{"id":13686,"date":"2021-10-08T02:50:29","date_gmt":"2021-10-08T02:50:29","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=13686"},"modified":"2021-10-08T02:54:03","modified_gmt":"2021-10-08T02:54:03","slug":"poeta-silvia-castro-buena-parte-de-lo-escrito-parece-surgir-de-la-premura-con-la-que-se-registra-lo-sonado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2021\/10\/08\/poeta-silvia-castro-buena-parte-de-lo-escrito-parece-surgir-de-la-premura-con-la-que-se-registra-lo-sonado\/","title":{"rendered":"Poeta Silvia Castro: \u201cBuena parte de lo escrito parece surgir de la premura con la que se registra lo so\u00f1ado\u201d"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Conversamos con la creadora argentina a prop\u00f3sito de la publicaci\u00f3n en Chile de su libro \u201cPISAGUA\u201d (Editorial Navaja, 2021), donde logra encarnar la memoria y su presente, una fracci\u00f3n de lo infausto de nuestra historia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>Fue el verano de 2018, \u00a0que la poeta Silvia Castro decidi\u00f3 pasar sus vacaciones en la ciudad de Iquique, viajando desde Buenos Aires, donde reside. Una de sus rutas elegidas para (re)conocer la regi\u00f3n fue el poblado de Pisagua, distante a m\u00e1s de dos horas por tierra desde la capital de la regi\u00f3n de Tarapac\u00e1. Ah\u00ed encontr\u00f3 de golpe lo que hab\u00eda o\u00eddo sobre la caleta de pescadores: <em>el mar es una cama el\u00e1stica, <\/em>una especie de cierre perimetral natural contra la costa, un lugar estrat\u00e9gico, un pukar\u00e1 desde donde pocas y pocos salieron con vida en distintos per\u00edodos pol\u00edticos macabros en Chile. \u00a0O como escribe en el libro:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>un campo de concentraci\u00f3n no es un lugar<\/em><\/p>\n<p><em>es todo lo que se puede morir estando vivo<\/em><\/p>\n<p><em>todo lo que se puede vivir estando muerto<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Silvia Castro (R\u00edo Negro, Argentina) tambi\u00e9n es fot\u00f3grafa, por eso registra su visita tomando notas e instant\u00e1neas. Una vez de vuelta en Buenos Aires, tard\u00f3 un mes en terminar su libro \u201cPISAGUA\u201d, que public\u00f3 el 2019 en su pa\u00eds (La Gran Nilson), y que hace unas semanas tiene su edici\u00f3n chilena gracias a la tarapaque\u00f1a <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/editorialnavaja\/?hl=es\">Editorial Navaja. \u00a0<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfRelacionas tu trabajo fotogr\u00e1fico con tu poes\u00eda? \u00bfC\u00f3mo se retroalimentan?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Jackson Pollock sol\u00eda afirmar que en arte \u201cno se trata de ilustrar o representar cosas, sino de expresarlas\u201d, y en cada artista, cada fen\u00f3meno reclama su lenguaje. Mi experiencia po\u00e9tica recurre alternativamente al soporte visual y al ling\u00fc\u00edstico, de acuerdo con la demanda del acontecimiento. Por lo general inicia de un modo fragmentario, que no atiende tanto al continuo como a la irrupci\u00f3n. Parte de la urgencia ante la fugacidad: retener la mayor cantidad de informaci\u00f3n genuina para luego trabajar en su expresi\u00f3n. La fotograf\u00eda es \u00fatil como registro cronol\u00f3gico y expresivo a un mismo tiempo. Sumando la toma de notas, voy construyendo un corpus previo que a posteriori se traduce en obra: puede ser un libro de poemas, un libro de fotograf\u00eda, una muestra&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>FURIA REPRESIVA<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>Este poemario est\u00e1 construido por un dialogo interno, un convencimiento que concluye debido a que se rodea de hechos, y destila naturaleza, que en algo reconstruye, cura heridas, pero que no se vuelve olvido. Tampoco insiste en retrotraer: las pistas contin\u00faan en la escena del crimen.