{"id":16254,"date":"2024-11-11T00:13:14","date_gmt":"2024-11-11T00:13:14","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=16254"},"modified":"2024-11-12T14:50:21","modified_gmt":"2024-11-12T14:50:21","slug":"presentacion-de-performance-de-la-sangre-de-kutral-vargas-huaiquimilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/11\/11\/presentacion-de-performance-de-la-sangre-de-kutral-vargas-huaiquimilla\/","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n de \u201cPerformance de la Sangre\u201d, de K\u00fctral Vargas Huaiquimilla"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cTengo el cuerpo lleno de un arma poderosa, la memoria de la rabia\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda comenzar por lo b\u00e1sico, aunque resulte imposible simplificar un problema est\u00e9tico que tiene una tradici\u00f3n tan larga: \u00bfCu\u00e1l es la funci\u00f3n del arte? \u00bfPor qu\u00e9 insistir en el ejercicio que llamamos escritura? \u00bfPara qu\u00e9 seguir produciendo literatura? \u00bfQu\u00e9 consecuencias tiene desplegar la imaginaci\u00f3n para producir una serie de acontecimientos que urden en el lector una trama? Ser\u00eda imprudente de mi parte pretender dar soluci\u00f3n a esas preguntas en este contexto, sin embargo, una posible respuesta \u2013o varias de ellas\u2013 se avizoran en <em>Performance de la Sangre<\/em> de K\u00fctral Vargas Huaiquimilla. <strong>Un libro descarnado pero hecho de carne, una escritura \u201csalvaje\u201d pero profundamente \u201chumana\u201d cuyos escenarios y recovecos nos invitan al fondo, como si estuvi\u00e9ramos siendo empujados por un oleaje de sangre \u2013o de tinta\u2013 para renacer siendo otros, irreconocibles bajo la noche valdiviana<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Por eso resulta fundamental insistir en la performance como gestualidad cotidiana, como <em>habitus<\/em>, como posici\u00f3n pol\u00edtica, pues la vida misma puede ser una obra de arte para quienes deben aprender a vestirse de resistencia<\/strong>. <strong>Por eso la pr\u00e1ctica de la escritura se transforma en la posibilidad de archivar una performance que intenta habitar un presente que se escapa<\/strong>. Desde esta perspectiva, <em>Performance de la Sangre<\/em>, directa o indirectamente, establece di\u00e1logos con el CADA, con Diamela Eltit, con Ra\u00fal Zurita, quienes hicieron del arte la vida misma, sin parafernalias esteticistas o discursos hirsutos de justificaciones te\u00f3ricas grandilocuentes. Me interesa sobre todo permitir que esta escritura de la performance que deviene novela pueda abrirse en su complejidad de sentidos. Para ello mi estrategia es realizar un an\u00e1lisis del para-texto que enmarca la publicaci\u00f3n. Resulta, as\u00ed, importante mencionar a Tinta Negra y a Peque\u00f1o Salvaje como parte de la visi\u00f3n del libro en su categor\u00eda objeto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El t\u00edtulo: Performance de la sangre<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La etimolog\u00eda de la palabra performance abre dos sentidos: por un lado, la idea de rendimiento o desempe\u00f1o, por otro, se refiere a la actividad art\u00edstica que tiene como fundamento b\u00e1sico la interacci\u00f3n con otro en forma de p\u00fablico. La palabra en ingl\u00e9s hace referencia a \u201cejecutar una acci\u00f3n\u201d. <strong>La performance de la sangre implica, por lo tanto, hacer la sangre, crearla, o bien hacerla aparecer, ponerla a disposici\u00f3n de los dem\u00e1s, compartirla. Sin embargo, en el ejercicio de creaci\u00f3n\/acci\u00f3n o disposici\u00f3n de esta sangre que es discurso, hay tambi\u00e9n una vigilancia, un orden que registra y juzga<\/strong>. Por lo tanto, resulta necesario hacer la performance de la sangre de la mejor manera posible.