{"id":15133,"date":"2024-03-19T12:46:15","date_gmt":"2024-03-19T12:46:15","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=15133"},"modified":"2024-03-19T12:46:15","modified_gmt":"2024-03-19T12:46:15","slug":"paisajes-de-laverna-presentacion-del-libro-paisajes-de-laverna-de-carlos-leiton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/03\/19\/paisajes-de-laverna-presentacion-del-libro-paisajes-de-laverna-de-carlos-leiton\/","title":{"rendered":"PAISAJES DE LAVERNA; presentaci\u00f3n del libro Paisajes de Laverna de Carlos Leiton"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">Hace algunos meses me pidieron que presentara el segundo libro que me hab\u00eda tocado presentar hasta ese momento.\u00a0Poquitos. He gastado m\u00e1s tiempo -quiz\u00e1s demasiado- ense\u00f1ando e investigando, que leyendo lo que se escribe hoy.\u00a0Sin embargo, a partir de algunas lecturas furtivas,\u00a0de aquella que hice para presentar en la primavera anterior,\u00a0y la que tengo el honor de presentar hoy,\u00a0he sacado algunas conclusiones rudimentarias y transitorias, pero que a\u00fan, creo, pueden ser compartidas y discutidas con ustedes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un comentario com\u00fan que recib\u00ed de otres lectores respecto a esa bella novela estival, me sorprendi\u00f3.\u00a0La misma observaci\u00f3n proven\u00eda de personas muy distintas, de experiencias de lectura diversas, tanto de especialistas como de inexpertes. Se trata justamente de algo que tambi\u00e9n descubro en \u201cPaisajes de Laverna\u201d. El comentario, as\u00ed como fue, dec\u00eda: \u201cpero en esta novela como que no pasa mucho\u201d.\u00a0Se refer\u00edan,naturalmente, a la ausencia de una cadena de acciones que movilizara la historia.\u00a0Qu\u00e9 raro, pensaba yo,mientras escuchaba, eso es as\u00ed evidentemente, y hay miles de novelas en las que esto ocurre. Por qu\u00e9 les llama la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esta es una novela donde lo importante no es la trama ni la f\u00e1bula, ni la forma en que se concatenan, tejen e intervienen las acciones de les personajes. Esa novela,\u00a0y la que hoy les damos a conocer,\u00a0son textos cuyo foco es la narraci\u00f3n, la voz,\u00a0y, yo dir\u00eda, una narraci\u00f3n y una voz en contexto de crisis.\u00a0Y pienso que hay muchas escrituras hoy forcejeando, batallando y trajinando, con esa misma labor y cursando la misma trayectoria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hace tiempo que me anda rondando una idea con la que he abrumado a m\u00e1s de algunas personas. Dice relaci\u00f3n, por una parte, con el momento hist\u00f3rico bastante complejo y peligroso que estamos viviendo, y, por otra, con la dificultad real, y creo, muy humana de no poder vernos en la inmediatez y v\u00edvidamente <em>en<\/em> la historia.\u00a0Reconocernos en el momento de la pura actualidad, como identificarnos en un mapa interactivo, en un \u00abpaisaje\u00bb m\u00f3vil contextual. No, no es una actividad normal, ni cotidiana, ni f\u00e1cil. Y esto \u00faltimo por las probabilidades de que aquella toma de conciencia hist\u00f3rica radical implique asumir una desesperanza inmovilizadora y un pesimismo insoportable.\u00a0Sin embargo, pienso que ubicarse, instalarse hist\u00f3ricamente, se hace necesario, precisamente, por la posibilidad que abre la primera parte de mi perseverante y porfiada idea, cuya conclusi\u00f3n es que estamos muy &#8211; demasiado &#8211; cerca de 1933.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando estudiamos las vanguardias latinoamericanas en la Facultad nuestro profesor gu\u00eda de la tesis nos inst\u00f3 permanentemente a conocer y analizar el momento hist\u00f3rico en el que se habr\u00eda constituido esa producci\u00f3n est\u00e9tica, y nos alentaba a tratar de comprender que s\u00f3lo hab\u00eda sido posible porque interpretaba una \u201cnueva forma de ver\u201d.\u00a0Y gran parte de los textos te\u00f3ricos producidos sobre las vanguardias desde mediados del siglo pasado insisten en ello: \u201cLa modernidad perif\u00e9rica\u201d de Sarlo, \u201cEl modernismo\u201d de Guti\u00e9rrez Girardot, el Mario de Micheli, el \u201cDel vanguardismo a la antipoes\u00eda\u201d de Schopf, los textos de Shwartz, los de Nelson Osorio, y tantos otros, insisten en hacernos comprender cu\u00e1l era la magnitud, la profundidad y los efectos de la experiencia de esa escena que hab\u00eda cambiado las formas de ver, sentir, mirar, oler, hablar, percibir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ahora pienso que,\u00a0as\u00ed como hoy parece tan natural enfrentar un holograma de un ser querido,\u00a0o no poder