{"id":1812,"date":"2016-05-14T19:16:14","date_gmt":"2016-05-14T19:16:14","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=1812"},"modified":"2017-06-19T20:38:01","modified_gmt":"2017-06-19T20:38:01","slug":"como-despejar-x","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/05\/14\/como-despejar-x\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo despejar X"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\/ por Caligari Guyana<\/strong><\/h6>\n<p><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Tengo la peregrina impresi\u00f3n de que todo sucedi\u00f3 un viernes, pero no descarto que fuese un s\u00e1bado. Est\u00e1bamos sentados en una mesa larga celebrando el cumplea\u00f1os de J en unas parrilladas bailables. Despu\u00e9s de poco menos de una hora de infructuosa batalla nadie logr\u00f3 la completa capitulaci\u00f3n de los humeantes mont\u00edculos de carne apilada frente a nuestros puestos. Ahora los rescoldos disparaban un calor persistente que escaldaba los hombros y el cuello de cada comensal, record\u00e1ndonos el rotundo fracaso de la campa\u00f1a. A m\u00ed izquierda R bland\u00eda un abanico grande e iridiscente que sacud\u00eda con destreza de bailaora de flamenco, justo antes de plegarlo de golpe con un sonido sordo, como de aleteo de paloma. Estos ademanes de ofidio, adquiridos en ese tiempo en que para sobrevivir a la homofobia parec\u00eda indispensable personificar su sexualidad de manera afectada e hiperb\u00f3lica, le daban a R un aire de vodevil. Ya me hab\u00eda contado sobre su experiencia como dirigente vecinal en San Bernardo, su revelaci\u00f3n de querer dedicarse ahora, pasado sus cincuenta, al servicio p\u00fablico, y los proyectos que esperaba concretar en el futuro. Hab\u00eda decidido rematar toda esta narraci\u00f3n, y esto lo recuerdo con dolorosa nitidez, con una enf\u00e1tica frase: &#8211;<em>Porque, t\u00fa sabes, yo no creo en el socialismo<\/em>. Querido, no te preocupes, que el socialismo cree en ti. Eso es lo que seguramente deb\u00ed responder. Pero la frase me vino mucho despu\u00e9s a la cabeza. No me qued\u00f3 m\u00e1s que inhalar un poco de ese tufo caliente que a\u00fan presid\u00eda la mesa, y asentir en silencio, rendido ante la emboscada. Creo que habr\u00eda bastado con un \u201cpor qu\u00e9\u201d, pero en el fondo, tampoco quer\u00eda escuchar el motivo. Los m\u00e1s de treinta a\u00f1os que nos separaban me hab\u00edan persuadido de no discutir esa aseveraci\u00f3n, sobre todo con el <em>mix<\/em> de cumbias bailables como m\u00fasica incidental. A mi derecha C, mi invitada a esta variopinta reuni\u00f3n familiar, comenzaba a resentir las duras condiciones del aislamiento.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Las copas tiritan. El vino se inquieta, pero soporta estoico. Tres personas se paran de la mesa, incluido R. Nos avisan si queremos salir a fumar. C, se entusiasma con la idea, y me recuerda que cuando ven\u00edamos de camino, hab\u00eda fantaseado con la idea de que esa noche alguien se sacara un pitito. Unos d\u00edas despu\u00e9s esta coincidencia quedar\u00e1 registrada como el primer prodigio de la noche. Afuera, la abrupta lejan\u00eda del aguij\u00f3n de calor nos entume los brazos. Caminamos hacia el estacionamiento. All\u00e1 nos espera mi prima y un amigo. Nos dice que lo mejor es subirnos al auto. Nos dice: -arriba del <em>chilorean <\/em>mejor, m\u00e1s piola. No estoy seguro si M lleva puesta la polera de <em>Iron Maiden<\/em> con el Eddie equipado con el uniforme del Colo, o bien, si directamente se ha puesto la camiseta negra del cacique, o si anda m\u00e1s bien con la de AC\/DC, esa que tiene las ciudades y las fechas de la \u00faltima gira estampadas en la espalda. Quiz\u00e1s esta misma imprecisi\u00f3n del detalle, la aspaventosa opacidad de los recuerdos, seguida de ese esfuerzo por definir hasta lo insignificante, sea en el fondo, una condici\u00f3n atmosf\u00e9rica de lo inolvidable.