{"id":21262,"date":"2026-08-03T03:49:56","date_gmt":"2026-08-03T03:49:56","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=21262"},"modified":"2026-08-03T03:49:57","modified_gmt":"2026-08-03T03:49:57","slug":"los-conceptos-elementales-de-la-disidencia-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/08\/03\/los-conceptos-elementales-de-la-disidencia-sexual\/","title":{"rendered":"Los conceptos elementales de la disidencia sexual"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Editado de forma independiente, <\/em>\u00bfRevoluci\u00f3n o privilegio? Las disidencias sexuales entre la calle y el espejo<em>, de Carlos S\u00e1nchez, pone en debate una lectura idiosincr\u00e1tica de los movimientos LGBTIA+ que esta recensi\u00f3n profundiza y sit\u00faa en un marco reflexivo m\u00e1s amplio. Imagen de portada cortes\u00eda de Ignacio Bustamante (2012)<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La \u201cdisidencia sexual\u201d es una frase y tambi\u00e9n un cuchillo, metaf\u00f3ricamente hablando. Los activistas e investigadores la afilan con m\u00e1s frecuencia de lo que uno esperar\u00eda, se aferran a la hoja e insisten en su car\u00e1cter inaprensible. No es identidad, no es diversidad, dicen; es una pol\u00edtica, es una t\u00e1ctica, una militancia contracultural. En tanto, frente al odio de las mayor\u00edas, las multitudes prefieren tomar el cuchillo por el mango, empu\u00f1arlo y decir \u201csoy legi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Actualmente se habla de la disidencia sexual como una comunidad (las disidencias) o una pol\u00edtica (que disiente de la cis-heteronorma), cuando no de una identidad (que suele asignarse desde la tercera letra de la sigla LGBT en adelante). En universidades suele identificarse disidencia sexual con <em>queer<\/em>, siendo <em>cuir<\/em> o <em>kuir<\/em> sus variantes de avanzada, que vendr\u00edan a ocupar un lugar equivalente a lo femenino en la semi\u00f3tica (como experimentaci\u00f3n, vanguardia, goce, indefinici\u00f3n, multiplicidad, heterodoxia). De ah\u00ed la existencia de una facci\u00f3n de la academia <em>queer<\/em> dando vueltas en c\u00edrculos y circulares, especulando si es m\u00e1s disidente escribir <em>queer<\/em> con \u201cC\u201d o con \u201cK\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u201cCuir castellanizado se subleva\u201d, asegur\u00f3 Joaqu\u00edn Allar\u00eda Mena en una ponencia titulada \u201cEst\u00e9ticas y pol\u00edticas de la disidencia sexogen\u00e9rica\u201d en 2021. El investigador argentino plante\u00f3 que \u201csi queer se volvi\u00f3 una hegemon\u00eda identitaria, cuir rechaza desde un principio su fuerza de ocupaci\u00f3n geopol\u00edtica\u201d.<\/strong> La cuesti\u00f3n ling\u00fc\u00edstica es fundamental, pues el signo es la arena de la lucha de clases despu\u00e9s de todo, como aseguraba Voloshinov. Pero si desertamos del materialismo del fil\u00f3sofo sovi\u00e9tico, el riesgo de enmara\u00f1arse abstractamente entre siglas, graf\u00edas, cursivas e injurias angl\u00f3fonas reapropiadas es claro: una caja de resonancia autosuficiente o, peor a\u00fan, insignificante.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"320\" height=\"320\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Revolucion-o-privilegio.