{"id":15054,"date":"2024-01-23T14:02:51","date_gmt":"2024-01-23T14:02:51","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=15054"},"modified":"2024-01-25T22:55:57","modified_gmt":"2024-01-25T22:55:57","slug":"es-epico-notas-en-torno-a-la-vida-la-muerte-y-el-oficio-de-canserbero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/01\/23\/es-epico-notas-en-torno-a-la-vida-la-muerte-y-el-oficio-de-canserbero\/","title":{"rendered":"Es \u00e9pico.  Notas en torno a la Vida, la Muerte y el oficio de Canserbero."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">Canserbero, <strong>el<\/strong> <strong>\u00faltimo poeta Hardcore<\/strong>, muri\u00f3 por \u00faltima vez hace casi un mes, cuando su ex m\u00e1nager confes\u00f3 su asesinato frente a una c\u00e1mara que la apuntaba contra el pared\u00f3n del juicio p\u00fablico, en un procedimiento policial montado con premeditaci\u00f3n y c\u00e1lculo medi\u00e1tico, y que fue el resultado de las implacables pericias policiales llevadas a cabo por parte de la fiscal\u00eda venezolana dentro de la reapertura de la investigaci\u00f3n por su tr\u00e1gica y enigm\u00e1tica muerte ocurrida en enero del 2015.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Antes ya hab\u00eda muerto un par de veces, pero de formas muy distintas. Una de ellas, aunque tambi\u00e9n tr\u00e1gica, fue al mismo tiempo \u00e9pica, y ocurri\u00f3 en la letra de uno de sus temas m\u00e1s importantes. Ah\u00ed, morir vengando la muerte de su hermano es apenas el pre\u00e1mbulo para trasponer las sutiles membranas que separan el mundo de los vivos, del de los muertos; una suerte de fantas\u00eda siniestra del venezolano, cuya alusi\u00f3n biogr\u00e1fica al asesinato de su amado hermanastro mayor es una de las ganz\u00faas para adentrarse en las se\u00f1as distintivas de su po\u00e9tica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Este descenso en picada al coraz\u00f3n podrido del t\u00e1rtaro -que hiede a monta\u00f1as de azufre y a mierda reci\u00e9n cagada, y en el que el perro de tres cabezas que custodia la entrada al reino de los difuntos para asegurar que ning\u00fan muerto salga y ning\u00fan vivo entre, no lo muerde porque <em>le gusta su nombre de rapero<\/em>&#8211; se convierte en el visionado pesadillesco de un infierno en el que, fungiendo de Dante sudaka, el rapero atestigua la eterna condena de una humanidad tan corrupta como irredimible. \u00a0Sentenciado por vengativo y asesino por un tribunal de demonios, el alma del \u201cchamo Gonz\u00e1lez\u201d -otra de las cabezas que el artista se calza de chapa durante su mete\u00f3rica carrera musical- es trasladada a uno de los c\u00edrculos conc\u00e9ntricos del averno. Ah\u00ed se cocinan a fuego fuerte, en eterna y lacerante combusti\u00f3n, diversas figuras hist\u00f3ricas, \u201crostros conocidos\u201d que provocan sorpresa, pues se trata de personajes que el rapero no esperaba encontrar pagando sus culpas en las mazmorras del inframundo, lo que hace que se pregunte <strong>\u201c\u00bfGente buena en el infierno, o es que en algo fueron malos?\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>Lo asombra encontrarse con el Che Guevara y Juan Pablo Segundo; pero tambi\u00e9n con Kennedy, Lenin, Mahoma y Joseph Smith. Todo se vuelve m\u00e1s ominoso cuando C\u00e9sar y Napole\u00f3n emergen <strong>\u201cde las llamas porque eran la misma persona \/ que ahora es un tal Obama\u201d<\/strong>. Algo muy parecido a aquel intrigante estribillo que repite Philip K. Dick en la rompiente de su fase m\u00edstica, cuando por un tiempo estuvo convencido de haberse ya no s\u00f3lo conectado remotamente; sino m\u00e1s bien experimentado la sobrescritura de su conciencia con una versi\u00f3n de s\u00ed mismo en la que formaba parte de las primeras comunidades cristianas perseguidas con sanguinaria sa\u00f1a por la autoridad romana. Esa frase aciaga era \u201cel