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">La distribuci\u00f3n en el auto queda de la siguiente forma: M al volante, su amigo (que llamaremos de aqu\u00ed en adelante X, pues no recuerdo su nombre) de copiloto, y en el asiento de atr\u00e1s R, yo, y C, respectivamente. Adentro est\u00e1 oscuro, y el \u00fanico foco que nos ilumina proviene del interior de las parrilladas, se abre paso a trav\u00e9s de un ventanal enorme y apaisado, por entre un jard\u00edn con enmara\u00f1ados arbustos, y luego de unas cuantas hileras de adoqu\u00edn, traspone el parabrisas y reflota su amarillo macilento sobre nosotros. La tapicer\u00eda huele a ropa guardada y, de vez en cuando, horada el aire un perfume a pinito oloroso talado hace siglos. X, que no s\u00f3lo es quien provee la marihuana, sino que adem\u00e1s es quien enrola el cigarro, le ofrece la primera calada a M.\u00a0 Atr\u00e1s en tanto, esperamos disciplinados nuestro turno, olisqueando en lo oscuro la inminencia de la primera quem\u00e1, como trasnochados y tozudos topos. Vemos el perfil de M, que examina por el rabillo el perfecto cilindro que acaba de liar con oficio de ar\u00e1cnido su amigo. Lo rechaza con indolencia diciendo: -Esa wea es pa hippies culiaos. En seguida, casi como complemento no verbal de esta declaraci\u00f3n de principios, se inclina como \u00e1rabe en ramad\u00e1n, y aspira una l\u00ednea de coca. Su cabeza traza la brusca par\u00e1bola de una catapulta soltando una roca, y queda vuelta hacia el techo, parpadeando unos segundos, asimilando la ferocidad del fierrazo.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/autocine.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1826\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/autocine-1024x648.jpg\" alt=\"autocine\" width=\"1024\" height=\"648\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">C, recortada apenas por una tangente varilla de luz mortecina, sonr\u00ede ante la actitud. -Es mi prima, reconozco, con el ajado orgullo de los viciosos. Ante el desprecio, nos llega por fin el ca\u00f1o a nosotros. El humo se precipita c\u00e1lido por el es\u00f3fago. El coraz\u00f3n comienza a arder, apretado en cordajes cobrizos. Vaharadas de un verde pardo y vehemente se internan por los nudos cerebrales. Una s\u00e1bana de neblina rotura las neuronas. El tiempo se altera, su flujo continuo se resquebraja. La certeza de designar cierta sucesi\u00f3n ordinaria de eventos se torna obtusa. Ya no es posible decir con meridiana propiedad: lunes 18 de marzo, oto\u00f1o sin lluvia o noche con luna nueva. No, ya no se puede. Incluso, la inequ\u00edvoca solemnidad de enunciar fen\u00f3menos resulta malograda. \u00bfCon qu\u00e9 impostada serenidad se podr\u00eda decretar: \u00bfprecipitaciones en el borde costero, decrecimiento de la tasa de inter\u00e9s, fluctuaci\u00f3n del \u00edndice de desempleo? Esto, por la sencilla raz\u00f3n, de que la longitud que determina la nominaci\u00f3n de los sucesos se encuentra abolida. De ah\u00ed que el dolor, percibido en su transitoriedad, pierda su fundamento dentro del escenario can\u00e1bico.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Ya ha transcurrido con sigilo, un pesado siglo de diminutas escenas. Al parecer padecemos, sin el m\u00e1s m\u00ednimo tormento, el \u00e9xtasis de un santo que, en pleno martirio, no puede para de re\u00edr.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Pasan un par de minutos, pero como dije, ahora se trata de sesenta segundos diseminados en la insoluble marisma de un naufragio et\u00e9reo. R, el \u00faltimo en fumar en nuestra trinchera, le devuelve el pito a X, quien le pregunta a quemarropa si es gay. R, le contesta que s\u00ed, acompa\u00f1ado del l\u00f3gico: -por qu\u00e9. A lo que el copiloto, ya en posesi\u00f3n del porro, responde con una extra\u00f1\u00edsima entelequia espiritual, en donde le da a entender que R emana una buena vibra. Para, a rengl\u00f3n seguido, agregar que eso es bastante peculiar en los homosexuales a los que, dada su \u201chistoria de vida\u201d, los envuelve siempre una energ\u00eda percudida y correosa. Ante tama\u00f1a idiotez reclamo de vuelta el pito, y le pregunto a X si est\u00e1 comparando a los gays con los cojos, que, seg\u00fan el refranero espa\u00f1ol (rem\u00edtase al gran libro del proverbio castizo -ediciones Sopena-) dictamina, mediante jocoso contrapunto con los alop\u00e9cicos, que no existe siquiera uno en la faz de la tierra que no posea una irresistible inclinaci\u00f3n hacia la maldad. Pero, cosa curiosa, M adelante, C, a un costado, y sobre todo R, al otro, le dan la raz\u00f3n reconvini\u00e9ndome acerca de qui\u00e9n sabe qu\u00e9 sutil matiz que no logr\u00e9 captar en su