{"id":19696,"date":"2026-01-06T02:26:48","date_gmt":"2026-01-06T02:26:48","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=19696"},"modified":"2026-01-06T02:26:49","modified_gmt":"2026-01-06T02:26:49","slug":"arte-de-ciervos-se-hunde-en-amor-no-manso-sobre-lumbre-de-ciervos-de-emma-villazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/01\/06\/arte-de-ciervos-se-hunde-en-amor-no-manso-sobre-lumbre-de-ciervos-de-emma-villazon\/","title":{"rendered":"Arte de ciervos se hunde en amor no manso. Sobre Lumbre de ciervos de Emma Villaz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfDe cu\u00e1ntas maneras podemos hablar de un libro? Y, ya habiendo estado ah\u00ed, c\u00f3mo volver a referir aquello que hace que la escritura cobre sentido y que nos afecte, c\u00f3mo no repetir las mismas cosas que ya hemos dicho antes sobre otros libros \u2014o, en este caso, que otros ya han dicho\u2014. <\/strong>En la comodidad de una descripci\u00f3n gen\u00e9rica, podr\u00eda ensayar, por ejemplo: <em>Lumbre de ciervos<\/em>, de la poeta Emma Villaz\u00f3n, est\u00e1 compuesto por cuatro apartados o cap\u00edtulos, uno sin nombre \u2014presumiblemente \u00abLumbre de ciervos\u00bb\u2014, y otros tres titulados: \u00abOtras cartas de ciervos a poetas\u00bb, \u00abErotismo de pelaje oscuro\u00bb y \u00abEp\u00edlogo\u00bb. El libro fue publicado por primera vez en 2013 en Bolivia, fue reeditado por la editorial espa\u00f1ola Ultramarinos en 2019, y ahora suma su tercera edici\u00f3n a trav\u00e9s de la editorial chilena Cicada Editora. Esto podr\u00eda resultar satisfactorio en tanto es cierto. Pero solo es eso: <em>cierto<\/em>, y lo cierto no siempre es suficiente. Por lo mismo, vuelvo sobre las p\u00e1ginas del libro e intento recordar c\u00f3mo lo he recomendado a otras personas; pienso en el entusiasmo y, con ese entusiasmo, tambi\u00e9n me hago consciente de mis propias limitaciones: mi fascinaci\u00f3n por la sintaxis y la opacidad van a la cabeza sin preguntar mucho por el contenido tem\u00e1tico, estos elementos me bastan como primera puerta de entrada y para asegurarme una estad\u00eda extendida en el libro, lo dem\u00e1s vendr\u00e1 despu\u00e9s. A decir verdad, esto sigue pareci\u00e9ndome suficiente, pero no lo es para una presentaci\u00f3n, sobre todo cuando la sintaxis peculiar y las t\u00e9cnicas de truncamiento de sentido de Emma Villaz\u00f3n son los atributos m\u00e1s conocidos de <em>Lumbre de ciervos<\/em> \u2014y no me bastar\u00eda, en el \u00e1nimo de no entrar por los mismos lugares, hablar de la incomprensi\u00f3n como un valor en s\u00ed mismo\u2014. Vale la pena entonces buscar otra puerta, girar la cabeza y, como los ciervos, saltar por las praderas, destellando hasta desaparecer. Vale la pena quedarse un poco m\u00e1s y preguntarse un poco m\u00e1s, hacer m\u00e1s lenta esta lectura que ya es lenta. <strong>Vale la pena, en fin, revisar los materiales, escarbar y escarbar hasta que las pistas de Emma develen su estructura. No quiero decir con esto que sea posible o siquiera interesante dilucidar <em>qu\u00e9 quieren decir<\/em> los poemas, sino que el libro, en su despliegue t\u00e9cnico, parece portar una declaraci\u00f3n de principios sobre la po\u00e9tica en s\u00ed.<\/strong> Basta aguzar la mirada y estas im\u00e1genes dis\u00edmiles empiezan a colisionar.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/original-A1C94241-BFE9-437A-AEFB-1C6DE085A3FB-819x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19693\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La escena abre con una mujer sentada sobre una cerca. Fuma, se abraza a su chal y mira hacia los prados que terminan en una arboleda. No presta atenci\u00f3n a nada en particular. Es de d\u00eda. A lo lejos, la figura de un hombre se aproxima. El viento recorre el paisaje e irrumpe la voz de un narrador: \u00abConoc\u00edamos a los nuestros apenas aparec\u00edan junto al arbusto. Si la persona doblaba hacia la casa, era el padre; si no, pues entonces no era el padre, lo que significaba que ya no volver\u00eda m\u00e1s\u00bb. En los prados, los arbustos, la madera, \u00e1rboles que uno a uno har\u00e1n la suma para conformar un