{"id":1802,"date":"2016-05-12T20:08:57","date_gmt":"2016-05-12T20:08:57","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=1802"},"modified":"2017-10-01T04:24:51","modified_gmt":"2017-10-01T04:24:51","slug":"relaciones-diplomaticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/05\/12\/relaciones-diplomaticas\/","title":{"rendered":"Relaciones diplom\u00e1ticas"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por <a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/author\/sergio-dominguez\">Sergio Dom\u00ednguez<\/a><\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Hoy<\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Hoy tengo fe. Una fe incierta e indeterminada, pero fe al fin y al cabo. Fe humana en la humanidad. Fe irracional y alegre. Fe jorgegonzaliana, si se quiere. No es peque\u00f1a, pues ninguna fe es peque\u00f1a. El punto es que antes de ayer ten\u00eda m\u00e1s amargura que fe. S\u00f3lo por eso es que creo que vale la pena robarle estas horas al sue\u00f1o para intentar explicarla contando la historia que la origin\u00f3. Por eso y porque lo he pensado al menos diez veces durante el d\u00eda: tengo que contarlo, tengo que escribirlo, tengo que decirlo, tengo que hacerlo, tengo que&#8230;<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Por supuesto, el pudor es siempre el mayor de los obst\u00e1culos. El miedo del escritor a ser insincero o simplemente a ser un mal escritor. El temor de Nina Simone a ser malinterpretada \u2013ese tambi\u00e9n, ese sobre todo. \u00a1Pero lo he pensado diez veces, maldita sea! \u00a1Al menos hoy me parece que diez es una cantidad suficiente como para omitir el miedo y la vanidad!<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Hubo un tiempo en el que escrib\u00eda un diario. Quer\u00eda aprender a escribir y pensaba que un diario era, moment\u00e1neamente, el mejor ejercicio que pod\u00eda realizar. Me permit\u00eda evadir tanto el pudor como la necesidad de inventar una historia para contar. Quer\u00eda depurar la forma y para eso lo mejor era acotarse a la serie de eventos para nada extraordinarios que constitu\u00edan y constituyen la trama de mi existencia cotidiana. El diario consist\u00eda \u2013me dar\u00eda cuenta m\u00e1s tarde\u2013 en encontrar algo para contar dentro de mi propia vida. Una escritura documental que pod\u00eda contener cualquier cosa dentro: un chiste, un comentario conspirativo, un di\u00e1logo (de sordos), una cita, un poema o simplemente, como pretendo hacer ahora, una descripci\u00f3n de las primeras situaciones que, al momento de llegar la noche y enfrentarme al word en blanco, se me viniesen a la mente.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Hoy retomo el diario para contar estos dos d\u00edas.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Hoy es un d\u00eda especial. Hoy tengo fe. En alg\u00fan momento del d\u00eda me di cuenta de que me sent\u00eda particularmente animado. Creo fue en la ma\u00f1ana, mientras le contaba al Marciano. Justo recib\u00ed tres mensajes en el tel\u00e9fono que me sacaron del sopor de la ma\u00f1ana.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left; padding-left: 90px;\">Buenos d\u00edas mi amigo<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left; padding-left: 90px;\">Pasado una Buenos d\u00edas amigo m\u00edo<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left; padding-left: 90px;\">Hasta luego.