{"id":13102,"date":"2021-01-20T14:17:12","date_gmt":"2021-01-20T14:17:12","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=13102"},"modified":"2021-01-20T14:30:13","modified_gmt":"2021-01-20T14:30:13","slug":"algunos-alcances-y-problematizaciones-sobre-el-feminismo-decolonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2021\/01\/20\/algunos-alcances-y-problematizaciones-sobre-el-feminismo-decolonial\/","title":{"rendered":"Algunos alcances (y problematizaciones) sobre el feminismo decolonial"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">En este breve ensayo me interesa mostrar c\u00f3mo algunas de las cr\u00edticas que se han hecho a los estudios decoloniales son susceptibles de ser formuladas tambi\u00e9n al denominado feminismo decolonial, bas\u00e1ndome para ello en los trabajos de dos de sus autoras m\u00e1s reconocidas e influyentes: Mar\u00eda Lugones y Rita Segato. \u00a0Dicho esto, resulta l\u00f3gico preguntarse: \u00bfpor qu\u00e9 realizar este \u00e9nfasis cr\u00edtico sobre el feminismo decolonial, si hasta ahora ning\u00fan feminismo ha resultado ser unificador de las demandas de las mujeres y, por consiguiente, todos <em>los<\/em> feminismos -sobre todo los pensados y emanados desde Europa y Estados Unidos- han mostrado ser sensibles a profundas e importantes cr\u00edticas y necesarias modificaciones? \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mi respuesta es que deseo hacer esta cr\u00edtica porque, en un momento como el del Chile actual -con el auge feminista desde el a\u00f1o 2017 y donde \u201cla cuesti\u00f3n\u201d de la reivindicaci\u00f3n Mapuche se ha convertido en un tema obligado desde la revuelta popular de Octubre-, creo que es imprescindible la tarea de descolonizar nuestras epistemolog\u00edas y nuestras pr\u00e1cticas pol\u00edticas e intelectuales. Y, al ser el feminismo decolonial el que actualmente abraza esta tarea como propia, es necesario analizarlo con una mirada cr\u00edtica; no con el objetivo de destruir esta voluntad pol\u00edtica de descolonizaci\u00f3n, sino todo lo contrario: con la intenci\u00f3n de fortalecerla y buscar caminos de teor\u00eda y pr\u00e1ctica pol\u00edtica que efectivamente faciliten la consecuci\u00f3n de este fin.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con este objetivo realizo mi modesto an\u00e1lisis sobre dos de los problemas del feminismo decolonial que yo advierto, bas\u00e1ndome en los textos \u201cColonialidad y g\u00e9nero\u201d de Lugones, y \u201cColonialidad y patriarcado moderno\u201d, de Segato. El primero de esos problemas es la forma en que los estudios decoloniales conceptualizan la subalternidad; y el segundo, la definici\u00f3n monol\u00edtica que presentan de la modernidad, espec\u00edficamente la identificaci\u00f3n un\u00edvoca que ambas autoras realizan entre colonialidad y modernidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan la historiadora Claudia Zapata, la subalternidad es conceptualizada en la perspectiva decolonial no s\u00f3lo como la experiencia de un grupo excluido por los sectores hegem\u00f3nicos, sino adem\u00e1s como \u201clos depositarios de l\u00f3gicas no modernas\u201d (55) donde su potencial de acci\u00f3n \u201cparece residir en esa condici\u00f3n de otredad cultural\u201d (55), una concepci\u00f3n despolitizada y ahist\u00f3rica de la posible acci\u00f3n reivindicativa de los subalternos. En esto Zapata identifica un \u00e9nfasis culturalista, el cual explicar\u00eda que tanto sectores ind\u00edgenas como afrodescendientes ocupen un lugar importante en este tipo de teorizaciones; los que sin embargo no siempre gozan de reconocimiento como referentes del discurso decolonial (59), sino que m\u00e1s bien son tratados como objeto de dichas teorizaciones, donde los subalternos \u201cparecen constituir un bloque continuo, portadores de saberes, cosmovisiones y epistemolog\u00edas estables, sin contradicciones internas, mucho menos producidas hist\u00f3ricamente (\u2026) No hay una escucha real, mucho menos un di\u00e1logo, sino una selecci\u00f3n intencionada de sujetos y discursos\u201d (61).