{"id":21695,"date":"2026-09-20T15:08:13","date_gmt":"2026-09-20T15:08:13","guid":{"rendered":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/?p=21695"},"modified":"2026-09-20T15:08:14","modified_gmt":"2026-09-20T15:08:14","slug":"la-batalla-de-patricio-guzman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/2026\/09\/20\/la-batalla-de-patricio-guzman\/","title":{"rendered":"La Batalla de Patricio Guzm\u00e1n"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Procesar la partida de Patricio Guzm\u00e1n nos tomar\u00e1 tiempo. Desde el equipo editorial de <\/em>La Raza C\u00f3mica<em> compilamos a toda velocidad textos de reacci\u00f3n para despedir al documentalista por antonomasia del \u00faltimo medio siglo de nuestro pa\u00eds. En medio de la celebraci\u00f3n dieciochera (y el doble silencio oficial: por el 11 de septiembre y por la muerte de Guzm\u00e1n) dejamos las primeras impresiones<\/em> <em>de lo que ser\u00e1 un trabajo de duelo y memoria mucho m\u00e1s largo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"846\" height=\"362\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Asedio-Guzman-8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21687\" style=\"width:771px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La batalla de Chile<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Patricio Guzm\u00e1n, la memoria de luto<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Daniela M\u00e4chtig (comit\u00e9 editorial <em>La Raza C\u00f3mica<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cada 11 de septiembre (y las v\u00edsperas) pienso en la agridulce \u201cfortuna\u201d que tenemos de contar con tanto archivo y material para proyectar una memoria del desastre, tanto para conmemorar como para impugnar al discurso oficial. Por ejemplo, el que podamos o\u00edr de primera fuente el \u00faltimo discurso de Salvador Allende en La Moneda; o las im\u00e1genes del bombardeo capturadas por Pedro Chaskel. En el primer caso, fueron los trabajadores de la Radio Magallanes quienes grabaron el registro, y se dedicaron a copiarlo, silenciosa y clandestinamente, mientras arriesgaban un allanamiento. <strong>Todo ese material sali\u00f3 secreta y peligrosamente al exilio; desde afuera se elaboraron los relatos que nos llegan hoy, pues los que se quedaban adentro no pod\u00edan hablar. Ese material all\u00e1 fue cuidado, ordenado, editado, producido y exhibido. <\/strong>En un principio, probablemente el objetivo principal era la denuncia. Con los a\u00f1os, se convirti\u00f3 en memoria. Y en esto, tan importante, la figura de Patricio Guzm\u00e1n fue relevante.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo contar\u00edamos nuestra historia reciente, sin la obra de Patricio Guzm\u00e1n? \u00bfSer\u00eda igual?<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Pienso en lo que me dio Patricio Guzm\u00e1n, y me duele imaginar su partida en este septiembre con el negacionismo de la ultraderecha. <\/strong>Como generaci\u00f3n posterior, siento que le fallamos a esas personas que arriesgaron su vida por un proyecto, por denunciar los abusos, y finalmente por mantener viva la memoria. Y, encima, sin renunciar a la belleza; a contar esas historias con la justa sensibilidad como para devolverle humanidad al espectador. Es lo que sent\u00eda cada vez que terminaba de ver un documental de Guzm\u00e1n: conmovida, remecida. Como si fuera mejor que antes de verlo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Es una ficci\u00f3n, claro. Pero era uno de los regalos de Patricio Guzm\u00e1n a qui\u00e9n se dispon\u00eda a escuchar los relatos que \u00e9l ten\u00eda para contar. C\u00f3mo integraba todo; el agua, el cielo, la luz, la memoria, la historia reciente. <strong>Todo est\u00e1 lleno de memoria; en la ausencia y en el silencio, brama el amor y el dolor. Donde se constata devastaci\u00f3n, hubo humanidad. Y a\u00fan podemos encontrarla; en las piedras, en las estrellas. Ese viaje po\u00e9tico lo guiaba Guzm\u00e1n lentamente, con su voz pausada, tomando cada