{"id":15099,"date":"2024-03-07T21:50:59","date_gmt":"2024-03-07T21:50:59","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=15099"},"modified":"2024-03-07T21:50:59","modified_gmt":"2024-03-07T21:50:59","slug":"esta-en-llamas-el-hogar-natal-apuntes-sobre-reversaglio-nigredo-de-sofia-rosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/03\/07\/esta-en-llamas-el-hogar-natal-apuntes-sobre-reversaglio-nigredo-de-sofia-rosa\/","title":{"rendered":"Est\u00e1 en llamas el hogar natal: apuntes sobre Reversaglio\/Nigredo de Sof\u00eda Rosa"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">Marosa Di Giorgio en <em>Los papeles salvajes <\/em>(1959), \u2013una de las autoras que Sof\u00eda Rosa invoca con devoci\u00f3n en <em>Reversaglio<\/em> y <em>Nigredo<\/em>\u2013, confesaba que, en la casa de campo de sus abuelos, donde moraban fantasmas y seres extranjeros a la raz\u00f3n, visitantes nocturnos, guardianes de diamelas y lilas, \u00e1ngeles desorientados y parientes lejanos, aprendi\u00f3 a escribir con el polvo amarillo de la garganta de las amapolas.\u00a0 Fue en la casa de la infancia, en la chacra de los abuelos, el espacio ind\u00f3mito, aun no domesticado, el espacio abierto en el que la imaginaci\u00f3n toma la forma que le d\u00e9 la gana, donde brot\u00f3 la poes\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>En <em>Reversaglio<\/em> y <em>Nigredo<\/em> hay dos casas, pero tambi\u00e9n muertos, madres son\u00e1mbulas y suicidantes, espectros, figuras ausentes, presencias que se desvanecen y, sobre todo, palabras que se vuelven gritos, que embadurnan las paredes,<\/strong> palabras guardadas para un futuro angustioso, palabras para mentir y no tener que contar la verdad. Como lo dice la narradora de<em> Reversaglio<\/em><strong>: \u201cSoy la \u00fanica que puede contarlos. Yo y nadie m\u00e1s\u201d.<\/strong> En ambas historias <strong>sus personajes son dos ni\u00f1as que desempolvan los recuerdos de la infancia y juntan con sabidur\u00eda po\u00e9tica las astillas dispersas de un tiempo que no vuelve m\u00e1s.<\/strong> Exhuman en sus genealog\u00edas familiares lo que a\u00fan cuesta ser dicho, lo que hiere cuando somos testigos de lo infame, lo que nos vac\u00eda porque nos duele sin raz\u00f3n alguna, lo que nos insta a escribir para exorcizar el horror.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las casas, como sintetiza la maravillosa imagen de portada de Cristian Elizalde, son los espacios de poetizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n el primer lugar donde se forman el recuerdo y tambi\u00e9n brotan las preguntas sobre esos amores maternofiliales, plagados de omisiones, pasados innombrables, exilios afectivos. Las enso\u00f1aciones de las casas en <em>Reversaglio <\/em>y <em>Nigredo<\/em>, como ya nos lo ense\u00f1\u00f3 Bachelard, implica no solo la huida, sino el retorno al espacio de protecci\u00f3n, aunque sea precario, aunque sus promesas para regresar sean inestables. Como esa voz en <em>Nigredo<\/em> que menciona \u201cPrefiero morir varias veces que amanecer vertical en una casa sin recuerdos\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>En ambos textos las abuelas y las madres protegen secretos, esos que invaden las historias familiares y su desaparici\u00f3n provoca una primera forma de dolor que, de manera continua resuena en la escritura.<\/strong> Estos personajes siempre habitan la casa a la que se mudan por necesidad, espacios de vigilancia, de educaci\u00f3n, de asilamiento o aislamiento, pero tambi\u00e9n de puro carnaval, donde conviven en dial\u00e9ctica relaci\u00f3n el gozo y muerte, la sentencia y la expulsi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las narradoras sienten el llamado de la poes\u00eda en su infancia y, si acordamos con Marosa de que todo lo extraordinario acontece ah\u00ed donde arc\u00e1ngeles y duendes de noche vienen, ambas voces se inician en el arte de las im\u00e1genes, curiosamente, no aquellas que deben dibujar en la escuela, porque la t\u00e9cnica manual, la <em>techn\u00e9<\/em>, es en realidad la de la escritura y el registro, la de las historias inventadas porque si, de diarios que son habit\u00e1culos de la intimidad, porque no hay de otra, porque ah\u00ed est\u00e1 la sustancia de los secretos, porque es ah\u00ed donde se ofician las despedidas, donde ellos, los muertos, son llamados no a comparecer por sus deudas, sino para que devuelvan los recuerdos astillados de la memoria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Sof\u00eda Rosa escribe dos novelas tan elegantes como elocuentes, pero y, sobre todo, dos novelas que hospedan a la poes\u00eda<\/strong> <strong>o, mejor a\u00fan, es la poes\u00eda la que muta en novela<\/strong>, que se transforma en an\u00e9cdota, que es subsidiaria de la memoria que conversa