{"id":17841,"date":"2025-05-20T21:09:56","date_gmt":"2025-05-20T21:09:56","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=17841"},"modified":"2025-05-20T22:22:29","modified_gmt":"2025-05-20T22:22:29","slug":"antuco-a-veinte-anos-del-asesinato-de-44-conscriptos-por-el-masculino-ejercito-de-la-transicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/05\/20\/antuco-a-veinte-anos-del-asesinato-de-44-conscriptos-por-el-masculino-ejercito-de-la-transicion\/","title":{"rendered":"Antuco: A veinte a\u00f1os del asesinato de 44 conscriptos por el masculino Ej\u00e9rcito de la Transici\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><em>En esta cr\u00f3nica en primera persona que tambi\u00e9n lleva por t\u00edtulo \u201cPerd\u00ed mi juventud en los cuarteles\u201d, Miguel Morales repasa no s\u00f3lo la cadena de sucesos que hace dos d\u00e9cadas terminaron con la vida de 44 conscriptos de apenas 18 a\u00f1os, sino tambi\u00e9n el peso que tuvo el servicio militar obligatorio\u00a0 para su generaci\u00f3n. Las im\u00e1genes pertenecen al \u00ab\u00c1lbum Fotogr\u00e1fico\u00bb de<a href=\"http:\/\/www.tragediadeantuco.cl\"> tragediadeantuco.cl.<\/a><\/em><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"690\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-18-at-00.39.16-690x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17842\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cEn el pubis m\u00edo la comez\u00f3n del acero y en el centro pubial y nupcial el odio contra la patria:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>CHILE-NO, grit\u00e9 el levantamiento<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Y le largu\u00e9 una \u00faltima mirada de deseo a mi madre la vasta bastarda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>(\u2026) Una poblada de madres insurrectas se adentra en mi cuenca formadas en oval trecho observando para fuera el revolc\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>(\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Sangro\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Diamela Eltit, Por la patria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"689\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-18-at-00.41.36-689x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17843\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>En las clases de Consejo de Curso-Orientaci\u00f3n de esas semanas, el profesor de Contabilidad insist\u00eda en los beneficios de culminar nuestra carrera t\u00e9cnica. Solo faltaba un a\u00f1o y medio para completar la ense\u00f1anza media. Si termin\u00e1bamos, podr\u00edamos recibir un sueldo tras nuestra pr\u00e1ctica laboral. <strong>\u201cPero lo mejor de todo\u201d, nos dijo, \u201custedes \u2013los hombres\u2013 podr\u00e1n <em>sacarse<\/em> el Servicio Militar, con el argumento de que trabajan y sostienen econ\u00f3micamente sus hogares\u201d<\/strong>. \u201cAguanten un a\u00f1o, cabros, no sean <em>weones<\/em>\u201d, nos instaba, sin ocultar su desaz\u00f3n por los dos compa\u00f1eros que no regresaron a clases tras el fin de las vacaciones de verano: desde febrero estaban presos en <em>Tiempo Joven<\/em>, la c\u00e1rcel del Servicio Nacional de Menores (Sename) ubicada a la altura de San Francisco de Mostazal, setenta kil\u00f3metros al sur de Santiago.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Quitarme de encima el Servicio me motivaba a obtener buenas notas en el Liceo T\u00e9cnico Comercial. <strong>Desde ni\u00f1o supe que no quer\u00eda ser <em>pelado<\/em><\/strong>. A diferencia de mis abuelos pinochetistas, mis padres y mis t\u00edos aborrec\u00edan a los milicos que les arrebataron su juventud. Algunos compa\u00f1eros dec\u00edan que no me gustaba la idea de hacer el Servicio porque eso era para los hombres de verdad, que resistieran los ejercicios militares, las peleas entre compa\u00f1eros, los abusos de los oficiales mayores que se ensa\u00f1aban contigo si te agarraban mala. \u201cAs\u00ed como en <em>Nacido para matar<\/em> [<em>Full Metal Jacket<\/em>]\u201d, contaba un primo que cumpli\u00f3 su Servicio en Arica, sin olvidar al compa\u00f1ero que le amputaron dos de sus extremidades cuando, en un simulacro, una granada estall\u00f3 en su mano.