{"id":16594,"date":"2024-12-25T15:37:53","date_gmt":"2024-12-25T15:37:53","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=16594"},"modified":"2024-12-25T15:37:53","modified_gmt":"2024-12-25T15:37:53","slug":"who-speaks-for-this-novel-una-conversacion-con-roberto-castillo-sandoval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2024\/12\/25\/who-speaks-for-this-novel-una-conversacion-con-roberto-castillo-sandoval\/","title":{"rendered":"Who speaks for this novel? Una conversaci\u00f3n con Roberto Castillo Sandoval"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del 24 de noviembre del a\u00f1o pasado, Roberto Castillo recibi\u00f3 oficialmente el Premio Municipal de Literatura de Santiago del a\u00f1o 2023. Semanas antes, apenas supimos del viaje que har\u00eda a Chile desde Estados Unidos, donde reside, nos apresuramos a invitarlo a una actividad en torno a <a href=\"https:\/\/www.laurel.cl\/libros\/la-novela-del-corazon\/\"><em>La novela del coraz\u00f3n<\/em>,<\/a> su \u00faltimo libro publicado, sobre el que ya hab\u00edamos conversado v\u00eda correo electr\u00f3nico y publicado un <a href=\"https:\/\/revistaorigami.cl\/2023\/07\/05\/entrevista-a-roberto-castillo-sandoval-sobre-la-novela-del-corazon\/\">adelanto en Revista Origami.<\/a> No ten\u00edamos idea de nominaciones ni de premios, ni de finalistas, ni de ganadores. Roberto acept\u00f3 sin pensar en esa invitaci\u00f3n un poco confianzuda, pero consecuencia de una cordial y simp\u00e1tica relaci\u00f3n por redes sociales entre intercambios literarios, an\u00e9cdotas de f\u00fatbol y chistes. <strong>Miramos a Roberto como un animal raro, un desfasado, una suerte de pariente lejano dentro de la literatura chilena, ante quien, sin duda, la sangre tira.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No hubo tiempo para protocolos de presentaci\u00f3n ni saludos en el patio de la Biblioteca Nicomedes Guzm\u00e1n. Tomamos lugar y empezamos a pimponear preguntas. Un par de intervenciones, de risas, y ya est\u00e1: el di\u00e1logo fluye como si vini\u00e9ramos de vuelta de otro sitio, pero estamos frente a una treintena de personas interesadas, entre amigos de Roberto, cercanos a la revista y lectores curiosos. Luego: \u00abMuchas gracias, Roberto, con eso terminamos\u00bb. Apret\u00f3n de manos y un abrazo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ampliar la realidad e interpretarla, as\u00ed como traducir para construir un lenguaje com\u00fan, evidenciando, el abismo inabarcable entre dos c\u00f3digos, esos son gestos que la obra de Roberto Castillo ofrece a sus lectores. Sus obras de ficci\u00f3n, publicadas en los \u00faltimos a\u00f1os por editorial <a href=\"https:\/\/www.laurel.cl\/libros\/la-novela-del-corazon\/\"><strong>Laurel, a cargo de Andrea Palet<\/strong><\/a>, han demostrado ser un acierto en las letras nacionales: constituyen un proyecto singular, que mira de forma dislocada las preocupaciones, los intereses y las formas de su pa\u00eds natal, que mucho dista del pa\u00eds que dej\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><em>La novela del coraz\u00f3n<\/em><\/strong><strong> es una obra que le tom\u00f3 a Roberto m\u00e1s de veinte a\u00f1os terminar.<\/strong> Surgi\u00f3 tras atestiguar en vivo un trasplante de coraz\u00f3n, pero pas\u00f3 por reescrituras minuciosas, por otro t\u00edtulo, por impulsos de hablar del proyecto a medio mundo y por una sentencia de un viejo Jos\u00e9 Donoso en un auto por Filadelfia, que tras escuchar un par de frases sobre el proyecto, sentenci\u00f3: \u00abOlv\u00eddate\u00bb. \u00bfHabr\u00e1 sido uno de los \u00faltimos errores de Donoso?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>A partir de aqu\u00ed, el registro por escrito de casi una hora de ires y venires, s\u00edstoles y di\u00e1stoles, en torno a una novela que es un coraz\u00f3n y es varios. Una novela sobre \u00f3rganos que se extrav\u00edan, que pasan de mano en mano, de t\u00f3rax en t\u00f3rax, de visi\u00f3n en visi\u00f3n.<\/strong> \u00abWho speaks for this heart?\u00bb: Chile vio al cirujano sudoroso levanta el coraz\u00f3n hipertr\u00f3fico que acaba de arrancarle del pecho al paciente. \u00abQui\u00e9n dijo yo, qui\u00e9n se queda con esto, a qui\u00e9n le corresponde esta novela. <em>Cui littera est?<\/em>\u00bb. \u00abQui\u00e9n habla por esta novela\u00bb, parecemos decir quienes nos reunimos ese d\u00eda, para ponerla en com\u00fan, ofrecerla, verla desangrarse, en un espacio entre el autor y sus lectores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: center;\">***<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/h6>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-En una entrevista con Daniel Mansuy, dijiste que la escritura de <em>La novela del coraz\u00f3n<\/em> hab\u00eda partido hace unos veinte a\u00f1os. Pensando en que titulamos a este encuentro <em>Cuadernos <\/em>Origami, quiero partir pregunt\u00e1ndote qu\u00e9 lugar tuvieron durante todo este tiempo el trabajo con cuadernos, con anotaciones. \u00bfC\u00f3mo fue esa labor?