argumento. Est\u00e1 bien. El beneficio de la duda supongo. La siguiente piteada la aspiro con una p\u00e1tina de inquina. Un ramalazo de un gas parecido al gris\u00fa me empa\u00f1a la cabeza. El tercer ojo se abre y se cierra, lagrimando irritado. Cuando regreso a la conversaci\u00f3n M me explica que su amigo se dedica a ver el tarot en providencia. Qu\u00e9 raro pienso, si la gente de providencia necesita verse la \u201cfortuna\u201d, qu\u00e9 queda para el resto. Le cuento que yo hace muy poco tambi\u00e9n lo leo. Se trata despu\u00e9s de todo del segundo (y \u00faltimo, mal que mal, este es un relato con vocaci\u00f3n realista) prodigio de la noche. Ante la palmaria coincidencia y en honor a ella, considero por un instante, de esos que reman contra el tiempo y aspiran a convertirse en pr\u00f3fugos de su corriente, que quiz\u00e1s s\u00ed me perdiese un elemento importante en su descripci\u00f3n del aura. Me quedo pensando en la posibilidad de que nosotros, apretujados en este auto en penumbra, no seamos tambi\u00e9n una tirada de cartas. Est\u00e1 el loco, siempre en piltrafas, con su pobre petate a cuestas, satisfecho del alegre extrav\u00edo con que inicia el viaje; la emperatriz, sentada en su trono, abrazando su her\u00e1ldico escudo mientras empu\u00f1a el b\u00e1culo, espiando con suspicacia nobiliaria su costado; la sacerdotisa, sosteniendo el libro abierto en su regazo, pero neg\u00e1ndose a leerlo; la estrella, con la figura de la mujer desnuda lav\u00e1ndose los pies en el caudal de las circunstancias, bajo un reluctante contubernio de astros rasantes; y el colgado, suspendido boca abajo, atado por el tobillo a un travesa\u00f1o, con una inquietante mueca de satisfacci\u00f3n en el rostro.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">La \u00faltima piteada comienza su ronda de u\u00f1a y yema. La cola me encumbra alto, hacia alguna regi\u00f3n en que es posible sostener comisiones siderales con las retretas del misterio. Cuando aterrizo, estamos afuera del auto. R ha regresado al local. M y X, quedan de espaldas al ventanal. A contraluz sus siluetas se recortan de manera solemne, casi teatral. Cuando logro concentrarme en el di\u00e1logo escucho a X describir una situaci\u00f3n hipot\u00e9tica. Nos pregunta qu\u00e9 pasa si un viejo en la micro, el heladero, por poner un ejemplo, pasa a llevar con el paquete a una escolar con el jumper muy corto y: -pumba, pumba, pumba. La onomatopeya en cuesti\u00f3n acompa\u00f1a los movimientos de cadera que simulan un punteo. Me parece que ya no est\u00e1 hablando del esp\u00edritu y su infinita oferta de carcasas. Esta vez, no alcanzo a abrir la boca porque M y C ya lo est\u00e1n ajusticiando por todos los flancos. C pregunta con tranquilidad, pero sin dejar de ser mordaz, si lo que est\u00e1 diciendo es que la culpa es de las mujeres, si la soluci\u00f3n radica, seg\u00fan \u00e9l, en que las v\u00edctimas se vistan con m\u00e1s decoro. Est\u00e1 cagao pienso, ni los Caballeros del Zodiaco lo salvan de \u00e9sta. X balbucea algo. Da entender que no, pero que s\u00ed ayudar\u00eda a solucionar el problema un vestuario menos provocativo, m\u00e1s recatado, por decirlo de alg\u00fan modo. Despu\u00e9s de un rato de escarceos pugil\u00edsticos M le grita: -Bueno y por \u00faltimo si las chiquillas quieren andar mostrando el poto es su derecho, y son ellas las que eligen a qui\u00e9n calentar, y en \u00faltima instancia a qui\u00e9n se culean\u2026 no los viejos culiaos calientes.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">No puedo ocultar mi alegr\u00eda ante la escena. Siento todos los m\u00fasculos de la cara mullidos. De seguro estoy sonriendo. Pero algo extra\u00f1o sucede. X me mira con ojos de ma\u00f1oso Rasput\u00edn y me dice: &#8211; \u00bfviste lo que hice, \u00bfno? M, me cont\u00f3 que erai inteligente, que leiai harto. \u00bfTe diste cuenta, cierto?&#8230; Gener\u00e9 una pol\u00e9mica. Constru\u00ed una situaci\u00f3n extrema, para que nos conoci\u00e9ramos, y pudi\u00e9semos evidenciar nuestros puntos de vista. As\u00ed soy yo, un incitador. <em>As\u00ed, sin m\u00e1s, se abre la tumba de lo at\u00f3nito, salen los zombies del asombro<\/em>. <em>Se abalanzan sobre los bordes que no est\u00e1n sahumados por la hierba, y furiosos, mordisquean la placenta de los sesos.