{"id":19005,"date":"2025-10-08T22:46:43","date_gmt":"2025-10-08T22:46:43","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=19005"},"modified":"2025-10-08T22:46:44","modified_gmt":"2025-10-08T22:46:44","slug":"presentacion-chilenas-en-lucha-palabra-organizacion-resistencia-1946-1981","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/10\/08\/presentacion-chilenas-en-lucha-palabra-organizacion-resistencia-1946-1981\/","title":{"rendered":"[Presentaci\u00f3n] Chilenas en Lucha. Palabra, organizaci\u00f3n, resistencia (1946 \u2013 1981)"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em>Texto le\u00eddo como parte de la presentaci\u00f3n del libro <\/em>\u00abChilenas en lucha. Palabra, organizaci\u00f3n, resistencia (1946 \u2013 1981)\u00bb,<em> bajo el sello Tiempo Robado Editoras y traducido por Soledad Rojas. GAM, Santiago, 23 julio, 2025.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em>Chilenas en lucha es la traducci\u00f3n de una traducci\u00f3n. Las palabras que compila circularon durante cuarenta a\u00f1os en franc\u00e9s y reci\u00e9n ahora vuelven a su lengua de origen. Su primera edici\u00f3n, de 1982, es fruto del esfuerzo com\u00fan entre chilenas exiliadas en Par\u00eds y la editorial Des Femmes, que coincid\u00edan en la urgencia de visibilizar en tiempo real las m\u00faltiples formas de violencia que atravesaban las mujeres en el Chile de Pinochet, as\u00ed como las estrategias con que ellas les hac\u00edan frente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em>En la primera parte, Carmen Gloria Aguayo hace un recorrido por la historia de los centros de madres desde 1946 hasta el golpe de Estado de 1973. La segunda parte re\u00fane testimonios de mujeres que participaron del IV Encuentro de mujeres organizado por la Coordinadora Nacional Sindical en diciembre de 1981.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:103px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:103px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Agradezco la invitaci\u00f3n a leer y comentar este hermoso libro escrito, hablado, publicado y traducido por mujeres chilenas y francesas, como un relevante aporte a su lucha com\u00fan por la siempre inacabada tarea de la emancipaci\u00f3n de las mujeres. Agradezco muy especialmente tambi\u00e9n la invitaci\u00f3n a conocer la voz y la pluma de Carmen Gloria Aguayo, gran mujer-patrimonio de Chile, quien encarn\u00f3 con grandeza, el profundo compromiso y militancia por las causas m\u00e1s justas de nuestra historia reciente. Asimismo, agradezco el excelente trabajo de traducci\u00f3n de Soledad Rojas y a <strong>las editoras de Tiempo Robado, ofreci\u00e9ndonos a las chilenas de hoy un significativo \u201ctexto del exilio\u201d, permiti\u00e9ndole el regreso a sus ra\u00edces y a la tierra de su historicidad.<\/strong> Muchas gracias por todos estos regalos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Desde una apreciaci\u00f3n general, el texto pone en valor significativas manifestaciones y actos de liberaci\u00f3n de las mujeres chilenas del pueblo, respecto de ciertas estructuras opresivas, tanto a nivel dom\u00e9stico como pol\u00edtico<strong>. El texto, de car\u00e1cter testimonial, abarca el \u00faltimo cuarto del siglo XX, momento en que se producen en nuestro pa\u00eds y Am\u00e9rica Latina, cambios estructurales, de signo tanto progresivo\/democr\u00e1tico como regresivo\/tir\u00e1nico; tiempos de cambios y de expansi\u00f3n hist\u00f3rica, y tiempos de repliegue y represi\u00f3n que las mujeres del pueblo chilenas vivieron y vivimos intensamente, realizando nuestra propia transformaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Este libro del exilio es fruto, como dice Soledad, de un trabajo de <em>doble traducci\u00f3n<\/em> (del espa\u00f1ol al franc\u00e9s y del franc\u00e9s al espa\u00f1ol), expresi\u00f3n de su doble movimiento, hacia fuera, el exilio, y su regreso hacia adentro, su tierra natal.