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esto toma vital importancia en la configuraci\u00f3n de sentido de la obra si tenemos en consideraci\u00f3n que la novela est\u00e1 compuesta por treinta <em>escenas<\/em>. La palabra \u201cescena\u201d nos remite al espacio en el cual se representa una obra teatral. Cada una de las escenas que conforman la novela deben ser, entonces, entendidas como una <em>performance<\/em> en la cual la autora hace aparecer \u2013por medio de la escritura como espect\u00e1culo\u2013 a sus personajes, su territorio y sus acciones<strong>. La atm\u00f3sfera que se urde en las treinta escenas de esta novela nos invita a ser espectadores de una pel\u00edcula que dialoga con referencias de la cultura de masas contempor\u00e1nea desde un territorio olvidado en el sur del sur de la metr\u00f3polis. <\/strong>El personaje principal menciona: \u201cEl miedo estaba adherido profundamente a mi piel, la piel de los nacidos luego de las ca\u00eddas de muros en el mundo\u201d, ubicando as\u00ed su origen simb\u00f3lico en disputas geopol\u00edticas que comienzan en el norte global, pero que repercuten profundamente en un territorio colonizado como Wallmapu. Sin embargo, a pesar de instalar su aparici\u00f3n o debut o nacimiento en el fin de la Guerra Fr\u00eda, su madre \u201cla pari\u00f3 de pie\u201d, sin cuidado, de golpe, estableciendo una de las contradicciones fundamentales que configuran el universo simb\u00f3lico de la novela. As\u00ed, <strong>en esta performance de la escritura como espectacularizaci\u00f3n, Valdivia, la m\u00fasica tecno y la cultura raver se analogan a Berl\u00edn pero con \u201cDjs aindiados\u201d, los diferentes r\u00edos que cortan el territorio se transforman en la \u201cVenecia ind\u00edgena\u201d, enmarcando una filiaci\u00f3n bastarda que pretende fagocitar, tal como lo hicieron los antrop\u00f3fagos en Brasil, la idea de lo universal cristalizada en ideolog\u00edas eurocentradas y androc\u00e9ntricas. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El t\u00edtulo contiene, adem\u00e1s de la performance, el signo \u201csangre\u201d. Pensar la sangre implica adentrarnos en un complejo campo semi\u00f3tico. <\/strong>En primera instancia la sangre es una heterotop\u00eda: \u201cEstaba m\u00e1s all\u00e1 de la muerte [dice la protagonista], la sangre era mi nueva naci\u00f3n\u201d. O bien: \u201cBajo la luz de un tubo parpadeante que me distrajo me hablaron de la condici\u00f3n de mi sangre, pens\u00e9 que estaba siendo maldecida y me di cuenta de que ese fluido era la tierra que yo siempre habit\u00e9\u201d. La sangre emerge como territorio y naci\u00f3n lo que nos permite comprender que el cuerpo y su flujo es el \u00fanico espacio posible para quienes han sido excluidas, para quienes no pueden afiliarse dentro de las \u00e9picas nacionales ni encontrar cobijo en ese sentimiento. La violencia de la marginaci\u00f3n implica pensar el cuerpo como continente en su espesura territorial y en su capacidad de contenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La sangre, por supuesto, es tambi\u00e9n un signo de la violencia colonial, menciona la protagonista: \u201cCrist\u00f3bal Col\u00f3n llega a Am\u00e9rica. Desde ah\u00ed la sangre se vierte por toda la tierra de este continente\u201d. La sangre fuera del cuerpo es tambi\u00e9n un territorio. Ercilla escribe en <em>La Araucana<\/em>, el texto fundacional de la poes\u00eda chilena y latinoamericana, que los prados se ve\u00edan rojos de sangre. K\u00fctral habita el continente de su sangre como signo de la exclusi\u00f3n, pero tambi\u00e9n como marca tangible del imperialismo europeo y su debacle colonial.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La sangre tambi\u00e9n es un campo de exploraci\u00f3n, una v\u00eda de transformaci\u00f3n del cuerpo, un espacio el\u00e1stico donde la protagonista ensaya la performance biol\u00f3gica: \u201cBajo la luz espero ser revisada, analizada, inventariada. Ah\u00ed repaso las ficciones de mi cuerpo, sus nuevas agencias; pienso en am\u00edgdalas que perd\u00ed, lipoaspiraciones que deseo, estradiol, estr\u00f3genos, bloqueadores T, tratamientos antirretrovirales que consumo para mantener mi sangre circulando sin que me ataque\u201d. El ensayo cl\u00ednico, la transformaci\u00f3n hormonal permiten que el cuerpo se transforme y mute hacia la imagen que la protagonista desea en el espejo; la sangre por lo tanto