{"id":21536,"date":"2026-08-31T11:00:21","date_gmt":"2026-08-31T11:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=21536"},"modified":"2026-09-01T00:40:26","modified_gmt":"2026-09-01T00:40:26","slug":"amar-despues-del-mundo-conocimiento-materia-y-supervivencia-en-fuego-negro-de-pablo-de-rokha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/08\/31\/amar-despues-del-mundo-conocimiento-materia-y-supervivencia-en-fuego-negro-de-pablo-de-rokha\/","title":{"rendered":"Amar despu\u00e9s del mundo: conocimiento, materia y supervivencia en\u00a0Fuego negro\u00a0de Pablo de Rokha\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>\u00danicamente existo por tu memoria.\u00bb<\/em>&nbsp;(1951-1952)<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa \u2018comprensi\u00f3n\u2019 hist\u00f3rica se ha de tomar fundamentalmente como vida p\u00f3stuma de lo comprendido (Nachleben des Verstandenen)\u00bb (1991)<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica suele decir:&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;(1952)es un libro de duelo. Yo no estoy tan segura. Creo que es otra cosa. Es un libro sobre la imposibilidad del duelo. Porque el duelo supone aceptar la ausencia. En cambio, De Rokha hace exactamente lo contrario. Nunca deja morir a Win\u00e9tt.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>&nbsp;En&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>, Pablo de Rokha transforma el duelo amoroso en una experiencia ontol\u00f3gica: la muerte de Win\u00e9tt no destruye el amor, sino que modifica su r\u00e9gimen de existencia. Desde entonces el amor ya no ocurre entre dos sujetos, sino entre el sobreviviente y un universo completamente trastocado por la ausencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>, el amor no aparece como una experiencia sentimental ni como la uni\u00f3n de dos sujetos, sino como una fuerza material y c\u00f3smica que desborda al individuo. Amar implica entrar en un r\u00e9gimen de combusti\u00f3n donde el yo pierde sus l\u00edmites y se mezcla con minerales, animales, volcanes, vino, sangre y muerte. El amor en De Rokha no es un sentimiento, sino una forma de conocimiento del mundo. La muerte de Win\u00e9tt no clausura ese conocimiento; lo radicaliza \u2013 puesto que es parte de como desarrollaba De Rokha su poes\u00eda previamente.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica sobre&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;suele leer el poema como un gran canto eleg\u00edaco dedicado a la muerte de Win\u00e9tt de Rokha. Desde esa perspectiva, el libro aparecer\u00eda como el testimonio desgarrado de un viudo cuya escritura intenta soportar una p\u00e9rdida irreparable. Sin embargo, esta lectura resulta insuficiente. Si bien el duelo constituye el acontecimiento que da origen al poema, reducir&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;a una eleg\u00eda implica desconocer la transformaci\u00f3n radical que Pablo de Rokha hace sufrir al concepto mismo de amor.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este libro el amor deja de pertenecer al \u00e1mbito de la intimidad. Tampoco permanece en el registro rom\u00e1ntico del sentimiento privado. La muerte de Win\u00e9tt provoca una reorganizaci\u00f3n completa del universo: la naturaleza, la historia, la pol\u00edtica, la memoria y el lenguaje cambian de estatuto. El sujeto ya no puede distinguir entre el dolor individual y el sufrimiento colectivo porque ambos participan de una misma materia desgarrada. En consecuencia, amar ya no significa sentir afecto hacia otra persona, sino permanecer ligado a una existencia cuya desaparici\u00f3n altera la totalidad de lo real.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Este ensayo sostiene que&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;construye una verdadera ontolog\u00eda del amor. La muerte no destruye el v\u00ednculo amoroso; modifica su modo de existencia. Win\u00e9tt deja de existir como cuerpo presente para convertirse en una fuerza que contin\u00faa organizando la experiencia del poeta. El amor ya no acontece entre dos sujetos vivos, sino entre un sobreviviente y una ausencia cuya eficacia material atraviesa el mundo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, el poema desplaza el amor desde la psicolog\u00eda hacia la ontolog\u00eda. Lo importante ya no consiste en cu\u00e1nto ama el poeta, sino en c\u00f3mo el amor reorganiza la estructura misma de la realidad. La muerte no constituye el final del amor, sino el acontecimiento que inaugura su experiencia como&nbsp;<em>Nachleben<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>I. El amor como condici\u00f3n del ser<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El poema comienza con una imagen extraordinaria:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abEternamente atado, encadenado a ti, como un perro a una monta\u00f1a&#8230;\u00bb (1951-1952)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n resulta sorprendente porque evita cualquier met\u00e1fora sentimental. No aparece la dulzura, la nostalgia ni la uni\u00f3n espiritual. Lo que existe es un encadenamiento material. El amante no elige permanecer unido a la mujer amada; se encuentra f\u00edsicamente ligado a ella mediante una fuerza que sobrevive incluso a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta imagen establece desde el comienzo la l\u00f3gica del poema. El amor no constituye un afecto interior sino una condici\u00f3n objetiva del existir. El yo aparece determinado por una relaci\u00f3n que ya no puede romperse. La monta\u00f1a permanece inm\u00f3vil; el perro puede desplazarse, pero nunca abandonar el radio impuesto por la cadena. Del mismo modo, toda la existencia posterior del poeta ocurre dentro del horizonte abierto por la muerte de Win\u00e9tt.