{"id":13465,"date":"2021-08-09T04:29:00","date_gmt":"2021-08-09T04:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=13465"},"modified":"2021-08-09T04:29:00","modified_gmt":"2021-08-09T04:29:00","slug":"el-arcano-de-la-reproduccion-de-leopoldina-fortunati-introduccion-de-silvia-federici","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2021\/08\/09\/el-arcano-de-la-reproduccion-de-leopoldina-fortunati-introduccion-de-silvia-federici\/","title":{"rendered":"\u201cEl arcano de la reproducci\u00f3n\u201d, de Leopoldina Fortunati. Introducci\u00f3n de Silvia Federici"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"align-right\"><em>El arcano de la reproducci\u00f3n <\/em>es un libro \u00fanico en el mundo del feminismo marxista. Generalmente, las feministas marxistas se han dedicado a explicar en detalle la importancia metodol\u00f3gica del trabajo de Marx para entender las formas de opresi\u00f3n espec\u00edficas que las mujeres han experimentado hist\u00f3ricamente en la sociedad capitalista o han extendido a las mujeres trabajadores el an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n de Marx. Fortunati rompe con estas tendencias, pues su trabajo es una demostraci\u00f3n detallada de c\u00f3mo se transforma radicalmente nuestra comprensi\u00f3n de las actividades a trav\u00e9s de las cuales se reproduce nuestra vida cotidiana si les aplicamos las mismas categor\u00edas que Marx desarroll\u00f3 para analizar el proceso de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas. El resultado es una verdadera proeza: un libro que explora las similitudes y diferencias de estas dos esferas entrelazadas de la organizaci\u00f3n capitalista del trabajo, con un minucioso an\u00e1lisis que desestabiliza nuestras nociones comunes sobre la reproducci\u00f3n, as\u00ed como sobre la obra de Marx. Como explic\u00f3 Fortunati en una entrevista a <em>Viewpoint,<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> la idea del libro se origin\u00f3 de las \u201cnecesidades pr\u00e1cticas de la lucha feminista\u201d, es decir, de la necesidad de explicar a las feministas y al movimiento m\u00e1s amplio por qu\u00e9 era importante repensar el marxismo y c\u00f3mo se relacionaba el feminismo con la clase y la explotaci\u00f3n capitalista del trabajo. Estas eran cuestiones centrales para la \u201cCampa\u00f1a por un salario para el trabajo dom\u00e9stico\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> y para el trabajo del Comit\u00e9 de Triveneto de Padua del que Fortunati era integrante y fundadora.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En un momento estrat\u00e9gicamente importante para el desarrollo del movimiento feminista, la campa\u00f1a por un salario para el trabajo dom\u00e9stico proporcion\u00f3 una alternativa en relaci\u00f3n a la tendencia feminista dominante, que ve\u00eda la entrada al trabajo asalariado como un paso clave para la emancipaci\u00f3n de las mujeres. En parte inspirada por el <em>opera\u00edsmo <\/em>italiano,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> as\u00ed como por la lucha anticolonial y la lucha contra el racismo en Estados Unidos, la campa\u00f1a adopt\u00f3 una perspectiva anticapitalista. No obstante, al mismo tiempo critic\u00f3 al marxismo por ignorar la explotaci\u00f3n que ocurre en la esfera de la reproducci\u00f3n, es decir, la explotaci\u00f3n del trabajo de las mujeres en el hogar, la familia, la esfera de las actividades dom\u00e9sticas, siendo esta el \u201ccentro neur\u00e1lgico\u201d (como lo define Fortunati) de la producci\u00f3n de fuerza de trabajo, la preciosa mercanc\u00eda de la que depende toda la acumulaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En este contexto, el ensayo de Mariarosa Dalla Costa \u201cLas mujeres y la subversi\u00f3n de la comunidad\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> \u2014originalmente publicado en Italia en 1971\u2014 es un documento central que revolucion\u00f3 la teor\u00eda