es una v\u00eda, un camino hacia lo imaginado, hacia el ideal. Tambi\u00e9n aparece la sangre vinculada al consumo de sustancias, coca\u00edna, ketamina, se funden en la sangre y el \u00e9xtasis de la noche como escenario de una aparici\u00f3n y nacimiento. <strong>Sin embargo, la sangre tambi\u00e9n es un estigma: el cuerpo carga adem\u00e1s de los signos que marcan su trayectoria ind\u00edgena, trans-travesti, habita la historia del sida. El estigma seropositivo. Resulta fundamental pensar la escritura de K\u00fctral Vargas como parte de la tradici\u00f3n de la literatura seropositiva latinoamericana. Lemebel, Bellat\u00edn, Sarduy, Susy Shock, entre otros autores engrosan un corpus diverso y necesario.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por otro lado, la imagen que acompa\u00f1a al t\u00edtulo es una fotograf\u00eda tomada por Chris von Wangenheim en el a\u00f1o 1976 para la campa\u00f1a \u201cFetching is your Dior\u201d donde aparece Lisa Taylor llevando una cadena dorada y siendo atacada por un d\u00f3berman. <strong>El dise\u00f1o de portada, en manos de Estela Morales,<\/strong> nos permite visualizar dos universos de sentidos que establecen una relaci\u00f3n contradictoria pero simbi\u00f3tica: de una parte, el discurso de la moda, las referencias a la alta cultura, la configuraci\u00f3n del signo mujer a partir de la ropa, la utiler\u00eda y el maquillaje, permiten comprender qu\u00e9 elementos de la cultura material del capitalismo moderno son susceptibles de apropiaci\u00f3n para constituir esta perfomance escritural. El trabajo perform\u00e1tico de la autora es consistente en ese sentido: en la <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ZhShQIjFSI4&amp;ab_channel=K%C3%BCtralVargasHuaiquimilla\">performance <em>Pangui<\/em> (2022)<\/a> la traducci\u00f3n del signo \u201cpuma\u201d al mapuzung\u00fcn y su resignificaci\u00f3n como tatuaje-bala se establece un di\u00e1logo directo con <em><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/replica.galeria\/p\/Cx9b2Vbu3QL\/?next=%2Fp%2FBvtF2PchyMH%2F&amp;hl=ja&amp;img_index=6\">No camuflar la herida (2023)<\/a><\/em> y la reflexi\u00f3n sobre el camuflaje como indumentaria del asedio. Los objetos fetichizados son utilizados como elementos de configuraci\u00f3n identitaria, como diferenciaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el estatus y como estrategia de validaci\u00f3n dentro de un campo cultural elitista y snob. Ante la irrupci\u00f3n de Pablo en el espacio \u00edntimo, la protagonista decide recluirse en la costa, en diferentes viajes lleva sus \u201ctesoros: ropas, vestidos, carteras y a Donnasammer \u2013su gata\u2013 todo lo dem\u00e1s es prescindible\u201d. Pues es la indumentaria lo que permite subvertir la idea del closet como escondite. La ropa, los vestidos y las carteras son parte de la performance.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>En otro nivel, el perro d\u00f3berman de la portada adquiere una importancia simb\u00f3lica desde varios lugares.<\/strong> En primera instancia la matriz de sentido que se abre a prop\u00f3sito de los perros instala la obra de K\u00fctral dentro de una tradici\u00f3n hispanoamericana larga que comienza con <em>El coloquio de los perros<\/em> de Cervantes, que se vincula a <em>Patas de perro<\/em> de Carlos Droguett y a <em>Carne de Perra<\/em> de F\u00e1tima Sime, entre otros t\u00edtulos.\u00a0 Este \u201cimaginario perruno\u201d estudiado por Bernardo Subercaseaux y Cristian Montes implica pensar las relaciones de violencia en lo que los discursos posthumanistas llaman \u201cel giro animal\u201d. La protagonista, en un gesto \u00edntimo y humano, intenta rescatar a un perro que se encuentra atrapado en una cerca. En su desesperaci\u00f3n el perro muerde su mano. Su respuesta es la siguiente: \u201cconsent\u00ed nuestro acto, introduje una mano en su boca y le di mi sangre\u201d. Por medio de esta transfusi\u00f3n inter-especie la sangre performada borra las diferencias radicales que la maquinaria antropocentrista ha construido en base a sus epistemes especistas y androc\u00e9ntricas. Mano, mordida, sangre y perro configuran una gran metonimia en la cual la escritura devela su flujo. <strong>La protagonista, frente a las diferentes violencias que se intersectan para asediarla, desde la clase, la raza y el g\u00e9nero, menciona: \u201calgo dentro de mi iba a explotar, yo era la imagen viva de una perra revel\u00e1ndose al amo en una mordida de escape y traici\u00f3n\u201d;<\/strong> de tal suerte,<strong> el signo perra tambi\u00e9n se transforma en un arma de resistencia.