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>No es casual que inmediatamente despu\u00e9s declare:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00danicamente existo por tu memoria.\u00bb <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La frase posee un alcance filos\u00f3fico considerable. No dice \u00abte recuerdo constantemente\u00bb, ni \u00abvivo record\u00e1ndote\u00bb. Dice algo mucho m\u00e1s radical: existo por tu memoria.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Jane Bennett en <em>Materia vibrante<\/em> escribe: <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>\u201cLo que se necesita es tambi\u00e9n una atenci\u00f3n cultivada, paciente y sensorial hacia las fuerzas no humanas que operan fuera y dentro del cuerpo humano. He intentado aprender c\u00f3mo provocar una atenci\u00f3n hacia las cosas y sus afectos a partir de autores como Thoreau, Franz Kafka y Whitman, as\u00ed como de los fil\u00f3sofos ecol\u00f3gicos y ecofeministas Romand Coles, Val Plumwood, Wade Sikorski, Freya Mathews, Wendell Berry, Angus Fletcher, Barry Lopez y Barbara Kingsolver. Sin una pericia para esta forma contracultural de percepci\u00f3n, el mundo aparece como si solo consistiera en sujetos humanos activos que se enfrentan a objetos pasivos y a sus mecanismos gobernados por leyes. Puede que esta apariencia sea indispensable para la percepci\u00f3n orientada a la acci\u00f3n de la que depende nuestra supervivencia (tal como sostienen Nietzsche y Bergson, cada uno a su manera), pero tambi\u00e9n es peligroso y contraproducente vivir todo el tiempo en esta ficci\u00f3n (como asimismo observan Nietzsche y Bergson), y tampoco conduce a la formaci\u00f3n de una sensibilidad \u00abm\u00e1s ecol\u00f3gica\u00bb.\u201d (2022)<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La memoria deja entonces de ser una facultad psicol\u00f3gica para transformarse en fundamento ontol\u00f3gico. El ser del poeta depende de la persistencia de esa presencia ausente. Mientras la tradici\u00f3n rom\u00e1ntica suele representar el recuerdo como un refugio subjetivo frente a la p\u00e9rdida, De Rokha convierte la memoria en la condici\u00f3n material de posibilidad de la existencia misma.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este sentido, el poema subvierte la l\u00f3gica habitual del duelo. No se trata de aprender a vivir sin el otro. Por el contrario, toda posibilidad de seguir existiendo depende precisamente de no abandonar nunca esa relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>2.&nbsp;&nbsp;El mundo despu\u00e9s de la muerte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Uno de los rasgos m\u00e1s originales de&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;consiste en que la muerte de Win\u00e9tt nunca aparece como un acontecimiento exclusivamente privado.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando el poeta escribe:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abPerdi\u00f3 el sentido la tierra sangrienta&#8230;\u00bb (1951-1952)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>no est\u00e1 utilizando simplemente una hip\u00e9rbole emocional. El poema insiste una y otra vez en que el mundo entero ha cambiado de estructura. No es que \u201chaya perdido sentido\u201d en cuanto a que ya no hay inter\u00e9s, sino que toda categor\u00eda ha sido volteada, y se enfrenta a la carencia de direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante afirma:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abVoy cruzando el mundo con tu cad\u00e1ver a cuestas.\u00bb <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta imagen modifica profundamente la tradici\u00f3n de la eleg\u00eda. En lugar de depositar el cad\u00e1ver en la tumba para iniciar el trabajo del duelo, el poeta contin\u00faa transport\u00e1ndolo. El cad\u00e1ver se vuelve inseparable del movimiento mismo de la existencia. \u00bfPuede existir duelo cuando no hay ritual del funeral? \u00bfO hay algo que queda, que se sostiene, que se resiste a soltar y ser soltado?<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed resulta significativo que el cuerpo muerto nunca desaparezca del poema. No es sublimado, espiritualizado ni convertido en s\u00edmbolo abstracto. Sigue siendo materia. Una materia cuya persistencia obliga al sobreviviente a reorganizar completamente su relaci\u00f3n con el espacio, con la historia y con el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La consecuencia es que el duelo deja de ser un proceso interior. Se convierte en una forma de habitar el mundo. Es el mismo mundo el que es tomado por el duelo y trastocado con \u00e9l, fundi\u00e9ndose simult\u00e1neamente en una nueva mundanidad. Por eso una eleg\u00eda tan larga, descarnada y potente como el aullar de un lobo herido corriendo, dejando un rastro de sangre: porque aquello que conoc\u00eda ya no lo conoce m\u00e1s, le es ajeno, desconocido, se enfrenta nuevamente a un mundo que le es impropio.