{"id":16571,"date":"2024-12-27T03:30:44","date_gmt":"2024-12-27T03:30:44","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=16571"},"modified":"2024-12-27T11:44:54","modified_gmt":"2024-12-27T11:44:54","slug":"la-fundicion-de-chile-reflexiones-a-partir-de-las-overlistas-de-patronato-de-german-carrasco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/12\/27\/la-fundicion-de-chile-reflexiones-a-partir-de-las-overlistas-de-patronato-de-german-carrasco\/","title":{"rendered":"LA FUNDICI\u00d3N DE CHILE Reflexiones a partir de Las overlistas de Patronato de Germ\u00e1n Carrasco"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Cuanto m\u00e1s hostil sea un hombre a lo tradicional, m\u00e1s implacablemente ha de someter su vida privada a las normas que quiere convertir en la ley propia de la sociedad futura. Es como si esas normas le obligaran a exhibirlas al menos en su vida, al no estar realizadas todav\u00eda en ning\u00fan lugar. Por el contrario, el hombre que se sabe en armon\u00eda con las tradiciones m\u00e1s antiguas de su estamento o de su pueblo sit\u00faa algunas veces su vida privada en un claro contraste con las m\u00e1ximas que defiende inflexiblemente en la vida p\u00fablica, y, sin el menor remordimiento, entiende secretamente su comportamiento como la prueba estricta y contundente de la inquebrantable autoridad de los principios que \u00e9l mismo profesa. As\u00ed se diferencian en sus tipos el pol\u00edtico anarcosocialista frente al pol\u00edtico conservador.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Ministerio del Interior, W. Benjamin<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/h6>\n<p class=\"align-right\">Un quinquenio equivale a cinco a\u00f1os. En su primera etapa, la Cuba revolucionaria implement\u00f3 su desarrollo a trav\u00e9s de planes quinquenales. Este periodo parece ser el adecuado para tomar distancia de un hecho hist\u00f3rico y as\u00ed evaluarlo en tanto avance o retroceso. Pues bien, este 2024, el 18 de octubre, se cumplieron cinco a\u00f1os desde el Estallido y cay\u00f3, tal como en su origen, un viernes.<\/p>\n<p>Pues bien, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de aquel movimiento tel\u00farico que sacudi\u00f3 todo, nada hac\u00eda prever que, mientras un grupo reducido de familiares de personas que han pasado este tiempo en prisi\u00f3n o de v\u00edctimas de la violencia estatal conmemoraban dolorosos aniversarios, el presidente de la Rep\u00fablica ofrecer\u00eda una conferencia de prensa rid\u00edcula y absurda. En ella abord\u00f3 un hecho despreciable ocurrido bajo su gobierno, encubriendo numerosos abusos de poder. Lo sucedido desde entonces, combinado con el \u00abbaby boom\u00bb oficialista, resulta sencillamente atroz. Para quienes nos sentimos impelidos por esta nueva efem\u00e9ride del calendario rojo, la actitud del poder frente a los acontecimientos que les permitieron alcanzar el gobierno solo genera indignaci\u00f3n. Es como si no se hubiese aprendido nada de lo que significaron 50 a\u00f1os de silencio. As\u00ed, en estos cinco a\u00f1os, lejos de promover la memoria, se ha impulsado el olvido. Sin reparo alguno, ya cubrieron con cemento la Plaza Dignidad, borrando todo rastro de lo ocurrido; incluso las animitas, s\u00edmbolo de respeto y recuerdo, han dejado de ser valoradas como antes. Sin embargo, algo persiste en esa zona de la ciudad, un latido bajo y constante, como si al caminar por all\u00ed a\u00fan se recorriera un campo minado.