{"id":21382,"date":"2026-08-11T00:11:21","date_gmt":"2026-08-11T00:11:21","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=21382"},"modified":"2026-08-11T00:11:22","modified_gmt":"2026-08-11T00:11:22","slug":"despues-de-vivir-un-siglo-stella-diaz-varin-poeta-eterna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/08\/11\/despues-de-vivir-un-siglo-stella-diaz-varin-poeta-eterna\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s de vivir un siglo: Stella D\u00edaz Var\u00edn, poeta eterna"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em>M\u00e1s de 20 <\/em><em>voces se aproximan desde la admiraci\u00f3n, el estudio y los afectos a la obra y legado de \u201cLa Colorina\u201d. A 100 a\u00f1os de su nacimiento este 11 de agosto, un asedio escritural y sentimental por la trascendencia de la palabra furiosa de la autora serenense, quien nunca recibi\u00f3 el Premio Nacional de Literatura.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size\"><em>[Las fotos son de su archivo familiar y la principal es gentileza de Paz Err\u00e1zuriz]&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Siempre fue minor\u00eda. En las antolog\u00edas de poes\u00eda chilena que integr\u00f3, en los bares, entre cervezas, botellas de vino y hombres recitando poemas pasados de moda. Stella D\u00edaz Var\u00edn irrumpi\u00f3, entre el ruido de los j\u00f3venes que la cortejaban y los machos pasados a alcohol, que la rodearon. <strong>Stella<\/strong> <strong>siempre incomod\u00f3. Era la \u00fanica mujer de ese grupo selecto llamado la generaci\u00f3n del 50.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Por esos a\u00f1os un periodista le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 escriben las mujeres, en qu\u00e9 se inspiran?\u201d. Stella tom\u00f3 aire, junt\u00f3 las palabras que siempre la acompa\u00f1aron, y le dijo al reportero de turno: \u201cCreo que las mujeres escribimos por la misma raz\u00f3n que los hombres. Yo deber\u00eda contestar con una pregunta tambi\u00e9n: \u00bfPor qu\u00e9 escriben los hombres? No creo que las actividades creadoras sean de un sexo determinado.<strong> No creo en poes\u00eda femenina ni masculina, solamente hay poes\u00eda buena o mala\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Conocida como \u201cLa Colorina\u201d, Stella D\u00edaz Var\u00edn naci\u00f3 el 11 de agosto en 1926, en La Serena.<\/strong> Su padre era un abogado anarquista que se dedic\u00f3 a administrar los fundos y propiedades de la familia de la madre de Stella. \u201cHombre de las inquietas pupilas de aceituna, capit\u00e1n de las rojas carabelas del alba\u201d, escribi\u00f3 en el poema <em>Advenimiento<\/em>, incluido en su primer libro, <em>Raz\u00f3n de mi ser <\/em>(1949), que public\u00f3 cuando ten\u00eda 23 a\u00f1os. Se sumar\u00edan a su obra los libros: <em>Sinfon\u00eda del hombre f\u00f3sil<\/em> (1953), <em>Tiempo, medida imaginaria<\/em> (1959), <em>Los dones previsibles<\/em> (1992) y un tr\u00edptico llamado <em>La arenera<\/em> (1987), donde cont\u00f3 la historia de una mujer trabajadora de nombre Flor Beltr\u00e1n. <strong>Su obra fue reunida gracias al trabajo de Editorial Cuarto Propio, dirigida por Marisol Vera,<\/strong> con una primera edici\u00f3n el a\u00f1o 2011.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Al no ser reeditada hasta ese hito, acota la poeta <strong>Soledad Fari\u00f1a<\/strong>, \u201csu poes\u00eda estuvo muchos a\u00f1os invisible\u201d, algo que en parte se logr\u00f3 revertir, \u201cgracias al <a href=\"https:\/\/youtu.be\/kh1NpUSFpHA?si=yZwRmT5Av0SjKeT6\">documental <em>La Colorina<\/em> del <\/a>2008, que dos cineastas j\u00f3venes -Werner Giessen y Fernando Guzzoni- produjeron. Ah\u00ed estaba su vida, la que Stella eligi\u00f3, al alcance de un p\u00fablico masivo en cines, en la televisi\u00f3n, en entrevistas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Con solo cuatro libros publicados, recuerda <strong>Fari\u00f1a<\/strong>, estos textos \u201cnos dejaron un camino abierto para indagar en los rasgos y expresiones de su \u00e9poca influenciada por el existencialismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u201cNo es posible que durante tantos a\u00f1os haya parecido que el surrealismo y las vanguardias les pertenec\u00edan solo a algunos nombres masculinos\u201d, afirma la poeta Camila Albertazzo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El acad\u00e9mico y tambi\u00e9n poeta<strong> Na\u00edn N\u00f3mez<\/strong> complementa al respecto sobre el lugar de Stella: <strong>\u201cPerteneci\u00f3 a una promoci\u00f3n de grandes poetas<\/strong>, aquellos que rompieron con las vanguardias de comienzos del siglo XX, con figuras tan importantes como Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Armando Uribe, Jorge Teillier, Enrique Lihn, Efra\u00edn Barquero o Mahfud Mass\u00eds, entre muchos otros. <strong>Y una innumerable cohorte de poetas mujeres, tambi\u00e9n poco reconocidas como Delia Dom\u00ednguez, Irma Astorga, Stella Corval\u00e1n, Eliana Navarro o Violeta Parra\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cViniendo desde La Serena a la capital, teniendo que sortear una y otra vez \u2018la maldici\u00f3n de Helena\u2019\u201d, reflexiona la poeta <strong>Margarita Bustos<\/strong> \u201cque en los c\u00edrculos patriarcales de la poetancia en la d\u00e9cada del 50 generaban una gran barrera para ser escuchada y le\u00edda, focaliz\u00e1ndose s\u00f3lo en su \u2018belleza inalcanzable\u2019, construy\u00f3 una existencia rebelde, materializada desde su primer poemario, aperturando una est\u00e9tica y a una sujeto de enunciaci\u00f3n en tensi\u00f3n con el canon androc\u00e9ntrico\u201d.