{"id":16976,"date":"2025-02-25T12:51:19","date_gmt":"2025-02-25T12:51:19","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=16976"},"modified":"2025-02-26T14:44:02","modified_gmt":"2025-02-26T14:44:02","slug":"el-carnaval-carioca-como-afirmacion-de-vida-o-quien-necesita-dionisio-cuando-se-tiene-a-exu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/02\/25\/el-carnaval-carioca-como-afirmacion-de-vida-o-quien-necesita-dionisio-cuando-se-tiene-a-exu\/","title":{"rendered":"El carnaval carioca como afirmaci\u00f3n de vida o \u00bfqui\u00e9n necesita a Dionisio cuando se tiene a Ex\u00fa?"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>O samba genuinamente preto<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Fina flor, jardim do gueto<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Que exala o nosso afeto<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Me embala, \u00f4 M\u00e3e, no colo da saudade<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Pra fazer da identidade nosso livro aberto<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cUm defeito de cor\u201d, G.R.E.S. Portela, 2024<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Son casi las seis de la tarde de un caluroso s\u00e1bado de febrero en R\u00edo de Janeiro y camino sin prisa por los alrededores del barrio en donde antiguamente se encontraba la Pra\u00e7a Onze, considerada la cuna del samba carioca. Las calles de abrasador asfalto comienzan a pulsar con el ritmo fren\u00e9tico que antecede a un gran evento. Personas de todas las edades se bajan en masa de los destartalados trenes de cercan\u00edas que llegan a la Central do Brasil y de los microbuses que vienen desde la zona norte de la ciudad. Son cariocas que habitan ese R\u00edo que no est\u00e1 en las tarjetas postales, ese donde \u201c<em>n\u00e3o tem brisa, n\u00e3o tem verde-azuis <\/em>[\u2026] <em>n\u00e3o tem turistas, n\u00e3o sai fotos nas revistas<\/em>\u201d y donde andan desnudos por las quebradas los ex\u00fas; ese R\u00edo al que incluso Jes\u00fas, desde el Corcovado, da la espalda, como canta Chico Buarque en su canci\u00f3n \u201cSub\u00farbio\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A poco andar las calles se han transformado en un mercado improvisado. Los vendedores ambulantes est\u00e1n instalados con sus carritos de s\u00e1nguches de autoservicio y sus <em>cooler<\/em> de poliestireno con <em>cerveja est\u00fapidamente gelada<\/em>, que ofrecen a las personas que concurren maquilladas, con accesorios en el pelo, banderas y poleras de su escuela de samba, quienes aprovechan de saciar la sed y el hambre antes de una jornada que durar\u00e1 hasta pasada la medianoche. <strong>Es un s\u00e1bado m\u00e1s de ensayos t\u00e9cnicos gratuitos en el Samb\u00f3dromo Marqu\u00eas de Sapuca\u00ed, la catedral de la cultura popular carioca<\/strong>, levantado sobre los solares que quedaron abiertos luego de que en la d\u00e9cada de 1940 fuera destruida la plaza que funcionaba como uno de los puntos articuladores de la poblaci\u00f3n afrocarioca en el barrio popularmente conocido como Peque\u00f1a \u00c1frica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>No est\u00e1 tan equivocado quien dice que los ensayos t\u00e9cnicos son en realidad el verdadero desfile de las escuelas de samba<\/strong>. La excesiva comercializaci\u00f3n y pol\u00edtica medi\u00e1tica de la \u201cindustria\u201d del carnaval ha hecho que el valor de las entradas para los desfiles oficiales sea impagable para quien sobrevive con uno o dos sueldos m\u00ednimos, como la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n que atiborra las grader\u00edas cuando la noche empieza a caer sobre la ciudad, con mucho m\u00e1s entusiasmo y conciencia de lo que presenciar\u00e1n que cualquier gringo soso e insolado que vaya a ocupar esos mismos asientos algunos d\u00edas m\u00e1s tarde. <strong>Los ensayos son, adem\u00e1s, el momento en que cada escuela puede sentir el pulso de su <em>enredo<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y la conexi\u00f3n que este genera con su propia comunidad, que se adelanta al p\u00fablico m\u00e1s curioso al entrar al Samb\u00f3dromo para alcanzar los mejores lugares.