<\/p>\n<p>El texto que dispara estas reflexiones, <em>Las overlistas de Patronato<\/em> de Germ\u00e1n Carrasco, publicado por Editorial Aparte el presente a\u00f1o, sigue con precisi\u00f3n las hebras delicadas de este acontecimiento, capturando el ritmo y la dedicaci\u00f3n como quien asume un oficio. En su caso, la escritura se asemeja a la labor cotidiana de esas mujeres que, con pulcritud y constancia, ponen en marcha sus m\u00e1quinas de coser: las overlistas. De manera similar, quienes participamos en la revuelta vivimos la experiencia de transformar la protesta en una tarea. Al menos un millar de personas adoptaron con disciplina el h\u00e1bito de desplazarse todos los viernes a una zona espec\u00edfica de la ciudad, como si se tratara de un compromiso a largo plazo. Esa tarea tom\u00f3 muchas formas: romper el concreto piedra por piedra, en un intento de hacer crecer el pasto o simplemente como un acto desesperado frente a la necesidad de hacer algo, ofrecer camotes a los manifestantes, recopilar el listado de asesinados, heridos de bala, perdigones y bombas, dejando un registro hist\u00f3rico del impacto de una revuelta que no solo ocurri\u00f3, sino que dej\u00f3 consecuencias palpables.<\/p>\n<p>La falta de un sujeto pol\u00edtico (aka de izquierda que estuviese a la vanguardia) es lo que deja estos hechos a merced de unos cuantos pocos locos adictos a la nostalgia. Lo que estall\u00f3 aquel d\u00eda fue lo social, superando ampliamente la capacidad de \u00abcocina\u00bb de lo pol\u00edtico. Imagino la cocina pol\u00edtica chilena de entonces como un restaurante desbordado, incapaz de responder a la avalancha de pedidos. Es interesante c\u00f3mo, en Chile, la met\u00e1fora de la cocina pol\u00edtica alude al maquineo entre dirigentes, mientras que en Argentina evoca lo comunitario. En nuestro pa\u00eds, la clase pol\u00edtica rara vez, si es que alguna vez, se ha sentado a compartir al calor del fuego con la clase trabajadora. Desde la dictadura, los trabajadores han quedado relegados a un recorrido individual, luchando por salvarse como puedan. En esa lucha, las preocupaciones colectivas se diluyen, y el di\u00e1logo con una clase dirigente que jam\u00e1s ha experimentado la necesidad de salvarse por s\u00ed misma, se torna pr\u00e1cticamente imposible.<\/p>\n<p>Uno de los puntos interesantes que Germ\u00e1n aborda en este ensayo de largo aliento es la falta de representaci\u00f3n laboral en la literatura actual. Esto plantea una pregunta que resulta cautivadora, pues toca el n\u00facleo de nuestra coyuntura: vivir en un pa\u00eds democr\u00e1tico donde los conflictos sociales se \u201cresuelven\u201d vaci\u00e1ndolos de contenido y proces\u00e1ndolos r\u00e1pidamente en votos. Era evidente que, con la renovaci\u00f3n de los rostros dirigentes, encarnada en j\u00f3venes reci\u00e9n egresados de la universidad que inflan sus cuentas personales con millones a su nombre, el discurso iba a cambiar. Pronto escuchar\u00edamos que, en realidad, las cosas no estaban tan mal. Que el Estallido fue, s\u00ed, un grito desgarrador, pero que ahora, con ellos en el poder \u2014personas que jam\u00e1s han trabajado para ganarse un peso\u2014, todo iba a mejorar m\u00e1gicamente. Pero en estos cinco a\u00f1os hemos sido espectadores, m\u00e1s bien, de la creaci\u00f3n de fundaciones ideol\u00f3gicamente falsas, de robos millonarios protagonizados por rostros j\u00f3venes y otros no tanto, todos haciendo ostentaci\u00f3n de sus contactos, sus fiestas, su endogamia y su liberalismo moral. Por ello, vale preguntarse, \u00bfse auto percibir\u00e1n como trabajadores quienes hoy nos gobiernan? \u00bfO definitivamente tienen plena conciencia de ser empresarios de s\u00ed mismos? \u00bfComprender\u00e1n que pasar de la mesada de estudiantes, financiada por sus papitos y mamitas, a un sueldo o fondo proporcionado por el Estado no implica mayor diferencia? \u00bfSer\u00e1n conscientes de que esto les permite constituirse en un gremio, pero que jam\u00e1s llegar\u00e1n a ser un sindicato?