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>De La Serena para el mundo, en palabras de la investigadora y poeta<strong> Claudia Posadas,<\/strong> que desde M\u00e9xico estuvo encargada de la selecci\u00f3n, edici\u00f3n y pr\u00f3logo de un cuadernillo dedicado a esta creadora para la colecci\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.vindictas.unam.mx\/sitio\/stella-diaz-varin-material-del-lectura\">Vindictas de Publicaciones UNAM.<\/a> <strong>Para Posadas, Stella es \u201cante todo, gen\u00e9sica en cuanto a que se\u00f1ala caminos de escritura para la poes\u00eda escrita por mujeres de Am\u00e9rica Latina, al igual y a la par de la argentina Olga Orozco (1920-1999), la costarricense Eunice Odio (1919-1974), la uruguaya Ida Vitale (1923) y sus estrictas contempor\u00e1neas: la mexicana Rosario Castellanos (1925-1974) y la peruana Blanca Varela (1926-2009)\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A Stella D\u00edaz Var\u00edn le gustaba conversar con las nuevas generaciones. Tambi\u00e9n le gustaba tomar y fumar.<strong> \u201cYo creo que voy a seguir escribiendo poes\u00eda hasta el d\u00eda de mi muerte y no voy a ganar ni un peso con eso\u201d, <\/strong>dijo y agreg\u00f3 que el poeta \u201ces alguien que vive, siente, come, defeca, y todo eso. El poeta es un ser humano con necesidades de todo tipo al que nadie le da boleto en este pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cLa Colorina\u201d fum\u00f3 casi toda su vida. Diez a\u00f1os despu\u00e9s que le diagnosticaron un c\u00e1ncer muri\u00f3, a los 79 a\u00f1os, en el Hospital del Salvador, el 13 de junio de 2006. Muri\u00f3 sin obtener el Premio Nacional de Literatura, \u201cuna deuda como tantas mujeres dentro de nuestra historia literaria\u201d, como se\u00f1ala desde Antofagasta la poeta <strong>Zuleta V\u00e1squez.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tan humano y diverso como este compilado, un conjunto de revisiones, que como anticipo dejan algunas sentencias para entrar en las honduras y modulaciones de Stella D\u00edaz Var\u00edn, perfilada, asediada por m\u00e1s de veinte voces que la se\u00f1alan y describen como \u201cUna de las grandes poetas chilenas del siglo XX\u201d, \u201cUna de las mejores poetas que ha tenido Chile\u201d, \u201cSu vida y obra estuvieron unidas\u201d, \u201cUna poeta ineludible\u201d, \u201cViva y misteriosa\u201d, \u201cValiente, arrojada, llena de fuerza\u201d&#8230;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:125px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"669\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/S8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21381\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:125px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size\"><strong>La poes\u00eda de Stella: una soberan\u00eda feroz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cada una de las voces convocadas trae una visi\u00f3n, un lugar por el cu\u00e1l la poes\u00eda de Stella D\u00edaz Var\u00edn interpela su imaginario y se sit\u00faa, incluso, en sus formas de escribir.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u201cSu poes\u00eda es aleg\u00f3rica, y contiene la cifra del pasado incrustada en el presente\u201d, se\u00f1ala la poeta y ensayista Eugenia Brito. <\/strong>Y agrega: \u201cLa poes\u00eda de Stella es metaf\u00edsica, con resonancias culturales y sociales profundas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Claudia Posadas <\/strong>se\u00f1ala que \u201clo suyo es un proyecto escritural y humano profundo, honesto, de excelente factura po\u00e9tica. Es una politicidad comprometida con un ethos y una est\u00e9tica, donde cada una de estas dimensiones, en un todo dial\u00e9ctico, se transforma y define a una y a otra\u201d. Lo de Stella, agrega, es un proyecto \u201cest\u00e9tico-ontol\u00f3gico que implica la b\u00fasqueda de un orden acorde, donde el ser a la intemperie que ama, que sobrevive, que lucha, impreca en su mortalidad sin respuestas, a un mundo descarnado y muy probablemente sin dioses, y all\u00ed es donde entra el \u00e1nimo-des\u00e1nimo existencialista que permea esta obra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La poeta Eva D\u00e9bia describe que \u201clas letras de La Colorina son insolencia pura, transgresi\u00f3n, \u00edmpetu provocativo\u201d.<\/strong> En el sentido de la enumeraci\u00f3n de caracter\u00edsticas, le sigue la editora y escritora <strong>Eugenia Prado Bassi, <\/strong>al referir su obra como \u201cimponente, l\u00fadica, exuberante, existencial y feroz, donde la rebeld\u00eda, la lucidez y la sensibilidad conviven con una intensidad poco frecuente (&#8230;) Hay en Stella una voz desbordada, metaf\u00edsica, ir\u00f3nica y vulnerable a la vez, que nunca acept\u00f3 la subordinaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta poes\u00eda, la de la autora de <em>Los dones previsibles<\/em>, agrega <strong>Bego\u00f1a Ugalde,<\/strong> \u201ces mundana y a la vez espiritual. Es rom\u00e1ntica y descre\u00edda. Cada vez que la leo, siento que me interpela directamente. Que su voz llega hasta m\u00ed como un rel\u00e1mpago rojo, desde ese espacio misterioso que habitan las poetas muertas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Desde el sur, el antrop\u00f3logo, acad\u00e9mico y tambi\u00e9n poeta, Yanko Gonz\u00e1lez, describe que en la obra de Stella \u201chay alguien subterr\u00e1neo, herido e imperioso, capaz de encontrar la palabra propia aunque para encontrarla haya que desarmar la casa, la vida y el propio lenguaje\u201d. <\/strong>Y agrega que<strong> <\/strong>es una poes\u00eda \u201cque no le importa la tiran\u00eda del tiempo, la tendencia o la moda. No le teme al lirismo oscuro, a la hondura metaf\u00edsica, a la imaginer\u00eda c\u00f3smica o b\u00edblica. Tampoco quiere agradar, victimizarse, representar un papel salv\u00edfico o reclamar un ticket al canon.