marxista al argumentar que el \u201ctrabajo dom\u00e9stico\u201d, lejos de ser un servicio personal o un vestigio remanente del mundo precapitalista, era una forma espec\u00edfica de la producci\u00f3n capitalista que, en lugar de producir mercanc\u00edas, produce la capacidad de trabajo de los trabajadores. El ensayo de Dalla Costa, ahora un cl\u00e1sico \u2014junto con \u201cSexo, raza y clase\u201d (1975) de Selma James<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u2014, fue la base te\u00f3rica tanto de la campa\u00f1a por un salario para el trabajo dom\u00e9stico en la d\u00e9cada de los setenta como de una cr\u00edtica feminista de Marx que era muy necesaria para responder a los ataques de la izquierda masculina y para articular una nueva comprensi\u00f3n, producida en la lucha, de la realidad espec\u00edfica de las vidas de las mujeres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En este contexto, el trabajo de Fortunati es el que, m\u00e1s que ning\u00fan otro, ha probado en qu\u00e9 grado el an\u00e1lisis de Marx de la l\u00f3gica de la producci\u00f3n capitalista puede ser recuperado y ampliado a la esfera del trabajo dom\u00e9stico para entender los principios a trav\u00e9s de los cuales este \u00faltimo opera y es integrado en el proceso de la acumulaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fortunati trabaja con la tesis de Dalla Costa, pero la expande, por un lado, con una disecci\u00f3n del trabajo de reproducci\u00f3n que ilumina los elementos que lo vuelven un aspecto de la m\u00e1quina de trabajo capitalista; y por otro, con una perspectiva hist\u00f3rica del contexto en el que ha ocurrido la reestructuraci\u00f3n capitalista del trabajo dom\u00e9stico y los cambios que este ha atravesado<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> bajo el impacto de las luchas de las mujeres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al igual que Dalla Costa y James, Fortunati tambi\u00e9n critica a Marx por haber excluido el trabajo reproductivo del proceso de creaci\u00f3n de valor. Pero su singular contribuci\u00f3n consiste en demostrar que si las categor\u00edas de Marx son aplicadas de manera consistente, llevan a una comprensi\u00f3n diferente de este trabajo, de hecho, a una comprensi\u00f3n diferente de toda la esfera de las relaciones familiares, de vida, parentales y sexuales, que las desnaturaliza y revela completamente su funci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fortunati muestra que el trabajo dom\u00e9stico, aunque pueda aparecer como un servicio personal y una actividad individual, en realidad es una forma de trabajo social, en tanto que se trata de una actividad generalizada y modificada solamente por el tipo de fuerza de trabajo que se produce. Tambi\u00e9n es una actividad de creaci\u00f3n de valor, en el sentido marxiano del t\u00e9rmino, pues hace posible que los capitalistas extraigan m\u00e1s fuerza de trabajo de los trabajadores, una vez fortalecidos por la incorporaci\u00f3n del trabajo de las obreras de la casa. Fortunati muestra, adem\u00e1s, que el hogar es una f\u00e1brica, que las relaciones familiares y sexuales son relaciones de producci\u00f3n, que el matrimonio es un contrato de trabajo y que el amor conyugal y parental esconde relaciones de poder desiguales y jer\u00e1rquicas. En particular, Fortunati disecciona la funci\u00f3n del salario como un medio a trav\u00e9s del cual se constituye el rol hegem\u00f3nico del trabajador en la familia, en tanto que este se vuelve el representante del Estado y el supervisor del trabajo de la esposa, as\u00ed como de la formaci\u00f3n de sus hijos e hijas como futuros trabajadores. Es a trav\u00e9s del salario y del disciplinamiento del trabajador que el capital tambi\u00e9n disciplina a la \u201cobrera de la casa\u201d, quien, de esta forma, no confronta al capital directamente, sino a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de su esposo\/amante \u2014un arreglo que