bosque, los ojos del narrador y de los personajes de <em>El espejo<\/em> de Andr\u00e9i Tarkovski se quiebran en el recuerdo y parecen derramarse en ese devenir temporal. El hombre efectivamente no era el padre. Tras una conversaci\u00f3n inocua, regresa el silencio. En otro lugar, una segunda mujer intenta dejar su registro en un cuaderno, pero al hacerlo se desliga de s\u00ed misma: \u00abCada vez que escribo siento que me acerco \/ a una puerta di\u00e1fana, a un estanque de agua \u2015femenina\u2015 (?), \/ aunque luego. Deber\u00edas titular \/ el libro: la vida est\u00e1 oculta\u00bb. Este fragmento porta un gesto doble de b\u00fasqueda por uno mismo que se ve interrumpido gr\u00e1ficamente en la incompletitud de la oraci\u00f3n \u00abaunque luego\u00bb, es decir, el avistamiento de una claridad que siempre se ve frustrada y que corresponde a la propia vida. Al igual que en <em>El espejo<\/em>, que sirve de fuente para uno de los poemas, la indefinici\u00f3n se asienta en el punto de vista que nos conduce por la obra. <strong>El yo de la hablante se hace inestable y corre por la pradera, separa las hierbas, escarba y escarba en busca de algo que le permita seguir en movimiento, escribe Villaz\u00f3n: \u00ablas cabezas de ciervo corren \/ para hacerse una lluvia un sin-nombre\u00bb.<\/strong> <strong>El procedimiento de borronear al sujeto hace que la hablante sea madre e hija a la vez, ciervo y mujer, hasta llegar al punto de desentenderse de s\u00ed misma: \u00ab\u00bfQui\u00e9n habla aqu\u00ed? Ni la autora lo sabe\u00bb. Luego queda el gesto ritual, un ejercicio de ta\u00f1er el cuerno, blandir el cuervo y acoger el trueno en busca de \u00abemanaciones sin letra\u00bb (\u00bfalgo primordial?, \u00bfpalabras?, \u00bfpoemas?).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No dejo de pensar en la expresi\u00f3n inglesa para referir a ese asombro ext\u00e1tico, en la que un ciervo, tras ser alumbrado por los focos de un auto, dilata las pupilas y se queda inm\u00f3vil en medio del camino. Lumbre, lumbre, me digo, la lumbre de los ciervos al correr y el alumbramiento de los ciervos, nomadismo y nacimiento. Este pareciera ser el motivo central del libro, que ya se inaugura con el primer poema: \u00abDe aqu\u00ed para all\u00e1 a cortar empieza \/ paredes vasos umbilicales cordones \/ de hojas atadas a nombres con amor \/ no manso Nuevas formas ebria imagina \/ de procrear ciervos\u00bb. Curiosamente, este fragmento palpa aquel problema por el que se pregunta sucintamente Anne Carson: \u00ab\u00bfqu\u00e9 une realmente las palabras a las cosas?\u00bb. La idea de que hay cordones umbilicales de hojas que est\u00e1n atados con amor no manso a los nombres y que ah\u00ed hay que cortar en busca de otra procreaci\u00f3n, activa las operaciones con las que la poeta aborda el lenguaje: la liberaci\u00f3n y ruptura de los significados fijos: la idea es que los nombres \u2014las palabras\u2014 naveguen, se hundan, se ensucien tanto como puedan en ese mismo amor no manso: \u00abpliegues velados amordazados son \/ palabras veladas amordazadas que el o\u00eddo transcribe \/ regres\u00e1ndolas al nomadismo la niebla para que rocen lo palpable vivible \/ una fuente cord\u00f3n umbilical sonidos del apareo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/processed-3AB4EC83-20F4-4D4C-A93D-4B363989EAC9-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19694\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Nunca terminamos de nacer, nunca termina el alumbramiento del poema, de la poeta. El origen es inaccesible. Esta clave de lectura se reafirma a lo largo del libro con referencias y voces de otros escritores y escritoras, siendo los ep\u00edgrafes iniciales claros puntos de partida: \u00abPero aquel que quiere convertirse en due\u00f1o del propio origen, pronto le resulta evidente que nacer es un acontecimiento infinito\u00bb, fragmento de Maurice Blanchot, y \u00abEl poeta olvida su lengua maternal cuando debajo del alma cavan!