{"id":16585,"date":"2024-12-19T00:09:32","date_gmt":"2024-12-19T00:09:32","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=16585"},"modified":"2024-12-19T00:12:09","modified_gmt":"2024-12-19T00:12:09","slug":"cuento-el-academico-aburrido-y-una-lluvia-de-naranjas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/12\/19\/cuento-el-academico-aburrido-y-una-lluvia-de-naranjas\/","title":{"rendered":"[CUENTO] El acad\u00e9mico aburrido y una lluvia de naranjas"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Para Lisa, obviamente<\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Una tarde ella me llev\u00f3 donde un amigo que ten\u00eda. Dijo que me caer\u00eda bien, que era un tipo como yo, lo que sea que eso signifique.<\/strong> \u00c9l viv\u00eda con su hermano en el barrio universitario de Rep\u00fablica, donde hac\u00eda clases de ingl\u00e9s en una universidad privada de aquellas que entre los 90 y los dosmiles florecieron como musgo y que se publicitaban a s\u00ed mismas en sus pasillos y fachadas. <strong>Todo el barrio me pareci\u00f3 una extensi\u00f3n de la vida universitaria: librer\u00edas, restoranes baratos, centros de fotocopia y botiller\u00edas, una amalgama de academia y hedonismo.<\/strong> El tipo este compart\u00eda el piso con su hermano mayor, un departamento peque\u00f1o y ni tan nuevo ni antiguo como para tener algo especial. Aparte de un par de sillones gastados el lugar estaba repleto de libros y discos que se balanceaban sobre otros discos y libros en un bucle eterno. Era una escenograf\u00eda previsible para un acad\u00e9mico y un soci\u00f3logo, y aunque ambos ten\u00edan casi la misma edad, no se parec\u00edan mucho. Eran, como quien dice, dos ideas yuxtapuestas, pero desvinculadas. <strong>Al comienzo no entend\u00ed por qu\u00e9 ella me quiso invitar, \u00e9l y yo no nos parec\u00edamos en absoluto: \u00e9l era carism\u00e1tico y muy apuesto<\/strong>, su manera de hablar revelaba que era acad\u00e9mico, aunque no pedante, y de a poco comenz\u00f3 a incluirme m\u00e1s en la conversaci\u00f3n que manten\u00eda con mi amiga, a la que trataba con confianza, aunque se pod\u00eda entrever que no conoc\u00eda mucho. Me fue atrayendo paulatinamente con su lenguaje de profesor, como si me hubiera amarrado un cordel invisible sin darme cuenta, y aunque era encantador, mi curiosidad por saber por qu\u00e9 yo hab\u00eda sido realmente invitado ah\u00ed esa noche era m\u00e1s bien sombr\u00eda, y nos distanciaba como el foso alrededor de un castillo. Al rato (un tiempo sin duraci\u00f3n ni forma en el que me deslic\u00e9 sin atender nunca su conversaci\u00f3n) not\u00e9 junto al sof\u00e1 un estuche que s\u00f3lo pod\u00eda ser de un instrumento musical. Era una trompeta que alguien que se hab\u00eda ido de viaje les hab\u00eda pedido que cuidaran. Le pregunt\u00e9 si sab\u00eda tocar, aunque sospechaba que no, y luego pregunt\u00e9 si yo pod\u00eda intentarlo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cualquier cercan\u00eda que \u00e9l hubiera logrado enrollando el hilo se esfum\u00f3 por completo en el momento que comenc\u00e9 a jugar con la trompeta. No era f\u00e1cil mantener un tono, pero tras un tutorial de youtube y varios intentos logr\u00e9 hacer una escala de Do a Mi. Tres notas temblorosas, pero inequ\u00edvocamente diat\u00f3nicas. Me fui al balc\u00f3n y segu\u00ed practicando hasta llegar a Sol, y jugu\u00e9 con algunas melod\u00edas cada vez m\u00e1s firmes, que de seguro sonaban horrendas. Los mir\u00e9 con excitaci\u00f3n por mi logro, pero mi amiga y el acad\u00e9mico estaban concentrados en alg\u00fan tema personal, los hab\u00eda perdido. Decid\u00ed que tocar la trompeta era demasiado fino arte como para prostituirlo con semejante aproximaci\u00f3n y en vez de eso, pero porque tampoco quer\u00eda tributar al teatro al que ella me hab\u00eda invitado y que hasta ahora me era incomprensible, fui a la cocina a hacerme un t\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ese era uno de mis fetiches en casa ajena. No pedirle al anfitri\u00f3n, sino yo, personalmente, prepararme un t\u00e9. <strong>Puedes aprender mucho sobre alguien viendo su cocina, qu\u00e9 compran, c\u00f3mo lavan y c\u00f3mo ensucian, c\u00f3mo ordenan la despensa. D\u00f3nde se encontrar\u00eda una taza y cu\u00e1l deber\u00eda escoger.