fragmento con delicadeza y proyect\u00e1ndolo al coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Es un t\u00f3pico lo doloroso y contradictorio que es septiembre en estas tierras, tan cargado de fuerzas at\u00f3micas que chocan entre s\u00ed. Seguramente no fui la \u00fanica en pensar lo parad\u00f3jico que Guzm\u00e1n se haya ido en estas fechas, entre el 11 y el 18. Me entristece precisamente este a\u00f1o; hubiese querido que Patricio Guzm\u00e1n se fuera en otro momento, pensando que era otro tiempo el presente. Un tiempo que me gusta imaginar, y que no s\u00e9 si alg\u00fan d\u00eda llegar\u00e1, la verdad. Se lo merec\u00eda, por tanto que entreg\u00f3. Ahora intento imaginar que antes de partir, vislumbr\u00f3 que lo llorar\u00edan de gratitud tantas personas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La memoria misma te llora, Patricio Guzm\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Asedio-Guzman-5-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21689\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La memoria obstinada<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Un peculiar monumento de esperanza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Mat\u00edas Marambio (comit\u00e9 editorial <em>La Raza C\u00f3mica<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando se aplica a las obras art\u00edsticas, el calificativo de monumental suele indicar una escala avasalladora o una complejidad intimidante, a la vez que un lugar indiscutido dentro del canon. Marcadamente masculina, es el atributo que se le ha endosado a figuras de la como Marcel Proust en <em>A la b\u00fasqueda del tiempo perdido<\/em> o a las pel\u00edculas de Andrei Tarkovsky. Obras que conforman panteones, siempre referidos pero poco familiares, cuando no directamente ajenos a nuestra vida cotidiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La filmograf\u00eda de Patricio Guzm\u00e1n no comparte, en mi experiencia, ninguna de estas propiedades y, sin embargo, tiene algo de monumento. Corresponde a ese sitio en el que nos reunimos para ejercer colectivamente el recuerdo y activar nuestra relaci\u00f3n irresuelta con el pasado. <strong>Su obra inscribe el tiempo a la vez que lo transmite, interpelando tanto nuestra mirada como las acciones que tomamos cuando la pantalla se funde a negro y ya no escuchamos su voz sobre las im\u00e1genes. <\/strong>En lugar de ser la pir\u00e1mide fara\u00f3nica que demanda reverencias es, quiz\u00e1, la ruina que persiste y congrega.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Mi primer contacto con este peculiar monumento fue <em>Salvador Allende<\/em> (2004). En el lento deshielo iniciado por la conmemoraci\u00f3n de los treinta a\u00f1os del golpe (la reapertura de Morand\u00e9 80, la Comisi\u00f3n de Verdad sobre Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y Tortura), ese documental me introdujo a una forma de mirar la Unidad Popular que me era ajena como adolescente de la postdictadura. Aparecieron ah\u00ed los primeros planos de Allende y su cadencia idiosincr\u00e1tica (\u201cSin tener carne de m\u00e1rtir, no dar\u00e9 un paso atr\u00e1s, \u00a1y que lo sepan! Dejar\u00e9 la Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera\u201d) y el cierre del film con el poema \u201cLa ciudad\u201d de Gonzalo Mill\u00e1n (\u201cAllende dispara\/las llamas se apagan [&#8230;] Los obreros desfilan cantando\/\u00a1Venceremos!\u201d).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>No sab\u00eda en ese momento que las im\u00e1genes recopiladas e hilvanadas por Guzm\u00e1n se volver\u00edan parte de un archivo compartido, una de las puertas de acceso a la atm\u00f3sfera de la Unidad Popular y al trabajo de duelo por la violencia del terrorismo de Estado. <strong>Algunas secuencias \u2013sostenidas por el timbre singular de la voz de Guzm\u00e1n\u2013 se repiten entre un documental y otro. Incluso en su obra m\u00e1s reciente, aunque el material no sea el mismo, el resultado se orienta en una direcci\u00f3n similar: contar una historia que no ha podido ser derrotada de forma definitiva, una \u00e9pica pese a todo.