{"id":17242,"date":"2025-04-03T03:05:12","date_gmt":"2025-04-03T03:05:12","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=17242"},"modified":"2025-05-08T20:43:48","modified_gmt":"2025-05-08T20:43:48","slug":"adelanto-todo-lo-que-tenias-que-hacer-mujeres-ayudistas-en-la-dictadura-de-pinochet-de-tomas-garcia-alvarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/04\/03\/adelanto-todo-lo-que-tenias-que-hacer-mujeres-ayudistas-en-la-dictadura-de-pinochet-de-tomas-garcia-alvarez\/","title":{"rendered":"[ADELANTO] Todo lo que ten\u00edas que hacer. Mujeres ayudistas en la dictadura de Pinochet de Tom\u00e1s Garc\u00eda \u00c1lvarez"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El libro del periodista Tom\u00e1s Garc\u00eda -publicado por Alquimia Ediciones- recupera las voces de las mujeres que arriesgaron sus vidas para ayudar, proteger y resistir con valent\u00eda en la lucha contra la dictadura c\u00edvico-militar de Pinochet. Sus testimonios revelan no solo el coraje en medio de la oscuridad, sino tambi\u00e9n la solidaridad y el amor por la vida.<\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Supe de ellas a\u00f1os atr\u00e1s. A trav\u00e9s de terceras personas que las evocaban sin decir sus nombres.<\/strong> No los recordaban o los hab\u00edan borrado de sus cabezas a la fuerza. <strong>Eran otros y otras las protagonistas de las historias que solemos leer sobre ese oscuro periodo dictatorial. Ellas no. Ayudistas las llamaban.<\/strong> Cumpl\u00edan tareas de colaboraci\u00f3n con los perseguidos y perseguidas de los partidos de izquierda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por esos d\u00edas, en 2018, <a href=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2020\/11\/11\/sobre-el-negro-palma-retorno-desde-el-punto-de-fuga-nuevo-libro-del-periodista-tomas-garcia\/\">rastreaba la historia de Ricardo Palma Salamanca<\/a>, ex miembro del Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez, y me toc\u00f3 entrevistar largamente a personas que hab\u00edan sido parte de su vida. En algunas de ellas, saltaron sus identidades. Chapas, pseud\u00f3nimos, nunca sus nombres reales y aunque as\u00ed hubiera sido, nada las defin\u00eda mejor que sus propias acciones. Sus experiencias vitales, sus sentires, su arrojo abnegado. Miedos que al parecer hab\u00edan guardado debajo de la cama cuando hac\u00edan lo que hac\u00edan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Sus sombras quedaron en mi cabeza. \u00bfQui\u00e9nes eran? \u00bfQui\u00e9nes son? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n? Me pregunt\u00e9 varias veces. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Conoc\u00ed a una mujer mientras reporteaba para ese libro. Me dijeron que hab\u00eda colaborado en el rescate en helic\u00f3ptero de la C\u00e1rcel de Alta Seguridad, en 1996, y guardado a los cuatro frentistas fugados en una casa del litoral, antes de salir del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La contact\u00e9. Nos encontramos y comenc\u00e9 la entrevista con preguntas sobre su experiencia y participaci\u00f3n pol\u00edtica. Pero yo quer\u00eda saber otra cosa, si es que era ella la que hab\u00eda escondido a los cuatro rescatados. Despu\u00e9s de una hora le lanc\u00e9 la pregunta media disfrazada, bordeando la conversaci\u00f3n que se hab\u00eda vuelto cercana. Sonri\u00f3 inc\u00f3moda como si se hubiera visto atrapada. Trat\u00f3 de evadir la pregunta e insist\u00ed sin presionar hasta que me dijo:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u2014Pero no fue para esa fuga.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me desilusion\u00e9 un poco. Su testimonio no me servir\u00eda para reconstruir ese pasaje de la historia de Palma Salamanca. Llegu\u00e9 a ella a trav\u00e9s de un dato equivocado, pero guard\u00e9 el audio de la entrevista en mi computador por si alg\u00fan d\u00eda quer\u00eda escucharla. Hab\u00eda hecho otras cosas tanto o m\u00e1s importantes en la dictadura.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una tarde de noviembre de 2022, sentado en un cine al aire libre vi la pel\u00edcula 1976, de la directora Manuela Martelli. Era su \u00f3pera prima. Las im\u00e1genes aparecieron y entonces escrib\u00ed luego para un medio de comunicaci\u00f3n lo siguiente: \u201cVestimentas impecables, autos y casas en la playa, todo lo que habla de una vida de privilegios, se ve trastocado cuando la protagonista acepta hacerle un favor a un sacerdote amigo. En sus manos cae la sobrevivencia de un supuesto delincuente llamado El\u00edas. Un antisocial que apenas se mueve producto de una herida de bala en su pierna. Esta es la primera estaci\u00f3n de un largo recorrido en tren. Parada all\u00ed, Carmen elige volver a cuidar, contraviniendo su deseo de abandonar la crianza. Pudiendo negarse a atravesar el t\u00fanel, ella misma reconocer\u00e1 cu\u00e1nto peso puede tener el instinto m\u00e1s all\u00e1 de las concepciones sociales. En esa b\u00fasqueda personal no caben las valoraciones morales, Carmen, quiz\u00e1s, est\u00e1 haciendo lo que cree que debe hacer\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Esa tarde me di vueltas en la silla, mis piernas se con trajeron. Sent\u00ed esa energ\u00eda que inflama el est\u00f3mago, llega a la garganta y conmueve el pecho hasta inquietar el cuerpo completo. Quer\u00eda pararme impulsivamente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Una mujer abri\u00f3 la palabra en un conversatorio despu\u00e9s de la pel\u00edcula y llor\u00f3. Cont\u00f3 la historia de su madre. Dijo que ella hab\u00eda vivido algo similar. Sent\u00ed la necesidad de correr, no queriendo escapar, al contrario. Quer\u00eda buscarlas. Quer\u00eda escribir. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Entonces me acord\u00e9 de la entrevista de 2018.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>D\u00edas despu\u00e9s, fui a la grabaci\u00f3n en mi computador y me puse los aud\u00edfonos. La transcrib\u00ed con la nostalgia que provoca leer una carta antigua hallada por casualidad en un caj\u00f3n. Y lo confirm\u00e9: esa mujer era como Carmen, pero ten\u00eda huesos y carne. No era de ficci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me propuse encontrarlas. Hallar los ovillos de lana, identificar la punta y tirar de ellos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y no voy a mentir. Muchas veces antes de partir me cuestion\u00e9 si yo, una persona homosexual que se identifica como var\u00f3n, pod\u00eda escribir estas historias. Me sent\u00eda ultrajando experiencias que no me correspond\u00eda contar. Que no era mi tarea ni mi lugar. Pero luego de conversaciones con amigas, familia, compa\u00f1eras de trabajo, me convenc\u00ed de que alguien ten\u00eda que hacerlo. \u00bfPor qu\u00e9 esperar?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fui llegando a ellas por medio de datos. Entrevist\u00e9 a mujeres que luego no terminaron formando parte de este libro, pero que me llevaron a otras mujeres y luego a otras. Como si fuera una cadena, tal como fui entendiendo que se ejecutaban sus tareas durante la dictadura, siendo parte de un tremendo engranaje de supervivencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Luego de diversos encuentros, comprend\u00ed m\u00e1s claramente el enorme valor de las mujeres ayudistas. Aquellas que, sin abandonar sus tareas en el hogar, siendo madres, abuelas, cuidando a familiares, trabajando diariamente, se dispusieron para salvaguardar la vida de miles de personas que eran perseguidas por el r\u00e9gimen de Pinochet<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A medida que registraba detalles de sus acciones, ve\u00eda pasar sus vidas frente a m\u00ed. Y cualquier persona amante de las historias, mucho m\u00e1s las y los periodistas, sabemos que cuando eso ocurre sin forzarlo hay una historia que merece ser contada. En mi cabeza se reconstruyeron las escenas, como si al cerrar los ojos pudiera ver una pel\u00edcula. Por ese motivo en esta narraci\u00f3n hay pasado y presente conjugados, abraz\u00e1ndose y dialogando en un mismo p\u00e1rrafo. Solo as\u00ed, jugando con el tiempo, pude representar la potencia, la energ\u00eda, la porosidad de sus relatos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sabr\u00e1n comprender tambi\u00e9n historiadoras, historiadores y militantes \u2014que lo fueron o lo siguen siendo\u2014 que, en este libro, tal vez, el t\u00e9rmino \u201cayudistas\u201d se ha deformado. Pero es la misma investigaci\u00f3n la que permite entregarle una multiplicidad de formas a este t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entend\u00ed que no hay una \u00fanica manera de ser ayudista.<\/strong> Entend\u00ed m\u00e1s profundamente que el t\u00e9rmino ya es injusto. Algunas mujeres me hicieron ver que \u201cayudar\u201d es una labor secundaria. Y que, claro, en los engranajes las piezas no son iguales, pero todas son fundamentales para echar a andar un mecanismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n compartieron conmigo sus reflexiones sobre el peligro, uno que consideran no se ha ido del todo. Por esta raz\u00f3n, y a petici\u00f3n de un par de ellas, algunos nombres han sido cambiados para proteger sus identidades y las de otras personas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Las mujeres ayudistas fueron \u2014siguen siendo\u2014 la segunda y la primera l\u00ednea. El refugio, la contenci\u00f3n, la puerta para seguir viviendo. Sin ellas los listados de detenidas, secuestrados, desaparecidas y asesinados podr\u00edan ser todav\u00eda m\u00e1s largos.<\/strong> Ayudistas, colaboradoras, mujeres resistentes, como sea mejor llamarlas \u2013todav\u00eda no lo tengo muy claro\u2013 eran, sin saberlo, sin nombrarse, un nuevo respiro. Estaban. Hac\u00edan. Bordeaban el peligro y, envueltas en los velos de las cortinas m\u00e1s oscuras, atravesaban las ventanas para ver del otro lado algo de luz y devolverle uno de sus rayos a los perseguidos y las perseguidas.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Todo lo que ten\u00edas que hacer<\/em> es el mandato, pero tambi\u00e9n la opci\u00f3n. Es el deber y la voluntad personal caminando entrelazadas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">***<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tom\u00e1s Garc\u00eda \u00c1lvarez (Santiago, 1995). Es periodista y durante su carrera ha escrito para distintos medios de comunicaci\u00f3n sobre memoria hist\u00f3rica y derechos humanos. Es tambi\u00e9n autor del libro El Negro Palma. Retorno desde el punto de Fuga (Ceibo Ediciones, 2020), y cofundador de la <strong><a href=\"https:\/\/revistaefecto.cl\/\">revista digital Efecto (revistaefecto.cl).<\/a><\/strong> En 2024 obtuvo la beca de creaci\u00f3n literaria del Fondo del Libro y la Lectura.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[Tom\u00e1s fue practicante de La Raza C\u00f3mica]<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro del periodista Tom\u00e1s Garc\u00eda recupera las voces de las mujeres que arriesgaron sus vidas para ayudar, proteger y resistir con valent\u00eda en la lucha contra la dictadura c\u00edvico-militar de Pinochet. 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