con los muertos. <strong>Si algo nos han ense\u00f1ado Vician Despret y Cristina Rivera Garza es que los muertos y, a\u00f1adir\u00eda yo, los enfermos, son generosos porque intrigan a los vivos, porque enriquecen nuestra lengua, nos hace hablar de ellos, para ellos, sobre ellos y a trav\u00e9s de ellos<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La escritura que se propone Sof\u00eda Rosa no solo es un capricho de la memoria, sino una conversaci\u00f3n imaginada con una abuela enferma, un padre ausente, una madre son\u00e1mbula y otra que decide levantar la mano sobre s\u00ed misma; con primos que se cuelgan, t\u00edas que mueren durante los desayunos familiares; con cenizas que a\u00fan arden de puro sentido. Dice la narradora de <em>Nigredo:<\/em> \u201ctal vez alg\u00fan d\u00eda me visite un p\u00e1jaro y me cante un pedazo de mi historia y pueda hacer la m\u00edmica de estar viva\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero no podemos descuidar en esta lectura a esa parentela trasplantada, una parentela de mujeres que toman decisiones que se van apartando de la vida tal cual la conocemos, pero que, en el n\u00facleo de ambas historias, son la presencia luminosa, conflictiva, herm\u00e9tica, y est\u00e1n all\u00ed, sin entregar del todo el secreto que protegen, aunque, de todas maneras, lo heredan. <strong>El secreto tiene un linaje matrilineal. Madres y abuelas son figuras custodias de una memoria que las narradoras deben aprender a descifrar, no en espacio de la raz\u00f3n, sino de la vigilia, del silencio, que es peor que la oscuridad, dice la narradora de <em>Reversaglio<\/em>.<\/strong> Madres que tienen dolores, interceptadas por la muerte de otros hijos, por el abandono, abuelas que se desvanecen en camas de hospital y pese a ello, siguen teniendo un lugar en la mesa familiar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para quienes conocemos a Sof\u00eda sabemos que la casa, su casa de ahora y la casa de infancia, \u2013la que siempre nos narra con extraordinaria lucidez\u2013 tienen un jard\u00edn, es por excelencia su espacio de refugio, protecci\u00f3n, de cuidado y de creaci\u00f3n. Para quienes hemos visitado a Sofia hemos sido testigos de tres eventos: sus lecturas en voz alta; sus recitales de poes\u00eda, (ella misma cita de memoria poemas de Quevedo y Sor Juana In\u00e9s); y, por \u00faltimo, su vida en el jard\u00edn que durante los a\u00f1os ha cultivado y ha ido convirti\u00e9ndose en la posibilidad de su devenir en compa\u00f1\u00eda de las plantas. Sof\u00eda es tambi\u00e9n una poeta vegetal: le reza a las plantas, es devota del lazo de amor, de los helechos, atestigua con fervor los desprendimientos de los hijos del calanchoe, habla en voz baja en presencia del chamico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el ep\u00edgrafe de <em>Nigredo,<\/em> proveniente de <em>Est\u00e1 en llamas el jard\u00edn natal<\/em> de Marosa di Giorgio, su hablante dice que ella perteneci\u00f3 a aquel tiempo, a de los a\u00f1os dulces de la Magia, con M may\u00fascula, una magia que es un atractor de los recuerdos, de los desvelos infinitos, de las sensaciones tel\u00faricas, de monedas transmut\u00e1ndose en gladiolos gigantes que dan sombra. Es lo mismo que uno encuentra en Sofia, en sus cantos, oraciones y conversaciones con las plantas, en la deslumbrante capacidad de hacer de las palabras el principio de esa magia que nos envuelve como sombra y que luego se vuelve un rayo de luz que atraviesa con calidez cualquier cuerpo que est\u00e9 cerca de ella.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los, las y les invito a que entren en <em>Reversaglio<\/em> y rebobinen el tiempo de la infancia y a que hagan el pacto con <em>Nigredo<\/em> para que asistamos a la trasmutaci\u00f3n de la materia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los, las y les invito a que entren en Reversaglio y rebobinen el tiempo de la infancia y a que hagan el pacto con Nigredo para que asistamos a la trasmutaci\u00f3n de la materia. <\/p>\n","protected":false},"author":383,"featured_media":15098,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[3267,2733,2546,57,2705,3268],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-15099","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-carlos-ayram","tag-ediciones-oximoron","tag-lanzamiento","tag-literatura","tag-presentacion","tag-sofia-rosa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/383"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15099"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15099\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15099"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=15099"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=15099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}