imperio nunca termin\u00f3\u201d y fue recurrente durante las obras literarias que redact\u00f3 bajo el influjo de este dislocado trance; trabajos en los que se puede distinguir la silueta pol\u00edtica de Richard Nixon detr\u00e1s de los personajes de presidentes d\u00e9spotas que encarnan la ambici\u00f3n megal\u00f3mana de imponer su dominio absoluto sobre el mundo narrado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como fuese, en esta estancia de agon\u00eda y martirio perenne, lo mismo est\u00e1 el pr\u00f3cer independentista Jos\u00e9 de San Mart\u00edn que el l\u00edder palestino Yasir Arafat; Gandhi, que Crist\u00f3bal Col\u00f3n. En alg\u00fan punto, la lista alcanza el colmo de la confusi\u00f3n cuando se entera de que tambi\u00e9n estaban ah\u00ed Bol\u00edvar y Buda -una alusi\u00f3n al libertador venezolano que resulta imposible no leer dentro de las puyas que dedica de tanto en tanto al gobierno chavista, del que fue un cr\u00edtico ac\u00e9rrimo y constante; un desplante antisist\u00e9mico y contestatario congruente con los valores de la cultura hip-hopera que represent\u00f3 siempre con celo, cabe agregar-. Esto \u00faltimo no es \u00f3bice para que en otro verso ensalce la figura del se\u00f1ero independentista; \u201cyo soy real como Bol\u00edvar y su espada\/ d\u00e1ndole pu\u00f1aladas a los hip\u00f3critas por sus fachadas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, m\u00e1s all\u00e1 de la exigencia r\u00edtmica y formal de la rima en la estructuraci\u00f3n del g\u00e9nero, el subtexto de la visi\u00f3n del inframundo que dibuja Canserbero columbra una concepci\u00f3n de una humanidad maldita, consumida hasta el tu\u00e9tano en su propia e irresistible putrefacci\u00f3n moral. Por eso nadie parece poder salvarse de las llamas que abrasan las almas de los muertos en el infierno de esta canci\u00f3n de m\u00e1s de seis minutos. Nadie excepto el protagonista, que urde un plan para zafar del p\u00e1ramo llameante que lo circunda, desafiando al mism\u00edsimo Satan\u00e1s a una batalla de gallos con tal de conseguir una dispensa demoniaca; un salvoconducto para recuperar el pulso y habitar la carne confusa del mundo una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>El arte de salvarse de los demonios que acechan el alma; \u201cporque <em>reyes habr\u00e1 muchos \/ pero siempre tienes que ir a ti\u201d <\/em>(Canserbero; 5:36)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El escarceo del venezolano con la literatura no es casual, sino sustantivo; y se le puede seguir el tranco por m\u00e1s de un sendero. Partiendo por la base de que parte esencial de la composici\u00f3n del rap ata\u00f1e al trabajo po\u00e9tico con la palabra; y que por eso la expresi\u00f3n literaria resulta inherente a su oficio. Un afluente consangu\u00edneo que Canserbero reconoc\u00eda y cultivaba. Todo Borges, todo S\u00e1bato, comenta en una entrevista sentado junto a las cortinas descorridas de una ventana que deja entrar la ahuesada claridad de un d\u00eda nublado. De Dostoievski, Crimen y Castigo y Los hermanos Karamazov -que no es poco, porque la \u00faltima novela del ruso supera las mil p\u00e1ginas en la mayor\u00eda de sus ediciones-; algo de Camus, algo de Dickens tambi\u00e9n\u2026 \u201cPara rapear bien hay que leer\u201d espet\u00f3 convencido en cierta ocasi\u00f3n el rapero.