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que esto puede observarse particularmente en el trabajo de Lugones <em>Colonialidad y g\u00e9nero<\/em>, donde la idealizaci\u00f3n de los grupos subalternos como depositarios ejemplares de epistemes y formas de cultura \u201cotra\u201d, lleva a la autora a aseverar que el g\u00e9nero no exist\u00eda en las \u201ctribus\u201d, sino que \u00e9ste ser\u00eda una construcci\u00f3n inherentemente colonial-moderna y occidental. Ella asevera \u201cComo el capitalismo eurocentrado global se constituy\u00f3 a trav\u00e9s de la colonizaci\u00f3n, esto introdujo diferencias de g\u00e9nero donde, anteriormente, no exist\u00eda ninguna\u201d (64) y sostiene, citando a Allen, \u201cque muchas comunidades tribales (\u2026) eran matriarcales, reconoc\u00edan positivamente tanto a la homosexualidad como al \u2018tercer\u2019 g\u00e9nero, y<em> entend\u00edan al g\u00e9nero en t\u00e9rminos igualitarios, no en los t\u00e9rminos de subordinaci\u00f3n<\/em> que el capitalismo eurocentrado les termin\u00f3 por imponer\u201d (64). Es mucho lo que se puede discutir en estas escasas l\u00edneas, pero me concentrar\u00e9 en solo uno de los problemas que supone: el escaso di\u00e1logo que tiene la propuesta de Lugones con el pensamiento desplegado por sus contempor\u00e1neas, las mujeres ind\u00edgenas latinoamericanas (desarrollo quiz\u00e1 en ciernes, eso se le podr\u00eda conceder), quienes\u00a0 sostienen con bastante claridad, desde su experiencia y sus propias teorizaciones, que tanto el g\u00e9nero como la dominaci\u00f3n patriarcal exist\u00edan\u00a0<em>antes<\/em> de la colonizaci\u00f3n, afirmaci\u00f3n contenida en los conceptos de <em>entronque patriarcal<\/em> (Paredes) o de <em>patriarcado originario ancestral<\/em> (Cabnal); inclusive. La misma Segato plantear\u00e1 que existe un patriarcado anterior a la \u00e9poca colonial, eso s\u00ed, adjetiv\u00e1ndolo como <em>patriarcado de baja intensidad<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por poner un ejemplo, en el caso concreto de las mujeres mapuche Margarita Calfio explicita que s\u00ed hab\u00eda relaciones sexo-gen\u00e9ricas jerarquizadas \u201cSocialmente, se puede decir que las mujeres estaban subordinadas, eran parte de los recursos econ\u00f3micos de la comunidad o linaje y, por ello, eran transadas por cabezas de animales\u201d (92) donde, no obstante, la \u201csubordinaci\u00f3n social no implicaba desvalorizaci\u00f3n, ni falta de espacio propio.\u201d (92). Sin embargo, el desarrollo te\u00f3rico que m\u00e1s frontalmente contradice los postulados de Lugones en torno a la existencia\/inexistencia del g\u00e9nero y de la dominaci\u00f3n patriarcal previos a la colonizaci\u00f3n, aparece, a mi juicio, en los planteamientos de Cabnal. Ella, adem\u00e1s de denunciar categ\u00f3ricamente la violencia patriarcal ancestral de los pueblos ind\u00edgenas, denunciar\u00e1 tambi\u00e9n la heteronorma y la desigualdad \u201cescondida\u201d bajo los principios de complementariedad y dualidad, lo que va directamente en contra del planteamiento\u00a0 de un \u201ctercer g\u00e9nero\u201d, de la homosexualidad y de la igualdad entre los sexos que presupone Lugones como caracter\u00edsticas representativas de la \u201cotredad cultural ind\u00edgena\u201d, una idea ampliamente aceptada entre quienes suscriben este tipo de relatos idealizadores de los pueblos ind\u00edgenas. Cito un texto de la autora donde se muestra una perspectiva distinta:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las relaciones entre mujeres y hombres est\u00e1n basadas en principios y valores estructurales que a lo interno de mi cosmovisi\u00f3n ind\u00ed\u00adgena establecen una dualidad opresiva, con lo cual no veo posibilidades para la liberaci\u00f3n de la vida de las mujeres para la armonizaci\u00f3n total c\u00f3smica, si continuamos refuncionalizando funda\u00admentalismos \u00e9tnicos. (\u2026) Designadas por la heteronorma cos\u00admog\u00f3nica las mujeres ind\u00edgenas asumimos el rol de cuidadoras de la cultura, pro\u00adtectoras, reproductoras y guardianas ancestrales de ese patriarcado originario, y reafirmamos en nuestros cuerpos la he\u00adterosexualidad, la maternidad obligatoria, y el pacto ancestral masculino de que las mujeres en continuum, seamos tributarias para la supremac\u00eda patriarcal ancestral (Cabnal 18).