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>para cazar<\/em><\/p>\n<p><em>agazapar el ojo en la lejan\u00eda<\/em><\/p>\n<p><em>el animal no debe detenerse<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>toda presa aspira a la invisibilidad<\/em><\/p>\n<p><em>responde a cada fuego su pregunta caprichosa<\/em><\/p>\n<p><em>todo preso aspira a la invisibilidad<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>en el pared\u00f3n no hay presas ni presos<\/em><\/p>\n<p><em>no hay cacer\u00eda en la matanza<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>la ropa de los muertos se cuelga sin agua<\/em><\/p>\n<p><em>sin sudor<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue encontrarte con el poblado de Pisagua y su historia? <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fui desde Iquique, por la ruta que remonta el cerro y pasa por Alto Hospicio, con una escala en la oficina salitrera Humberstone. A medida que fui acerc\u00e1ndome a Pisagua, el camino se volvi\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil, con desmoronamientos en el tramo en el que comienza a verse el Pac\u00edfico y se desciende por curvas y contracurvas hasta el poblado. Saqu\u00e9 muchas fotos desde la ventanilla del auto, sin detener la marcha, para no invadir el lugar y lo que pudiera expresar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Era el A\u00f1o Nuevo de 2018. Al llegar, lo primero que vi fue una fiesta: dos familias celebrando, globos, guirnaldas, ni\u00f1os y ni\u00f1as en una pileta de lona o saltando en una cama el\u00e1stica. Dejando ese universo festivo atr\u00e1s, el paisaje cambi\u00f3 rotundamente: Pisagua, una caleta de agua turquesa rodeada por cerros alt\u00edsimos, pendientes lisas y centenares de kil\u00f3metros de desierto, es una c\u00e1rcel natural. Se despliegan tumbas de madera torneada a lo largo de sus playas, que desde lejos parecen alguna clase de tipograf\u00eda misteriosa sobre la arena, y desde cerca, cunas de beb\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La Torre Reloj de Pisagua, construida en honor a los muertos de la Guerra del Pac\u00edfico, aloja sus restos en un osario a sus pies. Son el primer estrato. Luego se sumar\u00edan dos m\u00e1s, a lo largo del siglo XX. Colonia penal desde 1910, fue lugar de concentraci\u00f3n de militantes perseguidos por la Ley de Defensa de la Democracia o Ley Maldita. La c\u00e1rcel de Pisagua y barracas cercanas, ahora sin techo, fueron escenario de la furia represiva de la dictadura militar de Pinochet.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Actualmente s\u00f3lo quedan en las barracas algunos murales, grafitis, una lengua de mar que entra y sale, y bandadas de jotes y c\u00f3ndores que secan sus alas al sol. Uno de ellos se me qued\u00f3 mirando un rato largo, hasta que por fin despleg\u00f3 sus alas confiado, mientras le sacaba fotos. Ese momento singular e intenso fue decisivo en la g\u00e9nesis de mi libro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo surge plasmar po\u00e9ticamente <em>Pisagua<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 con un pu\u00f1ado de notas de viaje en mi celular que fueron transform\u00e1ndose en poemas, en diez d\u00edas de frenes\u00ed po\u00e9tico. <em>Pisagua<\/em> fue escrito escuchando, traduciendo el sentido de algunos dictados (muchos en modo imperativo), algunos elementos arbitrarios que aparec\u00edan sin que pudiera reconocerse su origen: como el vino, por ejemplo. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda pensar en vino en un sitio tan inf\u00e9rtil? Varios poemas remiten a la vendimia, al racimo, a la botella estibada, a la bodega. Una posible clave sucedi\u00f3 a posteriori (ya en los d\u00edas de consultar algunas fuentes para desentra\u00f1ar estas voces), al enterarme de una forma de tortura creada en este campo de concentraci\u00f3n. Se llamaba \u201cla alfombra roja\u201d, y consist\u00eda en acostar a los presos boca abajo, uno junto al otro, para que una compa\u00f1\u00eda de soldados corriera sobre ellos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En los poemas las voces de opresores y oprimidos se yuxtaponen, por momentos se introduce un tono m\u00e1s cercano a la cr\u00f3nica, y buena parte de lo escrito parece surgir de la premura con la que se registra lo so\u00f1ado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ves el estado actual de la poes\u00eda argentina? \u00bfQu\u00e9 autores\/as llaman tu atenci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Nombro algunos y algunas poetas que llaman mi atenci\u00f3n, por distintos motivos: Liliana Ancalao, poeta mapuche que vive en Comodoro Rivadavia, Patagonia Argentina, cuya po\u00e9tica puede leerse tambi\u00e9n en mapudungun. Franco Rivero, poeta correntino, construye una poes\u00eda en el filo del lenguaje, entre el espa\u00f1ol y el guaran\u00ed. Leer a Laura Garc\u00eda del Casta\u00f1o, poeta cordobesa, es adentrarse en un paisaje on\u00edrico y de fascinante oscuridad, en donde el lenguaje explora los l\u00edmites de un mundo perturbador. Luis Tedesco naci\u00f3 en Buenos Aires y construy\u00f3 su notable obra poe\u0301tica rondando el hablar mestizo y la gauchesca, con una gran apuesta experimental.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La poes\u00eda argentina se distingue por su variedad. Hubo una fuerte promoci\u00f3n de la generaci\u00f3n de los a\u00f1os \u201890 en su momento, y hoy algunos poetas siguen los preceptos de aquella d\u00e9cada, otros se ubican en las ant\u00edpodas, vuelven a las formas fijas o reivindican otra idea de la l\u00edrica. Otros sencillamente optan por ignorar el campo y escribir al margen de su influencia, lo cual da lugar a una riqueza alejada de todo mandato. Una revisi\u00f3n de la poes\u00eda argentina deber\u00eda atender a tres variables que juegan un rol importante en el campo literario: la variable de clase, la territorial y la \u00e9tnica. La cr\u00edtica suele pasar por alto o lisa y llanamente desconoce la robusta y bell\u00edsima producci\u00f3n de poetas que no viven en los grandes centros urbanos, no son descendientes de europeos y no gozan de la seguridad econ\u00f3mica de la pertenencia a la clase media. Argentina siempre hizo una diferencia con su educaci\u00f3n p\u00fablica en la calidad de vida cultural de su pueblo, pero a partir de la instalaci\u00f3n de pol\u00edticas neoliberales en nuestro pa\u00eds, el acceso a los bienes culturales fue haci\u00e9ndose m\u00e1s y m\u00e1s dif\u00edcil. Simult\u00e1neamente, hubo un salto cuantitativo en la producci\u00f3n y edici\u00f3n independiente, fuera de las grandes casas editoras, gener\u00e1ndose un fen\u00f3meno de autores-editores: no autoedici\u00f3n, sino poetas y colectivos de autores que abordaron la edici\u00f3n como pr\u00e1ctica art\u00edstica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conversamos con la creadora argentina a prop\u00f3sito de la publicaci\u00f3n en Chile de su libro \u201cPISAGUA\u201d (Editorial Navaja, 2021), donde logra encarnar la memoria y su presente, una fracci\u00f3n de lo infausto de nuestra historia.<\/p>\n","protected":false},"author":315,"featured_media":13683,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[2789,2546,2927,2925,355,2926],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-13686","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-editorial-navaja","tag-lanzamiento","tag-novedad-editorial","tag-pisagua","tag-poesia","tag-silvia-castro"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/315"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13686\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13686"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=13686"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=13686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}