{"id":17755,"date":"2025-05-20T19:38:57","date_gmt":"2025-05-20T19:38:57","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=17755"},"modified":"2025-06-11T16:43:51","modified_gmt":"2025-06-11T16:43:51","slug":"los-detalles-y-los-destellos-sobre-la-visita-de-selva-almada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/05\/20\/los-detalles-y-los-destellos-sobre-la-visita-de-selva-almada\/","title":{"rendered":"Los detalles y los destellos. Sobre la visita de Selva Almada"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><em>Mirar y posar los ojos en los fragmentos, lo menor. Pasear, callejear. El contrapunto entre la gran ciudad y la provincia y el descubrimiento de lo peque\u00f1o en esa inmensidad. Estos fueron parte de los consejos de la autora argentina, que estuvo en la capital hace unas semanas para promover la participaci\u00f3n en la presente edici\u00f3n del concurso Santiago en 100 Palabras.<\/em><\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><em>Recuerdos desfasados se urden en este texto que acude a otras reflexiones sobre sus palabras, a textos de otras periodistas, a los apuntes y a la calma de la voz de la escritora para ver qu\u00e9 queda de una visita literaria.\u00a0<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>[Las fotos son gentileza de Fundaci\u00f3n Plagio]<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-067-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17757\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando me lleg\u00f3 el <em>mail <\/em>convocando a un \u201cencuentro especial\u201d con la escritora argentina Selva Almada me emocion\u00e9 un mont\u00f3n. Una de las autoras que m\u00e1s admiro estar\u00eda en Santiago y podr\u00eda compartir con ella, junto a otros colegas de la prensa, un momento m\u00e1s acotado, m\u00e1s \u201c\u00edntimo\u201d, y podr\u00eda preguntarle cosas. Pens\u00e9 en qu\u00e9 consultarle y no se me vino nada a la cabeza. Forc\u00e9 un poco m\u00e1s los recuerdos y llegu\u00e9 al momento en el que conoc\u00ed su trabajo escritural. <strong>Por recomendaci\u00f3n de una querida amiga, la curadora y especialista en archivos<\/strong><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/Co7n9c0O2eo\/\"><strong> Romina Resuche<\/strong><\/a><strong>, llegu\u00e9 al libro <em>Chicas muertas<\/em>. \u201cEs por lo de las mujeres asesinadas en un pueblo peque\u00f1o, como lo que est\u00e1s trabajando t\u00fa\u201d<\/strong>, me dijo mientras camin\u00e1bamos por Corrientes con Callao. <strong>Entramos a la Zivals por unos Selva Almada, a los que sum\u00e9 unos Gabriela Cabez\u00f3n, Samantha Schweblin y Mar\u00eda Gainza. Una salida-portal m\u00e1gico a un viaje sin retorno a los imaginarios de estas mujeres fabulosas.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para recordar este encuentro del mi\u00e9rcoles 2 de abril en Alma Negra Librer\u00eda y la charla que Selva dio en el Teatro Oriente el jueves 3, <strong>antes de meterme a los apuntes y a los audios, acudo a los textos que escribieron otras compa\u00f1eras periodistas que participaron de la cita.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Emilia Aparicio <\/strong>public\u00f3 al ritmo de un medio, al d\u00eda siguiente, un texto titulado con la cu\u00f1a <a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/cultura\/2025\/04\/03\/selva-almada-los-escritores-estamos-condenados-a-trabajar-hasta-el-ultimo-dia-de-la-vida\/\"><strong>\u201cLos escritores \u2018estamos condenados a trabajar hasta el \u00faltimo d\u00eda de la vida\u2019\u201d para El Mostrador.<\/strong><\/a> En \u00e9l, Emilia ahonda en el \u00faltimo trabajo de Selva: <a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/cl\/tematicas\/366963-ebook-laiseca-el-maestro-9789877693997?srsltid=AfmBOoqG3xlU5G2vLWJ4m0KJKQ_Ib2GhTEQBi-1gzTAPndIhK2hZZiTI\"><em>Laiseca, el Maestro. Un retrato \u00edntimo<\/em><\/a> (2025, Penguin Random House).