{"id":17354,"date":"2025-04-19T02:28:00","date_gmt":"2025-04-19T02:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=17354"},"modified":"2025-04-19T02:28:00","modified_gmt":"2025-04-19T02:28:00","slug":"lenguaje-para-la-inclusion-una-experiencia-de-talleres-de-espanol-con-vecinos-haitianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/04\/19\/lenguaje-para-la-inclusion-una-experiencia-de-talleres-de-espanol-con-vecinos-haitianos\/","title":{"rendered":"\u00abLenguaje para la inclusi\u00f3n\u00bb: una experiencia de talleres de espa\u00f1ol con vecinos haitianos"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p><b>Hace ocho a\u00f1os, entre 2017 y 2018, naci\u00f3 el proyecto \u201cLenguaje para la inclusi\u00f3n: talleres de espa\u00f1ol para vecinos migrantes\u201d, impulsado por la agrupaci\u00f3n Teatro Ni\u00f1o Proletario<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">gracias al Fondo de Fortalecimiento de las Organizaciones de Inter\u00e9s P\u00fablico del Ministerio Secretar\u00eda General de Gobierno de Chile.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un equipo compuesto por Katha Eitner, Cristian Flores, Camila Espic, Stephan Eitner, Emmanuel Pierre Louis, Ralph Jean Baptiste, David Agurto e Isabel Poblete llev\u00f3 a cabo una serie de talleres de espa\u00f1ol para vecinos haitianos en la Biblioteca Pablo Neruda de Independencia y en el Centro Social Pedro Mariqueo, en la poblaci\u00f3n La Victoria de Pedro Aguirre Cerda.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Como parte de esta experiencia, el periodista Germ\u00e1n Gautier escribi\u00f3 una cr\u00f3nica para documentar el proceso. Sin embargo, por razones que quedaron en suspenso, el texto nunca lleg\u00f3 a publicarse. Hoy, ocho a\u00f1os despu\u00e9s, volvemos a encontrarnos con sus palabras y creemos que su difusi\u00f3n es necesaria.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> No solo para dar cuenta del proyecto, sino porque, en un escenario migratorio en constante transformaci\u00f3n, donde persisten el racismo y la exclusi\u00f3n, sus reflexiones siguen vigentes. Con su publicaci\u00f3n, buscamos aportar a la discusi\u00f3n sobre las brechas ling\u00fc\u00edsticas y los desaf\u00edos de la migraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es importante recalcar que, en estos ocho a\u00f1os, mucha agua ha corrido bajo el puente. <\/span><b>La creaci\u00f3n del Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG) en mayo de 2021, como parte de la nueva Ley de Migraci\u00f3n promulgada un mes antes, marc\u00f3 un giro en el marco normativo. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">En paralelo, el pa\u00eds ha atravesado cambios de gobierno, un proceso constitucional, una pandemia y un estallido social. Al mismo tiempo, nuevas di\u00e1sporas han llegado, ampliando el mapa de la migraci\u00f3n y consolidando este como uno de los temas m\u00e1s urgentes y complejos en la conversaci\u00f3n nacional.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 24pt;\"><b>Cuadernillo para compartir y descargar<\/b><\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Como parte del proyecto, tambi\u00e9n creamos un cuadernillo que sintetiza los contenidos y ejercicios aplicados en los talleres. Desde su lanzamiento en 2018, cada marzo recibimos solicitudes de profesores y encargados de bibliotecas escolares de distintos lugares de Chile, quienes nos piden el cuadernillo para utilizarlo con estudiantes haitianos que llegan a los establecimientos p\u00fablicos.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso lo compartimos en esta entrada, con el prop\u00f3sito de que siga circulando y manteni\u00e9ndose vigente. Tambi\u00e9n queremos que este material contin\u00fae creciendo y mejorando al ponerse en circulaci\u00f3n, permiti\u00e9ndonos conectarnos con otras iniciativas que trabajan por el encuentro entre chilenos y haitianos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como se\u00f1ala la publicaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abEsperamos que quienes reciban este material encuentren en \u00e9l una bater\u00eda de ejercicios, ideas y actividades para iniciar el aprendizaje del espa\u00f1ol. Nuestro objetivo es compartir las metodolog\u00edas que hemos desarrollado durante dos a\u00f1os para generar experiencias de habla y escucha del idioma.