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Al a\u00f1o siguiente deb\u00eda presentarme en el Cant\u00f3n de Reclutamiento. El Ej\u00e9rcito hab\u00eda anunciado el inicio de un sistema mixto para conseguir conscriptos: primero, un llamado para inscripci\u00f3n voluntaria; luego, un sorteo para completar las plazas no cubiertas. Algo en m\u00ed intu\u00eda que saldr\u00eda sorteado (como finalmente ocurri\u00f3), por lo que de todos modos me hac\u00eda a la idea de pasar un a\u00f1o y medio de mi vida bajo las \u00f3rdenes de un milico. Un grupo de amigos insist\u00edan en que no era tan mala idea, que incluso si me gustaba pod\u00eda <em>hacer carrera<\/em> en el Ej\u00e9rcito. Dec\u00edan conocer a alguien que a los pocos a\u00f1os ya ten\u00eda casa, auto y <em>\u201cla media mina, loco. Siempre andan a la siga de los milicos en esos pueblos perd\u00edos reculiaos\u201d<\/em>. Otros se rebelaban porque sus mam\u00e1s los quer\u00edan mandar obligados al Servicio para <em>corregirlos<\/em> por fumar marihuana o incluso pasta base.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La resignaci\u00f3n por la inminencia del Servicio se esfum\u00f3 el mi\u00e9rcoles 18 de mayo de ese 2005, cuando encend\u00ed la tele en la noche<\/strong>. Las noticias informaban que se hab\u00eda perdido el rastro de un pelot\u00f3n de ni\u00f1os que cumpl\u00edan su Servicio en la Compa\u00f1\u00eda de Morteros del Regimiento Reforzado N\u00ba 17 \u201cLos \u00c1ngeles\u201d, en la localidad de Antuco, ubicada al oriente de Concepci\u00f3n, quinientos kil\u00f3metros al sur de Santiago. Los j\u00f3venes, en su mayor\u00eda de 18 a\u00f1os, superaban el centenar, quienes en la madrugada de ese mi\u00e9rcoles iniciaron una marcha desde un refugio militar por los esteros que conectan el Volc\u00e1n Antuco y la Laguna del Laja. Con los d\u00edas, cuando un conscripto sobreviviente dio una entrevista en un programa de horario <em>prime<\/em>, se supo que la marcha se realiz\u00f3 por orden del mayor<strong> Patricio Alejandro Augusto Cereceda Truan<\/strong>, con la venia del jefe de Plana Mayor, <strong>Luis Pineda<\/strong>, y del coronel a cargo del Regimiento, <strong>Roberto Mercado Olgu\u00edn<\/strong>. El clima era inclemente la noche del martes 17 de mayo. Pero eso lo supimos despu\u00e9s.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primo infer\u00eda de las primeras noticias que, de seguro, a los superiores les pareci\u00f3 una instancia propicia para un ejercicio de preparaci\u00f3n en condiciones adversas, similares a las de una batalla en alta monta\u00f1a en pleno invierno. Los conscriptos subieron equipados con su uniforme b\u00e1sico. A pesar de la ventisca y de los 35\u00ba bajo cero, Cereceda los oblig\u00f3 a enfrentarse con el viento blanco. Las noticias ese d\u00eda eran confusas. Imagin\u00e9 que el sargento les dijo que hab\u00eda que continuar la marcha, llegar lo m\u00e1s alto posible. Lo m\u00e1s alto posible.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>La tragedia de Antuco fue una larga agon\u00eda para los ni\u00f1os y para las familias: se inici\u00f3 el martes 17 de mayo del 2005, se desat\u00f3 el mi\u00e9rcoles 18 pero se confirm\u00f3 reci\u00e9n el viernes 20. La periodista <strong>Marcela Alarc\u00f3n<\/strong> dedic\u00f3 su tesis de grado a reportear el caso, en el que constituye uno de los primeros documentos que incluye relatos de sobrevivientes, familiares y acusados. Seg\u00fan la reconstrucci\u00f3n cronol\u00f3gica de su <strong><em>Antuco, \u00bfh\u00e9roes de qu\u00e9? La tr\u00e1gica marcha de errores del Ej\u00e9rcito de Chile<\/em><\/strong>, las distintas divisiones de la Compa\u00f1\u00eda de Morteros iniciaron una marcha sobre la alta monta\u00f1a cuyo trazado cubr\u00eda 24 kil\u00f3metros, cuando lo m\u00e1ximo recomendado para este tipo de actividades era cinco. En el refugio Mariscal Alc\u00e1zar, algunos jefes de divisi\u00f3n ordenan a sus compa\u00f1\u00edas proseguir la marcha hacia el refugio La Cortina la tarde del 17 de mayo, con el objetivo de alcanzar los camiones que los descender\u00edan al Regimiento antes de que la tormenta de nieve anunciada por los informes meteorol\u00f3gicos impidiera el desplazamiento.