{"id":19592,"date":"2025-12-21T13:25:15","date_gmt":"2025-12-21T13:25:15","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=19592"},"modified":"2025-12-21T13:25:17","modified_gmt":"2025-12-21T13:25:17","slug":"adelanto-no-somos-boom","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2025\/12\/21\/adelanto-no-somos-boom\/","title":{"rendered":"[ADELANTO] \u201cNo somos boom\u201d"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em>En <a href=\"https:\/\/fondodeculturaeconomica.cl\/products\/no-somos-boom-9789562894227?srsltid=AfmBOoptaa_6V098R7bcT8M6Mhr4InhBJWqlaSHHBpyerqTQV1eKCqZn\">No somos boom -publicado por Fondo de Cultura Econ\u00f3mica-<\/a> Lorena Amaro y Fernanda Bustamante interrogan las formas de visibilizaci\u00f3n en el panorama literario de las novelistas y cuentistas latinoamericanas nacidas a partir de los a\u00f1os setenta. Como un trazado cr\u00edtico e hist\u00f3rico, o como una bit\u00e1cora construida a partir de an\u00e1lisis de casos, notas de prensa y acontecimientos, las autoras indagan y actualizan las recientes discusiones sobre mercado y literatura, pero tambi\u00e9n sobre misoginia, colonialidad y discriminaci\u00f3n social en el campo literario transatl\u00e1ntico. Con herramientas provenientes de los feminismos, la teor\u00eda y la sociolog\u00eda literaria, los estudios autorales y culturales, este libro reivindica los procedimientos, mundos y utop\u00edas que las actuales narradoras proyectan en sus textos. Una lectura l\u00facida e informada sobre el actual estado de lo literario, con sus contradicciones, complejidades y excesos, pero tambi\u00e9n como una propuesta que proyecta nuevos modos de instalaci\u00f3n y lectura.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En un intento por rastrear los inicios, observamos que las primeras publicaciones que refieren a un boom de escritoras latinoamericanas datan de 2017 y podemos situarlas en la prensa espa\u00f1ola. Fue en ese a\u00f1o, poco despu\u00e9s de la lista Bogot\u00e139 \u2014que no reflej\u00f3 particularmente una mayor visibilidad de autoras\u2014, cuando <strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/08\/13\/actualidad\/1502641791_807871.html\">El Pa\u00eds public\u00f3 el art\u00edculo titulado \u201cEl otro \u2018boom\u2019 latinoamericano es femenino\u201d,<\/a><\/strong><strong> <\/strong>firmado por Paula Corroto, en el que la periodista repasaba ciertos \u201chitos logrados por j\u00f3venes autoras latinoamericanas\u201d, como Samanta Schweblin, Mariana Enriquez, Paulina Flores, Laia Jufresa, Liliana Colanzi, entre otras. En \u00e9l, comentaba sobre un <strong>\u201caluvi\u00f3n\u201d de publicaciones, premios y alabanzas de una generaci\u00f3n de escritoras, lo que la llevaba a preguntarse si estaba existiendo un boom, un otro boom.<\/strong> <strong>Marcamos esta idea de alteridad para poner de manifiesto el punto de comparaci\u00f3n de Corroto, la alusi\u00f3n a otro momento de las letras latinoamericanas, el de los a\u00f1os 60-70, con el que se marca una necesaria diferencia, en que el asunto del g\u00e9nero es evidente: un boom de escritores y un boom de escritoras.<\/strong> No deja de ser significativo, adem\u00e1s, que ese mismo a\u00f1o Samanta Schweblin fuera nominada al International Booker Prize por Distancia del rescate, siendo la primera escritora hispanohablante en ser candidata, o que Mariana Enriquez recibiera el Ciutat de Barcelona por Las cosas que perdimos en el fuego. No tard\u00f3 mucho en reproducirse al otro lado de la orilla el uso de la etiqueta boom. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, elogiando particularmente el trabajo de las cuentistas actuales, Gonzalo Palermo escribi\u00f3 en <strong><a href=\"https:\/\/www.elobservador.com.uy\/nota\/el-nuevo-boom-latinoamericano-esta-escrito-por-mujeres-2019819112917\">El Observador de Uruguay, en 2019, \u201cEl nuevo boom latinoamericano est\u00e1 escrito por mujeres\u201d.<\/a><\/strong> De forma similar titul\u00f3 Fabiana Scherer su art\u00edculo de 2021 en <strong><a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/el-nuevo-boom-latinoamericano-las-escritoras-marcan-el-rumbo-nid12062021\/\">La Naci\u00f3n de Argentina, \u201cEl nuevo boom latinoamericano: las escritoras marcan el rumbo\u201d,<\/a><\/strong> donde se presentaba la opini\u00f3n de diferentes autoras protagonistas del panorama literario. No obstante, en uno de los art\u00edculos m\u00e1s recientes sobre el tema, el editorial \u201c\u00bfTo boom or not to boom?