<\/p>\n<p>La hist\u00f3rica escisi\u00f3n entre teor\u00eda y praxis ha alimentado las reflexiones de la izquierda mundial durante al menos un siglo. En nuestro caso, el resultado de esta \u00abcocina\u00bb fue la constituyente, con sus conceptos y su limitada praxis, r\u00e1pidamente convertida en pieza de museo o en libro. Sin embargo, cuando se habla de teor\u00eda (conceptos) y praxis (acci\u00f3n), existe un puente: la <em>poiesis<\/em>. Entonces, \u00bfd\u00f3nde qued\u00f3 la po\u00e9tica de la revuelta y del Estallido? Es evidente que hubo un gatopardismo descarado, personalista, con una firma individualizada en un nombre que se autoproclam\u00f3 y cuya teatralidad se masific\u00f3. Pretender iniciar un cambio desde la redacci\u00f3n de una ley es, quiz\u00e1, lo menos po\u00e9tico que existe. Aunque el proceso constituyente busc\u00f3 ubicar la palabra en el centro, esta se utiliz\u00f3 apresuradamente para nombrar el acontecimiento, adoptando un car\u00e1cter colonizador, con aspiraciones de autor\u00eda exclusiva. Cabe preguntarse si entre los grupos de asesores constituyentes habr\u00e1 quienes se atribuyan la autor\u00eda de algunos art\u00edculos o incluso de las pol\u00e9micas, como la idea inconsistente de la plurinacionalidad. Es casi seguro que lxs hay, porque ese ha sido el tono dominante de los \u00faltimos a\u00f1os: poco importa el caos o los desaciertos mientras todo lleve tu nombre y, si es posible, un logo estatal.<\/p>\n<p>La voz contrahegem\u00f3nica que estos progres levantaron tras el Estallido de 2019 parec\u00eda hablarle al poder desde una posici\u00f3n subordinada, como quien entrega un petitorio con la ingenuidad de un ni\u00f1o escribiendo una carta a sus padres, fingiendo creer en el Viejo Pascuero y esperando recibir el regalo deseado al final de ese pacto. \u00bfEl resultado? La po\u00e9tica de la revuelta y su energ\u00eda vital terminaron canalizadas en la redacci\u00f3n de un marco normativo que no solo fue abortado, sino que, incluso de haberse concretado, habr\u00eda corrido el riesgo de quedar como letra muerta. El proceso estuvo lleno de flashes, circo medi\u00e1tico, coaliciones y personajes falsos. Se lucieron k\u00fcpam y trariwe del sur junto a otros comprados en Patronato, quiz\u00e1 manufacturados por una overlista local o por otra del otro lado del Pac\u00edfico Sur. Hubo sueldos para muchos, largas horas de trabajo y, de vez en cuando, alg\u00fan registro hist\u00f3rico memorable, como las intervenciones de la machi Francisca Linconao o las contribuciones de la sociedad civil. Sin embargo, en este escenario, la clase trabajadora, los sindicatos y los oficios quedaron relegados a temas demod\u00e9, casi ausentes, tal y como Germ\u00e1n acusa en la literatura de hoy. Tanto como objeto de estudio o t\u00f3pico literario, la clase trabajadora ha sido despojada de su potencia al ser idealizada como una totalidad unificada, siguiendo la tendencia de la teor\u00eda progresista actual. Esta teor\u00eda omite deliberadamente los matices, las estrategias de los grupos menores que ponen el cuerpo en el trabajo y que, desde esa vivencia, generan su propia autonom\u00eda. Y eso el progrer\u00edo no lo hace por maldad, sino por pura ignorancia de la realidad.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed estamos, cinco a\u00f1os despu\u00e9s, enfrentando una realidad para la que no existe balance suficiente. El sabor amargo de saberse peor que antes es tan fuerte que a\u00fan resulta imposible de digerir. Esta amargura compartida deber\u00eda ser una se\u00f1al de estar, al menos, del mismo lado; somos compa\u00f1erxs en este estado an\u00edmico. Sin embargo, la autonom\u00eda que se ha construido fuera de la l\u00f3gica binaria del poder \u2014donde existen \u00abellos\u00bb y \u00ablos otros\u00bb\u2014 carga con una sensaci\u00f3n de desesperanza, soledad y tedio. Este periodo parece destinado a masticar la verg\u00fcenza ajena, el \u00abcringe\u00bb de lo que hemos presenciado. Ni siquiera conviene convocarse para odiar juntxs, porque hasta eso resulta insuficiente y desabrido. Tampoco hay energ\u00eda para llamados masivos a nada; los \u00e1nimos est\u00e1n pesados. Lo que fue la constituyente y todo lo relacionado con lo \u00abactual\u00bb parecen cada vez alejarse m\u00e1s de la tierra, hacerse humo. Incluso las performances se han reducido a meros conceptos, y las corporalidades han perdido su materialidad y su derecho a una experiencia libre de prejuicios, en espera de la denominaci\u00f3n conceptual adecuada. La excesiva valorizaci\u00f3n del lenguaje ha llevado a interponer