<\/strong> Una vez dentro, el p\u00fablico m\u00e1s animado son justamente aquellos vestidos y fantaseados con los colores de su escuela, que colman las frisas que dan directo a la pasarela y que corean sambas memorables antes de la largada oficial. Esta vez son personas de las comunidades de Beija-Flor, de Nil\u00f3polis; Unidos de Vila Isabel, del barrio del mismo nombre; de la centenaria Portela, escuela de los suburbios de Madureira y Oswaldo Cruz; y de la Esta\u00e7\u00e3o Primeira de Mangueira, la escuela fundada, entre otros, por el compositor Cartola, uno de los mayores nombres del samba carioca.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>El carnaval, aunque parezca contradictorio, es un asunto serio. Un carioca que se presente como tal, siempre tendr\u00e1 en su coraz\u00f3n un equipo de f\u00fatbol y una escuela de samba cuyos colores defender\u00e1 f\u00e9rreamente<\/strong>. Estas instituciones, que son a la vez gremios recreativos y <em>quilombos<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[2]<\/a> urbanos, nacen en la primera mitad del siglo XX, en medio de la popularizaci\u00f3n del samba y del carnaval en todo el pa\u00eds, como una forma que la poblaci\u00f3n afrodescendiente encontr\u00f3 para institucionalizar sus pr\u00e1cticas de aquilombamiento y participar as\u00ed de la vida p\u00fablica de una ciudad (que en ese momento era capital) y de una rep\u00fablica que fue proyectada a partir de una idea de exclusi\u00f3n de los saberes y pr\u00e1cticas ajenos al Occidente colonial.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El Brasil como proyecto republicano (que para 1928, cuando se fund\u00f3 la primera escuela de samba, la Deixa Falar, ten\u00eda apenas 39 a\u00f1os de existencia), al igual que casi todas las rep\u00fablicas de nuestra regi\u00f3n, se fund\u00f3 sobre la base de una colonialidad<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[3]<\/a> que excluy\u00f3 a grandes porciones de la sociedad de derechos b\u00e1sicos de ciudadan\u00eda, a partir de una abusiva concentraci\u00f3n de renta y de la aniquilaci\u00f3n de cuerpos y saberes no-blancos. Basta ver los altos niveles de desigualdad social y c\u00f3mo el racismo contra negros e ind\u00edgenas es hasta el d\u00eda de hoy uno de sus mayores problemas estructurales. El Brasil que nac\u00eda luego de abolida la esclavitud y de la ca\u00edda del imperio<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[4]<\/a> prefiri\u00f3 levantar su proyecto republicano sobre la base de un sistema-mundo racista, patriarcal, capitalista y cristiano, a partir de la domesticaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas ajenas a Occidente, para intentar erigirse a imagen y semejanza de Europa y sus \u201cvalores\u201d. Ind\u00edgenas, negros y pobres fueron as\u00ed relegados a los m\u00e1rgenes de este proyecto y considerados objetos de la historia, no sujetos de la misma. Como si la historia se jugase solo en las grandes batallas y en los grandes salones neocl\u00e1sicos de esa Par\u00eds tropical, y no en la vida, saberes, trabajo y producci\u00f3n cultural de la poblaci\u00f3n marginalizada en los suburbios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Sin embargo, y como acostumbran a decir el historiador Luiz Ant\u00f4nio Simas y el pedagogo Luiz Rufino, si el proyecto republicano brasile\u00f1o se levant\u00f3 como un muro de exclusi\u00f3n, este nunca estuvo exento de <em>frestas<\/em> (grietas) provocadas por las pr\u00e1cticas de construcci\u00f3n de sentidos de vida de las poblaciones excluidas.