{"id":21453,"date":"2026-08-21T14:30:33","date_gmt":"2026-08-21T14:30:33","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=21453"},"modified":"2026-08-21T14:30:37","modified_gmt":"2026-08-21T14:30:37","slug":"valentina-marchant-la-escritura-es-mi-refugio-y-tambien-mi-tumba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/08\/21\/valentina-marchant-la-escritura-es-mi-refugio-y-tambien-mi-tumba\/","title":{"rendered":"Valentina Marchant: \u201cLa escritura es mi refugio, y tambi\u00e9n mi tumba\u201d"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>En medio de la preparaci\u00f3n de su pr\u00f3ximo libro, la poeta Valentina Marchant conversa sobre el proceso de su poemario <\/em>El reverso del agua <em>(Libros del Pez Espiral, 2023), publicado tras un periplo que incluy\u00f3 talleres de escritura y la relocalizaci\u00f3n en Espa\u00f1a.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:29px\"><strong>I: el refugio y la tumba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Encontrarse con un poemario como <em>El Reverso del agua<\/em> (Editorial Comba, 2022; Libros del Pez Espiral, 2023) en plena ola de calor europea parece un contrasentido. Un libro pasional, er\u00f3tico, que podr\u00eda aumentar a\u00fan m\u00e1s la temperatura cuando el sol pareciera quedarse fijo arriba, en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Escrita por la poeta Valentina Marchant, su segunda obra es una inmersi\u00f3n en el deseo convertido en elemento esencial, donde el agua transita como ente de conexi\u00f3n, reflejado en las gotas desperdigadas en cada momento de p\u00e9rdida. Un escape mental a una historia del cual solo quedan las palabras. Si hubiese que resumir la obra con algunos versos podr\u00edamos recurrir al siguiente: \u201cEl cuerpo de la escritura\/ como \u00fanico testigo del desastre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Cuando Marchant se sienta a recordar c\u00f3mo lleg\u00f3 a escribir tras casi diez a\u00f1os de silencio desde su primera publicaci\u00f3n (<em>Tr\u00e1nsito Ciego<\/em> en 2013), es generosa en sus respuestas, habla sin filtros sobre ese bloqueo que la alej\u00f3 de su espacio m\u00e1s personal. \u201cYo no pod\u00eda escribir, b\u00e1sicamente estaba bloqueada. Y eso me llev\u00f3 en paralelo a irme cada vez m\u00e1s a la mierda\u201d,<\/strong> <strong>reconoce, en un camino que eclips\u00f3 de cierta forma el lado art\u00edstico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"434\" height=\"707\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Valentina-Marchant-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21457\" style=\"width:296px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tom\u00f3 talleres con autoras fundamentales para intentar escribir de nuevo. Referentes como Alejandra del R\u00edo, Soledad Fari\u00f1a o Nadia Prado, buscando espacios imposibles en medio de una cl\u00e1sica rutina laboral chilena que la llev\u00f3 a enfermarse. Pero a pesar de los esfuerzos, no aparec\u00edan los poemas.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando un v\u00e9rtigo la mantuvo en cama un largo per\u00edodo, la migraci\u00f3n apareci\u00f3 como una opci\u00f3n de salida: \u201cVi este m\u00e1ster de creaci\u00f3n literaria en Barcelona y fue la excusa perfecta para dejarlo todo y venirme. Y tuve raz\u00f3n, porque me vine&#8230; y eso fue lo que me hizo volver a escribir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Desde que tom\u00f3 el avi\u00f3n desde su Santiago de Chile natal hasta Barcelona han pasado ocho a\u00f1os. Como todo sacrificio migrante, Marchant volvi\u00f3 a levantar una casa, volvi\u00f3 a conocer a los poetas, comenz\u00f3 otra vida. M\u00e1s all\u00e1 de los m\u00e9todos acad\u00e9micos que recomiendan en un m\u00e1ster, la poeta encontr\u00f3 el camino que la llev\u00f3 a <em>El reverso del agua<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cPara m\u00ed la escritura, la poes\u00eda, no es una cosa mental. Es una escritura que surge por supervivencia. Toda mi escritura siempre ha estado vinculada a mi vida. Yo no veo una separaci\u00f3n entre arte y vida\u201d, reconoce. Luego viene la t\u00e9cnica, pero el motor para la poeta es vital.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Por eso la escritura se volvi\u00f3 su refugio, y tambi\u00e9n su tumba. \u201cPorque me refugia, pero a la vez me obliga a profundizar en cosas que en mi vida consciente no profundizar\u00eda tanto\u201d. Es all\u00ed donde el dolor encuentra un significado, as\u00ed como la p\u00e9rdida, la ausencia o la imposibilidad.