<\/p>\n\n\n\n<p>Selva conoci\u00f3 a Alberto Laiseca cuando se fue a vivir a Buenos Aires desde Entre R\u00edos a finales de los noventa. \u201cNo era muy conocido (&#8230;) era medio <em>outsider<\/em> de la literatura argentina\u201d, relata sobre quien lleg\u00f3 por recomendaci\u00f3n de un amigo \u201cmedio enloquecido\u201d por su peculiar escritura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cVi que da unos talleres en el Rojas. Vos que escrib\u00eds, \u00bfpor qu\u00e9 no te anot\u00e1s?\u201d, le dijo ese amigo<\/strong>, a quien le hizo caso y que es uno de los cinco autores del libro-perfil-biograf\u00eda literaria. Selva se anot\u00f3 en ese taller en el que estuvo por m\u00e1s de una d\u00e9cada.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cFue una relaci\u00f3n fundamental en mi vida como escritora\u201d, puntualiza. \u201cNunca hab\u00eda tenido esa experiencia de poder escribir con alguien, con quien conversar\u201d, dice, describiendo que Laiseca \u201cera un gran maestro en un sentido muy zen, muy amoroso, muy cari\u00f1oso. Al principio te marcaba los aciertos del texto (&#8230;) y una vez que sent\u00eda que se generaba una confianza, por ah\u00ed comenzaba la cr\u00edtica un poco m\u00e1s dura\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento de iniciada la conversaci\u00f3n,<strong> le pregunt\u00e9 a Selva: <em>\u00bfC\u00f3mo es relacionarse con esa figura sobre la que quiz\u00e1s una siente una jerarqu\u00eda, esa figura del maestro? <\/em>Laiseca, responde, era \u201cun tipo con sus oscuridades, pero claro, fueron muchos a\u00f1os. La relaci\u00f3n fue pasando por distintas etapas; de no conocernos, de solo admirar al maestro, y despu\u00e9s a tener una relaci\u00f3n de amistad, m\u00e1s entra\u00f1able, con todo lo que eso supone, con ver esas otras partes que uno desnuda en el cotidiano de la vida\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Trayectoria que los uni\u00f3 hasta la vejez de Alberto Laiseca. Ac\u00e1 tomo la cita seleccionada por Emilia: \u201cYo conoc\u00ed un tipo erguido, independiente, y despu\u00e9s vi tambi\u00e9n el lento deterioro de la vejez, del paso del tiempo y de los miles de problemas que ten\u00eda \u00e9l, como la mayor\u00eda de los artistas o de los escritores en pa\u00edses como los nuestros, donde un poco estamos condenados a trabajar hasta el \u00faltimo d\u00eda de la vida para poder pagar las cuentas y a vivir en una precariedad econ\u00f3mica\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelvo a <a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/cl\/tematicas\/366963-ebook-laiseca-el-maestro-9789877693997?srsltid=AfmBOoqG3xlU5G2vLWJ4m0KJKQ_Ib2GhTEQBi-1gzTAPndIhK2hZZiTI\"><em>Laiseca, el Maestro. Un retrato \u00edntimo<\/em><\/a> y pregunto:<strong><em> Este libro lo escribieron a diez manos, \u00bfc\u00f3mo marca esa escritura colectiva?\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<\/em>Es un libro para que quienes no leyeron la obra de \u00e9l, puedan encontrar en ese personaje, y en esta historia, en la vida, cosas interesantes. Y ojal\u00e1 tambi\u00e9n quienes no lo conocen y lleguen a abrirlo, lleguen a su obra que es bien particular dentro de la literatura argentina y latinoamericana\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Escribir junto a Rusi Mill\u00e1n Pastori, Guillermo Naveira, Sebasti\u00e1n Pandolfelli y Natalia Rodr\u00edguez Sim\u00f3n, todos talleristas de Laiseca, \u201cfue un proceso muy dif\u00edcil porque somos amigos desde hace muchos a\u00f1os\u201d. <\/strong>Se conocieron en\u00a0 ese espacio formativo, incluyendo al amigo que la mand\u00f3 al taller de Laiseca y con quien adem\u00e1s hicieron el documental <em>Lai<\/em>, estrenado el 2017, un a\u00f1o despu\u00e9s de su muerte, y que est\u00e1 disponible en la <a href=\"https:\/\/mubi.com\/es\/cl\/films\/lai\">plataforma MUBI<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"LAI - Rusi Mill\u00e1n Pastori\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/uuCUpEh9aQY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u201cFue