<\/strong> Asimismo, muestra una doble historia y una doble lucha de mujeres en pos de su liberaci\u00f3n: en Francia y en Chile, ya que el texto es fruto de la articulaci\u00f3n entre el Colectivo de Mujeres Chilenas Exiliadas en Par\u00eds y la editorial francesa feminista <em>Des Femmes<\/em>. Es significativo el <em>objetivo<\/em> que animaba a esta revista francesa: <em>otorgar escritura<\/em> a los diversos movimientos y luchas de mujeres del mundo. El otorgamiento de <em>escritura<\/em> es, sin duda, un <em>acto revolucionario<\/em>: visibiliza ante los otros, hace presente un cuerpo, materializa su lenguaje, transmite su subjetividad, env\u00eda su mensaje y construye su sujeto como una relaci\u00f3n de lenguaje vivo grabado en la escritura. Destaca en esta tarea de la escritura de mujeres Carmen Gloria Aguayo, valdiviana de nacimiento y una gran protagonista de la historia de Chile de ese \u00faltimo cuarto de siglo XX: ella pone en escritura a un mundo de mujeres chilenas que, desde finales de los a\u00f1os 40, se reunieron para salir al afuera; junto con ellas, Carmen Gloria tambi\u00e9n se pone a s\u00ed misma, autobiogr\u00e1ficamente, en escrito.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La <em>puesta en escrito<\/em> del hist\u00f3rico acto de salida de mujeres pobladoras chilenas hacia el afuera, abriendo las puertas de sus n\u00facleos primarios familiares, para formar y ser parte de n\u00facleos secundarios, cuales eran los Centros de Madres poblacionales, es el tema y gran aporte del escrito de Carmen Gloria, m\u00e1s a\u00fan por su car\u00e1cter testimonial. Esta experiencia en la formaci\u00f3n, despliegue y desarrollo de los Centros de Madres poblacionales entre finales de la d\u00e9cada del 40 al 73, \u00a0constituye el <em>primer cuerpo<\/em> del texto. Un <em>segundo cuerpo<\/em> est\u00e1 constituido por testimonios de mujeres trabajadoras sindicalizadas en tiempos de la tiran\u00eda pinochetista. Tanto la primera prologadora del libro en franc\u00e9s, como la actual editora, valorando mucho estos dos cuerpos, se preocupan de su estar juntos en el texto, advirtiendo -dicen-: \u201cel car\u00e1cter dislocado de las partes que componen este libro\u201d, lo cual habr\u00edan salvado \u201cconcentr\u00e1ndonos en lo que estas palabras tienen en com\u00fan, que es el haber sido utilizadas como herramientas de lucha\u201d. En realidad, yo dir\u00eda que no hay tal dislocaci\u00f3n, en tanto que ambos cuerpos de escritura visibilizan dos rostros y dos sujetas mujeres del pueblo muy propios de la historia de nuestro pa\u00eds: por una parte, mujeres dom\u00e9sticas que trabajan principalmente puertas adentro de sus casas y que, hacia la segunda mitad del siglo XX, en una coyuntura pol\u00edtica y cultura propicia, dieron pasos hacia la organizaci\u00f3n local dentro del radio de su econom\u00eda y sociabilidad dom\u00e9stica; y, por otra parte, mujeres trabajadoras industriales, manufactureras o de servicios que, desde finales de siglo XIX hasta la d\u00e9cada del 80 del siglo XX que recoge este libro, han salido a trabajar asalariadas, formando parte de organizaciones reivindicativas y de sociabilidad laboral. Pero a\u00fan m\u00e1s, yo dir\u00eda que tal \u201cdislocaci\u00f3n\u201d, si es que es tal, es <em>necesaria <\/em>y debiera contener varias p\u00e1ginas en blanco para expresarla mejor. S\u00ed, porque entre uno y otro de esos dos textos y dos rostros de mujeres all\u00ed expuestos, se extiende el tiempo de la tiran\u00eda cuando, como veremos, las \u201cmilitares esposas\u201d tomaron posesi\u00f3n de Chile a trav\u00e9s, justamente, del cuerpo\/alma de las mujeres del pueblo, previamente organizadas en los Centros de Madres, de norte a sur. Este cap\u00edtulo de nuestra historia de mujeres habr\u00eda de ocupar y llenar esas p\u00e1ginas en blanco dis-locadas, expresi\u00f3n de la locura que nos tom\u00f3 por asalto el 73.