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u201cEl cuerpo de la escritura como \u00fanico testigo del desastre&#8230; la escritura es refugio, pero a la vez es una manera de dejar huella de ese desastre\u201d, plantea. Aqu\u00ed, Marchant cita a la uruguaya Cristina Peri Rossi, a quien le escuch\u00f3 decir que la escritura es una forma de detener el tiempo, cristalizar el instante, resguardarlo en el espacio de la escritura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong>II: romantizar el mundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Publicado tanto en Espa\u00f1a como en Chile, <em>El reverso del agua<\/em> mantiene un pulso al trastocar realidad con ilusi\u00f3n, usando la figura del pez para acercarnos un episodio donde \u201ca veces una boca se transforma en un r\u00edo que me atraviesa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Al avanzar las p\u00e1ginas se puede leer: \u201cPensar en la frase que anot\u00e9 en la pizarra: <em>Hay que romantizar el mundo, as\u00ed se recupera el sentido primitivo<\/em>\u201d. La frase es de Novalis, el poeta y fil\u00f3sofo alem\u00e1n del romanticismo, que Valentina Marchant toma como un precepto. En su lectura, el romanticismo es uno de los primeros movimientos que unen el arte con la vida. \u201cPara los rom\u00e1nticos la realidad era muy tediosa, muy aburrida. Y lo que hab\u00eda que hacer era romantizarla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"822\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Valentina-Marchant-3-822x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21456\" style=\"width:486px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Romantizar implica, seg\u00fan la autora, vivir la vida desde un punto de vista est\u00e9tico, art\u00edstico. Fijarse en detalles que otros no podr\u00edan ver sino es con el lenguaje de la poes\u00eda, exaltar sentimientos, perseguir aventuras. En la obra hay un viaje en el que se busca encontrar algo, que no se sabe bien qu\u00e9 es, pero algo, mientras se nada a contra la corriente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEl libro es como un viaje de una persona que persigue lo bello. Como dec\u00eda Rilke: \u2018todo \u00e1ngel es terrible\u2019. Y lo bello siempre es terrible\u201d, admite. Cuando se est\u00e1 quieto, pareciese que lo que rodea aburre. Pero cuando se sale en busca de romantizar el mundo, Marchant esperaba que la poes\u00eda, de alguna manera, hiciera de su vida un poco m\u00e1s divertida, aunque sea doloroso lo que se encuentra.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEl deseo es partirse y partir. M\u00e1s que el deseo er\u00f3tico&#8230; es un deseo vitalista. Un deseo de vivir cosas, de vivir aventuras\u201d, explica, acerc\u00e1ndose a esa \u201cconciencia de la finitud\u201d donde el tiempo escasea, todo tiene fecha de caducidad y el agua avanza del r\u00edo hacia el mar. Tal como remite un verso de la p\u00e1gina 31: \u201cEstaba herido de muerte y aun as\u00ed, o quiz\u00e1s por eso, era hermoso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong>III: el Pez de Oro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta aventura tambi\u00e9n esconde un romance, uno de esos que lleva a los humanos a buscar lo que dec\u00eda Peri Rossi, a tratar de condensar el instante antes que se escape. <strong>De todas las secciones, es el segundo apartado del libro, \u201cEl pez de oro\u201d, el cual m\u00e1s preguntas deja. Es una secci\u00f3n donde el paisaje se desfigura, donde la ciudad se convierte en pecera y el deseo en una obsesi\u00f3n casi alqu\u00edmica. All\u00ed la escritura se tensa, se vuelve m\u00e1s oscura, m\u00e1s er\u00f3tica, m\u00e1s inc\u00f3moda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La imagen del pez no fue una decisi\u00f3n de escritorio. Apareci\u00f3 porque el personaje que da inspiraci\u00f3n a la obra siempre andaba con el libro hom\u00f3nimo del escritor peruano Gamaliel Churata bajo el brazo. Era su libro de cabecera. \u201cEntonces por ah\u00ed apareci\u00f3 la imagen del pez, que fue muy productiva para poder contar esta historia de una manera m\u00e1s po\u00e9tica, m\u00e1s metaf\u00f3rica\u201d, recuerda Marchant.