inevitablemente esconde la explotaci\u00f3n implicada en esta relaci\u00f3n y socava las luchas de las mujeres\u2014. Este, argumenta Fortunati, es un movimiento estrat\u00e9gico necesario para el capital y el Estado, pues la ilusi\u00f3n de una relaci\u00f3n amorosa vincula poderosamente a los trabajadores hombre y mujer en el \u201cacuerdo de matrimonio\u201d, permiti\u00e9ndoles aceptar la servidumbre de la f\u00e1brica y del hogar al tiempo que le proporciona a la clase capitalista dos trabajadores por el precio de uno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tal como en Marx, el contraste entre la apariencia formal y la realidad tambi\u00e9n es un principio fundamental en el an\u00e1lisis de Fortunati de la relaci\u00f3n de producci\u00f3n\/reproducci\u00f3n, lo que confirma poderosamente que, en todo momento, aquello que aparece como econom\u00eda capitalista es, de hecho, un asunto altamente pol\u00edtico, en la medida en que est\u00e1 estructurado de tal forma de garantizar no solo el m\u00e1ximo de ganancia, sino tambi\u00e9n el m\u00e1ximo de control sobre la fuerza de trabajo. Fortunati observa, por ejemplo, que el capital procede de forma opuesta a la producci\u00f3n en su organizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n. Mientras que en la producci\u00f3n los trabajadores son reunidos y el trabajo es organizado de acuerdo a la cooperaci\u00f3n en el proceso de trabajo, en la reproducci\u00f3n est\u00e1n aislados, separados unos de otros, y el trabajo es altamente individualizado. Esto es as\u00ed porque la ilusi\u00f3n de \u201csingularidad\u201d \u2014ingrediente esencial de la ideolog\u00eda del amor\u2014 es una droga potente, necesaria para mantener al trabajador vinculado a su trabajo. Oculta que ni maridos ni esposas, ni tampoco padres e hijos se relacionan realmente entre s\u00ed de forma directa, sino que siempre lo hacen a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n del capital, este es el <em>deus absconditus<\/em>, el agente oculto de las relaciones familiares.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se\u00f1alar\u00e9 m\u00e1s tarde, la insistencia de Fortunati en la dominaci\u00f3n de las relaciones capitalistas en el mundo de la reproducci\u00f3n no extingue la posibilidad de autonom\u00eda y rechazo. Educada en el principio del opera\u00edsmo<em>,<\/em> popularizado por Mario Tronti en<em> Obreros y capital <\/em>(1964), seg\u00fan el cual \u201cprimero viene la lucha\u201d \u2014es decir, es la lucha de los trabajadores la que explica los movimientos del capital\u2014, Fortunati nos alerta sobre el poder de los actos de rechazo, incluso subterr\u00e1neos. Ejemplar es su referencia al creciente rechazo de las mujeres a la carga de tener muchos hijos, visible \u00fanicamente en la ca\u00edda estad\u00edstica de la tasa de natalidad y, sin embargo, lo suficientemente poderosa como para forzar a la clase capitalista, desde la d\u00e9cada de los sesenta y setenta, a abrir las puertas a la migraci\u00f3n externa y, con el tiempo, a construir un mercado de trabajo global.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sin cerrar la posibilidad de resistencia, el recuento de Fortunati de las formas en que la l\u00f3gica del capital impregna nuestra \u201cvida privada\u201d tiene un gran efecto desfetichizante. Actualmente, la desacralizaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico y la familia que se produce a partir del an\u00e1lisis de Fortunati es m\u00e1s f\u00e1cilmente aceptable como consecuencia de la acci\u00f3n del movimiento feminista. Pero en los tard\u00edos setenta, cuando Fortunati estaba trabajando en <em>El arcano de la reproducci\u00f3n<\/em>, era iconoclasta, pues, como lo sugiere el t\u00edtulo del libro, pocas realidades sociales han sido tan manipuladas como la esfera reproductiva, especialmente en Italia, donde a\u00f1os de fascismo hab\u00edan hecho de la maternidad una religi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sin