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Respecto a Rita Segato, cabe se\u00f1alar que si bien la reconocida antrop\u00f3loga argentina reconoce la existencia del g\u00e9nero y de la dominaci\u00f3n patriarcal previos a la intrusi\u00f3n colonial, la visi\u00f3n de una subalternidad idealizada y en alg\u00fan momento pura que se le critica a la perspectiva decolonial tambi\u00e9n es identificable en su trabajo. Esto se muestra cuando la autora sobreestima el poder que las mujeres ind\u00edgenas pod\u00edan ejercer sobre la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de sus comunidades desde el espacio dom\u00e9stico\/privado, como tambi\u00e9n sobreestima la legitimidad de la mujer en la dualidad\/complementariedad cosmog\u00f3nica y la flexibilidad del g\u00e9nero sujeto a esta concepci\u00f3n, hechos que Cabnal derechamente cuestiona. Asimismo, subyace en este texto la idea de que el pasado ind\u00edgena era mejor, como tambi\u00e9n la sugerencia t\u00e1cita de \u201cregresar\u201d a los tiempos pre-modernos dado que ah\u00ed yacen los verdaderos modelos de la liberaci\u00f3n y equidad femenina; algo en lo que profundizar\u00e9 en breve revisando los efectos pol\u00edticos y te\u00f3ricos de identificar modernidad con colonialidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para cerrar este punto, me limitar\u00e9 a se\u00f1alar que, si el prop\u00f3sito del feminismo decolonial es descolonizar las epistemolog\u00edas euroc\u00e9ntricas, tiene la obligaci\u00f3n metodol\u00f3gica de intentar ser representativo con las reflexiones que articula desde la subalternidad, de abandonar su \u201cfascinaci\u00f3n con la otredad cultural\u201d (Zapata 59) y de conocer las propuestas que dice recoger, as\u00ed como reconocer las voces -diversas- de los sujetos subalternos en cuanto sujetos epist\u00e9micos, <em>productores<\/em> de conocimientos, no s\u00f3lo como objeto de an\u00e1lisis y representaci\u00f3n (o referenciados selectivamente).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El segundo problema que deseo abordar es el concepto que la perspectiva decolonial tiene de la modernidad, y qu\u00e9 implicancias tiene esta visi\u00f3n en la construcci\u00f3n te\u00f3rica de un feminismo decolonial. Para Zapata, la modernidad se presenta aqu\u00ed como \u201cuna modernidad monol\u00edtica, que no distingue entre una vertiente instrumental y una emancipadora\u201d (59), donde adem\u00e1s se establece una continuidad entre la modernidad, el colonialismo, el eurocentrismo y occidente, lo que es seg\u00fan Zapata \u201chist\u00f3ricamente insostenible y pol\u00edticamente complicado\u201d. Concretamente, creo que las implicancias son claramente ilustradas en los planteamientos de \u201cColonialidad y patriarcado moderno\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La visi\u00f3n monol\u00edtica de la modernidad que plantea la perspectiva decolonial se traduce, en primera instancia, en el \u00e9nfasis que realiza Segato en buscar referentes para un desarrollo feminista en momentos precoloniales (y por consiguiente entendidos como premodernos), como por ejemplo, cuando perfila en t\u00e9rminos positivos al espacio dom\u00e9stico de las culturas ind\u00edgenas, donde este ser\u00eda \u201cun espacio ontol\u00f3gicamente y pol\u00edticamente entero, completo con su pol\u00edtica propia, con sus asociaciones propias\u201d (119), en contraste con el espacio dom\u00e9stico moderno. Una voluntad pol\u00edtica (la de revisar el pasado) que, personalmente, considero fruct\u00edfera, y que coincide con los planteamientos del feminismo de la diferencia desarrollado en Espa\u00f1a por el centro Duoda (y con recepci\u00f3n en Chile por parte del grupo Feministas L\u00facidas), quienes han tomado a las m\u00edsticas y