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Situ\u00e1ndonos en el <em>primer cuerpo<\/em> de texto, podemos apreciar el gran valor que tiene el escrito de Carmen Gloria Aguayo para la historia de las mujeres chilenas, al narrar el surgimiento, despliegue y desarrollo, desde finales de la d\u00e9cada de 1940, de los centros de madres en poblaciones de Santiago, donde ella misma realiz\u00f3 parte importante de su experiencia pol\u00edtica. <strong>La clave testimonial de su narraci\u00f3n revela el gran sentimiento de amor y compromiso humano del quehacer pol\u00edtico de Carmen Gloria hacia las mujeres pobladoras, mientras va mostrando como ellas van, paso a paso, desplegando alas, hablas y capacidades m\u00faltiples.<\/strong> Su escrito nos permite visualizar, en primera instancia, la etapa inicial de los centros de madres, cuando las se\u00f1oras de sociedad realizaban su caridad con las pobladoras de esos centros, al paso que las cooptaban a sus modos de estar en el mundo, seg\u00fan sus pautas religiosas y jer\u00e1rquicas. Se trataba de una relaci\u00f3n vertical patronal que, para las pobladoras, era el citadino espejo de su reciente y a\u00fan palpitante experiencia de subordinaci\u00f3n campesina, antes de su dram\u00e1tica expulsi\u00f3n de los campos ocurrida en la d\u00e9cada de 1940 y 1950. Expulsiones que se produjeron en el marco de las luchas campesinas por la sindicalizaci\u00f3n y las reivindicaciones laborales y de tierras durante el gobierno del Frente Popular y gobiernos radicales, y que trajeron a esas familias campesinas lanzadas a los caminos, hacia la ciudad, instal\u00e1ndose en sus m\u00e1rgenes y motivando las primeras tomas de terrenos en los a\u00f1os 50.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La valoraci\u00f3n del voto femenino con la promulgaci\u00f3n de la ley de ciudadan\u00eda universal en 1949, que permiti\u00f3 a las mujeres alcanzar este derecho por el que tanto hab\u00edan luchado sus organizaciones feministas, las puso en la mira del joven Partido Dem\u00f3crata Cristiano para construir su base de apoyo ciudadana, entrando incluso a disputar las bases populares a la izquierda tradicional. En su calidad de militante de la Democracia Cristiana, Carmen Gloria despleg\u00f3 las alas de sus grandes dotes de l\u00edder y de cuadro pol\u00edtico, en el campo de las mujeres pobladoras de los a\u00f1os 60, tocando m\u00faltiples&nbsp; puertas e invitando a dichas pobladoras a formar Centros de Madres, los que se diseminaron por todas las poblaciones, de norte a sur del pa\u00eds, saliendo las mujeres de sus cuartos cerrados, hacia el amplio mundo del lenguaje y la solidaridad. Esta vez no hab\u00eda subordinaci\u00f3n, sino <em>aprendizaje de autonom\u00eda<\/em> que fue generando un progresivo empoderamiento y capacidad de auto-transformaci\u00f3n. A\u00fan m\u00e1s, los Centros de Madres en tiempos de la DC, formaron parte de un organigrama de sistemas y redes de poderes intermedios, llamados a generar una nueva democracia, participativa desde las bases. <strong>Las mujeres populares organizadas podr\u00edan ser parte activa de la construcci\u00f3n de un nuevo sistema pol\u00edtico y as\u00ed se los hac\u00eda saber Carmen Gloria. <\/strong>Por su parte, la Ley 16.880 de 1968 consagr\u00f3 legalmente todas las organizaciones de base territoriales y funcionales, llamadas a generar la nueva democracia social y participativa. En 1969 exist\u00edan en el pa\u00eds m\u00e1s de 6.000 Centros de Madres.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Pero ese primer paso que dieron las madres populares de ruptura de su encierro hacia su mutuo lenguajear -al decir de Maturana-, en torno a su autoprotecci\u00f3n solidaria y al trabajo comunitario local, no fue suficiente para las exigencias de los tiempos revolucionarios de esa hora. Siguiendo el intenso latido de la historia y como un gesto m\u00e1s de su compromiso con los cambios sociales en pos de una justicia y democracia integral, Carmen Gloria Aguayo incorpor\u00f3 su militancia al MAPU en 1969 y a la Unidad Popular que alcanz\u00f3 el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Considerando -se plante\u00f3 entonces- que