<strong> Es que escribi\u00f3 desde una soberan\u00eda feroz\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La ferocidad parece ser la impresi\u00f3n y campo de sensibilidad que reverbera en Valdivia pues tambi\u00e9n desde esa humedad sur <strong>Ver\u00f3nica Zondek se\u00f1ala que \u201cStella D\u00edaz Var\u00edn habla y a nosotros nos hace falta escucharla. <\/strong>Su voz ronca e intencionada no amilana la ternura que se acurruca en la tibia sombra de sus palabras, que como racimos arom\u00e1ticos, insisten en colgarse del misterio. No importa cu\u00e1n grande el dolor, el hambre o la rabia, en ellas mujerean las notas vibrantes de la vida\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La literatura como forma de vida es destacada por <strong>Jaime Pinos<\/strong>,<strong> \u201csobre todo su radicalidad, su comprensi\u00f3n y pr\u00e1ctica de la poes\u00eda como una empresa total. <\/strong>Como dijo en alguna ocasi\u00f3n: \u2018Todo lo que he hecho de mi vida, poes\u00eda, ensayos, cr\u00f3nica, ha sido pasi\u00f3n literaria\u2019\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En tanto,<strong> Roc\u00edo Cano <\/strong>se\u00f1ala que \u201chablar de Stella D\u00edaz Var\u00edn implica adentrarse en una de las fisuras m\u00e1s radicales del canon po\u00e9tico latinoamericano. Recomendar la po\u00e9tica de \u00abLa Colorina\u00bb es un ejercicio de justicia historiogr\u00e1fica y una apuesta por una de las arquitecturas verbales m\u00e1s desafiantes de nuestras letras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u201cLos escritores la apreciaban y le tem\u00edan\u201d, recuerda Teresa Calder\u00f3n, quien agrega que a pesar de esta dualidad, \u201csin dudarlo ve\u00edan en ella a una gran escritora, due\u00f1a de un lenguaje propio y vital, que se apunt\u00f3 a los grandes t\u00f3picos de la literatura universal<\/strong>: la soledad, la muerte, el sentido de la existencia y la posici\u00f3n de la mujer en el mundo como ente activo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Para Armando Roa Vial, Stella es \u201cpor sobre todo su obra y por eso se debe seguir ley\u00e9ndola. <\/strong>Una voz singular, de gran hondura humana, con un tono perentorio en el que la palabra, sin subir demasiado la temperatura, se abraza a su propia provisionalidad para luchar por dar forma a experiencias humanas que tensionan el lenguaje casi al l\u00edmite de su capacidad referencial. De ese choque incluso con lo inefable surge la experiencia po\u00e9tica en toda su potencia expresiva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Potencia que <strong>para la investigadora y acad\u00e9mica Magda Sep\u00falveda se da tambi\u00e9n porque la poes\u00eda de Stella \u201clogra otorgarle fuerza a las mujeres para vivir en entornos donde son consideradas un trofeo\u201d. <\/strong>Para enfrentar esta condici\u00f3n de feminidad, la autora de <em>Ciudad quiltra<\/em> entrega estrategias, como las que esgrime en el poema <em>La casa<\/em>. \u201cLa poeta se da cuenta de que ella es un trofeo: \u2018Dejaban mi cabellera colgada desde el tronco de la puerta como trofeo\u2019. Ella estaba \u2018destinada a cualquier p\u00e1jaro\u2019. Entonces propone c\u00f3mo escapar de eso:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Qu\u00e9 quer\u00e9is que se haga con estos materiales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nada. Sino escribir poes\u00eda melanc\u00f3lica.<\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Es decir, la escritura es propuesta como la mejor forma de zafar de situaciones horribles\u201d. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En definitiva, agrega <strong>Roc\u00edo Cano, <\/strong>\u201cStella pose\u00eda una aguda conciencia del canon y de las trampas del patriarcado literario\u201d. Un ejemplo de ello es \u201cel pr\u00f3logo sat\u00edrico de su libro <em>Tiempo, medida imaginaria<\/em> (1959). En lugar de recurrir al \u00abapadrinamiento\u00bb \u2014mecanismo usual de la \u00e9poca para asegurar la validaci\u00f3n institucional\u2014, D\u00edaz Var\u00edn escribi\u00f3 su propio pr\u00f3logo para burlarse del establishment literario y de sus l\u00f3gicas consagratorias asumiendo con valent\u00eda los costos de su inconformismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:34px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esto se condice con lo destacado por <strong>Zuleta V\u00e1squez: <\/strong>\u201cStella lo ten\u00eda claro: \u2018La palabra. Una sola, ser\u00e1 mi lucha y mi triunfo\u2019. Imposible no sentir que su poes\u00eda vanguardista, es letra fresca al presente. Cuna ic\u00f3nica que dio golpes en cada c\u00edrculo intelectual donde fue escuchada