\u00bb del poeta Humberto D\u00edaz Casanueva. <\/strong>Lengua y origen se tensan ante la idea de nomadismo y nacimiento, algo que, aunque parezca vago, toma cuerpo con el gesto de Emma Villaz\u00f3n de incluir el fragmento de una carta de Marina Tsvet\u00e1ieva a Rainer Maria Rilke donde discute sobre la impropiedad del poeta con la lengua: \u00abPara el poeta no existe lengua materna. Escribir versos significa traducir. Por eso no comprendo cuando se habla de poetas franceses o rusos u otros. El poeta puede escribir en franc\u00e9s, pero no puede ser un poeta franc\u00e9s. Eso es rid\u00edculo\u00bb. A fin de cuentas, Emma Villaz\u00f3n ingresa al dilema del origen y el nomadismo para preguntarse por el lenguaje de la poes\u00eda, por los poemas mismos, por la figura de la poeta como testigo \u00e1gil de ese acontecer de lengua extra\u00f1ada. Es aqu\u00ed donde sospecho que la idea de los ciervos no es en realidad tan simb\u00f3lica en tanto no es un\u00edvoca: los ciervos en el libro sirven como encarnaciones metaf\u00f3ricas para los escritores, s\u00ed, pero tambi\u00e9n parecen corresponderse al lenguaje mismo, a su acontecer en el mundo. Son ciervos poetas y escritores, poemas y palabras. Volviendo al primer poema, \u00abAnuncio de ciervos\u00bb, los versos: \u00abNuevas formas ebria imagina \/ de procrear ciervos\u00bb indicar\u00edan una exploraci\u00f3n general sobre la creaci\u00f3n de poemas y la conformaci\u00f3n del lenguaje y de los escritores, una base que permite que el resto del libro <em>ocurra<\/em>. Entonces ya no importa la claridad, la duda y la indefinici\u00f3n respiran en los poemas y ya no es necesario preocuparse por nada m\u00e1s. El lenguaje est\u00e1 ah\u00ed para afectarnos. Repitiendo las palabras del editor de la edici\u00f3n espa\u00f1ola: \u00abSucede que la mejor poes\u00eda es, en cierto modo, inaccesible\u00bb. Es posible que la poeta haya tenido preocupaciones concretas, pero eso no quiere decir que el libro pueda ser reducido a un discurso \u00fanico y claro. Resulta inevitable leer este cierre de Emma Villaz\u00f3n: \u00abAhora s\u00e9 que si viniera alguien a preguntarme qu\u00e9 dice el poema \/ no har\u00eda m\u00e1s que o\u00edrte clara y oscuramente: \/ \u00a1\u00bfEl poema?! Dice que es el poema y que HABLA \/ y PASA!\u00bb, sin pensar en Tarkovski:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Todo el mundo me pregunta qu\u00e9 significan las cosas en mis pel\u00edculas. \u00a1Eso es terrible! Un artista no tiene que responder por sus significados. No pienso tan profundamente sobre mi trabajo; no s\u00e9 qu\u00e9 pueden representar mis s\u00edmbolos. Lo que me importa es que despierten sentimientos, cualquier sentimiento que te guste, basado en lo que sea tu respuesta interior. Si buscas un significado, te perder\u00e1s todo lo que sucede.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quisiera aventurarme y decir que el libro funciona como una especie de arte po\u00e9tica, una declaraci\u00f3n de principios que habla de esa obra que se ofrec\u00eda como un campo abierto y colmado de posibilidad y que, por desgracia, qued\u00f3 truncada por la partida prematura de su autora.<\/strong> <strong>Un libro que funciona a contrapelo, que pide \u2014sin exigir\u2014 una lectura detenida y que reh\u00faye de la ya excesiva aparici\u00f3n de libros que se limitan a reiterar discursos de la realidad y que se olvidan de la literatura, apostando simplemente por ser digeribles y tener alg\u00fan impacto extraliterario \u2014para satisfacci\u00f3n del ego de los escritores, para satisfacci\u00f3n del ego de los lectores\u2014.<\/strong> <strong>La reedici\u00f3n de <em>Lumbre de ciervos<\/em> muestra esa otra manera de aproximarse al arte desde los sentidos, una expresi\u00f3n que no requiere de la racionalizaci\u00f3n excesiva y moralmente ajustada de las producciones que gozan de popularidad en la actualidad. <\/strong>\u00abRecuerda, recuerda siempre \/ tuvimos la piel de lo animal\u00bb, nos dice Emma, para que nos permitamos lo irracional, lo que no requiere explicaci\u00f3n ni puede ser reducido, hacernos, en definitiva, decir junto a ella, ya aliviados: \u00abpor fin, las cosas \/ no se ven claras\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfDe cu\u00e1ntas maneras podemos hablar de un libro? 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