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Yo dir\u00eda que la idea es de hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, pero hab\u00eda quedado en eso, como idea. Le estaba contando en la ma\u00f1ana a Mar\u00eda Teresa C\u00e1rdenas que, en realidad, la hab\u00eda pensado, visualizado, pero era demasiado monumental. Era una cuesti\u00f3n al estilo del boom [latinoamericano] antiguo. Eso lo tuve sin solucionar por mucho tiempo, porque no quer\u00eda esa monumentalidad, pero segu\u00ed investigando el tema porque me fascinaba. Era una de man\u00eda de saber m\u00e1s acerca del tema, de averiguar, ir recabando materiales. Era una obsesi\u00f3n. Hubo cuadernos, notas desperdigadas y archivos de computadora que ya murieron hace mucho tiempo. Y de repente, decid\u00ed juntar todo eso. Si no lo terminaba ah\u00ed, no lo iba a terminar nunca.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-\u00bfDesde un inicio tuvo esta forma del ritmo, de s\u00edstole-di\u00e1stole de la historia o c\u00f3mo se fue pensando eso?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Eso fue al final. Cuando decid\u00ed que iba a terminar esta cosa. \u00a0Me di cuenta de que en el proceso de escritura se hab\u00edan juntado textos que eran s\u00faper diferentes. Para animarme a m\u00ed mismo frente a toda esa majamama, dije \u00abok, este va a ser el Libro uno, este el Libro dos, este Libro tres\u00bb, como si fueran novelas separadas. Eso me dio la libertad para terminar de escribir cada parte y despu\u00e9s ver c\u00f3mo se pod\u00edan ir juntando. As\u00ed fue el proceso a grandes rasgos, de lo que yo me acuerdo, porque hay partes que son difusas para m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Y en ese proceso, \u00bfcu\u00e1ndo entra Andrea Palet y Laurel Editores?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que fue como el 2020 o 21, no me acuerdo bien. Yo creo que le hab\u00eda hablado a Andrea de esta novela que estaba a medio terminar y ella me anim\u00f3 a mand\u00e1rsela. Con ese acicate <strong>me lanc\u00e9 a terminarla, se la mand\u00e9 y echamos a andar el proceso de edici\u00f3n y de domar ese texto medio salvaje<\/strong>. Fue relativamente corto en relaci\u00f3n con todo el proceso. En esos veintitantos a\u00f1os, a veces yo dejaba botada la novela por dos, tres a\u00f1os. No estuve constantemente bordando el mantelito, de repente se quedaba ah\u00ed nom\u00e1s y yo me dedicaba a otras cosas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Ya hab\u00edas reeditado tu primera novela, <em>Muriendo por la dulce de patria m\u00eda<\/em>, con Laurel, despu\u00e9s, durante la pandemia, sacaste <em>Muertes imaginarias<\/em> y ahora esta novela. Si miras los tres libros juntos, el distinto es el segundo, el anterior a este, pero s\u00ed se podr\u00edan trazar m\u00e1s vasos comunicantes con <em>Muriendo\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Creo que s\u00ed. Creo que hay algo acerca de la voz narrativa, porque <em>Muertes imaginarias<\/em> justamente carece de eso. As\u00ed como hay novelas epistolares, esa es una novela hecha de obituarios, entonces no hay un hilo perceptible que conecte desde la voz narrativa, los puntos de vista son distintos en cada secci\u00f3n. El editor ficticio que compila los obituarios, eso s\u00ed, se llama Gabriel Meredith, el \u201cCide Hamete\u201d, autor <em>de<\/em> <em>Vida y combates de Arturo Godoy<\/em>, que es el manuscrito ficticio en que se basa <em>Muriendo\u2026. <\/em>. Pero ese es un gui\u00f1o de continuidad. Lo cierto es que est\u00e1 el atisbo de una voz narrativa parecida, o af\u00edn, entre <em>Muriendo\u2026<\/em> y <em>La novela del coraz\u00f3n.<\/em> En <em>Muriendo<\/em>\u2026 est\u00e1 ese personaje que se llama R. Castillo, que tiene muchas cosas en com\u00fan con el narrador que empieza <em>La novela del coraz\u00f3n<\/em>, el testigo del trasplante.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Adem\u00e1s, <em>Muertes imaginarias<\/em>, por el contexto en que sali\u00f3, fue una obra mucho m\u00e1s contingente, con m\u00e1s urgencia. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Ese libro ten\u00eda otro t\u00edtulo, pero cuando estaba listo para publicarse, empez\u00f3 la pandemia y nos pareci\u00f3 que ese t\u00edtulo, <em>Los muertos del a\u00f1o<\/em>, pod\u00eda leerse como un aprovechamiento de la circunstancia. Ah\u00ed es cuando uno goza del beneficio de tener una gran editora que dice que no, que ese t\u00edtulo no, y gracias a eso enganchamos con <em>Vidas imaginarias<\/em>, de Marcel Schwob, con Bola\u00f1o tambi\u00e9n, y cay\u00f3 dentro de esa tradici\u00f3n, que es otro camino.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Volviendo sobre los vasos comunicantes entre <em>La novela\u2026<\/em> y <em>Muriendo\u2026 <\/em>adem\u00e1s del trabajo con la voz, me llama la atenci\u00f3n la traducci\u00f3n como una forma de poner algo en com\u00fan. Los narradores tratan de poner en palabras, en espa\u00f1ol, espa\u00f1ol chileno, algo como una experiencia que existe en otro idioma, en otro c\u00f3digo, pero lo que entregan finalmente es un relato que es un poco intraducible. En <em>La novela<\/em>\u2026 est\u00e1 la escena de la acad\u00e9mica que trata de encontrar el lugar de la lengua, el lugar del chileno<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ella es una historiadora chilena que est\u00e1 dando una charla sobre Chile con su idiolecto; no s\u00e9 si \u00abidiolecto\u00bb sea la palabra correcta. La forma en la que ella habla es muy particular de la clase alta chilena y lo que ocurre en la p\u00e1gina es que se muestra una transcripci\u00f3n fon\u00e9tica