o se hizo escuchar con valent\u00eda. La invisibilizaci\u00f3n patriarcal al que se resisti\u00f3, es tambi\u00e9n uno de los ecos que mantienen con m\u00e1s fuerza la vigencia de su obra\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"746\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/S1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-21375\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size\"><strong>Los encuentros: momentos sagrados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hay quienes tuvieron la oportunidad de conocer a la poeta serenense. Uno de ellos es el autor de <em>Metales Pesados<\/em>, <strong>Yanko Gonz\u00e1lez<\/strong>: \u201cEn los a\u00f1os 90 compartimos casi una semana reflexionando sobre el oficio y la escritura y es la persona m\u00e1s deslumbrante que he conocido en toda mi vida. Me alucin\u00f3. Nunca hab\u00eda visto una inteligencia, una libertad y una presencia verbal semejantes\u201d, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Quien la conoci\u00f3 antes fue la autora de <em>G\u00e9nero femenino<\/em>, <strong>Teresa Calder\u00f3n<\/strong>, con quien comparte la natalidad de la tierra. \u201cElla era amiga de mi padre (Alfonso Calder\u00f3n) con quien se siguieron viendo y juntando m\u00e1s tarde en Santiago con los escritores de la Generaci\u00f3n del 50, en las tertulias en el Parque Forestal, Ricardo Latcham, Enrique Lafourcade, Lucho Oyarz\u00fan, Jodorowsky -el m\u00e1s cercano amigo de ella-, Enrique Lihn, Jorge Teillier, entre muchos otros\u201d, quienes eran asistentes habituales del bar El Bosco.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta proximidad hizo conocerla antes que su escritura. Cuando Teresa Calder\u00f3n era una ni\u00f1a. La poeta la recuerda en La Serena: \u201cLa conoc\u00ed en nuestra casa de calle Larra\u00edn Alcalde 1187, donde a menudo se juntaban los poetas de la regi\u00f3n y los que viajaban desde Santiago: Miguel Arteche, Jorge Teillier, Pablo de Rokha, Rolando C\u00e1rdenas y muchos otros. <strong>Era la \u00fanica mujer entre los escritores, muy hermosa y \u2018peleadora\u2019, lo discut\u00eda todo y apagaba las voces masculinas con su vozarr\u00f3n, pero era muy amorosa con nosotros, los ni\u00f1os chicos que siempre and\u00e1bamos por ah\u00ed dando vueltas\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta relaci\u00f3n continu\u00f3 en la hermandad de la poes\u00eda, cuando Teresa ya escrib\u00eda y viv\u00eda en Santiago: \u201cNos ve\u00edamos todas las semanas en la SECH y la segu\u00ed queriendo y aunque a veces se pon\u00eda pesada y agresiva, siempre fue una mujer llena de magia y maravilla hasta el d\u00eda de su muerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Otro encuentro por esta \u00e9poca es el que narra la autora de <em>Albricia<\/em>,<strong> Soledad Fari\u00f1a<\/strong>: \u201cLa conoc\u00ed en 1986, cuando prepar\u00e1bamos en la SECH, el Congreso de Literatura de Mujeres de 1987. Durante el congreso, nos pas\u00f3 una fotocopia de sus libros, as\u00ed pudimos leerla y tambi\u00e9n conocerla como persona\u201d, relata y a\u00f1ade: \u201cEn nuestros recitales siempre cont\u00e1bamos con su voz dram\u00e1tica, ronca y estent\u00f3rea, goz\u00e1bamos con su humor y sus relatos, \u2018Yo soy muy payasa\u2019, nos dec\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Encuentros que tambi\u00e9n quedan en instancias anonimizadas y territoriales, como lo narra la poeta y autora de <em>y detr\u00e1s las mujeres que se pepenan por el desierto<\/em>, <strong>Josefa Vecchiola, <\/strong>quien comparte la palabra y la vida en la Villa Ol\u00edmpica, en \u00d1u\u00f1oa: <strong>\u201cLeer a nuestra Stella tiene vestigios de un barrio que a\u00fan no la borra de sus paredes y guarda sus historias boca a boca en la Junta de Vecinos. Leer a la poeta Stella D\u00edaz Var\u00edn es pillarte con la historia de una poeta que vivi\u00f3 en la aut\u00e9ntica e hist\u00f3rica Villa Ol\u00edmpica. Barrio, donde las paredes a\u00fan conservan el rostro de la joven poeta de pelo rojo fuego\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cSi cruzas Grecia\u201d, sigue Josefa Vecchiola, encontrar\u00e1s \u201cla fuente de soda <em>Los Gallegos<\/em> que data del 78. Una t\u00edpica fuente de soda que conserva una peque\u00f1a foto de ella que recuerda la mesa donde le gustaba sentarse. A\u00fan la villa recoge su departamento, que dicen que sigue intacto hasta el d\u00eda de hoy. Su barrio nombr\u00f3 a la poeta una guardiana de los ni\u00f1os y ni\u00f1as que juegan en una peque\u00f1a plaza. Leer a la Stella es leer el vestigio vivo de un barrio y su historia\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:90px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"772\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/IMG_1245-772x1024.jpeg\" alt=\"Villa Ol\u00edmpica. Gentileza de Josefa Vecchiola.\" class=\"wp-image-21370\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Villa Ol\u00edmpica. Gentileza de Josefa Vecchiola.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"769\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/IMG_1244-769x1024.jpeg\" alt=\"Villa Ol\u00edmpica. Gentileza de Josefa Vecchiola.\" class=\"wp-image-21369\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Villa Ol\u00edmpica. Gentileza de Josefa Vecchiola.