{"id":21308,"date":"2026-08-07T08:00:00","date_gmt":"2026-08-07T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=21308"},"modified":"2026-08-07T16:42:47","modified_gmt":"2026-08-07T16:42:47","slug":"aicha-liviana-messina-si-pierdo-a-la-persona-que-amo-si-la-pierdo-porque-se-va-o-porque-fallece-me-doy-cuenta-de-que-nunca-fui-dueno-de-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/08\/07\/aicha-liviana-messina-si-pierdo-a-la-persona-que-amo-si-la-pierdo-porque-se-va-o-porque-fallece-me-doy-cuenta-de-que-nunca-fui-dueno-de-nada\/","title":{"rendered":"A\u00efcha Liviana Messina: \u201cSi pierdo a la persona que amo, si la pierdo porque se va o porque fallece, me doy cuenta de que nunca fui due\u00f1o de nada\u201d"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A\u00efcha Liviana Messina (Par\u00eds, 1976) vive en Chile desde 2007. Estudi\u00f3 filosof\u00eda y actualmente es profesora en la Universidad Diego Portales. Desde hace a\u00f1os ten\u00eda el deseo de escribir un abecedario. La idea naci\u00f3 a partir de una palabra: alegr\u00eda. \u00bfQu\u00e9 significa realmente? \u00bfDe qu\u00e9 manera se vincula el lenguaje con la alegr\u00eda y con aquello que es capaz de producir?, se pregunta. Al intentar definirla, descubri\u00f3 que las palabras no solo encierran significados, sino tambi\u00e9n experiencias. Como explica, el sentido de una palabra tambi\u00e9n est\u00e1 en aquello que nos sucede y que dif\u00edcilmente podemos retener. \u00abEscribir a partir de palabras es vivir una historia con ellas\u00bb, confiesa.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Ninguna letra est\u00e1 sola<\/em><\/strong><strong> recorre el alfabeto desde la A hasta la Z y luego emprende el camino de regreso. Esa estructura surgi\u00f3 en conversaciones con sus editores de Overol, Andr\u00e9s Florit y Daniela Escobar. Sin embargo, no se trata de un abecedario tem\u00e1tico, sino de un recorrido por el lenguaje mismo. \u00abUna palabra es una ocasi\u00f3n de vivir una historia\u00bb, afirma la autora.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Messina compara ese viaje de ida y vuelta con regresar al lugar de la infancia y descubrir que todo ha cambiado, que el espacio que alguna vez habitamos ya no es el mismo y que, probablemente, nosotros tampoco. \u00abPor eso el recorrido de ida y vuelta y por eso la vuelta a la palabra alegr\u00eda, que nunca fue origen, porque la alegr\u00eda siempre se nos escapa\u00bb, nos explica.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Las palabras que componen el libro, dice, no fueron elegidas por ella; m\u00e1s bien fueron ellas las que la eligieron. Algunas nacieron de sugerencias de quienes participaron en el proceso editorial: \u00c1lvaro Matus propuso \u00abporvenir\u00bb; Daniela Escobar, \u00abumbral\u00bb; y Andr\u00e9s Florit, \u00ab\u00f1o\u00f1o\u00bb y \u00ab\u00f1oquis\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Aunque el libro aborda temas como el amor, la pol\u00edtica y la memoria, su origen tambi\u00e9n est\u00e1 marcado por una experiencia cotidiana. Durante la pandemia, mientras sus hijos aprend\u00edan el abecedario, la autora llen\u00f3 la casa de afiches con letras<\/strong>. Eran, recuerda, \u00abcolorados, bonitos\u00bb. Ese gesto la llev\u00f3 a pensar que el lenguaje y el habla son, en s\u00ed mismos, un milagro. \u00abCon ella enganchamos, nos vinculamos, nos lanzamos al mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El amor ocupa un lugar importante en el libro, aunque no desde la b\u00fasqueda de respuestas definitivas. M\u00e1s bien, Messina intenta abrir un espacio para habitar sus preguntas y contradicciones. \u00abEl amor tambi\u00e9n es algo que se va creando con gestos, sorpresa. Ning\u00fan sentimiento o disposici\u00f3n hacia un otro est\u00e1 dado. Hay que dejarse tocar para amar, pero esto es imposible. O puede ser imposible. A veces nos cerramos mucho a esta posibilidad. \u00bfQu\u00e9 hace que dos manos se toquen, se aprieten, que de momento el amor irrige tanto que este pozo no se vaya a extinguir?