casi literal: como me suena a m\u00ed ese lenguaje. Entonces, claro, hay una maniobra para llamar la atenci\u00f3n acerca del lenguaje, acerca de lo que hay de transmisible o intransmisible. <strong>Esa parte tambi\u00e9n yo la pens\u00e9 un poquito como para ponerle, no s\u00e9, ponerle miguelitos en el camino a los traductores, si es que alguna vez alguien va a traducir la novela, porque en esa parte y en otras est\u00e1 hecha para, en alg\u00fan sentido, dificultar la traducci\u00f3n y para forzarla a reconocerse como una recreaci\u00f3n<\/strong>, no un simple trasvasije, para que tenga que leerse como tal, como un acto de creaci\u00f3n, con toda la problem\u00e1tica consiguiente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de que publiqu\u00e9 <em>Muriendo<\/em>\u2026 cuando ten\u00eda casi cuarenta a\u00f1os, era un pendejo en el sentido de la experiencia literaria. En cambio, esta cosa de la traducibilidad s\u00ed que estaba muy presente para m\u00ed cuando termin\u00e9 de escribir <em>La novela del coraz\u00f3n<\/em>. Creo que tiene que ver con el hecho que me he estado dedicando mucho a traducir. <em>Muertes\u2026<\/em> es un acto de traducci\u00f3n l\u00fadico, o sea, yo pensaba \u00abesto va a ser divertido\u00bb, porque est\u00e1 hecha a partir de obituarios que empezaron siendo traducciones de obituarios en la prensa norteamericana e inglesa. Entonces, \u00bfqu\u00e9 va a pasar si esos mismos obituarios son retraducidos al ingl\u00e9s? Por ejemplo, \u00bfcu\u00e1l va a ser el texto autoritario para hacer la versi\u00f3n en ingl\u00e9s: ese en que yo me bas\u00e9 o el traducido y despu\u00e9s reinventado? Porque esa reinvenci\u00f3n lo cambia todo: <strong>me puse a chilenizar a todos los personajes. Es un problema literario y en cierto modo es un problema pol\u00edtico. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>No digo que todo el mundo lo haga, pero me preocupa mucho que la gente empiece a sentir la urgencia de escribir en un castellano neutral que sea f\u00e1cil de traducir.<\/strong> Eso para m\u00ed no tiene sentido, o tiene menos sentido que para otra gente. Pero el problema de la traducci\u00f3n es algo que est\u00e1 ah\u00ed metido siempre en lo que hago. No s\u00e9 muy bien c\u00f3mo, pero est\u00e1 y es parte de lo que quiero transmitir. Lo mismo con la personaje de la detective, Zunka, que habla un castellano muy raro, enrevesado, a veces barroso y a veces rob\u00f3tico, pero es un personaje que aglutina el sentido de la novela: alguien que no habla castellano, a quien todo el mundo le dice que tiene un acento raro, que es eslavo, que es de aqu\u00ed, de all\u00e1 y nadie sabe lo que es.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-\u00bfY lo piensas como un problema concreto del espa\u00f1ol chileno o es un problema general de la traducci\u00f3n? En una conversaci\u00f3n con Marcelo Simonetti hablaste que t\u00fa escrib\u00edas como escrib\u00edas en espa\u00f1ol, pero que hab\u00edas hecho un texto en ingl\u00e9s que tambi\u00e9n ten\u00eda problemas de traducci\u00f3n. Dijiste algo as\u00ed como \u00absi alguien lo intenta traducir, yo no s\u00e9 c\u00f3mo lo va a hacer\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Justamente ah\u00ed hablaba de <em>Muertes\u2026<\/em> como antecedente. Es lo que te dije antes: c\u00f3mo lo van a hacer, en qu\u00e9 texto se van a basar, tambi\u00e9n. <strong>Tal vez sea por nostalgia \u2013una nostalgia elaborada, eso s\u00ed, que viene de vuelta, m\u00e1s afirmativa y menos llorona\u2013 pero un asunto que me interesa mucho y al que me he dedicado es a escuchar y preservar de alguna manera el habla chilena. <\/strong>Es un habla distinta, as\u00ed como lo es el habla rioplatense, y eso se refleja no solamente en el vocabulario, sino en los ritmos narrativos, en ciertos c\u00f3digos sem\u00e1nticos y sint\u00e1cticos muy caracter\u00edsticos. Me interesa mucho encontrar la manera en que funciona el habla chilena. Entonces, esa parte tambi\u00e9n es intraducible y solo tienen acceso a ella algunos lectores.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tengo un oscuro pasado acad\u00e9mico como colonialista. No me arrepiento de ese paso por la academia, porque hubo aspectos del estudio de los textos virreinales que me marcaron. <strong>Por ejemplo, al Inca Garcilaso creo que todav\u00eda no se lo ha le\u00eddo bien, pero su escritura es realmente genial. En el proemio de los <em>Comentarios reales<\/em> advierte que algunos lectores privilegiados van a entender todo y algunos que van a entender la mitad, porque para entender todo hay que tener el c\u00f3digo maestro: el conocimiento del quechua.<\/strong> \u00c9l se est\u00e1 celebrando, en primer lugar, como el lector de sus propios comentarios y aquellos como \u00e9l son los lectores privilegiados. <strong>Para m\u00ed, un lector privilegiado de mis escritos (guardando las proporciones) es un lector que tiene acceso al habla chilena. <\/strong>Eso tambi\u00e9n es parte del proyecto, encontrar la vuelta literaria al lenguaje chileno, validar ese lenguaje.