escabullirse del mundo del trabajo porque acecha desde ese aparato que no deja de vibrar, as\u00ed como tambi\u00e9n contemplamos sin asombro c\u00f3mo las bombas chocan contra los escudos antimisiles, as\u00ed debe haber comenzado, hace un siglo atr\u00e1s. de pronto, estar arando la tierra como cualquier d\u00eda y observar, por primera vez, a lo lejos esos p\u00e1jaros de fuego cuyo met\u00e1lico cuerpo reluc\u00eda con un rayo de sol, o c\u00f3mo las voces de un \u00a0afuera muy lejano inundaban el espacio privado emiti\u00e9ndose desde una m\u00e1quina de madera de nogal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed es. Creo que estamos en un momento de cambio agudo, de crisis, de transformaciones\u00a0en nuestra forma de ver, sentir, estar y relacionarnos.\u00a0Estamos en un momento que nunca pens\u00e9, en el que, as\u00ed como les detractores del jazz o el rock n\u2019 roll, aquelles que no entend\u00edan el be boop, muy a mi pesar, sospecho del estatuto art\u00edstico del reggaet\u00f3n.\u00a0Cambio de episteme. Otra percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Salvo, creo, algunas excepciones,\u00a0es <em>en estos momentos <\/em>en que las escrituras se vuelven con m\u00e1s urgencia y necesidad sobre ellas mismas: para dar cuenta de los nuevos p\u00e1jaros de fuego, para poder decir y palabrear esos hologramas. Para demostrar su poder de conjuro, para salvarnos de las tormentas individuales y colectivas.\u00a0Para mostrar que son nuestros huidobrianos paraca\u00eddas. Para darnos un espacio de encuentro, de cobijo, un terreno donde so\u00f1ar o lamernos las heridas.\u00a0As\u00ed es, las escrituras sobre la escritura: <em>Paisaje de Laverna<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El cambio de percepci\u00f3n provoca la crisis o viceversa,\u00a0y erosiona la posibilidad de decir con palabras y formas antiguas.\u00a0Desde all\u00ed, se abre el campo para el ensayo de nuevas formas de decir y escribir, representar y construir la voz.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En su especificidad y singularidad irrepetibles, la b\u00fasqueda que asume y declara el texto de Carlos Leiton, queda inscrita, desde su ep\u00edgrafe, en la escenograf\u00eda que despliega la presencia y figura de la diosa Laverna, cuando desde el podio que circunscribe la experiencia de la voz V\u00edctor, de V\u00edctor\/Manuel, de Ada, coinciden las escrituras que no pod\u00edan ensamblarse. Se sintonizan Caligraf\u00eda y C\u00f3mic en una canci\u00f3n que emite la radio que ambas voces regularmente escuchan.\u00a0Canci\u00f3n,\u00a0conjuro que invoca la construcci\u00f3n de una voz del cruce, una figura que recuerda los mejores pasajes de La Tirana de Diego Maquieira y que, en esta oportunidad, encarna en el cuerpo de la diosa.<\/p>\n<p>El intertexto musical, presumiblemente -o por lo menos quisiera pensarlo as\u00ed-\u00a0 escogido entre las canciones menos llamativas del \u201cSounds of Universe\u201d de Depeche Mode, nos podr\u00eda ofrecer la llave para des-cubrir este momento de encarnaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abTe dicen Jezabel<\/p>\n<p>Donde quiera que vamos<\/p>\n<p>dicen que vas directo al infierno<\/p>\n<p>por desear pecar<\/p>\n<p>y que tendr\u00e9 que pagar por eso<\/p>\n<p>no obstante, as\u00ed te necesito<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Te dicen Jezabel<\/p>\n<p>por la forma en que vistes<\/p>\n<p>que eres una inmoral<\/p>\n<p>Dicen que nunca te he importado<\/p>\n<p>Pero lo que no ven es que tus juegos son la clave para mi<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Abre sus ojos a la belleza<\/p>\n<p>Abre sus corazones al placer<\/p>\n<p>abre sus mentes a la idea<\/p>\n<p>de que no nos podemos poseer (&#8230;)\u00bb<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>(la traducci\u00f3n es m\u00eda)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Patrona de ladrones, pero tambi\u00e9n de <em>IMPOSTORES<\/em>, en mi lectura,\u00a0Laverna se convierte en ese cuerpo que decide utilizar la voz enunciativa de este texto para construirlo. Es el dispositivo que le permite al fot\u00f3grafo usar las escrituras de Ada y viceversa, para construir un proyecto escritural. Laverna constituye el posicionamiento desde la <em>IMPOSTACI\u00d3N <\/em>de la voz, y fabrica con sus materiales la escritura de la <em>IMPOSTURA<\/em>. En su doble acepci\u00f3n, como simulaci\u00f3n, como suplantaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n como la consolidaci\u00f3n de la emisi\u00f3n vocal para sostenerla y evitar su temblor, Laverna se convierte en el traje,\u00a0en la <em>m\u00e1quina ventrilocual<\/em> que permite construir una voz y fijarla en una escritura constituida desde lo material.