\u201d, de la revista literaria barcelonesa <a href=\"https:\/\/librujula.publico.es\/\">Libr\u00fajula<\/a> (2025), ya hay cierta conciencia sobre los inconvenientes de este r\u00f3tulo: \u201cNos planteamos usar en la portada el titular \u2018\u00bfHay un boom despu\u00e9s del boom?\u2019, pero <strong>la palabra \u2018boom\u2019 [\u2026] generaba resistencias: por parte de los catedr\u00e1ticos de literatura que intervienen en estas p\u00e1ginas, de alg\u00fan redactor y de las propias escritoras M\u00f3nica Ojeda o Fernanda Tr\u00edas\u201d.<\/strong> Optaron por un t\u00edmido \u201cAlgo pasa en la literatura latinoamericana\u201d, muy similar al t\u00edtulo del reportaje de Leila Guerriero \u201cEscritoras latinoamericanas. Algo est\u00e1 pasando\u201d, escrito cuatro a\u00f1os antes, y al cual nos referiremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos seguir ampliando la lista de art\u00edculos que han salido estos \u00faltimos a\u00f1os, cuyos t\u00edtulos <strong>relacionan la idea de boom \u2014como fen\u00f3meno, tendencia, movimiento literario, que implica tanto resonancia como extra\u00f1eza\u2014 con la actual escritura de mujeres,<\/strong> pero lo cierto es que son todos parecidos. En l\u00ednea con nuestra reflexi\u00f3n, la acad\u00e9mica espa\u00f1ola Roc\u00edo Pe\u00f1alta Catal\u00e1n analiza distintos debates que se han desarrollado en la prensa informativa y cultural, sobre todo espa\u00f1ola, en torno a la reactivaci\u00f3n de la idea de boom ante el creciente protagonismo de las escritoras en lengua castellana, atendiendo tanto a la observaci\u00f3n de que en los \u00faltimos a\u00f1os \u201cla presencia de autor\u00edas femeninas entre las novedades editoriales no es igualitaria, y mucho menos est\u00e1n sobrerrepresentadas\u201d (2024: 206), como a las implicaciones que conlleva el uso y aceptaci\u00f3n \u2014o no\u2014 de la etiqueta. No obstante, no realiza una mayor distinci\u00f3n entre las autor\u00edas latinoamericanas y las espa\u00f1olas, asunto de relevancia para nosotras.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>No deja de parecer curioso que en el panorama de comienzos del siglo xxi en lengua espa\u00f1ola, los dos \u00faltimos booms, ambos impulsados por el mundo editorial ib\u00e9rico, rescaten algo del perdido latinoamericanismo de los a\u00f1os 60, como si esto pudiera hacer m\u00e1s inteligible el curso del presente literario. En el caso del boom de la cr\u00f3nica, que se dio en torno al 2010, se le vincul\u00f3 al realismo m\u00e1gico garciamarquiano y, con \u00e9l, a la Cr\u00f3nica de Indias (hay que pensar en lo gravitante que fue la Fundaci\u00f3n para el Nuevo Periodismo de Garc\u00eda M\u00e1rquez en el impulso brindado a los j\u00f3venes cronistas); o, en el caso del boom reciente, con la narrativa de corte fant\u00e1stico, que, como veremos m\u00e1s adelante, ha sido la m\u00e1s valorada y comentada tanto por la prensa cultural como por la cr\u00edtica acad\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La violencia ha sido un eje caracterizador de la literatura latinoamericana cuando se la mira desde el Norte, y es un componente importante de los textos tanto de las escritoras como del <strong>#NewLatinoBoom<\/strong><strong>, t\u00edtulo que le da Naida Saavedra a una antolog\u00eda publicada en 2020.<\/strong> Si bien este boom no ha tenido la misma repercusi\u00f3n en el mundo acad\u00e9mico al sur de la frontera norteamericana, lo mencionamos porque la idea de boom aqu\u00ed se presenta de manera program\u00e1tica para recoger relatos de escritores en torno a tres ciudades norteamericanas: Chicago, Nueva York y Miami, dando cuenta de la migraci\u00f3n latina en ese pa\u00eds: \u201cB\u00e1sicamente es el fen\u00f3meno, tendencia, explosi\u00f3n de literatura escrita y publicada en espa\u00f1ol en Estados Unidos durante las dos primeras d\u00e9cadas del siglo xxi. Sin embargo, por como veo las cosas, este boom seguir\u00e1 en la tercera. Esto lo digo con certeza\u201d (2018: en l\u00ednea), escribe la antologadora en un art\u00edculo sobre este tema que public\u00f3 dos a\u00f1os antes.