dif\u00edcil el proceso. Primero, decidir qu\u00e9 poner, qu\u00e9 tipo de libro quer\u00edamos hacer, y bueno, un tipo de libro que no fuera una biograf\u00eda pesada, llena de info y datos, sino que fuera un libro que cualquiera, aunque no supiera qui\u00e9n era y no haya le\u00eddo su obra, pueda entretenerse y decir, \u2018bueno, ahora quiero leer a este tipo\u2019\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El libro se divide en seis cap\u00edtulos que abordan distintas etapas de su vida, incluyendo partes ficcionadas, fragmentos de entrevista y de la obra literaria de \u00e9l \u201cque se conectan con episodios de su vida\u201d, porque como detalla Selva Almada, Laiseca \u201cera uno de esos escritores donde no hay mucha distinci\u00f3n entre su vida y su obra\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-069-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17758\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>A los d\u00edas, Amanda Marton escribi\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.revistalibra.cl\/revista\/un-encuentro-con-selva-almada\">\u201cUn encuentro con Selva Almada\u201d para Revista Libra<\/a>. Estar en un espacio as\u00ed, escribe, \u201ces un privilegio, y lo sabemos. Quiz\u00e1s de los pocos privilegios con los que cuenta, todav\u00eda, el Periodismo\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En su texto, Amanda revive una de las preguntas que le plante\u00f3, relacionada con la descripci\u00f3n que hab\u00eda hecho de Laiseca. \u201cSoy una escritora vaga, que escribe poco. Una de las cosas que aprend\u00ed con \u00e9l es que no quer\u00eda ser ese tipo de escritor, no quer\u00eda entregar mi vida a la escritura. Por ah\u00ed no soy tan valiente&#8230;\u201d, transcribi\u00f3 la periodista que actualmente lleva la <\/strong><a href=\"https:\/\/revistaabismo.com\/\"><strong>Revista Abismo.<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-075-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17759\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s, Revista Santiago public\u00f3 \u00edntegramente su charla <\/strong><a href=\"https:\/\/revistasantiago.cl\/literatura\/las-ciudades-se-escriben-con-detalles-pequenos-callejeo-y-observacion\/\"><strong>\u201cLas ciudades se escriben con detalles peque\u00f1os: callejeo y observaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/a><strong>;<\/strong> mismo material que me cay\u00f3 en un mail de Fundaci\u00f3n Plagio y que contiene un video con estas palabras.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Charla Magistral Selva Almada\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6fehhBjjruI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Clic en el mail donde dice \u201cmira la charla completa\u201d. Veo que su mensaje dur\u00f3 menos de una hora. <strong>Recuerdo que tras el aplauso de cierre, la cortina del escenario del Teatro Oriente se cerr\u00f3, ocultando a la autora. Fue como si la hubiesen abducido. Me la imagin\u00e9 enrollada en ese pesado cortinaje, lista para ser llevada a otra charla m\u00e1s, a un nuevo encuentro, a otro espacio donde leer; quiz\u00e1s un bar donde alg\u00fan m\u00fasico pondr\u00eda notas con la guitarra a una lectura de fragmentos, columnas o textos breves. Pero no. Selva estaba ah\u00ed, lista para firmar los libros de las personas que hab\u00edan llegado primero a la actividad,<\/strong> a quienes les marcaron sus ejemplares con un masking amarillo. Esas hojas quedar\u00edan con la gruesa letra imprenta de quien hab\u00eda tipeado su contenido, de quien, como ella misma cont\u00f3, lee en voz alta para corregir.