<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Este material est\u00e1 dirigido a educadores, talleristas, voluntarios, autodidactas y a todas aquellas personas que deseen contribuir a reducir la barrera ling\u00fc\u00edstica que enfrenta la comunidad haitiana al llegar a Chile en busca de un hogar y mejores oportunidades.<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">El cuadernillo puede fotocopiarse, prestarse, imprimirse y compartirse libremente. Su circulaci\u00f3n es de acceso abierto para contribuir a la inclusi\u00f3n de migrantes haitianos. Prohibida su comercializaci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/drive.google.com\/drive\/folders\/1guMdSgjtk7UPCeYu4GmxmtjghJs5Lg8E\"><b><span style=\"font-size: 36pt;\">[PDF Cuadernillo para descarga]<\/span><\/b><\/a><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p><b>Voces en movimiento: cuando aprender y ense\u00f1ar se vuelven un desaf\u00edo intercultural<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cr\u00f3nica de German Gautier escrita entre julio y agosto de 2018<\/span><\/i><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Evens Janvier tiene 37 a\u00f1os; hace quince meses lleg\u00f3 a Chile y actualmente vive en Pedro Aguirre Cerda, una de las cinco comunas de la Regi\u00f3n Metropolitana con mayor n\u00famero de residentes haitianos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>-Necesito hablar. Necesito aprender. Permiso, trabajo, amigos\u2026 -, dice Evens con un dejo de timidez cuando le pregunto por qu\u00e9 ha llegado este s\u00e1bado a la Biblioteca Popular Pedro Mariqueo.\u00a0\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Evens es uno de los m\u00e1s de 250 mil ciudadanos haitianos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> que se estima habitan en Chile. Al igual que cientos de compatriotas, Evens est\u00e1 en un per\u00edodo de tramitaci\u00f3n de los documentos necesarios para regularizar su situaci\u00f3n migratoria, de acuerdo a la exigencia de la nueva legislaci\u00f3n que impulsa el gobierno de centro-derecha del presidente Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La anterior norma legal promulgada por la Junta Militar en 1975 se volvi\u00f3 obsoleta para abordar los actuales fen\u00f3menos migratorios en Am\u00e9rica Latina que -movidos por factores pol\u00edticos, econ\u00f3micos y de b\u00fasqueda de bienestar social- evidencian un alza durante los \u00faltimos a\u00f1os. Si la Polic\u00eda de Investigaciones -instituci\u00f3n que regula la entrada o salida del territorio nacional- registraba la llegada de 2.428 haitianos en 2013, cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde la cifra creci\u00f3 a 104.782.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Yo soy haitiano-, pronuncia Evens frente a una pizarra blanca de acr\u00edlico, acentuando la conjugaci\u00f3n del verbo ser.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Yo estoy ac\u00e1 en Chile-, dice en el mismo comp\u00e1s, pero marcando esta vez el vocablo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">estoy<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y Chile, por ahora, es Pedro Aguirre Cerda y, puntualmente, la Poblaci\u00f3n La Victoria -un barrio hist\u00f3rico de la zona centro sur de la capital por ser la primera toma exitosa de terrenos en Sudam\u00e9rica- donde viven alrededor de medio millar de haitianos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la esquina de las calles 30 de octubre y Ra\u00fal Fuica de la Poblaci\u00f3n La Victoria, frente al Centro de Salud Familiar Pierre Dubois, se encuentra la <\/span><b>Biblioteca Popular Pedro Mariqueo, nombre que honra la memoria de un joven mapuche, militante del extinto partido pol\u00edtico Izquierda Cristiana, asesinado en dictadura por Carabineros en una manifestaci\u00f3n alusiva al D\u00eda Internacional del Trabajo<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. La biblioteca forma parte del Centro de Encuentro y Formaci\u00f3n que comenz\u00f3 