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del optimismo de Saavedra, es posible ver en la noci\u00f3n de boom un tramado ideol\u00f3gico y discursivo que dificulta su adopci\u00f3n, al menos desde la perspectiva de la cr\u00edtica literaria. Desde luego que el mercado es una realidad insoslayable en los tiempos del capitalismo avanzado, pero la escritura y la creaci\u00f3n son fen\u00f3menos que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 del mercado. <strong>\u00bfQu\u00e9 asumen las autoras si se ponen bajo ese anuncio luminoso, sin problematizarlo, m\u00e1s a\u00fan si atendemos a la carga que tiene la noci\u00f3n en la historiograf\u00eda literaria en lengua castellana? Indudablemente el concepto entra\u00f1a m\u00faltiples dimensiones, y de all\u00ed la tensi\u00f3n entre el periodismo cultural, la academia, el mercado y las percepciones que tienen las propias autoras, y sus lectoras y lectores, de esta nueva escena, que en los \u00faltimos a\u00f1os vemos te\u00f1ida de un color casi oper\u00e1tico: los medios pregonan a viva voz sus nuevas clasificaciones y las autoras responden, solas o en coro, \u201cno, no somos boom\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes son ellas? Las narradoras \u2014y textos\u2014 que han motivado este libro comparten el haber nacido a partir de los 70, entre d\u00e9cadas caracterizadas por la fuerte convulsi\u00f3n pol\u00edtica en Am\u00e9rica Latina: guerrillas, dictaduras, exilios, conflictos armados, transiciones a las democracias, implementaci\u00f3n del neoliberalismo, auge tecnol\u00f3gico, crisis ecol\u00f3gica.<\/strong> Tambi\u00e9n las acerca el haber comenzado a escribir, o consolidar su escritura, en torno al nuevo milenio, con sus propias revueltas, estallidos, pandemia, guerras; en momentos en los que el funcionamiento de la industria editorial ha cambiado, as\u00ed como el ecosistema del libro se ha diversificado. Si bien podr\u00edamos plantear algunas excepciones, de escritoras nacidas antes de 1970 pero que podr\u00edamos considerar parte del grupo aludido por el boom, tenemos una extensa lista de nombres que aqu\u00ed referenciaremos parcialmente, procurando incorporar una diversidad de territorios: las argentinas Gabriela Cabez\u00f3n C\u00e1mara (1968), Mar\u00eda Gainza (1971), Fernanda Laguna (1972), Romina Paula (1973), Selva Almada (1973), Gabriela Bejerman (1973), Mariana Enriquez (1973), Agustina Bazterrica (1974), Naty Menstrual (1975), Paloma Vidal (1975), Carla Maliandi (1976), Ariana Harwicz (1977), Pola Oloixarac (1977), Paula Porroni (1977), Juana In\u00e9s Casas (1977), Samanta Schweblin (1978), Natalia Moret (1978), Mercedes Halfon (1980), Camila Sosa Villada (1982) y Magal\u00ed Etchebarne (1983); la guatemalteca Denise Ph\u00e9 Funchal (1977); las uruguayas In\u00e9s Bortagaray (1975), Fernanda Tr\u00edas (1976), Leonor Courtoisie (1990) y la joven Tamara Silva Bernaschina (2000); las chilenas Claudia Rodr\u00edguez Silva (1968), Alejandra Costamagna (1970), Andrea Jeftanovic (1970), Lina Meruane (1970), Nona Fern\u00e1ndez (1971), Mar\u00eda Jos\u00e9 Ferrada (1977), Claudia Apablaza (1978), Carolina Melys (1980), Yosa Vidal (1981), Ariel Florencia Richards (1981), Alejandra Moffat (1982), Alia Trabucco (1983), Greta Montero (1986), Arelis Uribe (1987), Daniela Catrileo (1987), Paulina Flores (1988), Romina Reyes (1989) y Pino Luna (1990); las peruanas Gabriela Wiener (1975), Claudia Salazar (1976), Katya Adaui (1977), Claudia Ulloa Donoso (1979) y Mar\u00eda Jos\u00e9 Caro (1985); las bolivianas Claudia Pe\u00f1a Claros (1970), Giovanna Rivero (1972), Magela Baudoin (1973) y Liliana Colanzi (1981); las ecuatorianas Mar\u00eda Fernanda Ampuero (1976), Solange Rodr\u00edguez Pappe (1976), Gabriela Ponce Padilla (1977), Daniela Alc\u00edvar (1982), M\u00f3nica Ojeda (1988) y Yuliana Ortiz (1992); las colombianas Pilar Quintana (1972), Carolina San\u00edn (1973), Marcela Villegas (1973-2022), Mar\u00eda Ospina Pizano (1977), Margarita Garc\u00eda Robayo (1980), Lina Mar\u00eda Parra Ochoa (1986) y Laura Ortiz G\u00f3mez (1986); las venezolanas Liliana Lara (1970), Leila Macor (1971), Vall de Ville (1974), Sol Linares (1978), Michelle Roche Rodr\u00edguez (1979), Karina Sainz (1982) y Marianne D\u00edaz Hern\u00e1ndez (1985); las cubanas Wendy Guerra (Cuba, 1970), Ena Luc\u00eda Portela (1972), Agnieska Hern\u00e1ndez D\u00edaz (1977), Anisley Negr\u00edn (1981), Legna Rodr\u00edguez (1984) y Elaine Vilar Madruga (1989); la puertorrique\u00f1a Yolanda Arroyo (1970); las dominicanas Rita Indiana (1977) y Kianny N. Antigua (1979); la salvadore\u00f1a Claudia Hern\u00e1ndez (1975); la nicarag\u00fcense Mar\u00eda del Carmen P\u00e9rez Cuadra (1971); las mexicanas Vivian Abenshushan (1972), Guadalupe Nettel (1973), Liliana Blum (1974), Daniela Tarazona (1975), Gabriela Jauregui (1979), Ave Barrera (1980), Ver\u00f3nica Gerber Bicecci (1981), Brenda Lozano (1981), Brenda Navarro (1982), Fernanda Melchor (1982), Laia Jufresa (1983), Valeria Luiselli (1983), Dahlia de la Cerda (1985), Jazmina Barrera (1988) y Clyo Mendoza (1993); las brasile\u00f1as Ver\u00f3nica Stigger (1973), Carol Bensimon (1980), Natalia Borges Polesso (1981) y Mariana Torres (1981), Luisa Geisler (1991); la hondure\u00f1a Jessica Isla (1974).