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Fuego-Negro-819x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21586\" style=\"width:465px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>3. La supervivencia de la materia: amar despu\u00e9s de la muerte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00abCon cada muerte, el mundo entero se acaba.\u00bb(J. Derrida)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed se ha mostrado que la muerte de Win\u00e9tt no constituye simplemente un acontecimiento biogr\u00e1fico, sino una ruptura ontol\u00f3gica que modifica la estructura misma del mundo. Sin embargo,&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;no permanece detenido en la experiencia del desastre. Tras la devastaci\u00f3n inicial, el poema comienza a construir otra forma de presencia. La mujer amada ya no pertenece al \u00e1mbito de los vivos, pero tampoco al de una ausencia definitiva. Su existencia contin\u00faa despleg\u00e1ndose en la materia, en la historia y en el lenguaje. El amor, por tanto, deja de depender de la coexistencia f\u00edsica entre dos sujetos para adquirir una modalidad distinta de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este punto resulta significativo que Pablo de Rokha casi nunca describa a Win\u00e9tt como un recuerdo psicol\u00f3gico. No encontramos largas evocaciones de escenas \u00edntimas ni intentos de reconstruir una memoria privada. Por el contrario, la figura de la amada se expande progresivamente hasta confundirse con elementos geogr\u00e1ficos, hist\u00f3ricos y materiales. La p\u00e9rdida deja de localizarse en el interior del sujeto y pasa a inscribirse en la textura del mundo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta transformaci\u00f3n puede advertirse cuando el poeta afirma:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abGravitas en generaciones, madre de generaciones y pa\u00edses.\u00bb (1951-1952)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La imagen es extraordinaria. El verbo&nbsp;<em>gravitar<\/em>&nbsp;desplaza inmediatamente el problema desde el plano de la memoria hacia el de la f\u00edsica. Win\u00e9tt no \u00abpermanece\u00bb ni \u00abes recordada\u00bb: gravita. Es decir, ejerce una fuerza. Contin\u00faa afectando aquello que la rodea. Su existencia ya no depende de un cuerpo biol\u00f3gico sino de la capacidad de producir efectos sobre otros cuerpos; sobre las generaciones futuras y sobre la historia misma. El amor aparece entonces como una relaci\u00f3n que no desaparece con la muerte porque aquello que muere no agota la potencia de actuar de quien ha muerto.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta intuici\u00f3n encuentra un eco sorprendente en el pensamiento de Jane Bennett. En&nbsp;<em>Vibrant Matter&nbsp;<\/em>(2022), Bennett sostiene que la materia no debe entenderse como un soporte pasivo de la acci\u00f3n humana, sino como una realidad dotada de una capacidad propia para afectar y ser afectada. La agencia no pertenece exclusivamente al sujeto racional; tambi\u00e9n los cuerpos, los objetos y los paisajes participan en la producci\u00f3n de acontecimientos. Sin forzar el di\u00e1logo, puede afirmarse que&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;anticipa po\u00e9ticamente esta idea al presentar a Win\u00e9tt como una presencia cuya eficacia contin\u00faa despleg\u00e1ndose despu\u00e9s de la muerte. No sobrevive \u00fanicamente en el recuerdo del poeta, sino en una red material que incluye la tierra, la multitud, los hijos, el lenguaje y la memoria colectiva.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cUna rata muerta, unos restos de polen de roble y una vara de madera me detuvieron en seco. Pero tambi\u00e9n lo hicieron el guante de pl\u00e1stico y la tapa de botella: el poder-cosa emana de los cuerpos inorg\u00e1nicos tanto como de los org\u00e1nicos. En favor de esta afirmaci\u00f3n, Manuel DeLanda observa c\u00f3mo incluso la materia inorg\u00e1nica puede \u00abautoorganizarse\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abLa materia-energ\u00eda inorg\u00e1nica posee un rango m\u00e1s amplio de alternativas para la generaci\u00f3n de estructura que las meras transiciones de fase [\u2026]. En otras palabras, incluso las formas m\u00e1s modestas de materia-energ\u00eda poseen un potencial de autoorganizaci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 del tipo relativamente sencillo implicado en la creaci\u00f3n de cristales. Existen, por ejemplo, esas ondas coherentes llamadas \u00abconcentrados\u00bb que se forman en muchos tipos diferentes de materiales, desde las aguas oce\u00e1nicas (donde se las llama tsunamis) hasta los l\u00e1seres. Luego existen [\u2026] estados estables (o atractores) que pueden sostener una actividad c\u00edclica coherente [\u2026]. Finalmente, y a diferencia de los ejemplos anteriores de autoorganizaci\u00f3n no lineal, donde no puede tener lugar la verdadera innovaci\u00f3n, existen [\u2026] diferentes combinaciones en las cuales pueden tomar parte las entidades derivadas de los procesos anteriores (cristales, pulsos coherentes, patrones c\u00edclicos). Tomadas en su conjunto, estas formas de generaci\u00f3n espont\u00e1nea de estructura sugieren que la materia inorg\u00e1nica es mucho m\u00e1s variable y creativa de lo que jam\u00e1s imaginamos. Y esta idea acerca de la creatividad inherente a la materia tiene que ser incorporada en toda su riqueza en nuestras nuevas filosof\u00edas materialistas.