a funcionar en 1983, y fue construida por vecinos de la poblaci\u00f3n casi veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se alza en el segundo piso, al cual se llega tras abrir una puerta lateral de lat\u00f3n y subir una estrecha escalera. Est\u00e1 alfombrada, aunque su color gris\u00e1ceo dista de lo que pudo ser su primera versi\u00f3n. Es un espacio grande, m\u00e1s largo que ancho, y donde se puede transitar con soltura. A modo de recepci\u00f3n luce un amplio mes\u00f3n de madera; diseminadas por distintos ambientes hay mesas redondas, sillas escolares, sof\u00e1s y sillones, cuyas telas hacen suponer familiares temporadas en otros hogares. Sobre un sill\u00f3n, ubicado a espaldas de una ventana por la cual se observan los tabiques caracter\u00edsticos de los sitios de la poblaci\u00f3n, cuelga una imagen en blanco y negro de Salvador Allende. Las estanter\u00edas son abiertas, las hay altas y bajas, de madera y de metal, y la colecci\u00f3n, a simple vista, supera los tres mil t\u00edtulos, y todos cuentan con clasificaci\u00f3n. Hay un ba\u00f1o peque\u00f1o y a un costado un estante donde se aglutinan tazas, platos y hervidores el\u00e9ctricos. Al fondo se dispone un rinc\u00f3n infantil y en el suelo est\u00e1n desparramados unos cuantos cojines de colores.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En esta fr\u00eda tarde de principios de junio, la luz es mortecina y las peque\u00f1as ventanas dejan entrar lo justo para ojear alg\u00fan t\u00edtulo mientras los alumnos llegan a una nueva clase de espa\u00f1ol. <\/span><b>La iniciativa, organizada por segundo a\u00f1o consecutivo por la Compa\u00f1\u00eda Teatro Ni\u00f1o Proletario, ha sido liderada por Katha Eitner,<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> quien ha estado a cargo del proyecto como parte del trabajo sociocultural de la compa\u00f1\u00eda. Con trece a\u00f1os de trayectoria, Teatro Ni\u00f1o Proletario no solo crea espect\u00e1culos teatrales, sino que tambi\u00e9n impulsa iniciativas que fortalecen el v\u00ednculo comunitario.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>Evens es el primero en llegar a la biblioteca. Viste zapatillas, jeans, poler\u00f3n azul, chaqueta negra y lleva puesto un gorro de lana que no se sacar\u00e1 durante toda la clase. Toma asiento, escribe su nombre en la lista del curso y estampa su firma a un costado. En el dorso de sus manos permanecen restos de pintura o cal. Pone una encima de otra y espera en silencio.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>De a cuenta gotas entran otros alumnos. Mercius Rudzenky (26 a\u00f1os), Eranie Cinna (26 a\u00f1os), Marie Mode Julsaint (34 a\u00f1os). Todos han llegado hasta la Biblioteca Popular Pedro Mariqueo para practicar el uso de la lengua castellana. Esa que, como dice Evens Janvier, necesita aprender para conseguir trabajo, amigos y un permiso de residencia.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La expectativa es tan alta como primordial. Sin un suficiente manejo del idioma local, todo queda condicionado y en suspenso. Y ese todo, qui\u00e9rase o no, es real, incuantificable y demasiado recurrente.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Stephan Eitner es actor, pero ahora tiene el rol de tutor de este grupo de aprendizaje. Es uno de los muchos voluntarios temporales que imparte clases de espa\u00f1ol para comunidades haitianas avecindadas a lo largo y ancho del pa\u00eds. Son instancias de car\u00e1cter solidario que habitualmente surgen por decisi\u00f3n de agrupaciones de la sociedad civil y que se materializan tanto en centros culturales, religiosos o educacionales.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>Como \u00fatiles de estudios Stephan se maneja con un plum\u00f3n rojo, una pizarra acr\u00edlica atada con pita a un pedestal de aluminio y una gu\u00eda de estudios que adapt\u00f3 David Agurto, un poeta, rapero y profesor de lenguaje. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">La cuarta clase considera las conjugaciones del verbo tener. <\/span><b>M\u00e1s que cualquiera de estos elementos f\u00edsicos, Stephan sabe que la principal herramienta es el carisma y confianza que pueda traspasar a los cuatro alumnos que se han reunido, de manera que las palabras que emitan tengan un fuerte eco al interior de la biblioteca y carezcan del temor al error.