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Porque la met\u00e1fora tambi\u00e9n es inc\u00f3moda. La poeta lo admite sin rodeos: \u201cEra un tema porque en el libro ella, la hablante, se somete un poco al Pez de Oro. No es una historia en donde la mujer se empodera&#8230; al contrario, se somete\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cEsa era una de las cosas que me daban miedo del libro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esa sumisi\u00f3n, sin embargo, no se presenta como derrota. Es una entrega voluntaria, casi ritual, que permite explorar el deseo en sus bordes m\u00e1s ambiguos. \u201cHay una historia de amor en el libro, un amor que no funciona\u201d, explica. \u201cY tambi\u00e9n ah\u00ed est\u00e1 el deseo er\u00f3tico, el explorar a partir del otro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En ese otro, en ese Pez de Oro, se refleja la hablante. Pero tambi\u00e9n se pierde. Y de esa p\u00e9rdida nace la escritura. \u201c<strong>No basta y por eso la prosodia\u201d, escribe en la p\u00e1gina 46. Y cuando se le pregunta qu\u00e9 significa esa palabra, Marchant piensa un poco y responde: \u201cLa prosodia es como el ruido, el ritmo. Es como decir: no puedo hacer m\u00e1s que escribir esto de mil maneras posibles. Como una especie de susurro, de reclamo\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La prosodia puede no decir nada, precisa la poeta. Tiene que ver con la forma en que se dice algo, con las figuras ret\u00f3ricas, con el tono. Y en su experiencia vital, sab\u00eda que no quer\u00eda vivir con eso. Ella sinti\u00f3 un mandato; por eso en un verso reclama \u201chab\u00eda que escribirlo, alguien ten\u00eda que escribirlo\u201d. Poetizar la experiencia rozando la \u201cfloritura barroca\u201d, un zumbido en su cabeza que de alguna manera la salva en momentos de pensamientos intrusivos, porque tambi\u00e9n \u201cle da sentido a lo que viviste, si no es como que se pierde en el tiempo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong>IV: la poes\u00eda como lo oracular<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El zumbido de la prosodia, ese mandato que Marchant sinti\u00f3 como una urgencia no se qued\u00f3 en el poema. La escritura, para ella, es un cuerpo que respira, que anticipa, que llama. \u201cLa escritura po\u00e9tica es muy oracular\u201d, dice. \u201cAnticipa cosas que a veces uno, en el momento en que lo escribe, no est\u00e1 tan consciente\u201d. Por eso, advierte, hay que tener cuidado. \u201cMe lo han dicho poetas m\u00e1s viejos, m\u00e1s viejas: \u2018Cuidado con lo que escribes porque de alguna manera uno est\u00e1 llamando a algo\u2019. Ojal\u00e1 que sean cosas buenas y no cosas malas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Ahora, Marchant trabaja en un libro in\u00e9dito. Sabe que no es una poeta altamente productiva; no publica cada dos a\u00f1os y no juzga a quien lo hace. \u201cHay una cosa mortuoria en mi poes\u00eda, inevitable, oscura\u201d, dice. \u201cUna contracara oscura de las cosas y de las personas\u201d. El nuevo libro, explica, es m\u00e1s reflexivo. \u201cUna maduraci\u00f3n de la voz\u201d. Y tambi\u00e9n hay en \u00e9l una exploraci\u00f3n m\u00e1s expl\u00edcita de su \u201cyo mujer\u201d.<\/strong> Pero el tema de fondo sigue siendo el mismo: la indagaci\u00f3n en la profundidad de las cosas, el misterio que se esconde detr\u00e1s de las personas, las experiencias.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEs como el p\u00e9ndulo entre Eros y T\u00e1natos que est\u00e1 en <em>El reverso del agua<\/em>\u201d, explica. Pero mientras que el libro anterior es un viaje, este in\u00e9dito es una reflexi\u00f3n. La voz ha madurado, pero los temas que la han marcado siguen ah\u00ed. El \u00edmpetu de la escritura, insiste Marchant, est\u00e1 en la realidad. \u201cY por eso soy una poeta rom\u00e1ntica. Creo en las correspondencias universales, creo que la poes\u00eda te muestra cosas que en ning\u00fan otro lugar pueden aparecer, porque solo aparecen en tanto acto po\u00e9tico\u201d, sentencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"851\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Valentina-Marchant-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21455\" style=\"width:483px;height:auto\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de la preparaci\u00f3n de su pr\u00f3ximo libro, la poeta Valentina Marchant conversa sobre el proceso de su poemario El reverso del agua (Libros del Pez Espiral, 2023), publicado tras un periplo que incluy\u00f3 talleres de escritura y la relocalizaci\u00f3n en Espa\u00f1a. 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