duda, lo que ha impulsado el implacable desmantelamiento de Fortunati y su caracterizaci\u00f3n como trabajo de un mundo de actividades que durante generaciones fue considerado como el \u201cotro\u201d del trabajo es una profunda reflexi\u00f3n sobre la teor\u00eda pol\u00edtica de Marx en un momento en que, antes de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, la nueva izquierda en Italia estaba redescubriendo la cr\u00edtica radical de Marx a la sociedad capitalista. No obstante, lo que m\u00e1s ha motivado y dado forma al libro ha sido, sin duda, el poder de la revuelta de las mujeres contra la familia y el trabajo dom\u00e9stico. En una obra anterior, de la que es coautora junto con Dalla Costa, <em>Brutto Ciao<\/em> (1976),<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Fortunati ya hab\u00eda trazado el comienzo de esta revuelta en Italia en el per\u00edodo posterior a la guerra, cuando las mujeres, especialmente en las zonas rurales, rompieron con la familia patriarcal, iniciando un proceso de migraci\u00f3n hacia las ciudades que les permiti\u00f3 lograr una mayor igualdad con los hombres y democratizar las relaciones familiares<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>El arcano de la reproducci\u00f3n <\/em>sigue la evoluci\u00f3n de esta lucha marcada por la conquista de una nueva movilidad respecto del matrimonio, as\u00ed como por el rechazo de las mujeres a la carga de tener muchos hijos o simplemente tenerlos, el rechazo de la heterosexualidad y la imposici\u00f3n de un nuevo uso familiar del salario del hombre. Estos aspectos, argumenta Fortunati, no deber\u00edan ser considerados como un cambio de \u201ch\u00e1bitos\u201d sino como formas de la lucha de clases, ya que cada uno representa una subversi\u00f3n del proyecto del capital para las mujeres.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>El arcano de la reproducci\u00f3n <\/em>fue publicado por primera vez en 1981. Desde entonces, el proceso de la reproducci\u00f3n social ha atravesado importantes transformaciones. Con la entrada masiva de las mujeres al mercado de trabajo asalariado, tanto en Europa como en Estados Unidos, el trabajo dom\u00e9stico cada vez m\u00e1s est\u00e1 siendo realizado por mujeres migrantes que vienen de todas partes del mundo y a las que la expansi\u00f3n de las relaciones capitalistas ha recolonizado y empobrecido. Ha habido intentos de llenar el vac\u00edo que ha dejado la salida de las mujeres del hogar a trav\u00e9s de la robotizaci\u00f3n del trabajo de cuidados, aunque hasta ahora esto se ha mantenido como un fen\u00f3meno extremadamente limitado, inasequible para la mayor\u00eda y en gran medida no deseable. Una buena parte del trabajo que se hac\u00eda en el hogar tambi\u00e9n se ha sacado de este y se ha comercializado. Sin embargo, no se han resuelto los problemas que dieron origen a la revuelta feminista de la d\u00e9cada de los setenta.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como ha demostrado la crisis abierta por la epidemia de Covid-19, no solo el trabajo fuera de la casa no ha liberado a las mujeres de las tareas dom\u00e9sticas, sino que adem\u00e1s los gobiernos de todo el mundo ahora esperan que ellas tomen m\u00e1s responsabilidad por el trabajo dom\u00e9stico y la familia. Como amortiguador designado para la crisis, las mujeres son tra\u00eddas de vuelta a un hogar que ahora es una oficina y una escuela, y donde se espera que ellas compensen, una vez m\u00e1s, todas las tensiones que genera vivir con la pandemia. Mientras tanto, como ha demostrado la ardua batalla que han librado las trabajadoras dom\u00e9sticas migrantes para ser reconocidas como trabajadoras, el trabajo reproductivo contin\u00faa siendo devaluado. En cuanto a la soluci\u00f3n tecnol\u00f3gica del problema de la reproducci\u00f3n, esta ha resultado ser enga\u00f1osa, pues las mismas tecnolog\u00edas que se han ideado para permitir que las mujeres acepten un trabajo