{"id":14044,"date":"2022-03-10T22:25:27","date_gmt":"2022-03-10T22:25:27","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=14044"},"modified":"2022-03-10T22:25:27","modified_gmt":"2022-03-10T22:25:27","slug":"un-agua-que-sigue-corriendo-mas-alla-todavia-presentacion-de-cuentos-completos-de-carlos-droguett","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2022\/03\/10\/un-agua-que-sigue-corriendo-mas-alla-todavia-presentacion-de-cuentos-completos-de-carlos-droguett\/","title":{"rendered":"\u201cUn agua que sigue corriendo m\u00e1s all\u00e1 todav\u00eda&#8230;\u00bb. Presentaci\u00f3n de Cuentos Completos de Carlos Droguett"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil conocer c\u00f3mo llega y qu\u00e9 provoca una obra en un lector. Fuera de las rese\u00f1as period\u00edsticas y los ma\u00f1osos n\u00fameros de ventas, no hay mayor informaci\u00f3n sobre ese encuentro. Pocos actos tan privados y solitarios como el acto de leer, por eso, aunque tentador, resulta in\u00fatil saber qu\u00e9 pens\u00f3 y qu\u00e9 piensa hoy, o qu\u00e9 sinti\u00f3 o qu\u00e9 siente hoy el lector de Carlos Droguett a medida que se sumerge en su escritura. Porque acercarse a sus textos \u2013incluso para releerlos\u2013 se convierte en un encuentro \u00fanico y revelador, y no es arriesgado imaginar aquella primera sorpresa, aquel desconcierto y ternura que estremece, en la que las frases se tuercen, brillan o se oscurecen, el texto es un r\u00edo, un torrente m\u00faltiple, siempre en expansi\u00f3n, que a la vez acaricia con una ternura inexorable.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta cuidada edici\u00f3n de los <em>Cuentos Completos<\/em> de Carlos Droguett se suma a la necesaria labor emprendida hace algunos a\u00f1os por diversas editoriales de volver a publicar su obra, contribuyendo al acceso a esa experiencia particular que es su lectura, a ese viaje sin retorno a una sensibilidad est\u00e9tica sin dogma, a una interioridad humanista y piadosa sin tiempo, o al decir de Joyce, de un continuo presente. Entonces, volver a su palabra siempre viva, que renueva su sentido en tiempos de incertidumbre y esperanza, que sigue interpel\u00e1ndonos en estos textos m\u00e1s breves, atraves\u00e1ndonos de soledades y un torrente verbal que, como bien explica Roberto Contreras en el Pr\u00f3logo, parecen ser un eslab\u00f3n m\u00e1s de una obra concebida como un complejo mecanismo: compuesto de cientos de engranajes que activan un aparato narrativo que se expande en diversas direcciones. Abre caminos, o los destruye, como una eficaz bomba de relojer\u00eda. As\u00ed, sus relatos se integran y resignifican en sus novelas, como un ejercicio de escritura concebida como un trabajo en permanente construcci\u00f3n, m\u00e1s que como el resultado de la relamida \u201cinspiraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La lectura de sus <em>Cuentos Completos<\/em> nos permite unir los hitos de una cartograf\u00eda escarpada de lo humano que Droguett tatu\u00f3 en sus tramas y personajes, sumergidos en la angustia y los avatares de la vida como nunca antes la literatura nacional hab\u00eda mostrado \u2013no con esa intensidad metaf\u00edsica con la que \u00e9l lo hizo\u2013, con esa furiosa reflexi\u00f3n sobre marginales humanidades. Con esa escritura que a ratos parece ser un llamado \u2013a veces ag\u00f3nico\u2013 a un dios ausente, o un combate denodado contra la crueldad y la hipocres\u00eda moral, la que mostr\u00f3 enseguida un programa propio que eludi\u00f3 la narrativa de la reivindicaci\u00f3n de la \u201cGeneraci\u00f3n del 38\u201d, y el impulso universalista de la \u201cGeneraci\u00f3n del 50\u201d, y encar\u00f3 a los \u201cpusil\u00e1nimes y genuflexos\u201d de toda laya que reducen el oficio literario a concursos de popularidad, a los timoratos escribidores \u201cde espaldas a la realidad nacional\u201d, como el mismo dec\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La suya es una obra que, en la b\u00fasqueda y concreci\u00f3n de una voz propia, anticip\u00f3 ciertos recursos t\u00e9cnicos posteriores de escritores como Alejo Carpentier en <em>El acoso<\/em> (1956), o Carlos Fuentes en <em>La muerte de Artemio Cruz<\/em> (1962), hasta los actuales mon\u00f3logos alucinatorios de Thomas Bernhard. En Droguett los ecos de las voces conviven con la expresi\u00f3n comprimida que escucha a sus protagonistas para fundirse con ellos, en un desdoblamiento entre autor y personaje que logra retener