{"id":13673,"date":"2021-10-04T02:51:26","date_gmt":"2021-10-04T02:51:26","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=13673"},"modified":"2021-10-04T02:51:26","modified_gmt":"2021-10-04T02:51:26","slug":"presentacion-del-libro-la-violencia-politica-sexual-es-terrorismo-estatal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2021\/10\/04\/presentacion-del-libro-la-violencia-politica-sexual-es-terrorismo-estatal\/","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n del libro \u201cLa violencia pol\u00edtica sexual es terrorismo estatal\u201d"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Lanzamiento del libro \u00abLA VIOLENCIA POLITICA SEXUAL ES TERRORISMO ESTATAL: aproximaciones desde la experiencia y la memoria contra la impunidad en Chile\u00bb.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Colectivo de Mujeres Sobrevivientes siempre Resistentes<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">y Memorias de Rebeld\u00edas Feministas. Presentado en Casa Memoria Jos\u00e9 Domingo Ca\u00f1as, el 21 septiembre 2021.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiero agradecer a las compa\u00f1eras del Colectivo Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes y a Memorias de Rebeld\u00edas Feministas por invitarme a la presentaci\u00f3n del libro \u201cLa violencia pol\u00edtica sexual es terrorismo estatal\u201d, que relata una intensa historia de luchas de ambas organizaciones. \u00a0Un libro muy claro y motivador, documentado con m\u00faltiples experiencias de resistencia, en el que se siente la rebeld\u00eda y nos empuja a incluirnos en la reflexi\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Su lectura permite encontrarnos en convicciones comunes, entre ellas: terrorismo de Estado, tortura, impunidad, racismo, colonialismo, capitalismo, patriarcado. A seguir resistiendo como luchadoras, no como v\u00edctimas, en un proceso continuo, como el bello s\u00edmbolo del hilo rojo que acu\u00f1an Memorias de Rebeld\u00edas Feministas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, permite volver a la reflexi\u00f3n sobre aspectos en que tenemos una apreciaci\u00f3n distinta, que son m\u00e1s bien aristas desde otro lugar de reflexi\u00f3n, tales como: la memoria activa y la violencia pol\u00edtica sexual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Dije en un conversatorio: Las memorias, como hecho normal en nuestras vidas, se van configurando con las peque\u00f1as y grandes cosas que hacemos cotidianamente, con los sentimientos y emociones que poseemos como seres humanas, con los sentidos que nos permiten nombrar y comprender nuestra vida y su entorno. Esas memorias se absorben, se relacionan con otras y se integran en una s\u00edntesis de nuestras vidas; nos impulsan, nos susurran una pausa, nos hacen reflexionar el rumbo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero hay memorias especiales, que no encuentran un lugar donde ubicarse, el cuerpo se niega a absorberlas, las expulsa en s\u00edntomas, porque tienen una parte que no es humanamente comprensible. Ante las preguntas \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n? o \u00bfpor qu\u00e9 tanta crueldad?, que han tenido como respuesta solo infamia, in-justicia c\u00f3mplice, impunidad, la memoria no encuentra un cauce.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A veces queremos olvidar y nos vemos ante el deber de recordar, para dejar en la memoria colectiva que la sevicia de civiles y militares no se vuelva a repetir. Nos vemos ante el deber de hablar por las y los que no est\u00e1n y representar el horror que motiv\u00f3 sus ausencias.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A veces el deber de recordar y representar selecciona los pasajes que se narran, elige las palabras del relato, ecualiza el tono con que se expresan y, todo ello, tan humano, parad\u00f3jicamente oculta la propia humanidad destrozada o la gran humanidad colectiva que desplegamos entre nosotras en situaciones l\u00edmite, o los profundos debates y masivas acciones que realizamos en las calles o las transformaciones que vamos operando en la historia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Estas disquisiciones personales fueron parte de la larga etapa de silencio post dictadura, cuyas memorias las generaciones actuales han ido rescatando y resignificando. Tambi\u00e9n, la violencia pol\u00edtica sexual rompi\u00f3 el silencio en m\u00e1s de una dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Miles de mujeres fuimos prisioneras durante la dictadura, pero de la agresi\u00f3n sexual casi nada se habl\u00f3, ni en el momento ni despu\u00e9s.