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Aparecieron algunos conceptos: \u00abnostalgia\u00bb, \u00abdefensa de un c\u00f3digo propio\u00bb, cierta defensa de la lengua propia, tambi\u00e9n. Y es interesante, pensando en que hace varias d\u00e9cadas que vives en Estados Unidos. En ese sentido, tambi\u00e9n a Mansuy le comentaste algo as\u00ed como que <em>La novela\u2026<\/em> es una novela chilena, profundamente chilena, que habla de Chile, pero que m\u00e1s all\u00e1 que aparezca referido, en su construcci\u00f3n tiene algo de ese trabajo con la nostalgia, el trabajo desde lejos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La nostalgia es cuesti\u00f3n fundamental para m\u00ed<\/strong>. En <em>Ant\u00edpodas<\/em> hablo de un poquito de eso. A m\u00ed realmente me afect\u00f3 mucho leer el trabajo de Svetlana Boym, que era una compa\u00f1era nuestra en Harvard, que ense\u00f1aba literatura comparada y escribi\u00f3 un libro muy lindo acerca de la nostalgia, <em><a href=\"https:\/\/romancesphere.fas.harvard.edu\/news\/future-nostalgia\">The Future of Nostalgia<\/a><\/em>, que se public\u00f3 el 2001. Ella propon\u00eda que hay dos formas de la nostalgia: una es constructiva, reflexiva. No es la nostalgia mec\u00e1nica, predecible, la del emigrante que echa de menos la marraqueta, digamos. Hay una nostalgia que sirve para cuestionar la nostalgia de la marraqueta, para comprender que todo aquello que constituye una identidad es tan cuestionable como cualquier otro constructo imaginario en el que podamos basar nuestra identidad. Esa es la nostalgia que yo rescato, reflexiva, que vaya m\u00e1s all\u00e1 del sentimentalismo patriotero.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-\u00bfCu\u00e1l es tu relaci\u00f3n con Chile desde la distancia? \u00bfC\u00f3mo trabajas desde esa posici\u00f3n? \u00bfTiene que ver con c\u00f3mo se concreta esa nostalgia reflexiva?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En estar en contacto con las cosas de Chile, en estudiar meticulosamente la historia de Chile, en estar s\u00faper al d\u00eda, lo m\u00e1s que puedo estar \u2013viviendo lejos, en una realidad s\u00faper distinta\u2013, leer mucha literatura chilena, mucha historiograf\u00eda. <strong>Eso es una cosa fundamental para m\u00ed: saber qu\u00e9 es lo que se est\u00e1 haciendo, cu\u00e1les son las voces que est\u00e1n surgiendo y estar metido en este mundo. Aunque yo me siento disociado, de repente<\/strong>; que vengo a Chile y todo est\u00e1 al rev\u00e9s: estamos en noviembre, mes de mi cumplea\u00f1os, y mi cumplea\u00f1os siempre fue as\u00ed como hoy, primavera tard\u00eda, con sol, pero por cuarenta y tantos a\u00f1os, he vivido un noviembre oscuro, como Mordor: casi invierno, oscuro, sombr\u00edo todo. Frente a esta bifurcaci\u00f3n de la experiencia uno tiene que decir \u00abchuta, \u00bfrealmente quiero hacer esto?\u00bb, porque hay otra forma de hacerlo en la que t\u00fa no te planteas el problema y vives tu vida y sigues y aceptas lo que pierdes y lo que ganas con eso. Parte de eso est\u00e1 <em>Ant\u00edpodas<\/em>, o sea, una reflexi\u00f3n inicial acerca de qu\u00e9 es ser chileno y vivir lejos de Chile.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Aprovechando que tocamos este punto: desde afuera, desde esa distancia, \u00bfc\u00f3mo ves a Chile como objeto Chile? M\u00e1s all\u00e1 de tu relaci\u00f3n con el pa\u00eds, porque uno puede decir que estamos en problemas pero\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Estamos en problemas similares en todas partes. Lo que se ve desde la distancia son similitudes. Yo vivo en un lugar cerca de Filadelfia. Filadelfia siempre ha sido de las grandes ciudades de EE.UU. que son reductos dem\u00f3cratas o hasta progresistas, dentro de los par\u00e1metros norteamericanos, por supuesto. Pero salgo veinte minutos de mi casa en direcci\u00f3n poniente y ya estoy en territorio republicano duro. Hay un analista pol\u00edtico que se llama James Carville y que dice que est\u00e1 Filadelfia y est\u00e1 Pittsburgh, las dos ciudades grandes de Pensilvania, y entre medio est\u00e1 Alabama, el sur profundo. Viendo esa realidad y viendo el tipo de cosas que han estado pasando en Chile, uno tiende a ver la similitud con lo que pasa en Argentina, con lo que pas\u00f3 antes en Brasil.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Creo que hay problemas serios que, de alguna manera, se exacerbaron durante y despu\u00e9s el estallido. Estamos todos bien desorientados y hay que hacer un diagn\u00f3stico que parte del hecho de que estamos todos medio confundidos. Y que los \u00faltimos eventos, como pasar de aprobar la primera asamblea constituyente hasta llegar al rechazo, ha sido una cosa s\u00faper loca, ir de un extremo a otro, es realmente casi incomprensible y marea a cualquiera. Estando m\u00e1s lejos, uno puede ver claro que esto es parte de todo un proceso que no solamente tiene que ver con Chile.