{"id":19832,"date":"2026-01-29T04:15:20","date_gmt":"2026-01-29T04:15:20","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=19832"},"modified":"2026-01-29T04:15:21","modified_gmt":"2026-01-29T04:15:21","slug":"recorrido-por-la-ciudad-de-la-locura-resena-de-demiurgo-de-belferith","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/01\/29\/recorrido-por-la-ciudad-de-la-locura-resena-de-demiurgo-de-belferith\/","title":{"rendered":"Recorrido por la ciudad de la locura &#8211; Rese\u00f1a de Demiurgo, de Belferith"},"content":{"rendered":"\n<p>Hay algo que no termina de cerrarse cuando cierras el poemario Demiurgo de Belferith &#8211; Jos\u00e9 L\u00f3pez Alquinta, autor nacido en Talca, cuya profesi\u00f3n es el periodismo, y que decidi\u00f3 narrar en una combinaci\u00f3n entre reportaje, cr\u00f3nica y poes\u00eda experimental distintos aconteceres, transitares y derivas debordianas por las calles de Santiago en su faceta m\u00e1s vil, oscura y consumista. Ese resto que queda abierto no es una falla del libro, sino su condici\u00f3n de posibilidad: <em>Demiurgo<\/em> no busca clausura sino contagio, no propone una tesis sino una inmersi\u00f3n. Esta es una rese\u00f1a de su primera versi\u00f3n, publicada por Inti Ediciones el 2024.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:60px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Talca como herida de origen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La identidad talquina no aparece en <em>Demiurgo<\/em> como simple dato biogr\u00e1fico ni como <em>folclor <\/em>de provincia que busca aprobaci\u00f3n a trav\u00e9s de alguna discriminaci\u00f3n positiva, sino como una herida persistente que acompa\u00f1a al hablante en su errancia metropolitana. Talca funciona como matriz \u00e9tica y espectral: un territorio marcado por la peque\u00f1ez, la repetici\u00f3n, la familiaridad siniestra (\u201cel paco era el primo de mi t\u00eda\u201d), que vuelve imposible una inocente integraci\u00f3n al relato capitalino. Desde ah\u00ed se gesta una mirada desplazada, inc\u00f3moda, siempre a medio camino entre la pertenencia y el extra\u00f1amiento. El espacio de construcci\u00f3n de identidad desterritorializada que se vuelve espectador despersonalizado de dos escenarios. El sujeto que recorre Santiago no es un <em>fl\u00e2neur <\/em>burgu\u00e9s sino un <em>kiltro<\/em>: alguien que camina sin promesa de arraigo, con la memoria provincial a cuestas como lastre y br\u00fajula.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cYo era el <em>kiltro<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>y la cucaracha<\/p>\n\n\n\n<p>y el ruido<\/p>\n\n\n\n<p>que no ten\u00eda lugar donde vivir.\u201d<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:60px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Fl\u00e2neur sin aura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El <em>fl\u00e2neur <\/em>benjaminiano que habita este libro est\u00e1 despojado de toda elegancia moderna y de cualquier atisbo de ser un inconsciente andante con punto de llegada. No hay punto de partida tampoco. No contempla: sobrevive. No se disuelve en la multitud: choca contra ella. Las caminatas por Morand\u00e9, Amun\u00e1tegui, Teatinos o la Plaza de la Constituci\u00f3n no construyen postales sino escenas de descomposici\u00f3n. El paseo es una pr\u00e1ctica forzada, una deriva sin goce, donde el ojo ya no puede confiar en la experiencia est\u00e9tica porque todo ha sido previamente mediado por el consumo, la estad\u00edstica manipulada &#8211; usada como un recurso ir\u00f3nico, en el poema Encuesta Cadem, el titular. El <em>fl\u00e2neur <\/em>de <em>Demiurgo<\/em> no descubre la ciudad: constata su agotamiento.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cPara finalizar, responde las siguientes preguntas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfT\u00fa le rezas al garrote o a la neblina?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfT\u00fa gritas de dolor o prefieres bailar hasta desangrarte?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin presi\u00f3n: que ac\u00e1 no hay respuestas correctas,<\/p>\n\n\n\n<p>s\u00f3lo un anticlim\u00e1tico<\/p>\n\n\n\n<p>e invariable final en el valle de l\u00e1grimas\u201d<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:60px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Capitalismo como paisaje teol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La oscuridad que atraviesa el poemario no es meramente urbana ni moral: es estructural, causa y efecto. El capitalismo aparece como una teolog\u00eda en ruinas que sigue operando a\u00fan despu\u00e9s de su descr\u00e9dito. Mall, ascensor, encuesta, torre, algoritmo, <em>marketing <\/em>cultural: todo compone una liturgia cotidiana donde los cuerpos son ofrendas y el deseo es administrado. El Costanera <em>Center <\/em>se erige como Esp\u00edritu Santo o Capilla Sixtina; el ascensor deviene dios menor; la poes\u00eda misma es encapsulada en memes. En este escenario, la violencia no irrumpe como excepci\u00f3n sino como norma silenciosa, como desgaste prolongado de la sensibilidad que ha sido anestesiada por el salvajismo del individualismo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cCirculen, circulen.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignoren al muertito y sigan subiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>No sea morboso, caballero,<\/p>\n\n\n\n<p>si todos vamos a terminar as\u00ed alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNo se da cuenta se\u00f1ora?