{"id":21039,"date":"2026-07-15T00:33:55","date_gmt":"2026-07-15T00:33:55","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=21039"},"modified":"2026-07-15T00:53:51","modified_gmt":"2026-07-15T00:53:51","slug":"el-vaiven-de-las-olas-el-vaiven-del-poema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/07\/15\/el-vaiven-de-las-olas-el-vaiven-del-poema\/","title":{"rendered":"EL VAIV\u00c9N DE LAS OLAS, EL VAIV\u00c9N DEL POEMA."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lectura de \u201cHay un mar en m\u00ed\u201d, de Margarita Bustos Castillo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cMe duele mi memoria de mar\u201d.&nbsp;&nbsp;\u201cEl mar no tiene orillas\u2026 solo tiene entrega\u201d. \u201cMe gusta el mar porque no tiene due\u00f1o\u201d.&nbsp;<\/em>Tres poetas: Alejandra Pizarnik, Hugo Mujica y Mal\u00fa Urriola acompa\u00f1an a la autora al inicio de esta aventura.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hay un mar en m\u00ed, dice Margarita Bustos C. intern\u00e1ndose en la profundidad de sus aguas. Para ello tomar\u00e1 prestado diversos cuerpos, miradas, respiros, siendo el primero el del pez que boquea en la orilla buscando ox\u00edgeno donde no lo hay para \u00e9l ni sus branquias, mientras alguien, sin que \u00e9l sepa, lo escribe y lo nombra s\u00edmbolo&nbsp;<em>de todo aquello que emerge, y muere al final por haber visto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Como el oc\u00e9ano \u00bfseremos tambi\u00e9n nosotras el \u00fatero del mundo?<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En su agua interior, la autora mira el vaiv\u00e9n de las olas que emergen y se hunden en extra\u00f1amiento y melancol\u00eda junto a la espuma que va y viene. La inmensidad azul habla de la voz que habita antes de las palabras, voz del silencio que invita a crearlas. Crear desde el silencio parece ser la apuesta de la autora, y en este empe\u00f1o desliza sus obsesiones sin apartarse del lenguaje del mar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Pero el mar puede ser tambi\u00e9n olvido, borrando lo que dejamos de nombrar. El tiempo y el silencio en este oc\u00e9ano, juegan frente a la estrechez de un lenguaje en que no todo lo que se piensa o se intuye cabe, a veces hay que beber de un mar enmara\u00f1ado, buscar nombres, buscar piezas, buscar culpas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>\u201clas ballenas cantan \/ por las profundidades<\/em>&nbsp;\/&nbsp;<em>desde donde la luz hace tiempo que se rindi\u00f3 \/ y ese canto<\/em>&nbsp;<em>no pide nada\/ no explica nada \/ la vibraci\u00f3n solo tiembla\/, en el hueso de quien escucha \/ como tiemblan las cosas que nunca pronunciamos\u201d \u2026<\/em>&nbsp;\u201c<em>El oc\u00e9ano hace lo mismo \/ guarda lo que antes nadie pudo decir\/ y lo convierte en profundidad.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Profundidad en la mirada a las cosas, a las ideas, mirada a la \u201csoledad\u201d como algo ontol\u00f3gico y no situacional, dice la autora en el poema&nbsp;<em>Las manos de las mujeres tambi\u00e9n son un mar,<\/em>&nbsp;dedicado a la cineasta Isabel Coixet.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El Mar que aborda Margarita, el que existe en ella, abarca otros muchos mares: \u201cEl mar de la desesperanza\u201d, de Emil Cioran, porque&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>\u201cla esperanza es el peor embuste<\/em>\u201d \u2026&nbsp;<em>\u201csolo el dolor rasga el velo\/ solo el que sufre despierta \/ La belleza no redime\/aunque testimonia \/ y entrega razones para \/ continuar escuchando \/ el canto del (a) mar\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En el canto del mar como tambi\u00e9n en el a-mar<em>,&nbsp;<\/em>hay razones para seguir. El poema-homenaje a Violeta Parra nos recuerda la luz que hay en su oscuridad, cuando la cantora a la vez que maldice y desteje lo creado, vive en sus manos que tocan, pintan, hilan, tejen y, mientras canta, esas manos se vuelven un mar\u2026 de dudas y certezas.