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n una fotograf\u00eda que nos tomamos en la estaci\u00f3n Irarr\u00e1zaval antes de que llegara su hermano. Me sent\u00ed alegre de recibir este saludo y entonces le quise contar a mi amigo. Me sent\u00ed alegre al contarle. Luego segu\u00ed trabajando y r\u00e1pidamente esa sensaci\u00f3n se disip\u00f3 en medio de otras impresiones y preocupaciones m\u00e1s contingentes. En realidad, creo que s\u00f3lo ahora puedo darme cuenta de que me sent\u00ed as\u00ed. Hace un rato, en una reuni\u00f3n que tuvimos con Marciano y Lila, terminamos entusiasmados hablando de nuestros proyectos, de las cosas que queremos hacer a pesar de todas (\u00a1y no son pocas!) las dificultades objetivas y subjetivas que enfrentamos. Nuevamente, casi sin darme cuenta, estaba alegre. Me di cuenta de que el entusiasmo, la esperanza y la convicci\u00f3n son parte fundamental de la econom\u00eda de c\u00f3mo quiero decidir las cosas importantes en la vida. Seguramente, habr\u00e1 otros d\u00edas donde est\u00e9 dominado por otros humores m\u00e1s biliosos y belicosos, pero hoy me sorprend\u00ed teniendo fe y me acord\u00e9 de c\u00f3mo se sent\u00eda. Hoy s\u00f3lo odio el cinismo y la hipocres\u00eda y sobre todo los miedos y los pudores, pues ayer eso hizo que conociera a Phito y hoy, el haberle conocido, me hizo sentir alegre y esperanzado.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Yo, que la mayor\u00eda de las veces odio la alegr\u00eda por no poder distinguirla de la banalidad, me di cuenta de que se puede ser alegre sin necesariamente ser est\u00fapido. Y de que se puede contar la historia de una alegr\u00eda sencilla sin pretender enrostr\u00e1rsela al resto en la cara como si se tratase de una virtud propia. Por el contrario, contarla como la an\u00e9cdota que se le cuenta a un amigo o a la compa\u00f1era que llega agotada luego de una jornada extenuante.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Hoy en la ma\u00f1ana Phito me mand\u00f3 un mensaje dese\u00e1ndome un buen d\u00eda. Horas m\u00e1s tarde, me mand\u00f3 las fotos de su pasaporte, de su c\u00e9dula de identidad, de su visa y de la solicitud de la TUM (Tarjeta \u00danica Migratoria) timbrada por la PDI y por el Departamento de Extranjer\u00eda y Migraci\u00f3n de Chile, como dici\u00e9ndome que todo lo que nos cont\u00f3 ayer era verdad, que hicimos lo correcto en no desconfiar y hacer lo que hicimos. Paul Jean-Phito, ciudadano haitiano, trabajador pobre y negro nacido en la ciudad de Port Au Prince el mismo a\u00f1o que naci\u00f3 mi madre, pobre y trabajadora, en la ciudad de Talca. <em>Je suis ton premier ami, your first<\/em> amigo chileno, le dije anoche en el auto camino al metro. Me gustar\u00eda decirle ahora que es cierto que en alg\u00fan momento desconfi\u00e9 y que incluso tuve miedo, pero que despu\u00e9s de nuestro abrazo de despedida ya no tuve ninguna duda, que por supuesto que vendr\u00e1s uno de estos d\u00edas a mi casa a comer y yo ir\u00e9 un d\u00eda con mi compa\u00f1era a la tuya y compartiremos un pan con huevo o con tomate, o, como ayer, unos duraznos con t\u00e9&#8230; Como sea. T\u00fa me entiendes, Phito.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1803\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/01-1024x768.jpg\" alt=\"01\" width=\"1024\" height=\"768\" \/><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Ayer<\/h4>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Ayer hab\u00eda salido a andar en bicicleta cuando me encontr\u00e9 con Phito. Estaba satisfecho por haber llegado al Estadio Monumental y de regreso me hab\u00eda venido a la vuelta de la rueda, mirando la calle, la gente, los colores. Conociendo y pensando en las cosas que hay que hacer y en las que quiero hacer. Pedaleando lento y encuadrando fotograf\u00edas. Primero mentales y luego f\u00edsicas. En estos casos, me deten\u00eda para sacar el tel\u00e9fono que ten\u00eda guardado en un bolsillo y disimuladamente disparaba. Fotos para entrenar el ojo y tal vez subir a instagram. As\u00ed fue como llegu\u00e9 a la plaza donde estaba Phito conversando con una pareja de ancianos sentados en una banca, por ah\u00ed por Pedro de Valdivia con Rodrigo de Araya.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">As\u00ed fue como, luego de tomar una fotograf\u00eda t\u00edmida y anodina, me percat\u00e9 de que los abuelos estaban tratando de interpretar lo que les dec\u00eda este haitiano al que ellos cre\u00edan africano y sin pensarlo diez veces me acerqu\u00e9 a intentar colaborar en algo. Hola, s\u00ed, <em>do you speak English?