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/NingunaLetraEstaSola-709x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-21307\" style=\"width:611px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Fernando P\u00e9rez Villal\u00f3n dice que el libro funciona como una \u201cantienciclopedia\u201d. \u00bfTe gusta esa idea de un libro que no busca ordenar el conocimiento, sino abrir preguntas?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>S\u00ed, me gusta, y es interesante que Fernando P\u00e9rez Villal\u00f3n aluda a esta vena \u201cantienciclop\u00e9dica\u201d del libro porque \u00e9l,&nbsp;Fernando P\u00e9rez Villal\u00f3n, responde de los libros que lee sin clasificarlos, pero haciendo de la clasificaci\u00f3n algo \u00fanico, libre, creador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>En el libro aparece una preocupaci\u00f3n por el lenguaje: c\u00f3mo nos permite vincularnos, amar, herir o comprender. \u00bfPor qu\u00e9 era importante para ti escribir sobre las palabras mismas?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Es bella tu pregunta, gracias. <strong>Siempre pienso que escrib\u00ed este libro porque descubr\u00ed que con las palabras hacemos lazos, y esto es milagroso, pero peligroso.<\/strong> Nos promete, nos arriesga. Nos da vida y nos hace mortales. Pero olvido la palabra herir. <strong>Con las palabras nos podemos herir. Herir sin embargo no es lo mismo que da\u00f1ar o matar. La herida no tiene un destino tan cerrado. Ojal\u00e1 nuestras palabras pudieran estar en el lugar d<\/strong><strong>o<\/strong><strong>nde el sentido no se cierra<\/strong>. Ojal\u00e1 esta dimensi\u00f3n de promesa y de peligro que se produce con los lazos pudiera colocarnos en el lugar donde las heridas puedan ser todav\u00eda lugares de v\u00ednculo, de camino, de cicatrizaci\u00f3n. En el libro, me refiero tambi\u00e9n a las cicatrices de una antrop\u00f3loga cuya cara fue mordida por un oso. Su libro, que no se detiene en el dolor, me hizo pensar que sus cicatrices fueron como un \u00fatero. Ella naci\u00f3 de nuevo y no perdi\u00f3 su pasi\u00f3n por los osos. Fue de nuevo a encararlos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La frase \u201cninguna letra est\u00e1 sola\u201d tambi\u00e9n parece aplicarse a las personas y sus v\u00ednculos. \u00bfEra una idea presente mientras escrib\u00edas?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>No. En la letra \u201cC\u201d, \u201cCementerio\u201d, digo lo opuesto, digo \u201cCada letra est\u00e1 sola\u201d. Esta oraci\u00f3n les gust\u00f3 a los editores para darle un t\u00edtulo al libro. Pero luego el inconsciente la transform\u00f3 en <em>ninguna<\/em> letra est\u00e1 sola. <strong>En el cementerio, cada letra est\u00e1 sola. Uno lee palabras, pero no invoca. No llamar\u00e9 m\u00e1s a quien veo nombrado en la l\u00e1pida. Leo el nombre y el lenguaje ya no es un camino con esta persona. Cada letra est\u00e1 sola, la D, la E, la S\u2026 El lazo est\u00e1 interrumpido.<\/strong> Est\u00e1 mi lazo, con la muerte o m\u00e1s bien con la memoria. Pero es gracioso que hayamos recogido, como t\u00edtulo, lo opuesto.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si el amor se nos ense\u00f1a como un absoluto, \u00bfc\u00f3mo enfrentamos la realidad cuando descubrimos que es imperfecto y finito?