<\/strong> Pues si la deconstrucci\u00f3n nos permite pensar y desarticular los binomios de la epistemolog\u00eda occidental, podemos pensar que lo animal, lo bestial, m\u00e1s all\u00e1 del colonialismo civilizante, son parte de nuestra ontolog\u00eda.<strong> La protagonista abraza la violencia animal para resistir como perra. <\/strong>Adem\u00e1s, en una de las performances que la protagonista realiza en el mundo ficcional, los ladridos de un perro se confunden con una frase en mapuzung\u00fcn, mientras ella est\u00e1 desnuda salvo por zapatos. Todo este relato performativo est\u00e1 religado desde estos signos que suman y hacen que la <em>Performance de la Sangre<\/em> enuncie una po\u00e9tica particular que descascara la divisi\u00f3n humano\/animal de una manera brillante.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Me atrevo a decir que el gesto decolonial en esta escritura-performance implica entender que, m\u00e1s all\u00e1 de los nacionalismos y las divisiones territoriales, la protagonista tiene una conciencia expandida de lo que implica el ser.<\/strong> Ante el dolor menciona: \u201cno lloro porque todo llora por mi\u201d; es el bioma como entidad lo que se duele con ella. Adem\u00e1s, el universo de las amigas funciona como una manada de animales que acompa\u00f1an a la protagonista a la fiesta, que se pierden con ella en el consumo, y que son sus c\u00f3mplices del arte: La Osa, La Cachorra. Desde este flanco, pero en otra direcci\u00f3n la protagonista menciona: \u201cno estoy so\u00f1ando el afuera sino que el bosque me est\u00e1 so\u00f1ando, vivimos juntos en un viaje hacia la selva del recuerdo, o un delirio circular del tiempo\u201d. El bosque aparece como una fiesta que, en conjunto con la noche valdiviana, funcionan como continuum de un paisaje que se mezcla con sangre. Desde esta misma perspectiva el mar emerge como una fuerza de reconciliaci\u00f3n espiritual vinculada a la muerte y como geograf\u00eda de un recorrido: Pucatrihue, Maicolpue, Bah\u00eda Mansa, Til Til, Caleta C\u00f3ndor. Es la costa de Niebla donde la protagonista busca \u201cencontrar un nuevo nombre\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>La clase como marca <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Pareciera que el campo literario dej\u00f3 los problemas de la clase social encerrados en las est\u00e9ticas del realismo y el naturalismo. Sin embargo, esta performance implica un viaje hacia el pasado de la protagonista donde el asedio no est\u00e1 vinculado a Pablo, la vigilancia policial o la guerra colonial. El asedio es una casa que se llena de hongos, una casa que no consigue abrigarse. El asedio es el miedo al embargo, esconder los objetos de valor para intentar quedarse con algo. El asedio es amasar y vender comida para saciar el hambre. El asedio es la huida, la soledad, la resistencia constante. \u00a0La pobreza se instala en el cuerpo de la protagonista como una marca fundamental en el proceso de su configuraci\u00f3n, pero no necesariamente como dolor, pues la pobreza funciona como el catalizador de una rabia rotunda que se vincula a siglos de expolio y que tambi\u00e9n se hereda en la sangre. <strong>Virgina Woolf ya mencionaba lo fundamental que es tener un cuarto propio para poder trabajar en el campo de la cultura. Es f\u00e1cil hacer arte cuando se tiene un cuarto propio, cuando hay una familia que te cuida, cuando hay comida en la mesa. La protagonista entiende esta carencia que se transforma en dificultades para acceder a la educaci\u00f3n, pero en un gesto de rebeli\u00f3n absoluta decide estudiar de manera autogestiva: \u201cInvert\u00eda obsesivamente