<\/em> No? <em>French? Fran\u00e7ois?<\/em> No, <em>Je ne pas parle fran\u00e7ais mais je comprends un pou. Oui. Ok. Do you understand English? Ok<\/em>. V\u00e9amos. S\u00ed. <em>Come on<\/em>. Acomp\u00e1\u00f1ame, ver\u00e9 qu\u00e9 podemos hacer. No, lo que pasa, se\u00f1ora, es que me est\u00e1 preguntando por un cargador para su tel\u00e9fono, dice que lo necesita para hablar con su hermano, que se iban a juntar aqu\u00ed hace un rato y su hermano no ha aparecido. Que se le qued\u00f3 el tel\u00e9fono sin bater\u00eda y necesita cargarlo un poco para recibir una llamada telef\u00f3nica. \u00a1Pero yo tengo tel\u00e9fono! \u00bfTienes el n\u00famero? <em>Do you have the number?<\/em> <em>Yes, your brother. Mmm<\/em>. No contesta. \u00bfD\u00f3nde se iban a juntar? <em>Where? Here?<\/em> \u00bfSeguro que es aqu\u00ed? A ver. Pedro de Valdivia, en la plaza frente a la Iglesia. S\u00ed, es aqu\u00ed. <em>Ok<\/em>. Bueno, tratar\u00e9 de acompa\u00f1arlo a conseguir un cargador.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Por mi lado, tres o cuatro palabras sueltas en franc\u00e9s y un ingl\u00e9s regular. Por el suyo, aparte de tres palabras en espa\u00f1ol, un ingl\u00e9s suficiente como para ir mezcl\u00e1ndolo con algo de franc\u00e9s y lograr un m\u00ednimo com\u00fan ling\u00fc\u00edstico. <em>I do the talking, don\u2019t worry<\/em>. \u00bfTiene un cargador Samsung? Mire, pasa es esto y esto otro. Ah, no tiene. Gracias igual. Lo mismo en al menos tres locales donde a\u00fan no s\u00e9 si no me quisieron prestar o sencillamente era cierto lo de que no ten\u00edan el puto cargador, que si lo tuvieran ning\u00fan problema, pero pucha, mala suerte ah. \u00bfC\u00f3mo te llamas? \u00bfPhito? Yo me llamo Sergio, mucho gusto. Mira, creo que lo mejor ser\u00e1 que vayamos a mi departamento y te paso yo un cargador. <em>I have two and I can give you one. Yes, yes. No problem. Don\u2019t worry<\/em> Phito. <em>C\u2019est ne pas problem.<\/em><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Caminando a casa me cont\u00f3 que era haitiano, que le gustaba el f\u00fatbol, que llevaba cinco d\u00edas en Santiago y que no sab\u00eda c\u00f3mo llegar solo a la casa donde viv\u00eda su hermano. La casa en la que, para m\u00e1s remate, hab\u00eda olvidado sus documentos. Entonces volvimos a llamar desde mi tel\u00e9fono al n\u00famero de su hermano, por si acaso. Nada. Apagado. Era raro pero pod\u00eda ser perfectamente posible que su hermano tambi\u00e9n tuviera el tel\u00e9fono sin bater\u00eda. \u00bfA qui\u00e9n no le ha pasado? Me cont\u00f3 que su hermano llevaba cinco a\u00f1os en Chile y que se hab\u00eda venido para trabajar con \u00e9l en una empresa de construcci\u00f3n. Le coment\u00e9 que \u00faltimamente se ve\u00edan hartos haitianos por ac\u00e1 y que era importante que anduviera siempre con sus documentos, porque la polic\u00eda por lo general no era muy compresiva con ese tipo de situaciones. Se lo dije as\u00ed para no asustarlo. Cuando llegamos a la casa le ped\u00ed que me esperara abajo para ir a buscar el cargador. Mi idea era volver a la plaza y pedir un enchufe en uno de esos locales para estar cerca por si llegaba su hermano. No me pod\u00edan decir que no esta vez.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Al cruzar la puerta me puse de cabeza a buscar el bendito cargador extra con la ayuda de Carla mientras le comentaba la situaci\u00f3n. Me dijo que por qu\u00e9 no lo hab\u00eda hecho pasar y le dije que no sab\u00eda, pero en realidad lo hice por precauci\u00f3n, por temor a que se tratara de un enga\u00f1o o algo as\u00ed. Agradec\u00ed silenciosamente que Carla me trajera de vuelta a la sensatez y volv\u00ed a buscar a Phito. Le pregunt\u00e9 si ten\u00eda hambre y le ofrec\u00ed un durazno que comi\u00f3 de una forma bastante extravagante, mascando