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La madrugada del 18 de mayo, a las cinco de la ma\u00f1ana, el mayor <strong>Patricio Cereceda<\/strong> ordena a las dos compa\u00f1\u00edas que segu\u00edan en el refugio Mariscal Alc\u00e1zar proseguir la marcha.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Cereceda desestim\u00f3 las condiciones meteorol\u00f3gicas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Cereceda subestim\u00f3 las vestimentas incompletas de los conscriptos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cereceda sobreestim\u00f3 el entrenamiento de estos ni\u00f1os que a\u00fan no completaban cincuenta d\u00edas de formaci\u00f3n como reclutas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl primer contingente hab\u00eda salido a marchar a las cinco de la ma\u00f1ana y el segundo deb\u00eda hacerlo a las ocho\u201d. En la tarde el Ej\u00e9rcito confirmaba que, junto con los conscriptos extraviados, ya hab\u00eda cinco muertos confirmados, \u201ccongelados en medio de la tormenta de viento blanco y que al menos otros 28 estaban desaparecidos\u201d. <strong>Las familias de los 369 conscriptos se agolparon en el Regimiento<\/strong>. Con el pasar de las horas, permanec\u00edan aquellas de cuyos hijitos a\u00fan no hab\u00eda noticias. El 19 de mayo, el Ej\u00e9rcito inform\u00f3 que 112 conscriptos estaban aislados en el refugio Mariscal Alc\u00e1zar, a salvo, mientras segu\u00edan desaparecidos 97 de ellos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El Comandante en jefe del Ej\u00e9rcito, <strong>Juan Emilio Cheyre<\/strong>, hab\u00eda ganado fama en 2003 al enunciar el primer \u201cnunca m\u00e1s\u201d por parte de la instituci\u00f3n, con el objetivo confeso de limpiar la imagen del ej\u00e9rcito en su actuar en dictadura, pero con el objetivo impl\u00edcito y real de apresurar los juicios abiertos a rangos inferiores que podr\u00edan salpicar a rangos superiores. Al d\u00eda siguiente de la tragedia, viaj\u00f3 a Los \u00c1ngeles para supervisar los sucesos. \u00c9l no quer\u00eda crear \u201cfalsas esperanzas\u201d, pero confiaba en la supervivencia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa ilusi\u00f3n de encontrar con vida a los conscriptos perdidos, sin embargo, comenz\u00f3 a menguar. Cuando Cheyre tuvo que explicar si los soldados llevaban indumentaria adecuada, la respuesta fue incierta. En sus primeros comunicados el Ej\u00e9rcito asegur\u00f3 que los conscriptos contaban con tenidas especiales para la nieve, pero familiares de los muchachos denunciaron que no era cierto y reclamaron que sus hijos se hab\u00edan quedado con las boletas para retirar el uniforme en la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, no hab\u00eda seguridad de que portaban las tenidas Gore-Tex, id\u00f3neas para soportar bajas temperaturas. La posibilidad de que los j\u00f3venes vistieran el uniforme b\u00e1sico de algod\u00f3n destru\u00eda cualquier esperanza de que hubiesen resistido la tormenta\u201d, documenta el trabajo de Marcela Alarc\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cheyre relevaba de su cargo al coronel <strong>Roberto Mercado<\/strong>. Cheyre, la prensa y el mundo pol\u00edtico no entend\u00edan c\u00f3mo se autorizaron estas maniobras cuando el lunes \u201c16 de mayo, dos d\u00edas antes de la ya tr\u00e1gica tragedia, la Oficina Nacional de Emergencias, Onemi, hab\u00eda decretado una \u2018alerta amarilla\u2019 para advertir la llegada de un fuerte temporal y por ello se hab\u00eda ordenado el cierre de los puertos y de los pasos fronterizos\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Desesperados, los padres se organizaban e internaban a pie en la monta\u00f1a, con la esperanza de encontrar alg\u00fan indicio de sus hijos. Las familias esperaban en el gimnasio del Regimiento, un recinto que las c\u00e1maras de televisi\u00f3n invad\u00edan el viernes 20 para registrar la angustia de los familiares, para mostrar c\u00f3mo unas madres \u2013\u201cuna poblada de madres insurrectas\u201d (Eltit)\u2013 se abalanzaban sobre un general que no daba respuestas, para informar c\u00f3mo esas mujeres quebraban una mampara tratando de agarrar al general que con sus respuestas absurdas confund\u00eda solemnidad con burla. En una cadena nacional, <strong>Ricardo Lagos,<\/strong> el presidente que