{"id":14576,"date":"2023-09-04T01:16:03","date_gmt":"2023-09-04T01:16:03","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=14576"},"modified":"2023-09-04T01:19:41","modified_gmt":"2023-09-04T01:19:41","slug":"geografia-poetica-desobediente-de-un-cuerpo-mujer-sudaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2023\/09\/04\/geografia-poetica-desobediente-de-un-cuerpo-mujer-sudaca\/","title":{"rendered":"Geograf\u00eda po\u00e9tica desobediente de un cuerpo-mujer sudaca"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong><em>Sobre \u201cCaguama. Escritos de una lesbiana gorda\u201d <\/em>de Gabriela Contreras.\u00a0<em>Texto completo publicado en <a href=\"https:\/\/www.bibliotecafragmentada.org\/\">Biblioteca Fragmentada.<\/a><\/em><\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cPara las mujeres la poes\u00eda no es un lujo. Es una necesidad vital\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cNunca se esper\u00f3 que sobrevivi\u00e9ramos\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Audre Lorde<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Gabriela me pide que escriba sobre su libro de poes\u00eda: <em>Caguama. Escritos de una lesbiana gorda<\/em>, 2022, Ediciones Invertidas, M\u00e9xico. Lo hace, pienso, movida por esa proximidad que hemos levantado como argamasa. Este tiempo hemos compartido cercanas por su laboriosidad como directora, gestora de la editorial FEA (Feminismo, Estr\u00edas, Autogesti\u00f3n): \u201cHagamos las cosas de otra manera, Gilda\u201d, fue su acogida para mi indecente deseo de publicaci\u00f3n all\u00ed. FEA: un espacio editorial que la poeta no quiere llamar independiente, sino aut\u00f3nomo a boca llena. Un lugar libertario para quienes sentimos la necesidad de respirar otros aires. No, me digo, <strong>Gabriela Contreras no es predecible en este paisito triste, ocupa un lugar contracultural y se mueve como una tortuga, como una <em>Caguama<\/em> valerosa-laboriosa en estas aguas nuestras y ajenas,<\/strong> turbulentas, oscuras, densas, claras a veces, sinuosas, pesadas y livianas, mal-bien olientes. As\u00ed surge entre las dos una complicidad intensa con bordes amorosos desde nuestras diferencias diferentes: cuerpos, edades, historias, sexualidades, territorios, or\u00edgenes de clase, sentipensares, ideologemas, posicionamientos feministas, emociones, contradicciones. Me invita al lanzamiento de su poemario. Voy a contrapelo, no queriendo pisar m\u00e1s las universidades, espacios duros del saber, jer\u00e1rquicos, ampulosos, explotadores que lo fagocitan todo como si no hubiera otros lugares m\u00e1s sueltos, m\u00e1s libertarios y anchos. Tal vez no hay m\u00e1s. S\u00e9 demasiado acerca del consabido y aburrido rito institucional universitario, sin embargo me incita nuestra complicidad \u00edntima. Me dejo sorprender por el modo en que arman junto a su compa\u00f1era, amiga y c\u00f3mplice Kono, un lanzamiento doble, conversado, suelto, provocador, libertario: <em>Caguama<\/em> y <em>La cerda punk<\/em>. All\u00ed pude sentipensar ese posicionamiento de la \u201cgordencia\u201d como un locus experiencial contracultural, \u00e9tico-est\u00e9tico-pol\u00edtico: otra diferencia posible en tramas m\u00faltiples. Me llevo dichosa <em>Caguama. Escritos de una lesbiana gorda <\/em>en mi mano, una lectura tentadora.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Leo <em>Caguama<\/em> con lentitud, y vuelvo otra vez, lenta, con deleite, al nombre bello: <strong>\u201c<em>Caguama<\/em>\u201d. Busco. Descubro que viene de la palabra maya <em>ak-huakma<\/em> o del galibi, Venezuela, <em>kahuane<\/em>. Otros territorios inundan este poemario,<\/strong> me digo, son un pulso ancestral latente en esta Abya Yala, comunidades ind\u00edgenas atesoradas. Aprendo: es el nombre que recibe una tortuga marina, un reptil, que tambi\u00e9n recibe el nombre de \u201cboba\u201d o caretta\u201d; habitante de