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, la destreza que alcanza Tirone en la composici\u00f3n l\u00edrica resulta notoria en, por ejemplo, el uso de onomatopeyas en la alternancia sonora de los latidos del coraz\u00f3n aguzado en merca y emoci\u00f3n homicida, y las r\u00e1fagas de balas con aquel <strong>tuc\u00fan tuc\u00fan<\/strong> <strong>tuc\u00fan tuc\u00fan <\/strong>y <strong>el pakaum pakaum pakaum pakaum<\/strong> que definen el pulso fren\u00e9tico de las im\u00e1genes que marcan la t\u00f3nica de la canci\u00f3n aludida aqu\u00ed; o en la exorbitada letra de <strong>El mundo<\/strong> <strong>A B C<\/strong> del disco que lanza con el coterr\u00e1neo Apache, y en la que encabalga versos que aprovechan la <strong>aliteraci\u00f3n<\/strong> de palabras -la repetici\u00f3n de sonidos con fines expresivos- para percutir un abecedario que pretende describir el esp\u00edritu atormentado del mundo contempor\u00e1neo; un alfa y omega c\u00e1ustico y abrumador que es -a m\u00ed modo de ver- uno de sus trabajos m\u00e1s sobresalientes en t\u00e9rminos l\u00edricos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En <strong>Es \u00e9pico<\/strong>, la canci\u00f3n en torno a la que orbitan estas notas, lo literario asoma por todos los flancos. En primer lugar, es una obra narrativa; es decir, relata una historia. Esa historia es adem\u00e1s un viaje al inframundo; un t\u00f3pico universal que se puede remontar lo mismo a Virgilio y a Dante en la tradici\u00f3n occidental que al pensamiento mitol\u00f3gico de las culturas precolombinas, o al Pedro P\u00e1ramo de Rulfo en pleno siglo XX incluso.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por otro lado, la contienda con el diablo, que constituye el tercer y \u00faltimo acto de esta narraci\u00f3n, pertenece al acervo popular hispanoamericano y existe extendida y versionada de distintas formas en los reservorios del folclore regional. En Venezuela espec\u00edficamente, posee un antecedente literario en la obra del poeta Alberto Arvelo Torrealba quien publica <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=PjbR008PXMI\"><strong>Florentino y el diablo<\/strong><\/a> por primera vez en 1940.<strong> <a href=\"https:\/\/letralia.com\/ed_let\/pdf\/diablo.pdf\">El texto<\/a><\/strong>, escrito en octos\u00edlabos, tendr\u00e1 una versi\u00f3n ampliada y definitiva en 1957 y extraer\u00e1 su motivo de la leyenda rural del hombre que derrot\u00f3 al diablo -los cuentos de Pedro Urdemales en la tradici\u00f3n local-. Trasvasado exitosamente a la m\u00fasica en 1965, la interpretaci\u00f3n de importantes copleros de la \u00e9poca lanz\u00e1ndose estrofas veloces en la resonante llanura,\u00a0enfrentados en un duelo musical y metaf\u00edsico,\u00a0y en la que la \u00faltima expresi\u00f3n del verso del adversario determina el pie obligado para retrucar- y con la suficiente ma\u00f1a, torcer- el sentido de sus inquinas; pronto se convirti\u00f3 en un fen\u00f3meno masivo. Grabada en discos de acetato, y m\u00e1s tarde trasladada a los escenarios para presentarse en una exitosa gira por el pa\u00eds, la obra se convierte en un fen\u00f3meno cultural de la segunda mitad del siglo XX venezolano, que el rapero incorpora como referente para modular el cl\u00edmax de la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed la epopeya a la que alude al t\u00edtulo es por fin conjurada. Satan\u00e1s acude al desaf\u00edo que el protagonista le propone durante meses atrapado en el inframundo; \u201crecitando versos entre fuegos y heces\u201d. Su aparici\u00f3n en escena carga con las espinas de una ominosa amenaza. Antes de comenzar el duelo, el demonio establece un precio que el rapero asume no sin ser fulminado por un sordo estremecimiento:<strong> \u201cpierde y me llevo a tu padre de homenaje\u201d<\/strong> le advierte el diablo. Aceptados los t\u00e9rminos y condiciones, el se\u00f1or de los abismos parte su turno maldici\u00e9ndolo. El Can contraataca con una declaraci\u00f3n de origen que expone su posici\u00f3n en el mundo; <strong>\u201cadem\u00e1s te explico \/ Se llama Venezuela donde naci\u00f3 este tipo \/ y tu no puedes maldecirme porque ya yo estoy maldito\u201d<\/strong>. Esa puesta a punto con el contexto del artista revela el trasfondo reflexivo que entra\u00f1a la conflagraci\u00f3n con la figura de Sat\u00e1n; porque toda lucha con el diablo es, en el fondo, una batalla por restituir la dignidad del alma