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l derram\u00f3 su sangre<\/p>\n\n\n\n<p>para que usted siga cargando peso en su bolso\u201d<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:60px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>El demiurgo: peque\u00f1o dios culpable<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La figura del demiurgo articula el n\u00facleo conceptual del libro. No se trata del gran creador soberano, sino de un peque\u00f1o dios falso, desnutrido, culpable, que funda ciudades est\u00e9riles sin advertir que est\u00e1n hechas de cad\u00e1veres. El hablante reconoce su complicidad: crey\u00f3 en el sue\u00f1o del peque\u00f1o dios, particip\u00f3 en alg\u00fan momento, como todxs, del orden que ahora denuncia. Esta autoinculpaci\u00f3n evita que <em>Demiurgo<\/em> caiga en la comodidad del panfleto. Aqu\u00ed no hay pureza moral posible: todos \u2014poetas, periodistas, ciudadanos, consumidores\u2014 participan del mismo dispositivo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEl tema es que me siento culpable<\/p>\n\n\n\n<p>por haber cre\u00eddo en el sue\u00f1o del peque\u00f1o dios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPeque\u00f1o imb\u00e9cil\u201d, me dijo mi padre,<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn este desierto que ves,<\/p>\n\n\n\n<p>solo brotan edificios hechos de cad\u00e1veres\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:60px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Escritura como residuo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Formalmente, <em>Demiurgo<\/em> asume la contaminaci\u00f3n como m\u00e9todo. El poema se pudre en las alcantarillas, se mezcla con el reportaje, con la jerga matem\u00e1tica, con la consigna pol\u00edtica, con la blasfemia y el chiste. Esta hibridez no busca modernizar la poes\u00eda, sino evidenciar su precariedad actual: escribir ya no salva, apenas registra. Sin embargo, en ese registro insistente, sucio y a ratos excesivo, el libro logra algo poco frecuente: devolverle a la poes\u00eda chilena una incomodidad real, una capacidad de irritar sin ofrecer consuelo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cPor eso -o -a -e<\/p>\n\n\n\n<p>mejor elimine el bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>Queme las ramas, fertilice con cenizas.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda solo la ra\u00edz,<\/p>\n\n\n\n<p>el verbo sin conjugar.<\/p>\n\n\n\n<p>El grito final<\/p>\n\n\n\n<p>que es la esperanza del amor positivista, materialista y revolucionario:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1\ud835\udcb3 ser\u00e1 \ud835\udcb4 o no ser\u00e1!\u201d<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:60px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Cierre abierto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Demiurgo<\/em> es un libro que camina mal, que tropieza, que se desv\u00eda del tema y vuelve a \u00e9l como quien regresa a una herida conocida, una que no quiere ser cerrada del todo porque algo emerge de ella. Tal vez por eso no se deja cerrar del todo. Al terminarlo, queda la sensaci\u00f3n de haber recorrido una ciudad que no es solo Santiago, ni solo Talca, sino una geograf\u00eda mental compartida: la de un pa\u00eds-planeta que sigue avanzando sobre veredas rotas, convencido de que no hay alternativa, mientras un peque\u00f1o dios \u2014agotado pero insistente\u2014 contin\u00faa edificando sobre los restos de cad\u00e1veres que deambulan en el absurdo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEn el olvido quedar\u00e1 el herm\u00e9tico lenguaje de los asfaltos corro\u00eddos,<\/p>\n\n\n\n<p>plasmados en los muros a las afueras del Sodimac<\/p>\n\n\n\n<p>o esas panderetas ordinarias que nos separan del Cerro de la Virgen, nuestra madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Virgen que ya fue desvirgada por la Santa Muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, sobrevivieron los relojes digitales. Sobreviv\u00ed yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobrevivieron los saludos inc\u00f3modos y el adi\u00f3s anticlim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Se va la calle Catorce y media sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongo que solo queda encogerme de hombros<\/p>\n\n\n\n<p>y confiar en esta nueva forma de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios que ahora soy. Dios que ahora somos.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, bailemos.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Demiurgo no busca clausura sino contagio, no propone una tesis sino una inmersi\u00f3n. Esta es una rese\u00f1a de su primera versi\u00f3n, publicada por Inti Ediciones el 2024.<\/p>\n","protected":false},"author":415,"featured_media":19834,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3897,16],"tags":[4344,448,3939,57,355,37,157,447],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-19832","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carrusel","category-la-ciudad-letrada","tag-belferith","tag-cultura","tag-inti-ediciones","tag-literatura","tag-poesia","tag-raza-comica","tag-santiago","tag-talca"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/415"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19832"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19832\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19835,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19832\/revisions\/19835"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19834"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19832"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=19832"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=19832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}