los Centros de Madres \u201cson el \u00fanico tipo de organizaci\u00f3n social propiamente femenino\u201d<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, <strong>el gobierno Unidad Popular promovi\u00f3 dichos centros y cre\u00f3 la <em>Coordinadora de Centros de Madres <\/em>(COCEMA)<em>,<\/em> organismo a trav\u00e9s del cual se articul\u00f3 un importante n\u00famero de Centros de Madres&nbsp; a lo largo del pa\u00eds, al paso que sirvi\u00f3 de nexo entre el gobierno&nbsp; de la Unidad Popular y dichas organizaciones de mujeres<\/strong>. Aglutinados en torno a esta nueva estructura, se buscaba que las mujeres y madres del pueblo ampliaran a\u00fan m\u00e1s su horizonte social, con un mayor compromiso hacia la comunidad local y nacional en torno a las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Durante los a\u00f1os de la Unidad Popular los Centros de Madres aumentaron a unos 10.000 en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:75px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1019\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Chilenas_portada-1024x1019.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-19004\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:75px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>El Presidente Allende supo valorar a Carmen Gloria Aguayo para otras tareas de envergadura y mayor complejidad. As\u00ed, y como primer paso hacia la creaci\u00f3n de un Ministerio de la Mujer y Familia, el gobierno de la Unidad Popular fund\u00f3 la <em>Consejer\u00eda Nacional de Desarrollo Social<\/em> (<em>CNDS<\/em>) en 1972, organismo que Allende puso bajo la direcci\u00f3n experta de Carmen Gloria. A trav\u00e9s de este organismo, el gobierno de la Unidad Popular y Carmen Gloria, se propusieron promover la inserci\u00f3n laboral de las mujeres de la clase trabajadora, as\u00ed como su capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica, cultural y subjetiva para&nbsp; apoyar su paso hacia el afuera colectivo, cumpliendo el derecho de la clase trabajadora \u201cde incorporarse al proceso de toma de decisiones fundamentales a nivel de gobierno\u201d<\/strong><a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><strong>.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Espec\u00edficamente, el \u201cprograma de la mujer\u201d de la CNDSreconoc\u00eda la situaci\u00f3n de doble explotaci\u00f3n que sufre la mujer proletaria, como clase y como mujer respecto del hombre: \u201cNuestras compa\u00f1eras proletarias necesitan liberarse como miembros de la clase explotada y de la dependencia machista\u201d, declaraba la Consejer\u00eda de Desarrollo Social. Con el fin de apoyar la liberaci\u00f3n de la mujer de esta doble explotaci\u00f3n, la CNDS promover\u00eda su inserci\u00f3n al proceso productivo, \u201ccuando este proceso est\u00e1 siendo transformado en sus estructuras con el fin de construir el socialismo\u201d. Para alcanzar este objetivo, dicho programa trabajar\u00eda abriendo oportunidades ocupacionales para las mujeres, capacit\u00e1ndolas, creando condiciones que les permitiesen \u201cliberarse de las tareas rutinarias que las mantienen atadas a sus casas\u201d y desarrollando las \u201ccondiciones subjetivas\u201d que les permitiesen a las mujeres tomar conciencia de su lugar \u201ccomo elemento activo de la clase trabajadora que lucha por su liberaci\u00f3n\u201d. En este discurso, la doble y real emancipaci\u00f3n se jugaba en la posibilidad de realizar \u201cel proceso de transici\u00f3n de la mujer del hogar al trabajo pagado\u201d<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Es decir, el \u201cdiscurso feminista\u201d de Carmen Gloria a trav\u00e9s de la Consejer\u00eda de Desarrollo Social y del gobierno de la Unidad Popular, se centra en la lucha por la apertura, por parte de las mujeres populares, de sus n\u00facleos familiares primarios hacia n\u00facleos secundarios laborales y org\u00e1nicos donde, <em>con despliegue de gran autonom\u00eda<\/em>, pudieran participar activamente del proceso pol\u00edtico de transformaci\u00f3n social, tomar conciencia de su rol y desplegar su lucha por la emancipaci\u00f3n del conjunto de la sociedad. La lucha de genero formaba &nbsp;parte del proceso de lucha social por la emancipaci\u00f3n de la clase.