<\/em> Mierda, pienso, de d\u00f3nde sali\u00f3 este we\u00f3n \u00bfacaso el \u201cloco\u201d era a fin de cuentas el \u201cermita\u00f1o\u201d, buscando con su l\u00e1mpara port\u00e1til un rostro que iluminar en mitad del sendero? \u00bfSiempre se trat\u00f3 de un agente del caos, un guas\u00f3n socr\u00e1tico realizando avezados ejercicios de may\u00e9utica? No s\u00e9 qu\u00e9 responderle. M\u00e1s l\u00edvido que alado, intento agolpar esta desbandada perceptiva. No queda mucho por hacer. Me dejo arrastrar por un flujo sucesivo de conjeturas:<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">a) X es un idiota con recursos.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">b) X es un idiota con suerte.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">c) X es un idiota con gracia.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">d) no es un idiota.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">e) X es Mandrake el mago.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">f) X se par\u00f3 bajo una higuera la noche de San Juan a hojear un manual de ret\u00f3rica cl\u00e1sica.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">g) X es el genio maligno de Descartes.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Imposible salir de la madeja. Por un momento se me ocurre que la soluci\u00f3n estriba en combinar las alternativas, como en las pruebas del colegio: <strong>H)<\/strong> c + e; <strong>I)\u00a0<\/strong>b + f, etc. Una cosa es cierta, m\u00e1s que cierta, categ\u00f3rica casi, todo esto es un arcano. Y, sin embargo, la necesidad de leer el enigma es siempre apremiante. X no es una figura aislada, es un conjunto de ellas arrojadas una y otra vez sobre la inestable superficie de lo acontecido. Qui\u00e9n dijo que la estupidez y el ingenio eran incompatibles\u2026 este texto es irrefutable prueba de ello.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Otra vez la ebullici\u00f3n de la ausencia. Cuando regreso al estacionamiento ya cambiaron de tema. Me percato que, durante todo este tiempo, (basto, inescrutable) X ha conversado mir\u00e1ndome directo a los ojos. No s\u00e9 bien por qu\u00e9, pero me gustar\u00eda pronunciar algo altisonante, algo como: <em>Vivenciamos la sangre y el humo al un\u00edsono<\/em>. Pero no lo hago. Padezco del mal de \u00cdcaro. Intento reconcentrarme en lo que hablan. No lo consigo. Esto hasta que M, interrumpe a X, y vocifera: -A este we\u00f3n nadie lo pesca en la barra, lo tienen ah\u00ed no m\u00e1s, pero ahora anda conmigo as\u00ed que pasa piola. C y yo nos re\u00edmos por lo intempestivo del arrebato. X queda grogui. Nos mira desconsolado y dice con tono lastimero: -No, si igual me quieren. Y claro, eso nos da mucha m\u00e1s risa\u2026<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u2026 La risa, qu\u00e9 cosa m\u00e1s rara y profunda es la risa. Mucho m\u00e1s colectiva que el llanto. En ocasiones escurridiza. Tan intensa pero fugaz. Estamos, y por momentos lo olvidamos, bajo la jurisdicci\u00f3n de lo falible. Vuelvo a lo m\u00edo, pero \u00bfqu\u00e9 era lo m\u00edo? No s\u00e9. No creo en la propiedad. Salvo en caso de robo. Se reanuda la conversaci\u00f3n. Siento la guata adolorida de tanto re\u00edrme. M sigue examinando a su amigo. Quiz\u00e1s deba detenerme un poco m\u00e1s en ella. Sus ojos, por ejemplo, est\u00e1n iluminados por un perenne brillo inquisidor. Se trata de una fulguraci\u00f3n benigna, casi infantil, como la de un par de cebollitas perla. Gruesa de car\u00e1cter y de carnes, tiene una cara redonda y carrilluda. Sus facciones son exageradamente finas, como las de algunas mu\u00f1ecas que renunciaron a registrar las topograf\u00edas del rostro humano. No hace mucho fue abuela, una muy abnegada habr\u00eda que agregar. Colocolina ac\u00e9rrima, fuerte, a ratos feroz. Me detengo en sus gestos. Sus labios delgados se contraen y dilatan. Sus pupilas oscilan inquietas. De pronto, sin ninguna antelaci\u00f3n interroga a X: -r\u00e1pido, a ver, \u00bfqu\u00e9 jugadores vistieron la camiseta de Barticciotto antes y despu\u00e9s de que jugara en el Colo? Dice, y, sobre la misma: &#8211; \u00bfcu\u00e1l fue la formaci\u00f3n ofensiva del albo la \u00faltima vez que disput\u00f3 el torneo de clausura? Para enseguida rematar: \u00bfQu\u00e9 a\u00f1o volvi\u00f3 a jugar el equipo la final de la libertadores?; \u00bfCu\u00e1l