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Hace tiempo pude hacerte unas <\/strong><a href=\"https:\/\/revistaorigami.cl\/2023\/07\/05\/entrevista-a-roberto-castillo-sandoval-sobre-la-novela-del-corazon\/\"><strong>preguntas por correo<\/strong><\/a><strong> para Origami y en ese momento te pregunt\u00e9 sobre tu lugar en el campo literario chileno. Me respondiste que te sent\u00edas desfasado generacionalmente. M\u00e1s all\u00e1 de tu posici\u00f3n particular, \u00bfc\u00f3mo ves el campo literario chileno? <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, dir\u00eda que hay una variedad de voces s\u00faper grande y eso es bueno, porque tener esa variedad nos permite escuchar otras cosas. Lo estoy comparando, por ejemplo, con la generaci\u00f3n a la que yo habr\u00eda pertenecido seg\u00fan la l\u00f3gica medio mec\u00e1nica de las generaciones. Publiqu\u00e9 <em>Muriendo<\/em>\u2026 con Planeta en 1998, en la colecci\u00f3n Biblioteca del Sur, bajo la edici\u00f3n de Carlos Orellana. \u00bfEso me pon\u00eda con qui\u00e9n? Con Gonzalo Contreras, Carlos Franz, Fuguet, Dar\u00edo Oses, un grupo donde hab\u00eda, por ejemplo, muy pocas voces de mujeres, donde casi todas eran de Santiago. Por eso me siento tan desfasado, adem\u00e1s que por esa \u00e9poca ya viv\u00eda afuera y sent\u00ed el efecto de eso: la novela tuvo alg\u00fan tipo de repercusi\u00f3n, pero <strong>en verdad t\u00fa te vas de ac\u00e1 y desapareces. F\u00edsicamente uno desaparece y desaparece nom\u00e1s, y tiene que aprovechar las venidas a Chile para volver a aparecer.<\/strong> En esa \u00e9poca no exist\u00eda ninguna red social. Ahora, por ejemplo, Twitter e Instagram me comunican, y puedo seguir mucho de lo que est\u00e1 pasando a trav\u00e9s de eso. Y puedo comunicarme tambi\u00e9n con potenciales lectores, entonces es distinto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Siento un desfasamiento que, en este momento, no me resulta oneroso ni pesado, porque me permite identificarme con distintas voces. <strong>Creo que no pertenec\u00ed nunca a la generaci\u00f3n de la nueva narrativa, pero tampoco pertenezco a la siguiente. Y realmente, en el fondo, no me interesa mucho.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-No lo piensas de esa manera<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No lo pienso de esa manera. A veces me pongo a pensar en los t\u00e9rminos de [Cedomil] Goic, pensar a qu\u00e9 generaci\u00f3n pertenezco yo, y se me figura que es un ejercicio completamente in\u00fatil y fome.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-\u00bfCu\u00e1l es tu relaci\u00f3n con los premios?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Mira, la verdad es que nunca lo nunca lo he pensado, <strong>no tengo una postura definitiva, pero creo que, en general, son una loter\u00eda, que depende mucho de c\u00f3mo es el proceso de selecci\u00f3n, de qui\u00e9nes son los jurados, de qu\u00e9 tipo de cosas les interesan a los jurados. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si hubiera escuchado, siendo todav\u00eda finalista, por ejemplo, el discurso de la alcaldesa de hoy en la premiaci\u00f3n, hubiese dicho \u00abchuta, ni cagando gan\u00e9, porque vengo de EE.UU., porque soy hombre, porque no tengo protagonistas que sean \u00e1rboles\u00bb, porque ten\u00eda una novela escrita de manera un poquito m\u00e1s tradicional que otras\u00bb. Pero me gratifica mucho saber que hay lectores que le han encontrado la gracia y que han podido apreciarla. Si el premio ayuda a que la novela la lea m\u00e1s gente, est\u00e1 bien.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sigo siendo esc\u00e9ptico con los premios, pero estoy muy contento. Porque adem\u00e1s est\u00e1 esa otra cosa de la distancia: esta ma\u00f1ana sent\u00ed que se aminoraba esa distancia. Despu\u00e9s de 40 a\u00f1os, por lo menos ya hubo alg\u00fan tipo de reconocimiento, encontr\u00e9 alg\u00fan tipo de repercusi\u00f3n tangible, ese tipo de cosas. Sobre todo <strong>me interesa mucho encontrar lectores de otras generaciones, m\u00e1s j\u00f3venes en general, que puedan dialogar con la novela, aunque no tengamos tantas afinidades est\u00e9ticas, aunque no nos gusten los mismos tipos de escritura, lo importante es que dialoguemos sobre eso. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si lo pienso, no deber\u00eda decir, por ejemplo, que un punto de referencia literario, para m\u00ed, sigue siendo el boom. No en tanto al tipo de escritura que hac\u00edan, no en tanto a esa ambici\u00f3n panor\u00e1mica abarcadora y algo autoritaria que ten\u00edan. <strong>Particularmente cuando hablo del boom, hablo de mi maestro en Harvard, Carlos Fuentes. Nunca he tenido un contacto tan cercano con un intelectual latinoamericano de ese calibre, alguien que lo sab\u00eda todo, pero todo, o que por lo menos proyectaba un entusiasmo tal que t\u00fa te cre\u00edas que \u00e9l sab\u00eda todo, que se hab\u00eda le\u00eddo todo<\/strong>. Pruebas al canto: le hablabas de la literatura chilena, te hablaba de literatura chilena, le hablabas de Venezuela y te daba una lecci\u00f3n acerca de la literatura venezolana; te hablaba de literatura de Honduras y te sab\u00eda nombrar dos o tres escritores a los que relacionaba con otra gente. Hablaba de Sor Juana, hablaba del <em>Quijote<\/em>, con ese tipo de amor profundo por la literatura y por las cosas que pod\u00eda hacer. Para m\u00ed eso fue una lecci\u00f3n fundamental. A m\u00ed no me gusta c\u00f3mo escribe Fuentes, excepto <em>Aura<\/em>, pero le admiro eso y siento que hay un legado respetable en torno a eso. Y claro, sigo leyendo y releyendo a Cort\u00e1zar porque me parece un maestro del cuento y sigo ense\u00f1ando a otros escritores y escritoras del boom. <strong>Eso. Lo dije: me gusta el boom y qu\u00e9.