\u00bb (2022)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta persistencia adquiere una dimensi\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s radical cuando el poeta escribe:<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00abRetorno al servicio conyugal y soy tu amante por encima de los sepulcros.\u00bb (1951-1952)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Resulta dif\u00edcil encontrar una formulaci\u00f3n m\u00e1s extrema del amor como supervivencia. El matrimonio ya no se define por la convivencia cotidiana ni por la reciprocidad entre dos sujetos vivos. Contin\u00faa existiendo \u00abpor encima de los sepulcros\u00bb, es decir, m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite biol\u00f3gico que normalmente clausura toda relaci\u00f3n humana. La muerte modifica el modo de la relaci\u00f3n, pero no consigue abolirla.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta persistencia recuerda la noci\u00f3n derridiana de espectralidad. En&nbsp;<em>Espectros de Marx&nbsp;<\/em>(1993), Derrida sostiene que el espectro no es simplemente aquello que ya no est\u00e1, sino una forma de presencia que desaf\u00eda la oposici\u00f3n entre presencia y ausencia. El espectro act\u00faa precisamente porque nunca termina de desaparecer. Algo semejante ocurre con Win\u00e9tt. Ella no retorna como fantasma en un sentido sobrenatural; retorna porque toda la realidad ha quedado organizada alrededor de su ausencia activa. El poema produce as\u00ed una temporalidad espectral en la que el pasado permanece interviniendo constantemente sobre el presente.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la espectralidad de Win\u00e9tt posee un rasgo que distingue a&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;de otras eleg\u00edas. El espectro nunca aparece desligado de la materia. La presencia de la amada se manifiesta en vinos, monta\u00f1as, r\u00edos, volcanes, pueblos, animales, banderas y multitudes. Incluso cuando el poeta intenta nombrar el vac\u00edo, las im\u00e1genes elegidas son siempre materiales. La ausencia no es abstracta; tiene espesor, peso y volumen.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este sentido, el poema subvierte una larga tradici\u00f3n occidental que ha tendido a espiritualizar el amor despu\u00e9s de la muerte. Frente a la promesa de una uni\u00f3n trascendente o puramente interior, De Rokha insiste en una supervivencia terrestre. Win\u00e9tt contin\u00faa habitando aquello que ambos compartieron: el trabajo, la poes\u00eda, los hijos, la historia de los pueblos y la materia del mundo. El duelo deja as\u00ed de orientarse hacia el desprendimiento y se convierte en una forma de convivencia transformada.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>De esta manera, el amor deja de definirse por la presencia del otro para convertirse en la capacidad de sostener una relaci\u00f3n que contin\u00faa actuando m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Lo que sobrevive no es \u00fanicamente el recuerdo de Win\u00e9tt, sino la potencia material de una existencia que sigue reorganizando el mundo. Amar, en&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>, significa aceptar que la muerte no destruye la relaci\u00f3n amorosa: simplemente la obliga a adoptar otra forma de existencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/WhatsApp-Image-2026-08-31-at-8.39.25-PM-819x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21590\" style=\"width:523px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>4. El&nbsp;<em>Nachleben<\/em>&nbsp;del amor: la vida ulterior de Win\u00e9tt<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed se ha sostenido que&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;desplaza el amor desde el \u00e1mbito de la experiencia privada hacia una relaci\u00f3n ontol\u00f3gica con el mundo, y que la muerte de Win\u00e9tt no clausura ese v\u00ednculo, sino que transforma su modo de existencia. Sin embargo, esta supervivencia no consiste simplemente en la permanencia del recuerdo. El poema propone una forma mucho m\u00e1s compleja de continuidad: la amada sigue actuando sobre el presente, reorganizando el lenguaje, la memoria y la historia. Para comprender esta persistencia resulta especialmente fecunda la noci\u00f3n benjaminiana de&nbsp;<em>Nachleben<\/em>, entendida no como la mera supervivencia de un pasado intacto, sino como la vida ulterior de aquello que contin\u00faa produciendo efectos en tiempos posteriores.