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para ir calentando motores, Stephan anota las veintisiete letras del abecedario para que entre los presentes comiencen a transformarlas en palabras en espa\u00f1ol. Aunque en una primera instancia pueden parecer azarosas, tambi\u00e9n dan cuenta de un imaginario que cada alumno ha ido forjando en su entorno cotidiano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El juego concluye as\u00ed:\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Alba &#8211; Barato &#8211; Camisa &#8211; D\u00eda &#8211; Edificio &#8211; Felicidad &#8211; Gota &#8211; Hola &#8211; Ilimitado &#8211; Joven &#8211; Kilo &#8211; Lugar &#8211; Misa &#8211; Ni\u00f1o &#8211; \u00d1and\u00fa &#8211; Oferta &#8211; Per\u00fa &#8211; Querer &#8211; Regimiento &#8211; Se\u00f1ora &#8211; T\u00eda &#8211; \u00daltima &#8211; Vecino &#8211; Water &#8211; Ximena &#8211; Yo &#8211; Zapato.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este haitiano de 40 a\u00f1os vive en Chile hace siete, y con excepci\u00f3n de los quince primeros d\u00edas que vivi\u00f3 en la comuna de Estaci\u00f3n Central, sus huellas est\u00e1n impregnadas en Pedro Aguirre Cerda. Al segundo piso de esta biblioteca llega con su bicicleta de monta\u00f1a al hombro, unas zapatillas Nike negras, jeans y una chaqueta de cuero.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En una postura seria, apoyado sobre el mes\u00f3n de la entrada, Emmanuel se mantiene al margen y solo interviene cuando Stephan pide su ayuda ante el evidente signo de interrogaci\u00f3n que copa el rostro de uno de sus alumnos o cuando la comunicaci\u00f3n se desv\u00eda derechamente hacia un laberinto infranqueable. La aclaraci\u00f3n de un concepto por parte de Emmanuel permite urdir nuevamente los hilos invisibles que gu\u00edan la clase.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras los alumnos que han llegado est\u00e1n cabeza gacha intentando resolver una serie de ejercicios en sus gu\u00edas de estudios, Stephan prepara fruta, s\u00e1ndwiches de jam\u00f3n con queso y pone a calentar agua en un hervidor el\u00e9ctrico. La luz natural comienza a escasear; ya llevamos casi una hora de clases y en ese tiempo es dif\u00edcil aventurar un diagn\u00f3stico. En cambio, los cuerpos ofrecen respuestas elocuentes, y es notorio que los gestos han perdido su inhibici\u00f3n original, los cruces de miradas aumentan de intensidad y las risas asoman con cierto relajo. Emmanuel aprovecha este momento de distensi\u00f3n para poner m\u00fasica en su celular. La banda que suena se llama <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Harmonik<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y la canci\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diferan<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Le pregunto a Emmanuel de qu\u00e9 habla la letra y me responde que de personas que son diferentes.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-\u00bfPor qu\u00e9 la pusiste? -pregunto intrigado por el revuelo que se arma en torno al video clip.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-A Eranie no le gusta el pan ni el pl\u00e1tano. Ella es diferente -responde Emmanuel soltando una carcajada.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta vez Eranie toma su celular y sintoniza <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cheri Benye\u00b4m<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, tambi\u00e9n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Harmonik<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><b> Entre Emmanuel y los alumnos los verbos vuelven a conjugarse en su lengua materna<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, ese criollo haitiano, llamado cr\u00e9ole, que suena a franc\u00e9s, pero donde cabe toda la influencia del \u00c1frica Occidental y que por las calles de La Victoria se vuelve cada vez m\u00e1s habitual. La clase se transforma en un espacio de camarader\u00eda: se activan los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, vuelan los mensajes de voz, cae otra canci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Harmonik<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en la lista de reproducci\u00f3n, re\u00edmos, comemos y entibiamos la tarde con un sorbo largo de un t\u00e9 dulce y cargado.