a\u00f1os antes descalificara con su indiferencia y desd\u00e9n a las familias de las ni\u00f1as de Alto Hospicio, confirm\u00f3 45 muertos: 44 conscriptos y un soldado profesional que acompa\u00f1aba la marcha a cargo de la alimentaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de Chile est\u00e1 emparejada con la historia del Ej\u00e9rcito. El lema del escudo nacional, <strong>\u201cPor la raz\u00f3n o la fuerza\u201d<\/strong>, es un homenaje al Ej\u00e9rcito cuya mitoman\u00eda narcisista establece que jam\u00e1s ha sido vencido. El historiador formado en la Academia de Historia Militar, <strong>Felipe Cubillos Correa<\/strong>, se\u00f1ala que \u201cla implementaci\u00f3n del Servicio Militar Obligatorio en Chile el a\u00f1o 1900 represent\u00f3 para el Ej\u00e9rcito la oportunidad de tener contacto con los sectores populares del pa\u00eds y, de esta forma, poder visualizar la realidad en que estos viv\u00edan. Si bien la \u2018Ley de Reclutas y Reemplazos\u2019 defin\u00eda el ingreso de reclutas tanto al Ej\u00e9rcito como a la Marina (\u2026), las fuerzas de tierra se han mostrado mayormente receptivas a la llegada de los sectores populares a los cuarteles, mientras que las fuerzas de mar se han mostrado m\u00e1s bien elitistas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La apertura a las clases populares subrayada por Cubillos es central para entender el funcionamiento del Servicio Militar Obligatorio en un pa\u00eds cuyas fuerzas armadas y de orden reproducen desde el ingreso el sesgo de clase del pa\u00eds.<\/strong> Los pobres que no pueden pagar una carrera profesional ingresan a las escuelas de sub-oficiales de las distintas ramas militares; los hijos de clase alta, en cambio, a las escuelas de oficiales. Esta org\u00e1nica se traduce en que el oficial reci\u00e9n graduado de la \u00faltima siempre ser\u00e1 un superior jer\u00e1rquico de cualquier egresado de la escuela de sub-oficiales. En otras palabras, el egresado de la escuela sub-oficiales, incluso con d\u00e9cadas de carrera, alcanzar\u00e1 un rango que reproducir\u00e1 su condici\u00f3n de subalterno frente al m\u00e1s raso de los oficiales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esta l\u00f3gica, el Servicio Militar representa para muchos j\u00f3venes no solo una obligaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la posibilidad de iniciar una carrera que los ayude a superar la pobreza.<\/strong> Este fue el caso de la mayor\u00eda de los conscriptos del Regimiento de Los \u00c1ngeles, como se\u00f1ala Marcela Alarc\u00f3n en su investigaci\u00f3n tras entrevistar a <strong>Sofanor Navarrete<\/strong>, t\u00edo que cri\u00f3 al conscripto Cristi\u00e1n Vallejos Vallejos -el doble apellido, en Chile, suele ser la se\u00f1al de la bastard\u00eda, del abandono paterno-, el \u201cMunilque\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl igual que la mayor\u00eda de los padres de la zona, [don Sofanor] ve\u00eda en el Servicio Militar una posibilidad para sus hijos de aspirar a algo m\u00e1s en la vida. De hecho, casi todos los conscriptos llegaron voluntariamente al cant\u00f3n de reclutamiento, sin buscar excusas para eximirse y con la intenci\u00f3n de seguir despu\u00e9s del servicio una carrera militar. Adem\u00e1s, al menos en teor\u00eda, el Ej\u00e9rcito estaba tratando de dejar atr\u00e1s el historial de denuncias por conscriptos maltratados: el nuevo plan promet\u00eda incentivar a los muchachos con modernos cursos de computaci\u00f3n y ayuda para nivelar los estudios de los soldados que no hab\u00edan podido terminarlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La carrera militar, para estos ni\u00f1os, era una opci\u00f3n de supervivencia. Ellos entraban al regimiento sin ninguna otra motivaci\u00f3n que salir de la pobreza. Por eso, lo que sus superiores les comunicaban era para ellos irrebatible. Su est\u00edmulo no se basaba en las premisas ideol\u00f3gicas de los que entraban a la Academia de Guerra, a la Escuela Militar o a la Escuela de Oficiales de Carabineros para convertirse en oficiales en esos a\u00f1os, movidos tanto por la celebraci\u00f3n de la \u201cgesta patri\u00f3tica\u201d de los \u201cvalientes soldados\u201d que asesinaron a sus compatriotas como una forma de distinci\u00f3n