remunerado, en la mayor\u00eda de los casos, han ampliado la tarea que se espera que realicen las obreras de la casa o han creado nuevos problemas. En un trabajo m\u00e1s reciente editado por Fortunati, <em>Telecommunicando in Europa<\/em> (1998),<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> la autora ha demostrado, por ejemplo, que la invasi\u00f3n del hogar por las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n ha contribuido a la ruptura de la comunicaci\u00f3n entre los miembros de la familia, cuyas relaciones se reducen hoy en d\u00eda cada vez m\u00e1s a un nivel puramente instrumental.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Construida en el curso de cinco siglos de hegemon\u00eda capitalista, la devaluaci\u00f3n\/naturalizaci\u00f3n del trabajo reproductivo, en sus diferentes aspectos (y en constante expansi\u00f3n), no es claramente susceptible de ninguna soluci\u00f3n particular ni de ser abordada por ninguna reforma de este trabajo, aunque deben ser objeto de lucha tanto las reformas como los cambios que dan m\u00e1s poder a las mujeres y a todos los sujetos no conformes al g\u00e9nero.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> La devaluaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n, que en esencia es la devaluaci\u00f3n de nuestra vida, es una condici\u00f3n estructural de la acumulaci\u00f3n capitalista. Por lo tanto, el an\u00e1lisis que proporciona <em>El arcano de la reproducci\u00f3n<\/em> de la estructuraci\u00f3n capitalista de la familia y el trabajo reproductivo sigue siendo extremadamente relevante y necesario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como en los a\u00f1os setenta, revelar en qu\u00e9 medida el capitalismo domina nuestras vidas e identificar todo el trabajo no pagado extra\u00eddo de las mujeres a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n del matrimonio y la familia es un paso esencial para forjar una agenda pol\u00edtica feminista que no se limite a la b\u00fasqueda de la igualdad o la igualdad de oportunidades, sino que se mueva, en cambio, por la convicci\u00f3n de que, como argumenta Fortunati a lo largo de <em>El arcano de la reproducci\u00f3n,<\/em> \u201cla liberaci\u00f3n de las mujeres\u201d solo puede obtenerse a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> \u201cLearning to Struggle. My Story Between Workerism and Feminism\u201d, <em>Viewpoint<\/em>, 15 de septiembre de 2013.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Sobre la campa\u00f1a internacional por un salario para el trabajo dom\u00e9stico, ver Silvia Federici y Arlen Austin, <em>Salario para el trabajo dom\u00e9stico &#8211; Comit\u00e9 de Nueva York, 1972-1977. Historia, teor\u00eda y documentos.<\/em> Madrid: Editorial Traficantes de Sue\u00f1os, 2019. La \u00faltima parte de este libro est\u00e1 dedicada a los documentos del Comit\u00e9 de Triveneto, que era la organizaci\u00f3n que lideraba la campa\u00f1a en Italia y uno de los centros m\u00e1s importantes para la campa\u00f1a a nivel internacional.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Prefiero usar el t\u00e9rmino italiano o<em>pera\u00edsmo <\/em>en lugar de la traducci\u00f3n del ingl\u00e9s \u201cworkerism\u201d, que de alguna forma cambia el significado del t\u00e9rmino, pues \u201coperaio\u201d [obrero] es el t\u00e9rmino ic\u00f3nico que fue usado en el discurso pol\u00edtico en Italia para caracterizar al principal contribuyente a la acumulaci\u00f3n capitalista y protagonista de la lucha de clases.