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Volviendo sobre la novela y su relaci\u00f3n con <em>Muriendo\u2026<\/em> que creo que es una buena manera de pensar tu escritura y tu proyecto literario, m\u00e1s all\u00e1 de una sola obra. Hay algo en esos textos referente a la posibilidad de ampliar la realidad a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n: darle m\u00e1s juegos, m\u00e1s posibilidades. En aspectos, por ejemplo, la escena del trasplante, en donde la escritura novelesca colinda con la cr\u00f3nica.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Claro, s\u00ed. Creo que eso tambi\u00e9n es parte de mi pasado oscuro de colonialista. En los textos coloniales esa distinci\u00f3n entre ficci\u00f3n y realidad se resolv\u00eda a trav\u00e9s de problemas de la verosimilitud. Ten\u00eda que ver con una po\u00e9tica distinta, con una forma distinta de ver la relaci\u00f3n que hay entre la verdad y la ficci\u00f3n. Este libro, como los otros, plantea que la realidad se expande con la ficci\u00f3n, que hay aspectos de la realidad que est\u00e1n invisibles a menos que los miremos a trav\u00e9s de una escritura como esta, a trav\u00e9s de una mirada que cuestione lo que meramente vemos, lo que se presenta frente a nuestros ojos. Ese es mi credo. La ficci\u00f3n expande la realidad, no es diferente a ella, sino que la expande. Y la analiza, porque no estoy en contra de analizar, no se trata de una percepci\u00f3n rom\u00e1ntica o intuitiva, creo que tiene que haber pensamiento y an\u00e1lisis en la novela, tambi\u00e9n. Pero s\u00ed <strong>creo que la ficci\u00f3n es una manera de ver, de ayudarnos a ver la realidad<\/strong>. En alguna parte dije que la novela es un ensayo en estado ch\u00facaro, salvaje.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-Ah\u00ed surge un problema, digamos, \u00e9tico-pol\u00edtico, \u00bfo no? Esto lo contaste alguna vez: que trabajar con la historia de Arturo Godoy te trajo un coletazo de la realidad, no de la ficci\u00f3n (aunque la ficci\u00f3n tambi\u00e9n puede pegar coletazos). Tambi\u00e9n estoy pensando, por ejemplo, en otras de las finalistas, en Alia Trabucco, que por su libro <em>Las homicidas<\/em> tambi\u00e9n tuvo una escaramuza con la familia de la protagonista de uno de los casos que trata en ese libro. \u00bfC\u00f3mo abordar o hacerse cargo de la historia del otro? Porque en toda historia va a haber un otro involucrado.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Para poner el contexto: en <em>Muriendo\u2026<\/em>, la novela sobre Arturo Godoy, comet\u00ed un error como primerizo en muchas cosas. La novela tuvo un impacto medi\u00e1tico porque era sobre este boxeador que al final de los noventa todav\u00eda era un gran mito nacional: mucha gente lo hab\u00eda conocido, causaba mucho inter\u00e9s. \u00bfQui\u00e9n lo cubr\u00eda? La prensa deportiva. Entonces hab\u00eda un se\u00f1or que se llamaba Pedro Pavlovich \u2014no s\u00e9 si alguien se acuerda, un gigante de dos metros\u2014. Me acuerdo que, para el lanzamiento del libro, la Federaci\u00f3n de Boxeo hab\u00eda amenazado con llegar y pegarme.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-No era algo menor: era la Federaci\u00f3n de Boxeo.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Claro. Incluso algunos de los escritores se hab\u00edan organizado como para decir \u00abbueno, \u00bfa qui\u00e9n ponemos en la puerta?\u00bb. A Sk\u00e1rmeta, que era corpulento y dec\u00eda que sab\u00eda boxear. El lanzamiento mismo se paraliz\u00f3 por una se\u00f1ora que ven\u00eda llegando tarde. Los tipos de la tele que estaban ah\u00ed con Pavlovic, prendieron los focos, porque pensaron que se armaba la mocha. <strong>Al final del lanzamiento me entrevistaron y yo mirando para arriba a Pavlovich dici\u00e9ndole cosas como \u00abno, si mi novela es un homenaje a Arturo Godoy\u00bb. Cuando no: deb\u00ed haber dicho que era una novela, y aprendan a leer novelas. <\/strong>Eso lo que yo quer\u00eda decir, pero no dije. Tambi\u00e9n en la prensa se agarraron de algunos datos, diciendo que Godoy hab\u00eda torturado gente, porque hab\u00eda sido profesor de boxeo en Investigaciones, y sali\u00f3 por ah\u00ed que se rumor que la novela dec\u00eda tal cosa. La viuda de Godoy hab\u00eda o\u00eddo que en la novela se dec\u00eda que su marido era gay, porque hab\u00eda una escena en la que \u00e9l besaba a otro boxeador en el ring. Ella una vez llam\u00f3 a la radio y estaba llorando, o sea, me hicieron una encerrona en la radio Cooperativa, en la ma\u00f1ana, con todo Santiago escuchando. \u00ab\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 la viuda de Godoy!\u00bb. Y dije, chuuuuuu. La se\u00f1ora lloraba, no hac\u00eda otra cosa. Era un programa con Cecilia Rovaretti y otro gallo. Tiene que estar la grabaci\u00f3n de la se\u00f1ora llorando, diciendo \u00ab\u00a1Oye, este desgraciado, este infeliz! \u00a1Yo estoy muri\u00e9ndome del coraz\u00f3n, estoy en el hospital!\u00bb. Lo \u00fanico que le dije fue \u00abSe\u00f1ora, \u00bfusted ha le\u00eddo la novela?\u00bb. \u00abNo, nunca la voy a leer\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-Y eso, entonces, pas\u00f3 por unas dos l\u00edneas de la novela. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Claro, seguramente se lo contaron. Tambi\u00e9n el hijo de Godoy ten\u00eda sus juicios. La cosa es que eso me dio mucho, mucho en qu\u00e9 pensar, porque el sufrimiento de esa se\u00f1ora que lloraba en ese momento era real. Ella no estaba haci\u00e9ndose. La cuesti\u00f3n con el hijo es otra, tengo otro rollo. Pero la se\u00f1ora de Godoy en ese momento estaba sufriendo. <strong>Ese dolor suyo fue real y despu\u00e9s de eso pens\u00e9 mucho en qu\u00e9 estaba haciendo yo ah\u00ed con esa prestidigitaci\u00f3n entre ficci\u00f3n y realidad. Dec\u00eda, qu\u00e9 bonito, qu\u00e9 posmoderna la novela, y resulta que, para algunos, no ten\u00eda esa gracia.