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de estos nombres son bastante conocidos en el \u00e1mbito editorial y acad\u00e9mico. Se podr\u00eda decir que, a diferencia de las generaciones de narradoras anteriores, muchas de las incluidas en esta <strong>lista provisoria \u2014siempre cambiante, siempre incompleta, siempre arbitraria<\/strong>\u2014 han obtenido un reconocimiento temprano de lectores y cr\u00edticos. Y que son estas mismas autoras, en distintos contextos, las que han comenzado a desligarse de la etiqueta \u201cfen\u00f3meno de venta\u201d con la que se les vincula: No somos boom, han respondido.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>No somos boom, dir\u00e1n, porque no tenemos nada que ver con el patriarcado que a fines de los 60 se hizo lectura masiva desde Barcelona; no somos boom, porque este no es un episodio espont\u00e1neo, transitorio o ef\u00edmero, que viene y se dirige hacia la nada; no somos boom, ya que somos algo m\u00e1s que una etiqueta con la que apilar libros en una tienda; no somos boom, dado que nuestra escritura no es homog\u00e9nea; no somos boom porque esa idea descarta todo lo que hubo antes: escritoras, textos, genealog\u00edas.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>De esta forma, las aludidas, principalmente las m\u00e1s reconocidas entre quienes hemos mencionado en la lista provisoria, procuran escapar de la contradicci\u00f3n enunciada por Sof\u00eda Forchieri en su iluminador ensayo, de ser al mismo tiempo escritoras propiamente literarias (con todo lo que eso implica desde el punto de vista de sus est\u00e9ticas, su relaci\u00f3n con lo pol\u00edtico y con las agendas feministas) y bestsellers transadas en el mercado. Asimismo, algunas de ellas puntualizan su distancia del Boom latinoamericano, que no incluy\u00f3, en su momento, a ninguna escritora \u2014habiendo sido parad\u00f3jicamente articulado por una mujer, la agente literaria Carmen Balcells\u2014. Un aspecto que las propias autoras, como tambi\u00e9n las actuales editoras, como veremos, buscan subsanar, reeditando y volcando parte de su atenci\u00f3n en las autoras \u201colvidadas\u201d o \u201ceclipsadas\u201d por los c\u00e1nones de ese tiempo, como Elena Garro, Silvina Ocampo, Luisa Valenzuela o Clarice Lispector. Frente a esto, no deja de ser significativo que precisamente en estos a\u00f1os dos autoras de esa generaci\u00f3n recibieran importantes reconocimientos, como el Premio Carlos Fuentes, que se le otorg\u00f3 a Luisa Valenzuela, el a\u00f1o 2019, siendo la primera mujer en recibirlo, o el Premio Cervantes, dado a Cristina Peri Rossi el 2021. Esta \u00faltima, en su discurso de recepci\u00f3n del premio, se sirvi\u00f3 del personaje de Marcela de El Quijote de la Mancha de Cervantes \u2014de esa hero\u00edna que \u201cposteriormente, ser\u00eda calificada de hist\u00e9rica, fr\u00edgida y neur\u00f3tica al no asumir el rol que le asignaba la sociedad patriarcal\u201d\u2014 para modular un mensaje feminista y antibelicista: \u201cLa comprensi\u00f3n que manifiesta Don Quijote hacia un personaje femenino real me hizo pensar que la locura puede ser un pretexto de exclusi\u00f3n de aquellos que esgrimen verdades inc\u00f3modas, lecci\u00f3n que evidentemente aprend\u00ed, pagando un precio muy elevado, hasta el d\u00eda de hoy, pero si volviera a nacer, har\u00eda lo mismo\u201d (Peri Rossi, 2021: en l\u00ednea), afirm\u00f3 la \u201cinsumisa\u201d, como titula esta autora su conocida novela autobiogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, como veremos luego, hay una base material para hablar del boom: un auge de traducciones, premios e intervenciones de las escritoras fue lo que activ\u00f3 esta noci\u00f3n de boom para referirse al estado de las letras contempor\u00e1neas, pero deja de lado, sin duda, reflexiones m\u00e1s complejas sobre sus propuestas est\u00e9ticas y pol\u00edticas, reduci\u00e9ndolas a una etiqueta comercial \u201cfacilona\u201d, como reclam\u00f3 la escritora boliviana Giovanna Rivero (en Gim\u00e9nez, 2021: en l\u00ednea), un clich\u00e9 que deja de manifiesto, adem\u00e1s de <strong>cierta pereza del periodismo cultural, una mirada exitista y neoliberal sobre la literatura. <\/strong>La escritora uruguaya Fernanda Tr\u00edas ha sido una de las m\u00e1s decididas en cuestionar lo que implica ideol\u00f3gicamente el r\u00f3tulo (Tr\u00edas en El universo 2021: en l\u00ednea)\u2014, proponiendo pensar a las autoras desde otro lugar: <strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/podcasts\/que-estas-leyendo\/2025-02-21\/podcast-fernanda-trias-no-somos-un-boom-sino-un-tsunami.html\">\u201cNo somos un boom, sino un tsunami\u201d (El Pa\u00eds, 2025).