<\/strong> Los pueblos subalternizadas por la colonizaci\u00f3n y la posterior colonialidad del proyecto republicano continu\u00f3 en todo momento asumiendo la credibilizaci\u00f3n de sus saberes y pr\u00e1cticas originarias, como un ejercicio de afirmaci\u00f3n de su existencia frente a la empresa de exclusi\u00f3n y aniquilaci\u00f3n de Occidente y las \u00e9lites occidentalizadas. <strong>Frente al peso colonial que opera igual que una plaga de mala suerte, provocando efectos de desencanto, como bien indica Rufino<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[5]<\/a>, las poblaciones que consiguieron sobrevivir a la aniquilaci\u00f3n occidental continuaron asumiendo que sus saberes son inmanentes a la vida y a las existencias en su diversidad, expres\u00e1ndose a trav\u00e9s de diversas <em>frestas<\/em>. El carnaval carioca es una de ellas, al igual que la capoeira, las diversas vertientes del samba, el jongo, el candombl\u00e9, entre muchas otras expresiones.<\/strong> No por nada la escuela de samba de Mangueira en su enredo de 2019, <em>Can\u00e7\u00e3o para ninar gente grande<\/em>, que procuraba contar la \u201c<em>hist\u00f3ria que a hist\u00f3ria n\u00e3o conta<\/em>\u201d, populariz\u00f3 a partir del desfile una bandera brasile\u00f1a que en lugar del lema \u201c<em>Ordem e progresso<\/em>\u201d dec\u00eda \u201c<em>\u00cdndios, negros e pobres<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mientras subo las escalinatas del sector seis, escucho a la multitud cantar ese memorable enredo cuando ya falta poco para comenzar:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Brasil, meu dengo<\/em><\/p>\n<p><em>A Mangueira chegou<\/em><\/p>\n<p><em>Com versos que o livro apagou<\/em><\/p>\n<p><em>Desde 1500<\/em><\/p>\n<p><em>Tem mais invas\u00e3o do que descobrimento<\/em><\/p>\n<p><em>Tem sangue retinto pisado<\/em><\/p>\n<p><em>Atr\u00e1s do her\u00f3i emoldurado<\/em><\/p>\n<p><em>Mulheres, tamoios, mulatos<\/em><\/p>\n<p><em>Eu quero um pa\u00eds que n\u00e3o est\u00e1 no retrato<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>*<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Brasil, mi amor<\/em><\/p>\n<p><em>Mangueira lleg\u00f3<\/em><\/p>\n<p><em>Con versos que el libro borr\u00f3<\/em><\/p>\n<p><em>Desde 1500<\/em><\/p>\n<p><em>Hay m\u00e1s invasi\u00f3n que descubrimiento <\/em><\/p>\n<p><em>Hay sangre negro pisada<\/em><\/p>\n<p><em>Atr\u00e1s del h\u00e9roe enmarcado<\/em><\/p>\n<p><em>Mujeres, tamoios, mulatos<\/em><\/p>\n<p><em>Yo quiero un pa\u00eds que no est\u00e1 en el retrato<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>El carnaval lleg\u00f3 a Brasil, a trav\u00e9s de R\u00edo de Janeiro, como una fiesta europea marcada por el calendario cristiano, bajo la forma de los <em>entrudos<\/em> gallegoportugueses muy presentes a finales del siglo XIX en la capital brasile\u00f1a;<\/strong> una forma juguetona de despedirse de los placeres de la carne con travesuras callejeras antes de la cuaresma. Sin embargo, las encrucijadas de este lado del Atl\u00e1ntico la llevaron a cruzarse con las pr\u00e1cticas de los diversos pueblos que habitan estas bandas, sobre todo con las musicalidades, espiritualidades, ritual\u00edsticas y cosmovisiones de las diversas di\u00e1sporas africanas presentes en R\u00edo de Janeiro, la ciudad-puerto que m\u00e1s recibi\u00f3 africanos esclavizados en las Am\u00e9ricas. Siendo as\u00ed, el carnaval europeo, al abrasilerarse, se africaniz\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n afrodescendiente, con el auge del samba a principios del siglo XX, cultivado por ella en los cerros y suburbios para, posteriormente, organizarse en cordones, ranchos y blocos carnavalescos, vio en la fundaci\u00f3n de escuelas de samba