<\/strong> Hay muchas razones para elegir una sobre otra, puede ser el color, la forma, el tama\u00f1o. Pueden incluso ser las trizaduras y la manera en que el sarro se ha acumulado en los surcos, o el lugar donde est\u00e1 guardada. Pues bien, yo me inclin\u00e9 por un taz\u00f3n amarillo con un p\u00e1jaro azul en el centro y una borrosa leyenda en ingl\u00e9s. Deb\u00eda tener al menos 10 a\u00f1os. Era una taza a todas luces com\u00fan, pero que en el momento sent\u00ed muy personal. Desde la cocina los escuchaba re\u00edr mientras herv\u00eda la tetera.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Mi amiga se llamaba, digamos que Elena, y yo estaba enamorad\u00edsimo de ella. Era una artista visual y nos conoc\u00edamos hac\u00eda mucho<\/strong>. Creo que ella tambi\u00e9n me quer\u00eda, pero de una manera muy distinta. Por los d\u00edas en que me invit\u00f3 a esa casa ten\u00edamos sexo de manera intermitente, y en ese preciso momento las cosas entre ambos estaban tensas, por lo que no entend\u00ed su invitaci\u00f3n, pero de buen \u00e1nimo fui con ella.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los detalles que acontecieron luego de prepararme el t\u00e9 est\u00e1n borrosos: recuerdo que lleg\u00f3 el hermano mayor del acad\u00e9mico, que al parecer conoc\u00eda a Elena de antes y los hab\u00eda presentado a ella y el acad\u00e9mico, as\u00ed que se sent\u00f3 con nosotros y nos puso al d\u00eda en la limitada fracci\u00f3n que su trabajo le permit\u00eda ver sobre la maquinaria gubernamental. En alg\u00fan momento abrimos una botella de whisky escoc\u00e9s que me sab\u00eda a aguardiente ahumado. Esa noche me aferr\u00e9 al taz\u00f3n como un esot\u00e9rico y deb\u00ed haber tomado tres licores distintos en el mismo. <strong>El whisky fue, como dicen, el \u00faltimo clavo del ata\u00fad y termin\u00e9 por emborracharme.<\/strong> En alg\u00fan momento ella se fue a la habitaci\u00f3n del acad\u00e9mico y yo me qued\u00e9 hablando con el hermano, un tipo muy amable que ten\u00eda un mando medio en un ministerio. Le exig\u00ed respuestas sobre pol\u00edticas p\u00fablicas que no ven\u00edan al caso, pero que \u00e9l intent\u00f3 proporcionar de manera concisa mientras gesticulaba con las manos y me rellenaba el vaso desde una incansable postura oficial del gobierno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Debi\u00f3 pasar al menos una hora hasta que mi amiga y el tipo salieron, no al mismo tiempo de la habitaci\u00f3n, y aunque para m\u00ed era evidente que se deb\u00edan haber acostado, <strong>a los veintitantos era un idiota y disfrutaba la incomodidad. <\/strong>No s\u00e9 c\u00f3mo, pero despu\u00e9s a alguien le pareci\u00f3 que era buena idea ir a comprar una botella de pisco, aunque los cuatro est\u00e1bamos borrachos, y el hermano que trabajaba en el gobierno se ofreci\u00f3 para ir, pero algo inevitable me hizo ofrecerme para ir, so condici\u00f3n de hacerlo junto al acad\u00e9mico. Seguramente quer\u00eda saber qu\u00e9 clase de sujeto era \u00e9l y si efectivamente, como dec\u00eda Elena, \u201cera como yo\u201d. Cualquier conexi\u00f3n que tuvimos antes de ese momento parec\u00eda haberse esfumado, y ahora \u00e9l hab\u00eda una vez m\u00e1s elevado el puente levadizo, eliminado las cortes\u00edas y buenos modales, estaba llanamente molesto. No supe si conmigo, o con Elena por haberme llevado ah\u00ed, pero asum\u00ed que una mezcla de ambas, al menos. La \u00fanica botiller\u00eda abierta a esa hora estaba a varias cuadras, as\u00ed que ten\u00edamos un buen rato para conversar mientras caminamos. El trayecto de ida yo hice una conversaci\u00f3n casi autom\u00e1tica, \u00e9l no quer\u00eda hablar, estaba ofuscado, aburrido. Al llegar a la licorer\u00eda hab\u00eda una fila de j\u00f3venes que tomaban su turno para comprar a trav\u00e9s de una reja met\u00e1lica, en un espacio donde cab\u00edan apenas las botellas de manera perpendicular. El tipo quer\u00eda pagar todo y yo lo dej\u00e9 hacer, mientras le hac\u00eda preguntas cordiales sobre su trabajo, c\u00f3mo era vivir en un barrio universitario y si se encontraba con sus alumnos a veces. \u201cA veces\u201d, contest\u00f3 de mala gana. Pag\u00f3 con una tarjeta y sum\u00f3 un paquete de cigarros. Mientras lo recib\u00eda le ped\u00ed uno y cuando me lo estaba ofreciendo, lo sorprend\u00ed comprando un par de cervezas en latas que pagu\u00e9 en efectivo, usando monedas cagonas que demor\u00e9 en sacarme del bolsillo. <strong>Insist\u00ed en que se sentara conmigo y se tomara una cerveza en una banca en el camino de vuelta, \u00e9l quer\u00eda llegar pronto, pero fui tan amable que no pudo rehusarse.