mis horas en acumular todo el arte que se me neg\u00f3 por a\u00f1os\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, resulta fundamental mencionar las manos como el espacio del cuerpo donde esta disputa se encarna: las manos son la herramienta de trabajo de la protagonista, pero tambi\u00e9n articulan el universo perform\u00e1tico que se abre en el texto. Menciona la protagonista: \u201cGast\u00e9 horas de numerosos d\u00edas, viendo pel\u00edculas sobre fisting choking, nail art, masajes, radiograf\u00edas de accidentes laborales, noticias de migrantes perdiendo sus manos en las forestales y aserraderos. Observ\u00e9 la fisionom\u00eda de la mano al detalle, en movimiento o est\u00e1tica, en sombras de mis dedos proyectados en las paredes, como tambi\u00e9n al acariciar las rejas de las calles y los patios de las casas, mientras los perros ladran\u201d. Las manos que la protagonista cuida con esmero frente a la herencia gen\u00e9tica que habita su sangre y que puede aparecer como artritis reumatoide. Las manos de Galvarino que ella encuentra en un Icarito y que le recuerdan la historia de una naci\u00f3n que conoce la guerra y la brutalidad colonial. Las manos que un coleccionista alem\u00e1n quiere comprar para tener en su poder, tal como hicieron sus antepasados que robaron plater\u00eda mapuche, y que la protagonista no negocia. <strong>La mano como met\u00e1fora del trabajo y como metonimia de la escritura son una manera de articular esta performance y de profundizar en las estrategias de esta po\u00e9tica compleja y abigarrada.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>En octubre de 2023, Valdivia despert\u00f3 una ma\u00f1ana con la noticia de la muerte de dos perros comunitarios. La ketamina que les inyectaron no fue suficiente y los perros murieron ahogados enterrados en el patio de un gimnasio. La ciudad despert\u00f3, la rabia devino en violencia y el caf\u00e9 Palace se transform\u00f3 en el escenario de una purga. Las personas organizaron marchas, pidieron justicia. Quiz\u00e1s este libro que es una performance sea una manera de hacerle justicia a todas las personas trans\/travestis\/maricas\/sidosas\/drogadictas que han muerto como perras sin que nadie grite buscando justicia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de toda esta lectura, no he mencionado el nombre de la protagonista porque no lo tiene. La protagonista busca nombrarse.<\/strong> Esa tambi\u00e9n es parte de la performance de la sangre; cualquiera de nosotras puede jugar el juego de esta performance y habitar la noche de Valdivia en el cuerpo que este texto desgarra, cualquiera de nuestros nombres puede ubicarse en el espacio vac\u00edo que esta performance propone, cualquiera puede sentir el hambre y el fr\u00edo que se escapan de las p\u00e1ginas, cualquiera puede abrirse las mu\u00f1ecas. Pero solo la protagonista puede triunfar en el campo del arte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un libro descarnado pero hecho de carne, una escritura \u201csalvaje\u201d pero profundamente \u201chumana\u201d cuyos escenarios y recovecos nos invitan al fondo, como si estuvi\u00e9ramos siendo empujados por un oleaje de sangre \u2013o de tinta\u2013 para renacer siendo otros, irreconocibles bajo la noche valdiviana. <\/p>\n","protected":false},"author":436,"featured_media":16252,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1,20],"tags":[3577,3517,3518,2705,3576],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-16254","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","category-yo-la-peor-de-todas","tag-editorial-pequeno-salvaje","tag-kutral-vargas-huaiquimilla","tag-performance-de-la-sangre","tag-presentacion","tag-tinta-negra-microeditorial"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/436"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16254"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16254\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16254"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=16254"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=16254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}