palabras para explicar incluso lo m\u00e1s m\u00ednimo de la existencia neoliberal individual, vaciando de contenido cada texto casi de inmediato. Adem\u00e1s, la falsa conciencia y la ilusi\u00f3n de autonom\u00eda se evidencian en quienes se autodenominan de una manera u otra, como en el caso del movimiento feminista, que se declaran \u00abhist\u00f3ricas\u00bb antes de dar espacio a que la Historia emita su juicio. Esto refleja la urgencia de dejar de escuchar tanto discurso vac\u00edo y volver a pensar en otras dimensiones del quehacer humano: el vivir, el trabajar, la experiencia de la necesidad, la po\u00e9tica de los cuerpos y la <em>poiesis <\/em>en la praxis.<\/p>\n<p>Esta generaci\u00f3n, que se autodenomin\u00f3 avant-garde, construy\u00f3 su identidad para llegar a donde est\u00e1 y, en el camino, trajo consigo la moledora de carne conceptual, vaciando de sentido todo cuanto toc\u00f3. Lo que qued\u00f3 fueron esl\u00f3ganes estampados en poleras vendidas en Falabella, probablemente confeccionadas por mujeres costureras, overlistas de Patronato, en condiciones laborales indignas, para que las feministas las luzcan en sus m\u00edtines en horario laboral, d\u00eda de semana, para conocer Plaza Dignidad\/Italia hacia abajo, encontr\u00e1ndolo todo \u00abtan chori y seguro\u00bb y asegur\u00e1ndose de mantener a los hombres lejos. Eso es lo que construyeron: marchas sin discursos, sin rayados, sin panfletos. Pero s\u00ed con poleras estilo \u201cVo\u2019 cre\u00eds que soy weona\u201d por todas partes. El humo de la ideolog\u00eda progresista y liberal en el Chile actual lo vaci\u00f3 todo, llen\u00e1ndolo de palabras rimbombantes y huecas. Hoy, el ejercicio consiste en escribir con una mano en el teclado y ensayar discursos frente al espejo, repiti\u00e9ndolos, public\u00e1ndolos en m\u00faltiples plataformas y redes, pero sin la disposici\u00f3n de sentarse a conversar y escuchar, sin otro horizonte que el propio ruido. As\u00ed es como debieron haber sido los cabildos al principio, espacios para dialogar y escuchar. Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurri\u00f3? En todos los territorios apareci\u00f3 alguien \u2014un hijo de este tiempo, un ni\u00f1o fundido como dice Germ\u00e1n\u2014 que quiso ser la vanguardia y baj\u00f3 l\u00ednea, convirtiendo el cabildo o la asamblea vecinal en un conversatorio donde los que no saben escuchan al que presume saber m\u00e1s. Eso lo arruin\u00f3 todo y anticip\u00f3 la debacle que vivimos hoy. Para ello, a leer con cautela. <em>Las overlistas de Patronato<\/em> ayuda a enfrentar, digerir y, sobre todo, reflexionar en serio sobre este amargo quinquenio.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La famosa escisi\u00f3n entre teor\u00eda y praxis ha abultado las reflexiones de la izquierda mundial de hace al menos un siglo a la fecha. El resultado de la cocina fue la constituyente con sus conceptos y lo poco de poner el cuerpo, es decir, la praxis, fue convertida en pieza de museo o libro con demasiada celeridad. Pero cuando se habla de teor\u00eda (es decir, conceptos) y praxis (la acci\u00f3n) hay un puente y esa es la poiesis. \u00bfLa po\u00e9tica de la revuelta y el estallido d\u00f3nde est\u00e1n?<\/p>\n","protected":false},"author":150,"featured_media":16575,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[3628,3629,458,55,2547,3630,757],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-16571","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-german-carrasco","tag-lasoverlistasdepatronato","tag-latinoamerica","tag-literatura-latinoamericana","tag-novela","tag-pepaclunes","tag-resena"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/150"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16571"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16571\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16571"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=16571"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=16571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}