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Por eso quiero pensar que, ante el silencio de las instituciones este 11 de septiembre, la partida de Guzm\u00e1n nos convoca a insistir \u2013obstinadamente, dir\u00eda \u00e9l\u2013 en una memoria paralela. Monumentos que tocan una fibra sensible a partir de ideas sencillas y llenas de poes\u00eda: los telescopios como herramienta para buscar a los desaparecidos; el habla resuelta y elocuente del pueblo que defiende a su gobierno; la melod\u00eda et\u00e9rea de \u201cVenceremos\u201d en el travelling de una carreta tirada a mano en la tercera parte de <em>La batalla de Chile<\/em>. <strong>Son im\u00e1genes que han hecho m\u00e1s por darnos un sentido de la historia compartida que todos los mausoleos patri\u00f3ticos, y nos pertenecen irrevocablemente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"760\" height=\"506\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Asedio-Guzman-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21692\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Nostalgia de la luz<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Lo que debo a Patricio Guzm\u00e1n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Carolina Amaral de Aguiar (Profesora de la Universidad de S\u00e3o Paulo y autora del libro <em>Chris Marker en Am\u00e9rica Latina <\/em>(Metales Pesados, 2026))<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s de la muerte de Chris Marker, el 29 de julio de 2012, Patricio Guzm\u00e1n public\u00f3 un texto, difundido en distintos medios, titulado \u201c<a href=\"https:\/\/www.patricio-guzman.com\/articulos\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">Lo que debo a Chris Marker<\/mark><\/a>\u201d. En aquella \u00e9poca, yo estaba terminando mi tesis, dedicada a los v\u00ednculos cinematogr\u00e1ficos de Marker con el continente latinoamericano, que acaba de publicarse en Chile en una versi\u00f3n revisada y actualizada, bajo la forma del libro <em>Chris Marker en Am\u00e9rica Latina<\/em> (Metales Pesados, 2026). No deja de ser curioso que ambos cineastas hayan fallecido en momentos emblem\u00e1ticos de esta investigaci\u00f3n, que atraviesa ya casi 20 a\u00f1os de mi vida.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En el texto de Guzm\u00e1n, este recordaba su encuentro con Chris Marker en Santiago, en 1972, durante la Unidad Popular. Aquel a\u00f1o, el cineasta franc\u00e9s viaj\u00f3 a Chile acompa\u00f1ado de Costa-Gavras, quien rodaba en el pa\u00eds <em>Estado de sitio<\/em> (1972). <strong>Guzm\u00e1n tambi\u00e9n record\u00f3 otro encuentro presencial con Marker, ocurrido en el aeropuerto de Orly a su llegada al exilio, en 1973. Por coincidencia, se trataba del mismo escenario de la pel\u00edcula dist\u00f3pica que lo hab\u00eda llevado a admirar la obra del cineasta franc\u00e9s, <em>La jet\u00e9e<\/em> (1962).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La difusi\u00f3n del texto-homenaje de Guzm\u00e1n hizo que estas historias se volvieran bastante conocidas, incluido el hecho de que Marker hubiera enviado pel\u00edcula virgen a Chile en tiempos de boicot econ\u00f3mico, lo que habr\u00eda permitido realizar las filmaciones que posteriormente conformar\u00edan <em>La batalla de Chile<\/em> (1975, 1976, 1979). Sin embargo, la colaboraci\u00f3n entre ambos fue mucho m\u00e1s intensa de lo que sugieren estos momentos simb\u00f3licos, como pude comprobar durante la investigaci\u00f3n mediante el an\u00e1lisis de cartas, contratos, esquemas de producci\u00f3n, entre otros documentos que encontr\u00e9 en los archivos de la productora francesa ISKRA. Aunque este breve texto no sea el espacio adecuado para examinarla en detalle, <strong>pude constatar que la productora de Marker, entonces denominada SLON, mantuvo un intenso intercambio con la Escuela de Artes de la Comunicaci\u00f3n (EAC) de la Universidad Cat\u00f3lica de Chile, adaptando y distribuyendo para el p\u00fablico franc\u00f3fono las pel\u00edculas realizadas por Guzm\u00e1n durante la Unidad Popular (m\u00e1s concretamente, <em>El primer a\u00f1o<\/em>, 1972, y <em>La respuesta de octubre<\/em>, 1973).