<\/a> Con ello, Tr\u00edas est\u00e1 aludiendo a una idea transversal al movimiento, que domina las reflexiones feministas desde los campos social y pol\u00edtico, no solamente el literario: la desconfianza hacia las \u201colas\u201d de la periodizaci\u00f3n feminista norteamericana<\/strong>, como asimismo hacia otras met\u00e1foras oce\u00e1nicas de las que se han servido los movimientos feministas de Am\u00e9rica Latina como la de mareas: la marea morada-violeta y la marea verde.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Es la idea del tsunami feminista la que dio forma a por lo menos cuatro antolog\u00edas literarias de mujeres publicadas por la editorial mexicano-espa\u00f1ola Sexto Piso con ese t\u00edtulo, Tsunami, tres de ellas en M\u00e9xico, con pr\u00f3logo de Gabriela Jauregui las dos primeras y la tercera, de Jauregui con Olivia Teroba, y con la presentaci\u00f3n de Marta Sanz la versi\u00f3n espa\u00f1ola. La asociaci\u00f3n con la enorme marejada es ya, de hecho, parte del intercambio literario, como lo indica Adriana Pacheco, fundadora del Proyecto Escritoras Mexicanas Contempor\u00e1neas y del podcast <strong><a href=\"https:\/\/www.hablemosescritoras.com\/\">Hablemos, escritoras<\/a><\/strong>, en un art\u00edculo de Literal Magazine de 2021, bajo el t\u00edtulo \u201cBoom o tsunami: esa es la pregunta\u201d: \u201cTal vez, esto es un tsunami [\u2026] pero que no lleg\u00f3 de s\u00fabito, sino que [\u2026] poco a poco para inundarlo todo, para recuperar las aguas que se hab\u00edan dejado atr\u00e1s, para reunirlas con las presentes y para cambiar el oc\u00e9ano literario de manera permanente. Esto no es una moda, el reconocimiento a la calidad de las obras de escritoras lleg\u00f3 para quedarse\u201d (2021: en l\u00ednea).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La compleja relaci\u00f3n con las ventas y la divulgaci\u00f3n de sus obras se manifiesta incluso en otras instancias, como las mesas de conversaci\u00f3n organizadas por las ferias internacionales de literatura. Es en este marco donde se han producido encuentros y tensas conversaciones sobre la cuesti\u00f3n del boom. En la Feria Internacional del Libro de Guayaquil (2021), por ejemplo, Fernanda Tr\u00edas, M\u00f3nica Ojeda y Giovanna Rivero participaron en la mesa redonda denominada \u201cNo somos un boom: escritoras en el horizonte latinoamericano\u201d, en la que se negaron categ\u00f3ricamente a ser inscritas bajo este com\u00fan denominador (Zambrano, 2021 y Gim\u00e9nez, 2021). <strong><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/libros\/jovenes-escritoras-latinoamericanas-rechazan-nuevo-boom_1_8530109.html\">Clara Gim\u00e9nez recoge y completa esta situaci\u00f3n en su columna \u201cLas j\u00f3venes escritoras latinoamericanas rechazan ser el \u2018nuevo boom\u2019\u201d (2021),<\/a><\/strong> donde cita a Ojeda, quien subraya la participaci\u00f3n del Norte Global en la legitimaci\u00f3n y reactivaci\u00f3n de esta etiqueta. Con una mirada interseccional, la ecuatoriana comenta con perspicacia que al llamarlas \u201cnuevo boom\u201d, \u201cse fuerzan las tuercas hacia un pasado ya superado y se hace desde una mirada euroc\u00e9ntrica y exotizante, por eso se escoge solo a autoras latinoamericanas de un determinado rango de edad, mestizas y\/o blancas publicadas en Espa\u00f1a. Es, a todas luces, una mirada desde el norte hacia el sur. Me interesa m\u00e1s la mirada del sur sobre s\u00ed mismo\u201d (en Gim\u00e9nez, 2021: en l\u00ednea). Por su parte, Rivero no solo atiende a la idea de lo espont\u00e1neo y ef\u00edmero, sino que enfatiza c\u00f3mo el \u201cestallido\u201d del boom implica una desvinculaci\u00f3n con un pasado y una falta de reconocimiento de la relaci\u00f3n entre la escritura de las autoras actuales y sus predecesoras: \u201cfragmenta hermandades, elimina genealog\u00edas, subestima los caminos y conquistas de escritoras de generaciones anteriores\u201d (en Gim\u00e9nez, 2021: en l\u00ednea). En esta misma l\u00ednea, Tr\u00edas comenta: \u201cEl boom latinoamericano fue un fen\u00f3meno que invisibiliz\u00f3 a muchas, por eso justamente es que me resisto al t\u00e9rmino. Es como m\u00ednimo ir\u00f3nico que ahora se utilice para referirse a nosotras\u201d (en Gim\u00e9nez, 2021: en l\u00ednea).