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En los escritos de Walter Benjamin, particularmente en aquellos dedicados al pensamiento de Aby Warburg y al problema de la historia, la supervivencia nunca designa una simple conservaci\u00f3n. Lo que sobrevive no permanece inm\u00f3vil ni id\u00e9ntico a s\u00ed mismo; reaparece bajo nuevas configuraciones, irrumpe en otros contextos hist\u00f3ricos y adquiere significados inesperados. La supervivencia supone, por tanto, una transformaci\u00f3n constante. Aquello que retorna nunca vuelve igual. Esta perspectiva permite comprender que Win\u00e9tt no permanece en&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;como una imagen fija preservada por la memoria del poeta, sino como una presencia que contin\u00faa modific\u00e1ndose a medida que el poema avanza.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cLa \u2018comprensi\u00f3n\u2019 hist\u00f3rica se ha de tomar fundamentalmente como vida p\u00f3stuma de lo comprendido [<em>Nachleben des Verstandnen<\/em>], y por eso aquello que pudo reconocerse en el an\u00e1lisis de la \u2018vida p\u00f3stuma de las obras\u2019 [<em>Nachlebens der Werke<\/em>], de la \u2018fama\u2019, ha de considerarse como la base de la historia en general\u201d (1991)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Desde las primeras p\u00e1ginas puede observarse que la figura de Win\u00e9tt resiste cualquier intento de estabilizaci\u00f3n. Es, simult\u00e1neamente, esposa, compa\u00f1era de escritura, madre, militante, poeta, pueblo y naturaleza. En un momento, De Rokha afirma que ella \u00abgravita en generaciones, madre de generaciones y pa\u00edses\u00bb. La elecci\u00f3n del verbo resulta decisiva. Win\u00e9tt no es recordada pasivamente: gravita. Ejerce una fuerza que sigue afectando a otros cuerpos, otras generaciones y otras formas de vida. La muerte no interrumpe esa capacidad de actuar; por el contrario, parece expandirla.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este sentido, el poema se aparta de la estructura tradicional de la eleg\u00eda. Habitualmente, la eleg\u00eda intenta conservar la imagen del ser amado frente al paso del tiempo, fijando su memoria mediante la escritura. En&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;ocurre lo contrario: la escritura impide que Win\u00e9tt permanezca inm\u00f3vil. Cada nueva imagen modifica la anterior. La mujer concreta se transforma en una figura hist\u00f3rica; la figura hist\u00f3rica deviene fuerza popular; la fuerza popular termina confundida con monta\u00f1as, r\u00edos, volcanes, banderas y multitudes. No existe un retrato definitivo porque la supervivencia consiste precisamente en la capacidad de seguir metamorfose\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta movilidad recuerda la concepci\u00f3n benjaminiana de la historia como una constelaci\u00f3n en la que el pasado nunca queda definitivamente clausurado. Para Benjamin, ciertos acontecimientos irrumpen en el presente cuando encuentran una nueva posibilidad de legibilidad. Del mismo modo, Win\u00e9tt no pertenece exclusivamente al pasado biogr\u00e1fico del poeta. Su figura contin\u00faa irrumpiendo en el presente de la escritura, exigiendo nuevas formas de ser nombrada y reconfigurando continuamente el horizonte desde el cual el poeta comprende su propia existencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La insistencia con que De Rokha vuelve una y otra vez sobre el nombre de Win\u00e9tt no responde, entonces, a una imposibilidad psicol\u00f3gica de aceptar la p\u00e9rdida. Cada invocaci\u00f3n constituye una nueva actualizaci\u00f3n de su presencia. El poema no repite mec\u00e1nicamente un recuerdo; reactiva una relaci\u00f3n cuya potencia permanece abierta. La escritura funciona como el lugar en que esa vida ulterior vuelve a hacerse efectiva.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta lectura permite comprender por qu\u00e9 la obra insiste en desplazar constantemente a Win\u00e9tt desde la esfera privada hacia una dimensi\u00f3n colectiva. La amada sobrevive en los hijos, pero tambi\u00e9n en la poes\u00eda, en la lucha pol\u00edtica, en las masas populares y en la historia. La supervivencia del amor deja de pertenecer exclusivamente a la intimidad de la pareja para convertirse en una fuerza hist\u00f3rica. El v\u00ednculo amoroso encuentra as\u00ed una forma de continuidad que excede la biograf\u00eda individual y se proyecta hacia una comunidad futura.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este punto, resulta iluminadora la reflexi\u00f3n de Benjamin seg\u00fan la cual el pasado no comparece como una totalidad concluida, sino como aquello que interpela cr\u00edticamente al presente. Win\u00e9tt no retorna para ser contemplada con nostalgia; retorna para exigir una fidelidad activa. La escritura de De Rokha no busca reconstruir un tiempo perdido, sino responder a una presencia que contin\u00faa reclamando justicia. El amor deja de ser una experiencia orientada hacia la memoria y se convierte en una responsabilidad frente a aquello que todav\u00eda insiste en vivir.