{"id":19471,"date":"2025-12-03T03:56:00","date_gmt":"2025-12-03T03:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=19471"},"modified":"2025-12-03T03:56:01","modified_gmt":"2025-12-03T03:56:01","slug":"material-ligero-resena-de-segunda-mano-de-bruno-azua-acuna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/12\/03\/material-ligero-resena-de-segunda-mano-de-bruno-azua-acuna\/","title":{"rendered":"Material Ligero: Rese\u00f1a de \u201cSegunda Mano\u201d de Bruno Az\u00faa Acu\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Segunda Mano<\/em>, primer libro de poemas de Bruno Az\u00faa Acu\u00f1a, comienza con la palabra: parido. \u201cMi padre fue un p\u00fagil de bronce\u201d, dice el hablante; \u201cmi madre fue una excelsa manipuladora de objetos cortopunzantes\u201d. Bruno \u00ad\u00ad-como buen hijo de esta tierra- comienza present\u00e1ndose y nos sit\u00faa como lectores en el Maule, en un origen que no es id\u00edlico, ni buc\u00f3lico, ni l\u00e1rico, sino que es un lugar real atravesado por condiciones materiales inestables. No es el campo que aparece en las fotograf\u00edas de los santiaguinos que vienen a comerse un asado en una parcela un fin de semana. Es el descampado, son las construcciones ligeras, las ampliaciones de maestros chasquilla. Lo que sigue no es una celebraci\u00f3n del terru\u00f1o, sino la visi\u00f3n del regreso del que vuelve a casa cambiado, con una lengua nueva marcada por la experiencia, que le dificulta el di\u00e1logo en el que era su propio territorio y encuentra que los escombros en su ausencia solo se han acumulado.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"352\" height=\"523\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/portada-azua.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19473\" style=\"width:258px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Ese primer cap\u00edtulo del libro est\u00e1 poblado por im\u00e1genes que gente de provincia puede reconocer como propias: sacos de pesticidas, haitianas con las manos heridas en las filas del Registro Civil, perros envenenados, botellines de ron en las bancas, micros viejas que se comen lomos de toro y nos hacen saltar, acequias de aguas negras y vajillas picadas. No hay ac\u00e1 nostalgia pastoral, sino el registro de un ojo atento que no desv\u00eda la mirada de lo precario que se perpet\u00faa, de un apocalipsis que insiste en su advenimiento y que termina por aburrir en su monoton\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hay tambi\u00e9n en <em>Segunda mano<\/em> un recurso central: el montaje. La escritura funciona como un corte y yuxtaposici\u00f3n de escenas, casi cinematogr\u00e1fica, que nos arrastra de una imagen a otra sin que el paisaje termine de estabilizarse. Esa acumulaci\u00f3n de fragmentos construye una atm\u00f3sfera precaria, pero propia, que nunca se cristaliza del todo, como una casa pobre que nunca se termina de ampliar, que siempre queda a medio construir. En esa cualidad de incompleto radica justamente su fuerza: la sensaci\u00f3n de que el mundo se tambalea y que lo \u00fanico s\u00f3lido es la mirada que lo registra y los sentimientos que lo mueven.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"232\" height=\"404\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fragmento-3.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19474\" style=\"width:183px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En el segundo cap\u00edtulo, el m\u00e1s extenso, el escenario se traslada: Santiago, Valpara\u00edso, la urbe hipertensa y saturada. Aqu\u00ed emergen el tedio, el cansancio, los f\u00e1rmacos, la tristeza.\u00a0 Escuchamos \u201cel silencio de un departamento cortado por un suspiro de cansancio\u201d, los intestinos de la gran maquinaria urbana que nos devora y cuyo zumbido, como un refrigerador descompuesto, se nos cuela hasta en los sue\u00f1os. Aparece el registro \u00edntimo de los solitarios y de los incr\u00e9dulos: los que fuman a las tres de la ma\u00f1ana frente al televisor encendido, los que buscan un sustituto de la intimidad en la pornograf\u00eda, los que no cambian las s\u00e1banas porque ya no sue\u00f1an en ellas. La poes\u00eda de Bruno no evita esa crudeza, esa inestabilidad: la asume como parte de nuestra vida contempor\u00e1nea, de esa pena digital propia de nuestros tiempos que va creando nuevas formas de sentirse solo, pero que no se resigna a ella. Un verso desgarrador condensa esa soledad: \u201cquiero un abrazo de no s\u00e9 qui\u00e9n\u201d. El hablante busca una cercan\u00eda que el sistema le impide cultivar, pero \u00e9l insiste en su b\u00fasqueda, y en esa misma b\u00fasqueda insistente, la va construyendo, la va haciendo posible.