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Creo que lo que nos ense\u00f1a el amor es justamente la finitud. Nos hace finitos en el sentido de que nos remite a nuestra condici\u00f3n de dependencia, de criatura. Como individuos, buscamos sostenernos de forma independiente. Aspiramos a una independencia econ\u00f3mica e intelectual. El amor introduce algo heterog\u00e9neo a lo econ\u00f3mico y a lo intelectual: el cuerpo. Un abrazo es silencioso. Con \u00e9l, las ideas y las cuentas callan un instante. No desaparecen, pero callan un instante. Esto que puede parecer insignificante, el modo en el que nos abandonamos carnalmente uno a otro en el amor, es en realidad un momento de encarnaci\u00f3n, un momento en el que el cuerpo se hacer carne, la materia se hace sensible, se reconoce expuesta, por ende finita, vulnerable. No dir\u00eda que el amor es imperfecto. <strong>El amor es un acontencimiento, una sorpresa. Pero el amor <em>nos<\/em> descubre imperfectos y finitos. Literalmente nos <em>descubre<\/em>. Descubre nuestra vida carnal: el cuerpo abandonado en el dormir; el desorden u orden de la vida cotidiana, el cari\u00f1o o la negligencia con la cual hacemos el espacio privado; el miedo, el cansancio, la perserverancia, la esperanza. Todo esto descubre el amor<\/strong>. Lo descubre en los dos sentidos de la palabra: lo encuentra, lo saca de sus formas, del aparato social. Lo pone al desnudo y nos da la ocasi\u00f3n de conocerlo. La sabidur\u00eda del amor es que indaga muy profundamente en la carnalidad de la existencia, la cual no est\u00e1 limitada a nuestros cuerpos: ata\u00f1e tambi\u00e9n a los objetos, al ritmo de la cotidianidad, a sus ruidos y silencios.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si la alegr\u00eda nace del juego y no de la posesi\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 los seres humanos tenemos tanta dificultad para devolver la pelota y aceptar que aquello que amamos o deseamos no puede pertenecernos para siempre?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La alegr\u00eda puede nacer del juego, pero el amor nos vincula con lo serio. Si pierdo a la persona que amo, si la pierdo porque se va o porque fallece, me doy cuenta de que nunca fui due\u00f1o de nada. El amor es don, sorpresa. Hasta el hecho de que <\/strong><strong>estoy<\/strong><strong> viva me sorprende cuando estoy entregada a alguien.<\/strong> La pelota la puedo devolver porque la puedo poseer. Puedo ser pillo y llevarme la pelota. A la persona que amo no la puedo poseer, por eso la amo (y el crimen sucede cuando no se es capaz de admitir esa libertad). Esto es como una mordedura en mi existencia, pues cuando esta persona ya no est\u00e9, me dar\u00e9 cuenta de que amarla era tambi\u00e9n entregarme a ella y sentir\u00e9 una soledad, una locura, que no siento con la pelota.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si el amor existe tambi\u00e9n como una promesa construida por la palabra, \u00bfqu\u00e9 es lo que realmente perdemos cuando termina un v\u00ednculo: a la persona amada o la promesa de amor que hab\u00edamos depositado en ella?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A veces perdemos todo en la medida en que nos sobra todo. Con la persona amada inventamos un lenguaje, leemos noticias, comentamos el mundo. Se termina una historia y este lenguaje \u00edntimo, los libros subrayados juntos, empiezan a sobrar. Es que el amor no es solo promesa, es un hacer, una irrigaci\u00f3n, hasta del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si para los adultos ciertos lugares representan peligro, pero para los ni\u00f1os forman parte de un mundo m\u00e1s amplio y posible, \u00bfen qu\u00e9 momento aprendemos a mirar el mundo desde el miedo y dejamos de verlo desde la imaginaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Miedo e imaginaci\u00f3n est\u00e1n entrelazados. Hobbes lo dec\u00eda. Tememos porque imaginamos. Y supongo que imaginamos tambi\u00e9n porque tememos. Es la parte heur\u00edstica del miedo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si el amor es un viaje largo a trav\u00e9s del tiempo, \u00bfel duelo consiste en terminar ese viaje o en aprender a continuar viviendo con las marcas que dej\u00f3?