un camino de afirmaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas y saberes ancestrales que lograron escapar al proyecto colonial de desencanto. Los cuerpos domesticados por el Estado encontraron una posibilidad de dejar de ser objetos de la historia para ser sujetos de la misma a trav\u00e9s de la carnavalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El carnaval, como una fiesta europea africanizada en los m\u00e1rgenes de la bah\u00eda de Guanabara y como un periodo de desenfreno justo antes del mi\u00e9rcoles de ceniza, hizo de R\u00edo de Janeiro una ciudad que a partir de ese cruzamiento sacraliz\u00f3 lo profano y profan\u00f3 lo sagrado en el mejor sentido posible, hasta los d\u00edas de hoy. <strong>En el carnaval los l\u00edmites impuestos por la raz\u00f3n colonial son superados; pues en las <em>frestas<\/em> carnavalescas no existe inicio ni final, apenas inicio, medio e inicio nuevamente; en ellas el plano cartesiano es substituido por una encrucijada; no existe preponderancia de la mente por sobre el cuerpo, sino que mente y cuerpo se funden en una sola expresi\u00f3n; y el <em>saber<\/em> pierde terreno para dejar el campo abierto al <em>ser<\/em>. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esa anulaci\u00f3n de los l\u00edmites como contrapunto a la estabilidad racional podr\u00eda asimilarse a la dualidad entre Apolo y Dionisio del mundo occidental. Sin embargo, para quien tiene a Oxal\u00e1 y Ex\u00fa conviviendo permanentemente en las encrucijadas de este lado del Atl\u00e1ntico y, sobre todo, en el suburbio carioca, es completamente innecesario hacer que estas divinidades griegas se trasladen a tan lejanos parajes para explicar lo que aqu\u00ed acontece. Por lo dem\u00e1s, entre los intelectuales que abundan en los cuerpos acad\u00e9micos de las europeizantes universidades latinoamericanas existe la rebuscada tendencia a considerar nuestros territorios como un campo de experimentaciones que necesita ser validado por un marco te\u00f3rico occidental. No es nuestro caso. Por tanto, \u00a1Apolo y Dionisio, aqu\u00ed son bienvenidos, pero como espectadores! A\u00fan hay lugar para ustedes en las grader\u00edas. Los veo desde aqu\u00ed, all\u00e1 arriba, en la \u00faltima fila.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ubicar a nuestros invitados en sus asientos, pienso en c\u00f3mo <strong>las escuelas de samba son verdaderos quilombos urbanos, articuladores de pr\u00e1cticas y saberes ancestrales africanos con un sentido comunitario.<\/strong> Siendo as\u00ed, <strong>la cosmovisi\u00f3n de las herencias nag\u00f3 y, sobre todo, bant\u00fa presentes en R\u00edo de Janeiro son el marco te\u00f3rico posible para comprender su din\u00e1mica y sentido<\/strong><strong>. <\/strong>El Cais do Valongo de la capital carioca fue el puerto que m\u00e1s recibi\u00f3 africanos esclavizados en las Am\u00e9ricas, por tanto, R\u00edo de Janeiro es una de las ciudades m\u00e1s negras de todo el continente. La mayor parte de esos esclavizados proven\u00edan de pueblos bant\u00fa del \u00c1frica central (actual Congo-Angola), as\u00ed como de pueblos nag\u00f3 del \u00c1frica occidental. Para ambas culturas trasplantadas por la fuerza a Am\u00e9rica, es posible explicar el mundo y todas sus manifestaciones, incluyendo el carnaval, a partir de las energ\u00edas presentes en nuestra Tierra, las cuales se expresan en determinados rangos c\u00f3smicos bajo forma divina. Para los pueblos nag\u00f3 estas fuerzas son denominadas orix\u00e1s y para los pueblos bant\u00fa <em>inkisse<\/em>. Oxal\u00e1 y Ex\u00fa son dos de estas divinidades con un papel fundamental en la creaci\u00f3n del mundo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[6]<\/a>. Sin embargo, estos orix\u00e1s exigen una lectura que vaya m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la religi\u00f3n. Encapsularlos en este campo, ser\u00eda actuar a partir de un plano cartesiano demasiado arrogante e insuficiente para comprender su alcance.