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEso es algo de lo que quiz\u00e1s m\u00e1s corrijo (&#8230;). <strong>Voy leyendo mucho en voz alta para corregir. Para m\u00ed es lo mejor corregir leyendo en voz alta\u201d, para saber \u201csi realmente funciona esa m\u00fasica que pensaste que pod\u00eda funcionar\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este acto, la oralidad es importante, no solo en esta revisi\u00f3n sino que en lo que puede llegar a incluir en sus libros. <strong>\u201cLa oralidad tiene cosas hermosas, estoy siempre parando la oreja para ver c\u00f3mo habla la gente y ver qu\u00e9 cosas puedo usar para mis personajes\u201d. <\/strong>Algo que se asocia a la po\u00e9tica de sus textos, sobre lo que aclara inmediatamente: \u201cyo no soy poeta, alguna vez escrib\u00ed algo de poes\u00eda bastante mala\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cEse es el trabajo que hago para lograr que estas cosas sucedan en los textos\u201d, algo que incluye, enfatiza, \u201cescuchar mucho, aprender a escuchar\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Ideas atropelladas y en fragmentos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No escribo en orden. Se me atropellan las ideas.<strong> \u00bfQu\u00e9 recuerdo antes de leer los links que estoy recolectando y que quedaron puestos m\u00e1s arriba, entretejidos con mis transcripciones?\u00a0 Primero, su llegada a la librer\u00eda, su forma parsimoniosa de hablar, la calma que transmite esa forma; su claridad al responder.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No soy muy de intervenir en p\u00fablico, prefiero oir, pero sent\u00ed la confianza, como dijera Amanda Marton en su texto, de preguntarle y sumarme a las dem\u00e1s personas de la sala en ese di\u00e1logo en Alma Negra, que comenz\u00f3 con la consulta sobre sus obsesiones. <strong>\u201cTengo temas recurrentes que no s\u00e9 si son obsesiones, me parece una palabra demasiado importante\u201d, dice, m\u00e1s bien aludiendo a \u201cejes, zonas, a las que siempre vuelvo\u201d, como por ejemplo \u201cel paisaje con esa impronta de personaje en los relatos\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cMe interesa esa cosa que llamamos familia, a veces rara, da\u00f1ina, reveladora\u201d;\u00a0 y \u201cla muerte, que est\u00e1 siempre, pero por sobre todo las relaciones humanas\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras una consulta espec\u00edfica por el paisaje, dice, se dio cuenta de su presencia con las retribuciones de sus lectores. Le dec\u00edan \u201cque el paisaje se met\u00eda, que interactuaba con los personajes, que ten\u00eda mucha vida y movimiento, y ah\u00ed empec\u00e9 a escribir <em>El viento que arrasa, <\/em>donde apareci\u00f3 m\u00e1s como plan de escritura\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Esto deviene, cuenta en Alma Negra, de que tanto \u201cmi abuela como mi madre eran muy de las plantas, los animales. Siempre hubo en mi casa gatos, conejos. Cuando comenc\u00e9 a escribir cuentos, eso aparece muy naturalmente\u201d. <strong>Es justamente su abuela, quien d\u00e9cadas antes hiciera el tr\u00e1nsito que ella realizara despu\u00e9s desde Entre R\u00edos a Buenos Aires, una de las precursoras del imaginario escritural de Selva con sus cartas, sus relatos, sus fijaciones, sus caminatas en sus momentos libres luego del trabajo como empleada dom\u00e9stica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cEn esas caminatas solitarias, la abuela miraba para conocer, miraba por curiosidad, pero tambi\u00e9n miraba para contar. <\/strong>Tal vez el mismo domingo en que volv\u00eda a su pieza de servicio en la casa de los patrones, empezaba a escribir una carta (&#8230;) <strong>La abuela no hab\u00eda terminado la escuela primaria, pero hab\u00eda aprendido a leer y a escribir. Ten\u00eda una letra filosa y apretaba mucho la birome contra el papel, ten\u00eda errores ortogr\u00e1ficos y de puntuaci\u00f3n, pero, sobre todo, ten\u00eda el deseo de contarnos en esas cartas la ciudad que estaba descubriendo\u201d, <a href=\"https:\/\/revistasantiago.cl\/literatura\/las-ciudades-se-escriben-con-detalles-pequenos-callejeo-y-observacion\/\">ley\u00f3.\u00a0<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 se fijaba la abuela de Selva?, \u00bfqu\u00e9 imaginario fue construyendo en su nieta, que la seguir\u00eda en los pr\u00f3ximos a\u00f1os en su ruta a la gran capital?