social dentro de la fronda aristocr\u00e1tica. Cheyre, por supuesto, egres\u00f3 de la escuela de oficiales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"755\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-18-at-00.43.21-755x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17844\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los historiadores <strong>Gabriel Salazar y Julio Pinto,<\/strong> el Servicio Militar Obligatorio se instaur\u00f3 en 1900 con el respaldo del \u201corgullo \u2018nacional\u2019 por la victoria en [la Guerra d]el Pac\u00edfico\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1885, empero, hay un giro en la pedagog\u00eda castrense: a falta de guerras contra enemigos, el Ej\u00e9rcito se centra en la defensa de los intereses de las oligarqu\u00edas frente a los peligros encarnados por las clases populares. \u201cLa violencia \u2018leg\u00edtima\u2019, surgida para proteger a unos pocos, se transform\u00f3 (\u2026) en una escuela de masculinidad patri\u00f3tica destinada a \u2018disciplinar\u2019, en la pr\u00e1ctica, a los hombres del bajo pueblo\u201d. La l\u00f3gica del \u201cdisciplinamiento\u201d a la que refieren Salazar y Pinto alude a dos sentidos: por un lado, al castigo \u201cf\u00edsico\u201d de aquellos mal comportados en la familia nacional; pero, por otro, tambi\u00e9n al sentido <em>foucaltiano<\/em> de disciplinamiento, a aquellas estrategias mediante las cuales el poder se inscribe sobre los cuerpos para ejercer la coerci\u00f3n que garantiza su reproducci\u00f3n y que encuentra en los cuarteles del Ej\u00e9rcito uno de sus espacios propicios.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Servicio Militar Obligatorio, as\u00ed, se torna una instancia de disciplinamiento y de homogeneizaci\u00f3n nacional.<\/strong> Como se\u00f1ala el ensayista argentino <strong>Daniel Link<\/strong>, los servicios militares encarnan uno de los tantos \u201caparatos de homogeneizaci\u00f3n social\u201d. La \u201cincorporaci\u00f3n a la m\u00e1quina b\u00e9lica\u201d supone para el sujeto el disciplinamiento en las distintas modalidades de la \u201cnacionalidad\u201d, entre ellas la lengua de un pa\u00eds o \u2013digo yo\u2013 la \u201cadaptaci\u00f3n social\u201d: \u201cel Estado lo incluye, y para hacerlo, pretende eliminar toda diferencia\u201d. <strong>Mediante el Servicio Militar, el Estado inscribe su poder en los cuerpos.<\/strong> O, en la terminolog\u00eda de Link, \u201csutura\u201d el cuerpo pobre del conscripto con el cuerpo simb\u00f3lico de la naci\u00f3n \u2013sus discursos, su legitimidad, su orden naturalizado, sus prejuicios, sus roles gen\u00e9ricos, sus respuestas aprendidas, su interpretaci\u00f3n de la historia, sus esquemas biopol\u00edticos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En el diagrama cultural del Chile de la Transici\u00f3n, la promesa de la alegr\u00eda modernizante mantuvo intacta esta l\u00f3gica segregadora, propia de un sistema pre-moderno, hacendal. El Chile posdictatorial le dio una nueva forma al dise\u00f1o biopol\u00edtico de nuestra sociabilidad, un sistema que ya desde el siglo XIX fundaba su primera segregaci\u00f3n sobre los cuerpos pobres. Como se\u00f1ala <strong>\u00d3scar Contardo<\/strong>, el cuerpo en el Chile de la Transici\u00f3n sigui\u00f3 siendo una \u201cmarca de origen\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNuestra manera de convivir, heredada de la colonia, nos oblig\u00f3 a establecer una suerte de ceguera propia sobre nuestro propio <em>apartheid<\/em>, o tal vez, m\u00e1s que una ceguera, la imposibilidad de darle un nombre claro y preciso sin que eso agreda a los afortunados y los ponga en guardia para contraatacar de manera violenta. Todos sabemos que el aspecto f\u00edsico de los alumnos de un liceo de la periferia de Santiago es muy diferente al de los de un colegio exclusivo de barrio alto; que los rostros de los conscriptos muertos en Antuco en 2005 \u2013despu\u00e9s de que su superior los hiciera marchar bajo una tormenta de nieve\u2013 eran muy diferentes a las caras de los j\u00f3venes l\u00edderes empresariales que sol\u00edan aparecer anualmente en diarios y revistas. El cuerpo en Chile es una marca de origen que revela pertenencia y determina el futuro. Sin embargo, es