fue el resultado? X contrariado ante el asalto, responde una bien, a medias otra, y el resto reconoce que no las sabe. C me pregunta qu\u00e9 est\u00e1n haciendo. No s\u00e9, le contesto, al parecer es una trivia. De nuevo sufrimos espasmos de risa. Vemos si tambi\u00e9n podemos jugar. Preguntamos si saben c\u00f3mo se llama el hit rom\u00e1ntico que Marcelo Pablo compuso junto a Keko Yunge y cant\u00f3 en el festival de vi\u00f1a. Nos miran con un dejo de ternura, se abrazan y cantan el estribillo: \u201csabes\u2026 ya nada es importante\u201d. X sumido en un trance mel\u00f3dico confiesa que siempre ha admirado m\u00e1s a Marcelo Fabi\u00e1n (Espina).<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/caetanogil.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1829\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/caetanogil-1024x688.jpg\" alt=\"caetanogil\" width=\"1024\" height=\"688\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">M y X se abuenan. Purgan sus desavenencias cont\u00e1ndonos que fueron juntos a ver a los <em>Rolling Stones<\/em>. Nos dicen que cuando salieron andaban terrible \u201cenrrolineados\u201d. Que enfilaron euf\u00f3ricos a la shoper\u00eda m\u00e1s cercana. Todo esto lo relatan haciendo un pasito de baile y tarareando el tema que <em>Maroon 5<\/em> le dedica a Mick Jagger, algo de por s\u00ed muy poco rockero, y que una vez m\u00e1s nos produce una risa que sentimos como un redoble de ganchos al abdomen. Nos dicen que apenas se acomodan en el bar ubican a un parroquiano con la camiseta del Wanders. Asumen que tambi\u00e9n viene del concierto. Les parece que, de manera sutil, esa polera verde absenta, con cuello y franjas blancas en los brazos, los ofende. Se levantan a pintarle el mono. Lo rodean, o as\u00ed al menos me los imagino, revoloteando alrededor de la mesa, un poco como los monos alados que boleteaban para la bruja en el Mago de Oz. Le dicen: -Oye, we\u00f3n, c\u00f3mo se te ocurre venir al concierto de los <em>Rolling<\/em> con la camiseta de Wanders.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Nunca nos queda del todo claro si:<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">a) Ir con una camiseta de f\u00fatbol a ver un concierto legendario de rock es una imperdonable falta seg\u00fan las impl\u00edcitas convenciones de concurrencia a espect\u00e1culos masivos.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">b) ellos mismos se hab\u00edan privado de ir con la polera del Colo a ver a los <em>Rolling Stones<\/em>, por tanto, la presencia de alguien que haya pasado por alto aquel sentido com\u00fan los enerv\u00f3.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">c) Atr\u00e1s de la U viene el Wanders en la escala de rivalidades futbol\u00edsticas [1].<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Las posibles respuestas se arremolinan en el aire y desaparecen haciendo un bucle ascendente. Poco importa. C, se retuerce de risa. Se acuna la guata, como si las tripas se le fuesen a escapar. <em>Simpat\u00eda por el diablo pienso<\/em>, sin dejar de re\u00edr tambi\u00e9n. Aprovecho para espiar el tu\u00e9tano de su carcajada. Adentro de la risa le despunta una tumultuosa ronda de peces de colores. Su cuerpo se quiebra en delicadas ondas marinas. De golpe esa peque\u00f1a pileta se desagua. C queda r\u00edgida, con los ojos extremadamente abiertos, observando por un segundo un punto indeterminado que parece licuarse en el fondo de un paisaje fugaz. Creo que ese fue el momento exacto en que la idea de escribir un poema acerca de esa noche se le incrust\u00f3 en la cabeza. Sospecho que uno de esos peces de su risa remont\u00f3 el torrente de su sangre, y fue a alojarse en su coraz\u00f3n, desovando ladino en uno de sus ventr\u00edculos los primeros versos de los <em>Videntes de humo<\/em>. D\u00edas despu\u00e9s me mostr\u00f3 una maqueta de estrofas que crec\u00edan fragantes como cogollos. Aqu\u00ed est\u00e1 el poema florecido:<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><strong><u>Videntes de humo<\/u><\/strong><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Nosotros, como inquietos animales<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">al ritmo de una cumbia conocida<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">fuimos envestidos por ceniza.