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En la l\u00ednea de tiempo vital de algunas de las escritoras consultadas, Stella aparece y resplandece entre la multitud. Es el caso de<strong> Eugenia Prado Bassi,<\/strong> quien se\u00f1ala que la poeta centenaria \u201csupo acogerme cuando reci\u00e9n comenzaba mi camino en el mundo de las letras\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"716\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/S5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21379\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size\"><strong>Estereotipos y malos recuerdos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La poeta e investigadora <strong>Emilia Peque\u00f1o explica que la poes\u00eda de Stella, que califica como \u201carriesgada e ingeniosa cuando la enmarcamos en su \u00e9poca\u201d, no se la ha le\u00eddo en profundidad, \u201cpuesto que el mito de la figura biogr\u00e1fica de ella \u2014un personaje exc\u00e9ntrico y potente\u2014 es a lo que se le ha puesto m\u00e1s atenci\u00f3n\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En palabras del poeta y editor <strong>Isma Rivera,<\/strong> \u201cdurante a\u00f1os, y como sol\u00eda hacerse con las mujeres escritoras, de Stella D\u00edaz Var\u00edn se habl\u00f3 poco de su escritura, y mucho de su vida. Como si sus versos fueran una an\u00e9cdota de su personalidad. Afortunadamente, su obra po\u00e9tica ha prevalecido por sobre los cahuines y vuelve una y otra vez como una de las voces m\u00e1s potentes de su generaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En esa misma direcci\u00f3n agrega <strong>Yanko Gonz\u00e1lez,<\/strong> \u201cla perjudic\u00f3 cierta far\u00e1ndula literaria (\u2018la poeta que le peg\u00f3 a Enrique Lafourcade\u2019, \u2018la amante de Jodorowsky\u2019, la \u2018musa de <em>La v\u00edbora <\/em>de Nicanor Parra\u2019) y otras nader\u00edas que terminaron anteponi\u00e9ndose a sus libros\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Estos imaginarios, se\u00f1ala el autor de la <em>Antolog\u00eda cr\u00edtica de la poes\u00eda chilena<\/em>, <strong>Na\u00edn N\u00f3mez<\/strong>,\u00a0 hicieron que \u201cla breve obra de Stella D\u00edaz quedara en la sombra dentro de un contexto de grandes poetas y tambi\u00e9n debido a su personalidad desbordante, que como en otros casos, diluy\u00f3 el valor de su poes\u00eda, que requiere lecturas que la instalen frente a la poes\u00eda actual rescatando su posici\u00f3n feminista y el entrecruce entre la tradici\u00f3n y la ruptura que proponen sus poemas\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tal vez solo sea necesario entrar en esa obra reunida y acudir al mensaje de Enrique Lihn, como nos recomienda <strong>Soledad Fari\u00f1a: <\/strong>\u201c\u2018Hablar de la poes\u00eda de D\u00edaz Var\u00edn es necesariamente hablar de Stella\u2019, escribe Lihn en el pr\u00f3logo a <em>Los dones previsibles<\/em>\u201d. El texto de Lihn es de 1988 y el libro de Stella se public\u00f3 en 1992.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:120px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"939\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/S2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21376\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:120px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size\"><strong>Una relectura, un lugar, una \u201cescuela\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:120px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Muchas de estas voces consultadas coinciden en la necesidad de releer la obra literaria de Stella D\u00edaz Var\u00edn. Una de ellas es <strong>Eugenia Brito<\/strong>, para quien, adem\u00e1s de volver a entrar a sus libros, amerita \u201cun urgente posicionamiento literario en la modernidad art\u00edstica\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cPara cualquier escritora chilena contempor\u00e1nea la figura de Stella constituye una especie de mito literario necesario de actualizar\u201d, se\u00f1ala la poeta <strong>Antonia Torres.<\/strong> Esto, \u201cno solo porque se trata de una personalidad valiente y combativa, en el mejor sentido del t\u00e9rmino -es decir, una mujer que tuvo una voz firme para pararle los carros a tanto pobre machirulo mediocre que, sorprendentemente, pod\u00eda llegar a tener m\u00e1s legitimidad que ella para opinar e instalar su mezquina y anodina obra en el campo cultural de su tiempo-, sino tambi\u00e9n -y sobre todo- porque lo hac\u00eda con el derecho y la val\u00eda que le daba su propia poes\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La relectura se vuelve pertinente, en palabras de <strong>Eugenia Prado Bassi <\/strong>porque<strong> Stella \u201csigue siendo profundamente contempor\u00e1nea<\/strong>. <strong>No porque haya anticipado nuestro tiempo, sino porque nunca acept\u00f3 los l\u00edmites de su \u00e9poca. Su escritura contin\u00faa abriendo una grieta desde donde es posible imaginar otras formas de libertad\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esto \u00faltimo llev\u00f3 a la escritora y periodista <strong>Romina Reyes<\/strong> a buscarla recientemente. \u201cLe\u00ed a Stella D\u00edaz Var\u00edn mientras armaba el corpus de poes\u00eda de mujeres para mi tesis de magister. En este periodo, le\u00ed a muchas autoras hasta entonces desconocidas. Signific\u00f3 encontrarme con una voz que rompe con lo femenino y se declara nerudiana, no complace, y performa una voz masculina para