dif\u00edcil plantear estos hechos como un tema sin recibir una agresi\u00f3n como respuesta\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Las promesas de modernidad, de igualdad, de \u201creconciliaci\u00f3n\u201d se desvanecen cuando se trata de los cuerpos pobres. La presunta universalizaci\u00f3n de la igualdad abstracta, mediante una sociabilidad regida por principios organizados en torno a la raz\u00f3n \u2013la modernidad, seg\u00fan Weber\u2013 antes que a la pertenencia familiar \u2013la sociedad feudal\u2013, es desmentida d\u00eda a d\u00eda en la Comedia de la Alegr\u00eda o, como se le llama en el discurso pol\u00edtico, la transici\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Ni siquiera el Servicio Militar Obligatorio, la instancia de <em>incorporaci\u00f3n<\/em> de los cuerpos pobres en la familia nacional, cumple con esta igualdad limitada a la homogeneizaci\u00f3n. En Antuco, la \u00fanica instancia de homogeneizaci\u00f3n entre los cuerpos, la \u00fanica inscripci\u00f3n de \u201cChile\u201d en ellos, ocurri\u00f3 el 21 de mayo en el gimnasio del Regimiento:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUna vez confirmadas las identidades [el viernes 20], se programaban misas masivas de responso. A la ma\u00f1ana siguiente se hac\u00edan p\u00fablicos los nombres de los soldados muertos y se preparada el gimnasio para que all\u00ed fuesen instalados, en perfecto orden, los ata\u00fades de color caf\u00e9 claro, sobre los que se colocaba una bandera chilena\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo Lagos despleg\u00f3 en el responso luctuoso del s\u00e1bado 21 de mayo sus gloriosas capacidades oratorias. Su fin era ofrecer consuelo, emparentando a los ni\u00f1os con Arturo Prat, soldado muerto en la mayor gesta militar de la historia y s\u00edmbolo de orgullo patrio. Al igual que con los familiares de las ni\u00f1as de Alto Hospicio, Lagos otra vez alardeaba de su indolencia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Como reconstruye Marcela Alarc\u00f3n,<strong> en la ciudad de Los \u00c1ngeles se decidi\u00f3 levantar un monumento a los \u201cH\u00e9roes de la paz\u201d un a\u00f1o despu\u00e9s<\/strong>. La Plaza Memorial destaca por 45 \u00e1rboles originarios de la zona, los que representan a cada uno de los ni\u00f1os enviados a morir bajo la nieve y al \u00fanico soldado profesional.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Michelle Bachelet,<\/strong> entonces presidenta, arrib\u00f3 a Los \u00c1ngeles para acompa\u00f1ar a los familiares. \u201cTras abrazarlos uno a uno, la mandataria anunci\u00f3 que decretar\u00eda el 18 de mayo como d\u00eda del conscripto\u201d. Por un momento, Bachelet abandonaba la imagen de mujer de hierro que cultiv\u00f3 durante sus dos a\u00f1os al mando del ministerio de Defensa. Cheyre, el Comandante en Jefe al momento de la tragedia, llor\u00f3 ante las c\u00e1maras, se arrodill\u00f3 ante la Virgen del Carmen, y\u00a0 en ning\u00fan momento abraz\u00f3 a alg\u00fan familiar: \u00e9l deb\u00eda comportarse a la altura de su jefatura. En la econom\u00eda simb\u00f3lica de la familia del Ej\u00e9rcito, fue Bachelet finalmente quien rompi\u00f3 la rigidez marcial. Con un peque\u00f1o gesto de empat\u00eda materna, abraza a cada una de las familias de las v\u00edctimas un a\u00f1o despu\u00e9s de sus muertes.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Seis meses m\u00e1s tarde, el 11 de noviembre, los familiares se manifestaron a trav\u00e9s de una velat\u00f3n en el frontis del La Moneda. Esa tarde, ven\u00edan de la Corte Marcial que ley\u00f3 sentencia a los involucrados, no sin cierta premura para alcanzar a subir a los buses comerciales que los transportar\u00edan de vuelta a sus ciudades. Bachelet no baj\u00f3 de su despacho.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>El mayor Patricio Cereceda recibi\u00f3 una condena de cinco a\u00f1os por parte de la Corte Marcial que llev\u00f3 a cabo el proceso. Considerando un a\u00f1o bisiesto, cinco a\u00f1os equivalen a 1826 d\u00edas. <strong>Si dividimos estos 1826 d\u00edas de condena por 45 \u2013los 44 conscriptos y el soldado congelados por la nieve\u2013, la sentencia de Cereceda asciende a 40,5 d\u00edas por cada muerto.