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Al entrar en su mar, el oleaje trae a Margarita Bustos otro ser de agua, esta vez de r\u00edo y mar:&nbsp;&nbsp;Alfonso Alcalde, poeta y narrador brillante, de pensamiento profundo y frases que escarban la naturaleza humana, hasta llegar a encontrar \u201cel coraz\u00f3n del hombre\u201d, pero en su trizadura, en su levedad y en lenguaje de mar es el barco y a la vez el astillero,<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>\u201creparando el casco en la herida\/ viendo pasar la propia vida \/ como un testigo silencioso<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Kim Ki-duk, es el silencio&#8230;\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>\u201chay<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>habitaciones<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>vac\u00edas\/&nbsp;<\/em><em>donde alguien estuvo\/&nbsp;gestos&nbsp;que&nbsp;empiezan&nbsp;y&nbsp;no&nbsp;terminan\/&nbsp;silencios condenatorios<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Otros silencios hay en este libro, la poeta los descubre en la lengua de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Durante los 80\u00b4 las escritoras nos pregunt\u00e1bamos si hab\u00eda alguna especificidad en la escritura de mujeres. Como era una pregunta y no una certeza, pensamos, le\u00edmos y nos le\u00edmos, debatimos durante la preparaci\u00f3n del Congreso Internacional de Literatura femenina, celebrado en 1987. La escritura desde un cuerpo de mujer, s\u00ed tiene diferencias y pensamos que, plasm\u00e1ndola en obra, podr\u00eda significar una amplitud del lenguaje, un plus, desde esa diferencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Pero lo creado se aparta de nosotras al terminar el libro.&nbsp;&nbsp;Cede ante interpretaciones y an\u00e1lisis can\u00f3nicos que ya no nos pertenecen. La osad\u00eda de las mujeres al abrirnos a esa b\u00fasqueda, fue el intento de liberar un lenguaje propio, que quiz\u00e1s estaba oculto\u2026&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Y en esa b\u00fasqueda est\u00e1bamos cuando encontramos a Rimbaud en una de las cartas del Vidente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201c<em>La poes\u00eda dejar\u00e1 de poner ritmo a la acci\u00f3n; -dice Rimbaud- ir\u00e1 por delante de ella. \u00a1Existir\u00e1n tales poetas! Cuando se rompa la infinita servidumbre de la mujer, cuando viva por ella y para ella, cuando el hombre -hasta ahora abominable- le haya dado la remisi\u00f3n, \u00a1tambi\u00e9n ella ser\u00e1 poeta! \u00a1La mujer har\u00e1 sus hallazgos en lo desconocido! \u00bfSer\u00e1n sus mundos de ideas distintos de los nuestros? \u2013 Descubrir\u00e1n cosas extra\u00f1as, insondables, repulsivas, deliciosas; nosotros las recogeremos, las comprenderemos.\u201d&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed estaba el pensamiento de un Vidente sobre lo que ser\u00eda, o podr\u00eda ser la poes\u00eda de las mujeres, pero nuestras cosas \u201c<em>extra\u00f1as, insondables, repulsivas, deliciosas\u2026\u201d&nbsp;<\/em>\u00bfFueron recogidas? \u00bfComprendidas por ese \u201cnosotros\u201d varones?&nbsp;&nbsp;En el contexto que viv\u00edamos en Chile: NO, no fueron recogidas ni comprendidas por los \u201cVates\u201d, menos a\u00fan por la Academia. M\u00e1s tarde y poco a poco, se fue abriendo la recepci\u00f3n a esta escritura extra\u00f1a, escandalosa. La atenci\u00f3n la tuvimos de las y los poetas j\u00f3venes en los a\u00f1os 90 y 2000, y ah\u00ed comenz\u00f3 el di\u00e1logo, el estudio, la participaci\u00f3n en lecturas o recitales a los que anteriormente las poetas no eran invitadas. Pero, sobre todo, surgieron recitales solo de mujeres, a los que se sumaron m\u00e1s y m\u00e1s nombres, estilos, edades.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Retrocediendo en la b\u00fasqueda de un lenguaje particular de mujeres, en este caso entre mujeres, Soledad Bianchi nos cuenta en su libro \u201cEntre puntos de lectura\u201d que \u201c\u2026<em>entre omisiones y rescates, se ha llegado a saber hasta de un idioma secreto, usado solo por mujeres, tal vez desde el siglo III, en China. Como a ellas se les prohib\u00eda escribir y leer el idioma oficial de los hombres, que era logogr\u00e1fico, comenzaron a bordar en abanicos, ropas y pa\u00f1uelos, en columnas de arriba abajo y de izquierda a derecha, con signos que semejaban adornos y que transmit\u00edan de madres a hijas, entre cu\u00f1adas y parientes.