la vivencia, las peque\u00f1as alegr\u00edas, las dudas o el martirio del sujeto relatado, despojando al narrador de toda autoridad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde sus primeros relatos publicados en la prensa, Droguett advierte sobre su herida, sobre el sufrimiento de un conmovido por el padecimiento ajeno, sacudido por el influjo de la violencia y la muerte, uno de los temas que articular\u00e1 toda su obra: \u201cun muerto es siempre un pretexto para tanta cosa\u201d, escribi\u00f3 en \u201cUn muerto en el atardecer\u201d, a fines de la d\u00e9cada del treinta, o en \u201cInfancia\u201d, de la misma \u00e9poca, en el que da cuenta de la fugaz existencia: \u201cMe da rabia, me da pena saber que somos cosas transitorias dentro de las cuales transcurre el tiempo y la vida, pero quisiera averiguar si ambos son un mismo fluir. Desde que nacemos entre palmadas y sollozos empieza a correr en nuestro interior en una sustancia misteriosa, a resonar alg\u00fan silencioso fatal objeto, y cuando morimos entonces deja de resonar, de caer eso implacable, pero en alguna parte a\u00fan sigue cayendo, manando continuamente y no se sabe en qu\u00e9 parte ni por qu\u00e9. La vida es un agua que corre desde nosotros hacia nuestro interior, pero sigue corriendo m\u00e1s all\u00e1 todav\u00eda y no sabemos d\u00f3nde. Encontrar el rumbo de la vida ha de ser averiguar su ser\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una b\u00fasqueda que no se detiene. Toda su escritura propaga y ahonda en esa misma obsesi\u00f3n que vaci\u00f3 con una po\u00e9tica de la palabra y todas sus posibilidades, con el mejor aliento de Faulkner o Beckett, la ternura de Hamsun, el tormento de Dostoyevski y la cadencia m\u00e1s desesperada de Arlt, que leg\u00f3 una obra que palpita inquebrantable, que siempre se renueva, que conmueve con la elecci\u00f3n precisa de las palabras con las que teje im\u00e1genes, anhelos y hechos inquietantes de maltratadas vidas, determinadas o empujadas a un inalterable destino, con los que elabor\u00f3 un lenguaje propio, un estilo de tinta con sangre. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Volver a su escritura siempre ser\u00e1 la confirmaci\u00f3n de un compromiso inalterable con el oficio, como declar\u00f3 en su \u00faltima entrevista publicada p\u00f3stumamente por la revista <em>Punto Final<\/em>, en la que afirm\u00f3: \u201cEl trabajo de escritor es una bola de nieve, un movimiento <em>perpetuum<\/em>, no tengo tiempo de detenerme. Me detendr\u00e9 una sola vez, la \u00faltima\u201d. As\u00ed, con dignidad y convicci\u00f3n a toda prueba, asumi\u00f3 el papel del que registra y resguarda la memoria de la tribu frente a la muerte y el olvido. Hace palabra el vendaval del cuerpo y la psiquis, que opera como una involuntaria respuesta a lo se\u00f1alado por Canetti, quien dec\u00eda: \u201cDemasiado poco se ha pensado sobre lo que realmente queda vivo de los muertos, disperso en los dem\u00e1s; y no se ha inventado ning\u00fan m\u00e9todo para alimentar esos restos dispersos y mantenerlos con vida el mayor tiempo posible\u201d. Ah\u00ed est\u00e1 la s\u00f3lida obra de Droguett que alimenta esos restos dispersos y logra darles vida, como testimonio vital y literario, que indag\u00f3 en el laberinto de la existencia \u2013como \u00e9l mismo escribi\u00f3 en su texto <em>Materiales de construcci\u00f3n<\/em>\u2013,\u00a0 con \u201cuna lucidez tambi\u00e9n contaminada, tambi\u00e9n afiebrada, tambi\u00e9n enloquecida, para captar la vida, toda la vida, esta vida que nos rodea, de la cual formamos parte, que mata y marca y pulveriza, pero que tambi\u00e9n nos est\u00e1 entregando todas sus posibilidades para que, si podemos, y debemos poder siempre \u2013si no, no vale, si no, no valemos\u2013, expresemos todo lo nuestro, lo nuestro y lo de otros\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s sobre <em>Cuentos Completos<\/em> de Carlos Droguett (Editorial Aparte),<a href=\"https:\/\/editorialaparte.cl\/product\/carlos-droguett\/\"> ac\u00e1.<\/a>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Volver a su escritura siempre ser\u00e1 la confirmaci\u00f3n de un compromiso inalterable con el oficio, como declar\u00f3 en su \u00faltima entrevista publicada p\u00f3stumamente por la revista Punto Final, en la que afirm\u00f3: \u201cEl trabajo de escritor es una bola de nieve, un movimiento perpetuum, no tengo tiempo de detenerme. 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