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-21261\" style=\"width:217px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Una de las personas que han advertido el quiebre cada vez m\u00e1s pronunciado entre los intereses de los movimientos sociales y las agendas medi\u00e1tico-acad\u00e9micas dominantes fue Carlos S\u00e1nchez, dirigente sindical y activista de la diversidad sexual chilena, con la reciente publicaci\u00f3n del libro \u00bf<em>Revoluci\u00f3n o privilegio?: las disidencias sexuales entre la calle y el espejo<\/em> (2026). Lo afirmo sin temor a equivocarme: Carlos S\u00e1nchez ha publicado el texto te\u00f3rico chileno sobre la disidencia sexual m\u00e1s arriesgado y comprometido (y, por lo tanto, m\u00e1s relevante) en lo que va de d\u00e9cada. <strong>S\u00e1nchez da un golpe de c\u00e1tedra a la intelectualidad <em>queer<\/em>, en gran medida abismada en el espejo de la escritura, presa del neobarroco anta\u00f1o rebelde y hoy parametrizable, engolosinada con la insondable b\u00fasqueda de legitimidad disciplinar y casada por el poder acad\u00e9mico<\/strong>. S\u00e1nchez, en cambio, propone un registro diferente, poco usual, que no se rinde, una escritura autopublicada que \u00e9l mismo denomina un \u201censayo pol\u00edtico pedag\u00f3gico sobre disidencias sexuales populares\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Efectivamente hay un ensayo, en la medida que el texto pone a prueba incluso a quienes podr\u00edan ser sus lectores c\u00f3mplices, habituados, eso s\u00ed, a otras formas de escritura de la disidencia sexual. Sin embargo, una precisi\u00f3n importante es que en t\u00e9rminos estrictamente gen\u00e9ricos no estamos frente a un ensayo, sino frente a un manual. La premisa pedag\u00f3gica es coherente con la estructuraci\u00f3n de los cap\u00edtulos: las luchas de las disidencias sexuales en Chile se han desmaterializado.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En consecuencia, el libro entrega herramientas para re-materializarlas a lo largo de nueve cap\u00edtulos. <strong>A trav\u00e9s de las formas del ensayo hist\u00f3rico, la exposici\u00f3n te\u00f3rica y el an\u00e1lisis de coyuntura, S\u00e1nchez elabora \u201cuna genealog\u00eda de la emancipaci\u00f3n sexual disidente en Chile\u201d, que rescata una historia de resistencias y reflexiones. Los cap\u00edtulos de cierre se centran en la coyuntura actual, mediante una lectura geopol\u00edtica de la disidencia sexual y la elaboraci\u00f3n de un programa disidente<\/strong>. Este \u00faltimo es tal vez el ejercicio pol\u00edtico-ficcional m\u00e1s valioso y original del volumen: la puesta en palabras de un lugar ut\u00f3pico \u201cdonde la multiplicidad deja de ser fragmento y se convierte en fuerza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>As\u00ed, historia, teor\u00eda y programa son tres dimensiones claves para la re-materializaci\u00f3n de lo que entendemos como la historia y las pol\u00edticas de la disidencia sexual en Chile. El cambio de perspectiva es crucial: saca a la disidencia del \u00e1mbito de la buena conciencia individual, del fetiche te\u00f3rico, de la certeza innata del <em>ser<\/em>-disidencia, y la sit\u00faa en otro plano, en el de la formaci\u00f3n, la conciencia hist\u00f3rica, la articulaci\u00f3n colectiva y la afiliaci\u00f3n a una cultura. De ning\u00fan modo esto implica que para ser un disidente sexual uno deba manejar un cat\u00e1logo de libros. Si bien S\u00e1nchez elabora un texto escrito, concibe la teor\u00eda como \u201cuna herramienta cr\u00edtica\u201d posible para el sujeto de la disidencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si lo llevamos a los t\u00e9rminos de Louis Althusser, podr\u00edamos aseverar que S\u00e1nchez distingue entre el \u201cinstinto de clase\u201d y la \u201cposici\u00f3n de clase\u201d de las disidencias sexuales. Padecer la violencia estructural de manera despiadada entrega, en el plano de la experiencia cotidiana, un \u201cinstinto de clase\u201d. Todos quienes se vean obligados a resistir para sobrevivir, por no contar con la respetabilidad de clase ni de g\u00e9nero, ser\u00e1n m\u00e1s proclives a adquirir una \u201cposici\u00f3n de clase\u201d.