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para ellos los portones de la Marqu\u00eas de Sapuca\u00ed est\u00e1n abiertos de par en par, pues son los protagonistas de la fiesta. Oxal\u00e1 es la fuerza creadora de todas las otras fuerzas naturales, por tanto, es considerado el padre de todos los dem\u00e1s orix\u00e1s y un estado arm\u00f3nico de paz, inamovilidad y autosuficiencia. Por el contrario, Ex\u00fa es el principio mismo del movimiento y, en consecuencia, de la comunicaci\u00f3n, aquel sin el cual Oxal\u00e1 no habr\u00eda podido crear el mundo. En ese sentido, Ex\u00fa es la creaci\u00f3n incesante, la propia vivacidad presente en todas las cosas. Legb\u00e1 en el vod\u00fa de los pueblos fon, Elegu\u00e1 en la santer\u00eda cubana, Pambu Njila para los pueblos bant\u00fa, es inusitado, transmutador, inacabado, inaprehensible y subversivo. Ex\u00fa es la boca que todo come, aquel que ayer acert\u00f3 en un p\u00e1jaro con la piedra que lanz\u00f3 hoy, aquel que naci\u00f3 antes que su propia madre, due\u00f1o y se\u00f1or de los caminos y del mercado, el esp\u00edritu mismo de los intercambios y las transacciones. Ex\u00fa habita en la encrucijada, m\u00e1xima filos\u00f3fica (s\u00ed, filos\u00f3fica, porque si alguien me replicase que si acaso la filosof\u00eda no tiene origen en Grecia, responder\u00eda que s\u00ed, la griega) que desaf\u00eda el plano cartesiano de la raz\u00f3n occidental, mostrando, no sin v\u00e9rtigo, que no existe apenas X o Y, sino que innumerables posibilidades de ser; diversos caminos que se cruzan entre s\u00ed como el propio devenir, en forma de rasura al mismo tiempo que como catalizaci\u00f3n. Por ello su herramienta es un tridente, una simbolog\u00eda que desaf\u00eda cualquier absolutismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Uno de los poemas de la creaci\u00f3n cuenta que, cierta vez, Ex\u00fa fue desafiado a escoger entre dos calabazas cu\u00e1l de ellas llevar\u00eda al mercado. Una conten\u00eda remedio, la otra veneno. Entonces, Ex\u00fa pidi\u00f3 una tercera calabaza, en donde mezcl\u00f3 el contenido de las otras dos, la agit\u00f3 bien y desde aquel d\u00eda el remedio puede ser veneno y el veneno remedio. Por todo ello, Ex\u00fa caus\u00f3 un miedo inusitado en los colonizadores europeos en \u00c1frica y contin\u00faa provoc\u00e1ndolo tambi\u00e9n en las sociedades occidentales modernas de las Am\u00e9ricas. En tanto que principio del movimiento y de la vivacidad, fue relegado al campo del pecado, del descontrol y del peligro. Acab\u00f3 siendo caracterizado por la l\u00f3gica colonial como el diablo cristiano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de eso, <strong>Ex\u00fa se asent\u00f3 con toda la fuerza de su dinamismo en las macumbas cariocas muy presentes en el suburbio de la ciudad. All\u00ed donde los descendientes de esclavizados pudieron construir morada, all\u00ed donde el poder institucional los releg\u00f3. Es ah\u00ed en donde Ex\u00fa se alimenta y habla con todas las palabras al mismo tiempo.<\/strong> En las encrucijadas suburbanas, ense\u00f1a que el conocimiento no es apenas una abstracci\u00f3n, como lo es en el mundo occidental, sino que es un fen\u00f3meno que se asienta en los cuerpos. Oxal\u00e1 no habr\u00eda podido crear los cuerpos del mundo sin el movimiento que Ex\u00fa providencia. De hecho, es por eso que es \u00e9l quien posibilita la comunicaci\u00f3n entre el mundo divino y el terreno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para la raz\u00f3n occidental los cuerpos negros trasladados forzosamente a las Am\u00e9ricas fueron cuerpos animalizados, cosificados como mercanc\u00eda. Se consider\u00f3 que su \u00fanica posibilidad de ser estaba reducida a impulsos primitivos por medio de la subordinaci\u00f3n, la infantilizaci\u00f3n y la hipersexualizaci\u00f3n. <strong>Sin embargo, esos mismos cuerpos que lograron sobrevivir a la m\u00e1quina de moler gente occidental (parafraseando al antrop\u00f3logo Darcy Ribeiro), lo hicieron gracias al principio del movimiento y de las infinitas e inacabadas posibilidades de ser.