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Tiznados, arrojados a las palabras:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hombre\u00a0\u00a0\u00a0 cojera\u00a0\u00a0 tarot<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">elaboramos ciertos pactos<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">gru\u00f1endo de noche a la orilla<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">de cualquier orilla.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Y la m\u00fasica sonando al otro lado:<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">entonces, dices que esa canci\u00f3n de los Rollings<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">en un coraz\u00f3n Albo<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">suena igual a una cumbia rota.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Dices, como esperando respuestas<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">mientras fumamos el cogollo que a esa hora<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">nos convierte en adivinos o fantasmas.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">Y esa gente bailando al otro lado:<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">nosotros, los animales inquietos<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">-no perros, sino hienas-<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">convenimos que la noche y su humareda<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">que el terrible imaginario de los cojos<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">que el Gol Triste en todas sus versiones<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">que el amor de los que bailan tropical<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">fin del ca\u00f1o, vuelta a la pista<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00e9sta y nos vamos.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">M nos propone entrar. Vamos poco a poco aterrizando. Adentro la pista de baile est\u00e1 repleta. R, se mueve ligero. Con el abanico se dedica a trazar itinerarios de cuchillo, laminando el aire caldeado de los focos en gajos de colores. M y X aprovechan para salir a bailar. El tiempo poco a poco se estabiliza. Obstina su pulimentado curso. Por los parlantes avisan que es la \u00faltima media hora de m\u00fasica. Si la noche fuera un pito, nos quedar\u00eda apenas la puntita. Miramos el sal\u00f3n lleno de gente. Suena una cumbia que nos gusta. Lo entendemos de prisa: la pista es nuestro matacola.<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/swin.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1823\" src=\"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/swin.jpg\" alt=\"swin\" width=\"431\" height=\"600\" \/><\/a><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\">\u00a0<\/h6>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><sub>[1]\u00a0Luego de exhaustivas indagaciones, por fin me fue revelado el misterio. Como todo enigma resuelto, su soluci\u00f3n parece ahora, bastante simple. Y es que el f\u00fatbol, pese a su devoci\u00f3n pasional, no escapa a las insoslayables leyes del contexto hist\u00f3rico. En diciembre del 2015 se suspendi\u00f3 la final del torneo de apertura entre Colo-Colo y Wanders. La causa: las barras de ambos equipos se enfrascaron en una conflagraci\u00f3n sangrienta. Sus hinchadas se tomaron la cancha envueltos en una turbulenta org\u00eda de estoques, escupos y patadas voladoras. Ese incidente result\u00f3 ser el preludio de la animadversi\u00f3n.<\/sub><\/h6>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Caligari Guyana \/ Vemos el perfil de M, que examina por el rabillo el perfecto cilindro que acaba de liar con oficio de ar\u00e1cnido su amigo. Lo rechaza con indolencia diciendo: -Esa wea es pa hippies culiaos. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1816,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-1812","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-persiana-americana"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1812"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1812\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1812"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=1812"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=1812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}