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva,&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;no narra simplemente el duelo de un hombre por la muerte de su esposa. Lo que el poema representa es la imposibilidad de reducir la existencia de Win\u00e9tt al tiempo de una vida biol\u00f3gica. Su muerte inaugura otra modalidad de presencia: una vida ulterior que contin\u00faa despleg\u00e1ndose en el lenguaje, en la materia y en la historia. El&nbsp;<em>Nachleben<\/em>&nbsp;del amor no consiste en conservar intacto aquello que se ha perdido, sino en aceptar que el v\u00ednculo s\u00f3lo puede sobrevivir transform\u00e1ndose continuamente.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><br><br>Esta comprensi\u00f3n permite, finalmente, desplazar el foco de la discusi\u00f3n. M\u00e1s que sostener que Win\u00e9tt posee un&nbsp;<em>Nachleben<\/em>, conviene afirmar que es el propio amor el que adquiere una vida ulterior. La supervivencia no recae exclusivamente sobre la figura de la amada, sino sobre la relaci\u00f3n que ambos construyeron y que el poema se niega a dar por concluida. La muerte modifica las condiciones materiales de ese v\u00ednculo, pero no agota su capacidad de producir efectos sobre el mundo. El amor deja de depender de la copresencia de dos sujetos para convertirse en una fuerza que contin\u00faa actuando a trav\u00e9s del lenguaje, de la memoria, de la historia y de la materia. En este sentido,&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;no representa \u00fanicamente la persistencia de una mujer en la memoria de un poeta; representa la supervivencia de una forma de relaci\u00f3n que encuentra, precisamente en la escritura, la posibilidad de seguir transform\u00e1ndose. El&nbsp;<em>Nachleben<\/em>&nbsp;no pertenece \u00fanicamente a Win\u00e9tt: pertenece al amor mismo, entendido como una experiencia cuya temporalidad excede la vida biol\u00f3gica de quienes la encarnan.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>5. Contra la eleg\u00eda: hacia una ontolog\u00eda material del amor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Si la cr\u00edtica ha le\u00eddo&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;principalmente como una eleg\u00eda, ello se debe a que el poema se organiza alrededor de la muerte de Win\u00e9tt de Rokha. Sin embargo, el recorrido realizado hasta aqu\u00ed permite proponer otra interpretaci\u00f3n. M\u00e1s que un poema sobre la p\u00e9rdida,&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;constituye una reflexi\u00f3n acerca de las formas en que el amor contin\u00faa actuando despu\u00e9s de la muerte. La escritura no busca clausurar el duelo ni sustituir la ausencia mediante el recuerdo. Por el contrario, insiste en mostrar que la desaparici\u00f3n f\u00edsica de la amada inaugura un nuevo r\u00e9gimen de existencia del v\u00ednculo amoroso. La muerte no representa el t\u00e9rmino del amor, sino la condici\u00f3n desde la cual este comienza a desplegar una eficacia distinta.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta transformaci\u00f3n obliga tambi\u00e9n a reconsiderar la naturaleza del propio amor. En la tradici\u00f3n occidental, el amor suele concebirse como una experiencia fundamentalmente subjetiva: un afecto que acontece entre dos individuos y cuya continuidad depende de la permanencia de ambos. En&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>, esa concepci\u00f3n resulta insuficiente. El amor no permanece encerrado en la conciencia del poeta ni se reduce a una emoci\u00f3n interior. Desde la muerte de Win\u00e9tt, el v\u00ednculo comienza a distribuirse en una multiplicidad de cuerpos, espacios, tiempos e im\u00e1genes que exceden ampliamente a quienes lo protagonizaron. La relaci\u00f3n amorosa deja de pertenecer exclusivamente a dos sujetos para incorporarse a una red mucho m\u00e1s amplia de existencias.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este punto, el pensamiento de Jane Bennett ofrece una perspectiva especialmente sugerente, y volvemos a ella. En&nbsp;<em>Vibrant Matter<\/em>, Bennett cuestiona la comprensi\u00f3n moderna de la materia como un \u00e1mbito pasivo, subordinado a la acci\u00f3n humana, y propone pensarla como una realidad dotada de una capacidad propia para afectar y ser afectada. La agencia deja de ser un atributo exclusivo del sujeto racional para aparecer distribuida entre cuerpos, objetos, paisajes, organismos y materiales diversos. Aunque&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;pertenece a un horizonte hist\u00f3rico y conceptual muy distinto, el poema parece compartir una intuici\u00f3n semejante: el amor no sobrevive \u00fanicamente porque el poeta conserve el recuerdo de Win\u00e9tt, sino porque el mundo mismo contin\u00faa participando de esa relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Por ello, la presencia de Win\u00e9tt se manifiesta constantemente en elementos materiales. La monta\u00f1a, el r\u00edo, el fuego, los animales, el vino, la tierra, las banderas, los hijos, las ciudades y el lenguaje no funcionan simplemente como met\u00e1foras destinadas a expresar un estado emocional. Cada uno de estos elementos prolonga la eficacia del v\u00ednculo amoroso, convirti\u00e9ndose en lugares donde la relaci\u00f3n contin\u00faa produciendo sentido. La materia deja de ser el escenario del duelo para convertirse en uno de sus principales agentes.