<\/strong> Esos cuerpos hoy en d\u00eda bailan, regatean, hacen fintas, encantan, crean, fingen e inventan, tal cual Ex\u00fa ense\u00f1a. Esos cuerpos son la propia raz\u00f3n. <strong>Esos cuerpos que encarnan el \u00c1frica en Am\u00e9rica hoy en d\u00eda <em>carnavalizan<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Como indica el historiador Luiz Ant\u00f4nio Simas, si toda di\u00e1spora forzada significa la aniquilaci\u00f3n de cuerpos y saberes de pueblos subalternizados para imponer una raz\u00f3n un\u00edvoca, entonces toda cultura diasp\u00f3rica desarrollada por quienes lograron sobrevivir a esa violencia es, consecuentemente, una cultura de reconstrucci\u00f3n de lazos sociales y de reafirmaci\u00f3n de saberes ancestrales en el nuevo territorio, como una forma de reinventar la vida. Es este el sentido del surgimiento de las escuelas de samba.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La ancestralidad africana articula la existencia y el devenir de una escuela de samba, poniendo a disposici\u00f3n un espacio (sus sedes y la pasarela), una tecnolog\u00eda (el samba) y un proceder (las sociabilidades comunitarias) para la reinvenci\u00f3n de la vida por parte de toda la comunidad suburbana en torno a ella. No hay escuela de samba sin sentido comunitario. Es \u00fanicamente en los barrios del suburbio carioca con una fuerte articulaci\u00f3n comunitaria en donde las escuelas consiguen sustentarse. Justamente por ello es que, como indica Simas, las escuelas que permanecen en el tiempo son las que desfilan porque existen, y no las que existen porque desfilan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Mientras anochece observo desde las grader\u00edas del Samb\u00f3dromo a la comunidad de la escuela de samba de Portela cantar sambas enredos inolvidables para calentar el ambiente, y recuerdo el de 2022, \u201cIgi Os\u00e8 \u2013 Baob\u00e1\u201d, que versaba:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Quem tenta acorrentar um sentimento<\/em><\/p>\n<p><em>Esquece que ser livre \u00e9 fundamento<\/em><\/p>\n<p><em>Matiz suburbano, heran\u00e7a de preto<\/em><\/p>\n<p><em>Coragem no medo!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Meu povo \u00e9 resist\u00eancia feito um n\u00f3<\/em><\/p>\n<p><em>Na madeira do cajado de Oxal\u00e1<\/em><\/p>\n<p><em>For\u00e7a africana, vem nos orgulhar<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>*<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Quien intenta encadenar un sentimiento<\/em><\/p>\n<p><em>Olvida que ser libre es fundamento<\/em><\/p>\n<p><em>Matiz suburbano, herencia de negro<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Coraje en el miedo!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Mi pueblo es resistencia<\/em><\/p>\n<p><em>Hecho un \u201cnudo de madera\u201d del bast\u00f3n de Oxal\u00e1<\/em><\/p>\n<p><em>La fuerza africana viene a enorgullecernos<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed como la comunidad de una escuela de samba que afirma la vida frente a las violencias de una ciudad y una historia oficial que los excluye tiene en la pasarela del Samb\u00f3dromo Marqu\u00eas de Sapuca\u00ed su suelo firme, es en el principio exu\u00edstico del movimiento y el dinamismo que tienen lugar las tecnolog\u00edas negras de la musicalidad y el desfile carnavalesco. <strong>Para quienes practican estos saberes ancestrales, su filosof\u00eda se expresa a trav\u00e9s de la corporeidad.