jugar con el imaginario cristiano, como si quisiera emancipar nuestro esp\u00edritu\u201d. <strong>La libertad, siempre la libertad. Por eso, agrega, \u201csu figura de mujer-poeta tambi\u00e9n nos interpela respecto de c\u00f3mo habitamos la literatura\u201d. <\/strong>Sentir compartido por <strong>Bego\u00f1a Ugalde:<\/strong> \u201ccuando pienso en Stella, encuentro fuerza y motivaci\u00f3n para seguir adelante en mi propio camino creativo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esa pertinencia se da adem\u00e1s en otro gesto de relectura: en la b\u00fasqueda de referentes. En palabras de la autora de <em>Notas para una cartograf\u00eda imaginaria de los fiordos<\/em>, <strong>Emilia Peque\u00f1o: \u201cStella fund\u00f3 una genealog\u00eda de poes\u00eda en Chile que se replica y expande hasta el d\u00eda de hoy. Es un referente muy importante para poetas j\u00f3venes y, sobre todo, mujeres que buscan a otras escritoras en el canon de la poes\u00eda chilena. <\/strong>Su uso del lenguaje es muy preciso y trabajado, por lo que es una buena escuela para comenzar a leer poes\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En esta misma corriente de continuidad,<strong> Bego\u00f1a Ugalde<\/strong> recomienda volver a leer a Stella \u201ccuando entren dudas de por qu\u00e9 escribir poes\u00eda. Sus poemas le entregan luz al instante. Son capaces de acompa\u00f1ar trances dolorosos y felices. Y reafirma el deseo de sostener una soledad creativa. Y de insistir en forjar un camino propio, buscando la palabra escondida, vibrante, que no s\u00f3lo nombra fen\u00f3menos dif\u00edciles de describir sino que es capaz de transformar radicalmente la realidad\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Algo que aplic\u00f3 la poeta <strong>Kamelia Mardones<\/strong>, que cuenta que a prop\u00f3sito de los 10 a\u00f1os de la muerte de Stella, fue invitada a una publicaci\u00f3n artesanal de Ediciones .G: <em>Palabras escondidas<\/em>. De esos poemas nacieron dos libros, y en lo que \u201cen cierto modo comenz\u00f3 como un homenaje, continu\u00f3 como un di\u00e1logo cargado de intensidad y misticismo (quiz\u00e1 con esto \u00faltimo quiero decir simbolismo). Me hace recordar a mi querida Maha Vial tambi\u00e9n\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cCreo que los poemas de Stella D\u00edaz Var\u00edn pueden otorgar pistas para cada qui\u00e9n. As\u00ed fue para m\u00ed su soplo en el o\u00eddo desde el cual escrib\u00ed <em>Encuentros en aguas<\/em>, universo l\u00edquido que me contuvo varios a\u00f1os\u201d, agrega.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n sobre las nuevas generaciones de escritoras, indica <strong>Roc\u00edo Cano,<\/strong> Stella \u201ces una referencia tutelar sin solemnidad. Ella ense\u00f1\u00f3 que la poes\u00eda no es un juego est\u00e9tico inocuo, sino un territorio de lucha donde la palabra se habita con rigor y trascendencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>H\u00e9ctor Hern\u00e1ndez<\/strong> pone una clave para la relectura: la posibilidad de publicaci\u00f3n y circulaci\u00f3n por parte de sus herederos: \u201cAfortunadamente, todo lo que sus nietos resguardan con cari\u00f1o y respeto, que hace de Stella una poeta con una obra con los brazos abiertos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:33px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Isma Rivera,<\/strong> suma otra: \u201crecomiendo tambi\u00e9n la experiencia de escucharla recitar, existen algunos registros en YouTube\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:85px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n <iframe loading=\"lazy\" title=\"Stella D\u00edaz Var\u00edn: La Palabra\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/wV3fHO7rYrg?start=76&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:85px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La relectura como pr\u00e1ctica investigativa y editorial es parte del trabajo de <strong>Vicente Undurraga, <\/strong>quien consultado por Stella se\u00f1ala que \u201cnunca he dejado de releer con asombro un poema suyo, que se llama <em>Trasluz<\/em>, de su libro <em>Los dones previsibles<\/em>, que en cualquier antolog\u00eda de los mejores poemas chilenos pienso que tendr\u00eda bien ganado su lugar. Mi recomendaci\u00f3n ser\u00eda entrar por esos versos preciosos y luego cada cual, como dec\u00eda Ricardo Piglia, que lea como pueda y quiera:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:85px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>TRASLUZ<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Que se me permita mirar por la ventana<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00f3lo el espinazo de la muerte<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A tranco largo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mirando fijamente<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A mis ojos deslucidos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Veo la ausencia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Doblando por la esquina<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La miserable luz<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De los d\u00edas empa\u00f1ados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Muy de tarde en tarde<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Alg\u00fan aprendiz de hombre<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Vestido