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo cad\u00e1ver encontrado fue el de <strong>Silverio Amador Avenda\u00f1o Huilp\u00e1n<\/strong>. Su madre, Flor Huilp\u00e1n, aguard\u00f3 49 d\u00edas la llamada del Ej\u00e9rcito. La espera por el cad\u00e1ver de su hijo fue mayor a lo que la justicia militar hizo pagar a Cereceda por su p\u00e9rdida. Y a Dios gracias \u2013\u201cdemos-gracia\u201d, como ilustra Lemebel al Chile de la Transici\u00f3n\u2013 que, de tantos culpables institucionales, aunque sea uno pag\u00f3 con c\u00e1rcel efectiva: <strong>los otros soldados profesionales que participaron de la marcha recibieron arrestos que oscilaron desde los dos hasta, en el caso m\u00e1s severo, diez d\u00edas de prisi\u00f3n militar.<\/strong> Eso, sumado a una anotaci\u00f3n negativa en sus hojas de vida. S\u00ed: las <em>muertes <\/em>fueron una amonestaci\u00f3n en sus <em>hojas de vida<\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Un poco antes de conocer su sentencia, el coronel Roberto Mercado fue dado de baja del Ej\u00e9rcito. En su testimonio, lo doloroso del acto radic\u00f3 en las palabras del Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito, Juan Emilio Cheyre: \u201cMe produjo un tremendo dolor que se dijera que <em>se ha buscado extirpar un tumor maligno del Ej\u00e9rcito<\/em>\u201d. En la misma entrevista que le concede a Alarc\u00f3n, Mercado revela, con pena, el di\u00e1logo que sol\u00eda sostener con los padres los d\u00edas que los ni\u00f1os recib\u00edan visitas:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cCuando hab\u00eda visita para los soldados en el regimiento \u00edbamos familia por familia diciendo que se los \u00edbamos a cuidar, que se los \u00edbamos a devolver <em>con un valor agregado,<\/em> que se los \u00edbamos a devolver m\u00e1s sanitos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras, el apellido, bailan una tr\u00e1gica cueca premonitoria: M<strong>ercado, tumor maligno, valor agregado. Cuerpos mercanc\u00edas, stock, el paso por el Ej\u00e9rcito supon\u00eda la adquisici\u00f3n de una plusval\u00eda simb\u00f3lica:<\/strong> \u201cse los \u00edbamos a devolver con un valor agregado\u201d. Cuerpos donde la m\u00e1quina estatal operar\u00eda su asepsia, el paso por el Ej\u00e9rcito permitir\u00eda a los ni\u00f1os regresar \u201cm\u00e1s sanitos\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La met\u00e1fora oncol\u00f3gica del \u201cpadre\u201d Cheyre (tumor). La met\u00e1fora sanitaria (m\u00e1s sanitos). La met\u00e1fora economicista (valor agregado) del coronel que hablaba como un padre. Las met\u00e1foras dicen todo lo que al final se puede decir: los cuerpos no volvieron \u201csanitos\u201d; los cuerpos no adquirieron \u201cun valor agregado\u201d. Los cuerpos de estos ni\u00f1os eran, para el Estado, stock. Ser ni\u00f1o huacho en el Ej\u00e9rcito es tambi\u00e9n ser mercanc\u00eda defectuosa. O ser un tumor extirpable. Sus madres, las de carne y hueso, los siguen llorando. Ni la Virgen del Carmen, patrona del Ej\u00e9rcito, pudo revertir la orden de marchar a la muerte emanada de tantos padres-superiores.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"835\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-18-at-00.45.11-835x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17845\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Un texto obligatorio del poemario <strong><em>Antuco 2005<\/em>,<\/strong> de <strong>Carlos Cardani Parra y Carlos Soto Rom\u00e1n:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cNo conocen la nieve, pero les gusta<\/p>\n\n\n\n<p>La nevada es parte de su instrucci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Verla caer como un cuento de navidad de otro hemisferio<\/p>\n\n\n\n<p>Tocarla por primera vez, sentir como se apelmaza<\/p>\n\n\n\n<p>Son ni\u00f1os vestidos de soldados jugando a tirarse granadas<\/p>\n\n\n\n<p>Imitaci\u00f3n de pel\u00edculas tra\u00eddas por los pocos canales de se\u00f1al abierta<\/p>\n\n\n\n<p>Luego el campo completamente blanco ser\u00e1 un aula de clases<\/p>\n\n\n\n<p>El soldado aprender\u00e1<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo estar todo el d\u00eda en la nieve y seguir con el cuerpo caliente<\/p>\n\n\n\n<p>Montar una carpa sobre la escarcha sin mojarse<\/p>\n\n\n\n<p>Marchar sobre ella sin hundirse<\/p>\n\n\n\n<p>Como castigo sentados con las nalgas descubiertas hasta que el hielo les queme<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s vendr\u00e1n otras lecciones m\u00e1s estrictas<\/p>\n\n\n\n<p>Formas m\u00e1s duras para la instrucci\u00f3n del monta\u00f1\u00e9s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Silencio.