<\/p>\n<p>[N. de la t.]: se trata de una corriente cr\u00edtica marxista que nace en Italia a finales de la d\u00e9cada de 1950, cuyos te\u00f3ricos pusieron al centro de sus an\u00e1lisis no el capital, sino la lucha de la clase trabajadora dentro y fuera de la f\u00e1brica, lo que marc\u00f3 una inversi\u00f3n respecto del marxismo ortodoxo. Esta corriente refleja la ola de luchas radicales <em>contra<\/em> el trabajo que se viv\u00eda por entonces en ese territorio (ver, por ejemplo, las protestas de la f\u00e1brica de FIAT de 1952). Se caracteriza por dar preeminencia en sus an\u00e1lisis a la agencia aut\u00f3noma de la clase obrera, por fuera de los sindicatos y los partidos pol\u00edticos, en forma de autoorganizaci\u00f3n en las f\u00e1bricas y m\u00e1s all\u00e1 de ellas. Adem\u00e1s, ve en la tecnolog\u00eda, antes que un instrumento neutral que contribuir\u00eda a la liberaci\u00f3n de los trabajadores, una herramienta \u00fatil al dominio de estos, y considera el sabotaje, el ausentismo y el rechazo del trabajo como formas leg\u00edtimas de lucha contra la dominaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Mariarosa Dalla Costa, \u201cLas mujeres y la subversi\u00f3n de la comunidad\u201d, en<em> El poder de las mujeres y la subversi\u00f3n de la comunidad<\/em>. M\u00e9xico: Siglo XXI Editores, 1977.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Selma James, \u201cSexo, raza y clase\u201d, <em>Marxismo Cr\u00edtico<\/em><em>, <\/em>3 de marzo de 2014.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn1\"><sup>[6]<\/sup><\/a> La necesidad de repensar la historia pol\u00edtica del desarrollo capitalista desde el punto de vista de las mujeres nos llev\u00f3 a colaborar en la producci\u00f3n de<em> Il Grande Calibano. Storia del corpo sociale ribelle nella prima fase del capitale<\/em>. Mil\u00e1n: Franco Angeli Editore, 1984. Sobre la relaci\u00f3n entre <em>Il Grande Calibano<\/em> y <em>Calib<\/em><em>\u00e1n y la bruja<\/em>, v\u00e9ase el prefacio a <em>Calib<\/em><em>\u00e1n y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulaci\u00f3n<\/em><em> originaria<\/em>. Madrid: Traficantes de Sue\u00f1os, 2010.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[7]<\/a> Mariarosa Dalla Costa y Leopoldina Fortunati, <em>Brutto Ciao. Direzione di marcia delle donne negli ultimi trent<\/em><em>\u2019<\/em><em>anni<\/em>. Roma: Edizioni delle donne, 1976. El art\u00edculo al que me refiero es Leopoldina Fortunati, \u201cLa famiglia: verso la ricostruzione\u201d, ib\u00edd., pp. 71-118.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[8]<\/a> Ver Leopoldina Fortunati, \u201cLa famiglia: verso la ricostruzione\u201d, en <em>Brutto Ciao\u2026<\/em>, op. cit., pp. 71-118.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[9]<\/a> Leopoldina Fortunati, \u201cIntroduzione\u201d, en Leopoldina Fortunati (ed.), <em>Telecomunicando in Europa<\/em>. Mil\u00e1n: Angeli, 1998, pp. 13-54.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[10]<\/a> [N. de la t.]: en t\u00e9rminos simples, la categor\u00eda de no conformidad de g\u00e9nero refiere a aquellos sujetos cuyo comportamiento e identidad no corresponden a la construcci\u00f3n social y subjetiva, las normas culturales que determinan las formas de ser y estar, asociadas a cada sexo.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fortunati muestra que el trabajo dom\u00e9stico, aunque pueda aparecer como un servicio personal y una actividad individual, en realidad es una forma de trabajo social, en tanto que se trata de una actividad generalizada y modificada solamente por el tipo de fuerza de trabajo que se produce. <\/p>\n","protected":false},"author":328,"featured_media":13460,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[2546,2875,1180,238],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-13465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-yo-la-peor-de-todas","tag-lanzamiento","tag-leopoldina-fortunati","tag-silvia-federici","tag-tiempo-robado-editoras"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/328"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13465"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13465\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13465"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=13465"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=13465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}