<\/strong> Es decir, adquirir una pr\u00e1ctica y una conciencia producto de la comprensi\u00f3n del lugar asignado por la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Althusser, por supuesto, hablaba en t\u00e9rminos de proletariado, pero la analog\u00eda es la misma: las disidencias sexuales, al experimentar la opresi\u00f3n y la resistencia, pueden sumar esta arma a su repertorio pr\u00e1ctico y te\u00f3rico; aquellos quienes materialmente podemos sortear en mayor o menor medida la violencia, en cambio, debemos ser <em>revolucionados<\/em>. \u00bfC\u00f3mo? Mediante una teor\u00eda revolucionaria, que es una leninesca y desviada v\u00eda a la que el autor nos invita.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEste es, ante todo, un texto pedag\u00f3gico\u201d, plantea S\u00e1nchez, \u201cel \u00e9nfasis sostenido es una forma de resistir el borrado. Repetimos porque insistir es tambi\u00e9n una pr\u00e1ctica pol\u00edtica\u201d. La recursividad en las frases y en la argumentaci\u00f3n responde a una pol\u00edtica de escritura autorreflexiva, que identifica una orfandad intelectual de quienes podr\u00edan ser sus lectores. En sus palabras, en el devenir del movimiento de las disidencias sexuales existe<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>una ausencia de un proceso sostenido de formaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica que otorgue herramientas para distinguir entre conquistas genuinas y trampas del sistema A diferencia de otros movimientos sociales que contaron con respaldo de partidos o escuelas de pensamiento.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>S\u00e1nchez no reniega ni de la proped\u00e9utica ni de la alfabetizaci\u00f3n, pues las asume l\u00facidamente como formas de potencial contrahegem\u00f3nico para abordar la coyuntura desde esta orfandad pol\u00edtica<strong>. Las definiciones y taxonom\u00edas, de las que muchos intelectuales reniegan por considerarlas fascistas y falogoc\u00e9ntricas, est\u00e1n utilizadas para multiplicar los focos de discursos cr\u00edticos articulados te\u00f3rica y pol\u00edticamente. Estas mismas posiciones \u2013que identifican falazmente manual\u00edstica con ortodoxia\u2013 conspiran con mantener intacto el modo de producci\u00f3n de discursos actualmente vigente<\/strong>; velan por el metalenguaje disciplinar por sobre el vocabulario com\u00fan, por la teor\u00eda-por-la-teor\u00eda y no por su reconciliaci\u00f3n con la pr\u00e1ctica cotidiana, adem\u00e1s de restringir el paso de las grandes mayor\u00edas del consumo a la producci\u00f3n de textos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cLa historia no se hereda, se construye\u201d, invita S\u00e1nchez en su dedicatoria. El llamamiento no se agota en estas siete palabras, como tampoco la autorreflexividad se agota en la politizaci\u00f3n de la insistencia. Esta tambi\u00e9n se expresa en la politizaci\u00f3n del libro como artefacto. El texto propiamente tal es antecedido por dos pr\u00f3logos: uno de Alexa Soto y otro de Juan Andr\u00e9s Lagos. Las diferencias en sus escrituras son abismales, una profundamente situada desde el cuestionamiento al propio lugar de enunciaci\u00f3n, que logra implicar teor\u00eda con biograf\u00eda de una manera francamente envidiable; y otra con un af\u00e1n m\u00e1s descriptivo y generalizante, que sit\u00faa las ideas de S\u00e1nchez en un contexto pol\u00edtico delimitado para darle la venia en una tradici\u00f3n de pensamiento de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Carlos-Sanchez-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21260\" style=\"width:617px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Carlos S\u00e1nchez. Imagen cortes\u00eda del autor<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:27px\"><strong>Mis apuntes como un cuadro intelectual sexo-disidente de poca monta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Historia, teor\u00eda y programa fueron las matrices que identifiqu\u00e9 en este