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El silencio vuelve a aplacar la biblioteca. Los alumnos retoman la gu\u00eda y con ello la tensi\u00f3n de corregir y la satisfacci\u00f3n de conjugar correctamente un verbo; de construir una frase coherente, la alegr\u00eda de entender una oraci\u00f3n por m\u00e1s rid\u00edcula que parezca.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Mi t\u00edo ten\u00eda el pelo largo y rubio -lee de la gu\u00eda Evens.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-\u00bfQu\u00e9 es rubio? -inquiere Mercius.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Esto -dice Stephan, mientras muestra su cabello rizado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>Los padres de Emmanuel Pierre Louis se conocieron en Puerto Pr\u00edncipe en la d\u00e9cada de los \u201870, cuando el pa\u00eds sorteaba la transici\u00f3n de la sangrienta dictadura de Francois Duvalier -Papa Doc- al gobierno de un imberbe Jean-Claude Duvalier -Baby Doc-.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00c9l criaba y comercializaba chivos, y en una visita a la capital conoci\u00f3 y se enamor\u00f3 de ella, una comerciante en situaci\u00f3n igual de empobrecida. Se casaron en 1978 y ese mismo a\u00f1o, el 14 de mayo, naci\u00f3 Emmanuel, el primero de una extensa descendencia, que cuenta seis mujeres y otros tres hombres.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los primeros recuerdos de Emmanuel son difusos, pero entre esos nubarrones mentales siempre aparecen terrenos bald\u00edos, juegos, amigos y una particular sensaci\u00f3n de libertad. Hac\u00eda lo que no todos los ni\u00f1os de su edad por aquel entonces sol\u00edan hacer: ir a la escuela, ba\u00f1arse, comer, estudiar y jugar. Una rutina normal para Emmanuel, pero que fue inculcada a fuego por la visi\u00f3n del padre y apoyada por la madre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>-Aunque \u00e9ramos pobres y no ten\u00edamos mucha plata, mis padres hicieron todos los esfuerzos posibles para mantenernos y darnos lo que necesit\u00e1bamos para poder estudiar.<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su padre hab\u00eda completado a duras penas la ense\u00f1anza b\u00e1sica y su madre era analfabeta. Ambos sal\u00edan a ganarse el pan y muchas veces el peque\u00f1o Emmanuel quedaba a cargo de una hermanastra, hija de un anterior matrimonio de su padre, quien la hac\u00eda llamar de Cabague, donde viv\u00edan sus abuelos maternos y el lugar en los que pasaba las vacaciones de invierno, para que cuidara al clan Pierre Louis. Sus padres pasaban largas jornadas trabajando y necesitaban de alguien de confianza que pudiera educarlos.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-La gente de clase baja hace muchos esfuerzos para que la familia surja, cuenta Emmanuel-. Se trabaja duro para que el apellido de la familia salga adelante. La gente en Hait\u00ed respeta mucho el apellido. Eso es algo sagrado. Por eso, si alguien roba, perjudica a todos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A comienzos de los 80 en Hait\u00ed comenz\u00f3 a emerger un cierto tipo de clase media, avecindada en la ciudad de Puerto Pr\u00edncipe y estrechamente relacionada con el acceso a la educaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de una profesi\u00f3n. Los padres de Emmanuel cre\u00edan que los estudios podr\u00edan darles una movilidad social y decidieron enviar a todos sus hijos a la escuela.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-No todas las personas piensan as\u00ed, aclara Emmanuel. Hay gente que dice \u201ccomo yo no fui a la escuela, tampoco mando a mi hijo a la escuela y lo pongo a vender\u201d. Cada familia piensa de manera diferente. Depende de la mentalidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La \u00fanica responsabilidad de Emmanuel era estudiar. <\/span><b>Aunque Emmanuel prefiere decirlo de esta forma: \u201c\u00c9l nos daba libertad para estudiar\u201d.