su carne y bot\u00e1ndola luego en su mano, como si ahora \u00e9l desconfiara de nosotros y de esa fruta extra\u00f1a que le hab\u00edamos ofrecido. Tomamos un t\u00e9 mientras carg\u00e1bamos el tel\u00e9fono. No hab\u00eda aparecido el cargador que buscaba pero s\u00ed otro que tambi\u00e9n serv\u00eda. Trat\u00e1bamos de pensar qu\u00e9 se pod\u00eda hacer en el caso de no poder contactar a su hermano. Con Carla nos mir\u00e1bamos y, sin decirlo siquiera, evalu\u00e1bamos la posibilidad de invitar a este desconocido a dormir en la casa. Sab\u00edamos que era complicado el escenario y que era algo que hab\u00eda que hacer si, como hasta ese momento, se segu\u00eda haciendo tarde y el tel\u00e9fono que marc\u00e1bamos segu\u00eda dando el mensaje de estar apagado o fuera del \u00e1rea de servicio. Dud\u00e1bamos y cre\u00edamos al mismo tiempo. Se me ocurri\u00f3 llamar a un haitiano que conoc\u00ed una vez en el centro y con quien convers\u00e9 sobre la posibilidad de hacer un documental sobre los inmigrantes en Chile. No tuve suerte, viv\u00eda en Renca y estaba ocupado. Al parecer ni siquiera el escuchar el testimonio de Phito contado por \u00e9l mismo con su voz ya algo desesperada le hab\u00eda movido a un acto de solidaridad. Le dije a Phito que deber\u00edamos volver a la plaza a esperar a su hermano, que tal vez en este rato podr\u00eda haber llegado y estar\u00eda igualmente preocupado e incomunicado. En el rostro de Phito se cruz\u00f3 una mueca de temor, como si hubiese entendido que no lo \u00edbamos a invitar a dormir y que, tal vez, al igual que su compatriota, prefer\u00edamos desentendernos de la situaci\u00f3n. Le dije que no se preocupara.<em> Don\u2019t worry, my friend.<\/em> Que \u00edbamos a ver c\u00f3mo se pod\u00eda solucionar el asunto, aun cuando yo mismo en realidad no ten\u00eda muy claro qu\u00e9 hacer.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Cuando \u00edbamos de vuelta a la plaza, volv\u00ed a marcar el n\u00famero de su hermano sin que Phito se diera cuenta y, por fin, comenz\u00f3 a sonar el tono del tel\u00e9fono. Nadie respondi\u00f3. Pasaron menos de diez segundos cuando sent\u00ed vibrar el celular y vi que era el n\u00famero de su hermano que estaba llamando de vuelta. Respond\u00ed y habl\u00e9 en espa\u00f1ol con \u00e9l. Le dije que estaba con Phito cerca de la plaza de Pedro de Valdivia, que esperara un segundo por favor, que no cortara. Hablaron por cerca de un minuto y Phito me volvi\u00f3 a pasar con su hermano, quien me dijo que si pod\u00eda indicarle c\u00f3mo llegar al metro Irarr\u00e1zaval. Le dije que s\u00ed, que ning\u00fan problema, que yo mismo lo llevar\u00eda a la estaci\u00f3n. \u00bfEn cu\u00e1nto rato? \u00bfTreinta minutos? Ok. Estaremos ah\u00ed en treinta minutos, en la boleter\u00eda. Phito me sonri\u00f3 y me dijo <em>Dieu te b\u00e9nisse.<\/em> Antes me hab\u00eda dicho que Jes\u00fas me hab\u00eda puesto en su camino ese d\u00eda, y yo, tontamente, le hab\u00eda dicho que no cre\u00eda en Dios, pero que de todos modos entend\u00eda la intenci\u00f3n del mensaje \u2013luego Carla se burl\u00f3 de m\u00ed por no poder evitar hacer ese tipo de comentarios, incluso en situaciones como \u00e9sta. La llam\u00e9 r\u00e1pidamente y le cont\u00e9 la situaci\u00f3n. Ya estaba saliendo al auto cuando llegamos. Nos subimos y nos fuimos raudamente. En ese momento, sentado en el asiento del copiloto, pens\u00e9 una frase en mi franc\u00e9s rudimentario: <em>Nous sommes vos premiers amis<\/em>, Phito. <em>Vos premiers amis chiliens<\/em>. Phito se sonri\u00f3 y dijo que s\u00ed, que \u00e9ramos sus primeros amigos chilenos.