{"id":16075,"date":"2024-10-16T02:31:54","date_gmt":"2024-10-16T02:31:54","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=16075"},"modified":"2024-10-16T02:38:31","modified_gmt":"2024-10-16T02:38:31","slug":"variaciones-sobre-el-cafe-arturo-prat-y-las-mariposas-nocturnas-iconoclastas-de-francisca-palma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/10\/16\/variaciones-sobre-el-cafe-arturo-prat-y-las-mariposas-nocturnas-iconoclastas-de-francisca-palma\/","title":{"rendered":"Variaciones sobre el caf\u00e9, Arturo Prat y las mariposas nocturnas: Iconoclastas de Francisca Palma"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-family: helvetica, arial, sans-serif;\">La an\u00e9cdota es sencilla pero potente: un grupo de estudiantes de ascendencia aymara de un liceo de Alto Hospicio roba \u2013en alg\u00fan momento de los dos mil\u2013 un busto de Arturo Prat antes del desfile anual del 21 de mayo.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-family: helvetica, arial, sans-serif;\">El hecho, cargado de simbolismo cr\u00edtico contra los rituales de la instituci\u00f3n y sus h\u00e9roes, sobrevuela \u2013tal mariposa nocturna en el desierto\u2013 una historia contada a tres voces: la de <strong>Quela<\/strong> \u2013mujer aymara\u2013, abuela de <strong>Michael Mamani<\/strong>, protagonista del texto, y la de <strong>Manr\u00edquez<\/strong>, compa\u00f1ero de este \u00faltimo en el liceo.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-family: helvetica, arial, sans-serif;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que nos relata <\/span><strong><i>Iconoclastas <\/i><\/strong><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>(Navaja, 2024, 68 pag.) de Francisca Palma (1989)<\/strong> son tres miradas del norte de Chile, de un norte alejado de los grandes centros urbanos y coloreado en cambio con los matices del caf\u00e9: imperecedero habitante del desierto.<\/span><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-family: helvetica, arial, sans-serif;\">Graciela \u2013la abuela Quela\u2013, relata parte de su historia infantil y juvenil en el pueblo de <strong>Enquelga<\/strong> durante la primera mitad del siglo XX, punto culminante del proceso de chilenizaci\u00f3n sobre el vasto territorio nortino, que antes perteneci\u00f3 al Per\u00fa. En su narraci\u00f3n, queda en evidencia la imposici\u00f3n de una identidad forzosa a quienes en realidad estaban m\u00e1s vinculados a una tierra fronteriza que a Chile, Per\u00fa o Bolivia. Un d\u00eda, en la escuela rural, a la ni\u00f1a Quela le ponen la bandera del pa\u00eds en las manos:<strong> \u201cAh\u00ed la estrella qued\u00f3 arriba. Esa fue la primera vez que vi a Chile y que lo tuve en mis manos\u201d (15).<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El relato de la se\u00f1ora est\u00e1 vinculado a chacras, parcelas, a frutas y animales, a una geograf\u00eda y estilo de vida diverso, y que en alg\u00fan momento les fue extirpado. Fueron aquellos y aquellas aymaras que en alg\u00fan momento de sus vidas ser\u00edan trasplantados (por la fuerza de las circunstancias) a la ciudad, para formar parte del bot\u00edn urbano-civilizatorio que el Estado chileno quiso extender a un territorio que siempre ha generado desconfianza: <strong>\u00bfson chilenas, chilenos, altipl\u00e1nicos, bolivianos o peruanos los que viven all\u00ed?\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La se\u00f1ora Quela es como esas mariposas nocturnas que repelen a algunos, pero que otras y otros no temen tener en la palma de las manos, cobij\u00e1ndolas. Una identidad concreta que, sin embargo, ha debido volar y huir por el desierto, el fr\u00edo y el ocre de las dunas. <strong>La memoria de Quela va y vuelve como esos insectos (con los que inicia la novela): a veces se les ve; en la mayor\u00eda de las ocasiones, no. Sutiles y singularmente vigorosos: inquietantes.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El relato del nieto Michael Mamani, expresa la voz de una generaci\u00f3n de descendientes de aymaras que, asumidos (o no) en su origen \u00e9tnico, ya est\u00e1n \u201ccasi\u201d integrados: son los \u201cpaitocos\u201d, los que cargan el estigma de la piel oscura, el pelo chuzo, el hablar susurrante de la herencia altipl\u00e1nica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo narrado por el muchacho \u2013que participa del robo del busto del marino junto a otros hijos y nietos de aymaras (denominados despectivamente por otros estudiantes como el \u201cteam D\u00e9lica\u201d, por la marca de veh\u00edculos que utilizan hasta hoy los comerciantes del mundo andino)\u2013 est\u00e1 matizado por las acotaciones de Manr\u00edquez, el compa\u00f1ero completamente chileno que viene a equilibrar lo narrado por la abuela y el nieto. La voz de Manr\u00edquez es la voz de un \u201cnacional\u201d, \u2013y por supuesto no es parte de la \u201cbroma\u201d para el 21 de mayo, porque en rigor esa \u201cbroma\u201d es un chiste brutal contra Chile y sus mitos. Contra las im\u00e1genes del pa\u00eds, sus escarapelas, sus victorias a medias y formularios de extranjer\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El valor de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Iconoclastas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">viene dado por dos razones: se integra a una narrativa ya proliferante cuyo eje es el norte de Chile, que incluye a <strong>Rodrigo Ramos Ba\u00f1ados, Diego Z\u00fa\u00f1iga, Carla Retamal,<\/strong> entre otros y otras; y <strong>una prosa evocativa y suave<\/strong>, que tiende a detenerse en detalles que en realidad no lo son tanto: \u201cDesde ah\u00ed, mientras \u00edbamos por esa cuesta que es el cerro al que le pusieron casas y departamentos chicos, se pod\u00eda ver todo el pueblo y sus techos caf\u00e9 duna, porque ac\u00e1 hay distintos tonos de tierra. No es lo mismo el caf\u00e9 con leche de esos techos que el m\u00e1s oscuro de los cerros rocosos sobre los que estamos parados. Este es m\u00e1s como el de los perros color arena que parecen rubios\u201d (36).<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Iconoclastas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es una novela que no solo evidencia un discurso cr\u00edtico (\u00bfpodr\u00eda ser eso un valor en s\u00ed mismo?); <strong>posee, adem\u00e1s, una prosa sugestiva y atenta a la geograf\u00eda del norte y sus variaciones: el tierral, los cerros, el sol y sus sombras, los perros, el viento seco y las calles polvorientas.<\/strong> Un texto que, como los paisajes de la Pampa de El Tamarugal, se extiende claro y opaco a la vez, rugoso, suave y \u00e1spero y salpicado de tamarugos, esos recios \u00e1rboles que no por la aridez circundante pierden cierta ternura, una delicadeza otra.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 La an\u00e9cdota es sencilla pero potente: un grupo de estudiantes de ascendencia aymara de un liceo de Alto Hospicio roba \u2013en alg\u00fan momento de los dos mil\u2013 un busto de Arturo Prat antes del desfile anual del 21 de mayo. \u00a0 El hecho, cargado de simbolismo cr\u00edtico contra los rituales de la instituci\u00f3n y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":428,"featured_media":16077,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-16075","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/428"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16075\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16077"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16075"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=16075"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=16075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}