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me sirvi\u00f3 mucho esa reflexi\u00f3n para <em>La novela del coraz\u00f3n<\/em>, porque ah\u00ed hay tambi\u00e9n casos reales. Est\u00e1 la voz de Mar\u00eda Elena Pe\u00f1aloza, de alguna manera est\u00e1 presente tambi\u00e9n la historia de Nelson Orellana, dos chilenos que fueron sacrificados en aras del progreso nacional, siendo sujetos de experimentaci\u00f3n para una operaci\u00f3n que pod\u00eda o no tener \u00e9xito. <strong>Por eso para m\u00ed fue importante encontrar, identificar en qu\u00e9 momentos yo me tomaba el gran el atrevimiento de usar una primera persona<\/strong>. Para Godoy, hubo un par de veces donde us\u00e9 la primera persona. Una es la segunda pelea con Joe Louis, cuando Louis lo masacr\u00f3. Y eso est\u00e1 visto todo desde una primera persona casi irreal, con un lenguaje muy, muy, muy literario, desde la conciencia de alguien que est\u00e1 sufriendo mucho dolor f\u00edsico. El dolor es el tema de ese cap\u00edtulo. El otro momento en que uso la primera persona para hablar por Godoy es un momento en que \u00e9l hace una narraci\u00f3n falsa. \u00c9l cuenta un cuento que est\u00e1 basado en <em>El viejo y el mar<\/em>. Cuenta una historia de su infancia, sobre que salen con su hermanito a pescar, porque no ten\u00edan plata, no ten\u00edan qu\u00e9 comer; y salen y sacan un tremendo pescado y un tibur\u00f3n se lo empieza a comer. Eso hace como una especie de renarraci\u00f3n de <em>El viejo y el mar<\/em>. Esas son las dos \u00fanicas partes. Entonces, una, digamos, me la imaginaba con empat\u00eda por el tema del dolor, y la otra, simplemente era Godoy echando el pelo y narrando frente a unos periodistas norteamericanos que le creen todo. Y le creen todo porque nadie hab\u00eda le\u00eddo a Hemingway.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 la otra vuelta que dice, bueno, \u00bfc\u00f3mo hacemos para creer?, <strong>\u00bfcu\u00e1les son los par\u00e1metros para creer? <\/strong>En <em>La novela del coraz\u00f3n<\/em>, esa voz, esa primera persona, se la doy al final a Mar\u00eda Elena Pe\u00f1aloza, en la conclusi\u00f3n del libro. Ah\u00ed trato, justamente, de pensar \u00e9ticamente c\u00f3mo proyectar esa experiencia de haber sido alguien a quien le ponen un coraz\u00f3n en su momento. Ella dice ser la \u00fanica mujer en el mundo, que en ese momento dentro suyo tiene un coraz\u00f3n ajeno, y no sabe qu\u00e9 hacer con eso. Ella sigue so\u00f1ando en un futuro que no va a tener porque presiente que se va a morir luego, pero es incapaz de reprimir el deseo de vivir. Es parte, por supuesto, de la preocupaci\u00f3n que uno tiene cuando habla de casos donde la ficci\u00f3n se puede confundir o se funde en realidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-En la misma conversaci\u00f3n con Mansuy hablaste de que estabas pensando, en el coraz\u00f3n como una hipermet\u00e1fora, una met\u00e1fora general en que hab\u00eda otros juegos chicos. Y eso es algo que tambi\u00e9n te consult\u00e9 en nuestra conversaci\u00f3n por correo: \u00bfc\u00f3mo fue meterse en la palabra \u00abcoraz\u00f3n\u00bb que dispara para tantos lados? \u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Me da un poco de risa cuando lo pienso, porque en realidad <strong>la idea que yo ten\u00eda al estar escribiendo sobre el coraz\u00f3n era que ten\u00eda que v\u00e9rmelas con la met\u00e1fora del coraz\u00f3n, que est\u00e1 tan presente en cada momento y es lo m\u00e1s trillado que hay. Es la met\u00e1fora m\u00e1s manida de todas las met\u00e1foras.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Al final, me he forzado a recurrir a la met\u00e1fora para lograr esta visi\u00f3n global de los fragmentos narrados: que el libro mismo sea un coraz\u00f3n, que el libro mismo funcione de manera similar a c\u00f3mo funciona un coraz\u00f3n, con el traslado de ciertos materiales narrativos, que ser\u00edan la sangre hacia cierto lugar. Por eso est\u00e1 dividida entre s\u00edstole y di\u00e1stole, como si fuera un fuelle, esta bomba del coraz\u00f3n que est\u00e1 expulsando sangre para un lado, reciclando por el otro.<\/strong> <strong>Esa es para m\u00ed una idea de literatura que quiere reivindicar el poder que tiene una met\u00e1fora bien encontrada, esa parte del oficio de escribir, de c\u00f3mo encontrar la vuelta est\u00e9tica a un asunto<\/strong>. Yo creo que eso me permiti\u00f3 terminar la novela. Si no, no hubiera podido. Esta novela que iba a ser como antimetaf\u00f3rica, la tuve que terminar metaf\u00f3ricamente. Adem\u00e1s, ten\u00eda otro t\u00edtulo, pero tengo una buena editora: \u00ab\u00bfC\u00f3mo le dices t\u00fa cuando est\u00e1s pensando en la novela?\u00bb. \u00ab<em>La novela del coraz\u00f3n<\/em>\u00bb. \u00abTate\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>-\u00bfCu\u00e1l era el otro t\u00edtulo?