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cSus relatos estaban ocupados en cosas importantes, por ejemplo monumentos, el cambio de guardia de los granaderos en el cabildo, o las pinturas de Quinquela Mart\u00edn en el barrio de La Boca, pero tambi\u00e9n hab\u00eda lugar para cosas peque\u00f1as: la floraci\u00f3n de los palos borrachos en la avenida 9 de julio, una mercer\u00eda que en su vidriera ten\u00eda exhibidos m\u00e1s de mil botones diferentes, ni uno igual a otro, los peinados que usaban las mujeres paquetas\u2026\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esos detalles, cuenta, \u201ceran los que m\u00e1s me gustaban. Tal vez porque ah\u00ed estaba la mirada de la abuela, porque esos detalles me contaban lo que no pod\u00eda contar nadie m\u00e1s que ella\u201d. <\/strong>Y aclara que \u201csin tener ninguna intenci\u00f3n de convertirse en escritora, la abuela hab\u00eda aprendido que toda escritura empieza simplemente en un <em>detalle<\/em>. <strong>Eso dec\u00eda la querida <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hebe_Uhart\">Hebe Uhart:<\/a> para encontrar las particularidades de un lugar, hay que escribir desde los detalles que se observan\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El detalle, los detalles, los puntos de vista, los fragmentos; mismos que fueron acompa\u00f1ando la charla de Selva con numerosas fotograf\u00edas en loop, im\u00e1genes de celular que mostraban su mirada sobre distintas ciudades, los destellos que la interpelaron en sus rutas. Ejemplifica con una ida a Par\u00eds: \u201cs\u00ed, hay que ir a Notre Dame, pero por ah\u00ed me llama la atenci\u00f3n las cosas que no hay que ver s\u00ed o s\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si se fijan, dice, \u201c<em>detalles<\/em> y <em>destellos<\/em> son palabras parecidas. (&#8230;) Y aqu\u00ed de nuevo pienso en la palabra destello que tanto se le parece: algo destella e ilumina otros recuerdos igual de min\u00fasculos pero tambi\u00e9n igual de potentes para haber quedado all\u00ed el tiempo que sea que lleven, listos para empezar a desplegarse, a vivir de nuevo, actualizados\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo volver a esos detalles-destellos?<\/strong> Selva dice que \u201cuna buena medida podr\u00eda ser anotar estas impresiones, detalles, escenitas m\u00ednimas, cosas o\u00eddas al pasar, en una libreta, en un diario, en las notas de voz del tel\u00e9fono y despu\u00e9s recurrir a ellas cuando necesito material para escribir. Pero lo cierto es que nunca lo hago. Me gusta creer que las cosas que nos impactan realmente quedan en la memoria. Y que lo que se pierde ser\u00e1 porque al final no era tan interesante\u201d. Por eso, detalla, <strong>\u201cno tomo notas\u201d, sino que saca fotos a esos recortes, como las que pasaba en la pantalla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-id=\"17760\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-059-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17760\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-id=\"17762\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-064-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17762\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-id=\"17761\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-066-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17761\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-id=\"17763\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-068-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17763\"\/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Detalles-destellos en Buenos Aires<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Parte de esos ejercicios se detonan en la ciudad que primero conoci\u00f3 su abuela, la que hoy habita ella. <strong>\u201cPara quienes hemos crecido en pueblos peque\u00f1os