<\/strong> Este intenso contacto hac\u00eda de SLON una socia natural para que las filmaciones de lo que llegar\u00eda a ser <em>La batalla de Chile<\/em> fueran montadas en Francia. Con todo, la productora se encontr\u00f3 con una serie de obst\u00e1culos que finalmente llevaron a que la pel\u00edcula y Guzm\u00e1n se radicaran en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematogr\u00e1ficos (ICAIC), en Cuba, donde se montaron las tres partes del documental.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n result\u00f3 interesante seguir los rastros de los archivos audiovisuales de un per\u00edodo previo al golpe de Estado, inicialmente destinados a formar parte de una pel\u00edcula sobre el tercer a\u00f1o de Salvador Allende, centrada en las elecciones parlamentarias de marzo de 1973.<strong> Si Guzm\u00e1n parti\u00f3 del Estadio Nacional hacia un exilio itinerante (con estancias en Francia, Espa\u00f1a y Cuba), el material en bruto de <em>La batalla de Chile<\/em> sigui\u00f3 un camino paralelo: sali\u00f3 de Chile a bordo de un barco llamado R\u00edo de Janeiro con destino a Suecia, donde fue recuperado, en 1974, por Patricio Guzm\u00e1n y el productor Federico Elton. De este modo, el exilio alcanz\u00f3 tambi\u00e9n a las propias im\u00e1genes, igualmente acogidas por las intensas redes de solidaridad con Chile que tuvieron un amplio alcance durante la d\u00e9cada de setenta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Siguiendo los rastros de esta historia, emprend\u00ed mis propios desplazamientos por archivos chilenos, franceses y cubanos. En ese recorrido, pas\u00e9 tambi\u00e9n a transitar por mundos e idiomas que moldearon mis relaciones personales y profesionales. Desde entonces, la trayectoria de Guzm\u00e1n y de sus pel\u00edculas nunca ha dejado de cruzarse con mi vida y mi investigaci\u00f3n. No deja de ser interesante se\u00f1alar que mis \u00fanicos encuentros presenciales con Guzm\u00e1n hayan tenido lugar en mi ciudad natal, S\u00e3o Paulo, donde pude, durante una cena, compartir con \u00e9l c\u00f3mo esta b\u00fasqueda acad\u00e9mica hab\u00eda trazado caminos profundos en mi propia biograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La noticia de la muerte de Guzm\u00e1n fue, para m\u00ed, muy parecida a la de la muerte de Chris Marker. Con su partida, perd\u00ed a uno de mis desconocidos m\u00e1s \u00edntimos. Sin embargo, \u00bfcu\u00e1l es el papel del historiador sino impedir que estos personajes y sus experiencias se borren con el paso del tiempo? Si mi libro, recientemente publicado en Chile, contribuye a ello, habr\u00e9 podido retribuir, al menos en parte, todo aquello que debo a Patricio Guzm\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"518\" height=\"324\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Asedio-Guzman-7-e1789912541623.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21688\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La batalla de Chile<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Septiembre, memoria y la obra de Patricio Guzm\u00e1n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Gustavo Ram\u00edrez (comit\u00e9 editorial <em>La Raza C\u00f3mica<\/em>).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>As\u00ed, anclado a la recalcitrante memoria de septiembre, queda la suma de la obra audiovisual a la que dedic\u00f3 una vida entera el cineasta chileno Patricio Guzm\u00e1n Lozanes (1941-2026). Su muerte llega durante un septiembre en que los apologistas del dictador en el poder imponen por primera vez, desde la vuelta a la democracia, un mutismo miserable y ladino ante la fecha. La decisi\u00f3n fue justificada por el ejecutivo bajo la pobre monserga de alguna variante del discurso de \u201cmirar al futuro\u201d y no \u201cquedarse estancado en los episodios dolorosos del pasado\u201d. Una cantinela para nada inocente con la que la derecha \u2013vieja y advenediza\u2013 se acoge a la quinta enmienda oligarca para no reconocer su papel activo en el quiebre institucional y los actos de violaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los derechos humanos; una con la que Patricio Guzm\u00e1n siempre sostuvo una batalla dialectal sin tregua. <strong>Una met\u00e1fora recurrente en sus intervenciones era la de que el pasado era tan denso y determinante como la fuerza de gravedad. Y que sin esa fuerza la vida de un pueblo se desorganiza.