beguinas medievales como modelo a seguir de libertad femenina, y desde donde se han construido nutritivas cr\u00edticas para los desarrollos de los feminismos contempor\u00e1neos. Es claro que la b\u00fasqueda de modelos en el pasado no constituye un problema en s\u00ed mismo; lo que s\u00ed supone un problema es la existencia de una idealizaci\u00f3n del pasado, o la identificaci\u00f3n de \u201cind\u00edgena\u201d (contempor\u00e1neo) con \u201cpasado\u201d que se filtra en las ideas de Segato; como ocurre cuando plantea que el fracaso de las ONG que buscan ayudar a promover la igualdad de g\u00e9nero entre las mujeres ind\u00edgenas se debe a que, como sujetos occidentales, las ONG carecen de la \u201csensibilidad\u201d ind\u00edgena respecto de su propia construcci\u00f3n de g\u00e9nero (119): es decir, una sensibilidad \u201cotra\u201d, no-moderna.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El problema que m\u00e1s me interesa plantear tambi\u00e9n deviene de la identificaci\u00f3n de modernidad con colonialidad. Como indica el relativo consenso entre los feminismos ind\u00edgena, poscolonial y decolonial, la intrusi\u00f3n colonial implic\u00f3 un recrudecimiento de la opresi\u00f3n de la mujer. Por consiguiente, resulta l\u00f3gico aseverar que el hito colonial signific\u00f3 para las mujeres un fortalecimiento de la dominaci\u00f3n patriarcal ejercida sobre ellas. El problema, empero, es el siguiente: si la modernidad es sin\u00f3nimo de colonial, ocurre el \u201csalto\u201d l\u00f3gico de se\u00f1alar que, si las condiciones que impon\u00eda el sistema sexo-gen\u00e9rico eran mejores en los tiempos pre-coloniales, entonces tambi\u00e9n eran mejores en los tiempos pre-modernos; es decir, que la modernidad (\u201cal igual\u201d que la colonialidad) no ha hecho nada m\u00e1s que afectar negativamente a las mujeres en cuanto a mujeres. Creo que esta es la identificaci\u00f3n que subyace a los planteamientos de la autora, y me parece profundamente problem\u00e1tica. En primera instancia, porque la evidencia hist\u00f3rica lo hace insostenible (como por ejemplo, aseverar que las mujeres medievales como conjunto viv\u00edan, en todos los aspectos, en mejores condiciones que las mujeres modernas, o que la modernidad no ha significado mejoras o posibilidades para las mujeres), y en segundo lugar, porque niega las capacidades y dimensiones emancipadoras de la modernidad, con lo que las mujeres quedamos profundamente desvalidas de herramientas para posicionarnos pol\u00edticamente como sujeto colectivo cuyo prop\u00f3sito sea la transformaci\u00f3n radical de la sociedad en nuestro beneficio.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Identificar a la modernidad como colonialidad elimina del mapa una variedad enorme de posibilidades. Implicar\u00eda olvidar que la modernidad es un fen\u00f3meno que \u201cabre las posibilidades a la agencia humana en todos los \u00f3rdenes\u201d (Subercaseaux 9), como tambi\u00e9n que \u201cinventa la historia como progreso, [con la] certeza de que el futuro es el sitio verdadero para sus realizaciones m\u00e1s a\u00f1oradas\u201d (10) o que \u201cLa modernidad es la afirmaci\u00f3n de [que] los sujetos (pueden ser individuales o colectivos) [son] capaces de hacer su historia m\u00e1s all\u00e1 de los designios divinos o determinismos naturales\u201d (14). \u00bfY no pensamos las feministas en la posibilidad de progreso en la historia, de mejorar nuestras condiciones de vida; acaso no defendemos nuestra autonom\u00eda? \u00bfNo defendemos las feministas nuestra cualidad de sujeto, adem\u00e1s colectivo, que articula demandas y desaf\u00edos comunes contra la dominaci\u00f3n patriarcal? \u00bfNo somos las feministas quienes f\u00e9rreamente hemos tenido que reconstruir nuestra historia cuestionando los designios divinos, pero tambi\u00e9n sociales, como tambi\u00e9n liberarnos de determinismos naturales-sexuales? \u00bfY no somos deudoras, como la mayor\u00eda de los movimientos sociales con voluntad pol\u00edtica de transformar la sociedad, de la modernidad?