{"id":2139,"date":"2016-07-09T23:06:54","date_gmt":"2016-07-09T23:06:54","guid":{"rendered":"http:\/\/nueva.razacomica.cl\/?p=2139"},"modified":"2018-03-15T13:59:50","modified_gmt":"2018-03-15T13:59:50","slug":"una-lamentablemente-precisa-historia-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2016\/07\/09\/una-lamentablemente-precisa-historia-argentina\/","title":{"rendered":"Una lamentablemente precisa historia argentina"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p class=\"align-right\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En septiembre de 1997 Steve Forbes present\u00f3 en Nueva York la estrategia de internacionalizaci\u00f3n de la revista que, desde hace algunas d\u00e9cadas, tiene a Occidente elaborando <em>rankings<\/em> sobre la distribuci\u00f3n personalizada de la riqueza mundial. <em>Forbes Global Business and Finance\u00a0<\/em>comenzar\u00eda a publicar sus ediciones bimensuales en abril del a\u00f1o siguiente. Para 1998, la neoliberalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y su vertiginoso financiamiento de la vida cotidiana, estaba garantizada. Ya a diez a\u00f1os del colapso de los socialismos reales, ni Videla o Pinochet eran ahora necesarios. Steve Forbes, atento al escenario, timbr\u00f3 un infranqueable <em>fin de si\u00e8cle<\/em>: \u00ab<em>Capitalists of the world, unite<\/em>!\u00bb. (Claro, un detalle: la asesor\u00eda editorial de la versi\u00f3n internacional de la revista <em>Forbes <\/em>cay\u00f3 en las manos de Domingo Cavallo\u2026).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify; padding-left: 90px;\">\u00abEn los libros de historia dir\u00e1 que el 19 de diciembre de 2001 una masa rugiente de pobres lanz\u00f3 una ola de saqueos a supermercados, almacenes y negocios diversos, en las inmediaciones de la Capital Federal. Que hubo represi\u00f3n, muertos, heridos, detenidos, negocios arruinados. Que, al d\u00eda siguiente, el 20 de diciembre, el presidente De la R\u00faa renunci\u00f3 y abandon\u00f3 la Casa de Gobierno en un helic\u00f3ptero; que por aplicaci\u00f3n de la ley de acefal\u00eda asumi\u00f3 el presidente provisional del Senado Ram\u00f3n Puerta. Que el 23 de diciembre la Asamblea Legislativa eligi\u00f3 a Adolfo Rodr\u00edguez Sa\u00e1; que renunci\u00f3 siete d\u00edas despu\u00e9s y que se hizo cargo el presidente a la C\u00e1mara de Diputados Eduardo Cama\u00f1o, y que el 2 de enero de 2002, asumi\u00f3 la presidencia Eduardo Duhalde. Pero todo eso pas\u00f3 en Buenos Aires. En O\u2019Connor lo que pas\u00f3 fue que vivieron una Navidad fam\u00e9lica y un A\u00f1o Nuevo en el que casi no se tiraron cohetes\u2026\u00bb (p\u00e1g. 83).<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De principio a fin,\u00a0<em>La noche de la Usina <\/em>pretende ser una historia de Argentina. Eso. Ni m\u00e1s, ni menos. Si acaso hay v\u00ednculos y di\u00e1logos \u2013posibles, pero posteriores\u2013 con la sociolog\u00eda o la historiograf\u00eda, si acaso hay alguna relaci\u00f3n con la construcci\u00f3n de un relato identitario nacional; puede que s\u00ed, puede que no. El escenario del relato es <em>tan <\/em>argentino como lo son las breves contorsiones que esta toma para reunir, a veces en detalles, las singularidades de sus personajes. \u00c9stas, deben lidiar tanto con la extra\u00f1eza de aquellos inmediatamente despreciables como con la de quienes saben hacer del afecto por el anonimato su condici\u00f3n de posibilidad. \u00bfEl horizonte? Invertir en una cooperativa agraria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferm\u00edn Perlassi, un ex futbolista oriundo de O\u2019Connor, Provincia de Buenos Aires, convence a Antonio Fontana (un anarquista defensor del gobierno de Ra\u00fal Alfons\u00edn), al viejo Francisco Lorgio y a su hijo Hern\u00e1n, a los hermanos L\u00f3pez, a Bela\u00fande, y a Medina (un entra\u00f1able). Rodrigo (hijo de Ferm\u00edn) y Florencia, una historia de amor de poco m\u00e1s de unas cuantas l\u00edneas. $242.000 d\u00f3lares. Claro, tambi\u00e9n est\u00e1 el banco en Villegas; Alejandro Alvarado, gerente y \u00abun hijo de puta\u00bb; y Fortunato Manzi, empresario y \u00abel m\u00e1s grande hijo de puta\u00bb. \u00bf\u00abHijos de puta\u00bb por naturaleza o por circunstancias? Dif\u00edcil saberlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify; padding-left: 90px;\">\u00abSilvia ceba el mate en silencio, sentados los dos en los banquitos de madera, a un costado de la plata de los surtidores. Si viene un cliente, desde ah\u00ed lo ven lo m\u00e1s bien. De todos modos, es dif\u00edcil que venga nadie. En todo el d\u00eda llevan despachados tres, cuatro autos como mucho. En la radio hablan de \u2018Corralito\u2019. Empezaron el otro d\u00eda y ahora est\u00e1n todo el tiempo batiendo el parche con eso del Corralito. Perlassi siente que es peor. Eso de estar escuchando la radio todo el tiempo, o viendo las noticias. Pero Silvia parece necesitarlo. Como si la realidad entrase en su vida as\u00ed: con titulares de la tele y boletines radiales cada media hora\u00bb (p\u00e1g. 68).