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva permite comprender que el&nbsp;<em>Nachleben<\/em>&nbsp;del amor no consiste \u00fanicamente en una supervivencia temporal. El amor no persiste porque sea recordado, sino porque encuentra nuevas formas de incorporaci\u00f3n al mundo material. La escritura constituye una de esas formas, pero no la \u00fanica. El v\u00ednculo tambi\u00e9n contin\u00faa actuando en la historia colectiva, en la memoria popular, en la obra po\u00e9tica de ambos autores y en las m\u00faltiples im\u00e1genes mediante las cuales Win\u00e9tt sigue compareciendo a lo largo del poema. La supervivencia del amor implica, as\u00ed, una redistribuci\u00f3n constante de su potencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, la insistencia de De Rokha en nombrar a Win\u00e9tt una y otra vez adquiere un significado distinto. No se trata de fijar una identidad perdida, sino de acompa\u00f1ar un proceso permanente de transformaci\u00f3n. Cada nueva invocaci\u00f3n altera la figura anterior y ampl\u00eda el campo en el que la amada contin\u00faa existiendo. El amor no se conserva intacto; sobrevive precisamente porque es capaz de modificarse. En ello reside la singularidad de su&nbsp;<em>Nachleben<\/em>: no reproduce el pasado, sino que produce nuevas configuraciones del presente.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En consecuencia,&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;invita a abandonar una concepci\u00f3n eleg\u00edaca del duelo. La escritura no pretende restaurar aquello que la muerte destruy\u00f3 ni ofrecer una compensaci\u00f3n simb\u00f3lica frente a la p\u00e9rdida. Lo que el poema construye es una ontolog\u00eda del amor en la que la muerte deja de ser el l\u00edmite definitivo de la relaci\u00f3n. El amor entra en otra temporalidad y en otra materialidad: una en la que el v\u00ednculo contin\u00faa actuando a trav\u00e9s de cuerpos, paisajes, memorias, lenguajes e historias que prolongan indefinidamente su capacidad de afectar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Fuego negro<\/em>&nbsp;no imagina una victoria del amor sobre la muerte, ni una reconciliaci\u00f3n trascendente entre los amantes. Lo que propone es algo m\u00e1s radical: que el amor constituye una forma de relaci\u00f3n cuya potencia no coincide con la duraci\u00f3n biol\u00f3gica de quienes la encarnan. Al entrar en un r\u00e9gimen de&nbsp;<em>Nachleben<\/em>, el amor deja de ser propiedad de dos individuos para convertirse en una fuerza distribuida entre memorias, cuerpos, objetos, paisajes, comunidades y escrituras. En este sentido, la muerte no representa el fracaso del amor, sino el acontecimiento que revela con mayor intensidad su capacidad de seguir actuando sobre el mundo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La lectura desarrollada a lo largo de este ensayo ha buscado desplazar la comprensi\u00f3n de&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;desde el registro de la eleg\u00eda hacia una reflexi\u00f3n ontol\u00f3gica sobre el amor. Sin desconocer que el poema surge del acontecimiento traum\u00e1tico de la muerte de Win\u00e9tt de Rokha, se ha propuesto que el verdadero problema que articula la escritura no es la representaci\u00f3n del duelo, sino la transformaci\u00f3n del v\u00ednculo amoroso tras la desaparici\u00f3n f\u00edsica de la amada. La muerte no constituye el punto final de la relaci\u00f3n, sino el acontecimiento que inaugura un nuevo r\u00e9gimen de existencia del amor.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En este sentido, el di\u00e1logo con Jacques Derrida, Roland Barthes, Walter Benjamin y Jane Bennett ha permitido mostrar que el poema piensa la supervivencia desde una perspectiva que excede la memoria subjetiva. La espectralidad derridiana ilumina la persistencia de una presencia que no puede reducirse a la oposici\u00f3n entre ausencia y presencia; el duelo descrito por Barthes ayuda a comprender la reorganizaci\u00f3n temporal producida por la p\u00e9rdida; el concepto benjaminiano de&nbsp;<em>Nachleben<\/em>&nbsp;permite pensar la continuidad del v\u00ednculo como una vida ulterior que no conserva intacto el pasado, sino que lo reactiva bajo nuevas formas; finalmente, la noci\u00f3n de materia vibrante desarrollada por Bennett permite advertir que esa supervivencia no permanece confinada a la conciencia del poeta, sino que se distribuye en cuerpos, paisajes, objetos, lenguajes e historias que prolongan la eficacia del amor m\u00e1s all\u00e1 de la vida biol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sin embargo, estas herramientas conceptuales no buscan convertir a&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;en una ilustraci\u00f3n de teor\u00edas posteriores. Por el contrario, permiten advertir la extraordinaria capacidad del poema para formular preguntas que contin\u00faan interpelando el pensamiento contempor\u00e1neo. La escritura de