\u00a0 Inclusive si la modernidad no hubiese hecho mucho por nosotras, de todas formas ser\u00eda complejo prescindir de sus dimensiones emancipadoras para, por lo menos, constituirnos como sujeto colectivo con prop\u00f3sitos de lucha concretos, y con ello, desplegar una visi\u00f3n de futuro en el que depositar nuestros esfuerzos y esperanzas de construir un orden mejor en t\u00e9rminos de equidad sexo-gen\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A modo de cierre, deseo presentar dos ideas en relaci\u00f3n con lo anterior. Particularmente en Chile, la perspectiva decolonial, tal como la muestro aqu\u00ed, supone dos grandes problemas para el feminismo. El primero, es que no podemos limitarnos a rescatar las relaciones gen\u00e9rico-sexuales de un \u201cpasado\u201d ind\u00edgena \u201cpuro\u201d, entendiendo a los pueblos ind\u00edgenas como depositarios de una cultura \u201cotra\u201d, no-moderna, no occidental, que constituya en s\u00ed un perfecto ejemplo y la alternativa deseada para la reivindicaci\u00f3n de las mujeres. Porque, en concreto, significar\u00eda un gran problema respecto de nuestras compa\u00f1eras mapuche, en particular si nos lleva a defender ciegamente como \u201cmodelos a seguir\u201d la complementariedad \u201cigualitaria\u201d y la dualidad \u201cno jer\u00e1rquica\u201d de la cosmogon\u00eda mapuche; m\u00e1s a\u00fan si de lleno negamos, como Lugones, la existencia del g\u00e9nero en sus pueblos (tanto en la actualidad como en los tiempos pre-coloniales). Implicar\u00eda que como feministas estar\u00edamos obstaculizando los desarrollos te\u00f3ricos y pol\u00edticos de otras mujeres en tanto se posicionan contra la dominaci\u00f3n patriarcal que han identificado en sus propias comunidades (tampoco se trata, por cierto, de decirles c\u00f3mo tendr\u00edan que hacerlo). El segundo problema es que esta visi\u00f3n monol\u00edtica y ahist\u00f3rica de la modernidad de la perspectiva decolonial (que la identifica un\u00edvocamente con el colonialismo) implica una enorme p\u00e9rdida para los desarrollos pol\u00edticos que desean elaborar los feminismos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En definitiva, lo que sostengo es que el feminismo tiene la obligaci\u00f3n de ser descolonizado; pero aquello no implica que tenga la obligaci\u00f3n de renunciar a las potencialidades emancipatorias de la modernidad: de hecho, las necesita. Se vuelve necesario adoptar la voluntad pol\u00edtica de descolonizaci\u00f3n de la perspectiva decolonial, como tambi\u00e9n ser particularmente cr\u00edticos y cuidadosos a la hora de aplicar sus conceptos de subalternidad o modernidad en nuestros an\u00e1lisis, cuyos matices muchas veces parecen entorpecer los caminos de lucha pol\u00edtica de los sectores subalternos m\u00e1s que favorecerla. Una lucha que particularmente hoy, en el contexto de la Revuelta Popular, el auge feminista y el proceso constituyente en Chile, tenemos necesidad de articular.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Enero, 2021<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>si el prop\u00f3sito del feminismo decolonial es descolonizar las epistemolog\u00edas euroc\u00e9ntricas, tiene la obligaci\u00f3n metodol\u00f3gica de intentar ser representativo con las reflexiones que articula desde la subalternidad, de abandonar su \u201cfascinaci\u00f3n con la otredad cultural\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":313,"featured_media":13104,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[318,2770,51,2772,2771],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-13102","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yo-la-peor-de-todas","tag-claudia-zapata","tag-decolonial","tag-feminismo","tag-maria-lugones","tag-rita-segato"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/313"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13102\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13102"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=13102"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=13102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}