<\/strong> Si bien esta visi\u00f3n no abordaba expl\u00edcitamente el problema de la dominaci\u00f3n patriarcal, el proceso de amplia participaci\u00f3n, deliberaci\u00f3n, autonom\u00eda y politizaci\u00f3n de las mujeres chilenas vivido durante la <em>democracia socialista<\/em> de la Unidad Popular, dej\u00f3 huella para un futuro proceso de revoluci\u00f3n permanente feminista que deb\u00eda seguir camino propio.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El golpe civil y militar y la instauraci\u00f3n de la tiran\u00eda en Chile abort\u00f3 con violencia, terror, asesinatos y desapariciones de miles de seres humanos, el proceso de democracia social participativa popular que estaba revolucionando las estructuras, la conciencia y las relaciones en la sociedad y en las mujeres chilenas.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Como sabemos, <strong>Carmen Gloria Aguayo debi\u00f3 salir al exilio para salvar su vida y la de su familia. Instalada en Francia, pudo apreciar el avance del feminismo en ese pa\u00eds y expres\u00f3 su inquietud por el hecho de que las mujeres del pueblo chilenas -a su juicio- no hab\u00edan alcanzado a trav\u00e9s de los Centros de Madres, a dar pasos m\u00e1s audaces hacia un cuestionamiento de las relaciones patriarcales, fundamento b\u00e1sico del feminismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A\u00fan m\u00e1s, Carmen Gloria no pudo saber del grave proceso de <em>involuci\u00f3n<\/em> que entonces comenzaron a vivir muchas mujeres de los Centros de Madres en aquellos tiempos, estando afanada la tiran\u00eda en edificar su ideolog\u00eda retr\u00f3grada, controladora y opresiva a trav\u00e9s de las propias mujeres del pueblo organizadas en la mayor\u00eda de los Centros de Madres, muchos de los cuales Carmen Gloria hab\u00eda contribuido a formar y desarrollar.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue que, <strong>aprovech\u00e1ndose del trabajo sembrado y realizado por las mujeres populares y dirigentes como Carmen Gloria en tiempos de las democracias, la tiran\u00eda, a partir del a\u00f1o 1975, &nbsp;tom\u00f3 posesi\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica del pa\u00eds, a trav\u00e9s de las mujeres organizadas en los 10 mil Centros de Madres fundados en las d\u00e9cadas anteriores a lo largo de todo Chile, instaurando lo que podr\u00edamos llamar, el<em> \u201cgobierno militar de las esposas\u201d<\/em><\/strong><em>.<\/em> El aparato central de este \u201cgobierno de las esposas\u201d era la \u201cFundaci\u00f3n de Ayuda a la Comunidad\u201d con Luc\u00eda Hiriart como General\u00edsima Presidenta. El pa\u00eds se dividi\u00f3 en Regiones, Provincias y Comunas CEMA-Chile, dirigidas por una Vice-Presidenta Ejecutiva de dichas Regiones y Provincias, y secundada por las esposas de los militares en el poder, en calidad de Vicepresidentas Regionales, Vice-Presidentas Provinciales y Vice-Presidentas Comunales, con el fin de gobernar sobre los Centros de Madres en esos territorios. Desde estas vice-presidencias territoriales, las esposas militares tomaron la direcci\u00f3n de la mayor\u00eda de los Centros de Madres y de sus socias mujeres, de norte a sur del pa\u00eds, de mar a cordillera, <em>sustrayendo su autonom\u00eda<\/em>, erigi\u00e9ndose como mandatarias jer\u00e1rquicas de cada una de dichas organizaciones y sus mujeres socias. <strong>Mientras se asesinaba y torturaba a miles de seres humanos justos en el pa\u00eds, con sonrisas, m\u00e1quinas de coser y cursos de capacitaci\u00f3n en labores, las militares esposas, aprovech\u00e1ndose de la necesidad de las mujeres del pueblo organizadas, penetraron en el Chile profundo, con el fin de formar una amplia base social femenina de apoyo a la dictadura.