\u00a0 La complicidad y la solidaridad entre nosotras eran totales, lo que ayudaba a vivir material y emocionalmente esos momentos cr\u00edticos, pero nadie preguntaba y nadie contaba las torturas a las que fuimos sometidas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Treinta a\u00f1os pasaron para conocer, una parte, de esta violencia como tortura, aunque ya desde el a\u00f1o 2000, las y los sobrevivientes, expresos y presas pol\u00edticas empezaron a interponer las primeras querellas por secuestro, tortura y asociaci\u00f3n il\u00edcita. En 2003, la oportunidad fue la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional sobre Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y Tortura (Comisi\u00f3n Valech). El Informe presentado al a\u00f1o siguiente, es el resultado de 35.865 testimonios, de los cuales 3.399 fueron aportados por mujeres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas entrevistas realizadas por esta Comisi\u00f3n no indagaron expresamente acerca de la violencia sexual ejercida contra las ex presas. Las situaciones que se registran fueron mencionadas espont\u00e1neamente por las declarantes. Es necesario se\u00f1alar que la violaci\u00f3n sexual es para muchas mujeres un hecho del cual les cuesta hablar y muchas veces prefieren no hacerlo\u201d.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> As\u00ed introduce la Comisi\u00f3n Valech la segunda parte, Violencia sexual contra las mujeres, del cap\u00edtulo V, M\u00e9todos de tortura: definiciones y testimonios. Luego, se encuentran relatos de las mujeres, aquellos mencionados \u201cespont\u00e1neamente por las declarantes\u201d. \u00bfPero, por qu\u00e9 no preguntaron?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta omisi\u00f3n de la pregunta sobre violencia sexual tiene historia: Roberto Garret\u00f3n, en el art\u00edculo \u201cLa defensa de los Derechos Humanos y la agresi\u00f3n sexual a mujeres presas durante la dictadura\u201d, se\u00f1ala que desde el comienzo, en el Comit\u00e9 Pro Paz y luego en la Vicar\u00eda de la Solidaridad algo se sab\u00eda, pero \u201clas agresiones sexuales no se registraron y menos dieron origen a expedientes judiciales; las violaciones simplemente no se registraron porque las v\u00edctimas no las denunciaron\u201d. La primera explicaci\u00f3n para ello es \u201cel silencio natural que produce el pudor de la mujer que se enfrenta a una situaci\u00f3n l\u00edmite\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al finalizar el mencionado art\u00edculo, Roberto Garret\u00f3n concluye que \u201ctodos los testimonios que ahora se conocen nos deben hacer reflexionar sobre el por qu\u00e9 supusimos, que la chilena, podr\u00eda ser la \u00fanica dictadura fascista que no habr\u00eda recurrido a la violaci\u00f3n de mujeres y a otras agresiones y aberraciones sexuales\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, el silencio natural atribuido a la falta de denuncias, por pudor de las mujeres parece no explicarlo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Otros estudios incorporan nuevos elementos para comprender este silencio: \u201cpara la persona sometida a tortura es imposible hablar, poner en palabras lo siniestro; el horror vivido no encuentra su significante y s\u00f3lo es posible metaforizarle a trav\u00e9s del s\u00edntoma\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[3]<\/a>. Y agrega, \u201chablar de las experiencias de tortura ha sido y sigue siendo dif\u00edcil, pero lo es m\u00e1s cuando el silencio form\u00f3 parte durante muchos a\u00f1os de una estrategia de sobrevivencia, impuesta por el Estado a trav\u00e9s del miedo y la amenaza constante, pero reproducida tambi\u00e9n al interior de los c\u00edrculos afectivos m\u00e1s cercanos, como expresi\u00f3n de la privatizaci\u00f3n del da\u00f1o. Es necesario \u2018cuidar\u2019 a los ni\u00f1os, a la familia, a la pareja, \u2018evitarles\u2019 el dolor y la verg\u00fcenza; hay que protegerlos del da\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seguramente existen miles de relatos en los que habla y escucha no tuvieron correlato, por razones desde las m\u00e1s loables hasta las m\u00e1s deleznables, pero cuyo efecto fue el mismo: vaciar de contenido pol\u00edtico la agresi\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La historia se fragment\u00f3, el hilo rojo se cort\u00f3 por largo tiempo, casi toda una generaci\u00f3n. Pero las memorias en construcci\u00f3n permanente, estas Memorias de Rebeld\u00edas Feministas, no solamente van restaurando el hilo, tambi\u00e9n lo van engrosando.