libro. Extremando el procedimiento desviadamente comprometido, o comprometidamente desviado, volvamos a los tres pilares de la formaci\u00f3n te\u00f3rico-militante de nuestro manual de formaci\u00f3n pol\u00edtica por antonomasia. El objetivo ser\u00e1 contribuir a discutir los conceptos elementales de la disidencia sexual desde esta metodolog\u00eda. Estos son: estudio te\u00f3rico, aplicaci\u00f3n creativa a la realidad concreta y el estudio de la coyuntura. <em>Revoluci\u00f3n o privilegio <\/em>interpela desde la primera p\u00e1gina al lector de teor\u00eda. En <em>Los conceptos elementales del materialismo hist\u00f3rico<\/em> (1969), Harnecker reconoc\u00eda que era \u201cnecesario combatir el estudio que se hace frecuentemente del marxismo, no en funci\u00f3n de las necesidades pr\u00e1cticas de la revoluci\u00f3n, sino simplemente para adquirir un nuevo conocimiento\u201d. La experiencia acad\u00e9mica lo acredita, si bien teor\u00edas como la <em>queer<\/em> surgieron de movimientos sociales, su devenir hist\u00f3rico puede llegar a volverlas aut\u00f3nomas (una teor\u00eda de disidencias sexuales que no busca responder a las demandas sociales, sino a la oferta y demanda de disciplinas universitarias).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"490\" height=\"800\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/conceptos-elementales.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-21255\" style=\"width:379px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Marta Harnecker, Los conceptos elementales del materialismo hist\u00f3rico. M\u00e9xico: Editorial Siglo XXI<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Teor\u00eda<\/strong>. La propuesta te\u00f3rica de S\u00e1nchez es el materialismo. Esta es una perspectiva necesaria para explicar lo que entendemos como disidencia sexual y para distinguirla de sus acepciones neoliberales que tenemos tan a flor de piel. <strong>En palabras de S\u00e1nchez, \u201cel concepto de disidencia sexual se desplaza desde una confrontaci\u00f3n exclusiva frente a la heteronorma hacia una confrontaci\u00f3n plena contra el orden capitalista, clasista, machista y patriarcal\u201d. Situarse desde el materialismo, entonces, implica concebir la sexualidad a partir de la existencia social real de las poblaciones LGBTQIA+, <\/strong>cruzada no solo por sus orientaciones sexuales ni sus identidades de g\u00e9nero, sino por experiencias de clase, g\u00e9nero, etnia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La primac\u00eda de esta cultura neoliberal explica el fen\u00f3meno que motiva la escritura del libro, lo que S\u00e1nchez denomina la \u201cdesmaterializaci\u00f3n de las luchas\u201d. Esta desmaterializaci\u00f3n consiste en \u201cese proceso en que la sexualidad se separa de las condiciones materiales de existencia\u201d. La disidencia sexual pasa a ser comprendida exclusivamente como un asunto de libertad individual, de igualdad formal y del derecho a consumir. La desmaterializaci\u00f3n conlleva, entonces, un abandono de otros frentes, aquellos en los que la disidencia sexual permite cuestionar las condiciones materiales de la vida en su totalidad: \u201cla violencia patriarcal y la violencia econ\u00f3mica son inseparables, y\u2026 la emancipaci\u00f3n sexual no puede pensarse sin la emancipaci\u00f3n material\u201d, concluye el autor.