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Otras razones que se a\u00f1aden al rechazo las hallamos en la <strong><a href=\"https:\/\/www.lasexta.com\/ahoraqueleo\/virales\/que-boom-latinoamericano-estan-hablando-escritoras-marketing-impuesto-mercado_2022053062948514d7b96e0001f70da9.html\">columna de Rub\u00e9n Montes \u201c\u00bfDe qu\u00e9 \u2018boom\u2019 latinoamericano me est\u00e1n hablando?\u201d (2022),<\/a><\/strong> donde se reproduce parte de una conversaci\u00f3n sostenida en la librer\u00eda madrile\u00f1a La Mistral con algunas autoras, y en que Mariana Enriquez observa que \u201cla Am\u00e9rica Latina de la que escribi\u00f3 el boom no existe m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Un par de a\u00f1os despu\u00e9s, en febrero de 2023, tuvo lugar en Madrid, en Casa de Am\u00e9rica, espacio de encuentro entre intelectuales y artistas espa\u00f1oles y latinoamericanos, un conversatorio llamado \u201c\u00bfHacia un nuevo boom? Sesi\u00f3n inaugural del ciclo El Big Bang de la literatura hispanoamericana\u201d, en el que intervinieron Marta Sanz y Alia Trabucco, para sacarle punta a esta etiqueta con que hoy se piensa la literatura de mujeres. Apenas unos meses m\u00e1s tarde, ahora en Chile y en el marco del Festival de Literatura de Cuadernos Hispanoamericanos, revista espa\u00f1ola de divulgaci\u00f3n literaria, en una mesa sobre \u201cLiteratura y memoria colectiva\u201d, lxs participantes, Alejandra Costamagna, Mar\u00eda Negroni, Paco Cerd\u00e0 y Nona Fern\u00e1ndez, con la moderaci\u00f3n de Michelle Roche, cerraban la mesa una vez m\u00e1s con reflexiones sobre <strong>las \u201cperversas\u201d etiquetas que su<\/strong><strong>rgen de la cr\u00edtica literaria, pero sobre todo del mercado. <\/strong>Negroni hac\u00eda hincapi\u00e9 en lo complejo que resulta referirse al tema, en c\u00f3mo se va imbricando la escritura con estas otras instancias de validaci\u00f3n y circulaci\u00f3n. Ambos di\u00e1logos, instalados en el cruce de Am\u00e9rica y Espa\u00f1a, revelaban la marca de la exmetr\u00f3poli sobre el quehacer literario americano, en que las relaciones de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y difusi\u00f3n de los libros siguen siendo desiguales.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Un \u00faltimo aspecto que vale la pena considerar en esta comparaci\u00f3n impl\u00edcita con el Boom latinoamericano es, como apunta Fernanda Melchor, la diversidad de posturas pol\u00edticas entre estas autoras, que se ampl\u00eda conforme salimos del mainstream que figura en la prensa espa\u00f1ola para hallar cientos de narradoras, poetas, ensayistas y dramaturgas latinoamericanas que hoy escriben y crean: <strong>\u201csi bien s\u00ed hay una cierta conjunci\u00f3n pol\u00edtica que deriva hacia el feminismo y la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, no hay como tal una unidad de miradas pol\u00edticas y est\u00e9ticas como s\u00ed la hab\u00eda en los a\u00f1os 60 entre los se\u00f1ores del Boom\u201d (Melchor en Scherer, 2021: en l\u00ednea).<\/strong> Asimismo, son interesantes las palabras de Gabriela Cabez\u00f3n C\u00e1mara al recordar que \u201cahora no hay una agencia o una editorial que est\u00e9 armando de un modo u otro el fen\u00f3meno\u201d \u2014aludiendo a Carmen Balcells y otros miembros del campo literario, como Carlos Barral, por ejemplo. En esta misma l\u00ednea, solo que sin desvincularse del uso de la categor\u00eda cuestionada, Guadalupe Nettel se\u00f1ala que \u201ceste ha sido un fen\u00f3meno m\u00e1s natural. Este boom femenino se ha gestado solo. Nadie se propuso hacer un fen\u00f3meno comercial con nosotras\u201d (en Scherer, 2021: en l\u00ednea). La verdad es que no es del todo as\u00ed. Fue a partir del 2017, despu\u00e9s de recibir los premios mencionados, cuando el mercado literario espa\u00f1ol puso fuerte atenci\u00f3n en ellas, que autoras como Mariana Enriquez o Samanta Schweblin pasaron a formar parte de Anagrama y Penguin Random House, respectivamente, asunto que no parece accidental.