<\/h6>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Jos\u00e9 L\u00f3pez, ex viceministro de Planificaci\u00f3n y exsecretario de Obras P\u00fablicas de los gobiernos de N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez, respectivamente, fue sorprendido el 14 de junio del a\u00f1o 2016 con la intenci\u00f3n de esconder 8.98 millones de d\u00f3lares (y un fusil de asalto, nada m\u00e1s) en el convento Nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima. Fortunato Manzi escondi\u00f3 menos, y en O\u2019Connor, y habi\u00e9ndole robado la guita a Perlassi gracias a la informaci\u00f3n que le solt\u00f3 Alvarado. (\u00bfQu\u00e9 era primero, la <em>tragedia<\/em>, la <em>farsa<\/em>, <em>la comedia<\/em>, la <em>realidad<\/em>, L\u00f3pez, Manzi, Alvarado?). De ah\u00ed a la psicolog\u00eda, un solo paso: \u00abLos hijos de puta no saben que son hijos de puta. Mejor dicho: se creen que no. Que son buena gente. O gente com\u00fan, por lo menos. El hijo de puta tiene siempre cincuenta razones que lo justifican. Cincuenta motivos que lo cubren, que lo escudan, que lo limpian. Vas a ver. Preguntale. A Manzi o a cualquier otro hijo de puta. Que ellos no son malos. Que los hijos de puta son los otros. Los que los consideran hijos de puta. Para Manzi los hijos de puta somos nosotros, Fontana. Ni siquiera. Para pensar que somos hijos de puta tendr\u00eda que saber que existimos, Fontanita. Y ni siquiera sabe\u00bb (p\u00e1g. 109). Parece que es por naturaleza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las formas simples pero insistentes de Sacheri entregan la informaci\u00f3n as\u00ed, como distribuy\u00e9ndola entre espacios vac\u00edos que el lector torpemente se esfuerza por anticipar. Y es esa distribuci\u00f3n la que conduce el ritmo de los relatos a trav\u00e9s de los cuales se cruzan las historias de los <em>pelotudos<\/em> (unos m\u00e1s, otros menos) con la de los <em>hijos de puta <\/em>(unos m\u00e1s, otros menos), en una Argentina que avanza desde el Corralito hacia qui\u00e9n sabe d\u00f3nde. Cierto, no tanto por las razones y azares del destino como por imprecisiones micro y macroecon\u00f3micas nacionales que trascienden por mucho la cotidianidad que pretenden Perlassi, Fontana, el viejo Lorgio, O\u2019Connor, y acaso tambi\u00e9n <em>nosotros<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y es que en la historia reciente argentina de Sacheri no se trata de hero\u00edsmos personales ni nacionales, sino de propuestas discretas en las que a momentos las cosas salen bien (para algunos), otras mal (para otros), y a veces las salidas ni siquiera entran en escena (para nadie). No hay pretensiones de reconstrucci\u00f3n, tampoco de escenificaci\u00f3n o personalizaci\u00f3n: <em>La noche de la Usina <\/em>es un nudo que podr\u00eda atisbar alg\u00fan desenlace a condici\u00f3n de asumir que cada trazo de cuerda, de punta a punta, bien puede terminar afirmando un macetero, contribuyendo al improvisado arreglo de un bot\u00edn izquierdo, o adornando los espacios desconocidos de un basurero. Hasta cierto punto sabemos de Perlassi y Fontana; de Cavallo y De la R\u00faa\u2026, qu\u00e9 importa, s\u00f3lo nos recuerdan, con lamentable precisi\u00f3n, que las de Sacheri no son novelas tard\u00edas del realismo m\u00e1gico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eduardo Sacheri, <em>La noche de la Usina<\/em>, 2016, Ed. Alfaguara, 362 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><sub>[Portada] Ilustraci\u00f3n de Ra\u00fal Arias para el d\u00e9cimo aniversario del \u00abcorralito\u00bb.<\/sub><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Platko Mir \/ Y es que en la historia reciente argentina de Sacheri no se trata de hero\u00edsmos personales ni nacionales, sino de propuestas discretas en las que a momentos las cosas salen bien (para algunos), otras mal (para otros), y a veces las salidas ni siquiera entran en escena (para nadie).<\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":2144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[339,755,756,309,754,522,757],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-2139","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civilizacion-y-barbarie","tag-angelo-narvaez","tag-argentina","tag-corralito","tag-critica-literaria","tag-eduardo-saccheri","tag-neoliberalismo","tag-resena"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2139"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2139\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2139"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=2139"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=2139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}