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La instrucci\u00f3n p\u00fablica comenzaba, entonces, en Hait\u00ed a los seis a\u00f1os, cuando los ni\u00f1os hacen su ingreso al primer curso de ense\u00f1anza b\u00e1sica. El Estado, seg\u00fan Emmanuel, no contemplaba sala cuna ni jard\u00edn infantil, sin embargo, su padre lo inscribi\u00f3 en una escuela privada cuando ten\u00eda cuatro a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La educaci\u00f3n p\u00fablica gozaba de un prestigio mayor y cuando estuvo en condiciones de ingresar a la b\u00e1sica, se cambi\u00f3 de establecimiento. Estuvo ocho a\u00f1os estudiando en una escuela donde aprendi\u00f3 franc\u00e9s, ingl\u00e9s y, en menor medida, espa\u00f1ol. La secundaria la complet\u00f3, nuevamente, en un colegio privado.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Yo sal\u00ed hablando franc\u00e9s e ingl\u00e9s. No me gustaba mucho el espa\u00f1ol. All\u00e1 en Hait\u00ed hay un mito. Tenemos a Rep\u00fablica Dominicana al lado y se dice que los haitianos van a ese pa\u00eds a cortar ca\u00f1a de az\u00facar. Entonces aprender espa\u00f1ol es para ir a cortar ca\u00f1a.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Emmanuel recuerda al director de su escuela, un tipo duro, a quien no le importaba si alguien faltaba, pero que al d\u00eda siguiente no le temblaba la mano al dar la opci\u00f3n de castigar a punta de golpes de regla o una suspensi\u00f3n de una semana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Aprob\u00e9 espa\u00f1ol con un 60%, la nota m\u00ednima. Yo estudiaba de memoria. Me sab\u00eda los verbos y los tiempos y mucho vocabulario para poder hacer textos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En agosto de 2003 Emmanuel cruz\u00f3 la frontera y se fue a vivir a Santo Domingo, la capital de Rep\u00fablica Dominicana. Los primeros d\u00edas se aloj\u00f3 en la casa de una amiga de su madre, en el barrio de Mendoza, donde habita un alto n\u00famero de poblaci\u00f3n haitiana. Se inscribi\u00f3 en un instituto de idiomas y computaci\u00f3n. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, con el t\u00edtulo en la mano, ya se sent\u00eda confiado y \u201ctranquilo con el espa\u00f1ol\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Mi profesor de espa\u00f1ol no era profesor de espa\u00f1ol, sino que pertenec\u00eda a una escuela cat\u00f3lica. \u00c9l estudi\u00f3 contabilidad y se fue a hacer un doctorado en Espa\u00f1a y despu\u00e9s le gust\u00f3 el espa\u00f1ol y empez\u00f3 a aprenderlo. Hablaba muy bien. Su familia era de clase alta y hablaba franc\u00e9s, ingl\u00e9s y espa\u00f1ol. Nunca trabaj\u00f3 en contabilidad. \u00c9l da clases de idiomas.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>La vida en Rep\u00fablica Dominicana se complic\u00f3 luego del terremoto de Hait\u00ed. Emmanuel dice que cerca de 500 mil haitianos entraron al pa\u00eds y los dominicanos aumentaron sus niveles de racismo.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Todos los d\u00edas ve\u00eda cosas que no me gustaban. Hab\u00eda muchos prejuicios. Para ellos el haitiano era el sucio, el que no se ba\u00f1a, el que no tiene plata, el que est\u00e1 en la calle bebiendo. Y si uno estudiaba, entonces para ellos no era haitiano, era otra cosa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Emmanuel regres\u00f3 a la casa de su familia en Puerto Pr\u00edncipe y desde all\u00e1 se contact\u00f3 a fines de 2010 con un amigo residente en Chile. Por medio de un religioso recibi\u00f3 una carta de invitaci\u00f3n y el 23 de marzo de 2011 aterriz\u00f3 en Chile.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy, Emmanuel Pierre Louis es el encargado de la Oficina de Asuntos Migrantes de la Municipalidad de Pedro Aguirre Cerda. Desde su lugar de trabajo, ubicado en calle Uno Oriente, en el l\u00edmite entre la Poblaci\u00f3n La Victoria y San Joaqu\u00edn, regularmente toma su bicicleta negra y pedalea los lunes hacia una iglesia cat\u00f3lica en la Poblaci\u00f3n D\u00e1vila y los viernes a una iglesia metodista en la Poblaci\u00f3n Lo Valledor para hacer clases de espa\u00f1ol a grupos de haitianos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>Fr\u00e8 en cr\u00e9ole significa \u00b4hermanos\u00b4 y es el nombre que el p\u00e1rroco Juan Carlos Cortez acord\u00f3 llamar a la fundaci\u00f3n que trabaja por el bienestar de migrantes, principalmente, de origen haitiano. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Todo comenz\u00f3 en mayo de 2016 cuando a las puertas de la Parroquia San Saturnino, ubicada en el Barrio Yungay de la comuna de Santiago, llegaron tres ciudadanos haitianos. El sacerdote percibi\u00f3 que la principal ayuda que pod\u00eda brindar era la ense\u00f1anza de la lengua castellana. Al cabo de esa semana de clases intensivas que \u00e9l mismo dict\u00f3, el n\u00famero hab\u00eda aumentado a doce.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy la fundaci\u00f3n abre sus puertas a las 10 de la ma\u00f1ana, de martes a s\u00e1bado en la sede que la Municipalidad de Santiago le entreg\u00f3 en comodato en la esquina de Agustinas con Garc\u00eda Reyes. Es una casona donde diariamente llegan ochenta personas para tomar desayuno y cursar clases de espa\u00f1ol. El fin de semana este n\u00famero se dispara a doscientos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La fundaci\u00f3n recibe a migrantes de distintas nacionalidades, pero seg\u00fan Natalia \u00c1lvarez, coordinadora de responsabilidad y comunicaciones, \u201cun 90% de nuestros beneficiarios son haitianos\u201d. La raz\u00f3n es evidente: \u201ccon comunidades migrantes de pa\u00edses hispanohablantes tenemos similitudes culturales, en cambio con los haitianos todo es muy distinto: desde el idioma, la formalidad, responsabilidad y el trato\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Son alrededor de veinte voluntarios que se encargan de impartir las clases de espa\u00f1ol. No hay un perfil determinado, sino simplemente las ganas por ense\u00f1ar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Son personas que vienen a intentar equilibrar la balanza de las injusticias con los migrantes, analiza Natalia.<\/span><b> Si podemos derribar la barrera idiom\u00e1tica, sabemos que podr\u00edan tener m\u00e1s herramientas para lograr una independencia que les permita insertarse en el campo laboral y social r\u00e1pidamente. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Todos los voluntarios vienen con el objetivo de darles herramientas para que sean autosuficientes y nadie los pase a llevar y tengan las mismas oportunidades.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de esas personas es Angela Gearhart. Naci\u00f3 y vivi\u00f3 su primera infancia en Estados Unidos y luego su vida la hizo en Espa\u00f1a hasta que se enamor\u00f3 de un chileno, con quien vive en el pa\u00eds hace quince a\u00f1os. \u201cDesde una perspectiva muy diferente\u201d, cuenta, \u201cyo tambi\u00e9n soy migrante. Tuve que dejar mi casa, aprender una nueva cultura, una nueva lengua\u201d.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Angela es bi\u00f3loga y siempre ha estado con un pie en el terreno del lenguaje y otro en la ciencia. Al llegar a Chile se reinvent\u00f3 como profesora de ingl\u00e9s y luego curs\u00f3 estudios de pedagog\u00eda. As\u00ed lleg\u00f3 a trabajar al Colegio Migrante, un proyecto financiado por la Universidad de Chile, que busca promover el di\u00e1logo y encuentro intercultural a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza del espa\u00f1ol y el cr\u00e9ole, y que se realiza en la Escuela Lo Franco de Quinta Normal.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Iba a dar clases de espa\u00f1ol, pero no ten\u00eda el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">feeling<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con una persona que viene de Hait\u00ed. Vine a observar y ya llevo cuatro meses haciendo clases. Metodol\u00f3gicamente no hay una l\u00ednea particular y cada uno reinterpreta el cuadernillo a su manera. As\u00ed es el voluntariado.