<\/strong> Para el autor la memoria era esa fuerza de gravedad que nos permit\u00eda resistir la completa e inexorable entrop\u00eda. Sin memoria, dec\u00eda Patricio Guzm\u00e1n, la vida se transforma en un no lugar. Por eso aseguraba que, un \u201cpa\u00eds sin cine documental es como una familia sin \u00e1lbum de fotos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El documental siempre va a ser peligroso dec\u00eda el director, y tanto as\u00ed fue que <em>La Batalla de Chile <\/em>(1973-1979) <strong>nunca<\/strong> fue estrenada por la se\u00f1al estatal \u2013y, sin embargo, algunas de sus im\u00e1genes m\u00e1s reconocibles fueron saqueadas directamente de su metraje por los departamentos de prensa de los canales durante los noventas en adelante\u2013. Reci\u00e9n los d\u00edas 10, 11 y 12 del 2021, se transmitieron por primera vez en se\u00f1al abierta las tres partes que conforman este trabajo audiovisual que con justa raz\u00f3n est\u00e1 entre las obras m\u00e1s importantes del documental hist\u00f3rico. <strong>Una omisi\u00f3n que le\u00edda al d\u00eda de hoy grita a viva voz la amenaza que entra\u00f1a su obra documental a la narrativa farisea que intenta escamotear de la historia reciente el quiebre institucional, social, psicol\u00f3gico y emocional, que signific\u00f3 el golpe de Estado en Chile.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Estremece y demuda pensar que el ojo detr\u00e1s de la c\u00e1mara de uno de los documentales m\u00e1s importantes de la historia es el de una v\u00edctima de violencia estatal. Observar el peso gravitante de las im\u00e1genes grabadas por Jorge M\u00fcller Silva desaparecido junto a su pareja, la tambi\u00e9n cineasta Carmen Bueno Cifuentes, es iniciarse en la raz\u00f3n hist\u00f3rica del dolor y la impunidad; del intervencionismo canalla y de la farsa de una democracia tutelada por intereses extranjeros y administrada por una clase criminal y s\u00e1dica. En la idea de un colectivo humano orbitando un conjunto de valores compartidos que dignifiquen la vida y el trabajo del conjunto.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hoy, en que la imagen alcanza una cima tecnol\u00f3gica aberrante al punto en el que el ojo humano ya no podr\u00e1 distinguir el soporte objetivo del encuadre que registra su cerebro, el trabajo f\u00edlmico y po\u00e9tico de Patricio Guzm\u00e1n es un tesoro invaluable de la memoria colectiva y humanista mundial.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>En este septiembre desmemoriado la obra de Patricio Guzm\u00e1n Lozanes brilla como un lucero en el cielo, contra la noche del neofascismo global.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"632\" height=\"316\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Asedio-Guzman-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21691\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Nostalgia de la luz<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Corriendo sobre el asfalto, volando sobre un sue\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Ignacio Ocampo (collagista)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Noviembre del a\u00f1o 1972. Un joven Quilapay\u00fan se presenta frente al Estadio Nacional con miles de obreros congregados. La huelga de octubre del 72 ha terminado: el gobierno de la Unidad Popular, de la mano de los cordones industriales, ha logrado un peque\u00f1o triunfo frente al intervencionismo y las fuerzas golpistas lideradas por la derecha chilena.