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El texto en su trayecto va testimoniando, fotografiando y recolectando ese proceso de b\u00fasqueda de un cuerpo \/voz que permita decir. Devela ese desplazamiento que se va forjando <em>en <\/em>la escritura misma.\u00a0Y no uso la palabra forjar de manera ingenua o casual, sino porque precisamente la voz \u00abLAVERNA\u00bb de muchas caras, de cuatro rostros, que (se)construye en la lengua o el idioma de las fachadas,\u00a0es una que se encuentra intensamente forjando: labrando y moldeando para encontrar(se).\u00a0Esa acci\u00f3n que reconoceremos como la operatoria de su escritura,\u00a0se halla fuertemente atada a los materiales espec\u00edficos a partir de los que se construye la escritura, la voz.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed la voz se busca en los objetos desechados y olvidados que fueron en \u00abun antes\u00bb materia prima org\u00e1nica para la construcci\u00f3n.\u00a0La tierra, el ladrillo, sin\u00e9cdoque por los muros que lucen las nuevas escrituras, transformadas en FACHADAS, simulacro y artificio, son el soporte donde se incrusta la escritura que deviene <em>impostura<\/em>.\u00a0\u00a0La confesi\u00f3n que revela (como una fotograf\u00eda) el ep\u00edgrafe que abre el texto\/proceso de esa b\u00fasqueda, y que me parece una declaraci\u00f3n fundacional:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00abIntroduce la hoja entre ladrillos, escarba, aprovecha<\/p>\n<p>la humedad para tallar.<\/p>\n<p>busca que el cuchillo se deslice sobre los nombres ya esbozados<\/p>\n<p>Prueba tantear como ciego sobre una geograf\u00eda irregular.<\/p>\n<p>Intenta avanzar en lo oscuro.<\/p>\n<p>es necesario explorar<\/p>\n<p>las costras de metal sobre el ladrillo.<\/p>\n<p>Se aleja, se devuelve, no sabe.\u00bb<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De este modo, la voz vestida de Laverna, se embarca en el deambular del ir y volver, del tantear, de sondear la experiencia escritural que es, a la vez, construcci\u00f3n personal desde la materia y del gesto violento de modelarla. Ladrillo, tierra, superficie porosa y violentable, estriada y pesada\u00a0sobre los cuales, la mano, extremidad presente en persistente movimiento, realiza la operatoria escritural: escarba el ladrillo, talla la piedra, cincela, labra, graba con la tiza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed como para la novela que present\u00e9 hace casi un a\u00f1o atr\u00e1s, en Paisaje de Laverna lo po\u00e9tico y su <em>Po\u00e9tica <\/em>surgen, precisamente, de ese ensayo permanente \u201cde intentar decir\u201d de m\u00faltiples formas y de escribir sobre soportes y a trav\u00e9s de distintas maquinarias que contribuyen a la obsesiva urgencia de registrar. Lo po\u00e9tico proviene de esa insistencia empe\u00f1ada en probar, tantear, \u2013que culmina en la constituci\u00f3n de una voz transitoria, que se usa y desusa porque es impostora, se imposta y faculta la IMpostura.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>PAISAJE DE LAVERNA tambi\u00e9n es una obra de su tiempo, una obra que se instala en el conjunto de las escrituras sobre la escritura, y que responde en su idiolecto, en su propia lengua a las hablas p\u00fablicas individuales y comunes. Es una obra de esa historia personal y colectiva. Esta obra habla la lengua de una \u00e9poca y a la vez en ese mismo idioma ofrece testimonio hist\u00f3rico de una forma de decir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su especificidad y singularidad irrepetibles, la b\u00fasqueda que asume y declara el texto de Carlos Leiton, queda inscrita, desde su ep\u00edgrafe, en la escenograf\u00eda que despliega la presencia y figura de la diosa Laverna, cuando desde el podio que circunscribe la experiencia de la voz V\u00edctor, de V\u00edctor\/Manuel, de Ada, coinciden las escrituras que no pod\u00edan ensamblarse.<\/p>\n","protected":false},"author":385,"featured_media":15134,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[3283,1071,3282,3284],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-15133","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-carlos-leiton","tag-literatura-chilena","tag-paisajes-de-laverna","tag-romina-pistacchio-hernandez"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/385"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15133\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15133"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=15133"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=15133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}