humana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, el rey de los demonios fundamenta su ofensiva en exponer las contradicciones flagrantes en que incurre el artista en sus l\u00edricas. En ese sentido, el maligno encarna el papel de doble siniestro, se\u00f1alando uno a uno los aspectos psicol\u00f3gicos disonantes que empe\u00f1a el cantante en los versos que improvisa. De manera que el poder del diablo radica en el conocimiento cabal de los pensamientos destructivos de su contrincante; que su voz grave es impostada, que pretende derrotarlo con odio, pero que tiene tatuado en su brazo el <strong>all we need is love<\/strong> de los Beatles, o que recurre a Dios en sus estrofas, aunque en realidad se considera ateo. De todas estas ofensas dirigidas contra la honestidad de sus rimas, Canserbero sale intacto, pues donde su enemigo lee falsedad e hipocres\u00eda, s\u00f3lo hay sincera confusi\u00f3n, arrojo e inquietud.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al final, es la identificaci\u00f3n con el arte lo que en \u00faltima instancia salva su compungida alma de las fauces del <strong>adversario <\/strong>-un mote que es por cierto la traducci\u00f3n m\u00e1s fiel del <strong>\u201csatan\u00e1s\u201d<\/strong> hebreo-. Es la creaci\u00f3n l\u00edrica y musical -el rap en concreto- el que rescata a Tirone del infierno, esa \u201cvoz que Dios le dio para tenaz usarla\u201d como una \u201cdaga\u201d en el coraz\u00f3n de los impulsos demoniacos que arrastran a la humanidad a sus propios abismos de azufre y desesperaci\u00f3n. Se puede afirmar que en <strong>Es \u00e9pico<\/strong> el Chamo Gonz\u00e1les ha exorcizado sus retorcidas fantas\u00edas de venganza -sublimado se dir\u00eda en t\u00e9rminos est\u00e9ticos- y a sobrevivido a los avatares del descenso en el pozo de su noche m\u00e1s oscura. No es de extra\u00f1ar que el verso que cierra la canci\u00f3n: \u201c<strong>porque <em>reyes habr\u00e1 muchos \/ pero siempre tienes que ir a ti\u201d <\/em><\/strong>posea cierta magnitud trascendental, como de vers\u00edculo b\u00edblico. El mensaje, que parece promover la peligrosa expedici\u00f3n hacia la autenticidad y el autodescubrimiento a pesar de las costuras de poder que impone el mundo, resuena como un salmo poderoso y secular. Un proverbio pr\u00e1cticamente id\u00e9ntico a ese otro que escribiese el poeta austriaco Rainer Mar\u00eda Rilke en sus Cartas a un joven poeta: <strong>\u201cno s\u00e9 darle otro consejo: camine hacia s\u00ed mismo y examine las profundidades en las que se origina su vida\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Ep\u00edlogo, porque ir\u00f3nica es la vida, pero tambi\u00e9n ir\u00f3nica es la muerte.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La corta carrera de Tirone Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Orama, Canserbero, fue suficiente para que su nombre se grabara en la memoria musical de la contra cultura latinoamericana. Su obra, que goza de una vigencia tenaz, tiende un preciado puente a una cultura venezolana m\u00e1s bien desconocida; una que se resiste a ser le\u00edda a trav\u00e9s de prejuicios pol\u00edticos planos y estereotipos est\u00e1ticos. Vista en retrospectiva, su figura se convirti\u00f3 en la punta de lanza para introducir una escena musical m\u00e1s amplia del hip hop consciente, que incluye nombres como Akapellah, Apache y Lil Supa entre sus filas.