<\/strong> Le cont\u00e9 sobre Elena, que era finalmente lo que \u00e9l quer\u00eda, pero le habl\u00e9 de una Elena ficticia, estable, cari\u00f1osa. La conoc\u00eda tan bien, de memoria, casi, que pude entrar en detalles que por lo que entend\u00ed en ese momento, \u00e9l ni imaginaba. Todos ciertos, pero seleccionados de manera que la Elena que describ\u00ed era una amiga fundamental, con una energ\u00eda que necesitaba una respuesta, y que \u00e9l sin duda deber\u00eda seguir cortejando. Las palabras energ\u00eda y cortejo conten\u00edan un sarcasmo que era transparente, pero \u00e9l escuch\u00f3 respetuoso, me ofreci\u00f3 otro cigarro y tras una pausa para ordenar sus ideas, entr\u00f3 a hacerme preguntas puntuales que contest\u00e9 con el mismo criterio. Si hab\u00eda alguna manera dial\u00e9ctica de medirse las vergas, esta conversaci\u00f3n forzada se aproximaba bastante. No s\u00e9 c\u00f3mo volvimos al departamento, pero cuando entramos el soci\u00f3logo del gobierno estaba dormitando encima del mes\u00f3n y mi amiga cantaba suavemente sobre un disco de Etta James mientras miraba por la ventana. El hermano menor entonces despert\u00f3 al otro, que se levant\u00f3 de pronto como un atleta y ambos entraron a la cocina a preparar las cosas. Elena se dio vuelta y me pregunt\u00f3 algo que no recuerdo bien, pero que ten\u00eda un doble sentido cruel en el fondo, que por qu\u00e9 no pod\u00eda dejarla tranquila de una vez, y luego se contest\u00f3 a s\u00ed misma con un tono sarc\u00e1stico, \u201cporque est\u00e1s perdidamente enamorado de m\u00ed, \u00bfno?\u201d. De inmediato volvi\u00f3 a mirar afuera y sigui\u00f3 cantando sin prestarme atenci\u00f3n. Por mera inercia me qued\u00e9 una o dos horas m\u00e1s mientras el soci\u00f3logo me hablaba cada vez m\u00e1s borracho y apasionado, y Elena y el acad\u00e9mico se desaparec\u00edan a ratos. Finalmente <strong>decid\u00ed irme sin dar aviso y aunque nunca he sido un gran fumador, me llev\u00e9 los cigarrillos que el tipo hab\u00eda comprado.<\/strong> La noche estaba fresca y el cielo iluminado por las luces de la ciudad me invitaron a caminar el trayecto de vuelta, que no era menor. Adem\u00e1s, a esa hora la \u00fanica alternativa era un taxi, que no me gustan porque la alta posibilidad de que el taxista fuera de derechas o un ex polic\u00eda siempre me han parecido horrendas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una madrugada de la semana siguiente recib\u00ed un mensaje en mi tel\u00e9fono. Era Elena, estaba en su casa y sent\u00eda ruidos en la calle, ten\u00eda una historia absurda sobre alguien tirando naranjas en el techo y quer\u00eda que fuera. Le contest\u00e9 que molestara a alguien m\u00e1s, y entonces me llam\u00f3. Sonaba genuinamente asustada, as\u00ed que a rega\u00f1adientes camin\u00e9 a su casa. Viv\u00edamos cerca, y para mi sorpresa al llegar me encontr\u00e9 con kilos de naranjas reventadas en el techo y la vereda. No hab\u00eda explicaci\u00f3n l\u00f3gica, pero ah\u00ed estaban. Ella viv\u00eda con sus hermanos, pero ambos estaban de viaje, y la casa se sent\u00eda m\u00e1s oscura y grande que de costumbre. Me dijo que hab\u00eda ido a una fiesta con el acad\u00e9mico donde acabaron discutiendo a gritos, ella termin\u00f3 borracha y alguien m\u00e1s intent\u00f3 besarla. Se ve\u00eda derrotada y triste, como si hubiera atravesado un infierno de vidrio molido a tientas. Tras mirarme largamente me pregunt\u00f3 si quer\u00eda darme un ba\u00f1o con ella. Nos quitamos la ropa frente a un alto espejo y tras mirarnos un rato desnudos, me dijo: \u201cQu\u00e9 bello, \u00bfno te parece?\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al comienzo no entend\u00ed por qu\u00e9 ella me quiso invitar, \u00e9l y yo no nos parec\u00edamos en absoluto: \u00e9l era carism\u00e1tico y muy apuesto.<\/p>\n","protected":false},"author":423,"featured_media":16565,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[3512,685],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-16585","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-camilo-ruiz","tag-cuento"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/423"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16585"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16585\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16565"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16585"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=16585"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=16585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}