&nbsp; A trav\u00e9s de su toma de posesi\u00f3n de los Centros de Madres, las esposas de los tiranos re-instalaron la jerarqu\u00eda y dominio patronal de las antiguas se\u00f1oras de la caridad, y difundieron una ideolog\u00eda de g\u00e9nero conservadora, propiciando entre las mujeres de los Centros de Madres, el rol tradicional de la mujer esposa, madre y due\u00f1a de casa, aportando con sus manos a la econom\u00eda dom\u00e9stica.<\/strong> Pero tambi\u00e9n las proletarizaron como mano de obra barata en los Talleres Laborales que fundaron las \u201cesposas\u201d, para la confecci\u00f3n de vestuario vendidos muy baratos, con amplia plusval\u00eda, a cambio de un sueldo muy m\u00f3dico que se hac\u00eda tan necesario entonces.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Con mayor osad\u00eda a\u00fan y usando dichos Centros de Madres y sus socias como puertas de entrada, las esposas del tirano realizaron una pol\u00edtica de g\u00e9nero ampliada, penetrando en la propia intimidad y los cuerpos de las mujeres del pueblo. Fundaron los \u201cHogares de la Madre Campesina y Minera\u201d donde atrajeron, alojaron y examinaron los \u00fateros germinados de las j\u00f3venes madres del pueblo embarazadas, en espera de su parto; fundaron, asimismo, los \u201cHogares de las Ni\u00f1as Adolescentes\u201d, hijas de socias, a quienes tambi\u00e9n alojaron y educaron para un tradicional destino de madres, esposas y due\u00f1as de casa, as\u00ed como tambi\u00e9n crearon las \u201cCemitas\u201d, centros abiertos para las hijas de las socias entre 12 y 18 a\u00f1os, donde se las formaba en la ideolog\u00eda de g\u00e9nero propiciada por las militares esposas. En suma, el nuevo orden social se estaba, estrat\u00e9gicamente, fundando desde la ra\u00edz m\u00e1s profunda de la tierra madre: los \u00fateros germinados, y las ni\u00f1as hijas de las mujeres del pueblo de Chile.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta gran avanzada de las militares esposas ten\u00eda su l\u00edmite. El libro que hoy presentamos nos muestra, en su segundo cuerpo, otro rostro de mujeres del pueblo: aquellas que luchaban y resist\u00edan con todas sus fuerzas a la tiran\u00eda asesina e, incluso, al propio \u201cgobierno de las esposas\u201d. Se trata de testimonios de mujeres que asisten, en 1981, al <em>IV Encuentro de Mujeres de la Coordinadora Nacional Sindical<\/em>, central de trabajadores que reemplaz\u00f3 a la reprimida y disuelta CUT en 1975.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Estos encuentros se hab\u00edan comenzado a realizar desde el a\u00f1o <strong>1978<\/strong>, a\u00f1o emblem\u00e1tico en la historia del movimiento social de esa \u00e9poca, cuando las mujeres del <em>Departamento Femenino de la Coordinaci\u00f3n Nacional Sindical<\/em><em>,<\/em> por primera vez en dictadura, convocaron silenciosamente, mano a mano, con un papelito ensartado en un clavel rojo, a las mujeres chilenas a conmemorar el D\u00eda Internacional de la Mujer el 8 de marzo en el teatro Caupolic\u00e1n. Ellas, junto a organizaciones de pobladoras y agrupaciones parroquiales, y a las ya constituidas Agrupaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Ejecutados y de prisioneros pol\u00edticos, y a otras cientos de mujeres, se reunieron ese 8 de marzo del \u201878 a denunciar la opresi\u00f3n y la miseria. A teatro lleno, las mujeres de los DD bailaron, por primera vez, la \u201ccueca sola\u201d, &nbsp;y se grit\u00f3 a viva voz contra la represi\u00f3n y el asesinato. Por su parte, Aida Moreno, del Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular, denunci\u00f3: \u201cUn 30% de los ni\u00f1os chilenos sufre de desnutrici\u00f3n y esos son nuestros hijos\u201d. Su voz fue apagada al irrumpir los represores al escenario, arrancandole el papel de su discurso, bajandola a empujones e interrumpiendo el acto.