de provincia, las grandes ciudades siempre tuvieron una mezcla de fascinaci\u00f3n y espanto, de atracci\u00f3n y rechazo\u201d,<\/strong> como comenz\u00f3 diciendo en su charla, evocando luego ese imaginario distintivo, el contrapunto territorial, simb\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>En <a href=\"https:\/\/youtu.be\/3tv3D_VW8AY?si=6HskZpqvxd1qFO2i\"><strong><em>So\u00f1ar, so\u00f1ar<\/em><\/strong><\/a><strong>, de Leonardo Favio, su cineasta favorito,<\/strong> como acota, \u201ccuando uno de los protagonistas se est\u00e1 yendo, salen a dar vueltas con otro en una bicicleta voceando: \u201c\u00a1Carlitos se va para Buenos Aires a trabajar de artista!\u201d, como ella misma.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cHace 25 a\u00f1os que vivo en Buenos Aires, casi la mitad de mi vida. Sin embargo no llegu\u00e9 a conocer ni media ciudad. <\/strong>Todav\u00eda me sigue asombrando. Es que es imposible conocer entera cualquier ciudad porque las ciudades est\u00e1n vivas y cambian todo el tiempo\u201d, dice.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Es esa misma ciudad la ausente en sus relatos. Algo que est\u00e1 por cambiar. <strong>\u201cAhora estoy escribiendo otra novela y tiene una parte en la provincia, en el campo, y otra parte en la ciudad. Y estoy contenta porque dec\u00eda \u2018\u00bfc\u00f3mo va a salir la ciudad?\u2019, y la verdad es que estoy contenta de estas partes que se fueron armando\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a las rutas de Selva, cuenta que parte de esos destellos quedan plasmados en <a href=\"https:\/\/www.perfil.com\/autores\/salmada\"><strong><em>Apuntes en viaje<\/em><\/strong><\/a><strong>, columna bimensual que aplica en el diario Perfil. <\/strong>Ese d\u00eda Selva ley\u00f3 algunos de esos textos. Pienso: ya que estoy desfasada con esta recopilaci\u00f3n-robo-memoria-apuntes, voy a mirar qu\u00e9 fue lo \u00faltimo que puso <strong>en esa columna de destellos, y me encuentro con uno: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.perfil.com\/noticias\/cultura\/angelino.phtml\"><strong>con Diego Angelino, escritor nacido en Entre R\u00edos, como Selva<\/strong>.<\/a> Un autor que tambi\u00e9n pens\u00f3 la provincia. Las recomendaciones, como la que me dio Romi, siguen dejando sus efectos. Vamos a ver qu\u00e9 tal los <a href=\"https:\/\/eternacadencia.com.ar\/p\/cuentos-completos\/165655\/178935\">cuentos de este se\u00f1or.\u00a0<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/SelvaAlmada_StgoEn100Palabras_03-04-25-020-scaled-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17764\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirar y posar los ojos en los fragmentos, lo menor. Pasear, callejear. El contrapunto entre la gran ciudad y la provincia y el descubrimiento de lo peque\u00f1o en esa inmensidad. Estos fueron parte de los consejos de la autora argentina, que estuvo en la capital hace unas semanas.<\/p>\n","protected":false},"author":63,"featured_media":17765,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3225,16],"tags":[1307,3161,504,3842,2704],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[3810],"class_list":["post-17755","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritura-por-mujeres","category-la-ciudad-letrada","tag-alberto-laiseca","tag-escritura","tag-francisca-palma","tag-santiago-en-100-palabras","tag-selva-almada","archivo-especiales-escritura-por-mujeres"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/63"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17755"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17755\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17766,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17755\/revisions\/17766"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17755"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=17755"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=17755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}