<\/strong> Es a trav\u00e9s del cuerpo que la ancestralidad habla, juega, pulsa, seduce, encanta, asusta a los occidentalizados y ocupa el espacio vac\u00edo \u2013olvidado por descuido, incompetencia y\/o limitaci\u00f3n de la colonialidad de la modernidad occidental\u2013 con la astucia de Ex\u00fa expresada en la gracia de su toque de tambor, su drible y su <em>samba no p\u00e9<\/em>. En la Sapuca\u00ed, mente, cuerpo y tambor son uno solo, gracias a Ex\u00fa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cuando la noche call\u00f3 por completo sobre R\u00edo de Janeiro, el Samb\u00f3dromo se ilumin\u00f3 y comenzaron los primeros toques de tambor de la bater\u00eda de la Beija-Flor, la primera escuela a desfilar. Quien estaba sentado se levant\u00f3 y los tambores invitaron a unirse a aquella comuni\u00f3n percusiva, comandada por el tambor conocido como <em>surdo de terceira<\/em>, aquel que percute ocupando el vac\u00edo sonoro dejado por la marcaci\u00f3n del comp\u00e1s. En ese vac\u00edo el samba es posible, pues es en esa <em>fresta<\/em> que el tambor protagonista inventa, <em>ginga<\/em> e invita a unirse al movimiento, tal cual ense\u00f1a Ex\u00fa (no es casual que el se\u00f1or de la tercera calabaza tenga un tridente como herramienta). De la misma forma que lo hace el propio carnaval africanizado en medio de los l\u00edmites impuestos por la modernidad occidental.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con el <em>surdo de terceira<\/em> redoblando, Ex\u00fa se hizo presente en las <em>bossas <\/em>de la bater\u00eda, al mismo tiempo que sub\u00eda por las grader\u00edas susurrando al o\u00eddo de obreros, macumbeiros, oficinistas, profesores, empleadas dom\u00e9sticas, operadores de caja, artistas y enfermeras del suburbio carioca que comenzaba aquel momento del a\u00f1o en que eran ellos los protagonistas, como sujetos de su propia historia, para afirmar la vida tantas veces abatida durante el resto del a\u00f1o, el momento en el cual reencantar\u00e1n sus existencias, para dejar de cargar, al menos por unos d\u00edas, el fardo del utilitarismo occidental. El se\u00f1or de los caminos invit\u00f3 a Apolo y Dionisio, sentados en la \u00faltima fila, a levantarse y unirse a la fiesta, pero no pudo evitar lanzar una estridente carcajada al ver que eran incapaces de sambar, de tanto miedo y desconcierto, mientras en las afueras del samb\u00f3dromo agit\u00f3 el comercio ambulante y posibilit\u00f3 los encuentros de los desencontrados, a la vez que en la pasarela comand\u00f3 la evoluci\u00f3n de los componentes, hizo ondear con gracia el pabell\u00f3n de cada una de las escuelas junto con la danza \u2013incomparable en belleza\u2013 de las parejas de <em>porta-bandeiras<\/em> y cataliz\u00f3 el giro en sentido antihorario del ala de bahianas, como diciendo que era hora de volverse sobre nuestra ancestralidad, que era tiempo de volver al origen.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Eso me record\u00f3 que cierta vez, en una entrevista, le preguntaron a Cartola por su origen. El entrevistador quer\u00eda saber sobre el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de su familia y si a trav\u00e9s de una cronolog\u00eda \u00e9l ten\u00eda conciencia de qu\u00e9 lugar de \u00c1frica eran sus ancestros. Una pregunta que para quien participa de la historia oficial podr\u00eda ser f\u00e1cil de responder \u2013pues puede recurrir a documentos institucionales que le den pista sobre su origen familiar\u2013 para un brasile\u00f1o afrodescendiente es todo lo contrario, ya que el proyecto republicano de Brasil, apenas dos a\u00f1os despu\u00e9s de abolida la esclavitud, mand\u00f3 destruir todos los documentos relativos al comercio esclavista, siendo extremamente dif\u00edcil en la actualidad saber si sus ancestros son de Angola, Mozambique, de la Costa da Mina o de cualquier otro lugar de \u00c1frica. Pues bien, Cartola, con una seguridad y una convicci\u00f3n absoluta respondi\u00f3 al entrevistador: \u00abYo vengo de Mangueira\u00bb.