\u201d&nbsp;<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Ese ingenioso idioma de las mujeres chinas del siglo III, por supuesto no lleg\u00f3 hasta nosotras. Pero existen y existieron otros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Leo a Margarita y me aproximo a sus misteriosas precursoras:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Con la luna en la boca, las nuevas hermanas: Enheduanna, antiqu\u00edsima poeta de Ur;&nbsp;&nbsp;Diotima en Grecia,&nbsp;Xochiqu\u00e9tzal,&nbsp;Ixquic, Mama Quilla, Mama Cocha,&nbsp;Por\u00e3sy&nbsp;y Kuyen, diosas de la belleza, la fertilidad, el amor, el placer, de las flores, sacerdotisas y poetas&nbsp;&nbsp;representantes de la diosa Luna. A ella se acude para una nueva lengua, la que hablan y han hablado las mujeres a trav\u00e9s de siglos y continentes, la que hablan&nbsp;<em>cuando nadie las escucha para corregirla,&nbsp;<\/em><em>como&nbsp;<\/em>dice&nbsp;H\u00e9l\u00e8ne&nbsp;Cixous, en&nbsp;este texto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Y hay m\u00e1s en este texto, un poema visual, formando una C y una O, un homenaje a Carmen Oll\u00e9.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<em>tiempo es un fantasma<\/em>, susurra Carmen Oll\u00e9 al o\u00eddo de Margarita &#8211; aqu\u00ed habitamos las insurrectas \u2013 contesta Margarita&nbsp;&nbsp;&#8211; texto y contexto costurando&nbsp;&nbsp;el deseo&nbsp;&nbsp;\u2013 ojo y cuerpo \u2013 ojo y cuerpo &#8211; ellos miran -NOS \u2013 OTRAS \u2013 Plath, Ocampo y el temblor de los labios- ruptura con el tacto y los ardores&nbsp;&nbsp;\u2013 ruptura con el tacto y el deseo &#8211;&nbsp;&nbsp;escritura palabra,&nbsp;&nbsp;palabra \u2013 Plath- Lispector &#8211;&nbsp;&nbsp;Woolf&nbsp;&nbsp;&#8211;<strong>Oll\u00e9 C.-&nbsp;<\/strong>&nbsp;cada hebra &#8211; placer fisurando la Historia &#8211;&nbsp;&nbsp;Ojo del padre &#8211; otra penetraci\u00f3n \u2013 columna fusi\u00f3n Batailliana&nbsp;&nbsp;coraz\u00f3n Cuerpo&nbsp;&nbsp;Refugio Escritura Insurrecta \u2013 signo&nbsp;&nbsp;bajo y&nbsp;&nbsp;entre \u2013 La piel nocturnando el Deseo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Y todav\u00eda m\u00e1s:&nbsp;&nbsp;la voz tronadora de Stella, sus palabras, su memoria, la lucidez de Alejandra, sus preguntas. La guerra contra las mujeres en Kabul, velos, burkas y mordazas. Guerra una vez m\u00e1s contra los cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Finalmente,&nbsp;H\u00e9l\u00e8ne Cixous&nbsp;y el regreso al origen -a la madre- en su&nbsp;<em>Cuerpo a cuerpo con la madre<\/em>,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Margarita dialoga con Cixous&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>\u201cdos extremos se unen\/ para custodiar el vuelo de una idea\/ en la s\u00edlaba que nudo a nudo\/ sostiene la ausencia (\u2026)&nbsp;&nbsp;&nbsp;La vida secreta de las palabras \/ sostiene los fragmentos \/ donde voces que despiertan la sangre\/ nos regresan\/ Los sonidos sondearon los temblores sobre el poema\/ la escucha de lo que ocurre mar adentro\/ y en el cuerpo a cuerpo con la madre\/ donde voces que despiertan la sangre\/ nos regresan<\/em>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Coro de mujeres que crean, citan, repiten a mujeres en este inquieto mar de palabras, deseos, cuerpos que se buscan y se escriben en el vaiv\u00e9n intenso y profundo del mar de Margarita.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Santiago, 27 mayo de 2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"641\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Portada_Hay-un-mar-en-mi-641x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21044\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">11portada final hay un mar en mi<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>T\u00edtulo de la obra:&nbsp;<strong>Hay un mar en m\u00ed<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Margarita Bustos Castillo <\/p>\n\n\n\n<p>G\u00e9nero: Poes\u00eda&nbsp; 60 p\u00e1ginas<\/p>\n\n\n\n<p>Orbytal editores, 2026. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un mar en m\u00ed, dice Margarita Bustos C. intern\u00e1ndose en la profundidad de sus aguas. 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