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Entre nos, era un poco pretencioso. De eso tambi\u00e9n a uno lo salvan un segundo par de ojos que sepan un poco m\u00e1s. Estuve buscando mucho ep\u00edgrafes para las distintas partes. Gabriela Mistral tiene un verso maravilloso en que habla del coraz\u00f3n, de \u00abtu coraz\u00f3n, el fruto de veneno\u00bb. Era un t\u00edtulo un poco largo. Pero dije, bueno, <em>Muriendo por la dulce patria m\u00eda<\/em> tambi\u00e9n es largu\u00edsimo. Dec\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 no? Pero eso le hubiera restado est\u00e9ticamente, hubiera dado ciertas claves que no tienen por qu\u00e9 estar al principio en un t\u00edtulo y hubiera sido un marco medio enga\u00f1oso.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><em>-La novela del coraz\u00f3n<\/em><\/strong><strong> es un t\u00edtulo que abre m\u00e1s, que no le da la manito al lector.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Exactamente. Te abre a la posibilidad de muchas cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>-En ese mismo sentido, \u00bfcu\u00e1nto piensas al momento de escribir en un lector? <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para m\u00ed es s\u00faper difuso, porque reescribo mucho. Uso una aplicaci\u00f3n que permite guardar todas la versiones de un proyecto. De repente, por curiosidad, fui a ver cu\u00e1ntas versiones hab\u00eda de tal cap\u00edtulo. Habr\u00e1, qu\u00e9 s\u00e9 yo, unas veinte\u2026 treinta\u2026 \u00bfdoscientas?, \u00bfdoscientas veinte? O sea, hablamos de veinte a\u00f1os obsesivamente cambiando el principio de un cap\u00edtulo. De repente puede ser una coma o un cambio de ubicaci\u00f3n de un p\u00e1rrafo, pero constantemente. En ese momento uno piensa en uno mismo, dice, bueno, c\u00f3mo se ve mejor, c\u00f3mo funciona el ritmo. As\u00ed que, <strong>en general, no tengo esa preocupaci\u00f3n por el lector, sino por el ritmo narrativo.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Si alguien quisiera hacer la edici\u00f3n definitiva cr\u00edtica de <em>La novela del coraz\u00f3n<\/em>, estar\u00eda otros veinte a\u00f1os trabajando. La novela es un problema al traductor, es un problema para el editor, es un problema para todo el mundo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Claro. Y para los lectores tambi\u00e9n. Mar\u00eda Teresa C\u00e1rdenas, que dirigi\u00f3 el jurado, me dijo \u00abes verdad que es una novela dif\u00edcil\u00bb. Y varias personas me han dicho lo mismo. El otro d\u00eda Ver\u00f3nica Cort\u00ednez, que ense\u00f1a cine y literatura en la Universidad de California, le pregunt\u00f3 a un amigo m\u00edo que cu\u00e1ntos eran los que te hab\u00edan dicho que es una novela dif\u00edcil. Seis, siete, de diez. Esa dificultad est\u00e1 ah\u00ed, no planeada, pero dejada ah\u00ed como parte de lo que es, no m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>-Para cerrar, recogiendo ideas de m\u00e1s atr\u00e1s: esta novela funciona bajo cierta idea de literatura, con tus estrategias, en un contexto posmoderno, que lo tiramos un poco en talla. Pero en esta diversidad absoluta de est\u00e9ticas y en donde parece que todo pasa y nada queda, \u00bfc\u00f3mo funciona pol\u00edticamente una novela as\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Soy una persona que tiene posturas pol\u00edticas bien claras, con mis ideas bien definidas. Trato de no ser dogm\u00e1tico, pero tambi\u00e9n tengo una l\u00ednea, aspiraciones \u00e9ticas. Pero al momento de escribir, realmente para m\u00ed lo que m\u00e1s me sirve es hacer abstracci\u00f3n de eso, porque siento que si me pongo en una especie de proyecto de \u00abdar voz\u00bb \u2014que ya en s\u00ed es problem\u00e1tico la idea de dar voz\u2014 o de hacer alg\u00fan tipo de manifiesto, alguna declaraci\u00f3n que sea pol\u00edticamente obvia, o de incorporar teor\u00eda \u2014parte de mi pasado oscuro acad\u00e9mico en que uno tuvo que leer mucha, mucha teor\u00eda\u2014, la calidad literaria se resiente. <strong>La teor\u00eda y la conciencia de lo pol\u00edtico para m\u00ed es una bendici\u00f3n al momento de ser lector, pero al momento de escribir, lo dejo de lado, lo m\u00edo es un trance est\u00e9tico principalmente. Lo pol\u00edtico, si la escritura est\u00e1 bien hecha, se hace visible de mil maneras.<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de aqu\u00ed, el registro por escrito de casi una hora de ires y venires, s\u00edstoles y di\u00e1stoles, en torno a una novela que es un coraz\u00f3n y es varios. Una novela sobre \u00f3rganos que se extrav\u00edan, que pasan de mano en mano, de t\u00f3rax en t\u00f3rax, de visi\u00f3n en visi\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"author":449,"featured_media":16593,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[3636,98,3634,3635,3633],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-16594","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-ciudad-letrada","tag-diego-leiva","tag-entrevista","tag-la-novela-del-corazon","tag-laurel","tag-roberto-castillo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/449"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16594"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16594\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16594"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=16594"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=16594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}