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"309\" height=\"494\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fragmento-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19475\" style=\"width:235px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Porque hacia el final del libro, la oscuridad que ha ido tapiando las ventanas del hablante se resquebraja. Esa necesidad pareciera encontrar sosiego en afectos palpables, concretos, no en grandes gestos, sino en la intimidad compartida del desayuno, en la ternura m\u00ednima de limpiar las migas del rostro amado. Aparecen la ternura, el sexo, la compa\u00f1\u00eda de otro que es nombrado, ya no solo como un cuerpo con agencia. Aparecen poemas donde se limpia con delicadeza la saliva seca de la cara del otro, donde el desayuno compartido se vuelve un acto de luz. Donde el muro que separa la soledad de los otros, se desmorona ante la posibilidad de una primera persona plural que se vislumbra.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Segunda mano<\/em> no es solo una carta de presentaci\u00f3n, es la construcci\u00f3n de una cartograf\u00eda de sobrevivencia: del Maule devastado, de las ciudades corro\u00eddas por el tedio, de la intimidad como \u00faltimo asidero. Basil Bunting abre el libro con un ep\u00edgrafe que dice: \u201cEste es el mundo inestable y nosotros en \u00e9l con nuestras casas\u201d. Esa inestabilidad lo atraviesa todo, pero el hablante insiste en levantar cimientos, aunque se derrumben, insiste en hacer de la palabra un lugar donde podamos encontrarnos, donde esa palabra: \u201cnosotros\u201d, pueda aparecer aunque nunca se mencione.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"276\" height=\"447\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/fragmento-2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19476\" style=\"width:230px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Podemos leer este libro como un inventario de lo precario, pero tambi\u00e9n como la b\u00fasqueda de aquello que resiste: la amistad, la memoria, -el amor. Esa palabra que hemos desterrado por el temor a ser tachados de cursi. Y en esa tensi\u00f3n, Bruno Az\u00faa Acu\u00f1a nos entrega una poes\u00eda que no mira hacia atr\u00e1s con nostalgia, sino que enfrenta el presente con crudeza, cansancio, iron\u00eda y ternura con un ojo que desborda humanidad.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En definitiva, <em>Segunda mano<\/em> es el testimonio de un mundo que se cae a pedazos, pero donde todav\u00eda se escriben poemas y todav\u00eda es posible abrazar a alguien. El mundo es inestable y no termina de desmoronarse, de mostrarnos un abismo m\u00e1s profundo en el que caer, s\u00ed; pero nosotros insistimos, como lo hace Bruno en este libro, en fijar cimientos en \u00e9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Segunda Mano, primer libro de poemas de Bruno Az\u00faa Acu\u00f1a, comienza con la palabra: parido. \u201cMi padre fue un p\u00fagil de bronce\u201d, dice el hablante; \u201cmi madre fue una excelsa manipuladora de objetos cortopunzantes\u201d. Bruno \u00ad\u00ad-como buen hijo de esta tierra- comienza present\u00e1ndose y nos sit\u00faa como lectores en el Maule, en un origen que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":19477,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3897,16,1],"tags":[4265,4266,4261,3965,4262,4263,777,3953,4260],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-19471","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carrusel","category-la-ciudad-letrada","category-sin-categoria","tag-asbesto","tag-basil-bunting","tag-bruno-azua","tag-editorial-deriva","tag-joaquin-rebolledo","tag-maule","tag-poemario","tag-poesia-2","tag-segunda-mano"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19471"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19479,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19471\/revisions\/19479"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19477"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19471"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=19471"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=19471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}