de domingo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En estas agon\u00edas neblinosas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Estoy mirando desde una ventana ajena<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tras la luz de este rinc\u00f3n desconocido<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde esta ventana hacia ning\u00fan paisaje<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hueco sin distancias<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Seca pupila donde no resplandece<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ni el m\u00e1s leve trino<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:111px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"880\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/s6-880x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21380\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:111px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size\"><strong>Stella y sus di\u00e1logos con el presente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:111px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la posteridad de una obra? \u00bfEs medible la calidad de una obra por la cantidad de lectores o solo basta con un lector atento en el futuro pronunciando los versos del pasado? \u00bfQui\u00e9n pervive en la poes\u00eda chilena?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cSu poes\u00eda dialoga sobre todo con las poetas actuales\u201d, enfatiza <strong>Na\u00edn N\u00f3mez<\/strong>, en el sentido \u201cque est\u00e1 profundamente asentada en la tradici\u00f3n de la gran poes\u00eda chilena del siglo XX y a la vez intercala problem\u00e1ticas que siguen vigentes, como la relaci\u00f3n amorosa, el machismo, la voz individual y lo colectivo, la cr\u00edtica social y el problema de la muerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cLa poes\u00eda de D\u00edaz Var\u00edn tiene la fuerza que necesitamos en tiempos melanc\u00f3licos y no s\u00f3lo para las mujeres, sino tambi\u00e9n para toda la humanidad\u201d, se\u00f1ala <strong>Magda Sep\u00falveda<\/strong>, destacando que \u201centrega otra forma de mirar las situaciones\u201d, lo que ejemplifica en lo que respecta a la memoria en el poema <em>Dos de noviembre<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>No quiero que mis muertos descansen en paz&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>tienen la obligaci\u00f3n&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de estar presentes,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>vivientes en cada flor que me robo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Leerla hoy, nos alerta la poeta hermana de territorio con Stella, <strong>Camila Albertazzo<\/strong>, se puede dar en clave \u201ccat\u00e1strofe\u201d. Su voz po\u00e9tica, explica, \u201cten\u00eda un poco de apocal\u00edptica, de alertar sobre un futuro inexistente. Pensando en mis lecturas recientes sobre capitalismos gores y futurabilidades improbables -gui\u00f1o a Sayak Valencia y Bifo Berardi-, en el siglo catastr\u00f3fico que va avanzando; as\u00ed como en el territorio de D\u00edaz Var\u00edn, uno que compartimos porque ambas nacimos en La Serena, una ciudad en una regi\u00f3n que recientemente ha sido azotada por uno de los temporales m\u00e1s rudos de los \u00faltimos cuatro lustros, la relaci\u00f3n con la muerte es un signo de \u00e9poca\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, contin\u00faa Albertazzo: \u201cAs\u00ed como en el siglo XX la voz de los poetas creaba mundos nuevos, en este siglo <strong>poetas pitonisas como Stella D\u00edaz Var\u00edn nos anuncian que la cat\u00e1strofe jam\u00e1s se ha ido, que vive con nosotros. <\/strong>Lo que quiero decir, finalmente, es que, tal como vemos nosotros circular la pol\u00edtica contempor\u00e1nea, su escritura transita de la luz a la oscuridad con una organicidad propia de sujetos l\u00facidos, adelantados a su \u00e9poca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A esa luz tambi\u00e9n alude la autora de <em>El hueso de la memoria<\/em>, <strong>Ver\u00f3nica Zondek<\/strong>: \u201cNos guste o no, hay luz en su escritura y esta se cuela por las rendijas de cualquier lectura atenta. Hoy, en tiempos de im\u00e1genes desechables y toqueteos implacables, su poes\u00eda nos regala una palabra que aguanta. Una palabra que vibra y comunica pese al oscuro y al ahogo intermitente con la que han intentado envolverla una y otra vez\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Para el campo literario y sus integrantes que lo generan, se\u00f1ala el autor de <em>La pel\u00edcula insomne<\/em>, <strong>Jaime Pinos, \u201cen un tiempo en que la literatura ha sido contaminada por las fantas\u00edas del \u00e9xito o se ha convertido para muchos en una carrera funcionaria, el ejemplo de Stella D\u00edaz Var\u00edn me parece inspirador. El riesgo de su escritura y su conducta, su apuesta por lo colectivo, su permanente oposici\u00f3n a toda forma de poder. <\/strong>Una \u00e9tica que puede resumirse, en sus propias palabras, como la de haber vivido por la poes\u00eda, no de la poes\u00eda\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En esa misma l\u00ednea, el autor de <em>La divina revelaci\u00f3n<\/em>,<strong> H\u00e9ctor Hern\u00e1ndez, quien adem\u00e1s aparece en el documental <em>La Colorina<\/em>, se\u00f1ala que \u201cla obra de Stella no