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En pantalla, la imagen cambia: las masas obreras son reemplazadas en el cuadro. Se han transformado en rayos de luz que se cuelan entre los edificios, iluminando las calles. Un nuevo protagonista an\u00f3nimo tira de un carro cubierto de andamios y estructuras, mientras sus pies parecen volar sobre el asfalto.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta secuencia aparece en la tercera parte de <em>La batalla de Chile: el poder popular<\/em>, que funciona como obra cumbre de la trilog\u00eda, sintetizando la experiencia de la Unidad Popular en nuestro pa\u00eds. <strong>Pero quiz\u00e1 lo m\u00e1s bello de este largometraje sea el sensible homenaje realizado por Patricio Guzm\u00e1n a los h\u00e9roes de la UP: miles de obreros, mujeres y trabajadores que, a lo largo de Chile, hicieron posible la idea del sue\u00f1o socialista latinoamericano; seres humanos de carne y hueso que dejaron sus vidas en las calles y en las f\u00e1bricas con el fin de conquistar otra vida posible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que define la cinematograf\u00eda de <em>La batalla de Chile<\/em> de Patricio Guzm\u00e1n? Nadie podr\u00eda negar que la calidad del material contenido en los m\u00e1s de 43 mil pies de cinta de 16 mil\u00edmetros es una parte importante del m\u00e9rito de la trilog\u00eda. No solo por su cantidad, sino tambi\u00e9n por el riesgo que involucr\u00f3 para el equipo filmarlo, llegando incluso a significar la desaparici\u00f3n forzada del camar\u00f3grafo Jorge M\u00fcller.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tampoco podr\u00edamos negar el incre\u00edble trabajo de montaje y coescritura de guion de Pedro Chaskel, quien, manteni\u00e9ndose fiel a su estilo, puso al centro de las pel\u00edculas al sujeto popular de la \u00e9poca. Ser\u00eda el mismo Pedro quien filmar\u00eda la m\u00edtica escena del bombardeo al Palacio de La Moneda desde un edificio vecino.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Pero hay otra idea contenida en la trilog\u00eda, particularmente en la tercera parte (y que luego se mantendr\u00eda como un elemento identitario en la filmograf\u00eda de Patricio Guzm\u00e1n): la utilizaci\u00f3n del cine como herramienta de memoria y esperanza. <\/strong>As\u00ed, tras su regreso a Chile del exilio, Patricio Guzm\u00e1n filmar\u00eda lo que podr\u00eda considerarse una cuarta parte de <em>La batalla de Chile<\/em>: <em>La memoria obstinada<\/em>. En esta pel\u00edcula, Guzm\u00e1n busca a los sobrevivientes del golpe militar para mostrarles La batalla de Chile y entrevistarlos sobre lo que signific\u00f3 para ellos la oscura \u00e9poca de la dictadura militar.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la herida consumada y todav\u00eda abierta hasta entonces, <em>La memoria obstinada<\/em> y el resto de las pel\u00edculas que conforman la obra de Guzm\u00e1n nos mostrar\u00edan que la esperanza no es algo que se pueda borrar a punta de sangre y p\u00f3lvora. Los sue\u00f1os, deseos y anhelos de un pueblo trascienden a sus generaciones, se extienden a trav\u00e9s de sus m\u00faltiples relatos y experiencias, y viven todav\u00eda en aquellos que, hasta el d\u00eda de hoy, siguen buscando justicia por sus muertos: h\u00e9roes an\u00f3nimos que corren sobre el asfalto mientras vuelan sobre los anhelos de un pa\u00eds que sigue so\u00f1ando con sus muertos y con su pasado.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"w-richtext-figure-type-image w-richtext-align-fullwidth wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"472\" src=\"https:\/\/razacomica.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Batalla-de-Chile-1024x472.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21694\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La batalla de Chile<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Procesar la partida de Patricio Guzm\u00e1n nos tomar\u00e1 tiempo. 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