oc\u00e9anos: \u00cdndico, Mediterr\u00e1neo, Pac\u00edfico. Llega a medir hasta dos metros, pesa cerca de 135 kilos, su caparaz\u00f3n tiene forma de coraz\u00f3n y su cabeza es de gran tama\u00f1o, su color marr\u00f3n rojizo con manchas resulta ser un paisaje marino. Su desplazamiento es lento, muy lento y est\u00e1 en peligro de extinci\u00f3n por sus huevos y su carne sabrosa que tienta a distintos depredadores, humanos y animales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Vuelvo a la imagen de la portada y ah\u00ed est\u00e1n ambos seres vivientes pr\u00f3ximos, cercanos, interdependientes, similares, migrantes, vulnerables en esta danza c\u00f3smica en espiral. La vida en sus infinitas posibilidades. La posibilidad de lo posible (Ahmed). \u00a0El movimiento que incita a ambas es migratorio, viajero, expansivo, sus singularidades de seres vivientes, me digo, se hallan traslapadas por la interdependencia preciosa, esa coexistencia de la que nuestros pueblos ind\u00edgenas sab\u00edan mucho antes de que los saberes occidentales de filosofxs llenaran los estantes de bibliotecas y librer\u00edas de hoy, olvidando por completo estas sabidur\u00edas ancestrales nuestras. <strong>El descentramiento de lo humano antropoc\u00e9ntrico es un signo que cubre el poemario desde su nombre, otra gran met\u00e1fora para desarmar lo civilizatorio armado con sello occidental ilustrado.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El nombre del poemario, (Viviana Ayilef, poeta del Puelmapu, dice seductoramente que nuestros escritos no tienen \u201ct\u00edtulos\u201d, tienen \u201cnombres\u201d), es acompa\u00f1ado de un segundo nombre explicativo-reivindicativo que describe la pertenencia de esta labor po\u00e9tica, su autor\u00eda: <em>Escritos de una mujer<\/em> <em>lesbiana gorda<\/em>. Leo el posicionamiento inevitable de la autora. Este decir ancho quiere ser, de alg\u00fan modo, la traducci\u00f3n de <em>Caguama<\/em> porque <strong>es la escritura del lenguaje de una sujeto singularizada como lesbiana y como gorda. Dos zonas como construcciones: su expansi\u00f3n e intensidad.<\/strong> Estas han sido construidas normativamente por la cultura occidental, tienen historia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Vuelvo al libro. Al dar vuelta la p\u00e1gina, hallo un ep\u00edgrafe\u00a0 de Gloria Anzald\u00faa, la escritora, poeta, feminista chicana. Sentipienso que la cita hace las veces de umbral de los poemas que arman el libro. Leo la reiteraci\u00f3n del lugar animal viviente, reptil antiguo, lento, acu\u00e1tico y terrenal que se desplaza b\u00edfido, de modo interminable en ese \u201call\u00e1 donde voy\u201d y carga con el \u201chogar\u201d a cuestas en su cuerpo, en la \u201cespalda\u201d-caparaz\u00f3n-coraza, zona que articula esa corporalidad animal que \u201csoy\u201d desde la intimidad: \u201cSoy una tortuga, all\u00e1 donde voy llevo mi hogar en mi espalda\u201d (7). El movimiento migrante, \u201call\u00e1 donde voy\u201d, ondula esta corporalidad en el poemario completo, tal vez todos sus versos encarnan el desplazamiento de un cuerpo\/subjetividad <em>Caguama<\/em> que no cesa en su b\u00fasqueda de llegar a ser con otra(s), consigo misma en el encuentro ben\u00e9fico, en un territorio desplegado como ajeno, el que sea, incluso la propia escritura. Un devenir extenso que la subjetividad po\u00e9tica enunciar\u00e1 con distintos tonos m\u00e1s intensos o m\u00e1s tenues.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Unas veces la voz po\u00e9tica ser\u00e1 nost\u00e1lgica, constatando la lejan\u00eda de un territorio que se deja atr\u00e1s, una periferia, para volverse a otro territorio, al parecer m\u00e1s central, \u201cla capital\u201d. Pero que nunca completa esa b\u00fasqueda de pertenecer porque hay otro lugar, ancestral, at\u00e1vico que parece sostenerla en vilo desde la ternura m\u00e1s profunda. Es bello. La extranjer\u00eda se hace sentir: \u201cpero nunca encontr\u00e9 esa playa\/hab\u00eda otras\/que se parec\u00edan a m\u00ed\/pero no so\u00f1aban\/hacia el mar.