Pablo de Rokha no ofrece una resoluci\u00f3n del duelo ni una promesa de reconciliaci\u00f3n trascendente. Tampoco intenta conservar intacta la imagen de Win\u00e9tt mediante el recuerdo. Lo que el poema construye es una forma de relaci\u00f3n cuya potencia no desaparece con la muerte, sino que encuentra nuevas modalidades de existencia en la escritura, en la historia y en la materialidad del mundo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 el principal desplazamiento que propone esta lectura consiste en afirmar que el&nbsp;<em>Nachleben<\/em>&nbsp;no pertenece \u00fanicamente a la figura de Win\u00e9tt, sino al amor mismo. M\u00e1s que sobrevivir como recuerdo, el amor entra en una temporalidad distinta, en la que el v\u00ednculo contin\u00faa transform\u00e1ndose y produciendo efectos sobre aquello que toca. La muerte modifica las condiciones de esa relaci\u00f3n, pero no agota su capacidad de actuar. En este sentido,&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>&nbsp;deja de ser \u00fanicamente una eleg\u00eda para convertirse en una ontolog\u00eda del amor como vida ulterior: un amor que ya no depende de la presencia f\u00edsica de quienes lo encarnan, sino de su capacidad de persistir, transformarse y seguir gravitando en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala Mariela Vargas al reconstruir el concepto benjaminiano de&nbsp;<em>Nachleben,&nbsp;<\/em>\u00abLo que pervive tiene una sobrevida, una vida despu\u00e9s de la vida o una vida p\u00f3stuma [&#8230;] que se despliega [&#8230;] por mor de una suerte de energ\u00eda y temporalidad propias.\u00bb (2017)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, el poema de Pablo de Rokha no solo testimonia una p\u00e9rdida irreparable; tambi\u00e9n propone una concepci\u00f3n del amor que desaf\u00eda las nociones modernas de sujeto, memoria y duelo. El amor aparece como una fuerza relacional cuya existencia excede la biograf\u00eda de los amantes y cuya eficacia contin\u00faa despleg\u00e1ndose en una red de cuerpos, materias, paisajes, lenguajes y comunidades. Lejos de clausurar el v\u00ednculo, la muerte revela su dimensi\u00f3n m\u00e1s radical: la posibilidad de que una relaci\u00f3n contin\u00fae actuando cuando quienes la hicieron posible ya no habitan el mismo tiempo. En ello reside, quiz\u00e1s, la mayor singularidad de&nbsp;<em>Fuego negro<\/em>: haber imaginado que el amor no vence a la muerte ni la niega, sino que encuentra en ella la condici\u00f3n para entrar en otra forma de existencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Aunque la escritura constituye el soporte material de esta supervivencia, el objeto que pervive no es el poema mismo, sino la relaci\u00f3n amorosa que el poema reactiva constantemente. La escritura no es el fin del&nbsp;<em>Nachleben<\/em>, sino el medio a trav\u00e9s del cual este se actualiza.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:51px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De Rokha, P. (1951-1952) Fuego negro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bennett, J. (2022) Materia vibrante.<\/p>\n\n\n\n<p>Derrida, Jacques, (2005) Cada vez \u00fanica, el fin del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Derrida, Jacques (1993) Espectros de Marx.<\/p>\n\n\n\n<p>Vargas, Mariela Silvana. 2017. \u00abNachleben [pervivencia] e historicidad en Walter Benjamin\u00bb.&nbsp;<em>Veritas<\/em>&nbsp;38: 35\u201350.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.4067\/S0718-92732017000300035\">https:\/\/doi.org\/10.4067\/S0718-92732017000300035<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Benjamin, W. (1991).&nbsp;<em>Gesammelte Schriften<\/em>. Fr\u00e1ncfort del Meno: Suhrkamp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cr\u00edtica suele decir:\u00a0Fuego negro\u00a0(1952)es un libro de duelo. Yo no estoy tan segura. Creo que es otra cosa. Es un libro sobre la imposibilidad del duelo. Porque el duelo supone aceptar la ausencia. En cambio, De Rokha hace exactamente lo contrario. Nunca deja morir a Win\u00e9tt.<\/p>\n","protected":false},"author":415,"featured_media":21584,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3897,16],"tags":[3492,2671,4729,4727,1333,4728],"taxonomy\/multi-autores":[],"taxonomy\/archivo-especiales":[],"class_list":["post-21536","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carrusel","category-la-ciudad-letrada","tag-amapola-fuentes","tag-ensayo","tag-fuego-negro","tag-multitud","tag-pablo-de-rokha","tag-winnet-de-rokha"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/415"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21536"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21536\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21591,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21536\/revisions\/21591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21536"},{"taxonomy":"multi-autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/multi-autores?post=21536"},{"taxonomy":"archivo-especiales","embeddable":true,"href":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomy\/archivo-especiales?post=21536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}