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuerpos de los conscriptos congelados por la desidia del Chile de la Transici\u00f3n todav\u00eda padecer\u00edan una \u00faltima manipulaci\u00f3n, como si la muerte en dichas condiciones no fuera suficiente. <strong>Ang\u00e9lica Monares<\/strong>, hermana del \u00fanico soldado profesional muerto, denuncia que <strong>los cad\u00e1veres de las v\u00edctimas fueron vestidos con ropa de alta monta\u00f1a ya en la morgue.<\/strong> \u00bfEl objetivo? Asegurarles a los familiares que s\u00ed contaban con el equipamiento necesario:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHay algo que solamente mandamos al proceso internacional. Hay una foto en que mi hermano aparece en manga de camisa, en una bandeja y con los ojos abiertos. Esa es la primera foto para m\u00ed, porque aparece con los ojos abiertos. Despu\u00e9s aparece en otra foto, enfocado desde arriba, abrigado, con ropa de monta\u00f1a, parka de monta\u00f1a, que \u00e9l no tra\u00eda porque se la pas\u00f3 al soldado sobreviviente Pe\u00f1a, que era un soldado antiguo que se licenciaba el viernes (20 de mayo). Yo me pregunto: \u00bfEn la bandeja abri\u00f3 los ojos? Por ese tipo de detalles creemos que los cuerpos fueron manipulados. En otra foto aparecen el joven Renca y Pilar con ropa de monta\u00f1a. \u00bfAcaso al juez se le pas\u00f3 esto?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cierto: el juez marcial a cargo de la investigaci\u00f3n \u201cten\u00eda como su superior jer\u00e1rquico al general Cheyre\u201d, quien hasta el d\u00eda de hoy no ha ofrecido disculpas por asegurar que los ni\u00f1os s\u00ed vest\u00edan equipamiento de invierno durante la marcha. De tenerlo, de seguro no hubieran muerto congelados debajo de la nieve.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El Ej\u00e9rcito es una instituci\u00f3n espejo de Chile, se cuentean ellos mismos, una instituci\u00f3n igualitaria. Por eso, para no provocar desigualdad crom\u00e1tica en la vestimenta, esa semana de mayo Cereceda opt\u00f3 por no facilitar las 135 chaquetas de alta monta\u00f1a \u201cpara el uso de los conscriptos\u201d almacenadas entre \u201clas 407 tenidas Gore-Rex\u201d que guardaban en el regimiento. Todo con un \u00fanico fin: \u201cno afectar la \u2018uniformidad\u2019 de la tropa al no tener vestuario para todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Luis Monares,<\/strong> el soldado que bajo la tormenta blanca entreg\u00f3 su chaqueta a Pe\u00f1a y sus botas de nieve a otro conscripto, pudo salvarse. Pero Monares no pudo ignorar, con indiferencia, los gritos de los ni\u00f1os que la nieve devoraba. El conscripto que asisti\u00f3 al velorio narr\u00f3 que Luis desacat\u00f3 la orden de resignaci\u00f3n de sus superiores (\u201cA d\u00f3nde vas, huev\u00f3n, si no hay nada que hacer\u201d) \u201cporque los muchachos estaban afuera gritando\u201d. Lo \u00faltimo que escuch\u00f3 fue que \u201cllamaban a la mam\u00e1\u201d. Monares no iba como monta\u00f1\u00e9s. \u00c9l deb\u00eda preparar las comidas durante la marcha. El Ej\u00e9rcito afirma que hall\u00f3 su cuerpo en solitario; la familia prefiere creer a los conscriptos sobrevivientes: \u201cNosotros sabemos que fue encontrado abrazado con un soldado\u201d. Los gestos maternales de Monares fueron el \u00fanico acto de humanidad de los soldados profesionales. Gracias a eso, Pe\u00f1a est\u00e1 vivo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta cr\u00f3nica en primera persona que tambi\u00e9n lleva por t\u00edtulo \u201cPerd\u00ed mi juventud en los cuarteles\u201d, Miguel Morales repasa no s\u00f3lo la cadena de sucesos que hace dos d\u00e9cadas terminaron con la vida de 44 conscriptos de apenas 18 a\u00f1os, sino tambi\u00e9n el peso que tuvo el servicio militar obligatorio\u00a0 para su generaci\u00f3n. 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