<\/p>\n<p>Fuera de las torpes, si es que no malintencionadas declaraciones que diera el fiscal sobre la nacionalidad chilena de los hermanos Amn\u00e9stica -omitiendo convenientemente a la decena de agentes venezolanos que fueron sobornados para manipular la escena del crimen- la relaci\u00f3n del cantante con Chile est\u00e1 signada por la recepci\u00f3n de uno de los p\u00fablicos m\u00e1s comprometidos con la cultura callejera del hip-hop y sus exponentes. Ir\u00f3nicamente, es la recaudaci\u00f3n de esas fechas realizadas en Argentina y Chile las que configuran el m\u00f3vil del asesinato de Canserbero. Su muerte, <strong>que duele y da escalofr\u00edos<\/strong>, poco y nada tiene que ver con partidas de nacimientos y c\u00f3leras xen\u00f3fobas, sino m\u00e1s bien con algo mucho m\u00e1s universal y no por eso menos infame; la codicia por acumular \u00a0fajos de billetes verdes. Como escribi\u00f3 con cierto tono prof\u00e9tico el propio Tirone; <strong>\u201cMalditos mil veces, t\u00edteres del ego\u00edsmo\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Algo s\u00ed es cierto, mataron a uno de los mejores raperos de habla hispana del \u00faltimo tiempo. \u00a0M\u00e1s all\u00e1 de los reconocimientos p\u00f3stumos que los medios especializados dedican al impacto musical que signific\u00f3 su contribuci\u00f3n al g\u00e9nero, me quedo con la voz ajada del viejo que sube cada tanto a cantar <strong>Es \u00e9pico <\/strong>afirmado del fierro en los \u00faltimos recorridos de la micro que pasa por mi casa. As\u00ed es el mundo a veces, una lucha por rescatar el alma de debajo de las ruedas de la miseria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy, la vida, obra y muerte de Canserbero parecen haber sedimentado en la historia musical del siglo XXI latinoamericano. A punta de l\u00edricas reflexivas y paisajes emocionales complejos, que en sus trabajos m\u00e1s significativos consiguen vadear las f\u00f3rmulas trilladas del alarde y la repetitiva refriega con enemigos invisibles, su trabajo posee la facultad de hacer sentido al esp\u00edritu desasosegado que surge a partir\u00a0de la experiencia\u00a0de la distop\u00eda contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cCuando yo muera. Un l\u00e1piz en la caja de madera\u201d<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la m\u00fasica, parte del legado de Tirone consiste en un pu\u00f1ado de entrevistas y declaraciones p\u00fablicas en las que profes\u00f3 una filosof\u00eda de su oficio basada en la convicci\u00f3n de que palabra y praxis no deb\u00edan disociar sus carriles. Una idea que qued\u00f3 plasmada en el t\u00edtulo de unos de sus trabajos tempranos; \u201c<strong>Nuestra doctrina no es un dogma, es una gu\u00eda para la acci\u00f3n\u201d. <\/strong>Respecto a la realidad de su pa\u00eds y de la regi\u00f3n, consultado en un foro de artistas urbano sobre qu\u00e9 propondr\u00eda para resolver las precarias condiciones sociales en que vive la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, el venezolano fue tajante; <strong>\u201cLlevar alimento y educaci\u00f3n a la gente\u201d<\/strong>. Otro tanto dir\u00e1 sobre la presencia de la dimensi\u00f3n pol\u00edtica en sus letras y c\u00f3mo al momento de sincerarse con el proceso de escritura el inter\u00e9s por las problem\u00e1ticas sociales surge de manera natural; <strong>\u201cSe te sale, se te escapa\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A nueve a\u00f1os de su desapacible y tr\u00e1gico deceso, Canserbero parece haber muerto por \u00faltima vez a fines del a\u00f1o que reci\u00e9n pas\u00f3. A diferencia de sus anteriores muertes, esta vez lo hizo absuelto del asesinato de su colega y amigo Carlos Molnar. Aunque, pens\u00e1ndolo mejor, aquello de morir es relativo para el cantante y compositor venezolano, porque tal como escribi\u00f3 en uno de sus temas m\u00e1s sentidos -y su repertorio cuenta con unos cuantos-; <strong>\u201cno muere quien se va, solo muere el que se olvida\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Que viva el muerto entonces, que viva el Can.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La corta carrera de Tirone Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Orama, Canserbero, fue suficiente para que su nombre se grabara en la memoria musical de la contra cultura latinoamericana. 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