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Este rechazo a la etiqueta de boom y su problematizaci\u00f3n no es algo nuevo ni es la primera vez que lo vemos. En los 70, varios narradores tomaron distancia del \u201cfen\u00f3meno\u201d, y diversos escritores y cr\u00edticos le formularon reparos y objeciones. Este \u201cmemorial de agravios\u201d, como lo llam\u00f3 \u00c1ngel Rama, lo analiz\u00f3 con ojo cr\u00edtico en su art\u00edculo de referencia \u201cEl boom en perspectiva\u201d, publicado en M\u00e1s all\u00e1 del boom. Literatura y mercado (1984).<\/strong> En este texto realiza un trazado del Boom en tanto fen\u00f3meno literario-sociol\u00f3gico, enfatizando lo conflictivo y perjudicial que fue, al contribuir a una homogeneizaci\u00f3n de las producciones narrativas de la regi\u00f3n de esos a\u00f1os \u2014cuando tanto las est\u00e9ticas, las orientaciones pol\u00edticas y los niveles de consagraci\u00f3n de los escritores eran muy dispares\u2014, y prestando especial atenci\u00f3n al efecto de las estrategias y operaciones del mercado tanto en la circulaci\u00f3n de las obras del Boom como en la construcci\u00f3n p\u00fablica de sus figuras autoriales \u2014sin atender, por cierto, a la ausencia de mujeres\u2014. As\u00ed, Rama enfatiza la imposibilidad de analizar lo literario alejado de las l\u00f3gicas y comportamientos del mercado: Pensar a los escritores y a sus obras dentro del marco social presente \u2014dice Rama\u2014 es igualmente una leg\u00edtima y proficua tarea cr\u00edtica, m\u00e1s urgente hoy en que la circulaci\u00f3n de las obras literarias ha desbordado el estrecho circuito donde funcionaron casi siempre y han concitado el inter\u00e9s de los poderes econ\u00f3micos que han venido modelando la estructura social y el funcionamiento del mercado (1984b: 55).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>En l\u00ednea con el cr\u00edtico uruguayo, nos parece que no podemos ser ingenuas de cara al mercado y la industria editorial en este momento de aparente visibilizaci\u00f3n de la escritura de mujeres, un momento que por cierto puede ser de corta duraci\u00f3n (augurando lo que se viene con el resurgir de los fascismos de manera global).<\/strong> Sin ir muy atr\u00e1s en el tiempo, el caso del Premio Planeta de 2021, otorgado a la novela La bestia, firmada bajo el seud\u00f3nimo de Carmen Mola, que correspond\u00eda a tres varones \u2014Jorge D\u00edaz, Agust\u00edn Mart\u00ednez y Antonio Mercero\u2014, abri\u00f3 el debate en torno a c\u00f3mo puede operar el marketing editorial, o c\u00f3mo funcionan los oportunismos comerciales, en estos momentos en los que la escritura de mujeres se inscribe en esta cuarta ola feminista. En consecuencia, vemos adecuadas las interrogantes que plante\u00f3 en su momento el cr\u00edtico colombiano Winston Manrique Sabogal sobre si el uso de seud\u00f3nimos de nombre de mujer \u2014no exento de perversidad si recordamos que durante a\u00f1os fueron las mujeres quienes para poder acceder al campo cultural se sirvieron de la treta del d\u00e9bil de firmar como varones\u2014 opera como una \u201cestrategia comercial en tiempos de concienciaci\u00f3n feminista\u201d o si el mainstream \u201cdevora la causa de visibilizaci\u00f3n de mujeres, escritoras y artistas\u201d (2021: en l\u00ednea).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>A todos estos argumentos que hacen del boom una etiqueta perniciosa, se suman argumentos de car\u00e1cter est\u00e9tico-pol\u00edtico. <\/strong><strong>Se establece una continuidad superficial entre la literatura latinoamericana de los 60-70 y la actual, atendiendo a una raz\u00f3n extraliteraria que invisibiliza la historia literaria y su v\u00ednculo con los contextos hist\u00f3ricos de los que se desprende.<\/strong><strong> <\/strong>La relaci\u00f3n del Boom con la revoluci\u00f3n cubana y el momento de pulsi\u00f3n ut\u00f3pica en torno al 1 de enero de 1959, al que aludimos al comienzo de este libro, es fundamental en esa historia, as\u00ed como la alineaci\u00f3n de esos escritores con la izquierda pol\u00edtica, desde aquellos m\u00e1s comprometidos o radicales, como Julio Cort\u00e1zar, a escritores burgueses, como Jos\u00e9 Donoso o Carlos Fuentes, quienes, sin embargo, rechazaron el proceso de las dictaduras que asolaron la regi\u00f3n. El \u201ccaso Padilla\u201d y el consecuente quiebre entre los intelectuales de izquierda y el discurso latinoamericanista son otros componentes ideol\u00f3gicos de ese tiempo de entusiasmos y denuncias. <strong>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la amalgama pol\u00edtica de las escritoras actuales, si es que existe alguna real<\/strong><strong>mente? Muchas de ellas, como ya se ha dicho, rechazan ser vistas como \u201cfeministas\u201d, si bien en los hechos sus textos, en la mayor\u00eda de los casos, s\u00ed parecen reivindicativos.