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Creo que cada persona lidia como puede con el duelo. Algunos renacen, dan vuelta la p\u00e1gina. Otros siguen llevando un amor incluso a\u00f1os despu\u00e9s de que la persona fallece. Es como si siguieran regando las plantas de un mundo construido de a dos. Lo encuentro incre\u00edble esto, hermoso. No es algo que se decida sino que tiene que ver con el aspecto material del amor. <strong>Se construye un mundo amando: nervios, olores, formas de reflejarse de la luz, ruidos, ritmo. Se construye un l<\/strong><strong>a<\/strong><strong>tido, por ende un coraz\u00f3n. Y a esto no se l<\/strong><strong>e<\/strong><strong> da <\/strong><strong>la espalda<\/strong><strong> as\u00ed no m\u00e1s. Algunos siguen perteneciendo a este l<\/strong><strong>a<\/strong><strong>tido<\/strong>. Pero no hay recetas, normas.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si la escritura, en vez de aclarar, mata, \u00bfqu\u00e9 sacrificamos cada vez que intentamos poner en palabras aquello que m\u00e1s profundamente hemos vivido?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El habla es un \u00f3rgano vital. Es m\u00e1s: es la formaci\u00f3n de un \u00f3rgano vital. Existimos en un mundo con la palabra. Nos arraigamos en un mundo. Cortamos vinculos, creamos otros. Recreamos una y otra vez nuestra fuente de existencia. Creo profundamente que nuestra fisiolog\u00eda es la que es porque hablamos. En funci\u00f3n de c\u00f3mo con el lenguaje conseguimos proyectarnos, deprimirnos, levantarnos, enojarnos, nos arrugamos, nos re\u00edmos, nos exigimos, nos replegamos, nos miramos, nos apagamos. Pienso incluso que cuando no hay m\u00e1s palabras para pensar, nos podemos atrofiar, desarrollar \u00falceras o tener un paro card\u00edaco. No creo que el habla sacrifique lo vivido, creo que es parte de la organicidad de la vida. Es lo que trat\u00e9 de decir en el abecedario. Es lo que trat\u00e9 de recorrer tambi\u00e9n. En Kafka la escritura mata porque mientras por un lado da forma a una existencia en su totalidad, no le otorga ning\u00fan sentido y la obliga a meterse en este callej\u00f3n del sin sentido, que realmente no tiene salida. <strong>Pero dentro de la dimensi\u00f3n mortal de la escritura, existe la risa, la mirada, la dulzura, la escucha del grito, de esto que queda completamente fuera de lo que el lenguaje determina<\/strong><strong> o<\/strong><strong> admite socialmente. Dentro de la escritura de Kafka, mortal, dura, existe una organicidad imprevista, inaudita.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si hoy basta escribir \u00abzzz\u00bb para expresar algo que antes requer\u00eda una frase, \u00bfel lenguaje evoluciona hacia una mayor eficiencia o hacia una p\u00e9rdida de la experiencia que las palabras pod\u00edan contener?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Yo creo que la cantidad de formas que existen para comunicar, incluso de maneras muy \u201crudimentarias\u201d, muestra cu\u00e1n vital para nosostros es la comunicaci\u00f3n. El emoji podr\u00eda ser la se\u00f1al del fin del lenguaje. Pero yo lo veo como su simbolizaci\u00f3n: quiero decirte que soy feliz. No me satisface tu respuesta en el chat que tuvimos, sigo con un emoji. Nos hemos vuelto un poco m\u00e1s humildes con estos emojis, eso me gusta. Creo que nos hemos vuelto m\u00e1s comunicativos y esto tambi\u00e9n me parece un bien. <strong>Hay personas que nunca se expresan y que ahora lo pueden hacer porque con esta escritura <\/strong><strong>c<\/strong><strong>uasi <\/strong><strong>jerogl\u00edfica<\/strong><strong> no estamos tan expuestos al costo que implica equivocarnos de palabra, construir mal una frase, la verg<\/strong><strong>\u00fc<\/strong><strong>enza que <\/strong><strong>provoca<\/strong><strong> una palabra mal <\/strong><strong>escrita<\/strong><strong>. Es profundo c<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>mo podemos maltratarnos con el lenguaje<\/strong>. Un emoji puede ser una invitaci\u00f3n a entrar en el lenguaje, pero por otra puerta. M\u00e1s me preocupan las redes sociales, el hecho de que pasemos de una miniinformaci\u00f3n a otra, que creamos cualquier cosa que se nos presenta en Instagram. En esto s\u00ed me parece que el saber, la opini\u00f3n, se han comido al conocimiento, el cual requiere humildad, tiempo \u2013tiempo de lecturas y de conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Si para sobrevivir nos volvemos, en cierta medida, inhumanos, \u00bfes el acto de quebrarse una forma de fracaso o la \u00fanica posibilidad de recuperar nuestra humanidad?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Quebrarse puede ser un momento de redenci\u00f3n. <em>Los miserables<\/em> de Victor Hugo parte de este quiebre inesperado, en uno mismo. Jean Valjean es un hombre duro. No s\u00e9 si malo pero duro. Justamente, es tan duro que no puede hacer el bien. <em>Los miserables<\/em> comienza con la trayectoria de este hombre duro que sale de la colonia penal donde ha pasado gran parte de su existencia. Roba, desecha la ayuda. Hasta le roba una moneda a un ni\u00f1ito y en ese momento se quiebra. No s\u00e9 si recuerdo bien la novela, pero recuerdo este momento en el que Jean Valjean se arrepiente de haber enga\u00f1ado a un ni\u00f1o. La inocencia del ni\u00f1o desestabiliza el hecho de que para \u00e9l no existe el pecado. <strong>En este momento Jean Valjean est\u00e1 abierto al bien. Y el bien no es algo moral, es algo sorpresivo. Entonces s\u00ed, el quiebre entendido como una fisura que nos abre a lo inesperado tiene algo redentorio. En cambio, habr\u00eda que indagar qu\u00e9 entendemos por quiebre como fracaso.<\/strong> El quiebre entendido como abandono de toda fuerza puede ser pat\u00e9tico y manipulatorio. Creo que no hay que oponer lo duro y lo blando sino lo que nos puede hacer mirar m\u00e1s all\u00e1 de nosotros<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00efcha Liviana Messina (Par\u00eds, 1976) vive en Chile desde 2007. Estudi\u00f3 filosof\u00eda y actualmente es profesora en la Universidad Diego Portales. Desde hace a\u00f1os ten\u00eda el deseo de escribir un abecedario. La idea naci\u00f3 a partir de una palabra: alegr\u00eda. \u00bfQu\u00e9 significa realmente? \u00bfDe qu\u00e9 manera se vincula el lenguaje con la alegr\u00eda y con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":518,"featured_media":21317,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3897,16,1,20],"tags":[4671,2225,3711,3459,3993,3707],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-21308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carrusel","category-la-ciudad-letrada","category-sin-categoria","category-yo-la-peor-de-todas","tag-aicha-liviana-messina","tag-amor","tag-duelo","tag-ensayo-literario","tag-matias-saa-leal","tag-overol"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/518"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21308"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21320,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21308\/revisions\/21320"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21308"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=21308"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=21308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}