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme narrar algo del Monumento Mujeres en la Memoria, de cuya construcci\u00f3n fui parte. En el a\u00f1o 1992, un grupo de mujeres provenientes de diversas organizaciones, elaboramos con nuestro pu\u00f1o y letra un Proyecto de Ley para erigir un Monumento a las Mujeres V\u00edctimas de la Represi\u00f3n, el que fue presentado por un diputado y una diputada. Pens\u00e1bamos que en esta vuelta a la democracia, las y los ciudadanos ser\u00edamos los encargados de legislar y que nuestros representantes en el Parlamento ser\u00edan s\u00f3lo los canales de dicha expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pasaron diez a\u00f1os desde aquel arrebato de soberan\u00eda, y aun con los esfuerzos desplegados por esos y otros parlamentarios, la Ley nunca vio la luz. Luego, reforzadas por la convicci\u00f3n de la justicia de nuestras peticiones, solicitamos un Decreto Presidencial que lo concretara, como exigencia ciudadana de un acto reparatorio del Estado hacia las mujeres que perdieron la vida en la lucha contra la dictadura militar. Despu\u00e9s de una larga espera por la respuesta, haciendo todas esas cosas que se llaman \u201cincidencia pol\u00edtica\u201d, nos dimos cuenta que no \u00edbamos a lograr nada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, en el a\u00f1o 2003, otra vez nos juntamos en un colectivo pluralista y unitario, que convoc\u00f3 a m\u00e1s de 200 mujeres para construir, desde nosotras mismas, el Monumento, el que inauguramos orgullosas en diciembre del 2006.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta lucha tiene un s\u00edmil con la lucha que dio el colectivo Mujeres Sobrevivientes para recuperar la casa de Ir\u00e1n 3037, como un sitio de construcci\u00f3n de memorias. Nos golpeamos una y otra vez con el muro de la institucionalidad, al igual que ustedes, pero encontramos apoyo en mujeres, por propio compromiso, del Ministerio de Obras P\u00fablicas y del Consejo de Monumentos Nacionales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con el Monumento sucedi\u00f3 lo mismo que con la Baldosa por la Memoria, fue vandalizado una y otra vez, hasta su destrucci\u00f3n total. No cont\u00e1bamos con una Ester Moyano que se inspirara en 11 tiras de fierro, de las cuales cinco sostienen campanas y las fotograf\u00edas de Marta, Mar\u00eda Isabel, Eugenia, Ida y Nilda, detenidas desaparecidas en Venda Sexy, como forma de protecci\u00f3n de la Baldosa y bello homenaje a la vez.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante el proceso de construcci\u00f3n sab\u00edamos que ese Monumento nos hab\u00eda cambiado a todas, hab\u00eda desencadenado un proceso que fue integrando nuestras memorias fragmentadas. Este homenaje, inicialmente a las mujeres v\u00edctimas de la represi\u00f3n, 135 compa\u00f1eras que fueron ejecutadas y 72 que permanecen desaparecidas, fue incluyendo a todas las mujeres que resistieron en dictadura: las que buscaban a sus familiares entre las y los detenidos; las que suplieron con creatividad y dignidad los recursos para el sustento diario; las que se organizaron, por razones \u00e9ticas, religiosas, ideol\u00f3gicas o pol\u00edticas para la defensa de los derechos humanos y la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica; las que estuvieron presas y sobrevivieron, las que vivieron el exilio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En fin, nos vimos conmovidas por esta conciencia que iba incluyendo en la memoria, la potente lucha de NOSOTRAS, las mujeres. Pero el quehacer hacia la construcci\u00f3n del Monumento nos deparaba m\u00e1s, otros hechos nos remecieron y ampliaron nuestra mirada:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Uno, fue que se empez\u00f3 a develar el tipo de tortura sufrida por la mayor\u00eda de las mujeres en prisi\u00f3n. Supimos que la represi\u00f3n pol\u00edtica tuvo el mismo sello de la violencia de g\u00e9nero contra las mujeres, perpetradas tanto en guerras y dictaduras, como en \u201ctiempos de paz\u201d. A las mujeres se las viol\u00f3 sistem\u00e1ticamente como forma de tortura, as\u00ed como en tiempos de paz se viola, se agrede, se acosa sexualmente, se controla los cuerpos y las vidas de las mujeres, y muchas veces se las mata, por el s\u00f3lo hecho de serlo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, partimos denunciando la represi\u00f3n pol\u00edtica por parte de agentes del Estado, y nos encontramos con que ello represent\u00f3 el sentir de cada mujer agredida, antes y ahora, y en cualquier lugar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Otro, fue cuando supimos de los femicidios en Ciudad Ju\u00e1rez, y en Guatemala y El Salvador. Entonces, surgi\u00f3 la memoria de compa\u00f1eras latinoamericanas que compartieron presidio y tormentos con nosotras en el Estadio Nacional, Villa Grimaldi y en tantos otros lugares siniestros de la dictadura. El Monumento estaba concentrando el esp\u00edritu de todas las luchas que hemos librado las mujeres por una vida mejor en el continente. De m\u00e1s est\u00e1 decir que el Monumento finalmente se llam\u00f3 \u201cMujeres en la Memoria\u201d, y no V\u00edctimas de