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Aplicaci\u00f3n<\/strong>. El hecho de que la historia de la homosexualidad en Chile suela ser enfocada como la historia de las conquistas legislativas del movimiento homosexual evidencia una subordinaci\u00f3n a la historiograf\u00eda liberal occidental. La historia homosexual, por tanto, ser\u00eda concebida desde el ingreso al espacio p\u00fablico como movimiento civil articulado, su horizonte ser\u00eda la reivindicaci\u00f3n de una identidad y la obtenci\u00f3n de derechos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>El autor perfila algo que desde la academia norteamericana han llamado una v\u00eda chilena a la disidencia sexual. Pero, a diferencia de aquellas perspectivas, esta historia cultural sexo-disidente le pertenece irrevocablemente a las comunidades que han sido sometidas a la precariedad<\/strong>. La disidencia sexual es indisociable de las pr\u00e1cticas de vida y resistencia de quienes son y han sido interpelados como disidentes a la normativa sexual: \u201cLa historia del movimiento de disidencias sexuales en Chile no puede escribirse s\u00f3lo a partir de sus organizaciones pol\u00edticas, sus documentos fundacionales o sus batallas legislativas\u201d. El escenario art\u00edstico ser\u00e1 uno de estos espacios que ser\u00e1 rescatado mediante relatos y una cronolog\u00eda que reivindica hitos muchas veces despreciados, a pesar de ser antecedentes ineludibles de incidencia pol\u00edtica, visibilidad y dignidad.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Un ejemplo claro de esta interpretaci\u00f3n materialista de la historia de la emancipaci\u00f3n sexual disidente en Chile es la despenalizaci\u00f3n parcial de la sodom\u00eda en 1999. Escribe S\u00e1nchez: \u201cla tolerancia de las disidencias estuvo condicionada, tambi\u00e9n en Chile, por l\u00f3gicas econ\u00f3micas. Los derechos de las disidencias sexuales han sido monedas de cambio antes que las conquistas aut\u00f3nomas del movimiento\u201d. El autor reconoce el protagonismo de las luchas locales, pero nos recuerda factores muchas veces pasados por alto y que podr\u00edan tener incidencia pol\u00edtica. En t\u00e9rminos globales, la despenalizaci\u00f3n fue un requisito para que Chile participara de la econom\u00eda globalizada y los acuerdos internacionales. De este modo, una historia de la disidencia sexual que podr\u00eda parecer a primeras aut\u00f3noma, local o independiente de la econom\u00eda, estar profundamente cruzada por la econom\u00eda y la geopol\u00edtica. Es decir, por los acomodos del capital.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Coyuntura. <\/strong>\u201cLa pregunta por la liberaci\u00f3n sexual en Chile\u201d, sostiene S\u00e1nchez, \u201cse responde mirando de frente la estructura econ\u00f3mica que sostiene la violencia\u201d. Y no solo frente a la estructura m\u00e1s inmediata o local, sino en el marco de una geopol\u00edtica en la que existen hegemon\u00edas globales como la de Estados Unidos, que \u201cconfiguran el terreno en el que se despliegan nuestras luchas\u201d. <strong>Si lo \u201cLGBT\u201d se ha convertido en el canario en la mina de la democracia liberal se debe a un dise\u00f1o importado. Su canto eclipsa otras degradaciones del progresismo en su descenso al autoritarismo. Por m\u00e1s que el canario cante este sigue enjaulado, y el ox\u00edgeno de una democracia no descansa solamente en el reconocimiento del \u201cLGBT\u201d.<\/strong> Los cap\u00edtulos VIII y IX coronan sin duda el volumen con la incorporaci\u00f3n de una cr\u00edtica a la Estrategia de Seguridad Nacional 2025 de Estados Unidos y la escritura del Programa Disidente. Ambos, en su an\u00e1lisis de coyuntura, quitan con suavidad e inteligencia las anteojeras que nos limitan la visi\u00f3n perif\u00e9rica, para no distraernos ni con el imperialismo ni con el neoliberalismo mientras nos invitan a correr, como yeguas sueltas, por un carril asfaltado de rosa.