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Llegamos r\u00e1pido, mucho m\u00e1s r\u00e1pido que media hora. Al llegar, me di cuenta que, un poco rid\u00edculamente, nos hab\u00edamos venido comportando como si se tratase de una emergencia. Me sonre\u00ed. Phito y Carla se despidieron por segunda vez y nos metimos r\u00e1pido a la estaci\u00f3n. Eran la diez y, ahora un poco menos preocupado, me acord\u00e9 que estaba cansado y ten\u00eda hambre. Le dije a Phito que me esperara. Sal\u00ed y compr\u00e9 tres fajitas a un vendedor que hab\u00eda afuera del metro y volv\u00ed. Le di una a Phito, com\u00ed otra yo y guard\u00e9 una para llevarle a Carla, que seguramente tendr\u00eda tanta hambre como nosotros. Estaba deliciosa esa fajita, pens\u00e9 mientras com\u00eda sentado junto a Phito en una escalerilla, siendo observados por los guardias que, a medida que bajaba la afluencia de pasajeros, se fueron notando cada vez m\u00e1s. Pens\u00e9 que lo mejor era esperar hasta que llegara el hermano. En parte por temor precisamente de los guardias del metro y en parte porque cab\u00eda la posibilidad de que el hermano sencillamente no apareciera y hubiera que buscar otra soluci\u00f3n. El caso es que el tiempo empez\u00f3 a pasar lento y r\u00e1pido a la vez, y cuando eran diez para las once a\u00fan est\u00e1bamos ah\u00ed sentados los dos, con menos hambre, pero m\u00e1s nerviosismo. Entre el tumulto apresurado y cansino, hab\u00edan pasado al menos tres personas negras y las dos primeras veces hab\u00eda mirado a Phito buscando una mueca de reconocimiento. La verdad ya hab\u00eda empezado a pensar que su hermano no iba a llegar, pues no respondi\u00f3 un mensaje de texto que le envi\u00e9. Probablemente Phito pens\u00f3 lo mismo tambi\u00e9n, porque cuando los guardias empezaron a bloquear la entrada norte con esas plataformas con las que se delimitan las filas en el banco me pregunt\u00f3 c\u00f3mo se dec\u00eda <em>close<\/em> en espa\u00f1ol. A las once segu\u00edamos ah\u00ed mismo. Nosotros y cuatro guardias que conversaban relajadamente en los torniquetes. Un poco por curiosidad y otro poco por nerviosismo, me acerqu\u00e9 d\u00f3nde estaban y les pregunt\u00e9 a qu\u00e9 hora pasaba el \u00faltimo tren. Uno me respondi\u00f3 que a las once y cuarto. Entonces volv\u00ed a llamar al hermano para saber si hab\u00eda pasado algo. Me respondi\u00f3 una mujer y le dije que estaba con Phito, pero ella, entendiendo que preguntaba por \u00e9l, me dijo que no estaba. Le dije que no, que yo estaba con Phito y que estaba esperando a su hermano que supuestamente lo vendr\u00eda a buscar a las diez y cuarto \u2013ya hab\u00eda pasado casi una hora. La mujer, alej\u00e1ndose del auricular, comenz\u00f3 a comentar algo en franc\u00e9s que no pude entender. Le pas\u00e9 el tel\u00e9fono a Phito y hablaron durante unos segundos. Me dijo que su hermano hab\u00eda salido hace un rato y que ese tel\u00e9fono en realidad era de ella y por eso no lo hab\u00eda tra\u00eddo. A esas alturas, no me quedaba otra cosa que creer y seguir esperando.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">De pronto, cuando yo ya estaba pensando en las posibilidades m\u00e1s descabelladas, Phito me toc\u00f3 el brazo y me indic\u00f3 a un hombre que estaba del otro lado de los torniquetes. Nos paramos r\u00e1pidamente y nos acercamos. Al llegar al lado de los guardias, salud\u00e9 a su hermano que, entre agradecimientos, ayudaba a Phito a marcar su pasaje con la tarjeta BIP. Antes de cruzar, Phito me pregunt\u00f3 c\u00f3mo se dec\u00eda <em>God bless you<\/em> en espa\u00f1ol y le contest\u00e9. Me dio un abrazo y me dijo: \u00a1Que Dios te bendiga, hermano!<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"align-right\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1805 alignleft\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/02-1024x768.jpg\" alt=\"02\" width=\"1024\" height=\"768\" \/><\/a><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><b>Por Sergio Dom\u00ednguez<\/b> \/ Paul Jean-Phito, ciudadano haitiano, trabajador pobre y negro nacido en la ciudad de Port Au Prince el mismo a\u00f1o que naci\u00f3 mi madre, pobre y trabajadora, en la ciudad de Talca. 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