&nbsp; <strong>A pesar de la represi\u00f3n, ese caupolicanazo fue una gran llama que encendi\u00f3 el movimiento y, en noviembre de ese mismo a\u00f1o 1978, con nueva osad\u00eda, las mujeres trabajadoras sindicalizadas dieron inicio al <em>Primer Encuentro de Mujeres de la Coordinadora Nacional Sindical,<\/em> encuentro al que asistieron cerca de 300 delegadas de variadas organizaciones:<\/strong> juntas de vecinas, due\u00f1as de casa, campesinas, profesionales, profesoras, obreras, escritoras y algunas representantes extranjeras. Al <em>Segundo Encuentro<\/em> su convocatoria aument\u00f3 a 550 delegadas y al <em>Tercer Encuentro<\/em>, en 1980, llegaron m\u00e1s de 1.000 delegadas, constituy\u00e9ndose a partir de ese momento, un fuerte y amplio movimiento nacional sindical y amplio de mujeres contra la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Al <em>Cuarto Encuentro<\/em> convocado por las mujeres de la Coordinadora Nacional Sindical en 1981, arrib\u00f3 una comisi\u00f3n de feministas francesas que, atentas al significativo movimiento de mujeres que surg\u00eda en el seno de los sindicatos de trabajadoras en plena dictadura, acudieron y entrevistaron a varias asistentes a dicho encuentro. Estos valiosos testimonios constituyen, como dijimos, la segunda parte de este libro. Aqu\u00ed podemos escuchar\/leer a <em>Adriana<\/em> que devela la importancia de aquel momento \u201cen que estamos levantado cabeza despu\u00e9s de tenerla sumergida en el barro\u201d; que hab\u00eda llegado la hora, dice, de la lucha de las mujeres por la liberaci\u00f3n de todo el pueblo. Tambi\u00e9n podemos escuchar\/leer a <em>Paloma<\/em>, afirmando que las organizaciones sindicales hab\u00edan asumido el rol de los partidos, al paso que llama a participar a las mujeres junto con los trabajadores, a asumir roles protag\u00f3nicos, conscientes de la situaci\u00f3n pol\u00edtica y social que se viv\u00eda. Escuchamos\/leemos tambi\u00e9n a <em>Marisa<\/em> afirmando su voluntad de querer ser parte de la lucha por las trasformaciones y realizar el <em>objetivo del Cuarto Encuentro<\/em>, que era agrupar a las mujeres a\u00fan no organizadas. Podemos, asimismo, escuchar\/leer a <em>Mercedes<\/em> de la Agrupaci\u00f3n de Familiares de Detenidos Desaparecidos y escuchar\/leer el desesperado grito de mujeres pobladoras cesantes, como Ofelia, abogando por justicia y por trabajo; as\u00ed como escuchar\/sentir la desesperanza y angustia de Rayen y Guacolda, mujeres mapuche llegadas con mucho esfuerzo a ese Cuarto Encuentro en busca de apoyo ante la p\u00e9rdida de su tierra.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Para terminar, quisiera agradecer este texto que, adem\u00e1s de entregarnos la palabra y la valiosa experiencia pol\u00edtico-social de Carmen Gloria Aguayo, nos ofrece tan significativos testimonios sobre la opresi\u00f3n y la lucha de nuestras muy amadas mujeres del pueblo, en aquellos a\u00f1os tir\u00e1nicos cuando sufrimos la radical negaci\u00f3n de la vida en Chile. Gracias.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/WhatsApp-Image-2025-09-03-at-12.12.58-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19002\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Consejer\u00eda Nacional de Desarrollo Social (CNDS), Editorial Quimant\u00fa, Santiago, p. 13<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Si bien el gobierno de la Unidad Popular decret\u00f3 la creaci\u00f3n de la Secretar\u00eda Nacional de la Mujer y el Ministerio de la Familia, estos organismos no pudieron llegar a concretarse. Consejer\u00eda Nacional de Desarrollo Social, Ibid, p. 2<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Consejer\u00eda Nacional de Desarrollo Social, Ibid, pp. 12-13<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto le\u00eddo como parte de la presentaci\u00f3n del libro \u00abChilenas en lucha. Palabra, organizaci\u00f3n, resistencia (1946 \u2013 1981)\u00bb, bajo el sello Tiempo Robado Editoras y traducido por Soledad Rojas. GAM, Santiago, 23 julio, 2025. Chilenas en lucha es la traducci\u00f3n de una traducci\u00f3n. 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