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:27px\"><strong>La teor\u00eda como aditivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Con la misma obstinaci\u00f3n con que la una regia de Grindr no fornica si no es a pelo ni con aditivos, deber\u00edamos decir fuerte y claro que la teor\u00eda debe estar en el neceser de la disidencia sexual. Pero no una teor\u00eda abstracta ni impuesta desde un afuera, sino una arraigada en las pr\u00e1cticas culturales de las disidencias sexuales y suspicaz frente a cualquier coqueteo con el poder, sea este un hombre o una instituci\u00f3n. Esta es precisamente la teor\u00eda que leo en <em>Revoluci\u00f3n o Privilegio<\/em>. Nos recuerda que si hay algo m\u00e1s miserable que la c\u00e1lida mano de un amante lo es la mano invisible del mercado.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sin m\u00e1s devaneos ensay\u00edsticos, saludo con profundo respeto a esta escritura que asumi\u00f3 el riesgo fundamental de no complacer a las disciplinas universitarias ni abordar a los ya convencidos. No me aferro a la idea en abstracto del riesgo de este texto, que de por s\u00ed me parece excepcional, pues creo ya haber aprendido a desertar de las ilusiones con hombres de carne y hueso que no valieron ni la m\u00fasica ni las utop\u00edas compartidas.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A pesar de algunas inconsisencias menores que asaltan la lectura, el texto logra con creces su objetivo, pues entrega las herramientas para incorporar la perspectiva materialista en las pr\u00e1cticas cotidianas y en el conocimiento hist\u00f3rico y te\u00f3rico. A ratos la pol\u00edtica del \u00e9nfasis puede encubrir repeticiones textuales, el esquema puede debilitar la precisi\u00f3n o, incluso, una afirmaci\u00f3n puede generar controversia; como aquella que sugiere que Pedro Lemebel escribi\u00f3 en <em>El Mercurio<\/em> (tal como est\u00e1 se\u00f1alado, amerita ser espec\u00edficado, citado o sustentado bibliogr\u00e1fica o biogr\u00e1ficamente).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>De todos modos, <strong>la escritura de S\u00e1nchez no se rinde, en la doble acepci\u00f3n del t\u00e9rmino: asume una tarea vilipendiada y\/o subestimada, como lo es la formaci\u00f3n pol\u00edtica; y no se subordina a la l\u00f3gica de mercado, aquella que hace rendibles hasta los suspiros de nuestros intelectuales <em>queer<\/em> m\u00e1s connotados<\/strong>. S\u00e1nchez asume la escritura como riesgo, en tiempos en los que incluso el riesgo es capitalizado.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Digo \u201criesgo\u201d para enfatizar una analog\u00eda; el neoliberalismo invierte en ciertos invertidos y en otros, lo sabemos de sobra, simplemente no. El l\u00e9xico de las inversiones permite dar cuenta de c\u00f3mo las escrituras sobre desacato sexual son colonizadas por la l\u00f3gica de mercado; el \u201ccapital de riesgo\u201d ha devenido \u201ccapital de disidencia\u201d. Una disidencia bien invertida ser\u00e1 admitida de manera entusiasta por la empresa, los invertidos siempre ser\u00e1n necesarios en peque\u00f1as cantidades y seguramente devolver\u00e1n la inversi\u00f3n. <strong>No creo en el iluminismo, la teor\u00eda no nos salvar\u00e1 m\u00e1gicamente, e incluso la teor\u00eda conservadora o la teor\u00eda-por-la-teor\u00eda puede fre\u00edrnos el cerebro al igual que Grindr, el porno y la metanfetamina. Cada hueco, cada hoyo, por m\u00e1s glorioso o miserable que sea, es una trinchera. \u00bf<\/strong>La teor\u00eda puede llegar a ser un aditivo? El placer precisa de una imaginaci\u00f3n abierta e indisciplinada; este tipo de lectura te\u00f3rica potencia el placer, compa\u00f1eras m\u00edas, pues aporta algo de agudeza para saborear los desacatos y distinguirlos de lo que muchas veces tan solo es una ejemplar carnicer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Lanzamiento-Revolucion-o-privilegio-2-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21258\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Registro del lanzamiento de \u00bfRevoluci\u00f3n o privilegio?. Sede CUT. 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