<\/strong> No se puede obviar que en estos a\u00f1os ha habido fuertes movilizaciones sociales y procesos pol\u00edticos ante los cuales algunas escritoras reaccionan haci\u00e9ndose parte de las denuncias y reivindicaciones de la izquierda, en tanto otras critican procesos como los de Venezuela o Bolivia, desde veredas que pueden ser consideradas m\u00e1s conservadoras. Esto va m\u00e1s all\u00e1 de lo que habitualmente la prensa cultural construye como disonancia entre \u201cautor\u201d y \u201cobra\u201d, ya que es en los textos mismos donde a veces se observan estas tensiones y contradicciones ideol\u00f3gicas. Desde luego que esto marca a su vez decisiones literarias y est\u00e9ticas, como la elaboraci\u00f3n de puntos de vista, voces, personajes, temporalidades y espacios.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfPara qu\u00e9, entonces, alimentar la idea de un boom? <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/ideas\/escritoras-premiadas-boom_0_dcnnfBwr.html\">El cr\u00edtico y escritor argentino Martin Kohan public\u00f3 en El Clar\u00edn el contundente texto \u201cEscritoras premiadas: no es un boom\u201d (2019),<\/a><\/strong> donde critica el concepto utilizado, consider\u00e1ndolo \u201cdespectivo\u201d, como si se tratase de \u201cuna onda\u201d o \u201cuna ola\u201d, un fen\u00f3meno contingente y transitorio, que oscurece o deja en un segundo plano la excelencia de estas literaturas: \u201cah\u00ed donde esa arbitrariedad se desactiva, ah\u00ed donde la indispensable equiparaci\u00f3n se va logrando, y se premia, como cada vez m\u00e1s se premia, tanta buena literatura escrita por mujeres, es en verdad peyorativo subrayar que es porque se trata de mujeres, como si el factor determinante fuese su condici\u00f3n de g\u00e9nero (o en una versi\u00f3n m\u00e1s elemental, su condici\u00f3n anat\u00f3mica) y no lo que verdaderamente se reconoce y se premia: la buena literatura que escriben\u201d (Kohan, 2019: en l\u00ednea). El t\u00e9rmino es equ\u00edvoco porque, como alegan las escritoras, pareciera que no hubiese habido autoras antes de ellas, cuando lo que no exist\u00eda, puntualiza Kohan, eran \u201clas condiciones de posibilidad para que una valoraci\u00f3n as\u00ed se produjera\u201d (Kohan, 2019: en l\u00ednea), volviendo as\u00ed al punto ya se\u00f1alado por las autoras: la necesidad de vincular el presente con los acumulados hist\u00f3ricos no solo del feminismo en sus distintas vertientes, sino tambi\u00e9n de la tradici\u00f3n literaria y sus operaciones de visibilizaci\u00f3n e invisibilizaci\u00f3n de las autor\u00edas de mujeres.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A\u00fan es tan dif\u00edcil hacer valer la presencia y calidad de los textos escritos por mujeres que, como observa la acad\u00e9mica espa\u00f1ola Roc\u00edo Pe\u00f1alta, incluso las propias escritoras ponen en cuesti\u00f3n este aspecto. Ella se detiene en la columna que la zaragozana Aloma Rodr\u00edguez escribi\u00f3 para el peri\u00f3dico conservador El Mundo, insinuando que el \u00e9xito de las escritoras se debe a una moda. Pe\u00f1alta se\u00f1ala que \u201csi bien es cierto que Aloma Rodr\u00edguez plantea reflexiones interesantes acerca de la capacidad del mercado de fagocitar discursos feministas y sociales [\u2026] el planteamiento es errado, pues obvia la cantidad de obras de autor\u00eda masculina premiadas a lo largo de los a\u00f1os, independientemente de su inter\u00e9s u originalidad, sin que se haya despertado esta controversia en la prensa acerca de si se estaba dando prioridad a los libros escritos por hombres\u201d (203). Como se puede ver, son muchos y muy variados los argumentos que valdr\u00eda la pena anteponer al uso apresurado y espectacularizante de la palabra boom.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En No somos boom -publicado por Fondo de Cultura Econ\u00f3mica- Lorena Amaro y Fernanda Bustamante interrogan las formas de visibilizaci\u00f3n en el panorama literario de las novelistas y cuentistas latinoamericanas nacidas a partir de los a\u00f1os setenta. 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