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> T\u00e9rmino utilizado para hacer referencia al asunto o tema que la escuela de samba va a desarrollar en su desfile, a trav\u00e9s de su composici\u00f3n, alegor\u00edas y fantas\u00edas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[2]<\/a> Palabra con origen en el quimbundo <em>kilombo<\/em>, que significa aldea, campamento. En Brasil, a partir de la di\u00e1spora africana forzada, se conoce como <em>quilombo<\/em> al poblado o peque\u00f1o escondite, generalmente rural, habitado por antiguos esclavos fugitivos y sus descendientes, y que con el paso del tiempo se transformaron en reductos con tradiciones y pr\u00e1cticas culturales propias. Hoy en d\u00eda, los <em>quilombos<\/em> urbanos son territorios en donde se practican y preservan los saberes ancestrales africanos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[3]<\/a> Entendemos la colonialidad de la misma forma en que lo indica la acad\u00e9mica brasile\u00f1a B\u00e1rbara Carine, esto eso, como \u201cun concepto que remite a un padr\u00f3n subjetivo de rebajamiento existencial de los pueblos considerados \u2018colonizados\u2019, frente a los pueblos autodesignados \u2018colonizadores\u2019\u201d (CARINE, B\u00e1rbara [2023]. <em>Como ser um educador antirracista<\/em>. Planeta, p. 25). Es decir, un sistema de pensamiento nacido con la colonizaci\u00f3n, pero que se perpet\u00faa en nuestros pa\u00edses incluso luego del fin de esta.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[4]<\/a> Brasil fue imperio antes de ser rep\u00fablica. Luego de la independencia de Portugal en 1822, se instaura un r\u00e9gimen imperial que dur\u00f3 hasta 1889.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[5]<\/a> Ver: RUFINO, Luiz (2019). <em>Pedagogia das encruzilhadas<\/em>. M\u00f3rula Editorial.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[6]<\/a> Preferimos nombrar a estas divinidades con sus nombres yoruba por ser m\u00e1s conocidos y para que, as\u00ed, los lectores interesados puedan encontrar referencias m\u00e1s f\u00e1cilmente. Sin embargo, es importante destacar que en R\u00edo de Janeiro estos se presentaron m\u00e1s fuertemente con sus nombres bant\u00fa: Lemb\u00e1 (Oxal\u00e1 en su cualidad jovial), Gangaiumbanda (Oxal\u00e1 en su cualidad envejecida) y Pambu Njila o Kuxicaman (Ex\u00fa).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el carnaval los l\u00edmites impuestos por la raz\u00f3n colonial son superados; pues en las frestas carnavalescas no existe inicio ni final, apenas inicio, medio e inicio nuevamente; en ellas el plano cartesiano es substituido por una encrucijada; no existe preponderancia de la mente por sobre el cuerpo, sino que mente y cuerpo se funden en una sola expresi\u00f3n; y el saber pierde terreno para dejar el campo abierto al ser. <\/p>\n","protected":false},"author":473,"featured_media":16974,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23,15],"tags":[3701,3702,3703,1409],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-16976","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","category-piel-negra-mascaras-blancas","tag-carnaval-de-rio","tag-cristian-jimenez-plaza","tag-enxu","tag-historia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/473"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16976\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16974"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16976"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=16976"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=16976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}