\u201d (10) Sola se arma a contrapelo, en una velocidad citadina que no calza con su lentitud de <em>Caguama<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El posicionamiento es inevitable: \u201csostengo la cadena\/ que arrastr\u00f3 mi abuela\/ y su madre\/ ahora tiene un nombre distinto\u201d (26) Tal vez una especie de orgullo por la morenidad que se entromete (\u00bfm\u00e1s libre que la de antes?) con pasaporte en esas tierras del ac\u00e1 y su blanquitud genocida impune. Una peque\u00f1a victoria feble de una ciudadana <em>Caguama<\/em>, me digo, ciudadan\u00eda pasajera, ilusi\u00f3n de sujeto tercermundista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Otro tono se abre en el poemario con un nombre en letra imprenta en may\u00fascula de tama\u00f1o grande, como si fuera otro ac\u00e1pite del libro: \u201cTENGO UN INCENDIO DENTRO DE LA BOCA\u201d (31).\u00a0 La boca como cavidad del cuerpo, como orificio blando, rosado, h\u00famedo; y el fuego, el ardor, el arder en llamas de las palabras, de lo que se puede decir y hacer con la boca, los sonidos. Son las palabras quemantes las que vienen a incendiar este poemario de la sujeto <em>Caguama<\/em>, cuerpo que importa, palabras orales que importan y palabras escritas que importan porque son quemantes y ardorosas como un incendio inevitable. La (im)posibilidad de no escribir. En ese incendio, en esas lenguas llameantes de fuego la escritura brota deseante \u201cen las cavidades\/ de mi cuerpo quelonio\u201d (33), cubierto por \u201cla isla herida\/que me pigmenta\u201d (33).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y la \u201cella\u201d vuelve hacia s\u00ed misma en este viaje po\u00e9tico, una subjetividad con otras. Su \u00edmpetu es tener volumen de animal salvaje antiguo, no obstante, su grosor permanece invisible, con su \u201ccajita musical dinamitada\/ a la que llamo coraz\u00f3n\u201d (61). Las dem\u00e1s la aconsejan: domesticarse, dejar ese \u201ctemblor equivocado\u201d, \u201cce\u00f1irse a los d\u00edas h\u00e1biles\u201d, \u201crenunciar al resentimiento\u201d, \u201cno decirlo todo\u201d, \u201cencerrarse\u201d, \u201co desfilar por la Alameda una vez al a\u00f1o\u201d (60-62). La iron\u00eda\u00a0 es un modo agresivo de decir. La voz po\u00e9tica sabe de eso y es capaz de volverla hacia s\u00ed misma: \u201cpero no balbucear mis deseos\/cuando me encuentren atada a la m\u00e1quina\/que he escupido\/pero me llena la boca\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Bienvenida la belleza de <em>Caguama<\/em>. <em>Escritos de una lesbiana gorda<\/em>, navegadora tierna de geograf\u00edas po\u00e9ticas desobedientes y su desaf\u00edo de lecturas creadoras m\u00faltiples, inacabables.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriela Contreras no es predecible en este paisito triste, ocupa un lugar contracultural y se mueve como una tortuga, como una Caguama valerosa-laboriosa en estas aguas nuestras y ajenas, turbulentas, oscuras, densas, claras a veces, sinuosas, pesadas y livianas, mal-bien olientes. <\/p>\n","protected":false},"author":132,"featured_media":14333,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[3123,3161,3164,3122,1102,355,1009],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-14576","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-caguama","tag-escritura","tag-fea-editorial","tag-gabriela-contreras","tag-gilda-luongo","tag-poesia","tag-poesia-chilena"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/132"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14576\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14576"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=14576"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=14576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}