el mandato viril que entra\u00f1a su ejercicio, la lacerante adicci\u00f3n, es decir, un pu\u00f1ado de entrecruzadas se\u00f1as que a\u00fan persisten en aquella entelequia que nos da por llamar identidad latinoamericana. Al final, un pantallazo a un posteo en redes sintetiz\u00f3 de forma l\u00facida la dimensi\u00f3n tel\u00farica de la muerte del futbolista: \u201cLe cont\u00e9 a mi sobrina de 4 a\u00f1os que hab\u00eda fallecido Maradona y me dijo \u2018se abre un proceso de reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre un fen\u00f3meno cultural latinoamericano con sus luces y sombras\u2019\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s all\u00e1 de los cadalsos y las idolatr\u00edas que marcaron algunas de las expresiones menos audaces -y m\u00e1s comunes- desarrolladas durante las primeras horas de la reyerta digital, lo cierto es que exist\u00eda un punto sensible que pronto se revel\u00f3 irreconciliable.<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":12973,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[1957,51,2729],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-12972","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-persiana-americana","tag-1957","tag-feminismo","tag-maradona"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12972","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12972"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12972\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12973"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12972"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=12972"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=12972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}