es otra cosa que una \u00e9tica puesta al servicio de la poes\u00eda. <\/strong>Una \u00e9tica que implica decisiones luminosas y dolorosas, una f\u00e9rrea voluntad en torno a lo que la propia literatura nos inquiere como individuos, en la relaci\u00f3n con los otros, con el mundo y el m\u00e1s all\u00e1 que es siempre un m\u00e1s ac\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sobre el di\u00e1logo con nuestros d\u00edas, agrega H\u00e9ctor Hern\u00e1ndez: \u201cPor esto es urgente su obra en nuestro presente atiborrado de poemas sordos, pues all\u00ed cada palabra est\u00e1 hablando con vivos y muertos, con amigos y enemigos como en <em>Los dones previsibles<\/em>, pero tambi\u00e9n consigo misma como si se fuese siempre un otro que es la \u00e9tica de la poes\u00eda, por ejemplo, en <em>Tiempo, medida imaginaria<\/em>, desde ese <em>Pr\u00f3logo<\/em>, donde nos deja claro que \u2018esto es sagrado. Digno de respeto\u2019. Eso es ella, hoy\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sobre ese presente, destaca el autor de <em>Elogio de la melancol\u00eda<\/em>,<strong> Armando Roa Vial, <\/strong>\u201cpara muchos lectores, la presencia de Stella es ineludible. Y es que en un pa\u00eds como el nuestro la buena poes\u00eda sigue siendo un gesto inc\u00f3modo e insolente ante la impostura de un sistema donde lo superfluo es ley\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEn un presente saturado de mandatos sociales\u201d, comenta <strong>Roc\u00edo Cano,<\/strong> \u201cStella nos entrega una lecci\u00f3n de soberan\u00eda: la elecci\u00f3n de decir \u00abyo estoy conmigo \/ y me recuesto en ella\u00bb\u201d. Para la investigadora, \u201cla po\u00e9tica de D\u00edaz Var\u00edn nos recuerda que las palabras tienen el poder de crear sentido incluso en un mundo que parece tender hacia su banalizaci\u00f3n contra la posverdad y la banalizaci\u00f3n y en este sentido su poes\u00eda es una rabia constructora de sentido\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Draga Yurac<\/strong>, librera y escritora destaca que la poeta serenense \u201cnunca le pidi\u00f3 permiso a nadie para vivir y escribir. una extraterrestre en toda ley. Ella dec\u00eda que no es ni hombre ni mujer, sino que extragal\u00e1ctica y que se entiende con los \u00e1ngeles. Hoy necesitamos urgente aunque sea una peque\u00f1a gota de toda su revoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Para la periodista y escritora <strong>Eva D\u00e9bia<\/strong>, sobre la voz de Stella urge: <strong>\u201cRevisar su trabajo en pleno siglo XXI, con un gobierno de ultraderecha (elegido con mayor\u00eda hist\u00f3rica en democracia, como corolario del absurdo), es extralimitar ese tiempo de la n\u00e1usea y del asco al que ella respond\u00eda.<\/strong> Por eso es tan importante leerla hoy, habiendo tanto vac\u00edo, con una masa eclipsada por discursos pirot\u00e9cnicos sin sustancia. Es el tiempo de la nada, de la implosi\u00f3n, de la desertificaci\u00f3n del esp\u00edritu. (Sobre)vivimos en carencia, y Stella es un manantial de fuego para devolver la llama a tanta coherencia adormilada\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Al leer a Stella D\u00edaz, complementa <strong>Bego\u00f1a Ugalde,<\/strong> \u201cse contagia una bella rebeld\u00eda urgente para enfrentar estos tiempos violentos\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Bajo el prisma del contexto pol\u00edtico, agrega Antonia Torres hoy \u201cy tal vez m\u00e1s que nunca desde la recuperaci\u00f3n de la democracia, deber\u00edamos reivindicar esa cosa media punk que ella ten\u00eda. <strong>Stella nos recuerda que los y las poetas deber\u00edamos desarrollar un trabajo \u00e9tico con el lenguaje que nos permita no solo hacer g\u00e1rgaras experimentales y exhibici\u00f3n de nuestro talento ret\u00f3rico; sino cultivar y ense\u00f1ar la relaci\u00f3n casi sagrada que deber\u00edamos tener con la palabra que nombra al mundo. La poes\u00eda es justamente esa palabra l\u00facida y visionaria que viene de lo singular y que habla por lo colectivo sin ser totalitaria. Creo yo que esa es una excelente arma o f\u00f3rmula contra el fascismo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Estas inquietudes, propuestas y preguntas desarrolladas trae de vuelta otras, como lo plantean Soledad Fari\u00f1a y Elvira Hern\u00e1ndez. <strong>\u201cQuienes escribimos poes\u00eda, damos clases de literatura o talleres, \u00bfde qu\u00e9 manera encantar\u00edamos o transmitir\u00edamos la poes\u00eda de Stella?&nbsp; Solo comparti\u00e9ndola, pienso, ley\u00e9ndola con ellos y ellas\u201d<\/strong>, se\u00f1ala Fari\u00f1a. O como lo plantea en este broche de oro la poeta y Premio Nacional, <strong>Elvira Hern\u00e1ndez:<\/strong> <strong>\u201cEsta efem\u00e9ride nos pondr\u00e1 a prueba. Calibraremos cu\u00e1nto la hemos escuchado. Si la palabra perdida es la p\u00e9rdida definitiva de la palabra en estos tiempos iliberales, sin principios ni abecedarios. Su poes\u00eda est\u00e1 presente. No tiene que esforzarse. La pregunta cae para los que hoy escribimos. \u00bfNos encontramos cerca de su poes\u00eda para dirigirle la palabra o ya estamos muy lejos de toda conversaci\u00f3n?\u201d.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s de 20 voces se aproximan desde la admiraci\u00f3n, el estudio y los afectos a la obra y legado de \u201cLa Colorina\u201d. 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