la Represi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Vuelvo a este escrito de hace 15 a\u00f1os porque es una experiencia que grafica que la memoria ES activa. \u00a0Y entonces encuentro en el libro la reflexi\u00f3n fresca y certera sobre las memorias y la construcci\u00f3n colectiva de su definici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Dicen: Las memorias, son los relatos m\u00faltiples que nos constituyen y que nos permiten seguir construyendo. Entonces, el ejercicio de \u201cconstruir memoria\u201d ser\u00eda una herramienta que nos permite abrir paso hacia el futuro, desentra\u00f1ando aquellas \u201clagunas y olvidos\u201d que las estructuras del patriarcado y el capitalismo han hecho posibles.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por eso nos referimos a la \u201cconstrucci\u00f3n de memoria\u201d como \u201cuna acci\u00f3n que no se somete, que supera la historia oficial y a las instituciones de poder que buscan tutelarla\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsa historia que buscamos recuperar es el hilo rojo que nos vincula a todas en una continuidad, a ratos visible y a ratos oculta, y que nos permite confrontar la tendencia a recordarnos a saltos, fragmentadas, por partes.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En total acuerdo con estas definiciones, relevamos cuando se\u00f1alan \u201cconfrontar la tendencia a recordarnos a saltos, fragmentadas, o por partes\u201d. Es en esa comprensi\u00f3n que unimos la violencia pol\u00edtica sexual con la violencia sexual cometida por cualquier hombre y en cualquier lugar. Vivida la violencia sexual desde las mujeres, en toda circunstancia es tortura, es disciplinamiento, es control sobre sus cuerpos y sus vidas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto que la doctrina de Derechos Humanos fue destinada a frenar las arbitrariedades de los estados y, m\u00e1s a\u00fan, a garantizarlos. Violencia pol\u00edtica sexual refiere a los agentes estatales, los se\u00f1ala y denuncia, y habr\u00eda sido de gran importancia que se hubiera tipificado como delito espec\u00edfico, si con ello pon\u00eda alg\u00fan tipo de alerta a la impunidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero la violencia sexual antecede y sucede al Estado y a la dictadura, como vemos en la actualidad. Est\u00e1 a la base del sistema patriarcal, capitalista, colonialista, racista que vivimos, que nos conmina a desfragmentar nuestro imaginario fragmentado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Eso es lo que fue sucediendo cuando nos encontramos con las estudiantes exigiendo educaci\u00f3n no sexista; con los movimientos de disidencia sexual expresando e interpelando a la sociedad por su diversidad; con las compa\u00f1eras afrodescendientes visibilizando su existencia negada; con las comunidades regionales que protestan por el abandono, por la contaminaci\u00f3n, por el lucro de grandes empresas que coexisten en sus territorios; con el pueblo mapuche en la lucha por su autonom\u00eda como naci\u00f3n; con las mujeres que logran salir de la violencia de pareja.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nos hicimos visibles para la sociedad. Eso es tambi\u00e9n lo que sucede cuando conocemos la trayectoria de las mujeres en la historia; al juntarnos a conversar de nuestras vidas, al organizar las m\u00faltiples acciones que realizamos, al compartir con otras mujeres nuestra visi\u00f3n de mundo, algo nos va pasando a todas. Empezamos a <strong>VER<\/strong> a las mujeres, una memoria de luchas va aflorando y nos damos cuenta que nuestras propias vivencias son parte de la acci\u00f3n pol\u00edtica desplegada en todos los tiempos, entonces valoramos lo que hicieron ayer y lo que hacemos hoy; nos integramos a una genealog\u00eda de mujeres grandes y nos sentimos orgullosas de serlo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Informe. Comisi\u00f3n Nacional sobre Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y Tortura. Noviembre, 2004 http:\/\/www.comisionvalech.gov.cl\/informeValech\/Capitulo5.pdf<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Garret\u00f3n, Roberto. \u201cLa defensa de los Derechos Humanos y la agresi\u00f3n sexual a mujeres presas durante la dictadura\u201d. En: Fundaci\u00f3n Instituto de la Mujer y Corporaci\u00f3n Humanas. Memorias de Ocupaci\u00f3n. Violencia sexual contra mujeres detenidas durante la dictadura. Santiago, Chile, octubre 2005.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[3]<\/a> D\u00edaz, Margarita. Op.cit.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miles de mujeres fuimos prisioneras durante la dictadura, pero de la agresi\u00f3n sexual casi nada se habl\u00f3, ni en el momento ni despu\u00e9s.  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