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Angela imparte el nivel b\u00e1sico, en el cual los alumnos se dividen por colores seg\u00fan su nivel de espa\u00f1ol: amarillo, naranja, rojo, rosa, azul y verde. Seg\u00fan su experiencia, donde m\u00e1s personas se acumulan es en el amarillo y \u201cno necesariamente porque no sepan, sino porque vienen con alg\u00fan amigo y deciden quedarse en ese grupo para ayudarlo\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La clave en este tipo de situaciones, m\u00e1s que seguir un estricto lineamiento pedag\u00f3gico, \u201ces mover las clases hacia instancias donde logren hablar\u201d, afirma Angela.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Todav\u00eda creemos en una clase donde el profesor ense\u00f1a y el alumno atiende. Pero para buscar trabajo necesitan preguntar. Yo acompa\u00f1\u00e9 a un haitiano a una entrevista de trabajo y con suerte pregunt\u00f3 \u201cqu\u00e9 d\u00eda tengo que venir\u201d, que ya es una formulaci\u00f3n rara. Mi interpretaci\u00f3n es que es una mezcla entre falta de lengua y miedo a equivocarse y perder una oportunidad de pega.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Luminuna Louis est\u00e1 sentada en una banca de madera a un costado de Angela, escuch\u00e1ndola hablar mientras recibe los tibios rayos de sol en el patio trasero de la fundaci\u00f3n Fr\u00e8. Tiene 20 a\u00f1os y fue profesora de cr\u00e9ole de \u00c1ngela en el Colegio Migrante. Aqu\u00ed, la situaci\u00f3n se invierte. Luminuna, adem\u00e1s, est\u00e1 cursando tercero y cuarto medio en un centro de estudios para adultos en la comuna de Cerro Navia, en la cual reside.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Llevo 9 meses viviendo en Chile y no he trabajado, solamente estudio. Yo hablo un poco de franc\u00e9s y un poco de ingl\u00e9s. Llegu\u00e9 a la fundaci\u00f3n con mi amiga, profesora y coraz\u00f3n Angela.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Angela considera que esta primera generaci\u00f3n de haitianos avecindados tiene una situaci\u00f3n dif\u00edcil, y que reci\u00e9n con los ni\u00f1os que est\u00e1n estudiando en las escuelas p\u00fablicas se ver\u00e1 un cambio en la matriz cultural del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">-Las gotas de aceite en un recipiente con agua se juntan. Emulsionar ese aceite en el l\u00edquido cuesta mucho esfuerzo, hay que batir y batir, y si lo dejas volver\u00e1n a juntarse. Entonces, en la medida en que los chilenos y los haitianos est\u00e9n cada uno en sus mundos, porque no tienen papeles o porque no tienen trabajo, te juntar\u00e1s con los tuyos y nada m\u00e1s. Lo que hace Luminuna no es lo habitual. Pero entre nosotros ya hay un v\u00ednculo de amistad. De alguna manera, yo la saco de su parcela, pero ella va a volver en la medida que eso no sea cada d\u00eda. Si no consigue un puesto de trabajo y logra relacionarse con otros chilenos, ella siempre va a volver al grupito, a su parcela. Es necesario que est\u00e9n permeados en la sociedad, pero no solamente haciendo el aseo en Providencia y saludando \u00b4hola, buenos d\u00edas\u00b4. Tienen que infiltrarse como las hormiguitas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace ocho a\u00f1os, entre 2017 y 2018, naci\u00f3 el proyecto \u201cLenguaje para la inclusi\u00f3n: talleres de espa\u00f1ol para vecinos migrantes\u201d, impulsado por la agrupaci\u00f3n Teatro Ni\u00f1o Proletario. Revisa esta experiencia y comparte el cuadernillo pedag\u00f3gico disponible para libre descarga. <\/p>\n","protected":false},"author":487,"featured_media":17248,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[3787,298,3788,3789,3786],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-17354","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-piel-negra-mascaras-blancas","tag-creolle","tag-haiti","tag-interculturalidad","tag-nino-proletario","tag-taller"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/487"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17354"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17354\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17354"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=17354"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=17354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}